El llano en llamas; Juan Rulfo

Literatura hispanoamericana. Siglo XX. Novela mexicana. Narración. Cuentos. Realismo. Naturalismo

  • Enviado por: Hans Denis Bekale
  • Idioma: castellano
  • País: España España
  • 17 páginas

publicidad
cursos destacados
Iníciate en LOGIC PRO 9
Iníciate en LOGIC PRO 9
Vamos a ver de manera muy sencilla y en un breve paseo de poco más de una hora como funciona uno de los...
Ver más información

Curso de reparación de teléfonos móviles / celulares
Curso de reparación de teléfonos móviles / celulares
El curso de Reparación de Telefonía Celular o Móvil está orientado a todas aquellas...
Ver más información


UNIVERSIDAD OMAR BONGO

---///---

FACULTAD DE LETRAS Y CIENCIAS HUMANAS

***

Estudios Ibéricos y Latinoamericanos

***

Maîtrise

PONENCIA

Opción: Metodología de la investigación

Libreville, marzo de 2005

Estudio comparativo del aparato paratextual en

El Llano en llamas

de Juan RULFO

INTRODUCCIÓN

I. ENFOQUE TEÓRICO

I.1. Hipótesis

I.2. Definición del concepto

II. ENFOQUE PRÁCTICO

II.1. Presentación de las portadas

II.2. Interpretación

CONCLUSIÓN

BIBLIOGRAFÍA

INTRODUCCIÓN

Generalmente, cuando alguien se dirige a una librería para comprar cualquier libro, es con la intención de leer el relato que se encuentra adentro.

Si todo lector se queda admirativo ante lo bello o lo extraño de la ilustración de la portada del libro que acaba de comprar, pocos lectores consiguen relacionar el relato que han leido con todos los elementos ajenos a este relato, pero que forman parte del libro, y que representan un conjunto de informaciones interesantes.

Nosotros también, al leer la obra El Llano en llamas de uno de los últimos escritores de la generación del “Boom latinoamericano,” Juan Rulfo (1918-1986), hemos focalizado nuestro interés en el fascinante relato en el que cuenta su Jalisco natal, en el marco de la Revolución Mexicana que marcará el país para siempre.

El cometido de nuestro trabajo de hoy es proponer esta vez, una lectura paratextual de la misma. Es decir que, nuestro trabajo consistirá en interpretar y explicar algunos signos extra-textuales que acompañan al propio texto como la ilustración de la portada.

Por eso, nuestro corpus de base será compuesto esencialmente de una copia de la portada de la primera edición del Llano en llamas, 1953 del Fondo de Cultura Económica y una edición más reciente, publicada en 2000 por las Ediciones Plaza y Janes de México D.F.

En el marco metodológico, nos apoyaremos en la teoría sociocrítica cuyo objetivo es analizar las relaciones entre las estructuras textuales y las estructuras de las sociedades de referencia que influyen necesaria y directamente en las estructuras textuales.

Así que, en lo que atañe a nuestro estudio, trataremos de ver en qué medida las diferentes portadas de la obra de Rulfo, ilustran a la sociedad mexicana que relata el cuentista.Y, para llevar a cabo esta lectura paratextual, expondremos primero el enfoque teórico y metodológico que orientará la interpretación de las portadas que analizaremos luego.

I. Enfoque teórico

I.1. Hipótesis

Antes de la invención de la escritura, la imagen ( el dibujo) era entonces, el primer medio gráfico que permitió la comunicación entre los hombres, aun considerando su pluralidad lingüistica.

Resulta claro entonces que toda representación iconográfica tiene uno o varios significados importantes que hace falta descifrar e interpretar, para sacar un mensaje o una información.

Esta regla sirve también para las imágenes y los demás signos gráficos que ilustran las portadas de las obras literarias. Son aquellos elementos que Gerard Genette reune bajo el nombre de paratexto.

Partiendo de una primera hipótesis según la cual los lectores compran un libro mucho más para descubrir el texto que está adentro que para admirar los elementos verbales y gráficos que están afuera.

Luego, considerando una segunda hipótesis según la cual el soporte iconográfico y verbal que ilustra la portada de una novela o de un cuento como el caso que nos interesa, siendo lo que llama primero la atención del lector, no puede ser un mero instrumento decorativo insensato, sino más bien un mensaje codificado que en todos los casos prefigura ya el texto que se encuentra detrás de esta página inicial que constituye la obra en su conjunto.

Por eso, trataremos de aplicar a nuestra lectura, la teoría sociocrítica, dado que ésta se basa esencialmente en el texto, mejor dicho en el socio-texto.Fuera de toda interpretación psicológica, trata de establecer las relaciones existentes entre el arte y la sociedad que produce este arte, concepto considerado aquí en todas sus dimensiones.

Así que en el segundo punto de este apartado, trataremos de descodificar el contenido de las portadas del cuento de Juan Rulfo, El Llano en llamas para comprender cómo estas ilustraciones describen la sociedad mexicana y ponen de relieve la concepción ideológica del México de aquella época.

I.2. Definición del concepto de paratexto

Pero, antes, es muy importante que demos una definición clara del concepto de paratexto y que expliquemos nuestra orientación metodológica.

Para Gérard Genette, iniciador del concepto, el paratexto se define como

«Le matériau sémiotique constitué par tous les accessoires qui accompagnent la production du texte. »

Este material semiótico y estos accesorios aluden a cuantos elementos gráficos y verbales variados como los dibujos, ilustraciones, la casa editorial, los títulos, el nombre del autor, las dedicatorias, los epígrafes, los prefacios y otras notas. El mismo crítico completa su definición arguiendo que:

« Le plus souvent donc, le paratexte est lui-même un texte, s'il n'est pas encore le texte, il est déjà du texte (…) qui peut investir d'autres types de manifestations: iconiques (illustrations), matérielles tout ce qui procède par exemple des choix typographiques, parfois très signifiant dans la composition du livre ou purement factuel…»

Pues, en nuestro trabajo, nos concentraremos principalmente en destacar las informaciones que pueden revelar las portadas de la obra de Rulfo y las páginas dedicatoria, y relacionarlas con el texto, apoyándonos esencialmente en los trabajos de la Dra. Kwévi-Kayissa.

II. Enfoque práctico

II.1. Presentación de las portadas

Nuestro corpus de base se compone de dos ediciones diferentes del cuento de Juan Rulfo, por eso comenzaremos por la identificación general de cada edición acatando el orden cronológico de publicación.

  • La edición de 1953

El primer documento al que trataremos de aplicar el estudio paratextual es la portada del cuento de Juan Rulfo titulado El Llano en llamas publicado en 1953 en México por el Fondo de Cultura Económica. La edición que tenemos es la decimonovena , publicada en 1980.

Esta edición es una obra de reducidas dimensiones cuya portada representa un cuadro de 17 cm de largo y 10,5 cm de anchura.

En la primera plana de dicha portada aparecen sucesivamente arriba, ligeramente inclinado hacia la derecha, un pequeño dibujo en negro y blanco, y a la derecha de éste se encuentra el logótipo de la instancia editorial, el Fondo de Cultura Económica, y abajo tenemos el título de la obra y el nombre del autor, escritos en caracteres mayores. En la tercera plana, tenemos arriba, bien centrados, el nombre del autor en caracteres menores y el título de la obra en caracteres mayores, y ligeramente abajo, bien centrado también tenemos un texto de 19 líneas, y más abajo, al pie de la página tenemos el logótipo de la estancia editorial.

  • La edición de 2000

La segunda edición publicada recientemente en México D.F., por las Ediciones Plaza y Janes, Colección Biblioteca escolar en 2000, presenta una portada de 11,5 cm de ancho y 17,8 cm de largo.La primera plana se divide en dos planos aparentemente iguales.

En el primer plano, aparecen las ruinas de un pueblo que está ardiendo en llamas y en el segundo plano, predomina el título de la obra y el nombre del autor, ambos escritos en letras capitales.

El humo color de ceniza que se percibe a la izquierda del trasfondo, traduce el lugar de mayor intensidad de las llamas, el humo negro confundido con las paredes de las casas representa el lugar de menor intensidad de las mismas. En la tercera plana de color azul, vemos arriba el título de la obra en letras capitales . Luego, tenemos un largo texto dividido en dos párrafos.

A partir del segundo párrafo, aparece a la extrema izquierda un retrato fotográfico de Rulfo, junto a un corto texto en negro en el que se destaca claramente el nombre de Rulfo, el título del cuento El llano en llamas, y el título de su segunda obra, Pedro Páramo, porque son redactados en blanco. Por fin tenemos a la izquierda, al pie de la página, la identificación comercial de la obra.

II.2. Interpretación

Después de esta identificación general del corpus básico, ahora, vamos a dedicarnos a la interpretación, a la descodificación de los signos gráficos y verbales que aparecen en las portadas.

  • La edición de 1953

Empezaremos primero por el análisis del soporte iconográfico que es el grabado de la portada de la primera edición.

Trátase de un dibujo en negro y blanco en el que sólo se distinguen tres patas de un caballo blanco que está saliendo de un cielo negruzco para derrumbarse en el suelo. ¿Qué puede significar esta imagen?

Sabemos que en Latinoamérica en general y peculiarmente en las tierras mexicanas, el caballo, además de ser el medio de transporte predilecto de las poblaciones lugareñas, es también uno de los signos distintivos de la prosperidad y del poder de un hombre, pues de toda una región. Así, el caballo es un signo textual que simboliza, cuando está bien, la prosperidad y el poder para sus proprietarios, un elemento social muy importante.

Todas las sociedades humanas hasta las más primitivas saben distinguir si un día será feliz o triste sólo mirando el color del cielo. En el dibujo del cuento de Rulfo, el cielo es muy negro tal vez anunciador de una violenta tormenta que va a destruir lo todo en su pasaje, dejando los hombres y los animales del Llano indefensos en un desasosiego y una tristeza total.

Esta interpretación nuestra remite a la situación social y al contexto histórico de la región del Llano mexicano que relata la obra de Rulfo, una región desértica habitada por indígenas desfavorecidos, viviendo ya en una situación social pavorosa y que deben aguantar además de los abusos y la arbitrariedad de las autoridades administrativas, policiales y religiosas.

Podemos añadir a la imagen de este caballo que está derrumbándose, y al que ya falta una pata que alude a la violencia y a la muerte.Eso concuerda muy bien con el contexto histórico del cuento cuya realización parece influenciada por la infancia traumática que vivió Rulfo tras la muerte de sus padres en Jalisco entonces asolado por numerosos conflictos agrarios y sobre todo por la guerra cristera (1926-1929) en la que una sublevación de cristianos fue violentamente silenciada por el ejército federal.

La armonía del mundo es tributaria de las perfectas relaciones entre los cuatro elementos fundamentales que son la tierra, el fuego, el aire y el agua. El hecho de que el caballo sólo tenga tres patas en vez de cuatro ilustra a las claras que faltaba algo entre los elementos que garantizaban la armonía y la paz en este México que relata Rulfo en su cuento.

Ahora bien, en cuanto al soporte verbal que ocupa un poco más de la mitad de la portada, podemos leer el título del cuento “EL LLANO EN LLAMAS”, impreso en largas letras rectas y pardas contrastando apenas con lo pardo de toda la portada, pardo como el polvo de las regiones secas del México. Es de notar que el título de la obra cerca casi completamente el nombre del autor “JUAN RULFO subrayado.

El hecho de que el nombre del autor esté enmarcado en el título de la obra sugiere que Rulfo se identifica como una parte integrante del Llano, es decir como un hijo del Llano que también sufrió los estragos de las llamas humanas que asolaron esta región durante varios años. De ahí, se desprende el discurso identitario que se encuentra en el propio texto.

Cuando observamos la portada de la obra desde cierta distancia, se puede percatar que el caballo del dibujo está desplomándose sobre el Llano, y que seguramente acabará quemado por las llamas que están esperándole abajo.

Luego, en el frontispicio de la obra aparece en la obra precediendo inmediatamente el texto es una dedicatoria: A Clara.

De ello, no hay mucho que decir, sino que el cuento El Llano en llamas ha sido dedicado por Rulfo a su mujer Clara Aparicio, que imaginamos que amaba mucho para dedicarle su obra maestra, y más de ochenta cartas ya reunidas en una novela titulada Aire de colinas.

En cuanto a la tercera plana de esta primera edición, tampoco hay mucho que decir sino que el pequeño texto que acompaña al nombre del autor y al título de la obra es un breve resumen del cuento relacionado con la vida de Rulfo.

  • La edición de 2003

Las llamas y el humo que aparecen en la portada de esta edición significan que está ardiendo el pueblo. Contrariamente al trasfondo, la sustitución de “llamas” y humo por leves toques de color rojo y negro en el primer plano aluden a que la tierra, mejor dicho el “Llano” ha acabado su consumisión, y sólo queden en él las brazas, el carbón y las cenizas.

Las llamas y el humo que caracterizan al pueblo que está ardiendo, contrastan con la extraña impresión de quietud e inmovilidad que reina en el primer plano. Eso traduce la soledad, la amargura y la melancolía que reina en el Llano méxicano.

El título de la obra “El LLANO EN LLAMAS” y el nombre del autor “JUAN RULFO”, horizontalmente dispuestos dominan el segundo plano que el humo y las llamas en su ascendencia parecen aunar.

Sin embargo, contrasta el carácter escritural de “EL LLANO”, con “EN LLAMAS”. Según lo define M. Vilar Raso, El Llano comparado al Páramo es “un terreno seco, raso y desabrido” donde nada crece ni retoña. Por “llamas,” se entiende la situación de una materia que se descompone ardiendo. Esta diferencia se refuerza en el documento por el color atribuido a cada elemento.

“El Llano” es pintado de rojo y “En Llamas” es pintado de amarillo. Ambos son colores vivos; simbolizan respectivamente la muerte, la sangre, el dolor, la violencia, y contradictoriamente, la vida para el rojo y la quemadura, el sol y la destrucción para el amarrillo. Así se establece entre ambos elementos una relación de dominado y dominante, “El Llano” es la vida y la víctima a la vez y “En llamas” es la muerte y el verdugo.

Además de la oposición entre “El Llano” y “En llamas” se abre también una perspectiva sociolingüística. “El Llano” representa una forma dialectal o el habla de la gente común, pues el campesino. Al final, este conflicto desemboca en algo nuevo: “Juan Rulfo,” el nombre del autor.

Pintado de blanco, otro color vivo, simboliza la sabiduría, la limpieza, la paz y sobre todo la inocencia. Refiriéndonos al diccionario, es el blanco el color que resulta de la combinación de todos los colores del espectro solar.

Así, en relación con el conflicto, la postura de Juan Rulfo es neutral y distante. Esa idea es reforzada por las diferencias de las interlíneas que separan el nombre del autor y el título de la obra (1,7cm) por un lado, y por otro, en el propio título “El Llano” y “En llamas”(0,7cm).

Ese distanciamiento se debe a una razón fundamental: trátase de la actitud ideológica de Rulfo quien no fue partidario de la guerra cristera ni de los estragos de la Revolución mexicana.

Así, ¿cuál sería la relación entre las llamas, el humo y la Revolución?

Rulfo, a la vez narrador y testigo se hace eco de esa Revolución. El Llano y el pueblo en llamas que aparecen en la portada nos sitúan en ambiente de la sociedad rural mexicana.

  • Sintesis

Así, a través de la interpretación de las portadas de dos ediciones diferentes de El Llano en llamas de Juan Rulfo, podemos concluir que las ilustraciones de ambas portadas se apoyan en elementos semióticos diferentes, es decir en signos textuales diferentes.

Sin embargo, traducen la misma realidad social e ideológica, es decir que pintan cada una la penosa situación socio-económica y política en la que se encontraba todo el México y más bien el Estado de Jalisco donde nació y creció Rulfo donde pudo asistir con la impotencia y la inocencia de su niñez a los estragos de la Revolución.

En ambas portadas, son numerosas las marcas culturales que permiten relacionarlas con el contenido, pero, dichas marcas son expresadas de diversas formas. En la edicón más antigua, el caballo es el principal elemento que simboliza el discurso identitario del cuento de Rulfo, mejor que el título de la obra o el nombre del autor.

Pues, en la segunda edición, es todo lo contrario, son el título de la obra y el nombre del autor que sirven de marcas culturales, tal vez es por eso que en la tercera plana de esta edición tenemos la foto de un Rulfo pensativo, que quizá está preguntándose todavía a cerca de lo que ocurrió durante esta Revolución.

Una Revolución tan deseada por el pueblo llano, pero que finalmente, a la hora del balance se da cuenta de que dañó mucho más que arregló los problemas, y que dejó muchos cuentos pendientes entre los mexicanos de arriba que siguen subiendo, y los de abajo que no han dejado de hundirse en los meandros y avatares de su pobre existencia.

La revolución según el diccionario es el cambio violento en las instituciones políticas de una nación. Por extensión, traduce la inquietud, el alboroto y la rebeldía. Las llamas traducen así ese cambio. Son el símbolo de la revolución hecha por los campesinos.

Con el fin de confortar nuestro análisis de las portadas de El Llano en llamas, como elementos paratextuales que ilustran la Revolución mexicana, hemos comparado estas portadas con la de la obra de Mariano Azuela, Los de abajo.

El argumento de la obra de Azuela se encuentra enmarcado de arriba abajo por un título evocador “Los de abajo”, “MARIANO AZUELA” y al final el nombre de la instancia editorial, el Fondo de Cultura Económica.

En el centro, distinguimos dos planes. En el primer plano, predomina la presencia de un hombre y la de un animal: El caballo. El caballo sobre el que va montado un hombre que según su uniforme parece ser un federal negro y gordo que está arrastrándo a dos hombres manoteados.

Como ya lo hemos dicho, en Latinoamérica, el caballo, además de ser el medio de transporte predilecto de las poblaciones lugareñas, es también un animal majestuoso símbolo de la dominación. Situamos su introducción en el Nuevo Mundo hacia los años 1515 y 1520, pues en plena Conquista.

Desconocido y siempre relacionado con el monstruo por los indígenas, el caballo desempeñó un papel primordial tanto en la logística como en la diferencia en la guerra. Pues un jinete es el signo del poder de la dominación y de la opresión.

La indumentaria de los hombres atados compuesta de un pantalón ordinario, el sombrero habitual y el poncho tradicional traduce el origen rural de estos hombres. El federal impávido, cruel, e insensible arrastra a los campesinos sin preocuparse por las imprecaciones y súplicas de la mujer emponchada, de rodillas que está implorando manos arriba la divina salvación.

Más impresionante es la actitud del niño apegado al pie del hombre, prisionero del federal. Parece evidente que la relación entre el niño y el hombre es la de padre e hijo, y la llorona es la madre del uno y la mujer del otro. El revolucionario, impotente cabizbajo no puede sino dirigir una mirada al hijo.

El el plano de fondo se divisa borrosamente a una fila o una procesión de cautivos procediendo del campo rumbo a la cárcel.

En suma, por la complejidad de temas que abordan, y sobre todo por la similitud de los rasgos caraterísticos, las dos portadas de El Llano en llamas son complementarias entre sí por un lado y complementarias a la obra de Azuela por otro.

El Llano en llamas describe la Revolución mexicana con violencia buscando las causas del fracaso de dicha Revolución, como lo ilustran el caballo despatado o el Llano enrojecido por las llamas de la fraternidad rota, mientras que Los de abajo además de precisar los verdaderos actores de la Revolución, “ Los de abajo,” es decir los pobres campesinos, apunta hacia adelante, las consecuencias de la misma.

CONCLUSIÓN

El cometido de nuestro estudio consistía en hacer una lectura comparativa del apararato paratextual a partir de dos ediciones diferentes del cuento de Juan Rulfo, el Llano en llamas.

A la hora de concluir, recordamos que nuestro trabajo se componía de dos apartados, un apartado teórico y otro práctico.

Mediante los aportes de la sociocrítica que se interesa en estudio de las relaciones entre las estructuras de los textos y las de la sociedad a la que pertenecen, en el primer apartado, apoyándonos conjuntamente en los trabajos de Gerard Génette y los de la Dra. Kwévi-Kayissa.

Hemos definido el paratexto como el conjunto de los elementos gráficos e iconográficos que giran en torno al relato de la obra literaria y que más allá del aspecto estético llamativo que otorga a la estructura externa de la obra, representa en sí mismo, en texto estrechamente relacionado con el relato que rellenan las páginas de un libro.

En el segundo apartado, hemos tratado de interpretar y de relacionar efectivamente todos los elementos que componen las portadas de las dos ediciones de nuestro corpus, desde el nombre del autor, el título de la obra, los epígrafes hasta los dibujos que ilustraban estas portadas.

De esta interpretacíon no sólo hemos destacado evidentes vínculos entre ambas portadas y la idea general del cuento de Rulfo que trata de las causas del fracaso de la Revolución mexicana, sino también, notamos que aunque cada portada se apoyaba en signos gráficos o escriturales diferentes, pero todos ponían de realce un discurso identitario en el que el propio cuentista se integraba perfectamente.

Luego, para comprobar lo acertado de nuestro argumentario, hemos comparado las dos portadas de El Llano en llamas con la novela de Mariano Azuela, Los de abajo otra novela de la Revolución en la que se desprende el mismo discurso identitario a través de una pintura fría de las consecuencias de dicha Revolución.

Al fin y al cabo, pensamos modestemente haber alcanzado nuestra meta. Señalamos sin embargo que todos los signos gráficos tienen un valor semántico plurifacético es decir que cualquier signo puede simbolizar varias cosas a la vez, y los análisis dependen más bien de la sensibilidad artística de cada uno, aunque hay normas teóricas pre-establecidas.

BIBLIOGRAFÍA

A. Corpus de base

  • RULFO, Juan, El Llano en llamas, México D.F, Fondo de Cultura Económica, 1953, 150 páginas.

  • RULFO, Juan, El Llano en llamas, México D.F, Ed. Plaza y Janes, 2000.

B. Corpus teórico y metodológico

  • BEKALE, Hans Denis, Propuesta de lectura paratextual e intratextual de El Llano en llamas de Juan Rulfo, Ponencia presentada, bajo la dirección de la Dra. Kwévi Kayissa, Libreville, UOB/FLSH/ DEILA, Maîtrise, enero de 200

  • CROS, Edmond, Literatura, Ideología y Sociedad, Madrid, Gredos, 1986.

  • DUCHET, Claude, “ Pour une sociocritique” in Littérature, Sine loco, février 1971.

  • FRAGNIERE, Jean Pierre, Comment réussir un mémoire, Paris, Dunod, 117, 1996

  • GENETTE, Gérard: Seuils, Paris, Ed. Seuils. 1987.

  • KWEVI-KAYISSA, Clotilde-Chantal: Le paratexte et le socio-discursif, vers une lecture sociocritique de « Me llamo Rigoberta Menchú y así me nació la conciencia », thèse de doctorat inédite sous la direction de Edmond CROS, Université Paul Valery, Montpellier, juin 1997.

  • KWEVI-KAYISSA Clotilde-Chantal, « L'illustration de couverture comme paratexte, approche du document iconographique à Peronnelle et Me llamo Rigoberta Menchú. », Conférence donnée au Centre Cultural Français en 2004.

  • LENOBLE-PINSON, Michèle, La rédaction scientifique, Bruxelles, De Boeck Université, 1996, 152 pages.

C. Obras complementarias

  • AZUELA, Mariano, Los de abajo, México D.F, Fondo de Cultura Económica, sine data.

  • DELAMARRE-SAILLARD, Catherine: Civilisation espagnole et latino-américaine, Paris, Ed. Bréal, 1994,

  • ONIEVA MORALES, Juan Luis: Introducción a los géneros literarios a través del comentario de texto, Madrid, Alianza Editorial, 1978.

  • Petit Larousse en couleurs, Paris, Larousse, 1991.

  • Real Academia Española, Diccionario de la lengua española, Madrid, Espasa Calpe, 1992.

  • VILAR, RASO, M., Historia de la literatura hispanoamericna, Madrid, EDI-6, 1987, 77 páginas

ANEXOS

  • Anexo nº 1: Una copia de la portada de El Llano en llamas, México D.F, Fondo de Cultura Económica, 1953, 150 páginas.

  • Anexo nº 2: Una copia de la portada de El Llano en llamas, México D.F, Ed. Plaza y Janes, 2000.

  • Anexo nº 3: Una copia de la portada de Los de abajo, México D.F, Fondo de Cultura Económica, sine data.

Notas

___________________________________________________________________________

GENETTE, Gérard : Seuils, Paris Ed. Seuils, 1987, Citado por KWEVI-KAYISSA Clotilde-Chantal in

Le paratexte et le socio-discursif, vers une lecture sociocritique de Me llamo Rigoberta Menchú y así me nació la conciencia, thèse de doctorat inédite sous la direction de Edmond CROS, Université Paul Valery, Montpellier,1997.

ID.

Première de couverture, (D.R.A.E), la traducción es nuestra

DELAMARRE-SALLARD, Catherine, Civilisation espagnole et latino-américaine, Paris, Bréal, 1994, p 169.

VILAR RASO, M., Historia de la literatura hispano americana, Madrid, EDI-6, 1987, p. 49.

Petit Larousse en couleurs, Paris, Larousse, p. 143.

Real Academia Española, Dicconario de la lengua española, Madrid, Espasa Calpe, p.1146

AZUELA, Mariano, Los de abajo, México D.F., Fondo de Cultura Económica, sine data.

Estudio comparativo del aparato paratextual en

El Llano en llamas

de Juan Rulfo