El licenciado Vidriera. Rinconete y Cortadillo; Miguel de Cervantes

Siglo de Oro de la literatura española. Narrativa del Renacimiento. Novelas ejemplares. Argumento. Personajes. Estructura

  • Enviado por: ELe
  • Idioma: castellano
  • País: España España
  • 8 páginas
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El Licenciado Vidriera

  • Análisis del contenido

  • Las Novelas Ejemplares fueron publicadas por primera vez alrededor del año 1613. En ellas se aprecian rasgos característicos de la España de los siglos XVI y XVII, siglos que forman la Edad de Oro de la Literatura Española.

    A pesar de todo, la sociedad española estaba bastante dividida en clases económicas. Las personas acaudaladas podían pagarse una educación decente para poder ganar dinero y trabajar. La gente más pobre no podía costearse una educación y estaba destinada a sobrevivir realizando los trabajos más duros.

    Las guerras eran muy frecuentes. Muchos jóvenes pobres se hacían soldados, pues era un oficio bastante bien pagado y no les importaba demasiado poner en peligro sus vidas mientras conseguían dinero para tener un nivel de vida más elevado después de la guerra. Un ejemplo pude ser la Guerra de Flandes, 1621-1648, en la que acaba muriendo el personaje de la obra.

    El protagonista de esta novela, un muchacho de unos once años llamado Tomás Rodaja, procede de una familia pobre. Ha huido de su casa con la esperanza de poder servir a algún noble a cambio de que éste le enseñe estudios de leyes y así poder licenciarse en Salamanca, hecho que de ningún modo podría haber llevado a cabo si permanece en su hogar.

    En su viaje hacía Salamanca, dos nobles estudiantes encuentran al muchacho, y después de que éste les explique sus objetivos, aceptan tenerle como sirviente al cabo de enseñarle lo que saben.

    Transcurridos ocho años, los nobles estudiantes terminan sus estudios y viajan a Málaga. Tomás, después de conocer esta ciudad, solicita permiso a sus amos para marcharse y poder así regresar de nuevo a Salamanca para licenciarse. Por el camino se encuentra con un capitán del Ejército que no cesa de alabar la forma de vida de los soldados, tanto que logra convencer a Tomás para que se una a él en su viaje por Italia y Flandes.

    Después de visitar muchas y bonitas ciudades italianas y de experimentar la vida soldadesca y marinera, Tomás decide regresar definitivamente a Salamanca para licenciarse y poder llevar a cabo su sueño. Allí conoce a una dama que se queda prendada de él, pero como está tan preocupado y centrado en sus estudios no la hace caso. La señorita de siente despechada y decide recurrir a una hechicera para enamorarle. Para ello le regala un membrillo hecho por ella, en el cual ha vertido ciertos venenos con la esperanza de que funcionen como hechizos para atraer su atención. Tomás se come el membrillo envenenado sin imaginarse que dicho manjar le provocará semejante intoxicación que le dejará al borde de la muerte. Pasado un tiempo los daños físicos se han sanado, pero las secuelas psicológicas son mucho más persistentes. Tomás tiente la certeza de que está compuesto de vidrio, hecho que le produce una extremada fragilidad. No permite que nadie se le acerque, sólo deja que le hagan preguntas desde la distancia, a la cuales contesta con gran sabiduría, razonamiento y rapidez. El Licenciado Vidriera, así se hacía llamar, pasaba sus días paseando por las calles y satirizando casi todo lo que le rodeaba. Las noches de invierno dormía en el pajar y las noches de verano al aire libre.

    Su gran sabiduría llegó a oídos de la Corte, en la que permaneció algún tiempo aconsejando a las gentes que allí habitaban sobre muy diversos y variados temas.

    Pasados dos años del inicio de su enfermedad un cura consigue curarle su locura. Pero, una vez curado, la gente ya no le hace preguntas y no escucha sus sabias reflexiones. Al sentirse tan ignorado, el Licenciado Rueda, que así se hace llamar, decide hacerse solado y regresar a Flandes a luchar en la guerra, finalizando allí su vida al morir en combate.

    El tema principal tratado en esta novela es claramente el grado de locura que alcanza el protagonista. Vive creyendo ser de vidrio, y cuando se recupera, no soporta el uno real en que le toca vivir y huye. Ese hecho es bastante común en la sociedad actual. Enloquecen y huyen porque el mundo que les rodea no es como les gustaría.

    También cabe destacar el daño que le causó a Tomás no corresponder el amor de una muchacha. El despecho y la impaciencia de que la persona amada nos corresponda puede ser muy malo, hasta el punto de alcanzar la locura y ser capaz de envenenar para que el amor sea correspondido. Este es otro ejemplo más de las locuras que se pueden llegar a hacer por amor, y en la actualidad o en cualquier época pasada o futura.

    Las respuestas y consejos que el licenciado Vidriera da a las gentes que le consultan están cargados de sabiduría y, en la mayoría de los casos, son una crítica a la sociedad del momento. Denuncia la actitud vividora de los falsos poetas, ayuda a los maridos para que tengan contentas a sus mujeres y no les abandonen por otro, enseña a los sirvientes que si hacen bien a su amo es como si se lo estuvieran haciendo a sí mismos, etc. Todos estos aspectos siguen presentes, de forma muy similar aunque no idéntica, en la actualidad. Sigue habiendo gente que vive gracias a los demás y se beneficia de su trabajo. Las relaciones matrimoniales siempre han sido complicadas y resulta muy difícil hallar el equilibrio para que funcionen.

    En El Licenciado Vidriera no hay muchos personajes principales. Toda la acción de la trama recae sobre el protagonista. La mayoría de la gente que mantiene diálogos con Tomás lo hacen en una única ocasión, y planteando una pregunta, sin que se pueda entrever su personalidad o sentimientos. Son simples ejemplos de personas con los problemas más comunes de la época.

    El protagonista, Tomás Rodaja, comienza la obra siendo un muchacho. Tiene un objetivo muy claro: servir a un noble a cambio de obtener estudios y así poder honrar en nombre de su familia con la fama que adquiera al licenciarse. Pero a lo largo de su viaje descubre modos de vida muy diferentes, como el de los soldados o los marineros, que logran admirarle e incluso le tientan a desviarse de su claro objetivo. Al final se licencia y por culpa de la mala suerte (enamorar a una dama) se vuelve loco. Su demencia no le ha hecho perder su inteligencia y sabiduría, sino que le ha servido para adquirir fama de sabio y buen aconsejador. Aunque no haya sido de la manera que él había previsto, ha logrado su objetivo en la vida. Cuando un sacerdote le sana su locura, la gente deja de hacerle caso y de prestarle atención. Tomás no lo soporta y decide hacerse soldado y partir a Flandes para combatir, una manera fácil de encontrarse con la muerte.

    Aparte del protagonista, hay algunos personajes cuyas acciones alteran el transcurso de la novela. Los dos caballeros estudiantes le brindan la primera oportunidad a Tomás Rodaja para que lleve a cabo su objetivo. El capitán Valdivia le muestra una vida muy diferente a la del estudiante, y le incita a conocer mundo y vivir en busca de aventuras. La dama que queda enamorada de Tomás cambia su destino al envenenarle y provocarle su locura. El religioso de la Orden de San Jerónimo le cura su enfermedad y, al hacerlo, le saca de su feliz alocada existencia para sumirle en una depresión que le conduce a morir en el frente.

    Las zonas en el que transcurre la breve novela son muy variadas, pues en la primera parte Tomás realiza un gran viajen que se nombran y describen muchos lugares: Salamanca, Málaga, Antequera, Cartagena, Génova, Florencia, Milán, Roma, Nápoles, Sicilia, Venecia, Flandes, Amberes, etc. Después de dicho viaje y regresar a Salamanca, Tomás acaba en Valladolid, ciudad donde se encontraban las Cortes en el siglo XVI; y finalmente muere en Flandes. Casi todos los diálogos y acciones transcurren en espacios abiertos (las calles, los caminos), y suceden de forma lineal. Están ambientados alrededor de siglo XVI y la duración interna de la obra es algo inexacta, aunque se pueden hablar de unos diez o doce años (ocho años que Tomás estuvo al servicio de los estudiantes y dos años que duró su enfermedad, a lo que hay que sumar el tiempo que estuvo de viaje y lo que tardó en morir en la Guerra de Flandes.

    El narrador lo podemos considerar omnisciente. Conoce la situación y pensamientos de cada uno de los personajes, y describe las acciones y situaciones relacionadas con ellos. Aunque en la mayoría de los casos utiliza los diálogos para expresar su opinión, crítica o consejo, casi siempre en boca del licenciado Vidriera.

  • Análisis de la forma

  • En El Licenciado Vidriera hay dos modalidades del discurso claramente predominantes: la narración y los diálogos. No sabría decir cual de las dos es la principal, porque cada una de ellas desempeña una función muy importante. A través de la narración el autor nos describe los lugares, acciones de los personajes y situaciones en las que éstos se encuentran (las descripciones detalladas de las ciudades por las que pasa Tomás en su largo viaje; cómo la dama que enamorada del protagonista, consulta a una hechicera y le regala un membrillo envenenado, etc.). Pero es al leer los diálogos que el licenciado Vidriera tiene con la gente donde encontramos el verdadero mensaje sobre la situación social que Cervantes quiso expresar con esta obra (la actitud vividora de los poetas, la superioridad del hombre frente a la mujer, la obligación que tiene un sirviente de trabajar bien para su amo, etc.).

    El lenguaje empleado, al igual que no resulta muy fácil de entender en la actualidad, pues la obra se escribió hace siglos y están presentes algunos arcaísmos propios de la época que pueden llegar a dificultar la comprensión. El narrador utiliza expresiones bastante cultas pero fáciles de comprender a la vez para la gente sin muchos estudios, pues la obra está destinada para todo aquél que la quiera leer, sin discriminación social. En lo referente al lenguaje usado por los personajes se pude apreciar cierta diferencia entre la forma de expresarse que tiene el licenciado Vidriera (más culta y definida pues, aunque está loco, es una persona con estudios) y la que emplean las gentes para consultarle sus problemas y hacerle preguntas (de forma mucho más vulgar y ligeramente picaresca, son personas incultas y puede que, hasta en algún caso, analfabetas.

    Rinconete y Cortadillo

  • Análisis del contenido

  • Las Novelas Ejemplares fueron publicadas por primera vez alrededor del año 1613. En ellas se aprecian rasgos característicos de la España de los siglos XVI y XVII, siglos que forman la Edad de Oro de la Literatura Española.

    A pesar de todo, la sociedad española estaba bastante dividida en clases económicas. Había ciertos grupos que vivían con toda clase de lujos y comodidades y otros que tenían que robar y buscarse la comida por cualquier medio, como es el caso de los dos personajes de esta novela. Aunque está escrita con cierto aire crítico, Cervantes intenta simplemente describir y darnos a conocer la rutina y costumbres de una mafia de ladrones de Sevilla. Observando su biografía, se ve que el autor permaneció algún tiempo encarcelado en Sevilla, lo cual nos lleva a pensar que allí pudo conocer a algunos ladrones que formaran parte de mafias que le sirvieran de inspiración y ayuda para escribir esta obra con tanto detalle.

    Esta novela, con algunos rasgos similares con El Lazarillo de Tormes, es una muestra clara de la novela picaresca propia de la Edad de Oro.

    Rinconete y Cortadillo narra las aventuras de dos muchachos, de entre diez y siete años, llamados Pedro Rincón y Diego Cortado. La novela empieza con su encuentro en la venta del Molinillo, camino entre Toldo y Andalucía. Allí los protagonistas se dan a conocer y deciden seguir su viaje juntos. Ambos han huido de su casa y se ganan la vida robando y estafando a los demás con engañosos juegos de naipes.

    En su viaje hacía Sevilla, llevan a cabo algunos hurtos y estafas, por las que ven en peligro sus vidas.

    Legan a Sevilla, donde un joven les explica que pueden trabajar como mozos portadores de mercancía en el mercado, haciendo una especie de “servicio a domicilio” para las gentes adineradas que se lo puedan permitir. En esta tarea, Cortado roba al sacristán para el que estaba trabajando una bolsa con mucho dinero, y se la da a su amigo para que, si alguien sospecha de que el robo lo ha hecho él, no la puedan encontrar. Ganchuelo, otro muchacho que anda por la plaza, observa la escena y se apresura a advertirles de que para robar en la plaza de Sevilla es necesario pasar por la aduna del señor Monipodio, es decir, inscribirse en los registros del hampa sevillana.

    Después de convencerles de que deben pertenecer a una asociación y de que la mejor para ello es la de Monipodio, Ganchuelo les lleva a presencia de éste para que puedan pertenecer a dicha cofradía de ladrones.

    Monipodio les hace todo tipo de preguntas, de dónde son, cuáles son sus artes para el engaño…, y decide que son aptos para entrar en la cofradía, incluso con mayor rango que la mayoría de los principiantes, y les da los nombres de Rinconete y Cortadillo.

    En esto, les visita el alguacil de la ciudad, que, aunque parezca mentira, es amigo de los cofrades. Iba buscando una bolsa con mucho dinero que le habían robado a un sacristán pariente suyo (acto hecho por Cortadillo esa misma mañana) y Monipodio se la quiere devolver, pero no sabe quien la robó. Cortadillo se la entrega y sus compañeros le apodan “El Bueno”.

    De repente, un centinela de la cofradía llega con una muchacha con aspecto de maltratada. Le cuenta a Monipodio que un hombre, llamado Repolido, la había azotado injustamente por una discusión que habían tenido, y esta mujer era prostituta, y Gananciosa (otra prostituta) la consuela después de la paliza. Tras escucharla, todos los hombres de la cofradía le prometen justicia. Al cabo de un rato llega Repolido pidiendo perdón y la muchacha y él hacen las paces.

    Finalmente, al acabar la reunión, a Rinconete y Cortadillo les conceden su propio distrito para trabajar y se convierten en auténticos cofrades.

    En esta obra, Cervantes explora los temas del robo y de la libertad, la prostitución, el soborno a las autoridades, la asociación de las personas que llevan a cabo actos vandálicos para tener una mayor protección, la diferencia de clases, la vida religiosa deformada, los problemas domésticos, etc. Se describe una especie de anti-sociedad, pero vista desde dentro. En cierto modo se la justifica y defiende, no se la critica. Muchos de estos rasgos están presentes en la sociedad actual, aunque no hay una división clasista tan extrema como la que se refleja en la novela. La asociación para una mayor defensa está muy presente, desde los sindicatos hasta las bandas terroristas. El maltrato a las mujeres es uno de los problemas más importantes de nuestra sociedad y contra el que se está intentando luchar por todos los medios. Al igual que en la obra, las mujeres maltratadas piden ayuda y se refugian en sus compañeros, aunque en la mayoría de los casos vuelven con sus maridos con la promesa de que todo va a cambiar.

    En Rinconete y Cortadillo hay dos protagonistas muy diferenciados (incluso en el mismo título). Ambos son muy parecidos entre ellos: dos muchachos que han huido se susu hogares porque eran maltratados y no se encontraban a gusto. Han tenido que madurar muy rápidamente y aprender a valerse por si mismos, aunque sea a través del robo y el engaño. Llevan una vida muy dura y han aprendido a vivir con lo mínimo. Al conocerse ambos encuentran cierto consuelo, ya no se sienten tan solo y pueden compartir sus fechorías y experiencias con alguien que les entienda. Enseguida se hacen muy amigos y cómplices, se parecen tanto que son como una misma persona.

    Todos los demás personajes los podemos considerar secundarios, aunque Monipodio es bastante interesante. Un hombre ya entrado en edad, que tiene la responsabilidad de dirigir una mafia de ladrones y protegerles. No tiene muchos estudios y es consciente de ello, pero se cree poseedor de otras virtudes más importantes (buen cristiano, buen jefe, buen administrador…).

    El resto de los miembros de la cofradía se pueden considerar ejemplos reales de la sociedad, sin personalidad ni características propias. Cariharta, una prostituta maltratada por su compañero Repolido; Gananciosa, otra prostituta con más experiencia en la vida que vive para ayudar y alegrar a los demás; Chiquiznaque y Maniferro, dos matones; el alguacil que hace la vista gorda a cambio de parte de los beneficios; Arriero, un hombre con dinero y escasa picardía, que resulta fácil de engañar para Rinconete y Cortadillo, Ganchuelo, un muchacho con poca suerte en la vida cuyo único objetivo es complacer y parecerse a Monipodio, etc.

    En lo referente al espacio, se pueden destacar tres lugares en los que transcurre la novela, los dos primeros abiertos y el último un espacio cerrado: el viaje de Toledo a Sevilla en el que se conocen los protagonistas, la plaza de Sevilla donde éstos atraen la atención de Ganchuelo, y el patio de la cofradía donde transcurre la mayor parte de la novela y simboliza la España de la época.

    La acción está ambientada en una época pasada, aproximadamente los siglos XVI y XVII, y transcurre en España (camino entre Toledo y Andalucía, y Sevilla), durante algunas semanas. El tiempo interno, aunque transcurre de forma lineal, resulta bastante difícil de concretar, pues la acción no está separada en días sino en lugares. Rinconete y Cortadillo se conocen en el viaje, viajan a Sevilla y entran a formar parte de la cofradía.

    El narrador es omnisciente y está en tercera persona. Conoce lo pensamientos y sentimientos de los personajes, aunque en la mayoría de los casos se vale del diálogo entre ellos y sus acciones para expresarlo.

  • Análisis de la forma

  • Esta novela está escrita en forma de narración con muchos diálogos directos, los cuales tienen similar importancia o incluso más que la propia narración. Cervantes, en vez de describir y explicar las acciones de los personajes y sus sentimientos de forma narrada, lo hace a través de ellos, en sus conversaciones. Por ejemplo, al principio de la obra, cuando Rincón y Cortado se encuentran, comienzan un diálogo que permite conocer al lector cómo ha sido su vida hasta el momento, sus objetivos, su manera de pensar, sus habilidades…La cofradía de ladrones en ningún momento es descrita por el narrador, sino que, a medida que se suceden los diálogos se va formando una descripción completa de ella. Aunque se producen algunas descripciones físicas de lugares y personajes por parte del narrador, las verdaderamente importantes para comprender las situaciones y el carácter de los personajes (mensaje principal de la novela) están reflejadas, en cierto modo subliminalmente, en los diálogos.

    El lenguaje empleado, al igual que en El Licenciado Vidriera no resulta muy fácil de entender en la actualidad, pues la obra se escribió hace siglos y están presentes algunos arcaísmos que pueden llegar a dificultar la comprensión. Es bastante similar el utilizado por el narrador y por los personajes, aunque en algunos diálogos se pueden apreciar diferencias que reflejen la clase social y cultural de cada individuo.

  • Comparación con El Lazarillo de Tormes

  • Tanto Rinconete y Cortadillo como El Lazarillo de Tormes son dos de las primeras obras pertenecientes a la novela picaresca que surgió en España a finales del siglo XVI.

    En ambas los personajes principales son muchachos pícaros que sobreviven robando y engañando, aunque Cervantes empleó dos protagonistas que se acaban uniendo a toda una banda de “malas gentes”, y en El Lazarillo de Tormes el protagonista es un solo individuo que tiene luchar por su supervivienda en solitario, y se nos muestra como un caso aislado.

    El Lazarillo de Tormes se escribió antes que Rinconete y Cortadillo, y con ella se pretende hacer una crítica a la sociedad e incluso a la Iglesia, mientras que Cervantes lo único que pretende es mostrarnos y describirnos la vida de un grupo de pícaros y ladrones desde dentro, desde el punto de vista de dos espectadores, los protagonistas.

    Comparación de ambas novelas

    El Licenciado Vidriera y Rinconete y Cortadillo son dos de las doce novelas breves que Cervantes publicó en 1613 bajo el título Novelas ejemplares, y por lo tanto tienen rasgos muy comunes en cuanto al tipo de expresiones y recursos usados por el autor, el contexto histórico y social con el que están relacionadas, etc. En ambas la narración y el diágolo constituyen las principales modalidades de discurso y la trama principal transcurre en la España del siglo XVI. El autor se vale de los diálogos entre personajes para expesar su propia opinión. Estas dos novelas pertenecen al grupo, dentro de las Novelas ejemplares, que se puede considerar realista. Ambas están ligadas a la tradición narrativa española, es decir, a la novela picaresca, sobre todo al chascarrillo, el chiste, los apotegmas y los diálogos. Adoptan una perspectiva crítica ante la sociedad y no ocultan al lector la cara más desagradable de la realidad, describiendo un mundo sin orden donde reina el caos. En ambas novelas los protagonistas se proyectan hacia un futuro deseado: huir de su casa dejando atrás una familia pobre para ir en busca de una vida mejor, realizando un largo viaje con pocos recursos.

    Pero también hay cosas que las diferencia. En El Licenciado Vidriera la sociedad se describe desde un punto de vista bastante neutral, mientras que en Rinconete y Cortadillo la acción se ve reflejada como si el que la hubiese escrito perteneciese a la cofradía de ladrones. Aunque describen la misma sociedad y hacen crítica de la misma sobre temas similares, esto se lleva a cabo desde puntos de vista sociales bastante diferenciados.

    Conclusión

    La lectura de El Licenciado Vidriera y Rinconete y Cortadillo me ha resultado algo pesada y difícil, pues no estoy muy habituada a leer textos escritos en el siglo XVI. A pesar de todo me parece que en ellas se hace una descripción bastante realista de la sociedad de la época, cuyo análisis puede ayudar a la hora de estudiar la situación social española en ese periodo.

    Algunos de los temas tratados siguen bastante presentes en al actualidad, aunque en las obras se traten desde una perspectiva un poco anticuada. La sociedad continúa dividida principalmente por el factor económico, y el poseer un título académico puede conllevar la obtención de un empleo mejor remunerado con el que aumentar la calidad de vida y adquirir un prestigio. Aunque sigue habiendo gente que se ve obligada a delinquir y estafar para ganarse la vida, por lo que son perseguidos de manera similar a como les sucedía a Rinconete y Cortadillo. La formación de colectivos, como en la cofradía de ladrones, está muy vigente en la actualidad. Los trabajadores se asocian en sindicatos para defender sus derechos como trabajadores, los políticos forman partidos para hacer una mejor campaña y poder llegar al poder, los terroristas forman grupos armados para atentar con mayor efectividad y protegerse de la policía, los países se alían para lograr objetivos comunes, etc.

    En lo que respecta a la igualdad de sexos, en ambas obras se trata a la mujer como un ser inferior al hombre. En El Licenciado Vidriera Tomás aconseja a un marido que, para tener contenta a su mujer debe consentirla sus caprichos, pero sin permitirla tener ideas propias y dejando siempre muy claro que él es el que manda. En Rinconete y Cortadillo las mujeres pobres son maltratadas por sus compañeros y se ven obligadas a prostituirse para poder alimentarse ellas y sus chulos. Afortunadamente en la actualidad esta situación esta cambiando y cada vez estamos más ceca de la igualdad entre hombres y mujeres, aunque la prostitución, los abusos sexuales y el maltrato doméstico son aún noticias demasiado frecuentes.