El licenciado vidriera; Miguel de Cervantes

Literatura española renacentista. Narrativa del Siglo de Oro. Novelas ejemplares. Argumento. Personajes. Estructura

  • Enviado por: María
  • Idioma: castellano
  • País: España España
  • 6 páginas

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EL LICENCIADO VIDRIERA

TEMA DE LA OBRA:

El tema expresa la idea fundamental que quiere transmitir el escritor por medio de la obra.

La obra relata las peripecias de un ingenioso personaje, que hasta en la locura es admirado. Todo lo que inicia logra sacarlo adelante y triunfar en ello. Como es común en Cervantes hace uso del personaje principal de la obra para ridiculizar y satirizar las costumbres y personajes de su época.

ARGUMENTO DE LA OBRA:

El argumento contempla los sucesos en el orden escogido por los novelistas.

Dos caballeros estudiantes encuentran en las orillas del río Tormes, a un niño de once años, llamado Tomás, que pretendía encontrar en Salamanca un amo que a cambio de sus trabajos le diese estudios; propuesta que los estudiantes aceptan de buen grado. Al poco tiempo por su fidelidad y buen servir se había convertido en compañero y no en criado, y alcanzando gran popularidad en la Universidad por su notable ingenio.

A los ocho años los caballeros terminaron sus estudios y decidieron regresar a Málaga, su ciudad; pero después de estar en esa hermosa localidad Tomás solicita permiso a sus amos para regresar a Salamanca. En el camino se encuentra con un capitán de infantería de su Majestad el cual alababa la forma de vida de la soldadesca y convenciéndolo para que se uniera a él en su viaje por Italia y Flandes.

Más tarde se gradúa en leyes en la ciudad de Salamanca donde despierta el amor de una dama, quien despechada al no ser correspondida su pasión por Tomás, que metido en sus estudios no se fija en el amor que le ofrecen, decide recurrir al poder mágico de una morisca, quien introduce cierto hechizo en un membrillo destinado a Tomás, para que éste, al comerlo, no pueda vivir sin el amor de la dama. El hechizo produce en el estudiante grandes ataques y una gravísima enfermedad, llevándole a la original locura de creerse de vidrio, no dejando que nadie se le acercara y pidiendo a la gente que le hiciera preguntas, no importaba su dificultad, él podría responderlas con soltura. El Licenciado Vidriera, así se hacía llamar, pasaba sus días paseando por las calles y satirizando casi todo lo que le rodeaba. En las noches de invierno dormía en el pajar y en las noches de verano al aire libre.

Después de dos años un religioso consiguió curarlo pasando a llamarse el Licenciado Rueda; quien ahora en su sano juicio ya no es escuchado por nadie, motivo por el cual decide volver a Flandes y hacerse soldado, muriendo como tal.

ESTRUCTURA DE LA OBRA:

La estructura del relato es cerrada ya que el autor diseña la trama ajustándose a un plan preconcebido y se organiza en planteamiento, nudo y desenlace.

Planteamiento: Encuentro de Tomás Rodaja con los estudiantes que lo acogen y subvencionan sus estudios en Salamanca durante ocho años.

Nudo: Viaje por Italia y Flandes en compañía del capitán Valdivia. Licenciatura en Leyes a su regreso a Salamanca. Envenenamiento que desemboca en locura provocado por el afán de una dama de conseguir su amor.

Desenlace: Curación debida a un religioso, pérdida de popularidad y regreso a Flandes como soldado, junto a su amigo el capitán Valdivia. Como hombre de armas muere.

ESPACIO DE LA OBRA:

El espacio es el escenario donde transcurre la acción y se desenvuelven los personajes. Podemos diferenciar entre el espacio objetivo y el subjetivo. El primero reproduce lugares y ambientes auténticamente y en el otro intenta crear un estado de ánimo con una situación.

EXTERNO:

España: Salamanca, Málaga y Valladolid

Sur de Francia

Italia: Flandes

INTERNO:

Sin duda el lugar dónde ocurren la mayoría de los hechos son las calles de Salamanca. El personaje hace un viaje entre España e Italia, pero de ese viaje prácticamente solo se anotan los lugares por donde pasó.

EL TIEMPO DE LA OBRA:

El tiempo es el momento en que se produce la acción. Diferenciamos entre tiempo externo, que se refiere a la época en que se desarrollan los hechos y tiempo interno, que comprende tanto la duración de los sucesos como el orden cronológico.

EXTERNO:

Últimos años del siglo XVI y primeros años del siglo XVII.

INTERNO:

Aunque incompleta la historia que se nos narra puede considerarse una biografía por lo que tiene saltos en el tiempo, a veces son las rápidas enumeraciones las que nos hacen notar el paso del tiempo, aunque casi siempre lo hace explícitamente.: "Dos años o poco más duró en esta enfermedad..."

NARRADOR DE LA OBRA:

El narrador relata los hechos que ocurren en el relato.

En esta novela nos encontramos con un solo narrador que no participa en la historia, ni se mezcla con los personajes. Nos cuenta desde fuera lo que allí ocurre (n. externo), y para ello utiliza la persona gramatical. Así transmite una sensación de objetividad. Se trata también de un narrador observador, el cual, cuenta sólo lo que percibe con los sentidos. No lo sabe todo sobre la historia, no conoce la interioridad de los personajes ni opina sobre su conducta.

EL DIÁLOGO EN LA OBRA:

ESTILO DIRECTO:

Se reproducen literariamente las palabras o pensamientos del personaje.

  • -Ningún camino hay malo, como se acabe, si no es el que va a la horca. De salud estoy neutral, porque están encontrados mis pulsos con mi celebro.

  • -Duerme; que todo el tiempo que durmieres serás igual al que envidias.

  • -No pregunto eso, sino que cuál es mejor lugar: ¿Valladolid o Madrid?

  • ESTILO INDIRECTO:

    El narrador no reproduce exactamente el discurso del personaje sino que lo reconstruye con sus propias palabras.

    1) De los maestros de escuela decía que eran dichosos, pues trataban siempre con ángeles; y que fueran dichosísimos si los angelitos no fueran mocosos.

    2) Preguntóle otro estudiante que en qué estimación tenía a los poetas. Respondió que a la ciencia, en mucha; pero que a los poetas, en ninguna. Replicáronle que por qué decía aquello. Respondió que del infinito número de poetas que había, eran tan pocos los buenos, que casi no hacían número; y así, como si no hubiese poetas, no los estimaba; pero que admiraba y reverenciaba la ciencia de la poesía porque encerraba en sí todas las demás ciencias: porque de todas se sirve, de todas se adorna, y pule y saca a luz sus maravillosas obras, con que llena el mundo de provecho, de deleite y de maravilla.

    3) Preguntóle uno que cuál había sido el más dichoso del mundo. Respondió que Nemo; porque Nemo novit Patrem, Nemo sine crimine vivit, Nemo sua sorte contentus, Nemo ascendit in coelum.