El Lazarillo de Tormes

Literatura. Novela picaresca. Siglo XVI. Niño pícaro. Aventuras. Desventuras. Argumento. Personsjes. Estilo

  • Enviado por: Martin Isaac Arias Estudillo
  • Idioma: castellano
  • País: México México
  • 3 páginas
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Título: “El Lazarillo de Tormes”.

Autor: Anónimo.

Género Literario: Novela Picaresca.

Personajes: Principales - Lázaro de Tormes, Amos:

  • Ciego
  • Clérigo
  • Escudero
  • Fraile
  • Buldero
  • Aguador

Secundarios - Tomé González (padre), Antona Pérez (madre), Zaide (padrastro).

Lugares: Tejares(aldea de Salamanca donde nació), Salamanca capital, Toledo y pueblos de Toledo: Almorox, Escalona, Torrijos.

Tiempo:Cualquiera que sea el marco temporal del Lazarillo (sus referencias históricas tanto pueden aludir a hechos ocurridos en 1510 - 1525 como en 1520 - 1538), la historia de sus fortunas y adversidades se desarrolla en la primera mitad del siglo XVI y prolonga su vida literaria en la novela picaresca de los siglos XIV y XVII.

Resumen

Lazarillo de Tormes

Es una novela picaresca española anónima, cuyo título completo es “La vida de Lazarillo de Tormes, y de sus fortunas y adversidades. Fue publicada en el año 1554. Es la biografía de un pícaro que sirve a diversos amos aprovechándose invariablemente de ellos. Es una novela breve dividida en siete tratados.

TRATADO PRIMERO

En este primer tratado se nos presenta a Lázaro, un muchacho de baja y vergonzosa extradición y cuyo nombre se debe al río Tormes, donde nació. Su padre había sido ladrón y él vivía en Salamanca con su madre. Esta se casó con un hombre negro y tuvo un hijo. Un día, siendo Lázaro mayor, su madre lo pone al servicio de un mendigo ciego, comenzando así su primera aventura, en la que, al igual que las demás, tiene que buscar la comida para poder saciar el hambre y sobrevivir.

Resultó que el ciego era muy avaro y tenía a Lázaro casi sin comer, por lo que recurre a toda suerte de trampas para comer y beber algo más de lo que éste le permitía. Como a Lázaro le encantaba el vino, hizo debajo de la jarra del ciego un agujero que tapó con cera, con la excusa del frío se metía entre sus piernas y cuando esta se derretía con el calor de la lumbre se bebía el pequeño chorro que caía. Pero cuando el ciego se dio cuenta lo castigó brutalmente.

Se narran otras dos anécdotas, una con un racimo de uvas y otra con una longaniza. La relación de ambos, terminó una noche en la que llovía mucho, Lázaro engañó al ciego diciéndole que para cruzar un río tenía que saltar con todas sus fuerzas, éste le obedeció y se dio de frente contra un pilar. Antes de que se recuperara Lázaro ya se había ido.

TRATADO SEGUNDO

Tras dejar al ciego Lázaro comienza a mendigar y dio con un clérigo que necesitaba un ayudante para dar la misa, así que se quedó con él. Pero éste era muy avaro y lo trataba muy mal, sólo comía bien cuando iban a algún entierro. Un día encontró la llave de la vitrina donde su amo guardaba el pan. Lázaro se lo comía y ponía la excusa de que los ratones entraban por los agujeros. Al poco tiempo el clérigo puso trampas, pero como el pan seguía desapareciendo empezó a sospechar de una culebra que anteriormente había estado rondando por allí.

Lázaro, temiendo que le descubriese, se metía la llave en la boca, pero una noche se le atravesó y empezó a silbar como una culebra. Su amo, asustado pegó un garrotazo donde estaba el silbido, fue a por una luz y descubrió que le había dado a Lázaro en la cabeza y que este tenía la llave. Así que cuando se recuperó se fue de la casa.

TRATADO TERCERO

    Lázaro llegó a Toledo, donde, por quince días, vivió de limosnas. Un día, se encontró con un escudero de muy buena apariencia, quien fue su próximo amo. Su nuevo hogar fue una casa con poco alumbrado. La casa carecía de muebles. Lázaro entonces se dió cuenta que el escudero, aunque aparentaba ser un hombre de buena familia, en realidad era pobre. Para poder comer, Lázaro tuvo que mendigar, y darle parte de lo que recibía al escudero. Un día el gobierno de esa área prohibió el mendigar por las calles, y Lázaro, por suerte, consiguió comida a través de unas vecinas. El escudero estuvo sin comer por ocho días, hasta que consiguió un real para mandar a Lázaro a comprar comida al mercado.
Más tarde los dueños de la casa del escudero vinieron a cobrar el alquiler de la casa, pero el escudero se excusó y desapareció. Lázaro se quedó una vez más sin amo.

TRATADO CUARTO

En este tratado sirve a un fraile de la Merced el cuál era aficionado a andar mucho y por esto Lázaro no duró mucho tiempo con él.

TRATADO QUINTO

El quinto amo de Lázaro fue un buldero, que resultó ser un estafador pues estaba aliado con un alguacil para conseguir que la gente comprara bulas. Viendo que nadie las compraba decidieron inventarse una pelea ficticia en la cual el buldero hace creer a la gente que el alguacil no se muere gracias a Dios ya que el alguacil había comprado una bula. Después de ver de lo que su amo era capaz de hacer decidió alejarse de él.

TRATADO SEXTO

    Su próximo amo fue un maestro pintor de panderos, con el cuál duró muy poco. Una vez, Lázaro entró a una Iglesia, dónde se encontró con un capellán, siendo éste su próximo amo. El capellán le dió a Lázaro un asno y cuatro cántaros de agua para ir a vender agua por la ciudad. Este fue el primer trabajo que tuvo Lázaro dónde ganaba comisiones todos los sábados. Estuvo en esas condiciones por cuatro años, y, ahorrando poco a poco, pudo comprarse su primera espada y ropa usada. Después de haber mejorado Lázaro su apariencia , dejó al capellán y también dejó su oficio.

TRATADO SÉPTIMO

    Después Lázaro se asentó con un alguacil. Duró muy poco con él, porque le pareció que el oficio de su amo era peligroso.
    Llegó el día en el que el arcipreste de San Salvador vio a Lázaro y lo casó con una criada suya. Vivía muy bien con su nueva esposa, en una casa al lado del arcipreste. Luego comenzaron a formarse cuentos sobre s

u esposa y el arcipreste. La mujer de Lázaro lloró mucho por estos cuentos, pero Lázaro la tranquilizó. El decide no hacerle caso a los cuentos para que no hubiera una intervención en su felicidad.

Finalmente llegó a un período de estabilidad en su vida, y para él no había nada mejor.