El Lazarillo de Tormes

Narrativa española renacentista. Novela picaresca. Contexto histórico. Estructura. Amos. Argumento. Personajes

  • Enviado por: El remitente no desea revelar su nombre
  • Idioma: castellano
  • País: España España
  • 7 páginas
publicidad

EL LAZARILLO DE TORMES

Lengua Castellana y Literatura 3ºESO

1-Autor

El autor del Lazarillo de Tormes es anónimo, aunque se han elaborado diferentes hipótesis sobre quien podría ser el autor ya se ha convertido en un clásico de la literatura española. Es una carta escrita en forma de autobiografía. En concreto, es la autobiografía de un pregonero, hombre de clase social muy baja, llamado Lázaro de Tormes. Entre los diferentes escritores que podrían ser reconocidos como autores de esta obra se encuentran: Diego Hurtado de Mendoza, Lope de Rueda, los hermanos Valdés ... pero, de momento, no existen las suficientes pruebas para reconocer a alguno de los escritores mencionados como autor de la obra. En realidad dos son los creadores de la novela picaresca: un autor desconocido y Mateo Alemán (que imitó conscientemente la estructura y el significado del Lazarillo en su novela Guzmán de Alfarache, publicada en dos partes, la primera en Madrid (1599) y la segunda en Lisboa (1604). Entre una y otra parte, en 1602, aparece en Valencia una segunda parte apócrifa del «Guzmán», firmada por Mateo Luján de Sayavedra).

2-Contexto histórico y social

Cuando se hizo la primera publicación del Lazarillo de Tormes (siglo XVI) España estaba en un momento de gloria con los reinados de Carlos V y Felipe II. Durante el reinado de Carlos V (1517-1556) hubo una época de optimismo, también hubo una apertura a la cultura europea, y la cultura está orientada más laicamente porque la religión deja de estar presente en las obras literarias y artísticas. Pero durante el reinado de Felipe II (1556-1598) surge una crisis económica, es una época de pesimismo, España se sitúa al frente de la Contrarreforma, España se cierra a las influencias extranjeras, y se vuelven a hacer obras literarias y artísticas con una actitud religiosa.

3-Estructura interna

El Lazarillo de Tormes es una autobiografía que está formada por un prólogo y siete tratados. El prólogo relata que Lázaro escribe una carta a un personaje. Le pone al corriente de la mala vida que ha tenido hasta llegar al momento que le escribe la carta, es decir, cuando está casado y trabaja como pregonero de vinos. Por lo tanto, toda la acción es retrospectiva.

Prólogo

En el prólogo Lázaro escribe a un “Vuestra Merced” que no se sabe quien es, por los rumores que surgieron que la esposa de Lázaro le era infiel. Este cuenta su vida desde el principio para explicarle todas las dificultades por las que ha pasado a lo largo de su vida. Lázaro empieza desde su nacimiento en Toledo hasta ese momento. Lazarillo plantea una idea innovadora para esa época: el mérito de los que siendo pobres consiguen ascender socialmente, frente al nulo valor de quienes lo heredan todo.

Tratado Primero

El primer tratado cuenta la historia de Lázaro desde el principio y como lo entregan a un ciego. Este ciego es muy astuto y cruel. Con este amo Lázaro se da cuenta de que está solo y debe sobrevivir como sea posible. Lázaro va acostumbrándose a vivir con el ciego a partir de las lecciones de vida que le iba enseñando y obligando a hacer. Con el ciego empieza a madurar, a medida que pasa el tiempo como va madurando cree que lo mejor es vengarse de lo que le hizo pasar el ciego años atrás y como el Lazarillo desarrolló una gran astucia le dio muchas vueltas. El padre de Lázaro tenía cargo de proveer una molienda que estaba ribera al río. Inculparon a su padre robos a la gente que también iba a moler, por ello fue preso. Murió con su amo como leal criado. A su padrastro le azotaron y echaron grasa hirviente sobre la espalda y a su madre le dieron cien azotes. Ella se fue a servir a los que vivían en el mesón de Solana, allí como pudo terminó de criar al negrito. A Lázaro le interrogaron con amenazas.

Tratado Segundo

Tras dejar al ciego Lázaro comienza a mendigar y dio con un clérigo que necesitaba un ayudante para dar la misa, así que se quedó con él. Pero éste era muy egoísta y lo trataba muy mal, sólo comía bien cuando iban a algún entierro. Un día encontró la llave de la vitrina donde su amo guardaba el pan. Lázaro se lo comía y ponía la excusa de que los ratones entraban por los agujeros. Al poco tiempo el clérigo puso trampas, pero como el pan seguía desapareciendo empezó a sospechar de una culebra que anteriormente había estado rondando por allí. Lázaro, temiendo que le descubriese, se metía la llave en la boca, pero una noche se le atravesó y empezó a silbar como una culebra. Su amo, asustado pegó donde escuchaba el silbido, fue a por una luz y descubrió que le había dado a Lázaro en la cabeza y que este tenía la llave. Así que cuando se recuperó se tuvo que ir de la casa.

Tratado Tercero

Lázaro llegó a Toledo, allí durante quince días vivió de limosnas. Un día, se encontró con un escudero de muy buena apariencia, él fue su nuevo. Su nuevo hogar fue una casa con poco alumbrado, triste y mugrienta. La casa estaba vacía, no hay ningún mueble. Lázaro entonces se dio cuenta que el escudero, aunque aparentaba ser un hombre de buena familia, en realidad era pobre. Para poder comer, Lázaro tuvo que mendigar, y darle parte de lo que recibía al escudero. Un día el gobierno prohibió el mendigar por las calles, y Lázaro, por suerte, consiguió comida a través de unas vecinas. El escudero estuvo sin comer por ocho días, hasta que consiguió un real para mandar a Lázaro a comprar comida al mercado. Más tarde los dueños de la casa del escudero vinieron a cobrar el alquiler, pero el escudero se excusó y desapareció. Lázaro se quedó una vez más sin amo.

Tratado Cuarto

Las vecinas llevaron a Lázaro a dónde el Fraile de la Merced, su próximo amo. Al fraile le gustaba mucho caminar y visitar lugares culturales par fomentar su cultura y poder pensar en diversas cosas. Tanto caminaron Lázaro y el fraile que en ocho días Lázaro rompió su primer par de zapatos. El fraile fue el primer amo en regalarle un par de zapatos. Lázaro se cansó de seguirlo y lo abandonó.

Tratado Quinto

El quinto amo de Lázaro fue un buldero, que era un religioso encargado de predicar y vender las bulas de la Santa Cruzada, las bulas eran un documento papal que otorgaba ciertos privilegios. Resultó ser un estafador pues estaba aliado con un alguacil para conseguir que la gente comprara bulas. Viendo que nadie las compraba decidieron inventarse una pelea ficticia en la cual el buldero hace creer a la gente que el alguacil no se muere gracias a Dios ya que el alguacil había comprado una bula. A pesar de que el buldero le caía bien, le parecía simpatico, decidió dejarle porque estafar a la gente no estaba bien.

Tratado Sexto

Su próximo amo fue un maestro pintor de panderos, con el cuál duró muy poco. Una vez, Lázaro entró a una Iglesia, dónde se encontró con un capellán, siendo éste su próximo amo. El capellán le dio a Lázaro un asno y cuatro cántaros de agua para ir a vender agua por la ciudad. Este fue el primer trabajo que tuvo Lázaro dónde ganaba comisiones todos los sábados. Estuvo en esas condiciones por cuatro años, y, ahorrando poco a poco, pudo comprarse su primera espada y ropa usada. Después de haber mejorado Lázaro su apariencia, dejó al capellán y también dejó su oficio.

Tratado Séptimo

Después Lázaro se asentó con un alguacil. Duró muy poco con él, porque le pareció que el oficio de su amo era peligroso. Llegó el día en el que el arcipreste de San Salvador vio a Lázaro y lo casó con una criada suya. Vivía muy bien con su nueva esposa, en una casa al lado del arcipreste. Luego comenzaron a formarse cuentos sobre su esposa y el arcipreste. La mujer de Lázaro lloró mucho por estos cuentos, pero Lázaro la tranquilizó. Él decide no hacerle caso a los cuentos para que no hubiera una intervención en su felicidad. Finalmente llegó a un período de estabilidad en su vida, y para él no había nada mejor.

Lazarillo de Tormes

    Lazarillo de Tormes es el protagonista de la novela. Representa la clase baja y vagabunda de la época. El iba de amo en amo para poder comer. Cada amo era una situación social diferente. Una vez pudo conseguir la felicidad, pudo tener una vida más estable.

Tomé González

Padre de Lázaro de Tormes. Es acusado de robo, y es mandado a prisión, dónde, poco después muere.

Antona Pérez

Madre de Lázaro. Esta entrega a Lázaro a un ciego para que el ciego lo guiara.

Zaide

Padrastro de Lázaro. A Zaide lo capturaron por robo, y fue azotado.

El Ciego

Primer amo de Lázaro. Es el personaje que más influye en la vida de Lázaro ya que éste le enseña a ser astuto, malicioso, tramposo, y hasta vengativo. El ciego le enseñaba las cosas a Lázaro a través de los golpes. Este le enseña también a cómo obtener comida y a cómo conseguir dinero. El ciego era tramposo. Era un mendigo como Lázaro. El fingía que sabía predecir el sexo de los bebés de las mujeres embarazadas, y lo hacía sólo para obtener dinero, y a veces servía como supuesto médico. Lázaro lo deja ya que éste no le traía la felicidad que él buscaba, comida.

El Clérigo

Segundo amo de Lázaro. Este representa el tema de la corrupción del clero, ya que este es avaro. El guardaba el pan de la misa en un arca para comérselo él sólo. Es cruel porque el ofrece a Lázaro comida que supuestamente había sido pulverizada por ratones. La avaricia del clérigo lo ciega de la realidad, razón por la cual él piensa que había ratones en su casa comiéndose el pan.

El Esudero

El escudero es el tercer amo de Lázaro. Representa las falsas apariencias de la época. Lázaro pensaba que él era un hombre rico y de muchos bienes, pero luego se da cuenta de que es todo lo contrario de lo que él pensaba. En este caso, los papeles entre el amo y Lázaro cambian: el escudero depende de Lázaro en vez de Lázaro depender del escudero. El escudero luego lo abandona, y Lázaro vuelve a la calle.

El Fraile de la Merced

Este es el cuarto amo de Lázaro. Es el amo que le da a Lázaro su primer par de zapatos. El es un fraile corrupto ya que él es promiscuo. Las ansias de Lázaro en este momento no era por mujeres, sino por comida, lo que hace que Lázaro lo deje. Una vez más, Lázaro vuelve a mendigar por las calles.

El Buldero

Este es el quinto amo de Lázaro. No tuvo muchas relaciones con él, razón por la cual Lázaro lo deja. El fue el amo más falso y cruel que tuvo. Este representa la falsa religiosidad. El buldero vendía bulas solamente para ganar dinero, y éste convencía a la gente para que las comprara. Era tan falso que llegó al punto de hacer un pacto con un alguacil para hacer un "drama" dónde el alguacil iba a fingir haberse muerto, y luego haber sido revivido milagrosamente por las bulas, y esto lo hacía el buldero para hacer creer la gente que las bulas hacían milagros. Lázaro lo deja porque no le hacía caso y no le gustaba que se ganase el dinero de esa forma.

El Pintor

El pintor es el sexto amo de Lázaro, pero estuvo muy poco tiempo con él. Este representa la clase renacentista culta y artística de la época. Al poco tiempo, Lázaro lo deja.

El Capellán

Séptimo amo de Lázaro. Es un oportunista que se vale de otras personas para recibir unos beneficios. Este le ofrece el primer trabajo con sueldo a Lázaro. Lázaro estuvo cuatro años con este amo, hasta recibir la cantidad de dinero que él necesitaba para comprarse ropa usada y una espada. Una vez Lázaro obtuvo lo que necesitaba, dejó a su amo y a su oficio.

El Alguacil

Octavo amo de Lázaro. El alguacil representa la ley en aquella época. Lázaro encuentra el oficio de su amo muy peligroso, así que éste lo deja.

El Arcipreste de San Salvador

Noveno y último amo de Lázaro. Este es el amo que le consigue la esposa a Lázaro. Este representa también la corrupción del clero ya que había cuentos por esa área sobre relaciones entre la esposa de Lázaro y el arcipreste.

La Criada del Arcipreste de San Salvador

Mujer con la que Lázaro se casa, y la que le trae parte de la felicidad a él. Una vez se casa con ella, satifizo su hambruna, y llegó a una estabilidad en su vida.

4- Estilo

Narrador

El narrador es el propio protagonista, Lázaro. Lazarillo de Tormes narra la acción desde un punto de vista autobiográfico, ya que es él mismo quien describe su vida, así que es el narrador-protagonista de sus aventuras y desventuras. La novela está narrada en primera persona.

Lenguaje

El lenguaje utilizado es el propio de la época dando lugar quizás a pequeñas confusiones a la hora de leerlo, dado a que está escrito en castellano antiguo.

Estructura

La novela está dividida en siete capítulos, llamados tratados y un prólogo.
Los capítulos están numerados y llevan sus epígrafes. El desarrollo entre los capítulos se produce a veces por encima del epígrafe, omitiendo una de las palabras finales del capítulo anterior por ejemplo en el Tratado Quinto. Se puede notar  también la diferencia de extensión entre los tratados/capítulos, mientras que los tres primeros presentan una mayor extensión, los cuatro restantes son mucho más cortos, especialmente el IV y el VI.

Historia

Yo personalmente creo que la historia no es muy cronológica dado que es un tanto extraña. Pero también tiene su propia cronología por así decirlo, por qué va variando de ámbito a medida que transcurre la historia.

5- ¿Tiene el Lazrillo de Tormes algo que ver en la vida de hoy en día?

La realidad que se presenta en la obra Lazarillo de Tormes no dista mucho con la realidad que se presenta en la actualidad dado que la madre de Lázaro lo entregó al ciego, su primer amo, porque era madre de varios hijos y ya no podía mantener a Lázaro. Hoy en día y cada vez más mujeres en el mundo abandonan a sus hijos por qué no pueden mantenerlos. Todos los amos que tuvo Lázaro o bien eran corruptos, egoístas… Y hoy en día m muchos de los niños que son abandonados y luego alguien se apropia de ellos les pasa algo por el estilo. Lázaro era explotado por sus amos quienes lo mantenían muerto de hambre y apenas le daban las sobras. Lázaro tuvo que saber defenderse y como dicen en el libro agudizar su ingenio para poder comer, como muchos de los jóvenes hoy hacen de todo para comer: limpian parabrisas, hacen malabares en las calles, venden dulces... Así que yo creo que un poco de similitud entre ambas sí que hay, pero en distintas épocas.

6- Opinión personal

A mí el libro sinceramente no me ha gustada en especial, pero reconozco que tiene sus partes graciosas y alguna que otra bastante entretenida. Es bastante difícil de entender dado que el mío está en castellano antiguo y algunas palabras y expresiones que no entiendo del todo. Pero por lo demás bien, es un libro que hay que leer por qué forma parte de la historia de la literatura española, como el Quijote de Cervantes y otros muchos más.

qwertyuiopasdfghjklzxcvbnmqwertyuiopasdfghjklzxcvbnmqwertyuiopasdfghjklzxcvbnmqwertyuiopasdfghjklzxcvbnmqwertyuiopasdfghjklzxcvbnmqwertyuiopasdfghjklzxcvbnmqwertyuiopasdfghjklzxcvbnmqwertyuiopasdfghjklzxcvbnmqwertyuiopasdfghjklzxcvbnmqwertyuiopasdfghjklzxcvbnmqwertyuiopasdfghjklzxcvbnmqwertyuiopasdfghjklzxcvbnmqwertyuiopasdfghjklzxcvbnmqwertyuiopasdfghjklzxcvbnmqwertyuiopasdfghjklzxcvbnmqwertyuiopasdfghjklzxcvbnmqwertyuiopasdfghjklzxcvbnmqwertyuiopasdfghjklzxcvbnmrtyuiopasdfghjklzxcvbnmqwertyuiopasdfghjklzxcvbnmqwertyuiopasdfghjklzxcvbnmqwertyuiopasdfghjklzxcvbnmqwertyuiopasdfghjklzxcvbnmqwertyuiopasdfghjklzxcvbnmqwertyuiopasdfghjklzxcvbnmqwertyuiopasdfghjklzxcvbnmqwertyuiopasdfghjklzxcvbnmqwertyuiopasdfghjklzxcvbnmqwertyuiopasdfghjklzxcvbnmqwertyuiopasdfghjklzxcvbnmqwertyuiopasdfghjklzxcvbnmrtyuiopasdfghjklzxcvbnmqwertyuiopasdfghjklzxcvbnmqwertyuiopasdfghjklzxcvbnmqwertyuiopasdfghjklzxcvbnmqwertyuiopasdfghjklzxcvbnmqwertyuiopasdfghjklzxcvbnmqwertyuiopasdfghjklzxcvbnmqwertyuiopasdfghjklzxcvbnmqwertyuiopasdfghjklzxcvbnmqwertyuiopasdfghjklzxcvbnmqwertyuiopasdfghjklzxcvbnmqwertyuiopasdfghjklzxcvbnmqwertyuiopasdfghjklzxcvbnmrtyuiopasdfghjklzxcvbnmqwertyuiopasdfghjklzxcvbnmqwertyuiopasdfghjklzxcvbnmqwertyuiopasdfghjklzxcvbnmqwertyuiopasdfghjklzxcvbnmqwertyuiopasdfghjklzxcvbnmqwertyuiopasdfghjklzxcvbnmqwertyuiopasdfghjklzxcvbnmqwertyuiopasdfghjklzxcvbnmqwertyuiopasdfghjklzxcvbnmqwertyuiopasdfghjklzxcvbnmqwertyuiopasdfghjklzxcvbnmqwertyuiopasdfghjklzxcvbnmrtyuiopasdfghjklzxcvbnmqwertyuiopasdfghjklzxcvbnmqwertyuiopasdfghjklzxcvbnmqwertyuiopasdfghjklzxcvbnmqwertyuiopasdfghjklzxcvbnmqwertyuiopasdfghjklzxcvbnmqwertyuiopasdfghjklzxcvbnmqwertyuiopasdfghjklzxcvbnmqwertyuiopasdfghjklzxcvbnmqwertyuiopasdfghjklzxcvbnmqwertyuiopasdfghjklzxcvbnmqwertyuiopasdfghjklzxcvbnmqwertyuiopasdfghjklzxcvbnmrtyuiopasdfghjklzxcvbnmqwertyuiopasdfghjklzxcvbnmqwertyuiopasdfghjklzxcvbnmqwertyuiopasdfghjklzxcvbnmqwertyuiopasdfghjklzxcvbnmqwertyuiopasdfghjklzxcvbnmqwertyuiopasdfghjklzxcvbnmqwertyuiopasdfghjklzxcvbnmqwertyuiopasdfghjklzxcvbnmqwertyuiopasdfghjklzxcvbnmqwertyuiopasdfghjklzxcvbnmqwertyuiopasdfghjklzxcvbnmqwertyuiopasdfghjklzxcvbnmrtyuiopasdfghjklzxcvbnmqwertyuiopasdfghjklzxcvbnmqwertyuiopasdfghjklzxcvbnmqwertyuiopasdfghjklzxcvbnmqwertyuiopasdfghjklzxcvbnmqwertyuiopasdfghjklzxcvbnmqwertyuiopasdfghjklzxcvbnmqwertyuiopasdfghjklzxcvbnmqwertyuiopasdfghjklzxcvbnmqwertyuiopasdfghjklzxcvbnmqwertyuiopasdfghjklzxcvbnmqwertyuiopasdfghjklzxcvbnmqwertyuiopasdfghjklzxcvbnmrtyuiopasdfghjklzxcvbnmqwertyuiopasdfghjklzxcvbnmqwertyuiopasdfghjklzxcvbnmqwertyuiopasdfghjklzxcvbnmqwertyuiopasdfghjklzxcvbnmqwertyuiopasdfghjklzxcvbnmqwertyuiopasdfghjklzxcvbnmqwertyuiopasdfghjklzxcvbnmqwertyuiopasdfghjklzxcvbnmqwertyuiopasdfghjklzxcvbnmqwertyuiopasdfghjklzxcvbnmqwertyuiopasdfghjklzxcvbnmqwertyuiopasdfghjklzxcvbnmqwwertyuiopasdfghjklzxcvbnmqwertyuiopasdfghjklzxcvbnmqwertyuiopasdfghjklzxcvbnmqwertyuiopasdfghjklzxcvbnm

7