El jefe Seattle: la voz de un pueblo desterrado; Liu Si-yuan, Monserrat Fullà

Indios americanos. Tribus indígenas. Literatura contemporánea. Análisis del libro. Actividades. Personajes. Argumento

  • Enviado por: Irene
  • Idioma: castellano
  • País: España España
  • 11 páginas
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El Jefe Seattle

La voz de un pueblo desterrado

Índice

  • Introducción……………………………………………………2

  • Resumen de “El jefe Seattle: La voz de un pueblo desterrado”..3

  • Actividades del libro…………………………………………...4

  • Resumen de “Los indios norteamericanos: El crepúsculo de una civilización”……………………………………………………7

INTRODUCCIÓN:

- Hace miles de años un grupo de cazadores nómadas procedente del norte de Asia cruzó el helado mar de Bering y llego al continente americano. Aquellos esforzados hombres y mujeres encontraron a su paso extensas llanuras, ríos rebosantes de pesca, hermosos bosques y caza en abundancia, de manera que decidieron establecerse en aquellas tierras. Eran gentes de espeso cabello negro y piel cobriza a los que, siglos más tarde, los europeos dieron el nombre de indios.

Los indios prosperaron en aquella nueva tierra y, con el paso del tiempo, llego a haber más de quinientas tribus diseminadas por todo el continente. Pero la llegada del hombre blanco cambio por completo sus vidas.

Esta es la introducción que ofrece el libro y pensé que no había otra manera mejor de empezar. Este libro cuenta la historia de Seattle, el jefe de una tribu a la que le quieren comprar sus tierras.

RESUMEN

El Jefe Seattle.

- “Niños, hoy os he traído a esta colina para…” Así comienza la historia de Seattle, el jefe de una tribu india. A continuación, os voy a contar lo que le ocurrió a lo largo de su vida:

Yo era el hijo del jefe de la tribu india Suquamish, que estaba situada en una hermosa región poblada de bosques y bañada por ríos caudalosos de aguas cristalinas. Aprendí a ser un valeroso guerrero gracias a mi padre, que también procuro que aprendiera las artes de caza y pesca, pues estas eran las bases del sustento de mi región.

Un día, cuando yo apenas tenía seis años, entro en mi bahía un barco con hombres de piel blanca, ojos azules o marrones, espesas barbas y pelos dorados o castaños. Estos hombres empezaron a sacar objetos extraños, a observar su alrededor y a tomar notas. Eran llamados rostros pálidos y llevaban largos palos que escupían fuego y a los que llamaban “Fusil”.

Al principio, nos mantuvimos alejados de ellos, pero vimos que se portaban amistosamente y que pretendían cambiar objetos por alimentos. Pero los hombres blancos no tardaron en zarpar y nosotros seguimos viviendo como siempre, dedicados a la caza y a la pesca.

Pasaron muchos años y yo me convertí en un joven fuerte. No había otro guerrero con tanta puntería ni tan veloz como yo, así que pronto me convertí en jefe de mi tribu y de otras cinco más.

Durante aquellos años, no cesaron de llegar hombres blancos. Comenzaron a construir casas y cercados para guardar sus animales. Hablaban de “Sus propiedades”. Eso nos pareció extraño, pero les tendimos nuestras manos en señal de bienvenida y amistad.

Los hombres pálidos comenzaron a comprarnos madera y pescado, que nos cambiaban por herramientas y utensilios. Pero un día los rostros pálidos fundaron una población. Yo les sugerí algunas cosas y, en agradecimiento por mi apoyo, su población fue llamada Seattle. Con este gesto, pensé que nuestra amistad seria eterna, pero nunca imagine lo poco que tardarían los rostros pálidos en devorarnos.

Poco a poco, nuestros problemas aumentaron. Los rostros pálidos nos contagiaron sus enfermedades, cazaban mucho y eso dificultaba nuestra alimentación. Talaron bosques y se apoderaron de las tierras. El hambre y la rabia dieron paso al odio e intentamos expulsar a los hombres blancos, pero nuestras hachas no tenían nada que hacer contra las armas de fuego de ellos.

Con mucha rapidez, los jefes blancos vinieron a manifestarme su intención de comprar la tierra donde vivíamos. Mientras el jefe blanco hablaba vi como nuestros jóvenes ardían de rabia. Yo, con más tristeza que enojo, me di cuenta de que nos superaban en número y jamás podríamos derrotarlos. Los jefes nos presionaron para que diéramos una respuesta.

Yo les di miles de razones por las que no deberían comprar la tierra, por que eso es algo que no tiene precio. Estas tierras vieron crecer a nuestros antepasados, estos ríos nos bañaron y estos peces nos alimentaron.

Cuando termine de hablar, examine las caras de los rostros pálidos. Aunque me habían entendido, seguían teniendo intención de comprar mis tierras. Nos echaron de allí y nos llevaron a reservas para que viviéramos allí.

Hoy en día, el piel roja y el rostro pálido conviven en armonía con la madre naturaleza.

ACTIVIDADES

    • ¿Qué actitud de los indios ante la adversidad impresionó profundamente a Tocqueville? ¿Por qué razón?

Que como habían sufrido mucho, no les importó que el río estuviera helado, cruzaron sin problemas. Habían pasado por muchas desgracias y no les importaba pasar una más.

    • Describe cómo te sentirías tú si fueras expulsado de tu casa y de tu tierra para siempre.

Me sentiría triste y desplazada. Seria muy duro tener que alejarte de tu seres amados y de tu casa.

    • Una ley de 1787 declaró: “Se ha de actuar de absoluta buena fe con los indios y no faltar a nuestra palabra; ni sus tierras ni su propiedad les serán jamás arrebatadas sin su consentimiento”. ¿Fue respetada esa ley? ¿Qué opinión le merecería a los indios la palabra de los gobernantes norteamericanos? ¿Crees que los gobernantes actuales cumplen sus promesas?

Esa ley no fue respetada. Los indios pensaron que los blancos eran gentes poco fiables y que no cumplían su palabra. Actualmente e cumplen solo algunas de las promesas, pues los gobernantes prometen mucho para ser elegidos y luego no lo cumplen todo.

    • ¿Qué cadena de hechos había llevado al pueblo indio a una desesperanza tal que confiara en las palabras de Wovoka? ¿Hasta donde puede llegar un pueblo desesperado?

Le llevo a creer en Wovoka el sufrimiento de no poder escapar de las reservas. Un pueblo desesperado puede llegar hasta extremos impensables, como refugiarse en la religión o adoptar otras medidas más extremas, como el terrorismo.

    • ¿Qué opinas de la política de las reservas llevada a cabo por el gobierno norteamericano y del trato que en ellas se dispensó a los indios?

Que estuvo muy mal. No se puede expulsar a una persona de su casa y de su tierra y, mucho menos, encerrarlos en unas reservas. Además, la tierra no tiene dueño, eso nos pertenece a todos y no tiene precio.

    • Las reservas eran una forma clara de segregar a los nativos norteamericanos. ¿Crees que en la actualidad se practica alguna forma de segregación? Argumenta tu respuesta.

Según mis conocimientos, actualmente no se practica ninguna forma de segregación. Aún así, puede que exista alguna que yo ignore.

    • Un genocidio es el exterminio de un pueblo o una etnia. ¿Crees que puede aplicarse el término genocidio a la actuación del Gobierno de los Estados Unidos respecto a los pieles rojas?

Si, pues lo que están haciendo es expulsarlos de sus casas y de su tierra.

    • Visionad Murieron con las botas puestas y Bailando con lobos, y comparad la perspectiva que se ofrece de los indios en cada una de esas películas.

En Bailando con lobos, el hombre blanco y el piel roja, se respetan mutuamente y llegan a ser amigos.

En Murieron con las botas puestas, se realza al hombre blanco y se transforma al piel roja en un ser malvado y ruín.

Las palabras del Jefe Seattle.

    • ¿Qué argumentos esgrime Seattle para poner en cuestión la propiedad de la tierra? No obstante, ¿Qué aspecto de la tradición le hace sentir que su pueblo es dueño de la tierra que habita?

Seattle afirma que la tierra no se puede comprar, que no se les puede poner precio a los peces que los alimentan, al agua que los baña y les quita la sed. No obstante, afirma que esa tierra era de sus antepasados y que por eso les pertenece.

    • ¿Qué sentidos quedan cautivados por la naturaleza? ¿A través de que elementos? ¿Que sagrados vínculos se mantienen a través de la naturaleza? ¿De que modo?

Los sentidos que quedan cautivados son la vista por sus paisajes, el oído por el sonido del río y el canto de los pájaros, el gusto de sus aguas, el olfato de sus flores y el tacto del tronco de sus árboles.

Sus antepasados están enterrados en esas tierras y el agua que corre por los ríos y la savia que corre por los árboles, les trae su recuerdo.

    • Por otro lado, ¿Qué provecho extrae el indio de su entorno natural?

Gracias al río se alimentan (peces) y beben (agua).

    • ¿Qué lazos indisolubles y sagrados unen a los animales, a los hombres y a los bosques?

Lo que nos une a los animales y a los bosques es que todos formamos parte de un círculo. Para poder vivir en paz y bien, cada uno de Eros elementos necesita a los otros dos.

    • ¿Qué ven los blancos en la naturaleza? ¿Cómo la tratan? ¿Sienten algún vínculo con ella? ¿Qué consecuencias se derivan del afán insaciable del hombre blanco por poseer la tierra?

Los blancos ven en la naturaleza una fuente de alimentos, pieles y demás objetos. La tratan mal y no sienten ningún vínculo con ella. Las consecuencias que derivan de eso son las extinciones de los animales y la destrucción de los bosques.

    • En tu opinión, ¿Cómo puede llegar a un equilibrio entre el progreso y el respeto a la naturaleza?

Pues no destruyendo tantos bosques para hacer cosas que luego no se van a utilizar, reciclando… Pequeñas cosas que harían progresar y, a la vez, respetarían a la naturaleza.

    • ¿A quien le atribuye el infortunio de su pueblo? ¿Cuál es la causa real de que los indios vendan sus tierras?

Al Gran Espíritu, pero la causa real es que los blancos les presionaron mucho y los indios no eran capaces de luchar contra ellos porque les superaban en número y armas.

    • ¿Por qué causa los indios se sentirán avergonzados en las reservas? ¿Qué futuro les aguarda en ellas? ¿Por qué?

Se sentirán avergonzados porque sus hijos los verían a ellos sumisos y derrotados, estarían desocupados y se alimentarían a base de malos alimentos y bebidas fuertes. En ellas les aguarda un futuro perjudicial, porque estarían sin cazar y comiendo alimentos poco sanos.

    • ¿De que modo? ¿A quien encomienda la transmisión de los valores de los indios?

Perdurará porque respetaran la tierra. Seattle encomienda esta misión a los hombres blancos para que se lo transmitan a sus hijos.

    • Argumenta las razones que posee una cultura minoritaria para vivir de acuerdo con sus tradiciones.

El continuar con las tradiciones de sus antepasados.

RESUMEN

Los indios norteamericanos.

    • Los indios pensaron que sus tierras iban a ser una gran isla de paz con la llegada de los hombres blancos, pero la llegada de estos altero radicalmente su forma de vida y constituyo una autentica maldición para los pieles rojas. Los hombres blancos les llevaron enfermedades e intentaron apropiarse de las tierras de los indios.

Al final la convivencia de los pieles rojas y los hombres blancos fue insostenible. Norteamérica se convirtió en el escenario de una cruenta batalla en la que murió una cuarta parte de la población india.

Cuando los europeos llegaron a las costas norteamericanas tuvieron la ayuda de los indios para salir adelante, en cambio estos intentaron someterlos y robarles sus tierras, lo que acabo en enfrentamientos y muertes. Los europeos eliminaron poblados enteros y mataron a mujeres y niños. Los colonos se aprovecharon de los conflictos entre tribus, para que estos lucharan a su lado en los enfrentamientos, ante la promesa de que respetarían sus territorios en caso de vencer, algo que nunca ocurrió, pues convirtieron en propiedad privada las tierras y bosques que eran propiedad de los indígenas.

Con la independencia de EEUU, se pensó que había llegado la paz, pues el gobierno reconoció la soberanía de las tribus y se les quería dar todos los bienes de la civilización, pero todo quedo en buenas intenciones, pues el ansia desmedida de los blancos, hizo que el gobierno echara a los indios del noroeste de sus tierras por una pequeña cantidad de dinero, consiguiendo con ello que estos se sublevaran y declararan la guerra junto a los británicos a los norteamericanos, quienes los derrotaron y los expulsaron de sus tierras siendo obligados a trasladarse al oeste del río Mississipi.

Los indios del sudeste cedieron parte de sus territorios, con la garantía del gobierno de que nunca más tendrían que abandonarlos, sin embargo cuando se descubrió oro en las tierras en las que habían sido desterrados, fueron de nuevo obligados a marcharse a una tierra inhóspita, este éxodo fue tan penoso y dramático que se le llamó “el camino de las lágrimas”, pues en el viaje murieron cuatro mil indios de frió, hambre y enfermedades.

La gran extensión y riqueza del territorio norteamericano trajo consigo una gran avalancha de emigrantes europeos los cuales buscaban las tierras fértiles de Oregón y el oro de los ríos californianos, lo cual conllevó la reclusión en reservas de las tribus que allí había. Los indios se quedaron en las grandes llanuras del medio oeste y vivían de la caza del búfalo, esta era considerada una zona inhóspita para el hombre blanco, hasta que advirtieron que eran buenas tierras para el ganado y el cultivo, por lo que el gobierno propuso estimular la colonización de las llanuras, decretando que quién se asentara en ellas, sería propietario de las tierras que ocupasen, ello conllevó que los búfalos perdieran su hábitat natural, aunque lo peor para ellos fue el tendido del ferrocarril, puesto que los trabajadores de alimentaban de la caza de los bisontes, todo ello trajo consigo que se unieran varias tribus para enfrentarse al hombre blanco, estas guerras duraron más de treinta años, estos enfrentamientos se agravaron cuando los blancos invadieron las Colinas Negras un sitio sagrado para ellos, la mayor hazaña fue la derrota del séptimo de caballería en Little Big Horn a manos de los Sioux y los Cheyennes. Esta derrota conmovió al pueblo norteamericano que avivó el odio a los pieles rojas, el ejercito reaccionó con ira consiguiendo que estos se replegaran hacia la frontera de Canadá, a partir de entonces los indios tendrían que resignarse a vivir en reservas.

En el siglo XVIII nacieron las reservas, que eran lugares donde vivían y cazaban los indios. Pero estas eran a veces tan pequeñas y en territorios tan inhóspitos que estos no podían mantener una forma de vida digna. El jefe sioux Nube Roja declaró:

“La caza ha desaparecido y los medios que el gobierno prometió no son los suficientes para atender nuestras propias necesidades, dejándonos abandonados a nuestra suerte. Ya no quedan esperanza en este mundo; el Gran Espíritu se ha olvidado de nosotros”.

Los antiguos dueños del continente americano fueron espoleados y reducidos a la más infame pobreza, ello consiguió que muchos escaparan de las reservas.

Los indios que no lograron escapar sufrieron mucho, llegando algunos a suicidarse, otros a alcoholizarse, y otros, atraídos por un indio llamado Wovoka, creyeron en un mesías indio que iba a llegar. Este resucitaría a todos los indios muertos para luchar contra los invasores blancos, para ello los indios debían bailar al son de una danza, la cual los blancos interpretaron como una incitación a la guerra, no tardando mucho en ser prohibida por el gobierno. Esto motivó la captura y asesinato de muchos jefes indios, provocando ello algaradas en las reservas que el ejército reprimió aniquilando a unos 300 sioux, dando venganza con ello la derrota del séptimo de caballería. Wounded Knee fue, el último episodio de la larga y sangrienta guerra entre blancos e indios.

Hubo jefes pacifistas como el jefe Seattle y otros más desafiantes y hostiles como el apache Gerónimo. Una figura peculiar fue el indio Joseph de la tribu nez percés, que intento conservar la paz a toda costa, hasta que el abuso de los blancos provoco la ira de estos y desencadenó una guerra. Esta tribu habitaba la región del río Columbia y se habían convertido al cristianismo, cedieron parte de su territorio a los blancos. Ocho años más tarde, otro jefe de la tribu hizo un nuevo pacto en el cual cedía toda el valle de Wallowa, pacto este que no fue cumplido por el gran jefe Joseph, pero el descubrirse oro en las montañas el gobierno les obligo a que se dirigieran a las reservas. Motivando tal decisión que un grupo de jóvenes guerreros y ante la humillación de algunos colonos blancos, estos los asesinaran.

El gobierno ordenó reprimir el accidente provocando una guerra entre ambos. En la cual se demostró su valor e ingeniosidad en estrategias militares, pero todo ello no fue suficiente para que, ante el bien pertrechado ejercito norteamericano, estos intentaron retirarse, pero fueron hechos prisioneros y recluidos hasta una reserva del noroeste. El jefe Joseph murió en 1904 rodeado de admiración y respeto, conviene recordar el discurso que dio ante los congresistas norteamericanos:

“Esperar que un hombre que ha nacido libre esté contento cuando lo confinan y le niegan la libertad de ir donde quiera, seria como esperar que la corriente de los ríos fluyera hacia arriba. Permitidme que sea un hombre libre: Libre para viajar, libre para detenerme, libre para trabajar, libre para elegir a mis propios maestros, libre para pensar y actuar por mi mismo.

Estoy cansado de las palabras de los blancos, que se quedan en nada. Las buenas palabras no me devolverán a mis hijos. Las buenas palabras no dan salud a mi pueblo ni impiden que mi gente continúe muriendo. Las buenas palabras no proporcionan a mi pueblo un lugar donde vivir en paz.

No podemos competir con los blancos tal como somos. Únicamente pedimos las mismas oportunidades para vivir como los demás hombres. Pedimos que se reconozca que somos seres humanos”.

Seattle nació en 1786 en un lugar de la costa del Pacifico, durante su vida fue cuando hubo los más duros enfrentamientos con el hombre blanco y más tierras les fueron quitadas.

Seattle era hijo de un jefe de tribu, se caso dos veces y tuvo varios hijos, fue un gran guerrero y un gran negociador pues tenía negocios con los blancos, una pesquería. En reconocimiento a su amistad y a su papel negociador, le dieron su nombre a un poblado de la costa donde los pieles rojas y los blancos convivían pacíficamente.

En 1814 el gobierno envió a un comisario a negociar con los indios para que estos abandonaran sus tierras y se fueran a una reserva, tras negociaciones estas se marcharon, pero estando allí unas tribus acusaron al gobierno de haberlos traicionado y les declararon la guerra, guerra que perdieron, entonces el jefe Seattle interfirió al gobierno para que fuesen generosos con los vencidos.

En 1865 el jefe Seattle fue expulsado de su ciudad y obligado a pasar el resto de su vida en una reserva.

La vida de los colonos despertó el interés de los norteamericanos al mismo tiempo en el que la industria cinematográfica daba sus primeros pasos. El conjunto de estos dos factores dio como resultado figuras como Búfalo Bill, un aventurero que llevó por todo el mundo su espectáculo “El salvaje Oeste”.

El cine demostró ser un idear para difundir y mitificar la lucha entre los blancos y los indios, dando lugar al Western.

Hasta mediados del siglo XX el cine ofrece una versión tergiversada y perversa de los indios a fin de resaltar y engrandecer la figura del protagonista blanco.

En un film de Jhon Ford de 1939, “La diligencia”, un grupo de pasajeros debe cruzar los desérticos parajes de Arizona y Nuevo México bajo la constante amenaza del apache Gerónimo.

Hay otras películas en las cuales son los pioneros y no los indios los que luchan por sus tierras, unas tierras que siempre habían sido indias.

Hay otra como “Flecha rota” en la cual se dan una visión más realista de lo que fue la relación entre el pueblo indio y el blanco.

Otras películas incluso defendían la causa india como “Apache” en la cual se pudo ver los excesos de estos con los indios.

En la película “Centauros del desierto” de John Ford, los comanches eran salvajes y crueles, siendo un grave peligro para los colonos, mientras que el militar blanco era intransigente y racista, mientras que el mestizo era conciliador y humano.

En los setenta algunos wester se convirtieron en metáforas para denunciar la actitud expansiva y genocida de los EEUU, con motivo de la guerra de Vietnam.

Fue a finales del siglo XX , cuando se mostró un interés más creciente por el mundo indio, en la película “Bailando con lobos” se convierte en un alegato contra el racismo, se estudia la cultura de la tribu sioux y promueve la aceptación y el respeto entre ambas razas, esta gran película fue merecedora de un oscar.