El invierno en Lisboa; Antonio Muñoz Molina

Literatura española contemporánea. Narrativa. Novela negra. Alcoholismo. Asesinato. Asesinos. Polícías. Amor. Muerte. Personajes. Argumento

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El invierno en Lisboa

Antonio Muñoz Molina

Seix Barral, 1987

Barcelona

ÍNDICE:

1-Justificación del libro elegido.

2-Resumen del libro.

3-Análisis de uno de los temas del libro: El alcoholismo.

4-Seguimiento de un personaje del libro: Billy Swann.

5-Crítica.

6-Capítulo de creación.

1- Justificación del libro elegido.

Después de mirar la lista de libros para hacer el trabajo, no tenía muy claro cuál elegir y decidí llamar a mi tía que es una fanática de la lectura. Quedé con ella y me llevé la lista. Me estuvo comentando de qué iba cada libro y me aconsejó varios de ellos entre los que estaba El invierno en Lisboa.

En un principio pensaba leer La ciudad de los prodigios, pero el vocabulario era muy complicado y me gustó mucho más el argumento de El invierno en Lisboa. Además ella se lo había leído y le encantó. Busqué varias críticas del libro y todas decían que era muy bueno y entretenido.

El título me llamaba la atención, siempre he querido ir a Lisboa y al leer este libro pensé que podría conocer esta gran ciudad. También trata de una historia de amor y de intriga, que me encantan. Es un homenaje al cine negro y a la música, especialmente al jazz que siempre me ha atraído.

La mezcla de temas me llamó mucho la atención y por eso me decanté por esta elección.

2- Resumen del libro.

Todo comienza cuando el narrador de esta historia se encuentra a un viejo amigo llamado Santiago Biralbo en el Metropolitano, un bar de Madrid. después de dos años sin verse: “Habían pasado casi dos años desde la última vez que vi a Santiago Biralbo, pero cuando volví a encontrarme con él, a media noche, en la barra del Metropolitano...”( pág 9) Tras tomarse varias copas juntos, el narrador notó que Biralbo ocultaba algo: “Lo reconocí en seguida, pero no puedo decir que no hubiera cambiado.”( pág 10), “...entendí que había en él es intensa sugestión de carácter que tienen siempre los portadores de una historia, como los portadores de un revólver. Pero no estoy haciendo una vana comparación literaria: él tenía una historia y guardaba un revólver.”(pág 16).

Al día siguiente el narrador fue al hotel donde se alojaba Biralbo “cogí el impermeable y el paraguas y fui a buscar a Biralbo. La recepción de su hotel...”(pág 17) y allí pudo comprobar que éste se había cambiado de nombre, ahora era Giacomo Dolphin: “Pregunté por Biralbo y me dijeron que nadie con ese nombre estaba registrado allí.” “El recepcionista, que lucía un tenue cerco de grasa en torno al cuello del uniforme con galones, me hizo un gesto de recelo o de complicidad y dijo: ``pero usted me habla del señor Dolphin.´´”(pág 18). En la habitación, Biralbo le dio unas cartas que le había mandado Lucrecia durante dos años hasta que ésta dejó de escribirle repentinamente.”...aquella correspondencia había durado dos y que se detuvo tan abruptamente como si Lucrecia hubiera muerto o nunca hubiera existido.”(pág 21). “Llévate esto-me dijo la primera noche, sin mirar el paquete mientras me lo tendía, mirándome a los ojos-.Guarda las cartas en algún sitio seguro, aunque es probable que yo no te las pida.” “Guardé las cartas en el bolsillo y dije que debía marcharme.”(pág 22). Las cartas fueron escritas desde Berlín, salvo la última que no había sido enviada por correo. Más tarde, cuando el narrador llegó a su casa se fijó en que la última carta era más fina que las demás, y al mirar en su interior vio que no había nada, que la última carta de Lucrecia estaba vacía. “...examiné las fechas de los matasellos, el nombre de la ciudad, Berlín, desde donde fueron enviadas...” “Una de ellas, la última, no había sido enviada por correo.” “Era una carta mucho más delgada que cualquiera de las otras” “No había nada. La última carta de Lucrecia era un sobre vacío.”(pág 24).

El narrador había conocido a Lucrecia en el bar de Floro Bloom, el Lady Bird. Ella era la esposa de Malcolm, un “corresponsal de revistas de arte extranjeras que se dedicaba a la exportación ilegal de pinturas y de objetos antiguos.”(pág 26) “...no llegó solo al Lady Bird. Venía con él una muchacha alta y muy delgada...” “ Quiero presentarte a mi mujer. Lucrecia.”(pág 27). Habían quedado para cerrar la venta de unos cuadros. Malcolm había acordado pagarle al narrador una parte esa misma noche y el resto más adelante, pero esa cantidad nunca llegó.

Esa misma noche, Biralbo tocaba en el bar. Entre él y Lucrecia se intercambiaron miradas . “...en el instante en que sonó la música ella se volvió como si Malcolm y yo no existiéramos...” “...y desde la lejanía del humo me encontraron los ojos de Biralbo, pero no era a mi a quien buscaban. Estaban fijos en Lucrecia, como si en el Lady Bird no hubiera nadie más que ella...”(pág 29) y cuando Malcolm se despistó, Lucrecia le dejó una nota a Floro Bloom para Biralbo. “ Lucrecia movía las manos ante la cara soñolienta de Floro, en un instante tuvo entre ellas un papel y un bolígrafo. Mientras escribía velozmente...Dobló el papel, alargó el cuerpo para esconderlo al otro lado de la barra, le devolvió el bolígrafo a Floro.”

Semanas después, Lucrecia y Malcolm se fueron a Berlín de forma clandestina, pero antes Lucrecia le había dado a Biralbo su dirección para escribirse. “ Quince días después de aquel encuentro en el Lady Bird, ella y Malcolm se marcharon en un buque de carga que los llevó a Hamburgo.” “...le dio un papel con una dirección de Berlín.”(pág 31).

Días después el narrador se encontró con Biralbo acompañado de la camarera del Metropolitano. “Uno de aquellos domingos, cuando yo esperaba la comida enuna mesa del fondo, llegaron Biralbo y una mujer muy atractiva en quien tardé un poco en reconocer a la camarera rubi del Metropolitano.”(pág 33). Cuando la camarera se marchó, Biralbo y el narrador estuvieron hablando sobre la estafa que Malcolm le había hecho. “...también a ti te engañó el viejo Malcolm.”(pág 34). Biralbo le confesó que se había estado viendo con Lucrecia a escondidas “...a donde acudían para encontrarse durante media hora, porque a ella no siempre le daba tiempo a llegar al apartamento de Biralbo, y los minutos futuros se disolvían en nada tras el primer abrazo.”(pág 34) y que seguramente Malcolm lo supiese. “-Malcolm nos espiaba-” “...lo vi rondar el portal de mi casa,...” “Estoy seguro de que nos vio entrar en su casa y se quedó esperando muy cerca de allí (págs 36-37). También le contó que Malcolm había amenazado con una pistola a Lucrecia para que se fuera con él a Berlín. “Amenazó a Lucrecia...”(pág 37). Desde que se fueron a Berlín, Biralbo no había vuelto a ver a Lucrecia.. Continuó tocando de vez en cuando en el Lady Bird, y le contrataron como profesor de música en un colegio de monjas. “Obtuvo un contrato de profesor en un colegio femenino y católico, pero siguió tocando algunas noches en el Lady Bird...”(pág 47).

Por esa época, Billy Swann, músico con el que Biralbo había tocado en muchas ocasiones, volvió a Europa. “...aquel regreso de Billy Swann a la ciudad.” “Billy Swann volvió de América,”(pág 49). Cuando ambos se encontraron, Billy Swann se llevó una decepción al ver en lo que se había convertido Biralbo. “Le preguntó por su vida en los últimos tiempos, hacía más de dos años que no sabía nada de él. Cuando Biralbo le dijo que ya casi nunca tocaba, que ahora era profesor de música en un colegio de monjas, Billy Swann se indignó.”(pág 50). Billy le contó que había estado en Berlín “-En enero estuve en Berlín-dijo Billy Swann” y que allí se había encontrado con Lucrecia. “Cuando Entré en el camerino ella estaba esperándome.”(pág 53). Ella le entregó una carta pidiéndole que se la diera a Biralbo, la había escrito varios meses atrás. “Sacó del bolso una carta y me pidió que te la mandara.”(pág 53). La carta decía que regresaría pronto, estaba escrita en el reverso de un plano de Lisboa donde se podía ver un punto rojo en el que había una palabra escrita con una letra que no era la de Lucrecia. La palabra era Burma. “...diez o doce líneas escritas en el reverso de un plano de Lisboa. Lucrecia aseguraba que regresaría pronto y le pedía disculpas por no haber encontrado otro papel donde escribirle. El plano era una borrosa fotocopia en la que había, hacia la izquierda, un punto retintado en rojo y una palabra escrita con una letra que no pertenecía a Lucrecia: Burma.”(pág 56).

Un día en el Lady Bird, el narrador se fijó en una pareja que llevaba varios días yendo por allí. Más tarde supo que el hombre era Toussaints Morton y la mujer que le acompañaba era su secretaria. “Hace cuatro años que Daphne es mi secretaria.”(pág 68). Eran amigos de Malcolm que les había hablado de él. “Un amigo común le había hablado de mí.``Malcolm´´,dijo...”(pág 60). Ambos no quitaban ojo a Biralbo.

Días después, la pareja estuvo en su casa para hablarle de Lucrecia. . “...un segundo antes de identificar el olor vio a Toussaints Morton y a su secretaria felizmente instalados en el sofá del vestíbulo.” “Biralbo no les dijo que entraran: se internaron en el corredor de su casa...”(págs 65-66). Le dijeron que eran como una familia para ella y que les había hablado mucho de él. “Lucrecia me habló mucho de usted allá en Berlín. Fuimos grandes amigos.”(pág 67). Biralbo no se creía lo que le estaban contando. “Biralbo, que desde el principio sospechó que mentía...”8pág 70). Además Toussaints le dijo que Lucrecia se encontraba en España. Biralbo le contó todo al narrador y otra de las cosas que le confesó fue que Malcolm, Toussaints y su secretaria habían intentado matarle en Lisboa. “Me miró igual que cunado su jefe y Malcolm estaban a punto de matarme. No hace ni in año, en Lisboa.”(pág61).

Mientras Biralbo le contaba la historia al narrador, le dijo que mirase por la ventana, y allí pudo ver a Toussaints. Biralbo que llevaba allí dos días. “ -Míralo-dijo Biralbo-.Mira cómo sonríe.” “En la otra acera, inmóvil y más alto que quienes pasaban a su lado, Toussaints Morton miraba y sonreía como aprobándolo todo...”(pág 72). El narrador le preguntó a Biralbo que qué hacía Toussaints allí, y éste le contestó que quería algo que él no tenía. “ -¿Qué quiere de ti? -Algo que yo no tengo.”(pág 73).El revolver que tenía Biralbo era de Lucrecia. “Con frecuencia limpiaba su revólver...”(pág 74). Lo trajo cuando volvió de Berlín después de tres años. “Había pertenecido a Lucrecia. Ella lo trajo de Berlín...” “Volvió cuando Biralbo ya había dejado de esperarla.”(pág 74). Cuando Biralbo y Lucrecia se encontraron, ésta le dijo que había dejado a Malcolm y se había ido de Berlín. “Me marché de Berlín.” “-No me dijiate que pensabas separarte de Malcolm.-No lo pensaba: una mañana me desperté y lo hice.”(pág 79)

Cuando el Lady Bird ya estaba cerrado, Lucrecia le pidió a Biralbo que la llevase allí y le tocase su canción: Todas las cosas que tú eres. “-Quiero oírte en el Lady Bird.” “-Llévame al Lady Bird.” “Quiero que toques aquella canción, Todas las cosas que tú eres.”(pág 91). Más tarde ella le explicó que ya no era la misma que la que escribía cartas desde Berlín, pero Biralbo insistía en que la quería tal como era ahora. “...no soy la misma de entonces, no soy la que estaba en Berlín y te escribía cartas. -Me gustas más ahora. Eres más real que nunca. -No te das cuenta de que el tiempo ha pasado. No una semana ni un mes, tres años enteros, Santiago, hace tres años que me fui. Dime cuántos días estuvimos juntos. Dímelo. -Dime tú por qué has querido que viniéramos al Lady Bird. Pero esa pregunta no le fue respondida.”(pág 93). Después de decirle esto, se marchó dejándolo solo en el Lady Bird. “Lucrecia le dio lentamente la espalda y caminó hacia el teléfono con las manos hundidas en los bolsillos de su chaquetón, como si le hubiera dado frío, Biralbo oyó pedir un taxi, la miró sin moverse mientras ella le decía adiós desde la puerta del Lady Bird.”(pág 93).

Floro y el narrador fueron a visitar a Biralbo a su casa. “Una noche fuimos a verlo Floro y yo.”(pág 98). Durante la visita sonó el teléfono, era Lucrecia que le pedía que fuera a su casa rápidamente. “Ven. Ven cuanto antes”(pág 99). Sin pensarlo se marchó a buscarla a su casa, “-Tengo que irme.”, pero al llegar no había nadie y volvió a sonar el teléfono. “Nadie vio a abrir” “Cuando Biralbo abrió la puerta de la habitación iluminada sonó como un disparo el timbre del teléfono.”(pág 100). Era ella de nuevo diciéndole que se fuera de allí enseguida y se dirigiese al Hostal Cubana. Cuando Biralbo bajaba del piso se encontró con Toussaints, le empujó y comenzó a correr hasta llegar al hostal. “En un momento la sucia luz del portal aturdió a Biralbo: vio ante él, tan cerca que habría podido tocarlo, el rostro oscuro y sonriente de un hombre, vio unos ojos vacunos y una mano muy grande que se le tendía con lentitud extraña, oyó como desde lejos una voz pronunciaba su nombre y cuando empujó aquel cuerpo con una violencia que a él mismo le sorprendió y echó a correr hacia la calle vio como un relámpago una melena rubia y una mano que sostenía una pistola.”(pág 101). Allí se encontró con Lucrecia y ella le contó su vida en Berlín. “Por primera vez habló de su vida en Berlín.”(pág 104). Le dijo que Malcolm y Toussaints eran socios, “Era como si Malcolm y Toussaints se conocieran de siempre...”(pág 105) hasta que un día Toussaints y su secretaria desaparecieron. “De pronto Tussaints y Daphne desaparecieron.”(pág 105) Malcolm y ella se fueron a Milán,“...tuvimos que dejar el apartamento y nos fuimos al norte de Italia, a Milán, para cambiar de aires, decía él...”(pág 105) pero tras recibir noticias de Toussaints volvieron a Berlín. “Un día recogió una carta en la lista de correos. Llegó con una botella de champaña y me dijo que volvíamos a Berlín.” “Toussaints Morton era otra vez su mejor amigo”(pág 105).

Una nochevieja las dos parejas y un tipo llamado el Portugués fueron a una cabaña. “En Navidad vinieron diciendo que habían alquilado una cabaña junto a un lago, en un bosque, iríamos a pasar allí la Nochevieja, una fiesta íntima, con unos pocos invitados, pero al final sólo apareció uno, le llamaban el Portugués...”(págs 106-107). Malcolm le dijo a Lucrecia que iban a hacer un gran negocio con el Portugués. “Malcolm me había dicho que iban a hacer con el Portugués el mayor negocio de sus vidas.”(pág 107). Pero lo que realmente ocurrió fue que Toussaints, Malcolm y Daphne lo estrangularon mientras Lucrecia observaba a través de la ventana. “cuando Toussaints lo estaba estrangulando...” “Malcolm le retorcía un brazo a la espalda y con la otra mano le hinchaba la pistola en el centro del pecho...”(pág108). Al día siguiente volvieron a la ciudad y en cuanto Lucrecia se recuperó de todo lo que había visto huyó. “En cuanto pudo levantarse, Lucrecia huyó.” (pág 110).

En la habitación del hostal Lucrecia le pidió a Biralbo que le llevase a Lisboa. “Llévame a Lisboa”(pág 111). Biralbo le pidió el coche a Floro sin decirle a dónde se iba. Así comenzaron el viaje a Lisboa. “Conducía el automóvil de Floro Bloom”(pág 112). Al anochecer se alojaron en un motel y pasaron la noche juntos. Allí Lucrecia le confesó a Biralbo que la noche de la cabaña Malcolm y ella hicieron el amor. Al huir ella se dirigió a Ginebra, donde empezó a sentirse mal, estaba embarazada. Un hombre en Ginebra le ayudó, le dio trabajo y le pagó la clínica donde abortó. “En Ginebra, cuando conseguía un poco de dinero, compraba Valium y tabaco, comía con lo que me sobraba.” “...le pedí que me pagara la clínica.”(pág 122). A la mañana siguiente en el motel, Lucrecia le dijo a Biralbo que debía volver a San Sebastián e irse en busca de Billy Swann. “-Vete con Billy Swann, toma un avión mañana mismo”(pág 124). Y sin apenas despedirse, Biralbo se fue.

Se marchó de San Sebastián sin depesdirse de sus amigos. “Sin despedirse de Floro Bloom ni de mí-no me dijo que se iba la última noche que bebimos juntos en el Lady Bird-había desaparecido de San Sebatián”(pág 127). Durante casi un año vivió en Copenhague, donde gravó un disco con Billy. Estuvo de gira con su cuarteto por Alemania, Suecia y Nueva York, pero cuando Billy le pidió que fuese con él a Lisboa, Biralbo se negó. “Después de viajar esporádicamente por Alemania y Suecia, el cuarteto de Billy Swann, incluyendo a quién aún no se llamaba Giacomo Dolphin, tocó en varios locales de Nueva York hacia mediados de 1984.”(pág 128). Estando en París, Biralbo recibió una llamada de Óscar, uno de los músicos de Billy, diciendo que éste estaba muy enfermo y que debía ir a verle a Lisboa. “Lamaba desde Lisboa, y su voz sonaba lejanísima, Biralbo tardó en entender lo que le decía, que Billy Swann estaba muy enfermo, que los médicos temían que se muriera.”(pág 129).

Rápidamente Biralbo se dirigió al aeropuerto para viajar a Lisboa.Al llegar, Biralbo se dirigió al hospital. Allí estaba Óscar acompañando a Billy Swann. que había mejorado mucho.“Sentado en un banco, frente a una puerta cerrada, estaba Óscar, el contrabajista...”(pág 133). Ya estaba pensando en tocar en un concierto que tenía en Lisboa, pero su batería y su pianista se habían ido. Al oír esto, Biralbo se ofreció para tocar con él. “Yo tocaré con vosotros.”(pág 133). Cuando volvía al hotel, su tren se cruzó con otro y dentro de un vagón pudo ver a una mujer sola, se dio cuenta de que era Lucrecia. “Inútilmente se puso en pie e hizo señales con la mano al vacío, porque su tren había ingresado vertiginosamente en un túnel cuando se dio cuenta de que durante un segundo había visto a Lucrecia.”(pág 138).

Biralbo no dejaba de dar vueltas por las calles de Lisboa, fijándose en todas las mujeres con la esperanza de encontrarla. Al llegar a una calle, al fondo vio un bar llamado Burma. “Vio entonces aquella palabra iluminada...”(pág 147). Se dirigió al bar y al entrar vio que se trataba de un prostíbulo. “Mujeres rubias de anchos muslos y severa fealdad bebían en la barra. Había hombres borrosos, de pie, sentados en divanes, esperando algo, contando monedas disimuladamente, parados ante cabinas con bombillas rojas que a veces se apagaban.”(pág 147). En una de las barras situada en el sótano del bar, preguntó al camarero la razón de por qué se llamaba así el bar. El camarero le contó que aquel lugar era antes un almacén de café, pero realmente era una sociedad secreta llamada Burma. “ Burma era una sociedad secreta. Había armas aquí...”(pág 150). En la otra barra se encontraba un hombre bebiendo. Éste se levanto y se dirigió hacia Biralbo. “`¿No te acuerdas de mí?´, le dijo el otro,y él reconoció su risa, su acento perezoso y nasal.`Ya no te acuerdas del viejo Bruce Malcolm?´”

Estuvieron bebiendo juntos y recordando los viejos tiempos; por supuesto también hablaron de Lucrecia. “Tantos años odiándolo y al final resultaba que me complacía estar con él hablando de los viejos tiempos.”(pág 152). Pero Biralbo se mantenía alerta porque sospechaba que Malcolm estaba mintiendo, y que lo único que quería era averiguar algo.

Biralbo se dirigió al lavabo para refrescarse, y al levantar la cabeza pudo ver en el espejo la cara de Toussaints Morton apuntándole con una pistola a la nuca. “Estaba en Lisboa, en los lavabos irreales del Burma Club, pero la cara que tenía ante sí, a su espalda, porque al ver la piestola tardó un poco en volverse, también pertenecía al pasado y al Lady Bird: sonriendo con inextinguible felicidad Toussaints Morton le apuntaba a la nuca.”(pág 156). Ambos junto con Daphne y Malcolm se dirigieron a una sala. Allí le preguntaron a Biralbo por Lucrecia, por un cuadro y por dinero. Biralbo insistía en que no sabía nada ni de Lucrecia ni del cuadro, pero no le creían. “Número uno: dónde está la bella Lucrecia. Número dos, dónde está el cuadro. Número tres, si ya no hay cuadro, dónde está el dinero.” “-Hace años que no sé nada de Lucrecia.”(pág159). En un pequeño despiste, Biralbo pudo hacerse con la pistola, les apuntó con ella y consiguió salir de allí. “...Biralbo dio unos pasos atrás y tanteó la puerta en busca del pestillo, pero no lo encontraba, Malcolm volvió la cara hacia él y comenzó a levantarse muy lentamente, al fin de puerta se abrió y Biralbo salió de espaldas, acordándose de que era así como salían los héroes de las películas, cerró de un portazo y echó a correr hacia las escaleras...”(pág 166).

Al salir del bar Biralbo se dio cuenta de que Malcolm lo estaba siguiendo, “Entonces se volvió y vio a Malcolm...”(pág 168) empezó a correr por las calles de Lisboa hasta que pudo refugiarse en un ascensor que le llevaba a la parte alta de la ciudad. “...Biralbo aún no había entendido del todo que estaba en un ascensor y que ya no era preciso que siguiera corriendo.”(pág 170). Al llegar arriba tomó un taxi y se dirigió a la estación para coger un tren que lo llevara al hospital de Billy. “Pidió al taxista que lo llevara a la estación.”(pág 170). Ya en el hospital vio que Óscar estaba guardando las maletas en un taxi porque Billy había decidido que estaba mejor y podía irse. Al encontrarse con Billy le preguntó una y otra vez por el paradero de Lucrecia, ya que temía que la iban a matar. “...dime dónde está.” “-Te estoy preguntando por Lucrecia, Billy. Dime dónde puedo encontrarla. Está en peligro.”(pág173). Billy negó saber de ella, pero ante la insistencia de Biralbo le confesó que Lucrecia le había estado buscando siempre. “Piensas que eres tú quien la ha estado buscando, que e otro día la viste por casualidad en aquel tren. Pero ella te ha buscado otras veces y yo nunca quise que supieras nada. Le prohibí que te viera.”(pág 174). Fue ella quien había pagado el hospital, ya que ahora tenía mucho dinero. Antes de marcharse, Billy le explicó a Biralbo cómo llegar a casa de Lucrecia.

Al coger el tren que le llevaría hasta Lucrecia vio en la ventana del fondo del vagón el rostro de Malcolm. “Iba a ponerse el abrigo cuando vio el rostro de Malcolm en la ventana ovalada del fondo, mirándolo, adherido al cristal”(pág 178). Biralbo intentó huir y saltó hacia el otro vagón. Siguió corriendo hasta llegar al enganche de la locomotora; no podía avanzar más y detrás de él estaba Malcolm. Biralbo se acordó de la pistola, pero se la había dejado en el abrigo. Malcolm tampoco la tenía. Empezaron a forcejear hasta que Biralbo consiguió quitarse de encima a Malcolm que se calló por el camino. “Biralbo vio agitarse las manos como alas de pájaros, vio una mirada de estupor y de súplica cuando el tren saltó como si fuera a volcarse y él cayó derribado contra las planchas metálicas: oyó un grito tan agudo y tan largo como el chirrido de los frenos y cerró los ojos como si la voluntaria oscuridad lo salvara de seguir escuchándolo. (pág 180). Cuando el tren se detuvo, Biralbo saltó a las vías alejándose de la estación, sospechando que Malcolm había muerto pero sin saberlo con certeza. Después de un rato caminando encontró la casa que Billy le había indicado y pudo ver de nuevo a Lucrecia. “Se quedaron un instante cada uno a un lado del umbral, sin abrazarse, sin decir nada, como si los dos se encontraran frente a alguien que no era quien esperaban ver.”(pág 183). Le advirtió que la estaban buscando y que debía irse, pero ella le dijo que entrara, que allí estarían seguros. “-Tienes que irte de aquí. Esa gente te busca. Te encontrarán si no huyes.”(pág 183).

Ya dentro, Lucrecia le enseñó una fotografía de un cuadro de Cézanne y le dijo que lo había tenido en su poder porque se lo robó a Malcolm para más tarde venderlo. “Paul Cézanne, leyó al pie. La montaigne Saint Victoire, 1906, Col. B. U. Ramires. -Yo tuve ese cuadro- dijo Lucrecia, y cerró el libro de un golpe-. Mirando la fotografía no puedes saber cómo era. Lo tuve y lo vendí.”(pág 187). Se sinceró con Biralbo y le contó todo lo que había pasado en realidad. Aquel portugués al que mataron, había sido uno de los soldados de dom Bernardo Ulhman Ramires, jefe de la conspiración que se llevaba a cabo en el almacén de café de Lisboa. “Estáis viendo al último soldado de un ejército vencido, dijo Tossaints Morton con la solemnidad de quien pronuncia una oración fúnebre.”(pág 191). Toussaints quería saber dónde estaba ese almacén, porque colgado en el despacho de dom Bernardo estaba el cuadro de Cézanne. “-Pero no sabían dónde estaba Burma-dijo Lucrecia-.”(pág 192). Ella le robó el plano del almacén y la pistola a Malcolm y se dirigió a Lisboa en busca del cuadro. Conseguirlo le fue fácil y meses después lo vendió en Ginebra. “Legué a almacén y estaba casi vacío, había hombres cargando muebles viejos y sacos de café en un camión. Entré y nadie me djo nada, era como si no me vieran...” “El cuadro estaba abajo, en un despacho. Había libros y papeles tirados por el suelo. Cerré la puerta y lo desclavé del marco. Lo guardé en una bolsa de plástico. Salí de allí como si no pisara el suelo.”(págs 193-194).

A la mañana siguiente Lucrecia oyó en la radio que habían encontrado el cuerpo de Malcolm y buscaban a Biralbo. El revisor les había visto pelear. “Han encontrado el cuerpo de Malcolm. Te están buscando. Acabo de oírlo en la radio.”(pág 201). Lucrecia llamó a un amigo para que consiguiera un pasaporte falso para Biralbo y así poder escapar. Pero Biralbo dijo que no podría irse con ella, porque tenía que tocar el día 12 con Billy Swann en Lisboa. “El día doce tengo que tocar con él.”(pág 204). Dijo que tocaría con otro nombre y que procuraría que no se le viese mucho la cara. Lucrecia se fue de Lisboa para que Toussaints no la encontrara. “Reserva un billete para el primer avión que salga de Portugal.”(pág 203).”

En el hotel, Biralbo le cuenta al narrador que desde entonces no había vuelto a ver a y le enseña el pasaporte donde pone Giacomo Dolphin. Maraña era el amigo de Lucrecia que falsificó el pasaporte de Biralbo que estuvo escondido en una casa hasta el día del concierto. Sólo salía para ir a ensayar. “Durante tres días, encerrado en aquella habitación con una sola ventana desde la que veía una cúpula blanca y tejados rojizos y una palmera, esperando siempre que volviera Maraña con el pasaporte falso...” “...volvió al tercer día con el pasaporte enfundado en una bolsa de plástico...” “-Giacomo Dolphin-dijo, manejando el pasaporte como para que Biralbo advirtiera el mérito de su flexibilidad-. Nacido en Orán, en mil novecientos ciancuenta y uno, de padre brasileño, aunque nacido en Irlanda, y de madre italiana. Desde hoy ése eres tú, compañero.”(págs 206-207). Llegó la hora: Biralbo, Billy, Óscar y Buby (el batería) salieron a tocar.

El narrador hizo un breve viaje a una ciudad cercana de Madrid. Cuando regresó llamó al hotel de Biralbo pero ya no estaba allí. Fue al Metropolitano en su busca, y Mónica, la camarera, le dijo que se había ido sin despedirse y que Buby y Óscar también se habían marchado. “-Desapareció hace diez días. Sin decirme nada. Pero Buby y Óscar sí sabían que iba a marcharse. Se han ido ellos también.”(pág 217). El narrador fue al hotel de Biralbo y allí se encontró a dos policías revisando el libro de registros. Cuando marcharon el recepcionista le contó que Toussaints y su mujer habían registrado la habitación de Biralbo. El había llamado a la policía pero cuando llegó ya se habían ido. “...me explicó que Toussaints Morton y la mujer rubia que lo acompañaba habían registrado la habitación del señor Dolphin, y que cuando él llamó a la policía ya era demasiado tarde: pudieron escapar por la salida de incendios.”(pág 219). El recepcionista le dijo al narrador que Biralbo había estado por la tarde en el hotel y que se había ido con una maleta. “Sólo se llevó una bolsa de mano.”(pág 219). El narrador subió a la habitación y la encontró toda revuelta. Al poco tiempo llamaron a la puerta, era Lucrecia. “ ...me levanté y fui a abrir sin darme cuanta de que llevaba la botella en la mano. Eso fue lo primero que Lucrecia miró al entrar, no mi cara, que tal vez no conoció sino un poco más tarde, cuando dijo mi nombre.”(pág 220). Ella le preguntó por Biralbo y él le dijo que no sabía donde había ido y que ella también debía marcharse porque Toussaints había estado allí. Sin decir nada más, Lucrecia se fue. “-¿No sabes dónde ha ido Santiago?” “Sin decir nada más se dio la vuelta y yo oí el roce de su gabardina contra el aire, y luego el ruido del ascensor.”(pág 221)

3-Análisis de uno de los temas del libro.

El tema que más me ha llamado la atención es el alcoholismo. Aunque el autor no trata de manera precisa este tema, creo que hace alusión a él por el hecho de que los personajes están bebiendo continuamente, ya sea por la tarde o por la mañana, por la noche o de madrugada. “ La nuestra había sido una amistad discontinua y nocturna, fundada más en la similitud de preferencias alcohólicas- la cerveza, el vino blanco, la ginebra inglesa, el bourbon- que en cualquier clase de impudor confidencial, en el que nunca o casi nunca incurrimos. Bebedores solventes...” (pág 12).

Uno de ellos, Billy Swann es ingresado en clínicas varias veces a causa del alcohol.

En general es un tema bastante actual. Mucha gente tiene este problema y no se dan cuenta de la gravedad que les rodea, son inconscientes. A la mayoría de los alcohólicos les cuesta reconocer que lo son. Van a un bar a las once de la mañana y en vez de desayunar, se toman una cerveza o una copita de vino.

La juventud empieza cada vez más pronto a beber por el simple echo de pasárselo mejor. No saben divertirse sin el alcohol. Y es algo que la sociedad debería empezar a tratar para buscar más soluciones. Todo el mundo lo sabe y lo comenta pero en general no se está haciendo mucho para que esto no ocurra.

“Cuando uno bebe solo se comporta como el ayuda de cámara de un fantasma. En silencio se dicta órdenes y las obedece con la vaga precisión de un criado sonámbulo: el vaso, los cubitos de hielo, la dosis justa de ginebra o de whisky...” (pág 23). El autor describe qué es lo que se siente cuando uno ha bebido.

Me parece exagerada la idea de hablar tanto del consumo de alcohol de los personajes. Pero esto muestra a la vez una situación real y que vemos día a día en cualquier sitio. No podría mostrar todas las veces que salen en el libro frases refiriéndose al alcohol porque están desde el principio hasta el final.

4-Seguimiento de un personaje del libro.

He destacado el personaje de Billy Swann porque me ha llamado la atención su fuerte personalidad y la gran admiración del resto de los personajes hacia él “Fue uno de los mayores trompetistas de este siglo. En aquel disco parecía que fuera el único, que nunca hubiera tocado nadie más la trompeta en el mundo...”(pág 17). Amigo de Santiago Biralbo, decide hacer un grupo con él y graban juntos algunos discos. “He grabado algunos discos con Billy Swann”, dice Biralbo en la página 14. Él mismo sabe que es muy bueno tocando la trompeta y tiene una personalidad especial, es un poco egocéntrico “...cuando yo muera no habrá nadie en el mundo que haga sonar esa trompeta como lo hago yo...”(pág 51).

Es un hombre que viaja mucho, dando conciertos por todo el mundo. Después de varios meses lejos de San Sebastián vuelve de América huyendo de “una condena por narcóticos”(pág 49) y se encuentra de nuevo con su gran amigo Biralbo. “No he olvidado aquel regreso de Billy Swann.”(pág 49).

Tiene una fuerte adicción a la droga y al alcohol, le ingresan varias veces por excesos. “...siguieron bebiendo durante dos días. Al tercero Billy Swann fue ingresado e una clínica y tardó una semana en recuperarse.”(pág 52).

Antes de marcharse de nuevo, Billy le entrega a Biralbo una carta que le dio Lucrecia en Berlín después de un concierto. Su próximo destino es Estocolmo, “ -Mañana debo irme a Estocolmo-dijo Billy Swann-. Tengo allí un buen contrato. En un par de meses te llamaré. Tocarás conmigo y grabaremos juntos un disco.”(pág 52).

Billy no vuelve a aparecer prácticamente hasta el final del libro. Óscar, el contrabajista del grupo avisa a Biralbo para que vaya a Lisboa al hospital donde está ingresado Los médicos temían que se muriera, “Había vuelto a beber en los últimos tiempos, dijo Óscar, bebía hasta perder el conocimiento y seguía bebiendo cuando se despertaba de una borrachera. Un día se desplomó junto a la barra de un bar y tuvieron que llevarlo en una ambulancia a una de esas clínicas para locos y borrachos...”(pág 129).

Es un personaje que tiene realmente un problema con la bebida, además es muy delgado y huesudo. Unos días más tarde se recupera y decide contarle a Biralbo la verdad sobre Lucrecia, demostrándole que ella a estado siempre buscándole y amándole. La última aparición del trompetista es durante una actuación en Lisboa en la que Biralbo toca el piano. Después de su último ingreso, Billy Swann no volvió a beber.(págs 214-215).

5-Crítica.

En primer lugar pienso que la novela no debería llamarse El invierno en Lisboa, sino Lucrecia, que realmente es la verdadera protagonista de la historia, todo gira en torno a ella y a los pasos que va dando a lo largo del libro. Muñoz Molina cuenta una historia creíble y muy bien ambientada a través de un narrador omnisciente.

Al principio de la historia, el libro se hace un poco pesado debido a que el argumento es un poco lioso y también el cambio de años y de lugares en que se desarrolla la historia. Pero cuando comienza ha adentrarse en la acción es difícil dejar de leerlo porque la emoción y el misterio están presentes en todo momento, por ejemplo, al final del libro, cuando Biralbo mata accidental o intencionadamente a Malcom, es tal la intrigada por lo que pasas que no puedes dejar de leer y terminas el libro en un momento.

Si tuviera que mencionar algo negativo del libro sería la cantidad de descripciones que tiene. Al tener tantas, llega un punto en que la lectura se hace un poco pesada. Creo que en realidad no existe una relación de amor entre Biralbo y Lucrecia. Nunca podrá y no puede haberla porque son incapaces de dar ese paso necesario para amarse. El final deja mucho que desear, aunque no todas las historias tienen que acabar bien.

En general ha sido un libro que me ha gustado mucho, con el que he disfrutado leyendo en el metro, en el autobús y en casa. Se lo aconsejo a las personas a las que les gustan las novelas de intriga con un toque de amor y aventura.

6-Capítulo de creación.

En la historia soy Teresa. Trabajo de camarera en el Metropolitano para ganar algún dinero y soy prima de Mónica, la camarera amiga de Biralbo. Entro en la historia en la escena en que el narrador se encuentra con Biralbo y con la camarera en un restaurante.

De repente apareció Biralbo con la camarera rubia del Metropolitano, pero no estaban solos, también venía con ellos una joven que me resultaba familiar. Después de un rato descubrí que Mónica y ella eran primas, eran dos chicas muy guapas y simpáticas. Le pregunté su nombre -“Teresa”-me respondió. La última noche que estuve en el Metropolitano fue ella quien me atendió, sabía preparar unos cócteles buenísimos. Comieron con nosotros y luego se marcharon porque tenían turno de tarde.

Una vez solos, Biralbo y yo seguimos hablando de Lucrecia. El seguía enamorado de ella. Le estuve preguntando por Mónica y no me quiso contar mucho, simplemente que era una mujer fantástica y que le gustaba salir con ella de vez en cuando. Después de unos cuantos cafés, miramos la hora y ya era tarde. Conseguí convencer a Biralbo para ir al Metropolitano y así poder ver a las dos camareras e invitarlas a salir algún día.

Estuve mucho tiempo hablando con Teresa y me contó que no veía muy clara la personalidad de Giacomo, para ella era un tipo muy raro aunque tocaba el piano como nunca antes lo había oído. Después de la actuación, nos quedamos hasta que terminaron de recoger, eran las cuatro de la mañana y nos habíamos tomado unos cuantos whiskys. Aunque Biralbo no quería le convencí para acompañarlas a su casa y luego nos fuimos a su hotel. Me estuvo contando su aventura en Lisboa, su visita al Burma Club, su reencuentro con Malcolm y Toussaints y la llegada a casa de Lucrecia. Cuando me di cuenta estaba amaneciendo y me fui a casa.

Estuve unos días de viaje en una ciudad no muy lejana de Madrid y al volver quise ir a ver a Biralbo. Fui a buscarlo al Metropolitano y me dijeron que no sabían nada de él. Mónica y Teresa no habían llegado todavía, su turno empezaba más tarde. Cogí un taxi y me fui al hotel de Biralbo a ver si allí le encontraba. Estaba la policía y el recepcionista me contó lo que había sucedido. Toussaints Morton y Daphne habían estado en la habitación de Biralbo registrándolo todo. Subí y todo estaba revuelto, los cajones vacíos, la ropa por el suelo y una nota de Mónica: “ Giacomo necesito hablar contigo, es urgente. Vente esta noche al bar y te explico.” Bajé corriendo a la recepción y pregunté por el señor Giacomo Dolphin, el joven recepcionista me comentó que le había visto marcharse por la mañana y que le vio con una mujer rubia.

Salí corriendo hacia el Metropolitano y cuando llegué vi a Biralbo sentado en una mesa con Mónica, me acerqué y me senté con ellos. Resulta que una mujer morena había ido esa misma mañana preguntando por el señor Dolphin. Dejó una dirección y un teléfono, le pidió a Teresa que se lo entregara, que era muy urgente. Sin más desapareció. Los dos supimos que se trataba de Lucrecia, lo que no entendíamos era como había podido adivinar su nuevo nombre. Quizás llamó a su amigo Maraña para enterarse de su paradero.

Biralbo, confuso y nervioso me pidió que no le acompañara, quería ir él solo. Pasaron varios meses hasta que volví a saber de él. Una noche de invierno, le encontré en Lisboa acompañado de una bella mujer llamada Lucrecia.

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