El invierno en Lisboa; Antonio Muñoz Molina

Literatura española contemporánea. Narrativa actual. Novelas de intriga. Argumento. Personajes

  • Enviado por: Vorux
  • Idioma: castellano
  • País: España España
  • 7 páginas
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COMENTARIO SOBRE EL LIBRO

El tema principal de la historia es el amor, que está representado por una relación de amor y desamor entre Lucrecia y Biralbo.

Otro de los temas que aparece es el mundo de las mafias, en este caso, el tráfico de cuadros.

En la historia también se habla del mundo de la música y de la vida nocturna en los tugurios.

La historia se desarrolla entre las ciudades de Madrid, San Sebastián y Lisboa.

En mi opinión, es un libro que no puedes dejar de leer, debido a que tiene una trama muy interesante, se mezcla el misterio y la emoción, y quieres saber qué es lo siguiente que les va a suceder a los protagonistas.

Por otra parte, es un libro que su lectura puede hacerse algo pesada debido a las innumerables descripciones que contiene.

También puede llegar a despistar un poco ya que hay un cambio constante de tiempo, se cuenta lo que pasó hace dos años y de repente hablan en el momento actual.

RESUMEN

CAPÍTULO I

El narrador de esta historia se encuentra a un viejo amigo llamado Santiago Biralbo en el Metropolitano, un bar de Madrid. El narrador se dio cuenta de que su amigo Biralbo había cambiado mucho, sobre todo en su forma de tocar el piano, ya que había adoptado los gestos de los negros.

Tras tomarse varias copas juntos, el narrador notó que Biralbo ocultaba algo.

CAPÍTULO II

Al día siguiente el narrador fue al hotel donde se alojaba Biralbo y allí pudo comprobar que éste se había cambiado de nombre, ahora era Giacomo Dolphin.

En la habitación Biralbo le dio unas cartas que le había mandado Lucrecia durante dos años hasta que ésta dejó de escribirle repentinamente.

Las cartas fueron escritas desde Berlín, salvo la última que no había sido enviada por correo.

Más tarde, cuando el narrador llegó a su casa se fijó en que la última carta era más fina que las demás, y al mirar en su interior vio que no había nada, que la última carta de Lucrecia era un sobre vacío.

CAPÍTULO III

El narrador había conocido a Lucrecia en el bar de Floro Bloom, el Lady Bird. Era la esposa de Malcolm, un corresponsal de revistas de arte extranjeras que se dedicaba a la exportación ilegal de pinturas y objetos antiguos.

El narrador quedó con Malcolm en el Lady Bird para cerrar la venta de unos cuadros.

Esa misma noche, Biralbo tocaba en el bar. Entre él y Lucrecia se intercambiaron miradas y cuando Malcolm se despistó, Lucrecia le dejó una nota a Floro Bloom para Biralbo.

Malcolm había acordado pagarle al narrador una parte esa misma noche y el resto más adelante, pero esa cantidad nunca llegó.

Semanas después, Lucrecia y Malcolm se fueron a Berlín de forma clandestina, pero antes Lucrecia le había dado a Biralbo su dirección para escribirse.

CAPÍTULO IV

Días después el narrador se encontró con Biralbo acompañado de la camarera del Metropolitano.

Cuando la camarera se marchó, Biralbo y el narrador estuvieron hablando sobre la estafa que Malcolm le había hecho. Biralbo le confesó que se había estado viendo con Lucrecia a escondidas y que seguramente que Malcolm lo supiese.

También le contó que Malcolm había amenazado con una pistola a Lucrecia para que se fuera con él a Berlín.

Desde que se fueron a Berlín Biralbo no había vuelto a ver a Lucrecia.

CAPÍTULO V

Biralbo ya no tocaba en el Lady Bird, y ahora era profesor de música en un colegio de monjas.

Por esa época, Billy Swann, músico con el que Biralbo había tocado en muchas ocasiones, volvió a Europa. Cuando ambos se encontraron, Billy Swann se llevó una decepción al ver en lo que se había convertido Biralbo.

Billy le contó que había estado en Berlín y se había encontrado con Lucrecia. Billy le dio una carta a Biralbo que Lucrecia había escrito varios meses atrás. La carta decía que regresaría pronto. Estaba escrita en el reverso de un plano de Lisboa, donde se podía ver un punto rojo en el que había una palabra escrita con una letra que no era la de Lucrecia: Burma.

CAPÍTULO VI

Un día en el Lady Bird, el narrador se fijó en una pareja que llevaba varios días yendo por allí. Más tarde supo que el hombre era Toussaints Morton, amigo de Malcolm, el cual le había hablado de él; la mujer era su secretaria. Ambos no quitaban ojo a Biralbo.

Días después, la pareja estuvo en su casa para hablarle de Lucrecia. Le dijeron que eran como una familia para Lucrecia y que ella les había hablado mucho de él.

Biralbo no se creía lo que le estaba contando. Además Toussaints le dijo que Lucrecia se encontraba en España.

Biralbo le contó todo al narrador y otra de las cosas que le confesó fue que Malcolm, Toussaints y su secretaria habían intentado matarle en Lisboa.

CAPÍTULO VII

En la habitación del hotel, Biralbo le dijo al narrador que mirase por la ventana, y allí pudo ver a Toussaints. Biralbo dijo que llevaba allí dos días.

El narrador le preguntó a Biralbo que qué hacía Toussaints allí, y éste le contestó que quería algo que él no tenía.

El revolver que tenía Biralbo era de Lucrecia. Lo trajo cuando volvió de Berlín después de tres años.

Cuando Biralbo y Lucrecia se encontraron, ésta le dijo que había dejado a Malcolm y se había ido de Berlín.

CAPÍTULO VIII

El día que se encontraron, Lucrecia le dijo a Biralbo que se iba a Lisboa, pero no quería que él fuese.

Cuando el Lady Bird ya estaba cerrado, Lucrecia le pidió a Biralbo que la llevase allí y le tocase su canción: Todas las cosas que tú eres. Más tarde ella le explicó que ya no era la misma que la que escribía cartas desde Berlín, pero Biralbo insistía en que la quería tal como era ahora.

Después de decirle esto, se marchó dejándolo solo en el Lady Bird.

CAPÍTULO IX

Floro y el narrador fueron a visitar a Biralbo a su casa. Durante la visita sonó el teléfono, era Lucrecia que le pedía que fuera a su casa rápidamente. Sin pensarlo marchó a buscar a Lucrecia a su casa, pero al llegar no había nadie y volvió a sonar el teléfono. Era Lucrecia de nuevo diciéndole que se fuera de allí enseguida y se dirigiese al Hostal Cubana. Cuando Biralbo bajaba del piso se encontró con Toussaints. Biralbo le empujó y comenzó a correr hasta llegar al hostal.

Allí se encontró con Lucrecia y ella le contó su vida en Berlín. Le dijo que Malcolm y Toussaints eran socios, hasta que un día Toussaints y su secretaria (Daphne) desaparecieron. Malcolm y ella se fueron a Milán, pero tras recibir noticias de Toussaints volvieron a Berlín.

Una nochevieja las dos parejas y un tipo llamado el portugués fueron a una cabaña. Malcolm le dijo a Lucrecia que iban a hacer un gran negocio con el portugués. Pero lo que ocurrió fue que Toussaints, Malcolm y Daphne estrangularon al portugués mientras Lucrecia observaba a través de la ventana.

Al día siguiente volvieron a la ciudad y en cuanto Lucrecia se recuperó de todo lo que había visto huyó.

En la habitación del hostal Lucrecia le pidió a Biralbo que le llevase a Lisboa.

CAPÍTULO X

Biralbo le pidió el coche a Floro sin decirle a dónde se iba. Así Lucrecia y Biralbo comenzaron el viaje a Lisboa.

Al anochecer se alojaron en un motel y pasaron la noche juntos. Allí le confesó a Biralbo que la noche de la cabaña Malcolm y ella hicieron el amor. Al huir ella se dirigió a Ginebra, donde empezó a sentirse mal, con vómitos y demás síntomas de estar embarazada. Un hombre en Ginebra le ayudó, le dio trabajo y le pagó la clínica donde abortó.

A la mañana siguiente en el motel, Lucrecia le dijo a Biralbo que debía volver a San Sebastián e irse en busca de Billy Swann.

Y sin apenas despedirse, Biralbo se fue.

CAPÍTULO XI

Biralbo se marchó de San Sebastián sin depesdirse de sus amigos. Durante casi un año vivió en Copenhague, donde gravó un disco con Billy. Estuvo de gira con el cuarteto de Billy por Alemania, Suecia y Nueva Cork, pero cuando Billy le pidió que fuese con él a Lisboa, Biralbo se negó.

Estando en París, Biralbo recibió una llamada de Óscar, uno de los músicos de Billy, diciendo que éste estaba muy enfermo y que debía ir a verle a Lisboa.

Rápidamente Biralbo se dirigió al aeropuerto para viajar a Lisboa.

CAPÍTULO XII

Al llegar a Lisboa, Biralbo se dirigió al hospital. Allí estaba Óscar acompañando a Billy Swann. Éste había mejorado mucho y ya estaba pensando en tocar en un concierto que tenía en Lisboa, pero su batería y su pianista se habían ido.

Al oír esto, Biralbo se ofreció para tocar con él.

Cuando volvía al hotel, su tren se cruzó con otro que venía en sentido contrario. Dentro de un vagón pudo ver a una mujer sola, y se dio cuenta de que era Lucrecia.

CAPÍTULO XIII

Biralbo no dejaba de dar vueltas por las calles de Lisboa, fijándose en todas las mujeres con la esperanza de encontrar a Lucrecia.

Al llegar a una calle, al fondo vio un bar llamado Burma.

Se dirigió al bar y al entrar vio que se trataba de un prostíbulo. En una de las barras situada en el sótano del bar, preguntó al camarero la razón de por qué se llamaba así el bar. El camarero le contó que aquel lugar era antes un almacén de café, pero realmente era una sociedad secreta llamada Burma.

En la otra barra se encontraba un hombre bebiendo. Éste se levanto y se dirigió hacia Biralbo. Cuando estaba frente a él le dijo: ¿no te acuerdas de mí? Soy Bruce Malcolm.

CAPÍTULO XIV

Estuvieron bebiendo juntos y recordando los viejos tiempos; por supuesto también hablaron de Lucrecia. Pero Biralbo se mantenía alerta porque sospechaba que Malcolm estaba mintiendo, y que lo único que quería era averiguar algo.

Biralbo se dirigió al lavabo para refrescarse, y al levantar la cabeza pudo ver en el espejo la cara de Toussaints Morton apuntándole con una pistola a la nuca.

Ambos junto con Daphne y Malcolm se dirigieron a una sala. Allí le preguntaron a Biralbo por Lucrecia, por un cuadro y por dinero. Biralbo insistía en que no sabía nada ni de Lucrecia ni del cuadro, pero no le creían.

En un pequeño despiste, Biralbo pudo hacerse con la pistola, les apuntó con ella y consiguió salir de allí.

CAPÍTULO XV

Al salir del bar Biralbo se dio cuenta de que Malcolm lo estaba siguiendo, por lo que empezó a correr por las calles de Lisboa hasta que pudo refugiarse en un ascensor que le llevaba a la parte alta de la ciudad. Al llegar arriba tomó un taxi y se dirigió a la estación para tomar un tren que lo llevaría al hospital de Billy.

Ya en el hospital vio que Óscar estaba guardando las maletas en un taxi porque Billy había decidido que estaba mejor y podía irse.

Al encontrarse Biralbo con Billy le preguntó una y otra vez por el paradero de Lucrecia, ya que temía que la iban a matar. Billy negó saber de ella, pero ante la insistencia de Biralbo le confesó que Lucrecia le había estado buscando siempre. Fue ella quien había pagado el hospital, ya que ahora tenía mucho dinero.

Antes de marchar, Billy le explicó a Biralbo cómo llegar a casa de Lucrecia.

CAPÍTULO XVI

Al coger el tren que le llevaría hasta Lucrecia vio en la ventana del fondo del vagón el rostro de Malcolm.

Biralbo intentó huir y saltó hacia el otro vagón. Siguió corriendo hasta llegar al enganche de la locomotora; no podía avanzar más y detrás de él estaba Malcolm.

Biralbo se acordó de la pistola, pero se la había dejado en el abrigo. Malcolm tampoco tenía pistola.

Empezaron a forcejear hasta que Biralbo consiguió quitarse de encima a Malcolm y cuando el tren se detuvo saltó a las vías alejándose de la estación, sospechando que Malcolm había muerto, pero sin saberlo con certeza.

Después de un rato caminando encontró la casa que Billy le había indicado y pudo ver de nuevo a Lucrecia.

Biralbo advirtió a Lucrecia que la estaban buscando y que debía irse, pero ella le dijo que entrara, que allí estaban seguros.

Ya dentro, Lucrecia le enseñó una fotografía de un cuadro de Cézanne y le dijo que lo había tenido en su poder y más tarde lo había vendido.

CAPÍTULO XVII

Lucrecia se sincero con Biralbo y le contó todo lo que había pasado en realidad.

Aquel portugués al que mataron, había sido uno de los soldados de dom Bernardo Ulhman Ramires, jefe de la conspiración que se llevaba a cabo en el almacén de café de Lisboa. Toussaints quería saber dónde estaba ese almacén, porque colgado en el despacho de dom Bernardo estaba el cuadro de Cézanne.

Ella le robó el plano del almacén y la pistola a Malcolm y se dirigió a Lisboa en busca del cuadro. Conseguirlo le fue fácil y meses después lo vendió en Ginebra.

CAPÍTULO XVIII

A la mañana siguiente Lucrecia oyó en la radio que habían encontrado el cuerpo de Malcolm y buscaban a Biralbo ya que el revisor les había visto pelear.

Lucrecia llamó a un amigo para que consiguiera un pasaporte falso para Biralbo y así poder escapar. Pero Biralbo dijo que no podría irse con ella, porque tenía que tocar el día 12 con Billy Swann en Lisboa. Dijo que tocaría con otro nombre y que procuraría que no se le viese mucho la cara.

Lucrecia se fue de Lisboa para que Toussaints no la encontrara.

CAPÍTULO XIX

En el hotel, Biralbo le cuenta al narrador que desde entonces no había vuelto a ver a Lucrecia y le enseña el pasaporte donde pone Giacomo Dolphin.

Maraña era el amigo de Lucrecia que falsificó el pasaporte de Biralbo. Éste estuvo escondido en una casa hasta el día del concierto, saliendo sólo para ir a ensayar.

Maraña le llevaba al teatro para ensayar y se quedaba allí para protegerlo por si aparecía Toussaints.

El día del concierto Biralbo le dijo a Billy que Lucrecia se había ido y no sabía a dónde.

Llegó la hora, y Biralbo, Billy, Óscar y Buby (el batería) salieron a tocar.

CAPÍTULO XX

El narrador hizo un breve viaje a una ciudad cercana de Madrid. Cuando regresó llamó al hotel de Biralbo pero ya no estaba allí. Fue al Metropolitano en su busca, y Mónica, la camarera, le dijo que se había ido sin despedirse, y que Buby y Óscar también se habían marchado.

El narrador fue al hotel de Biralbo y allí se encontró a dos policías revisando el libro de registros. Cuando marcharon el recepcionista le contó que Toussaints y su mujer habían registrado la habitación de Biralbo. El había llamado a la policía pero cuando llegó ya se habían ido.

El recepcionista le dijo al narrador que Biralbo había estado por la tarde en el hotel y que se había ido con una maleta. El narrador subió a la habitación y la encontró toda revuelta. Al poco tiempo llamaron a la puerta, era Lucrecia. Ella le preguntó por Biralbo, pero el narrador le dijo que no sabía donde había ido y que ella también debía marcharse porque Toussaints había estado allí.

Sin decir nada más, Lucrecia se fue.

PERSONAJES

Narrador: Amigo de Biralbo. Es un personaje que interviene en algunos momentos y en otros cuenta desde su punto de vista todo lo que Biralbo le cuenta.

Biralbo o Giacomo: Es el personaje principal. Es pianista, le apasiona la música y está enamorado de Lucrecia

Lucrecia: Esposa de Malcolm y amante de Biralbo.

Bruce Malcolm: Se dedicaba a la exportación ilegal de pinturas.

Billy Swann: Famoso trompetista de jazz y amigo de Biralbo.

Floro Bloom: Propietario del Lady Bird y amigo de Biralbo y el narrador.

Toussaints Morton: Socio de Malcolm. Traficante de cuadros

Daphne : Secretaria de Toussaints.

Portugués: Asesinado por Toussaints, Malcolm y Daphne por no aceptar un trato.

Buby: Batería del conjunto de Billy y más tarde del Giacomo Dolphin Trío.

Óscar: Contrabajista del grupo de Billy más tarde del Giacomo Dolphin Trío.

Dom Bernardo Ulhman Ramires: Jefe de Toussaints

Maraña: Falsificador de pasaportes.