El hereje; Miguel Delibes

Literatura española contemporánea siglo XX. Narrativa y novela histórica. Argumento. Personajes. Contexto histórico. La Inquisición. Ruta del hereje

  • Enviado por: El remitente no desea revelar su nombre
  • Idioma: castellano
  • País: España España
  • 20 páginas
publicidad
publicidad

TRABAJO DE LA NOVELA “EL HEREJE”

DE MIGUEL DELIBES

FICHA COMPLETA DEL AUTOR Y SU OBRA

Miguel Delibes nació en Valladolid el 17 de octubre de 1920 y murió el 12 de marzo de 2010, a los 89 años.

Era miembro de la Real Academia de la Lengua con el sillón “e” desde 1975 en sustitución de Julio Guillén.

Comenzó su carrera como columnista y luego periodista en el “Norte de Castilla”, periódico que llegó a dirigir y luego dimitió, en 1963 por desavenencias con Manuel Fraga, entonces Ministro del régimen.

Poco a poco fue dedicándose a la literatura. Conocía muy bien la flora y la fauna de su entorno y esto se aprecia en todas sus novelas. Como decía Delibes “yo no soy un escritor que caza, sino un cazador que escribe”.

Era un gran apasionado del mundo rural y un gran maestro describiendo personajes que viven en aldeas y pueblos perdidos.

Varias de sus obras han sido llevadas al cine y al teatro con gran éxito de público.

En 1998 sufrió un cáncer de colón que detuvo prácticamente su carrera literaria, excepto por su última y brillante novela, precisamente “El Hereje” escrita en ese año.

En la Guerra Civil española se enroló en la marina del ejército sublevado en 1938 porque según decía él era menos expuesto que la infantería. Tras la guerra inició la carrera de Derecho y se matriculó en la Escuela de Artes y Oficios lo que le sirvió para mejorar sus dotes artísticas y ser contratado como caricaturista. También trabajó como crítico de cine.

Se casó con Ángeles Castro en 1946 y tuvo siete hijos. Tras contraer matrimonio comienza su carrera literaria.

Su primera novela es “La Sombra del ciprés es alargada”, con la que obtuvo el Premio Nadal de novela. En 1990 se hizo una película de este libro.

La acción se desarrolla en Ávila.

“El protagonista de esta novela, la primera de Miguel Delibes, galardonada con el premio Nadal 1947, es -como en tantas de sus obras- un niño. Pedro, huérfano desde la infancia, va a parar a Ávila para su educación, al hogar sombrío de don Mateo Lesmes, que le inculcará la creencia de que para ser feliz hay que evitar toda relación con el mundo, toda emoción o afecto. Sólo la vitalidad de la juventud podrá hacerle superar este pesimismo inculcado. Sin embargo, los acontecimientos parecen obligarle a recordar lo aprendido... Con el estilo impecable que lo caracteriza, Delibes traza una obra inolvidable en que la muerte, que rodea constantemente al protagonista, es vencida al fin por la esperanza”.

En 1947 publicó “Aún es de día” que sufrió la censura de la época.

En 1950, tras un brote de tuberculosis escribió “El Camino”.

Está ambientada en una aldea de montaña, que todos coinciden en decir que es Molledo, en Cantabria, lugar donde pasaba sus vacaciones de pequeño. Los personajes son: Daniel, “El Mochuelo”, Germán “El Tiñoso” que muere al caer desde una roca al río, Roque, “El Moñigo”. Delibes utiliza la naturaleza para conectar con las experiencias de los personajes y a los animales para conocer el origen de la vida (la coneja pariendo)

En la novela hay muertes y suicidio. La muerte del Tiñoso y de la esposa de Quino por tuberculosis y el suicidio de Josefina desesperada por no conseguir el amor de Quino, “El Manco”. La amistad es también el otro tema de la novela pues los tres amigos son inseparables.

Los siguientes años son de una gran productividad literaria:

-En 1953 publica “Mi idolatrado hijo Sisí”

Trata la historia de un niño al que llaman cariñosamente Sisí. Es hijo de un matrimonio de clase acomodada, que lo cría con mimos y cuidados extremos. Esto va formando la personalidad egoísta y caprichosa del pequeño que va transformándose en un adulto alejado de las responsabilidades y problemas cotidianos, que siempre le fueron resueltos por el entorno familiar.
Narra el clima previo a la guerra civil, y su desenlace, que pone fin a la protección paterna, ya que excede las posibilidades de asegurar su vida, que se quiebra, trastocando toda la estructura familiar.
Fue llevada al cine con el nombre de “Retrato de familia”.

-En 1954, “La Partida”

-En 1955, “Diario de un Cazador”

-En 1956, ”Un novelista descubre América”

-En 1957, ”Siestas con viento sur”

-En 1958, “Diario de un emigrante”

-En 1959, “La Hoja roja

«Tendrás estorbo por poco tiempo, hija. A mí me ha salido ya la hoja roja en el librillo de papel de fumar», Con esta frase se resume el contenido de la novela. Trata de la vida de Eloy después de jubilarse y lo de la hoja roja se refiere a las cajitas de papel de fumar que antaño señalaban con una hoja de color rojo que el paquete estaba a punto de terminarse.

-En 1962, “Las Ratas”. En ella se cuenta la durísima vida en un pueblo castellano, siempre pendiente de la meteorología para salvar sus cosechas. Pero, con este transfondo, se narra la sórdida vida de `el Ratero' y su hijo `Nini', quiénes viven en una cueva y se dedican a la caza de ratas que venden para comer. En su actividad tienen un rival, Luis, menos ingenioso que ellos y que les ahuyenta las camadas, por lo que `el Ratero' acabará matándolo con un palo.

-En 1966. “Cinco horas con Mario”. Carmen de 44 años ha perdido a su marido, Mario, de repente. Una vez que las visitas se marchan, ella se queda a solas con el cadáver de su marido y comienza un diálogo-monólogo en el que se descubren los entresijos de su matrimonio y de sus personalidades.

-En 1973, “El Príncipe destronado” En esta obra de Miguel Delibes no existe ninguna historia en particular, ya que, el cuento sólo dura un día extraído de la vida de un niño de casi cuatro años llamado Quico, el protagonista del libro.
Quico es el quinto de seis hermanos, y es ahí donde radica el problema: su sexta hermana, Cris, tiene un año tan solo y lógicamente recibe toda la atención y cuidados de toda la casa, dejando un poco de lado a Quico, tanto su madre como las criadas y sus hermanos.

-En 1975, “Las Guerras de nuestros antepasados”. El protagonista es Pacífico Pérez, un condenado a muerte que cuenta a un médico de la prisión la historia de su vida y sus sentimientos antes de su ejecución

-En 1978, “El disputado voto del Sr. Cayo”.

A uno de los muchos pueblos prácticamente vacíos y en ruinas del norte de Castilla llega un grupo de jóvenes militantes de un partido político a hacer propaganda electoral. Les recibe el señor Cayo, uno de los dos vecinos que quedan en el pueblo. Su vida es casi robinsoniana, su hablar reposado, lleno de una ancestral sabiduría que infunde un hondo sentido humano a su persona. El lenguaje crudo y desenfocado de los jóvenes que le visitan, cultos a veces, inconscientes o ignorantes otras, es el contrapunto necesario para poner en evidencia dos culturas que se ignoran. Una que desaparece poco a poco sustituida por otra ruidosa y masificada.

-En 1981, “Los Santos inocentes”. Una familia de campesinos formada por Régula y Paco y sus cuatro hijos Quirce, Charito, Rogelio y Nieves viven en un cortijo trabajando, obedeciendo y soportando humillaciones de sus amos, sin queja. La aspiración del matrimonio es que sus hijos estudien y abandonen la mísera vida que llevan. Charito es deficiente mental. A la familia se les une Azarías, hermano de Régula que es despedido de otro cortijo y también es deficiente mental. Tiene una única ocupación y es cuidar de una cría de pájaro a la que llama “milana bonita”. En una cacería, Iván, el hijo del señorito, la mata, lo que provoca que Azarías mate a Iván y todo acabe en tragedia.

Esta novela fue llevada al cine y sus actores recibieron el premio a la interpretación en el Festival de Cannes

Su última novela es “El Hereje” en 1998. Tras esta novela su carrera literaria se detuvo.

En el año 200 se creó la cátedra Miguel Delibes en Nueva York y Valladolid con el objetivo del estudio de la literatura española contemporánea.

Los Reyes de España visitaron a Delibes en su domicilio antes de morir

Premios recibidos por Delibes:

1947. Premio Nadal de Novela. 1956, Premio Nacional de Narrativa. 1963, Premio de la Crítica de Narrativa española. 1982, Premio Príncipe de Asturias. 1991, Premio Nacional de las Letras españolas. 1993, Premio Miguel de Cervantes. 1999, Premio Nacional de Narrativa. 2007, Premio Quijote de la letras españolas.

También se le propuso para el Premio Nobel de Literatura.

RESUMEN DEL LIBRO

Voy a hacer primero un resumen corto del contenido de la novela para después ir desmenuzando poco a poco las diferentes partes en que el propio Delibes divide su obra. Al mismo tiempo haré un estudio de los personajes que aparecen en cada parte.

Delibes sitúa la novela en el siglo XVI y narra la vida de un personaje vallisoletano llamado Cipriano Salcedo, desde su nacimiento hasta su muerte en la hoguera, condenado por hereje, es decir seguidor de la REFORMA de la iglesia propuesta por Martín Lutero.

Nos habla de su padres y de la dificultad que tuvieron para concebirle. La muerte de su madre. El rechazo de su propio padre hacia él. La infancia de Cipriano y la importancia de su niñera Minervina. La muerte de su padre y cómo toma las riendas del negocio familiar, mejorándolo. Cómo se hace rico. Cuando conoce a su esposa Teodomira. El fracaso de su matrimonio. Su primer contacto con el grupo de protestantes de Valladolid. Sus sentimientos dentro de este grupo. Su viaje a Alemania en busca de noticias y de libros que estaban prohibidos en España.

Su captura a manos de la Inquisición. La estancia en prisión. Su desilusión ante las traiciones de los componentes de la secta. El recorrido de Cipriano por las calles de Valladolid camino de la hoguera y acompañado de su querida Minervina. Y por último sus últimos pensamientos y palabras antes de morir.

Comienza la novela con una cita del Papa Juan Pablo II a los cardenales en 1994 en la que habla de las barbaridades y violencia que la iglesia católica ha perpetrado en nombre de la fe y de Cristo contra todos aquellos que a lo largo de la historia se han opuesto a su política.

Esta cita es muy simbólica pues resume el trasfondo de la novela.

PRELUDIO

Es un poco confuso la lectura del preludio porque cuenta muchas de las cosas que se desarrollarán más adelante y que, de momento, no se comprenden del todo.

En este preludio nuestro protagonista es adulto, viaja en un barco mercante llamado Hamburg, corre el año 1557 y se menciona a un tal Doctor Cazalla que conoceremos como el líder de la secta de protestantes de Valladolid.

Sabemos que estaba prohibido viajar fuera de España para los clérigos y estudiantes y que todo aquel que decidiera moverse por Alemania sería “sometido a una discreta vigilancia”. Por ello cuenta Salcedo como él, que regresaba de un viaje a Alemania, había tenido que “cambiar de transporte, elegir cuidadosamente la posada y lugares de encuentro para sus citas”.

En líneas siguientes Delibes nos da un idea de la personalidad de Cipriano, inseguro y solitario “Todavía podía ser útil a alguien. Todavía existía un ser en el mundo capaz de confiar en él”

Se menciona en el preludio el Concilio de Trento y la poca esperanza que se tiene de que se consiga

una reforma de la Iglesia católica.

Este preludio es el viaje de regreso desde Alemania a España y que se produce en la página 387 y es a donde ha ido en una misión encomendada por el Doctor para conectar con el cerebro de la organización protestante y recibir de ellos instrucciones a la vez que traer libros prohibidos.

Conocemos al capitán Berger que ayuda a los protestantes españoles y que conoce al Doctor Cazalla y a su madre doña Leonor de Vivero y a su otro hijo, Pedro Cazalla que es párroco de Pedrosa del que será muy amigo Cipriano.

Menciona también a don Carlos de Seso, personaje clave del luteranismo castellano y que intervino en el Concilio de Trento junto al obispo de Calahorra y del que dice: “Los papistas aceptan a Seso”

Cipriano narra al capitán su viaje desde Valladolid a Alemania y su encuentro con el sucesor de Lutero, Felipe Melanchton.

En sus conversaciones con Melanchton se hace referencia a La Guerra de la Hogueras en 1521 y a la división de Europa en dos bandos: Católicos y Protestantes. También a la derrota del emperador Carlos en Innsbruck y a la redacción de los dos catecismos de Lutero; Uno para los predicadores y otro para el pueblo, más simple de entender.

Nos explica brevemente la doctrina de Lutero; “la formación dogmática era elemental: solo Cristo, solo la Escritura, solo la gracia; basta la fe” (p.31)

Conversan sobre Calvino y su creación de la ciudad-iglesia en Ginebra. La pugna entre calvinistas y luteranos. “Calvino, aún siendo francés, no ha conseguido uniformar religiosamente a Francia” (p.34)

Hay un pasaje cómico en este preludio y se refiere a la forma de proceder de los tipógrafos alemanes que eran seguidores de las ideas de Lutero. Dice: “Los tipógrafos se mostraban diligentes en aquellos trabajos que interesaban al reformador y, por el contrario, se demoraban y llenaban de erratas aquellos otros que venían de sus adversarios” (p.24)

Entendemos así porque se ha dicho siempre que “Lutero era hijo de la imprenta”, porque sus ideas fueron difundidas de una forma mucho más rápida y eficaz.

En la página 37, Salcedo teme que la Inquisición española sospeche de la existencia del grupo del conventículo. Aquí se hace referencia a un tal Cristóbal de Padilla, criado de los marqueses de Alcañices y a su torpeza a la hora de hablar del grupo de Valladolid. (Este tipo de personaje que habla de más, será la causa de la captura de la secta)

En la página 38, Cipriano hace una autorreflexión sobre su vida hasta la fecha. Su fracaso matrimonial y cómo las ideas reformistas le habían dado esperanzas. “Así que no todo estaba perdido, la Pasión de Cristo valía más que sus propias obras, que sus sentimientos mezquinos”

Por último en este preludio se cuenta la costumbre de quemar libros que “ha sido un pasatiempo habitual” y que la afición a la lectura es sospechosa por lo que “el analfabetismo se hace honroso y deseable” “Siendo analfabeto es fácil demostrar que uno no está contaminado y es cristiano viejo” (p.43)

También y, lo más vergonzoso de todo, es que se obligaba a los curas confesores a denunciar (pasando por alto el secreto de confesión) a todo aquel que ocultase un libro prohibido.

Delibes con este preludio, nos introduce en lo que va a ser definitivo para el avance ideológico y cultural de España en siglos sucesivos. Mientras en Europa se respiraban aires de cambio, se leía y se daba libertad de religión, en nuestro país manteníamos y consagrábamos costumbres medievales que hemos venido arrastrando desde entonces, confiando en que un pueblo inculto es más fácil de manejar.

LIBRO 1. LOS PRIMEROS AÑOS

Comienza la primera parte con una descripción de la villa de Valladolid en el segundo tercio del siglo XVI, con veintiocho mil habitantes y ciudad de servicios. Zona de buenos y malos vinos “una ramita verde a la puerta de una taberna significaba cuba nueva y todos decidían sobre la calidad del nuevo caldo”

Conocemos a los padres de Cipriano, Bernardo y Catalina que tras diez años de matrimonio van a tener un hijo.

La vida de Cipriano viene marcada desde su nacimiento. Su madre muere después del parto y su padre no siente por el hijo ningún afecto. Le llama “pequeño parricida”. El bebé tiene miedo de él desde el primer momento y llora cada vez que su padre lo mira.

Bernardo Salcedo es un ser egoísta y arrogante, incapaz de dar nada sin obtener un beneficio con ello. Es cobarde pues no tiene valor para decir a su esposa que, en su familia, existe un problema de fecundidad y por eso no tienen hijos.

Cuando enviuda finge depresión para que todos estén pendientes de él. Se lanza a conquistar mujeres y deshonrarlas sin casarse con ellas. Ha hecho su voluntad desde pequeño, incluso con sus padres y ahora se aprovecha de las mujeres. Primero intenta conquistar a Minervina, pero le rechaza y luego se lía con una tal Petra Gregorio “la virgen” a la que pone una casa donde se ven para sus encuentros amorosos. Al final resulta que Petra es una experimentada prostituta y se produce un gran escándalo.

Al final muere de peste, solo y sin que nadie le quiera

Minervina Capa es la nodriza del bebé Cipriano, donde él se refugia de su padre y la cual intenta protegerle del desamor de Bernardo. Es la persona que le pone en contacto con la religión y le enseña a rezar. Es una chica de quince años que acaba de perder a su propio bebé. Se hace querer por todos porque tiene buena disposición y es cariñosa. Cipriano, al hacerse mayor, buscará en ella el amor como mujer, pues la diferencia de edad es poca y se profesan un cariño confundido entre el de madre e hijo o el de amantes. Su relación o quizás los celos que provocan a Bernardo hacen que éste envíe a su hijo a un Hospital de Niños Expósitos. Minervina abandonará definitivamente la casa de los Salcedos al ser sorprendidos en la cama por la tía Gabriela.

Otros personajes que aparecen son los tíos paternos de Cipriano, don Ignacio Salcedo, oidor de la Chancillería. Era hombre de fe, papista íntegro. Seguía al día la revuelta de Lutero, se relacionaba con los soldados que regresaban de Alemania y leía toda clase de libros y papeles relativos a la Reforma. Su esposa, doña Gabriela que “brindó a su cuñado la posibilidad magnánima de hacerse cargo del recién nacido” (p.80) a lo que Bernardo contestó que el niño era suyo.

Hay episodios cómicos en esta primera parte como el momento del nacimiento del niño y los comentarios del doctor. “este niño está pegado” (p.63) o cuando Delibes describe el momento del parto: “y allí quedó el brazo desmayado y flojo como un pene, entre las piernas de la madre”

O cuando dice Bernardo “los Salcedo nos reproducimos con parsimonia”

La “silla de partos” un invento venido de Flandes que supuestamente iba a ayudar a parir mejor no sirve de mucho después de tantos años guardada.

La lectura de la novela nos describe también cómo eran las técnicas médicas de aquel entonces. El episodio del ajo en la página 53 es bastante curioso. “Introdujo en la vagina un diente de ajo debidamente pelado”. El procedimiento “medía” si la señora era estéril o no. A la mañana siguiente, el doctor le pide que le eche el aliento y al notar el olor a ajo en su boca, cometa “las vías de su señora están abiertas” con lo que significaba que los problemas de fertilidad no eran por ella.

Cipriano nace en 1517 y muere en 1559. Su vida coincide con el reinado de Carlos I que va desde 1517 a 1556.

Nace con poco tamaño y esto lo repite Delibes a lo largo de la obra. Es pequeño pero fuerte.

Cipriano es un personaje generoso, honrado, buen ciudadano. Se siente culpable por sus actos. Reza y reza porque cree que no lo hace bien. Tiene una conciencia religiosa muy desarrollada. Intenta siempre hacer las cosas correctas y tomar las decisiones más adecuadas, sin querer hacer daño a nadie. Su personalidad es muy diferente a la de su padre. Cuando él mismo tiene problemas de fertilidad le confiesa a su esposa que él es el responsable sin sentirse menos hombre por ello.

Cuando se hace mayor siente vergüenza por no querer a su padre. Es un pecado según la Iglesia. Siente culpa, quería haber hecho las cosas mejor. Pone en duda si podía haber sido todo de otra manera. Tiene una conciencia moral hipersensible que le hace sufrir por todo y unos principios tan arraigados que le acompañarán hasta su muerte.

Delibes siempre se siente bien con los personajes infantiles y así lo demuestra con Cipriano. Para Delibes la infancia no es un paraíso, pues los niños sufren el mundo de los adultos y están marcados por ello, como le ocurre a nuestro protagonista.

Cipriano buscará toda su vida el amor y no lo encontrará. Esta búsqueda influirá en las decisiones que toma.

Delibes nos introduce el tema del miedo infantil, que llevará el protagonista toda su vida y será un trauma para siempre.

Un ejemplo de cómo influye la figura del padre en Cipriano la tenemos cuando el niño no puede concentrarse y estudiar estando su padre en la habitación de al lado. En la página 156 dice:

“Cada vez que le oía carraspear o arrastrar el sillón empalidecía y quedaba inmóvil, la cabeza hueca”

Cipriano nace el mismo año que Lutero da a conocer sus noventa y cinco tesis sobre las indulgencias de la iglesia católica. Este hecho y su rebeldía a la hora de nacer hacen de Cipriano un “hereje” desde su nacimiento.

Cuando Bernardo manda a Cipriano al Hospital de Niños Expósitos de Valladolid, pese a no ser huérfano ni pobre, Cipriano se siente bien allí, en su soledad, sin figura de padre ni madre y separado de Minervina. Se siente tan abandonado como los demás niños. Quiere llevar una vida recta, por el buen camino. Hace lo mismo que los demás, pide limosna, lleva a enterrar a los muertos sin dinero para el entierro. Así entra en contacto con los desheredados de Valladolid, con la enfermedad y la muerte.

Cuando la peste ataca la ciudad, Cipriano trabaja junto a los demás en el control de los que llegaban, en el entierro de los muertos y dando de comer a los encerrados en casa. Su padre muere entonces.

Tiene un apodo “Mediarroba” por su tamaño, pero es capaz de derrotar al más fuerte y aprovechado de los muchachos que allí viven, “El Corcel” aunque luego quiere ayudarle porque cree que nadie le quiere como le pasa a él. Dice: “Me importan todos los mortales, Corcel” “Si algún día me necesitas, llámame” (p.183)

Estos años conformarán su personalidad de adulto y harán de él un hombre interesado en el bienestar de sus conciudadanos. (Más adelante lo comprobamos cuando dona todos sus bienes a sus empleados).

Está obsesionado por dar sentido a su vida. En la novela se dice “Había días de precepto que asistía a tres misas seguidas porque pensaba que no había estado atento”. Estas dudas e inseguridades llevarán a Cipriano a acercarse a la nueva religión, el protestantismo y se convertirá en un hereje.

Durante estos años se celebró en Valladolid una Conferencia para debatir la figura de Erasmo de Rotterdam y sus escritos como el libro “Enchiridion”.

La primera alusión que se hace de la influencia de Lutero en la vida de los ciudadanos de Valladolid es en la página 144 cuando conversan los dos hermanos. Dice Ignacio: “Nos quitan la tierra bajo los pies. Hacen escarnio de lo que consideramos más respetable…Según él (Lutero) lo único que nos salva es la fe en el sacrificio de Cristo…Acabar con el Papa a quien ha llamado asno y suplantador de Cristo. El luteranismo es ya un movimiento considerable… El Papa León X ha condenado su doctrina y le ha excomulgado y el Emperador ha ratificado en Worms esta condena.

Con la muerte de Bernardo, Cipriano es tutelado por sus tíos y pasa a vivir con ellos aunque echa de menos su vida anterior, descubre en la lectura de los libros de su tío, un nuevo placer

LIBRO II LA HEREJÍA

En esta parte veremos cómo Cipriano se hace mayor, se casa y entra en contacto con el grupo de luteranos de Valladolid.

Cuando Cipriano es mayor de edad, se doctora en Leyes, se hace con el almacén de la Judería y se traslada a vivir a la casa paterna. Después se plantea tres objetivos para su vida: Encontrar a Minervina, alcanzar prestigio social y elevar su posición económica hasta alcanzar la de los grandes comerciantes del país. (pag. 203)

En este afán un día tuvo la idea de ennoblecer una prenda como el zamarro y después de hacerle “tres leves retoques”, convertirlo en una prenda de vestir para sectores sociales más altos (pag 214). Lo llamó “la revolución de los canesúes” y le puso el nombre de “El zamarro de Cipriano”. Sustituyó el forro de borrego por pieles finas de alimañas. Se hizo rico.

En un viaje para ver a sus proveedores de vellón conoce a la que será su mujer Teodomira.

Teodomira era alta, sólida y laboriosa. Maciza, de tez blanca como un estatua antigua, pelirroja, hábil en el esquileo. Sin sombra de vello en aquella cara con cejas muy finas, ojos color miel. (pag 226). Las carnes prietas. La llamaban la “Reina del Páramo”. Resultaba excesiva mujer para ser bella.

Caza conejos y les retuerce el cuello pero “ella ama a los animales” (pag 231) “el hecho de matar animales por medio de asalariados era más imperdonable que hacerlo por propia mano.

Era la encarnación de la serenidad. Su mirada es tierna, incitante.

Según dice Cipriano en la página 240, “la pasión carnal requiere carne como primer ingrediente”. Así ve él a Teo, pero su tío piensa que “puedes haber visto en ella a la madre que no llegaste a tener” “puede ser el escudo protector que no tuviste en la infancia” “Ella busca en ti alguien a quien proteger”(pag 245). Se casa con Cipriano. Era de buen conformar pero, de pronto, por cualquier nadería, gritaba y se volvía agresiva. Cipriano se acostumbró a quedarse dormido en la axila cálida y pelona de Teo. Teo no suda tampoco (pag 257)

El contraste entre los dos cónyuges era destacable. Él menudo y, enorme, el de su mujer. Cipriano se perdía entre sus formas cada vez que se abrazaba a ella. Al principio el físico de Teo no es un problema pero poco a poco va haciendo mella en él, hasta el punto de que un día en el campo, viendo a dos sapos copular, él mismo se compara con el pequeño sapo sobre el que está la enorme sapa.

A partir de entonces, ve a Teo como una enorme sapo (pag. 281)

Teo es una compradora compulsiva, llena su casa de trastos inútiles.

Lo hace por sentirse feliz y Cipriano la deja para que sea feliz. Cipriano es un hombre poco apegado a las cosas materiales. Teo es irritable hasta llega a atacar a su esposo; una de las veces cuando Cipriano deja de tomarse la medicina para la fertilidad (escorias de plata y acero). “Incluso llegó a atenazarle la garganta… Desde ese momento había adoptado una postura ambigua no exenta de prevención” (pag 312)

En otra ocasión cuando Teo ataca a Cipriano con una tijeras de esquilar ovejas, “Voy a esquilar tu maldito cuerpo de mono” (pag 351). Es entonces cuando se da cuenta de que Teo ha perdido la cabeza y escribe a su tío Ignacio y le pide que traiga a la máxima autoridad en enfermedades mentales

El matrimonio no sale bien, Cipriano se siente culpable, por no tener descendencia y por no hacer feliz a Teo. Es una gran decepción para Cipriano. No encuentra en ella lo que lleva buscando toda su vida; una familia, amor, compañía. Esta decepción será evidente con la nueva religión al final de la novela.

Teo se vuelve loca y muere encerrada en un manicomio.

Cipriano sigue con problemas de conciencia y un día Fermín Gutiérrez, jefe de su sastrería, le habló del doctor Agustín Cazalla que predicaba los viernes en la iglesia de Santiago.

Agustín Cazalla (el Doctor) era hombre místico, sensitivo, atormentado, físicamente frágil, de flaca constitución. Licenciado en Artes. El rey le nombró predicador y capellán real. Con un fondo erasmista en sus pláticas, la esencia de sus sermones estaba en lo que callaba (pag 237). Plantea problemas que no resuelve.

Conoce también Cipriano al hermano del doctor, Pedro Cazalla en una visita a Pedrosa y entre ellos surge la amistad. Hablan de Erasmo y de cómo en un principio Erasmo era apreciado por el Emperador y el inquisidor Manrique. “Ayer Erasmo era una esperanza y hoy sus libros están prohibidos. Nada de esto es obstáculo para que algunos sigamos creyendo en la Reforma” dice Pedro. (pag 265)

Pedro Cazalla es el hermano de Agustín. Con él caza y habla sobre los cambios que la Iglesia podría adoptar para mejorar la fe. Algunos de estos pensamientos le darán respuestas a las preguntas que ha tenido toda su vida. Le presta el libro “El beneficio de Cristo”, el cual ha traducido.

Le presenta a Carlos de Seso. “Caballero veronés aclimatado en Castilla, un hombre tan fino de cuerpo como de espíritu. Ahora vive en Logroño.

En el 50 viajó a Italia y trajo libro e ideas nuevas. Luego acudió a Trento con el obispo de Calahorra.

Hay quien dice que Seso cautiva tras un trato superficial y desilusiona tras un trato profundo. Es conversador de distancias cortas” (pag 290). Hombre esbelto, de mirada clara, delgado, unos años mayor que Cipriano. Hombre de mundo, petimetre y altivo sin pretenderlo (pag 307)

También dice Pedro acerca de Carlos que “Cristo había dicho sencillamente que el que creyese en Él tendría la vida eterna…Únicamente nos pidió fe” (pag 292)

Durante sus charlas con Pedro, Cipriano descubre la necesidad de modificar su pensamiento, ponerlo todo patas arriba para luego ordenar serenamente las bases de sus creencias, sobre todo a partir de la revelación de que el Purgatorio no existía. (pag 303).

Mientras tanto, Teo está empezando a pensar que tras diez meses de matrimonio no está embarazada y que esto no es normal, con lo que culpa a Cipriano y comienza a obsesionarse.

Por otra parte, el padre de Teo es asesinado por el padre de su amante.

Con el Doctor, Cipriano descubre la inutilidad del monjío como estado, el celibato sacerdotal porque Cristo nunca impuso a los apóstoles la soltería. También encontró facilidad para rechazar el culto a los santos, a las imágenes y a las reliquias. Ahora todo era sencillo para Cipriano, incluso la confesión directamente ante Nuestro Señor en lugar de hacerlo ante los curas. (pag 317-318)

El Doctor le dice que se ve obligado a hacer algunas cosas que van contra sus nuevas creencias pero que lo hace por miedo al Santo Oficio.

La nueva religión, a la que llama “la lepra”, se extiende lentamente en los conventículos a los que Cipriano comienza a asistir.

Con mucho secretismo, los personajes que forman los grupos son gente influyente. Al final de cada reunión, todos ellos se juran lealtad incluso en tiempos de persecución. (pag 332)

Cipriano se acerca a la secta porque es un hombre solitario, busca el amor y la amistad. También tiene mala conciencia. Quiere sentirse un buen cristiano. La religión siempre ha sido importante en su vida.

Entre los miembros crece una aparente “fraternidad” que nada ha de destruir. Cipriano se siente útil e importante por primera vez en su vida. La secta venía a ofrecerle una fraternidad que no había conocido hasta ahora (pag 338)

En la primera reunión hablan sobre las reliquias de la iglesia y sobre el perdón a cambio de dinero, las indulgencias.

Los problemas matrimoniales de Cipriano Salcedo llegan a ser una ventaja para él, ya que puede salir de noche y participar en los conciliábulos de la secta protestante sin que su esposa se dé cuenta, porque duermen en habitaciones separadas. Cipriano disfruta de una manera de este secretismo y la complicidad por los que se caracterizan los conventículos.

Las primeras reuniones no suponen un gran peligro hay un ambiente familiar. La situación cambia con el tiempo. El miedo vuelve a aparecer en la vida de Cipriano como cuando era pequeño

Otros personajes secundarios que aparecen en esta parte son Cristóbal de Padilla, criado de los marqueses de Alcañices. Extraño ser, alto y desgarbado, con una melena larga y roja que le daba la apariencia de un personaje de cuento infantil. Se había convertido en enlace entre la comunidad de Valladolid y los grupos de Zamora y Logroño. Se mostraba demasiado audaz y arriesgado.

El otro es Juan Sánchez criado de doña Leonor de Vivero. Entrometido, de baja estatura, cabezón, piel reseca y apergaminada pero muy activo y oficioso.

Beatriz Cazalla, hermana de Pedro y de Agustín, mujer sin telarañas en la cabeza, que había nacido para reír. Muchacha cauta y discreta. Inteligente.

Leonor de Vivero, mujer de edad, piel fresca, ojos azules y vivaces, denso cabello blanco. Mujer abierta y esparcida. Reía fácilmente, sin risotadas explosivas, sin estrépito (pag 315)

Termina este segundo libro con la donación que hace Cipriano de la mitad de su fortuna a sus asalariados y trabajadores. Se ocupa de todo su tío Ignacio que ve en esta decisión una oportunidad de modernizar la economía de Valladolid. (En Francia y Alemania se apuntaban este tipo de asociaciones mercantiles) (pag 377)

En las páginas 379 y 380 se apunta el primer indicio de peligro con la entrada en escena de la mujer del joyero Juan García, Paula, quien es ferviente católica y confiesa a su párroco las sospechas que tiene sobre las andanzas de su marido. Cipriano le aconseja que acompañe a su mujer a la iglesia y que “en tiempos de persecución, la mejor defensa era el disimulo, cuando no la doblez”

También muere doña Leonor de Vivero y en su entierro una voz clama “Doña Leonor a la hoguera”. Tratarán de dar con la persona que profirió ese grito. Una noche el Doctor le confiesa que hay una mujer llamada Catalina de Cardona conocida como “la Buena Mujer” que ya en otra ocasión ha sospechado de su ideas luteranas. A partir de entonces todas las precauciones son pocas. El Doctor se ve acorralado, vigilado, nervioso. Cipriano viaja a Toro, Zamora y Logroño para poner a todos los grupos sobre aviso.

El Doctor no ve futuro para la causa. Deciden que Cipriano viaje a Alemania para recibir instrucciones de Melanchton y también ayuda.

De esta manera y ayudado por el guía Pablo Echarren que ya les había ayudado en otras ocasiones, se pone camino de Alemania.

LIBRO III EL AUTO DE FE

Comienza esta tercera y última parte con la detención de Cristóbal de Padilla que había sido denunciado por Pedro Sotelo y su esposa Antonia de Melo.

Carlos de Seso le insta a Cipriano para huir inmediatamente pues el emperador desde Yuste ha ordenado “un pronto y terrible escarmiento”

Ya en su casa, Cipriano quema toda la documentación que está en su poder. Le visita Ana Enríquez, quien le da una dirección en Francia para esconderse.

Entre ellos dos está a punto de surgir el amor, pero la irrupción de la Inquisición lo hará imposible. “Súbitamente, sin que nada lo anunciara, se inclinó hacia él y le besó suavemente la mejilla” (pag 400)

Se prepara un gran escarmiento. Felipe II no será menos inflexible que Carlos V.

Ella no tiene miedo porque dice que las mujeres se defienden mejor en estas situaciones. Los inquisidores se compadecen de ellas porque las consideran víctimas de los hombres.

Se pone en marcha pero en Cilveti, en la casa de Echarren le detiene la Inquisición y le llevan a Pamplona. Allí se encontrará con Carlos de Seso, Fray Domingo de Rojas y Juan Sánchez.

Los cuatro son trasladados a pie hasta Valladolid. En el camino les arrojaban cubos de agua, les insultaban, les llamaban herejes y apestados. Eran atacados con piedras.

Carlos Seso conocía la carta del inquisidor Valdés a Carlos V en la que rogaba que “se atajase tan gran mal y que los exculpados fueran punidos y castigados con el mayor rigor sin excepción de ninguna clase”. Seso interpretaba esto en el sentido de que se preparaba un escarmiento ejemplar, sin precedentes en España, (pag 416). Tenía el convencimiento de que antes de 1558 los castigos hubieran sido más leves, pero el Papa Pablo IV no cejaba. Decía que no saldrían de esta y trazó un plan de fuga pero no encontró ocasión para llevarlo a cabo.

Ya en Valladolid le tocó a Cipriano compartir celda con Fray Domingo de Rojas. Les atendían dos carceleros, Mamerto y Dato. Este último le informaba de los otros presos. Fray Domingo le ilustraba sobre el funcionamiento de la Inquisición.

Un día Dato le dio un papel donde estaba escrita la confesión de Beatriz Cazalla. Cipriano se sintió morir. Nunca había pensado en la traición dentro del grupo. La fraternidad con la que había soñado se resquebrajaba.

En prisión es visitado por su tío Ignacio quien le trae ropa limpia, y una medicina para sus ojos enfermos.

Cuando es interrogado por los inquisidores se niega a delatar a ninguno de sus amigos por lo que es torturado en el potro. Peso a todo el dolor sigue sin hablar.

Sigue recibiendo notas de las declaraciones de los demás miembros de la secta a través de Dato y Cipriano se siente más desolado.

Un día recibe la nota de la condena de Carlos Seso a la hoguera a la vez que se comienzan a escuchar los trabajos de construcción de los tablados para el auto de fe.

Su tío le visita de nuevo y le informa de su propia condena: Irá a la hoguera si no se retracta. Si lo hace, al garrote.

El cautiverio de los sesenta reclusos de la cárcel de Pedro Barrueco, acusados de herejes, concluyó el 21 de mayo de 1559, un año después de haber comenzado. Una mínima parte serían puestos en libertad, otros pagarían con la muerte en garrote o la hoguera. Más de doscientas mil almas acudirían al auto y pagarían entre diez y veinte reales. Se esperaba la llegada del Rey.

Cuando los reos se pusieron en marcha, muchos evitaban la mirada pues sabían que habían delatado a sus amigos.

Cipriano no podía caminar sin ayuda y apenas veía. La comitiva del rey apareció.

Se leyeron las condenas. Cuando llegó la de Cipriano, este la escuchó casi sin vida, con los párpados cerrados.

Los condenados a la hoguera tomaron el camino hacia el quemadero subidos en borriquillos.

El que correspondía a Cipriano lo condujo Minervina. Viéndola se sintió tranquilo, protegido. Ella era la única persona que le había querido en su vida

Escuchaba al Doctor cómo pedía perdón y se arrepentía y proclamaba la Iglesia Romana, Católica y Universal. Sintió una enorme tristeza. ¿Qué había quedado de aquella soñada hermandad? ¿Quién había seguido siendo su hermano en el momento de la tribulación?

Pedía ayuda a Nuestro Señor

Hasta el último momento el padre Tablares confesor de Cipriano intentó que se arrepintiese

Pero no lo consiguió. Cipriano murió con sus creencias.

Las últimas páginas del libro son la declaración que hace Minervina ante el Tribunal y que vienen a decir que Cipriano fue su “niño” y que su presencia en el auto fue idea de Ignacio Salcedo porque Cipriano estaba muy enfermo. Que nada oyó ni advirtió que su memoria guarde.

CONTEXTO HISTÓRICO EN EL QUE ACONTECE LA NOVELA

ASPECTOS POLÍTICOS

La novela está ambientada en el Valladolid del siglo XVI. La vida del protagonista, que nace en 1517 y muere en 1559, coincide casi exactamente con el reinado del Emperador Carlos I de España y V de Alemania (1517-1556).

Carlos I, Carlos de Austria o Hasburgo, fue el primero que unificó en su persona las coronas de Aragón, Castilla y Navarra. Era hijo de Juana I de Castilla y Felipe el Hermoso, y nieto de los Reyes Católicos.

Nació en Gante (Flandes, actual Bélgica) en 1500.

Gobernó sobre los territorios de España, Países Bajos, Nápoles y Sicilia y territorios al norte de África. A la muerte de su abuelo Maximiliano I fue elegido emperador del Sacro Imperio Romano Germánico. También gobernaba en los nuevos mundos conquistados en América.

El 9 de enero de 1518, las Cortes, reunidas en Valladolid, juraron como rey a Carlos y le hicieron unas peticiones:

-Que aprendiera a hablar castellano

-Que cesara el nombramiento de altos cargos a extranjeros

-Que prohibiera la salida de metales preciosos y caballos de Castilla.

Rey inexperto que desconocía las costumbres de Castilla, depositó su confianza en colaboradores flamencos a los que dio cargos, dinero y riquezas. Esto molestó mucho a los castellanos y lo hicieron saber en las Cortes de Valladolid de 1518.

El malestar por estos desplantes creció y se extendió hasta el incendio de Medina del Campo produciéndose el levantamiento de los Comuneros que fue una revuelta antiseñorial y que proclamaba a Juana I como reina de España. Los Comuneros fueron derrotados en Villalar en 1521

Carlos I concentró en su persona un gran imperio al que se añadió el trono alemán. Se veía como el rey de la cristiandad frente al protestantismo naciente. Estaban en contra los príncipes alemanes, que para escapar al autoritarismo del emperador se hicieron protestantes. Tuvo también que guerrear con los turcos que llegaron a las puertas de Viena tras conquistar media Europa y avanzar por el Mediterráneo occidental.

ASPECTOS RELIGIOSOS

Durante la última etapa de su reinado se produce el Concilio de Trento del que nos hablan en la novela.

En este Concilio, que venían reclamando los protestantes alemanes desde 1518, Carlos I intentará cerrar las diferencias entre católicos y protestantes para poder dedicarse a la guerra contra los turcos. En la Dieta de Worms que también se menciona en el libro (pag 144), se intentó zanjar la disputa, pero sin éxito. Martín Lutero acusó a Roma de ejercer la tiranía y el Emperador se comprometió a defender la fe católica incluso con las armas.

En este Concilio que culminó con el Papa Pío IV y que duró 17 años, se decidió que los obispos debían presentar capacidad y condición ética intachables. Se confirmó el celibato.

Se impuso, en contra de la opinión protestante, la necesidad de la existencia mediadora de la iglesia para lograr la salvación del hombre, reafirmando la jerarquía eclesiástica y siendo el Papa la máxima autoridad.

Se ordenó a los párrocos predicar los domingos y días de fiesta religiosa, dar la catequesis a los niños y registrar los nacimientos, matrimonios y fallecimientos.

Se reafirmó la validez de los siete sacramentos y la conjunción de la fe con las obras, cosa que no admitían los protestantes que sostenían que bastaba con la fe y con el sacrificio de Cristo para la salvación (esto se repite en varios diálogos en la novela)

También se opuso a la tesis de la predestinación de Calvino, quien aseguraba que el hombre está predestinado a la salvación o la condena. La iglesia sostuvo que el hombre puede realizar obras buenas ya que el pecado original no destruye la naturaleza humana sino que solo la daña.

Los santos fueron reivindicados al igual que la misa y se afirmó la existencia del Purgatorio (los protestantes aseguraban que no y recordamos los conflictos que tuvo Cipriano con este tema. Pag 303)

Se creó el catecismo del Concilio de Trento, en contra de los dos catecismos de Lutero

Se reinstaura la práctica de la Inquisición que utilizó la tortura para obtener confesiones

(recordamos todo el proceso de tortura al que sometieron a los miembros de la secta que lograron que se arrepintiesen de sus creencias)

Se creó un índice con los libros prohibidos que eran contrarios a la fe católica.

Se negó la libre interpretación de la Biblia. Solo el Papa y los obispos podían hacerlo.

Por otra parte se eliminó la venta de indulgencias y se obligó a los obispos a residir en su obispado.

Las conclusiones del Concilio giraron en torno a cuatro puntos:

-Contra los protestantes que admitían como única autoridad la de las Escrituras.

-Confirmó y definió los dogmas y prácticas rechazadas por los protestantes (presencia real de Cristo en la Eucaristía, justificación por la fe y las obras, conservación de los siete sacramentos, veneración a la Virgen y los Santos)

-Supremacía del Papa

-Adoptó medidas para un clero más moral e instruído.

Las directrices de Trento fueron seguidas al pie de la letra en España. España era el baluarte de la fe católica romana

Carlos no unificó el luteranismo con el catolicismo por lo que en 1555 se vio obligado a suscribir la Paz de Augsburgo por la que se reconocía el derecho de los alemanes a ser católico o protestante, dando fin al conflicto surgido por la Reforma.

Tras su retiro en el Monasterio de Yuste le continúa el rey Felipe II.

Precisamente desde Yuste escribe la carta donde encomienda al inquisidor Valdés pidiendo dureza y rigor contra los protestantes de Valladolid.

En el Auto de Fe que nos describe Delibes en su novela, es el rey Felipe II el que lo presencia.

La mención a Lutero es constante en la novela.

Lutero fue sacerdote y predicador y en esa época se dio cuenta del tráfico de las indulgencias para conseguir dinero con el que financiar, por ejemplo, la Basílica de San Pedro en Roma. Esta costumbre llevó a Lutero a pensar en que era un abuso de poder por parte de la Iglesia y que podía confundir a la gente y dejar de lado el arrepentimiento y la confesión.

Con todo, escribió sus 95 tesis y las clavó en la iglesia de Wittemberg para debatirlas.

(Este hecho se menciona en la novela pues es el año de nacimiento de Cipriano)

Al cabo de dos meses sus tesis eran conocidas en toda Europa. Se ordenó una investigación por parte del Papa León X y se declaró a Lutero un hereje. Por su parte Lutero declaró que el papado no formaba parte esencial de la iglesia original.

Niega los sacramentos menos el del bautismo y la eucaristía.

El resultado de todas estas nuevas ideas respecto a la religión católica se conoce como La Reforma.

Durante el siglo XVI, varios religiosos, pensadores y políticos intentaron provocar un cambio profundo en las costumbres de la Iglesia, buscando la revitalización del cristianismo primitivo y que fue apoyado por un grupo de monarcas y príncipes que protestaron contra su emperador.

La Reforma se inicio en Alemania y su aceptación se explica por las condiciones económicas y sociales sobre todo con una burguesía que era partidaria del humanismo y de reformar la corrupción de la iglesia católica. También existía una pequeña nobleza arruinada y que buscó una oportunidad para apoderarse de las tierras improductivas que tenía la iglesia y apoyó a los reformistas que decían que la iglesia no tenía necesidad de propiedades ni riquezas.

Lutero dijo siempre que una de sus fuentes de inspiración había sido la traducción de la Biblia que había hecho Erasmo.

Un hecho que leemos en la novela es la ayuda que la invención de la imprenta tuvo para la difusión de las ideas protestantes y con un toque de humor, Delibes nos cuenta en la página 24 que “la mayoría de los tipógrafos eran secuaces de Lutero y, como seguidores fieles, se mostraban diligentes en aquellos trabajos que interesaban al reformador y, por otra, se demoraban y llenaban de erratas aquellos otros que venían de sus adversarios.

LA INQUISICIÓN

Era el órgano religioso encargado de velar por la ortodoxia. Fue reinstaurada por los Reyes Católicos para perseguir a los falsos judíos convertidos. Durante el reinado de Carlos I se utilizó para acabar con los focos de protestantismo que nacían en España a tenor de las doctrinas de Lutero.

Al principio de la novela queda en un segundo plano, sólo está presenta en el miedo que tienen los protestantes.

El auto de fe de Valladolid fue un hecho real y las personalidades de Carlos de Seso, Agustín de Cazalla, Fray Domingo de Rojas, Ana Enríquez existieron. También el proceso contra Bartolomé de Carranza que en la novela queda insinuado.

Según algunos autores, la finalidad de la Inquisición no era la salvación de las almas de los acusados sino el dar un escarmiento público y contundente y demostrar su poder contra todos los que no siguieran su doctrina.

Los condenados que no se arrepentían (como el caso de Cipriano), tenían que vestir un “sambenito” o sea un traje con llamas.

Un Auto de Fe representaba el Juicio Final y lo que les esperaba a todos aquellos que se apartaban de lo oficialmente correcto.

Era un proceso ritual en el que incluso se desenterraban para ser luego quemados los restos mortales de los considerados herejes (caso de Leonor de Vivero)

ASPECTOS ECONÓMICOS SOCIALES Y CULTURALES EN EL SIGLO XVI

La agricultura que se practicaba en el siglo XVI era de subsistencia. Llegaron nuevos productos como el maíz o la patata. El aumento en la producción agrícola entra en tensión con los intereses de la Mesta (ganadería).

La superficie necesaria para aumentar los cultivos se gana comiendo terreno a los pastos y reduciendo el barbecho.

Los bueyes son sustituidos por las mulas (este hecho lo podemos leer en la novela ), más rápidas y menos exigentes con la comida aunque aran la tierra a una profundidad menor.

En la novela leemos “el campo está en situación crítica y los que viven de él abocados a la miseria. Ganan poco y el fisco y la iglesia, con tributos y diezmos, acaban de arruinarlos”.

Los trabajadores del campo, braceros y temporeros cobraban poco

La industria de este siglo se desarrolla por gremios, aunque en Europa era ya una “antigualla” pasada de moda. En Alemania y Francia se apuntaban formas de asociación que en España todavía se desconocían, en las que no solo se asociaban los hombres sino también los capitales para incrementar su poder (pag 377)

La industria de la lana de las ovejas Merinas era importantísima para el comercio español. Se exportaban a Flandes, porque aquí no disponíamos unos paños de calidad al no disponer de una industria textil adecuada.

PARA TERMINAR

Hoy en día al visitar la ciudad de Valladolid, se puede realizar “la ruta del hereje”, que no es ni más ni menos que el recorrido que realizan los condenados por herejía hacia la hoguera y que tan dramáticamente nos describe Miguel Delibes en su novela

La ruta se inicia en la plaza de San Pablo, donde el autor sitúa la casa del protagonista de la obra, Cipriano Salcedo, y concluye en la plaza de Zorrilla, donde tuvo lugar la quema de herejes. Diversas placas explicativas situadas en los puntos neurálgicos de la ruta recuerdan a los visitantes dónde se encuentran respecto a la acción de la novela.

Los nueve puntos principales del itinerario de La Ruta del Hereje son los siguientes:

  • Plaza de San Pablo. En la novela se sitúa en la Corredera de San Pablo (actual calle de las Angustias) la casa de los Salcedo, donde nació Cipriano Salcedo (el protagonista) en 1517.

  • Palacio del Licenciado Butrón. El licenciado Butrón fue un abogado de la Real Audiencia y Chancillería, donde ejercía como Oidor Don Ignacio Salcedo (el tío de Cipriano).

  • Plaza de Fabio Nelli. En esta plaza tuvieron su residencia nobles como Don Carlos de Seso y en ella está situado el Palacio de Fabio Nelli, que fue la residencia de Fabio Nelli de Espinosa, un banquero de ascendencia italiana que se asentó definitivamente en Valladolid en 1576.

  • Plaza de la Trinidad, donde se encuentra el que fuera Palacio de los Condes de Benavente. Aquí estaba situado el hospicio de la ciudad, regentado por la Cofradía de San José de los Niños Expósitos. En este lugar estudió Cipriano Salcedo.

  • Convento de Santa Catalina. Un monasterio perteneciente a la orden de las monjas dominicas; algunas de estas religiosas fueron implicadas en el proceso que el Santo Oficio instruyó contra el Doctor Agustín Cazalla.

  • Capilla de los Condes de Fuensaldaña. Fue construida al lado del Patio Procesional de San Benito. Aquí fue enterrada Doña Leonor de Vivero, la madre del Doctor Cazalla.

  • La Plaza Mayor. En el siglo XVI era la Plaza del Mercado. Aquí tenían lugar los procesos religiosos denominados como Autos de Fe.

  • Iglesia de Santiago. Aquí era donde cada viernes predicaba el Doctor Cazalla.

  • Plaza Zorrilla. Frente a la Puerta del Campo y fuera de los muros de la ciudad es donde se montaban las piras para ejecutar mediante quema pública a los reos de la justicia eclesiástica.

 

HERENCIA RECIBIDA POR CARLOS V EN EUROPA

Herencia borgoñesa

Herencia castellana

Herencia aragonesa

Herencia de los Habsburgo

Límites del Sacro Imperio Romano Germánico