El estudiante de Salamanca; José de Espronceda

Literatura española del siglo XIX del Romanticismo. Poesía y lírica dramática y romántica. Argumento. Temas. Personajes. Vida y obras

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El estudiante

de Salamanca

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ÍNDICE

Págs.

  • Autor…………………………………………… 1

  • Resumen……………………………………… 3

  • Comentario………………………………….. 4

  • Crítica………………………………………….. 6

AUTOR

José de Espronceda

Este poeta y revolucionario fue uno de los más grandes románticos españoles, el más popular del siglo XIX. Su vida integra la rebelión moral y la política, y su estilo se caracteriza por las imágenes arrebatadas y la permanente contradicción de dos estados anímicos: la exaltación y el desaliento.

Nació en Almendralejo (Badajoz), en 1808, pero se mudó pronto a Madrid y comenzó con notable aprovechamiento sus estudios, bajo la dirección del famoso don Alberto Lista.

A los quince años, el día en que fue ahorcado el general Riego, fundó una sociedad secreta, Los Numantinos, para vengar su muerte. Las actividades de los jóvenes conspiradores fueron descubiertas y ellos, condenados a cinco años de cárcel, que se redujeron a unas semanas en un convento de Guadalajara, donde Espronceda compuso el poema Pelayo. 

Con dieciocho años se exilió voluntariamente a Lisboa, donde conoció a Teresa Mancha, a quien siguió hasta Londres. Tras un viaje a Holanda en 1828, se instaló en París, donde participó en la revolución de 1830, y entró en España con una expedición de revolucionarios, que fracasó. Fue desterrado y durante ese periodo compuso varias poesías y la tragedia Blanca de Borbón. Raptó a Teresa, a quien había vuelto a encontrar casada y con hijos, y marchó con ella a España (1833). Ella le inspiraría uno de sus poemas más hermosos: Canto a Teresa. Vivió la triple embriaguez romántica del amor, la libertad y la patria.

Al regresar, indultado, a España en 1833, tomó parte en otros pronunciamientos que le supusieron nuevas persecuciones. En un banquete pronunció un discurso satírico en verso, que hizo hablar a toda la corte, y fue desterrado a Cuéllar, donde compuso El Estudiante de Salamanca. Posteriormente inició una brillante carrera literaria, diplomática y política. Adquirió fama nacional a partir de 1836, cuando publicó La canción del pirata que, a pesar de su discutida deuda con Lord Byron, constituye el manifiesto lírico del romanticismo español con su intensa defensa de la libertad, la rebeldía religiosa, social y política. Ese poema y otros ya conocidos se recogieron en Poesías de don José de Espronceda, de 1840, donde junto a poemas que reflexionan filosóficamente sobre el destino humano, aparecen otros políticos y amorosos. Tras la muerte de Teresa (1839), realizó nuevas interpretaciones del amor, como ocurre en el famosísimo poema A Jarifa en una orgía, donde expresa desilusión, hastío, lamentación del placer perdido y rebelión contra la realidad de la vida, con un lirismo contenido que añade ritmos poéticos inéditos que anticipan la versificación modernista.

En 1842, el mismo año de su muerte ocurrida en Madrid, fue elegido diputado a Cortes por el Partido Progresista, donde dio muestras de una excelente formación política.

Cárcel, amor, crimen, dolor y muerte aparecen en el inconcluso El Diablo Mundo, de 1840, un extenso poema cuyo protagonista es testigo de excepción de todas las tragedias y los destinos humanos.

Espronceda también escribió la novela histórica Sancho Saldaña, aparecida en 1834, el relato fantástico La pata de palo, de 1835, la sátira El pastor Clasiquino, de 1835, y muchos artículos y obras dramáticas, que la crítica considera decepcionantes. Sin embargo, algunas de sus poesías, como las citadas y otras más, siguen valorándose por su sinceridad y ritmo y no se considera un demérito que estén inspiradas, tanto en temas como en ritmos, en los mejores poetas románticos europeos.

RESUMEN

Los protagonistas son doña Elvira y don Félix, el estudiante de Salamanca. La obra comienza con doña Elvira como el ideal del amor desde el punto de vista de Espronceda, pero no de don Félix. Al final doña Elvira acaba convirtiéndose en la imagen de la propia muerte. La protagonista es un ideal, un símbolo. Este poema representa la intención de romper con las barreras y los límites impuestos enfrentándose a Dios incluso. Es el estudiante de Salamanca el que hace frente Dios para pedirle cuentas y juzgarle.

El poema comienza con la descripción de Salamanca, de don Félix y de doña Elvira, en la segunda parte doña Elvira recibe una carta de don Félix. En la tercera parte don Félix juega una partida de dados y lo pierde todo, hasta el retrato de doña Elvira. Don Diego, que es el hermano de la protagonista, le reta por insultar a su hermana. En la última parte don Diego muere a manos del estudiante. Don Félix encuentra a una extraña mujer toda tapada a la que sin conocer, y con la que entabla conversación, sigue hasta un entierro, que es el suyo. Cada paso que avanza detrás de ella le acerca más a la muerte, pero el se muestra arrogante hasta el final, no da su brazo a torcer, se cree por encima de Dios y del diablo. Acaba, como es de esperar muriendo, aunque el final puede dar lugar a varias lecturas.

COMENTARIO

El estudiante de Salamanca, incluido en las Poesías, funde poesía dramática y narrativa, y es precursor del Don Juan Tenorio de Zorrilla, que incorpora elementos de la novela gótica inglesa. La presentación del héroe se produce bajo la advocación del mítico Don Juan. El héroe coincide con el Tenorio en su físico, en su audacia, en su cinismo. Está presente en él lances amorosos y orgías. Se ríe de la mujer que intenta enamorar. Se libera del pasado y del futura par a vivir apasionadamente el presente. Pero probablemente se considere a don Félix más terrible que don Juan.

Al describir a Elvira la presenta como el prototipo de mujer romántica, por sus ojos lánguidos, por su timidez e inocencia, por su irremediable abandono amoroso y por su locura final. Esta obra incluye todos las características románticas, por lo que es una de las mejores representaciones del Romanticismo español (hay quién lo considera superior a las leyendas del Duque de Rivas y Zorrilla, y que aventaja a veces a los poemas de lord Bayron, Parisina, Mazeppa, Manfred, The Island). Varios temas de los usados forman ya parte de la tradición: la locura del protagonista, la ronda espectral, la visión del propio entierro y la mujer transformada en esqueleto.

Se cree que Espronceda trabajó en la redacción de El Estudiante de Salamanca desde 1836. Es posible que el poema está inspirado por la ruptura con Teresa.

Es un impresionante poema de la noche y de la muerte, el tiempo en el que transcurre se sitúa entre la medianoche y el amanecer. Muestra una romántica concepción del amor.

Es admirable el paralelismo que ese estable entre la forma y el contenido. En los versos se repiten una seria de armonías e inarmonías, de simetrías y alternancias, de consonancias y asonancias. Tiene una versificación polimétrica que está íntimamente relacionada con las variaciones del tema, unos cambios de métrica y ritmo condicionados por el contenido. En los momentos de más tensión los versos son más cortos lo que da la impresión de que la acción transcurre más deprisa. Otros momentos como los de euforia, énfasis, melancolía y la lóbrega danza fúnebre los versos también son diferentes. Utiliza una veintena de estructuras métricas distintas, con alunas formas amétricas que no se ajustan a los esquemas acostumbrados. La semblanza de don Félix está compuesta en octavillas (aabb´-ccb´). En cambio, para el retrato romántico de Elvira prefiere la octava real (ABABABCC). El dinámico recorrido por las calles solitarias salta de la breve serie de hexasílabos al romance octosílabo de acentuación aguda. Sin embargo, en el tenebroso desfile fúnebre utiliza el dodecasílabo. Los últimos 300 versos se estructuran en escalas métricas ascendentes y descendentes. El momento culminante de las bodas macabras está narrado en serventesios. En definitiva, la métrica tiende a adaptarse al movimiento del asunto.

El nivel léxico de la obra posee una riqueza poco frecuente en la poesía romántica española. Un rasgo característico son las enumeraciones, de forma ordenada o no, con la estructura asindética o polisindética. Las enumeraciones de los adjetivos aparecen aisladas o se suman a los sustantivos, pero siempre aportan plasticidad, dinamismo o tensiones. Abunda la yuxtaposición de distintas oraciones, como por ejemplo:

La vi, me amó, creció el juego,

Se murió, no es culpa mía.

La adjetivación también tiene gran relevancia en este texto. Los adjetivos se acumulan, se anteponen preferentemente al sustantivo, lo rodean. Las sensaciones del entorno se reflejan constantemente a lo largo del poema. Predominan en las visualizaciones plásticas de colores blanco, negro, sombrío, oscuro. También podemos encontrar lagunas percepciones táctiles: “áspero”, “duro”, “blando”, “suave”, “mullido”, “tiernos”, “recio”… y los adjetivos cinéticos: “rápido”, “veloz”, “raudo”…

Los epítetos tradicionales abundan en las partes más tranquilas del poema: “fragantes flores”, “sol radiante”.

Espronceda utiliza una forma subjetiva de adjetivar, una especial concepción del mundo. Según Gonzalo Sobejano se puede establecer una escala ascendente de sentimientos: indeterminación o vaguedad (“vago”, “fugitiva”, “flotante”); tristeza y melancolía (“moribundo corazón”, “sonido melancólico del arpa”, fúnebre llanto del amor”); apasionamiento (“alma fiera insolente”, “altanero y ruiseñor”, “fiero ademán”); horror (“pavorosos fantasmas”, “fatídica figura”, “temerosas voces”).

Espronceda también usa la aliteración, el contraste de sonidos oscuros y fuertes, los encabalgamientos suaves o más bruscos…

A lo largo del poema juega con la vaguedad, la indeterminación objetiva, el alejamiento, la “fantástica ilusión”. Podemos ver contrastes entre la sombra y la luz, entre la realidad y el ensueño, entre la personalización y la fantasmagoría. Utiliza comparaciones para visualizar la realidad. También compara sentimientos humanos con características del paisaje, por ejemplo: El corazón de Elvira feliz se abría, “como el rayo del sol rosa temprana”. Además existen las metáforas para el paisaje y el comportamiento humano, por ejemplo: la luna es en el horizonte “pura virgen solitaria”. Por otra parte también se metaforiza el mundo de pesadilla de la cuarta parte del poema, por ejemplo: la misteriosa visión se ilumina como “leve punto de luciente plata”. Utiliza tópicos como horas de ansiedad “en lecho de espinas”.

El autor crea un ambiente tenebroso, siniestro, para presentar a los personajes, pero la noche del trasmundo infernal termina con la serenidad luminosa del alba. Comienza el poema en la hora fantasmal de la media noche. El protagonista se expresa en sucesivos monólogos.

Estructura:

El poema posee 1.704 versos en los que se juega con la lírica y con la narrativa. En los 179 primeros versos dela primera parte, el poeta describe la noche tenebrosa que envuelve las calles de Salamanca. Sobre un fondo siniestro describe a don Félix. En los 254 versos de la segunda parte narra el abandono, la locura y la muerte de doña Elvira. Después aparece don Diego de Pastrana, hermano de la protagonista en la tercera parte. La cuarta parte, la mayor, posee unos 1000 versos es un cambiante poema de noche, el aterrador mundo de ultratumba y la muerte. El relato cobra interés con la aparición de la dama misteriosa y se intensifica en su persecución por las calles solitarias hasta el trasmundo, en la comitiva fúnebre.

El poeta rompe con la ordenación tradicional. Espronceda desarrolla una formulación romántica del conflicto entre la felicidad y la desdicha, entre la realidad y el sueño de una perdida felicidad inocente.

El autor rompe con la cronología lineal, propia dela vieja literatura, acaba con la secuencia temporal del relato.

CRÍTICA

El estudiante de Salamanca es un poema algo complicado de entender. Cuando comencé su lectura apenas entendía algunas palabras, pero según fui avanzando me fui “acostumbrando” al lenguaje y la forma en la que está escrito, y al final de la obra lo leía con ligereza y casi sin esfuerzo, a pesar del trabajo que me costó comprender el principio.

La forma de tratar los temas, a pesar de que no son novedosos, me parece totalmente diferente a todo lo que había leído hasta ahora. Algo que me ha llamado la atención ha sido la variación métrica que existe dependiendo del contenido de esa parte, como por ejemplo, sobre todo al final, en ocasiones aparecen versos muy cortos que hacen que la acción parezca que ocurre más rápido. Despierta la expectación en el lector que prevé que algo va a ocurrir.

Otra cosa que considero relevante es la actitud que mantiene el protagonista. Hasta el último momento mantiene una postura arrogante, desafiante, irrespetuosa ante Dios y el diablo, incluso tentándolos y pidiéndoles cuentas a ellos. Parece no tener ningún miedo de nada ni de nadie, no cree que haya algo superior a él. Por un momento, cuando presencia su propio entierro, le asaltan ciertas dudas que despeja rápidamente para volver a su carácter impetuoso.

Por otra parte me parece interesante la figura de doña Elvira, que pasa a convertirse en un ideal para el autor, pero don Félix solo pretende embaucarla, conquistarla.

Es una obra muy corta pero en la que se reúnen multitud de temas y muchos tipos diferentes de expresarlos. Es interesante su lectura pero como ya he dicho es muy difícil comenzar a leerla, eso sí, hasta que te introduces en la trama.

BIBLIOGRAFÍA

  • “El estudiante de Salamanca”

José de Espronceda.

Ed. Cátedra.

Edición de Benito Varela Jácome.

- Enciclopedia “Microsoft Encarta 2002”

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