El estado de coma

Estado patológico. Síndrome. Causas

  • Enviado por: VIOLETA
  • Idioma: castellano
  • País: México México
  • 10 páginas
publicidad

INDICE

PAG.

PRESENTACION………………………………………………. 1

FRASE…………………………………………………………… 2

INTRODUCCION……………………………………………….. 4

MARCO BIBLIOGRAFICO…………………………………….. 5

CONCLUCIONES GENERALES……………………………… 10

CONCLUCIONES PERSONALES……………………………. 11

BIBLIOGRAFIA………………………………………………….. 12

INTRODUCCION

El propósito de este trabajo es entender el estado de coma desde una perspectiva biológica y social.

Mucho hemos oído hablar sobre el “estado de coma” pues es un estado al que se puede llegar por diversos caminos.

Sin embargo nunca nos hemos puesto a pensar que tan dramático puede llegar a ser tanto para la persona como para su familia.

La durabilidad del estado de coma es muy variable, pero entre mas tiempo se permanece inconciente mas probables son los daños.

La pregunta que yo me aria seria: ¿Puede llegar a una recuperación total un paciente de mas de 15 años en estado de coma? Y a recuperación total me refiero a física y emocionalmente, pues el shock que han de sufrir al encontrarse al despertar con un mundo totalmente cambiado y diferente incluyéndose a ellos mismos ha de ser bastante dramático y en suma difícil tanto para ellos como para sus familiares, pues estos a su vez tienen que enfrentar la difícil situación que esto conlleva desde el momento que su familiar queda en estado de coma…

“COMA”

Coma: estado patológico caracterizado por inconsciencia total resistente a estímulos externos es decir es una persona que tiene estupor profundo y no responde, ni siquiera al dolor.

Es un síndrome y no una enfermedad en sí, ya que es provocado por alguna enfermedad, lesión o daño cerebral que puede o no ser tratable, según sea el caso.

Como en el caso del síndrome confusional se trata de una urgencia médica. Existen unos estados intermedios entre vigilia y coma que son la somnolencia y el estupor. Somnolencia: tendencia al sueño, con facilidad para despertarse tras estímulos ligeros, y con respuestas adecuadas. Estupor: son precisos estímulos externos para despertar al paciente, y las respuestas de éste son poco adecuadas. En general se suele decir "comatoso" al paciente con estupor profundo.

El nivel de conciencia cerebral depende de los grupos neuronales troncoencefálicos que forman el sistema reticular activador ascendente o SARA y para que se produzca un estado de coma, la lesión o enfermedad tiene que afectar este sistema de forma bilateral, es decir en los dos hemisferios y de forma extensa.

Entre las lesiones o problemas metabólicos que pueden ocasionar estado de coma están:


- Hemorragias cerebrales.
- Infartos cerebrales.
- Tumores cerebrales.
- Abscesos cerebrales.
- Meningitis..
- Hipoglucemia.
- Cetoacidosis.
- Coma diabético.
- Hipotiroidismo.
- Estado de Shock.
- Hipotermia e hipertemia.
- Intoxicación o envenenamiento.
- Traumatismos cerebrales y craneales


.

El diagnostico del coma como tal no es difícil: el enfermo no reacciona a los estímulos, ni existe manera de “despertarlo”. Pero el problema comienza a la hora de señalar la causa, pues se trata de un estado al que se puede llegar por múltiples caminos. Desde la falta de aporte de oxigeno al cerebro hasta las enfermedades psíquicas, pasando por intoxicaciones, traumatismos, alteraciones circulatorias, tumores, envenenamientos internos por trastornos metabólicos.

Por ello el diagnostico y tratamiento se enfocan a la causa o problema de salud que conduce a la perdida de la conciencia. Por lo que se debe de contar con una historia clínica completa que incluya el estilo de vida de la persona y el resultado de varios estudios que ayuden a determinar el problema y a eliminar otras sospechas.

La historia clínica deberá recoger antecedentes del paciente de interés como diabetes, nefropatía, enfermedades respiratorias, alcoholismo, intentos de suicidio previos, hepatopatía, tratamientos actuales y previos, uso o abuso de drogas, posibilidad y disponibilidad de ingesta de medicamentos, escapes de gas domiciliarios, lugar de trabajo y accesibilidad a pesticidas y alcoholes industriales...

El coma adquiere un especial significado en medicina legal, pues el silencio cerebral-reflejado por un electroencefalograma plano, que indica falta total de actividad eléctrica señala la muerte del enfermo incluso aunque todavía se mantenga o pueda mantenerse la función respiratoria o circulatoria.

Uno de los casos que encontré para ejemplificar esta situación es el siguiente:

Patricio Mezza

El 27 de noviembre de 2001, Patricio Mezza estuvo a punto de morir atropellado por un tren.

"Estaba trabajando con mi esposo en la bicicletería y fue a cambiar un repuesto -recuerda su mamá, Marcela, que tiene otros siete hijos-. Un tren cruzó y la barrera empezó a levantarse, pero cuando intentó avanzar, el que venía por la otra vía lo llevó por delante. Salió despedido y recibió un golpe muy fuerte en la cabeza."

Ese día se inició para él y su familia una historia conmovedora e inquietante. Y para el equipo de investigación de la División de Neurología Cognitiva y Neuropsiquiatría de Fleni, creado por el doctor Ramón Leiguarda y liderado por Facundo Manes, fue también la oportunidad de explorar algunos de los más recónditos rincones de ese universo casi desconocido y complejísimo que es la conciencia: estudios realizados durante los primeros meses de su convalecencia ofrecen la primera evidencia anatómica de que un paciente en estado de mínima conciencia reacciona ante una voz familiar.

Patricio, que entonces tenía dieciséis años, quedó en estado de coma y llegó a ser desahuciado. Pero gracias a la exquisita percepción de sus padres -que notaron tenues signos de vida y rehusaron darse por vencidos- y a la tarea de médicos e investigadores, hoy puede hablar, cantar, comer y tomar solo, y hasta camina con ayuda.

"Cuando lo internaron no nos daban ninguna esperanza -cuenta Marcela-, pero al cuarto día un médico nos dijo que había una oportunidad. Por medio de la fundación Prosalud lo trasladamos al Hospital Austral. Estando en coma, superó una infección intrahospitalaria, una neumonía y una cirugía pulmonar. La mitad de los médicos lo quería operar y la otra mitad no. El 5 de marzo de 2002 lo trajimos a Fleni."

En los días que siguieron al accidente, Sergio y Marcela Mezza notaron que cuando ellos ingresaban en la habitación y le hablaban, el monitor que controlaba el corazón de su hijo se aceleraba. De alguna forma, Patricio tenía una débil conexión con el mundo exterior.

"Cuando llegó a Fleni estaba con los ojos abiertos", recuerda Marcela. Allí lo atendió un equipo multidisciplinario formado por médicos, neurólogos, kinesiólogos, fonaudiólogos y psicólogos que, junto con un biólogo y una física intentan comprender qué sucede en el cerebro cuando una persona está en estado de coma, vegetativo o de mínima conciencia.

"Esta investigación surgió de la demanda de las familias. Muchas veces nos dicen que, cuando entran los seres queridos en la pieza , estos pacientes transpiran o mueven las manos -explica Manes-. Intentamos averiguar qué sucede en el cerebro de algunos de estos pacientes, porque no existe todavía un criterio científico para responder a esta pregunta, que tiene importantes implicancias éticas y legales."

"Es más, cuando Patricio aún estaba en la instancia aguda, se consideró que tenía criterios de muerte cerebral -agrega Lisandro Olmos, director del Centro de Rehabilitación de Fleni en Escobar-. Muchas veces existen situaciones intermedias que no tienen definición. Hay pacientes que están en estados vegetativos y entrando en estados de conciencia mínima que no reúnen criterios ni para uno ni para el otro."

Tras la evaluación inicial, el equipo de Fleni decidió someter a Patricio a un programa de estimulación intensivo y casi permanente, mediante técnicas sensitivas y de utilización de fármacos para mejorar el grado de conexión con el medio. "En este caso particular, el traumatismo de cráneo era bastante reciente; es muy diferente cuando se evalúa un paciente con años de evolución", explica Olmos.

Entonces, le pidieron a la madre de Patricio (cuando estaba entre un estado vegetativo y de mínima conciencia) que le leyera párrafos de un libro que le gustaba mucho, "El Principito", mientras obtenían imágenes de resonancia magnética funcional. Así pudieron observar que se iluminaba un área del cerebro relacionada con el reconocimiento de voces y otra relacionada con las emociones, la amígdala.

Hace un par de semanas, Manes presentó este trabajo en la reunión conjunta de la Sociedad Internacional de Neuropsicología y la Sociedad de Neuropsicología Alemana, que se realizó en Berlín. "Controlamos todos los resultados con el equipo de la Universidad de Cambridge que trabaja con nosotros -cuenta Tristán Beckinschtein, el biólogo del equipo-. Uno de los datos más sorprendentes es que, cuando el paciente escuchaba la voz de su mamá, también se activaba el giro fusiforme (que interviene en el reconocimiento de caras familiares)."

Ahora, los investigadores están estudiando otros ocho pacientes con cuadros similares. Esperan desarrollar un patrón de activación cerebral que permita identificar cuáles son capaces de recuperarse y cuáles no. "Sabemos que es un proyecto muy ambicioso y debemos ser extremadamente cautos, pero también que ahora es posible usar estas nuevas técnicas para estudiarlos", reconoce Manes

Mientras tanto, las evidencias sugieren innumerables interrogantes. Por ejemplo, si los pacientes en coma, vegetativos o en estado de mínima conciencia son capaces de aprender, o si -como se pregunta el doctor Leiguarda, director de Fleni- en el futuro será posible estimular las áreas sanas del cerebro para ayudar a la reorganización de las más enfermas. "Sería fascinante", afirma.

 

CONCLUCIONES GENERALES

  • El estado de coma se caracteriza por la inconciencia total resistente a los estímulos externos.

  • Las causas son variables.

  • Es un síndrome ya que es provocado por alguna enfermedad, lesión o daño cerebral.

  • Su durabilidad es indefinida.

  • Estudios realizados revelan que se puede reaccionar ante voces familiares

  • Se espera desarrollar un patrón de activación cerebral que permita identificar que pacientes son capaces de recuperarse y cuales no

  • Es una situación confrontadora para sus familiares

  • En caso de que el paciente logre despertar después de algunos años se enfrentara a un nuevo reto: el adaptarse a una nueva vida que a cambiado totalmente para el

  • El nivel de conciencia depende de el SARA, al afectarse este se da el estado de coma.

  • Existen muchos testimonios de personas que han logrado recuperarse de esa traumática experiencia.

  • Muchos son los estudios que se hacen aun de esta situación

CONCLUCIONES PERSONALES

A mi me parece que el estado de coma es una patología bastante interesante y dramática a la vez para quien la experimente, pues si después de 10 o mas años logran despertar se encontraran con una sociedad totalmente cambiada, y su vida propia es totalmente diferente, por lo que esto hace mas difícil aun su recuperación total. Pues aparte de física esta tiene que ser emocional.

Sin embargo hay muchos testimonios de personas que se han logrado recuperar satisfactoriamente de esto con ayuda d sus familiares y gente que los rodea.

Para sus familiares tampoco suele ser fácil esta experiencia pues deben mantener la esperanza y la fuerza para apoyar a su paciente en coma.

Hay muchos estudios que se realizan para poder ayudar a despertar al paciente en coma, y tratan de comprobar que suelen reconocer voces, como en el caso analizado de Patricio Mezza en el estudio de estimulación intensivo que se le practico pudieron observar como se iluminaban diversas áreas de su cerebro de acuerdo con la estimulación recibida.

El estado de coma como conclusión es una experiencia bastante dramática tanto para el paciente como para sus familiares, pero en muchas ocasiones tratable y con satisfactorios resultados aun después de más de 15 años en coma.

BIBLIOGRAFIA

www.infodoctor.org/neuro/cap3

www.salud.bioetica.org/coma

Enciclopedia Medica de Selecciones del Reader's Digast (1980), El Gran libro de la Salud, octava edición, Edo. de México, (p. 127), editora S.A. de C.V

10