El Diablo Mundo; José de Espronceda

Literatura romántica del siglo XIX. Canto IV. Poesía lírica del Romanticismo español

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“Fundó esperanzas el astuto viejo, 3541

Y comenzó a formarle a su manera,

Y le oye el joven con sagaz despejo

Y con más atención que conviniera:

A él y a nadie más pide consejo, 3545

Sometida al talento su alma fiera,

Que en las cosas del mundo el viejo es ducho,

Y el candoroso Adán le tiene en mucho.

Su observación profunda y su experiencia

Ha reducido a máximas la vida, 3550

Es cada frase suya una sentencia,

Cada palabra una ilusión perdida:

Torpe y lento en hablar, viere su ciencia

En truncados períodos sin medida,

Más en su gesto su intención marcada 3555

Que el valor de la palabras hablada.

Como entreabierta garra alza la mano,

Siempre de quite al frente el movimiento,

Y habla gruñendo como perro alano

Con ojos de través y sordo acento: 3560

Sobre la frente el pelo rojicano,

La barba sobre el pecho, al mozo atento

Que su doctrina codicioso espera,

Una noche le habló de esta manera:

Hijo mío, pocos años 3565

Me quedan ya que matar,

Porque a mí me han de acabar

La viuda o mis desengaños

A ti mañana, a mí hoy:

Yo soy punta y tú eres mango, 3570

Este mundo es un fandango;

Tú vienes y yo me voy.

Mira, de nadie te fíes,

Hijo Adán, vive en acecho,

Lo que guardes en tu pecho 3575

Ni aún a ti mismo confíes.

La gente... no hay un amigo:

Al que cae, la caridad...

De una mala voluntad

Tienes un falso testigo. 3580

Si mojas a alguno, cuida

De endiñarle al corazón...

No se olvida una intención

Y un beneficio se olvida.

Eres mozo, al mundo sales. 3585

De los montes se hacen llanos:

Buena suerte y muchas manos,

Y callar y vengan males.

A malos trances más bríos:

Como la mar es en suma 3590

El mundo, pero en su espuma

Se sustentan los navíos.

Las mujeres... la mejor

Es una lumia: en el suelo

El diablo no tiene anzuelo 3595

Más seguro ni peor,

Ellas te chupan el jugo,

Y te espantan los parnés:

Cuando carne comer crees

Estás comiendo besugo. 3600

El hombre ahí ha de enredar

Sin que le enrede el enredo,

Tú no te chupes el dedo,

Que no hay que pestañear.

Mala siembra, mala siega; 3605

Nada me va, nada sé;

Quien más mira menos ve,

Y di la verdad, Juan Niega.

Esto es negro para ti,

Pero ya lo entenderás, 3610

Y acaso te acordarás,

Cuando lo entiendas, de mí.

Poco en verdad el candoroso mozo

De tan profundas máximas comprende,

Con tal misterio y maleante embozo 3615

Hablándole de un mundo que no entiende:

Y al través de su rústico rebozo,

Si el sentido tal vez sagaz trasciende

De alguna frase, en su confuso empeño

Cuanto adivina le parece un sueño. 3620

Un mundo que una luz pura ilumina,

Que viste y cubre un tan hermoso cielo,

¿Mansión habrá de ser donde camina

El hombre siempre con mortal recelo?

¿Y será la mujer, creación divina, 3625

Vida del alma y generoso anhelo,

Brillante de placer y de hermosura,

Enemiga también, también impura?...

¿Será del hombre el enemigo,

Y en medio de los hombres solitario, 3630

Él, su sola esperanza y solo amigo.

Verá en su hermano su mayor contrario?

¿Grillos, cadenas, hambre y desabrigo

Siempre serán el lúgubre sudario

Que vista, al entregarle a su abandono 3635

El hombre al hombre en su implacable encono?

¿Será tal vez que en bandos dividida,

Lucha furiosa en obstinada guerra

La raza de los hombres fratricida

Alterando el reposo de la tierra? 3640

¿Qué brazo audaz que justo se apellida

Contra su voluntad allí le encierra?

¿Quién llama criminal a aquella gente

A quién oye decir que es inocente?

Y él, que recuerda como en sueño apenas 3645

De su vida el primer dulce momento,

¿Por qué a vivir en ásperas cadenas

Vino, y cruel con bárbaro tormento

El hombre de dolor las manos llenas,

En su inocencia lo arrojó violento, 3650

Castigando con grillos y prisiones

El natural vigor de su pasiones?

Estas y otras reflexiones rudas

Hierven en su ofuscada fantasía,

Como aparece entre las sombras mudas 3655

Incierto rayo de la luz del día:

Turbio su juicio, amontonando dudas,

Sin fórmula vagando en la sombría

Nube de que su mente está cubierta

Ni acierta a hablar, ni a preguntar acierta. 3660

Tosió entre tanto su Mentor, que arranca

Del pulmón a pedazos su catarro.

Y remoja la voz, que le atranca

Sorbiéndose de vino medio jarro;

De un negro torcidón como una tranca 3665

Pica, lía y enciende su cigarro,

Chupa y empuja con la uña el fuego,

Y en su discurso así prosiguió luego:”

El siguiente fragmento que vamos a comentar pertenece a la obra de José de Espronceda, El Diablo Mundo (Canto IV, versos 3541-3668), publicado en cuadernillos a partir de 1840. esta obra quedó sin terminar. Consta de más de ocho mil versos y quería ser un ambicioso poema lírico, filosófico y social, un poema de la vida humana.

En este Canto IV, Adán (el protagonista) es llevado a la cárcel en castigo a su desnudez, y allí aprende del tío Lucas (padre de Salada) la amarga filosofía de la vida.

El tema principal de este fragmento es una reflexión sobre la sociedad y la vida de forma alegórica.

Según señala en el prólogo Ros de Olano, la idea original de Espronceda era repasar todas las clases sociales desde la perspectiva inocente de Adán en contraste con ellas.

Para comenzar a profundizar en el fragmento, decir que nos encontramos al héroe en la cárcel. No es una cárcel cristiana: el alma en la prisión del cuerpo y el mundo; es la cárcel de la sociedad. En ella se despertará los instintos de Adán en medio de la más ruda bajeza. El encargado de despertar estos instintos de Adán será el tío Lucas;

“Fundó esperanzas el astuto viejo,

Y comenzó a formarle a su manera”

Espronceda se propone enseñarnos el mundo físico y moral a través de la inocencia de Adán quien ha retrocedido por completo en la carrera de al vida volviendo a la inexperiencia el juicio. Aceptará volver a la juventud y la inmortalidad sin condiciones.

Así el joven se nutre de la experiencia del tío Lucas que se la vierte en forma de consejos;

“A él y a nadie más pide consejo”

Adán pone su alma inocente al servicio de sus consejos y le escucha atónito ante la revelación del mundo, un mundo que se le está descubriendo ante sus ojos;

“Y le oye el joven con sagaz despejo

y con más atención que conviniera”

El tío Lucas es el punto opuesto a nuestro Adán, es quien tiene la experiencia de la vida y del mundo;

“Que en cosas del mundo el viejo es ducho”

Con este personaje Espronceda se ha propuesto pintar un tipo extremo. Esta figura obedece al gusto literario de la época.

“Su observación profunda y su experiencia”

El inocente Adán escucha a la voz de la experiencia, Adán representa al hombre perdido en al sociedad, es el hombre romántico que se siente desilusionado, frustrado ante una sociedad que se le presenta hostil. Una vida que el joven Adán desconoce y el tío Lucas es el encargado de mostrarle en forma de consejos;

“Ha reducido a máximas la vida

a cada frase una sentencia”

Por momentos Adán conoce más la vida elemental y la cárcel es la escuela donde se hace el aprendizaje de ésta en su forma más cruda e interior.

Al igual que el hombre romántico, el joven va conociendo un nuevo mundo que se le derrumba a sus pies;

“Cada palabra una ilusión perdida”

El tío Lucas le muestra la realidad al joven despacio para que sea capaz de asumir sus palabras y entenderlas;

“Torpe y lento en hablar, vierte su ciencia

en truncados periodos sin medida”

Podríamos decir que Espronceda se adelanta en el tiempo a una nueva época literaria, ya no sólo se aísla de una sociedad que no le gusta, contando lo bello y bueno, sino que encontramos aquí una actitud de denuncia, quiere que el hombre del Romanticismo salga de su torre de marfil para que vea la realidad en estado puro, al igual que Adán quiere que el hombre despierte y sea muy conciente de donde está.

“Más en su gesto su intención marcada

que el valor de las palabras habladas”

No sólo el poeta quiere que escuchemos lo que es la realidad de la que se huye, sino que se sienta y seamos capaces de afrontarla.

Vemos como en los siguientes versos a modo de acotación de una obra teatral nos describe la escena. El orador (tío Lucas) levanta la mano hacia el frente como si en ella tuviera la verdad de la vida;

“Como entreabierta garra alza la mano

Siempre de quite al frente el movimiento”

Lo compara con un perro de caza quien apresa con su garra a Adán (la presa); encontramos pues, un símil;

“Y habla gruñendo como perro alado”

Vemos como con el adjetivo gruñendo se realza esa idea.

Dice que tiene ojos de desgracia y acento triste pues es consciente de la realidad que Adán desconoce por completo, la realidad que él va a revelar.

“Con ojos de través y sordo acento”

Encontramos una sinestesia; sordo acento.

Se nos presenta como el mismo diablo, es quien posee todos los males que desconoce Adán;

“Sobre la frente el pelo rojicano

la barba sobre el pecho, al mozo atento”

Con este bramistiquio, al mozo atento, el autor quiere destacar la actitud de Adán quien no aparta su atención del personaje. Recordemos que anteriormente también a aludido a esta actitud de concentración del joven;

“Y le oye con sagaz despejo

con más atención que conviniera”

Adán tiene ansias de saber;

“Que su doctrina codicioso espera”

Se le califica aquí de codicioso este adjetivo tendrá gran importancia a lo largo de toda la obra en lo que se refiere al joven, pues siempre presentará una angustia del hombre romántico, aspira a la clase social alta, a lo imposible, a la ambición del infinito. Se refleja esto en el Canto V donde Adán siente que ama pero no es suficiente para él el amor de Salada y busca algo más. Todo ello le llevará finalmente al hastío de la eternidad que posee porque quiere conocer la muerte.

Mediante el hipérbaton “codiciosa espera”, cambia el orden para resaltar de nuevo la actitud de Adán, sus ansias para que le son revelado los misterios de la vida.

“En una noche le habló de esta manera”

Aquí aparece el elemento romántico de la noche, y lúgubre, pues nos encontramos en una cárcel, Espronceda nos sumerge en un mundo marginal para hacernos tomar contacto con el aspecto más grosero de la realidad, que choca así mas violentamente con la pureza del personaje. Ya no idealiza la realidad al modo de romanticismo más clásico, donde era el reflejo del estado del poeta, sino que ahora la realidad se siente en toda su crudeza. Es de noche porque para el poeta toda la humanidad está sumida en una tiniebla, un laberinto que se le escapa, de ahí que Espronceda se pregunte a lo largo de todo el poema por “el secreto espíritu del mundo”.

El poeta narrador cede la palabra al personaje, quien se nos presenta con total libertad al lector. Comienza aquí el monólogo del tío Lucas;

Empezará hablando de su situación, hay una actitud del hombre no pasivo ante la vida, mas bien, se actúa sobre ella, es el hombre el que vive la vida y no la vida quien devora al hombre.

“Hijo mío, pocos años

me quedan ya que matar”

Hay una actitud de desengaño de la vida, un hastío de vivir, las ansias infinitas chocan con los limites que le impone la realidad, hay un anhelo de justicia social, hay un sentimiento de no-plenitud. La viuda simboliza la guillotina.

“Porque a mí me han de acabar

la viuda o mis desengaños”

Esta angustia ante lo incompleto de la existencia humana va acompañada a menudo por la obsesión de la muerte. La muerte se nos muestra como el fin último de la humanidad.

Espronceda se nutre de la lírica tradicional, aquí vemos una referencia a las Coplas por la muerte de su padre de Jorge Manrique, hace alusión al tópico de la rueda de la muerte, la igualdad de la muerte que llega tanto a ricos como a pobres, buenos o malos. Tarde o temprano nos llega el fin. Aparece aquí la figura retórica del paralelismo;

“A ti mañana, a mí hoy

yo soy punta y tú eres mango”

Con estas bimembraciones (sintáctica y semántica), el poeta pone de manifiesto lo anteriormente dicho, la muerte se lleva a todos por igual.

“A ti mañana----tú eres mango”

“A mí hoy-----yo soy punta”

Nos presenta el mundo como una fiesta, como un caos, es un escenario donde cada uno tiene su turno para actuar, para hacer su representación. De nuevo un paralelismo;

“Este mundo es un fandango

tú vienes y yo me voy”

En todo momento con estas bimembraciones el poeta hace una separación tajante entre Adán (quien representa la inexperiencia, la ilusión ante la vida) y el tío Lucas (que es el desengaño ante un mundo que ya conoce)

A continuación cambia el tono de narración, y comienza con una interjección que marca que va a comenzar los consejos sentenciosos. Busca llamar la atención

“Mira, de nadie te fíes”

Aparece a continuación una concepción del hombre como enemigo del hombre, en un mensaje de dolor que es una reflexión de Espronceda acerca de la humanidad.

“Hijo Adán, vive en acecho,

Lo que guardes en tu pecho

Ni aún a ti mismo confíes”

Con este hipérbaton a ti mismo vemos como el autor quiere resaltar el hecho de que solo se puede confiar en uno mismo.

Le dice que debe vivir con cautela, pues el hombre es fruto de una humanidad corrupta. Estamos como vemos ante una forma de literatura carente de idealización, la vida en su estado más verídico. Encontramos la reticencia, muy del gusto romántico;

“La gente … no hay un amigo”

Con esta reticencia muy del gusto romántico el autor deja una idea abierta, invita al lector a reflexionar, en este caso sobre la gente, los hombres. Aparece el hombre individualista, un hombre egoísta que vive en un mundo donde valores como la amistad se han convertido en una moneda de cambio, el hombre se mueve por su propio interés.

Encontramos una humanidad insolidaria con el que más lo necesita. Con la aliteración de la c nos quiere representar el sonido de una caída;

“Al que, cae la caridad

De una mala voluntad

tienes un falso testigo”

De nuevo el hombre como un ser hipócrita, que solo se preocupa por si mismo y sus intereses.

Se pone de manifiesto también en el poeta el tema del rencor, estamos ante un mundo donde se culpa se culpa por las faltas y no por las buenas acciones, la balanza de la vida que siempre cae hacia la parte negativa sin tener en cuenta para nada lo bueno que se haya podido hacer, una sociedad que castiga al pecador pero no alaba al benefactor. Aquí mojar significa apuñalar;

“Si mojas a alguno, cuida

de endiñarle al corazón...

no se olvida una intención

y un beneficio se olvida”

El siguiente verso lo parte en dos mitades mediante una coma y hay un hipérbaton, el autor marca la juventud de Adán, su inocencia, a un mundo que se le supone justo y lleno de virtudes. Encontramos una metáfora de los montes se hacen llanos que significa las facilidades que se le presenta;

“Eres mozo, al mundo sales

de los montes se hacen llano”

Le dirá que no se rinda ante los desengaños, que con cada desilusión se haga más fuerte y tenga más valor;

“A malos trances más bríos”

Compara mediante una metáfora la vida, el mundo con el mar y a los hombres con barcos, dice que los hombres deben sobrevivir ante el diablo-mundo. Encontramos otro bramistiquio donde realza la palabra mundo.

“Como la mar es en suma

el mundo, pero en su espuma

se sustentan los navíos”

Vemos en el poema una idea de mujer como origen del pecado, del mal de todos los hombres, hay una concepción bíblica de la mujer. Con esta reticencia deja un pensamiento abierto e invita al lector a reflexionar sobre este tema en concreto;

“Las mujeres... la mejor

Es una lumia; en el suelo”

La mujer deja de ser en este poema la donna angelicata y pasa a ser una mujer de la calle, ya no nos encontramos con la mujer pura y virginal del Renacimiento, ahora es causa de todos los males, la mujer aquí es el anzuelo del diablo.

También alude a la falsedad de la mujer, hay una visión totalmente misógina. La mujer encarna la pasión de la codicia; Hace una metáfora donde pone de manifiesto la hipocresía de la mujer;

“Ellas te chupan el jugo

y te espantan los parnés

cuando carne crees comer

estás comiendo besugo”

Mediante una metáfora compara el amor con un enredo. Dice que el hombre debe enamorar a la mujer pero no enamorarse él. Además encontramos una derivación: enredar, enrede, enredo, enredar y una aliteración de la r que produce un sonido grave.

“El hombre ahí ha de enredar

sin que le enrede el enredo”

Le dice que no se deje embaucar por la mujer, se lo dice mediante una metáfora;

“Tú no te chupes el dedo

que no hay que pestañear”

De nuevo la idea de la mujer como origen de todos los males, la mujer desde una concepción cristiana desciende de Eva, la semilla podrida, por ello las mujeres al igual que su antepasada es mala. Hay una bimembración y paralelismo;

“Mala siembra, mala siega”

A pesar de la vida vivida, el tío Lucas aún siente que no conoce esta humanidad,

“Nada me va, nada sé,

quien más mira nada ve”

El tío Lucas es consciente de que el joven no entiende nada de lo que le cuenta, porque Adán aún no conoce el mundo no es consciente de que estamos ante un mundo caótico lleno de dolor y de peligros; hay un hipérbaton donde realza la idea de que es él quien le a enseñado todo lo que sabe;

“Esto es negro para ti

pero ya lo entenderás

y acaso te acordarás

cuando lo entiendas de mí”

Aquí acaba el diálogo del tío Lucas y comienza las acotaciones del narrador quien nos habla con un estilo sublime.

Adán se impone en ese mundo romántico, esto es, por su propia personalidad y valer. Así, surge el hombre según el sueño del romanticismo y de todo el siglo XIX en su independiente individualidad. En la cárcel salva su pureza, tenemos la actitud moral con la que debemos acercarnos al héroe romántico, a ese ser que atiende sólo a su instinto.

“Poco en verdad el candoroso mozo

de tan profundas máximas comprende,

con tal misterio y maleante embozo

hablándole de un mundo que no entiende”

El joven no entiende las lecciones del tío Lucas, pero pone empeño por comprender lo que le espera, pero a pesar de todo se siente perdido, confundido. Hay una sinestesia ya que dice que el sentido es astuto y el empeño confuso;

“Si el sentido tal vez sagaz trasciende

de alguna frase, en su confuso empeño”

Lo que logra entender le parece algo lejano, onírico;

“Cuanto adivina le parece un sueño”

Compara al tío Lucas con una luz, es quien guía a Adán por el duro mundo, le enseña la luz, que no es luz sino tinieblas. De nuevo una sinestesia, luz pura;

“Un mundo que una luz pura ilumina”

El poeta mediante una interrogación retórica se pregunta e invita al lector a preguntarse si es posible que todo lo que ha dicho el tío Lucas exista en un lugar tan hermoso en apariencia. Encontramos una personificación del mundo y un hipérbaton destacando así mansión;

“Que viste y cubre un tan hermoso cielo”

“¿Mansión habrá de ser donde camina

El hombre siempre con mortal recelo?”

Compara mediante una metáfora el mundo con una mansión, como algo de paso.

Nos contrapone la visión de la mujer frente la visión que de ésta tiene el tío Lucas, para el poeta la mujer es una creación divina, hace una exaltación de la amada, la mujer pues, está dotada de todos los dones divinos y se pregunta si lo que dijo anteriormente el tío Lucas era cierto, si frente a su concepto de mujer angelical, la mujer es realmente la enemiga del hombre, la causa de sus males. Hay una sinestesia generoso anhelo y brillante placer;

“¡Y será la mujer, creación divina,

vida del alma y generoso anhelo,

brillante de placer y de hermosura

enemiga también, también impura...?”

Se pregunta pues, si cada una de las advertencias del tío Lucas son verdad. Continua preguntándose si el hombre es un enemigo del hombre, y si ha de estar sólo ante la vida y no confiar en nadie. Mediante este bramistiquio que hace marca la distancia que existe entre un hombre y el resto de los hombres;

“Será del hombre enemigo,

y en medio de los hombres solitario,

él, su sola esperanza y sólo amigo

verá en su hermano su mayor contrario?”

Manifiesta el poeta un gran desengaño del mundo, un hastío vital originado por el rencor del hombre hacia el propio hombre, manifiesta la lucha por la vida y en la sociedad. Hay una enumeración que da una sensación de rapidez a estos versos. Encontramos una sinestesia lúgubre sudario y una personificación;

“¿Grillos, cadenas, hambre y desabrigo

siempre serán el lúgubre sudario

que vista, al entregarle a su abandono

el hombre al hombre en su implacable encono?”

Continua con las interrogaciones retóricas y en esta ocasión se pregunta si los hombres están divididos en bandos, cada bando formado por un solo individuo que lucha con su hermano creando así el malestar en el mundo; encontramos en estos versos una personificación de la tierra;

“”¿Será tal vez que en bandos dividida,

lucha furiosa en obstinada guerra

la raza de los hombres fratricidas

alterando el reposo de la tierra?”

Ahora plantea la situación de Adán, quien fue encarcelado siendo inocente, tan sólo porque le consideraban criminal por ir denudo;

“¿Quién llama criminal a aquella gente

a quien oye decir que es inocente?

Adán recuerda sus primeros días de vida después de volver a la inocencia del alma, donde no conocía nada de la vida y ésta se le presentaba grandiosa y justa. De nuevo hay una sinestesia dulce momento;

“Y él, que recuerda como en sueño apenas

de su vida el primer dulce momento”

No cesan las preguntas, y en este momento se pregunta por qué el hombre debe vivir padeciendo y sufriendo. Hay un bramistiquio; vino, y una personificación;

“¿Por qué a vivir en ásperas cadenas

vino, y cruel con bárbaro tormento

el hombre de dolor las manos llenas...”

Vemos como abunda en el texto la reticencia invitando así al lector a reflexionar.

Dice que los hombres aceptaron estos castigos sin tener en cuenta sus consecuencias y subyugaron sus pasiones, nos encontramos pues, ante un mundo que según el poeta al corazón no es quien manda en el mundo;

“En su inocencia lo arrojo violento

castigando con grillos y prisiones

el natural vigor de sus pasiones”

Espronceda compara de forma alegórica la situación de Adán, quien debido a su escaso conocimiento del mundo fue encarcelado por ir denudo, este desnudo se asemeja a las pasiones del hombre, que durante el siglo XIX en España estaban en el punto de mira.

Se deja atrás las interrogaciones retóricas y vuelve la voz del poeta-narrador. Cambia de un tono de reflexión a un tono descriptivo, funciona pues, el resto de este fragmento como una acotación teatral.

Nos cuenta el poeta que todas estas ideas están confusas en la mente del joven. Destaquemos aquí el hecho de llamar fantasía a la mente de Adán, pues marca así de nuevo la inexperiencia de éste ante toda la vida, una vida que se la imagina distinta a la que ha descrito el tío Lucas.

“Estas y otras reflexiones rudas,

hierven en su ofuscada fantasía”

Vemos como hace un símil de lo contado por el tío Lucas con un rayo de luz que entra en una mente en tinieblas, a Adán se le está presentando ante si la verdad de la humanidad. Personificación : sombras mudas

“Como aparece entre las sombras mudas

incierto rayo luz del día”

A pesar de todo el joven se siente confuso; nos trasmite esta idea mediante una metáfora;

“Sin fórmula vagando en la sombría

nube de que su mente está cubierta”

Está tan impresionado por lo que se le ha revelado que no sabe qué hacer. Lo vemos recalcado en la siguiente bimembración;

“Ni acierta a hablar, ni a preguntar acierta”

Continuará el tío Lucas, a quien se le clasifica de mentor con su enseñanza;

“Y en su discurso así prosiguió luego”

Dice que “arranca del plumón a pedazos su catarro”, esto plantea una doble interpretación. Por un lado se podría estar refiriendo a que se siente roto por la desilusión que le plantea la existencia, como dijo anteriormente;

“porque a mí me han de acabar

la viuda o mis desengaños”

Por otra parte puede significar que echa poco a poco el catarro fuera de su cuerpo.

La voz se apaga y necesita beber vino y fumar;

“Y remoja la voz, que le atranca

Sorbiéndose de vino medio jarro;

de un negro torcidón como una traca

pica, lía y enciende un cigarro”

Nos presenta pues, en estas reflexiones que se han hecho a lo largo del fragmento, un hastío de vivir provocado por el hombre.

El poeta en este fragmento ha pasado de la escenografía romántica de demonios y tempestad en confusión del principio del poema, a un mundo marginal. Espronceda nos sumerge de entrada en un submundo para hacernos tomar contacto con el aspecto más grosero de la realidad, que choca con la inocencia del personaje, un héroe juvenil y romántico que contrasta con ese entorno negativo.

Según señala Diego Martínez Torrón, El Diablo Mundo camina hacía otra cosa y es que encontramos en El Diablo Mundo una nueva visión de la literatura que supera al Romanticismo aunque utilice sus técnicas. Podría hablarse de una anticipación del Realismo, aparece la realidad que ya no está idealizada.

El poeta está descubriendo un nuevo universo, lleva la técnica romántica hasta sus límites y nos muestra las formas de vida no literaturizadas, no idealizadas, sino reales y concretas llevándonos hasta la realidad descarnada de la vida marginal de la cárcel. Se nos quiere expresar la propia verdad del submundo y para ello utiliza la voz del tío Lucas.

A pesar de este pre-realismo al que se dirige el autor, decir que encontramos muchos elementos de la técnica romántica, como la hipersubjetividad del narrador.

“Ha reducido a máximas la vida

es cada frase suya una sentencia”

La voz del narrador se hace una con los pensamientos de Adán;

“Estas y otras reflexiones rudas

hierven en su ofuscada fantasía

como aparece entre las sombras mudas

incierto rayo de la luz del día”

El dolor, nos deja al menos la experiencia y sabiduría (que adquiere Adán en la cárcel) para seguir encarando la existencia.

El ambiente en sí es muy del gusto romántico, pues durante esta época se prefieren los lugares lúgubres y apartados de la realidad.

Aparecen otras figuras retóricas aparte de las que hemos comentado, así pues, el texto está plagado de encabalgamientos donde el poeta continua una idea;

“Hijo mío, pocos años

me quedan ya que matar,”

además de numerosos hipérbaton y paralelismos. Resaltar el hecho de que la segunda parte de este fragmento en casi una pregunta retórica;

“¿Mansión habrá donde camina...”

En cuanto al lenguaje, encontramos palabras coloquiales propias de una jerga carcelaria como;

  • “viuda” que significa guillotina

  • “mojar” que significa apuñalar

  • “endiñar” que significa golpear

  • “lumia” que significa prostituta

  • “parné” que significa dinero

Vemos un cambio de registro entre el narrador y el tío Lucas, ya que el poema está divido en dos partes; una las acotaciones que es la parte narrada por el narrador-poeta, Espronceda muestra un estilo elevado de composición, estilo grave y alto. Y otra el dialogo del personaje que en este caso es el tío Lucas. Las acotaciones pues, tienen un gran valor significativo porque no solo nos cuenta como actúan los personajes sino que nos introduce de lleno en un ambiente, un lugar concreto y nos hace partícipes de la historia.

Respecto a los adjetivos decir que la mayoría de los que encontramos están antepuestos, es decir, que son explicativos, tienen una función poética;

“candoroso Adán”

“rústico rebozo”

“dulce momento”

Finalizar este comentario diciendo que este poema es un canto a la inocencia frente al mundo que el hombre no ha construido para el hombre. Esto es importante porque el autor parece estar luchando aquí contra el desencanto, fruto de la experiencia -la visión del tío Lucas: no hay amor ni amistad, etc.- y trata de encontrar, frente al diablo-mundo, una ilusión y una esperanza en la inocencia original del hombre. Por ello El Diablo Mundo alegoriza todo el sentimiento de la vida que poseía Espronceda y le hace superar en al temática y en el estilo, toda su producción poética anterior. Es una obra de suprema originalidad e interés, en la que el poeta se presenta en lucha consigo mismo.

BIBLIOGRAFÍA

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