El casamiento de Laucha; Roberto Payro

Literatura argentina contemporanea. Novela picaresca. Realismo y naturalismo. Narrativa gauchesca. Debilidades humanas. Narradores. Estructura. Personajes. Argumento. Citas. Sentimientos

  • Enviado por: Nicoo
  • Idioma: castellano
  • País: Argentina Argentina
  • 6 páginas
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Escuela: E. E. M Nº 2

Área: Lengua y literatura.

Informe sobre:”El casamiento del Laucha”. Roberto Payro.

División: 2º 2ª Sociales.

Año: 2009

Nota:

El casamiento del Laucha.

El casamiento del Laucha, es una obra narrativa de Roberto J. Payro cuyo subgénero es la novela realista, naturalista, picaresca y gauchesca. La misma trata de un hombre que busca dinero para subsistir, casándose en un casamiento “trucho” terminando estafando a la mujer con la que se había casado.

La historia cuanto con dos narradores, el primero, el que presenta la historia en primera persona y el otro también en primera persona que sigue siendo la misma persona pero relata la historia a través de la voz del Laucha. (El que presenta la historia y luego la va a relatar con la voz del Laucha será un amigo del Laucha). El cambio de narrador se adelanta cuando el amigo de el protagonista nos dice: “-De sus mismos labios oí la narración de la aventura culminante de su vida y, en estas paginas, me he esforzado por reproducirla tal como se la escuche”. Se produce este cambio de narrador porque es más creíble la historia a través de la coz directa del Laucha.

Esta obra literaria esta dividida en una introducción, donde nos presenta al personaje y una serie de diez capítulos, en los que se narra la historia; el personaje se inserta en la misma contando que recorrido había hecho hasta llegar a su destino. Lo primero que narra es: “-Pues, señor, después de andar unos años por Tucumán, Salta, Jujuy y Santiago, ganándome la vida perra como dios mandaba a entender, a veces de bolichero, otras de mercachifle, de repente de peón, de repente de maestro de escuela…”(1). De otra manera lo primero que relata es donde ha estado, que trabajos ha tenido, como se la rebuscaba para poder vivir.

El Laucha es el personaje principal, el es un hombre estafador, vago, sin ganas de trabajar. Por otra parte es ingenioso e inteligente, era pequeñito, receloso, delgado, móvil, sin mucha fuerza, tenia la boca que parecía un hocico orlando de poco y un bigote rígido, tenia los ojos negros, algo saltones, sin blanco casi, también tenia la cara angosta la frente estrecha y el cabello descolorido y arratonado. Hasta el comienzo de la historia, la vida del Laucha había sido inestable, él iba de lugar en lugar teniendo pequeños trabajos o habiendo changas, no tenia uno organización de futuro, él solo se preocupaba por su presente y por tener alimento y un lugar para dormir todos los días.

En la historia hay otro personaje importante, Carolina. Ella vivía en una casa grande que tenia un almacén, en el pueblo de Pago Chico. Tenia un modo de vida muy tranquilo trabajaba en tu negocio, tenia un trabajo estable y nunca le faltaba el techo o la comida, tenia un pasar económico muy bueno, porque tenia plata en un banco, el almacén le dejaba buen capital y también tenia campos. El Laucha llega a Pago Chico a través de una persona que accede a llevarlo y lo deja en la pulpería de Carolina, él los presenta y le pide a carolina que lo contrate.

1- Pagina 1, capitulo I

Citas textuales del acercamiento de Carolina y el Laucha:

  • -Perdone, misia Carolina; pero ¿usted esta sola aquí, en esta casa? - Si-me contesto-; no somos más que yo y un viejito que esta ahí, en un bajo del arroyo, cuidando los chanchos. Es el que me ayuda un poco.

  • -Pues mire, señora, lo que es yo, trabajaría con usted, no digo por esa plata…hasta por mucho menos…estoy cansado de andar rodando…lo que tiene, que no traigo recomendaciones….ni tengo en el Pago mas conocido que el repartidor.

  • -¡No quiero que haga eso! Mas bien entre al negocio, arrégleme las bebidas y después…¿Sabe escribir?

-¿Cómo no, señora? Y tengo bastante linda letra.

-Bueno, me alegro. Entonces, me va a poner en limpio la libreta de cuentas.

-Perfectamente, señora; yo haré todo lo que me mande.

  • -Cuénteme algo de lo suyo…de su vida-me dijo-. Ya sabe que me gusta mucho oírlo hablar.

-¡Mi vida ha sido tan triste hasta ahora, misia Carolina!...puras penas nomás…He sufrido mucho y no quisiera molestarla con mis recuerdos…

  • -Bueno, conversemos -dijo muy seria-. Pero antes dígame la verdad… ¿Usted se casaría con migo?...

-¡Oh, misia carolina! Nunca creí otra cosa, y casarme con usted será mi felicidad.

La pareja toma la decisión primero de hacerse socios a partir de la actitud del Laucha de tomar la iniciativa de preparar alcoholes caseros, ella al comienzo duda, pero después termina aceptando la propuesta. Ellos se llevaban bien y se comprometían seriamente en lo que hacían. Luego ellos toman la decisión de casarse, pero luego del casamiento el Laucha empieza a cambiar, se vuelve apostador, “toma” el mando del dinero(ya no tiene que pedirle a Carolina, ahora están casados y puede tomar lo que el quiera), deja de prestarle tanta atención a Carolina y no le importa lo que le suceda a Carolina. Con estas actitudes él provoca la perdida del dinero y mucho enojo en Carolina.

Citas textuales de la relación de la pareja:

  • -¡Bah!, no sea pava! - le dije, enojado-. Ño Cipriano estaba muy viejo, y cualquier día tenia que estirar la pata…

  • Carolina se pasaba la vida con las ollas y acomodando en casa. Nosotros, para matar el tiempo, y menudeándole a las copas, armábamos jugarretas de truco y taba; después hicimos riñas de gallos, y hasta dimos bailongos en el patio, entre el palenque y la ramada.

  • Carolina, a todo esto, viendo que la plata se le iba como agua de una tina sin arcos, comenzó a armarme camorra peor que nunca.

  • Cuando me hacia enojar mucho, yo gritaba también y mas fuerte que ella.

  • -¡Déjame en paz! ¡Sos una gringa de porra! ¡No me incomodes, que te puede costar muy caro!

-¡Cállate la boca, y mas que ligero!, ¿eh?, ¿me has entendido?... ¡Si no te callas, te va a pesar!

  • -¡Esta vez estoy seguro de ganar! Al zaino lo he puesto desconocido, lo van a tomar por un sotreta, y ya veras la ponchada de pesos que no ganamos.

¡Prométeme, al menos-dijo la gringa, aprovechándose al verme blandito-, prométeme, al menos, que si de esta hecha perdés, no vas a volver a jugar.

  • -¡Mira, gringa!-le grite-. ¡No sabes lo que haces! ¡El día menos pensado, ya veras!...

El dinero circula en la obra de dos maneras distintas, en un comienzo muy poco y a partir de la entrada en escena de Carolina el dinero circula de manera mucho mas frecuente teniendo un papel fundamental en la relación entre el Laucha y Carolina, a partir del dinero están las peleas entre ellos. La actitud que tenía cada uno con respecto al dinero, era muy distinta, Carolina tenía una actitud conservadora, lo cuidaba, no lo malgastaba; en cambio el Laucha, gastaba todo el dinero en apuestas, bebidas y cigarrillos. A partir de tener dinero en el Laucha nace el poder y se puede notar claramente en las actitudes que el tiene, como dejando de tratar a Carolina como cuando la conoció (antes la trataba bien, a partir de tener dinero no).

En la historia se presenta la falsía de la iglesia cuando el cura le propone al Laucha un casamiento “trucho” o falso, luego de preguntarle varias veces, el Laucha acepta la propuesta. Lo que trae como consecuencia un casamiento el cual Carolina piensa que es real pero del que el Laucha nunca le dice la verdad hasta la pelea final. La falsía de la iglesia nuestra la corrupción de la institución católica representada en el cura.

Citas textuales de la falsía de la iglesia:

  • -¿Pero usted quiere casarse de veras?...¿en el libro de la parroquia?

  • -Porque hay algunos que quieren casarse, si, pero que no les pongan el casamiento en el libro… Entonces, yo les hago un certificado en un papel suelto, y se lo doy para que lo guarden. Entonces… pero no va a decir nada, ¿eh?

Desenlace.

1-La apuesta del Laucha.

2-La perdida de la carrera y el dinero por parte del Laucha.

3- La pelea entre Carolina y el Laucha.

4-La confesión del Laucha.

5-La huida del Laucha.

Los sentimientos imperantes.

Ingenuidad:

“Yo me reía a carcajadas.

-¿Y quien te ha dicho que soy tu marido? -le dije- ¡Pues no hay tal! No sos mas mi querida.

-¡Mentís canalla!”.

Desilusión:

-“¿Que Es mentira? ¡Si!, anda, pregúntaselo al cura y veras…

-El cura papagna…”

Poder:

“Yo, ¡que quieren!, pele el cuchillo, naturalmente sin intención de lastimarla…”

Debilidad:

“Me miraba con tamaña boca abierta, sin querer creer lo que decía… De repente le pareció que debía ser cierto…”

Fracaso:

“-¡Canalla! ¡Bandido! ¡Ladrón!... ¿De ese modo te acordás que me debes la vida? Devolveme mi plata, ¡birbante, canaglia!”

Atracción:

“Sos mi marido, y tenes que quedarte aquí, a trabajar como yo, porca la…”

Dolor:

“SE me separo, pero saltándole los ojos, y echando espuma por la boca.

¡Nunca la había visto tan rabiosa!... ¡Parecía una tigra!”

Cobardía:

“-¡Que! ¿Te pensas ir? ¡Madona!, ¡después de haberme dejado desnuda y en la calle, canalla, sinvergüenza, ladrón! ¡Ah no per dios!”

Producción personal.

a) El laucha al huir, se fue al pueblo mas cercano en su caballo, encontró trabajo en un pequeño correo, acomodaba los paquetes, y las cartas y los distribuía de acuerdo a donde tenían que ir, un pequeño trabajo de oficina, tal como él quería. Al poco tiempo conoció a una humilde ciudadana que iba todas las semanas al correo a enviarle una carta a su hermano en un pueblo a unas 30 leguas de distancia. El Laucha se enamoro verdaderamente, y al verano siguiente se casaron, y vivieron felices hasta el fallecimiento de él.

b) L = Laucha

C = Carolina

C - Así que has vuelto a Pago Chico, no se como eres capaz de volver después de lo que has hecho.

L - No, solo vine por cuestiones de trabajo, esperaba no cruzarme contigo…

C - Cobarde como siempre, pero por suerte no soy rencorosa, al comienzo estaba enojada, después se me paso, pero desde que te fuiste siempre me quedo una duda…

L - ¿A si?, ¿Qué?

C - ¿Por qué me mentiste?, ¿No era mas fácil no casarse conmigo y seguir siendo socios?

L - No lo se, supongo que pensé sentir algo que nunca existió, o quizás solo necesitaba dinero…

C - Eres un cretino, ¡no te mereces nada!

L - He conseguido una prometida, pero esta vez es amor verdadero, nos casaremos en el verano…

C - No se porque, pero no creo ni una palabra de lo que me dices, y si eso es cierto, siento lastima por esa chica…

L - Tengo que seguir trabajando y volver a mi pueblo, espero no volverte a ver…

c) Carolina es una enfermera en un hospital bastante precario, tiene una sala de espera pequeña, y diez consultorios. Solo hay siete médicos, y su instrumentaría es vieja y no es muy segura.

Ella, se encarga de cuidar a los pacientes, anotar los turnos, y preparar a los pacientes para que sean atendidos.