El capitán Alatriste; Arturo Pérez-Reverte

Literatura española contemporánea. Narrativa actual. Novela histórica. Biografía. Situación geográfica. Contexto social. Argumento y personajes

  • Enviado por: Merase
  • Idioma: castellano
  • País: España España
  • 25 páginas

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ÍNDICE

Arturo Pérez-Reverte Pag 3

Situación en el tiempo Pag 7

Análisis de la estructura Pag 11

Resumen Pag 12

Personajes Pag 14

Estudio y análisis de la forma Pag 24

Crítica personal Pag 25

Bibliografía Pag 26

ARTURO PÉREZ-REVERTE

Su vida:

(Cartagena noviembre de 1951)

Aventurero desde los 18 años, recorrió parte del mundo como marinero.

Ahora se dedica exclusivamente a la literatura tras pasarse 21 años (1973-1994) como reportero de prensa, radio y televisión, cubriendo informativamente los conflictos internacionales en ese periodo. Licenciado en Ciencias Políticas y Periodismo, trabajo doce años como reportero en el diario “El Pueblo”, y nueve en los servicios informativos de Televisión Española (TVE), como especialista en conflictos armados, terrorismo y tráficos ilegales.

Como reportero, Arturo Pérez-Reverte ha cubierto, entre otros conflictos, la guerra de Chipre, diversas fases de la guerra del Líbano, la guerra de Eritrea, la campaña de 1975 en el Sahara, la guerra del Sahara, la guerra de las Malvinas, la guerra de El Salvador, la guerra de Nicaragua, la guerra del Chad, la crisis de Libia, las guerrillas del Sudán, la guerra de Mozambique, la guerra de Angola, el golpe de estado de Túnez, etc. Los últimos conflictos que ha vivido son: la revolución de Rumania (1989-90), la guerra de Mozambique (1990), la crisis y guerra del Golfo (1990-91), la guerra de Croacia (1991), y la guerra de Bosnia (1992-93-94). En mayo de 1994 abandonó Televisión Española para dedicarse a su actividad de novelista.

En la actualidad, escribe una página de opinión en El Semanal, suplemento del grupo Correo que se distribuye simultáneamente en 22 diarios españoles, y que se ha convertido en una de las secciones más leídas de la prensa española.

Su obra:

-El Húsar (1986).

-El maestro de esgrima (1988). Ha sido llevada al cine en 1992.

-La tabla de Flandes (1990). Ha sido llevada al cine en 1994.

-El club Dumas (1993). Se ha hecho una película basada en esta novela en

1999 llamada La novena puerta.

-La sombra del águila (1993).

-Territorio comanche (1994). Ha sido llevada al cine en 1997.

-Cachito (Un asunto de honor) (1995). Se ha hecho una película basada en esta

novela en 1995 llamada Cachito.

-Obra breve (1995).

-La piel del tambor (1995).

-Patente de corso (1998).

-La carta esférica (2000)

-Las aventuras del capitán Alatriste (colección):

-El capitán Alatriste (1996).

-Limpieza de sangre (1997).

-El sol de Breda (1998).

-El oro del Rey (2000).

También ha escrito algún guión para series y películas que posteriormente han sido un éxito:

-Camino de Santiago (1999). Serie emitida por Antena 3 TV, con guión

original de Arturo Pérez-Reverte.

-Gitano (2000). Película basada en un guión original de Arturo Pérez-Reverte.

Sus premios:

1993

-Grand prix de la literatura policiaca de Francia.

-Recibe el Premio Asturias de Periodismo por su cobertura para TVE de la guerra de la ex-Yugoslavia.

-Obtiene el Premio Ondas 1993 por La ley de la calle, de Radio Nacional de España, un programa sobre el mundo marginal que se mantuvo en antena cinco años.

1994

-La tabla de Flandes es distinguida con el Premio de la Academia Sueca de Novela Detectivesca a la mejor traducción extranjera.

-El club Dumas, Premio Palle Rosenkranz 1994, otorgado por la Academia Criminológica de Dinamarca. El jurado la considera la mejor novela policiaca del año.

1995

-La piel del tambor obtiene el Premio de las lectoras de la revista Elle al mejor libro de ficción publicado en 1995.

1996

-Pérez-Reverte es distinguido con el Premio del Día Mundial del Turismo de la ciudad de Sevilla, por haber situado la acción de La piel del tambor en aquella ciudad.

1997

-La piel del tambor, Premio Jean Monnet de literatura europea 1997.

-Premio Grupo Correo a los valores humanos, por su labor profesional y su proyección social, como uno de los lectores más leídos en España y más traducido.

1998

-Nombrado Caballero de la Orden de las Letras y las Artes de Francia por el presidente de la República francesa. La distinción se concede para honrar a personalidades distinguidas en el ámbito artístico o literario.

1999

-Premio de la cadena COPE-Cadena 100 de Bizkaia 2000.

2000

-Galardonado con el Premio Mediterráneo extranjero, fallado en París, por La carta esférica, la última de sus novelas traducidas al francés.

SITUACIÓN EN EL TIEMPO: El Madrid del capitán Alatriste

El capitán Alatriste; Arturo Pérez-Reverte

El capitán Alatriste; Arturo Pérez-Reverte

El capitán Alatriste; Arturo Pérez-Reverte

El capitán Alatriste; Arturo Pérez-Reverte

El capitán Alatriste; Arturo Pérez-Reverte

El capitán Alatriste; Arturo Pérez-Reverte

El capitán Alatriste; Arturo Pérez-Reverte

El capitán Alatriste; Arturo Pérez-Reverte

El capitán Alatriste; Arturo Pérez-Reverte



La corte se asentó en la villa de Madrid, procedente de Toledo, por orden de Felipe II en 1561, para no abandonarla excepto entre los años 1601?1606, en que Felipe III la trasladó a Valladolid. Convertida definitivamente en Villa y Corte, el espacio madrileño se organizó en torno a tres áreas. En el oeste, el Alcázar Real era el corazón de la zona residencial cortesana; en el centro de la ciudad, la plaza Mayor y su entorno constituían el espacio privilegiado de la economía urbana; y al sur, la zona del Rastro era el principal núcleo productivo de la ciudad. Como es lógico, la ciudad creció notablemente en este período, de manera que la construcción era la actividad más pujante en la ciudad. En el último tercio del siglo XVI se construyó una media de doscientas casas anuales, además de elevarse la altura de muchas de las ya existentes. También se edificaron nuevos conventos y palacios, se trazaron y empedraron calles, se erigieron fuentes y se realizaron algunas canalizaciones. En la Villa Vieja se situaban aristócratas y burgueses de alto nivel, a los que se sumaban únicamente oficiales, plateros y ciertos comerciantes. El centro estaba dominado por el comercio mayorista y de lujo, así como por artesanos de elevados ingresos, mientras que la periferia estaba poblada por artesanos modestos, pobres y gentes vinculadas al abastecimiento y la construcción.

El Alcázar Real era la residencia regia y, por ello mismo, la sede de la corte y del gobierno, y estaba situado al oeste de Madrid, en el lugar actualmente ocupado por el Palacio de Oriente. Basado en la remodelación y ampliación del antiguo castillo medieval, las reformas se acometieron a partir de 1538, bajo Carlos I, y se prolongaron durante el reinado de sus tres sucesores, si bien en tiempos de Felipe II el cuerpo central del edificio había adquirido ya sus características fundamentales. El Alcázar estaba organizado en torno a dos grandes patios, el del rey y el de la reina, situados respectivamente a izquierda y derecha de la entrada principal. En el patio de la reina se hallaban las sedes de los principales órganos de gobierno de la monarquía hispana: los consejos reales. En la planta superior del mismo se hallaban los aposentos reales, los de la reina, Isabel de Borbón, al este y los del rey al oeste. Residían además en el alcázar los miembros de la familia real (los infantes don Carlos, don Fernando y doña María, hermanos del rey) y, excepcionalmente, algunos de los cortesanos de mayor rango. En particular, Felipe IV entregó a Olivares las estancias del palacio que daban al norte y que él había ocupado como príncipe de Asturias. Además de su núcleo central (basado en el antiguo castillo medieval), el Alcázar se expandió hacia el este con las Casas de Oficios, las cocinas nuevas y la Casa del Tesoro; hacia el sur , en torno a la plaza de Palacio, con la Armería y las Caballerías Reales, la Casa de Pajes, las Caballerías de la Regalada y las cocheras reales; hacia el norte con la plaza del Picadero, los jardines de la Priora; y hacia el oeste con el Parque (el actual Campo del Moro).

Los miembros de la Corte que no se alojaban en el Alcázar Real, eran alojados o pensionados por la Regalía del Aposento y solían residir en los alrededores del palacio real y en los de la Cárcel de Corte (el actual Ministerio de Asuntos Exteriores), los principales enclaves urbanos que en ese momento pertenecían a la Corona. En consecuencia, los cortesanos y los oficiales reales se concentraban al oeste y al norte de la Villa Vieja, en el límite occidental de la Parroquia de San Martín y en la parroquia de Santa Cruz. No obstante, a lo largo del siglo XVII los nobles se diseminarán por casi toda la ciudad (salvo los barrios meridionales), en particular por ciertos ejes del norte (Hortaleza y Fuencarral) y, sobre todo, por las vías del este (Alcalá, San Jerónimo, Atocha) y sus transversales (Príncipe, Baño, Cedaceros, Turco), que, por su proximidad al Palacio del Buen Retiro, atraen a buen número de nobles, llegando a conformar un auténtico barrio aristocrático.

La Plaza Mayor es la célebre plaza porticada de Madrid, de planta rectangular. Formada en la segunda mitad del siglo XV como plaza del Arrabal, su actual apariencia remonta a la importante remodelación efectuada por iniciativa de Felipe III entre 1617 y 1619, bajo la dirección del arquitecto Juan Gómez de Mora. Los edificios que la formaban, de cinco alturas y pórtico, estaban destinados a viviendas, salvo el central del lado norte, que era la segunda Casa Consistorial, más conocida como Casa de la Panadería (un edificio preexistente, de 1590, que quedó integrado en el nuevo proyecto) y el del lado sur, la casa de la Carnicería (donde estaban las carnicerías de la Villa). Los soportales, sobre pilares de granito, y los bajos fueron destinados a comercios, según la siguiente distribución: desde la calle Nueva (hoy de Ciudad Rodrigo) hasta la de Toledo, los portales de paños; desde la de Toledo a la de Gerona, los de cáñamos y sedas (excepto el edificio de la Carnicería), y desde la calle Nueva a la de la Sal, los de sedas e hilos, salvo el tramo correspondiente a la Casa de la Panadería, donde estaban establecidos los despachos del Peso Real y del Fiel Contraste. En términos más generales, la zona oriental de la plaza y de sus aledaños se consagraba al comercio de abastos, mientras que la oriental lo hacía al de productos suntuarios. Además de ser el principal enclave comercial de la ciudad, en la Plaza Mayor se celebraban numerosos festejos y solemnidades, incluidos los juegos de cañas y toros; por ello, el 30 de febrero de 1620, al poco de acabadas las obras, se estableció la tasa por el alquiler de sus balcones para asistir a las fiestas reales: los del primer piso, a 12 ducados; los del segundo, a 8; los del tercero, a 6 y los del cuarto, a 4. También era el lugar donde se celebraban los autos de fe (desde 1624) y las ejecuciones públicas (como la célebre de don Rodrigo Calderón en 1621), colocándose el patíbulo delante del portal de pañeros si la pena era de garrote; frente a la Panadería, si era de horca, y ante los porches de la Carnicería, si era de cuchillo o hacha. La plaza sufrió diversos incendios que obligaron a otras tantas restauraciones, el más importante de los cuales fue el sufrido en agosto de 1790, que obligó a reedificar buena parte de la misma, bajo las órdenes del arquitecto Juan de Villanueva, quien redujo en dos las alturas de los edificios y proyectó el cerramiento de la plaza mediante los arcos realizados sobre sus accesos.

Los artesanos y los mercaderes que les suministraban sus materiales o comercializaban sus productos tendían a localizarse en el centro y el sur de la ciudad, especialmente en los alrededores de la plaza Mayor y en la zona del Rastro. En torno a la primera preferían lugares como las plazas de Santa Cruz y Puerta Cerrada, así como las principales arterias de la ciudad (calles de Toledo, Mayor y Atocha). En particular, la confección tenía su sede principal en los soportales de la Plaza Mayor, mientras que las materias primas (seda y paño) se expendían en la calle Mayor. Cerca de la citada plaza se situaban también los cordoneros (calle Mayor y Puerta de Guadalajara), jubeteros (calle de Toledo), tundidores (cava de San Miguel y plaza de Herradores) y sombrereros (Arenal y Santa Cruz). Había zapateros por toda la ciudad, pero buena parte de ellos se concentraba en las cercanías de la iglesia de Santa Cruz, donde se aglutinaban otros oficios relacionados con la elaboración del calzado: esparteros y cordoneros. Dentro de las industrias del metal se establecía una clara diferencia entre los oficios artísticos y los artesanales. Los primeros (plateros, orfebres) se instalaban en la zona denominada la Platería, comprendida entre la calle del mismo nombre (que era el tramo final de la calle Mayor), las calles del Arenal y Santiago, y la plaza de Herradores. Los joyeros se hallaban establecidos en las calles Mayor, Atocha, Santa Cruz, Postas y en las covachuelas de San Francisco. En cambio los artesanos del metal (cuchilleros, latoneros, herreros, espaderos y caldereros) se situaban , siguiendo las ordenanzas municipales, en torno a Puerta Cerrada y la calle de Toledo. Por último, los que trabajaban con pieles(pellejeros, curtidores y zurradores) se situaban en el Rastro, en el límite meridional de la villa.

ANÁLISIS DE LA ESTRUCTURA

El nudo o introducción consiste en los capítulos I, II, III y IV, donde la trama ya esta armada y la mayoría de los personajes presentados y, principalmente, la deuda que sienten los ingleses hacia Alatriste es revelada.

Los capítulos V, VI, VII, VIII y IX constituyen el desarrollo. Es donde el escritor muestra la huida del capitán de la casa del conde de Guadalmedina, y después lucha contra sus enemigos que le persiguen.

El desenlace está constituido por los capítulos X y XI, donde los ingleses pagan sus deudas al capitán, primero ayudándole en la pelea en el corral y luego con el anillo y la carta.

RESUMEN

Esta historia comienza con la vida de un soldado veterano de los tercios de Flandes, que malvive en el Madrid de los Austrias del s. XVII en una España corrupta y en decadencia.

El capitán Alatriste no era el hombre más honesto, ni el más piadoso, pero era un hombre valiente. Se llamaba Diego Alatriste y Tenorio, y tenia una “excelente hoja militar” por lo que se alquilaba como espadachín para los trabajos sucios que los demás no querían hacer.

Iñigo Balboa, hijo de familia pobre, es acogido por el capitán como promesa a su padre Lope de Balboa, amigo de Diego en las guerras de Flandes.

El capitán, después de salir de la cárcel por impago de impuestos, sin dinero, habla con el teniente de alguaciles Martín Saldaña, antiguo compañero de Diego y Lope de Balboa, que le dice que unos hombres están interesados en su “espada” y que le pagarán muy bien, por lo menos para vivir satisfactoriamente después de pagar los impuestos pendientes.

Por la noche fue al lugar citado para hablar con los que le tenían que contratar. Los enmascarados hablaron de la misión, en la que tenían que asaltar a dos ingleses apellidados Smith, una misión que tenia gato encerrado. Su compañero, el italiano Gualterio Malatesta, también estaba presente. Uno de los enmascarados se marcha no sin antes advertir que no quería sangre, y aparece fray Emilio Bocanegra, el presidente del tribunal de la Inquisición, temido por todos, pues no era muy piadoso tanto con los que no eran católicos como con los que sí lo eran.

Este les dice que no hagan caso de lo que les han dicho y que aparte de robarles debían matarles, a cambio les darían veinte doblones más. Alatriste duda, pero le obligan a cumplir la misión.

Al día siguiente, por la noche, Alatriste y Malatesta acuden a cumplir la misión, y permanecen ocultos en la sombra a la espera de los dos ingleses. Cuando estos llegan empiezan a combatirse, y cuando el mayor, que luchaba contra Alatriste, es desarmado, pide cuartel para su compañero. Esto conmueve al capitán que le perdona la vida y además, desvía una estocada mortal de Malatesta al mas joven de los dos.

Diego los lleva a la casa del conde de Gualmedina donde descubre que los ingleses eran personajes de la realeza británica y que vienen a negociar el matrimonio entre la infanta doña María y uno de ellos, el príncipe Carlos Estuardo.

Alatriste pasa la noche en casa de su amigo pero debe volver a su apartamento donde duerme armado hasta los dientes, por si acaso.

Al día siguiente el teniente Martín le detiene y se lo lleva a una cabaña.

Iñigo en un acto de valentía los sigue y se queda esperando al capitán fuera. Dentro, en la casa, Alatriste se encuentra con uno de los enmascarados y con fray Emilio Bocanegra, que le interrogan sobre lo ocurrido con los ingleses y le dejan marchar sin más. Alatriste desconfía.

Al salir, le tienden una trampa e intentan matarlo unos hombres, entre ellos el italiano Malatesta. Con la ayuda de Iñigo, Diego consigue salvarse.

Mientras tanto, Iñigo se enamora de Angélica de Alquezar, hija de Luis de Alquezar secretario del rey. Inocentemente y sin saber la trampa que la niña le esta tendiendo, le cuenta todos los planes que él y Alatriste tienen.

Diego, ya un poco más tranquilo, va al teatro con Iñigo y sus amigos de la taberna, a ver una obra de Lope de Vega. Pero cinco espadachines le atacan y con mucho valor y la ayuda de Quevedo se enfrentan a ellos. Los ingleses que también estaban presentes al ver que el que estaba en peligro era el capitán no dudan en ayudarle. Por desgracia los guardias aparecen y se llevan a Quevedo, a Diego y a los espadachines que consiguen capturar, presos.

Al día siguiente, el capitán se encuentra con el conde de Olivares, y hablan del historial militar de Alatriste, pero lo que en verdad el conde quiere saber era quienes estaban implicados en la emboscada en la que Alatriste participó. Diego oculta la verdad y aparece Luis de Alquezar, quien implica indirectamente a fray Bocanegra, claro porque él era uno de los enmascarados.

Los ingleses vuelven a su país, pero como agradecimiento le dejan un anillo de oro y una letra de cambio en la que obliga a cualquier súbdito de Su Majestad Británica a ayudarle si lo necesita.

Fuera del edificio, Malatesta deja un recado a Iñigo( que estaba esperando al capitán), sobre asuntos pendientes que tiene con Alatriste.

PERSONAJES

Alatriste y Tenorio, Diego:

El capitán Alatriste; Arturo Pérez-Reverte

1582   Nace en un pueblo de Castilla la Vieja. Segundo hijo de una familia de hidalgos labriegos.
1595   A los trece años escapa de casa y de la escuela, donde había aprendido a leer ya escribir, algo de latín y las tres reglas. Va a Madrid con un amigo y consigue alistarse, diciéndose huérfano y mintiendo sobre su edad, como paje-tambor en los tercios que van a Flandes con el príncipe cardenal Alberto. En ese mismo viaje conoce a Alonso de Contreras, que deserta por el camino y a quien luego encontrará en Italia y en Madrid.
1596   Paje-tambor y mochilero en la compañía del capitán Pérez de Espila. Asiste a su primera batalla en el asalto de Calais. Asedio de Hulst. Durante el asalto a la Estrella y a los revellines, los mochileros y pajes se utilizan para un ardid y terminan socorriendo a sus amos. Alatriste es uno de ellos. Como premio, con otros, sienta plaza de soldado cuando aún no ha cumplido los quince años.
1597    Joven soldado en varios tercios. Lucha contra los Estados y contra Francia. Con Coloma. Encamisada de Amiens y saqueo de la ciudad. Conoce al que después será sargento mayor Idiáquez. Defensa de Amiens. Capitulación de Amiens tras seis meses y medio de sitio.
1598-1599   Sienta plaza como soldado en el tercio de Cartagena. Asedio y combate de Bomel. Defensa del fortín de Durango. Tiene 17 años y libra su primer duelo, en el que mata al adversario. Vive los motines de las tropas mal pagadas en los Países Bajos. Conoce a Martín Saldaña, a Sebastián Copons, a Lope Balboa y al sargento de caballos coraza Juan Vicuña.
1600   Batalla de Nieuport. Alatriste tiene 18 años, pero ya hace cinco que lucha en Flandes. Es un curtido veterano.
1601   Diecinueve años. Empieza el asedio de Ostende con su tercio. Participa en todos combates, primero bajo el mando del viejo conde de Guadalmedina, Fernando de la Marca, y luego con Spínola.
1602   Combates en el cerco de Ostende. Herida grave al recibir, durante al asalto a un baluarte, una disparo de arcabuz en la espalda. Dos meses de convalecencia.
1603   Segunda herida, en la cabeza, durante el asalto a un baluarte de Ostende.
1604   Tiene 22 años cuando toman Ostende. Se distingue en los últimos asaltos.
1605   El tercio de Alatriste participa en la marcha de Spínola en Frisia, desde Flandes a lo largo del Rhin por el arzobispado de Colonia. Tomas de Oldensel y Linghen frente al Nassau. Alatriste tiene 23 años.
1606   Encamisada del río donde gana el apodo de "Capitán". Continúa a las órdenes de Spínola. Lluvias a orillas del Isel durante la primavera y comienzos del verano. Muchas penalidades físicas y falta de dinero.
1607   Mala época, a sus 25 años. Duelos, pendencias y problemas.
1609   En abril, se firma la tregua de los doce años. Vuelve a España por Génova y por mar a Cartagena. Tiene 27 años y participa en la expulsión de los moriscos y en la represión de los rebeldes en Valencia. Asqueado, pide la baja en su tercio y se va a Nápoles.
1610   Veintiocho años. Alistado como simple soldado en el tercio de Nápoles. Embarcado en las galeras. Lucha contra turcos y berberiscos y contra venecianos. Navega por todo el Mediterráneo.
1612   Treinta años. Combate e incendio de la escuadra berberisca frente a La Goleta, con Santa Cruz.
1613   Capturada su galera por los turcos y él herido grave en una pierna, es liberado cuando lo llevaban cautivo, porque la galera turca apresada a su vez por otra de la Orden de Malta. Participa en las incursiones por levante con buenos botines. Buena vida en Nápoles. Conoce a Álvaro de la Marca, nuevo conde de Guadalmedina, que lo favorece. Encuentra a Contreras y navega con él.
1614   Treinta y dos años. Participa en la desastrosa jornada de los Querquenes. Salva la vida al conde de Guadalmedina. Conoce a Diego Duque de Estrada. Incursiones por Levante.
1615   Treinta y tres años. Acompaña a una flota de cinco barcos y 1.600 soldados y participa en la captura y hundimiento de muchas naves turcas. Buenos botines. Vive bien en Nápoles, pero tiene problemas con la justicia. Marca la cara de una mujer con la que convive, pues la encuentra con otro, a quien mata de una estocada. Huye a España gracias a la ayuda de su amigo Alonso de Contreras.
1616-1617   Malos tiempos. Miseria. Espadachín a sueldo en Sevilla y después en Madrid.
1618   Treinta y seis años. Ambrosio de Spínola levanta tropas para una nueva campaña en Flandes y se alista. Spínola se refugia en su cuadro durante una batalla y don Ambrosio en persona lo recomienda para plaza de sargento en su viejo tercio. Reencuentra a Lope Balboa y a Sebastián Copons. Camino de Flandes.
1619   Mata a un alférez en duelo y es degradado y va a ser ahorcado. Motín de (Maastrich), en el que salva la vida del maestre campo tras matar a tres soldados alemanes, y lo indultan.
1620   Treinta y ocho años. De nuevo como simple soldado, sale con Spínola de los Países Bajos junto a otros 8.000 solados para auxiliar al emperador Fernando. Invaden el Palatinado el 6 de agosto. Cruzan el Rhin 30.000 hombres y toman 30 plazas fuertes en seis semanas, hasta que llegan los fríos del invierno.
1621   Treinta y nueve años. Participa en la batalla de la Montaña Blanca junto a Lope Balboa, padre de Íñigo, y el que después será su capitán en Breda, Carmelo Bragado. Cuarta herida, de espada en el pecho. Su tercio vuelve a guerrear en los Países Bajos, al expirar la tregua de los doce años. Combates en Cleves, sitio de Berg?op?Zoom, retirada de Spínola ante su viejo enemigo Mauricio de Nassau Batalla de Jülich, donde muere Lope Balboa. El tercio es diezmado. Spínola le concede a Alatriste un beneficio de cuatro escudos que nunca le pagarán.
1622   El tercio viejo de Cartagena se reconstruye y es asignado a Gonzalo Fernández de Córdoba para luchar contra los protestantes. El 29 de agosto interviene en la sangrienta batalla de Fleurus contra las tropas del duque Christian de Brunswick y el conde Ernesto de Mansfeld. El tercio de Cartagena es aniquilado. Alatriste resulta muy gravemente herido. Licenciado, vuelve a España. Tiene 40 años. Íñigo va a vivir con él.
1623   De nuevo espadachín a sueldo. Tiene 41 años. Aventura de los dos ingleses (narrada en El capitán Alatriste), que lo enemista con el secretario del rey Luis de Alquézar, al temible inquisidor fray Emilio Bocanegra y al espadachín siciliano Gualterio Malatesta. Se recupera de su herida. Aventura del convento (contada en Limpieza de sangre), en que ayuda a unos conversos amigos de Quevedo, lo que le vale verse envuelto en una trama urdida contra él por sus citados enemigos y en la que Íñigo está a punto de servir como chivo expiatorio.
1624   Se alista de nuevo, llevando a Íñigo como mochilero. Génova. El camino español. Sitio de Breda y guerra de Flandes (narrados en El sol de Breda). Asalto y saqueo de Oudkerk. Invierno de guarnición en Oudkerk.
1625   Motín del tercio de Cartagena. Batalla de los Diques. Asedio de Breda. Alatriste participa en la encamisada del dique de Sevenberge. Combate del reducto de Terheyden. Asiste a la rendición de Breda, el 5 de junio. Tiene 43 años e Íñigo 15.
1626   Regresa a España por mar, junto con Íñigo. Se encuentra con Quevedo y con Guadalmedina en Sevilla. A través de ellos recibe un encargo procedente de las más altas esferas de la corte (contado en El oro del rey). Recluta una peligrosa tropa de jaques y valentones sevillanos, con la que asalta la urca flamenca Niklaasbergen, fondeada en San Lúcar de Barrameda. Audiencia en los Reales Alcázares de Sevilla, a sus 44 años.

Balboa y Aguirre, Iñigo:
El capitán Alatriste; Arturo Pérez-Reverte

1610   Nace en Oñate Íñigo Balboa y Aguirre, el 2 de abril. Hijo del soldado Lope Balboa y de Amaya Aguirre.
1621   Íñigo queda huérfano de padre tras la muerte de Lope Balboa en el cerco de Jülich, durante la guerra de Flandes.
1622   Íñigo viaja a Madrid y se instala en casa de Diego Alatriste, quien había jurado a su padre ocuparse del joven huérfano.
1623   Aventura de los dos ingleses (narrada en El capitán Alatriste). Conoce a la que será el gran amor de su vida, la bella y peligrosa Angélica de Alquézar. Íñigo interviene en el asalto al convento de las adoratrices benitas (referido en Limpieza de sangre). Es detenido por la Inquisición y liberado por intercesión de don Francisco de Quevedo.
1624   Íñigo en Flandes, como mochilero del capitán Alatriste(aventuras contadas en El sol de Breda). Golpe de mano de Oudkerk. Batalla del molino Ruyter.
1625   Asiste al motín de Oudkerk y al asedio de Breda. Participa en la encamisada de Sevenberge. Defensa del reducto de Terheyden. Presencia la rendición de la ciudad (el 5 de junio), cuando cuenta 15 años.
1626   Regreso a España por vía marítima. Reencuentro en Sevilla con Angélica de Alquézar. Participa en el asalto la urca flamenca Niklaasbergen, capitaneado por Alatriste (contado en El oro del rey). Asiste a la audiencia de los Reales Alcázares de Sevilla.
1627-1634   Diversas aventuras junto a Diego Alatriste. Íñigo sienta plaza como soldado en el cuerpo de correos reales. Tormentosa relación con Angélica Alquézar que durará hasta la muerte de la joven. Íñigo asesora a Diego Velázquez el cuadro La rendición de Breda.
1635-1642   Guerra franco-española. Íñigo sienta plaza en un tercio y participa en ella. Ofensiva contra París. Victoria de Fuenterrabía. Íñigo interviene en la guerra de Cataluña. Se distingue luchando allí contra los franceses y luego en Flandes. Asciende a alférez.
1643   Íñigo es alférez en la derrota de los tercios españoles en Rocroi. Herido en la batalla, quedará prisionero en Francia. Se evade y regresa a España.
1644-1659   Íñigo Balboa prosigue su carrera militar. Viajes por Flandes y el Mediterráneo. Capitán de una bandera, y luego teniente y más tarde capitán de la guardia española del rey Felipe IV, a quien escoltará a la Isla de los Faisanes para las paces con Francia.
1657   Íñigo se casa con Inés Álvarez de Toledo, marquesa viuda de Alguazas, y se retira de las armas y de la vida pública a los 47 años, sin que vuelvan a tenerse noticias de él, salvo la aparición posterior de los llamados Papeles del alférez Balboa, cuya fecha de redacción no ha podido ser establecida. Pese a su brillante carrera militar y a las dignidades que alcanzó en la corte de Felipe IV, Íñigo se firmará siempre alférez, grado que ostentaba en la jornada de Rocroi.

Alquézar, Angélica de:
El capitán Alatriste; Arturo Pérez-Reverte

Dama aragonesa, nacida en 1611 o 1612. Huérfana a temprana edad, fue recogida y educada por su tío Luis de Alquézar, secretario del rey. Introducida en la corte, fue menina de la reina . Mantuvo una ardiente y tormentosa relación de amor y odio con Iñigo Balboa, a quien conoció en 1623, la cual tuvo su apogeo hacia 1630?1634. De celebrada hermosura, fue retratada por Velázquez sobre 1635. Murió joven, sin alcanzar la treintena, antes de 1640.

Alquézar, Luis de:
El capitán Alatriste; Arturo Pérez-Reverte

Letrado aragonés, oriundo de la villa de Alquézar, en el somontano oscense. Nacido hacia 1570, estudió ambos derechos en Zaragoza e inició su carrera como escribano de la Real Audiencia de la capital aragonesa. Después de ascender con tesón en la administración, llegó al Consejo de Aragón hacia 1610. Contando con el apoyo de Olivares, alcanzó el preciado cargo de secretario real en 1623. Ese mismo año conoció a Diego Alatriste, con ocasión de la aventura de los dos ingleses, en la que el secretario real se alineó con la postura extremista de fray Emilio Bocanegra, frente a la moderada de Olivares, a cuyas instrucciones prefirió atenerse el capitán. A partir de ese momento, Luis de Alquézar sostuvo una enconada enemistad contra Alatriste, del que intentó deshacerse en varias ocasiones, por mediación del espadachín Gualterio Malatesta.

Balboa, Lope:

Soldado español nacido hacia 1575, de origen leonés y guipuzcoano de vecindad. Casado en Oñate con Amaya Aguirre y padre de Íñigo Balboa y de sus dos hermanas. Compañero de armas de Diego Alatriste, Sebastián Copons, Martín Saldaña y Juan Vicuña, junto a los que sirvió en el tercio viejo de Cartagena (desde 1598), participando en batalla de Nieuport (1600) y el sitio de Ostende (1601?1604). Fue el único superviviente, junto a Diego Alatriste, en la jornada en la que éste recibió el apodo de capitán (1606). Continuó en la milicia, junto a Sebastián Copons, durante la tregua de los doce años (1609?1621), y se reencontró con Alatriste en 1618, cuando éste se alistó en las nuevas tropas reclutadas por Spínola. Participó en la campaña del Palatinado (1620?1621) y murió de un tiro de arcabuz en un baluarte de Jülich (1621), ocasión en la que Alatriste le juró ocuparse de su hijo Íñigo, lo que haría al establecerse en Madrid, después de ser licenciado de la milicia.

Bocanegra, Emilio:
El capitán Alatriste; Arturo Pérez-Reverte

Fraile dominico, presidente del Santo Tribunal de la Inquisición. Opuesto a la política de Olivares, en especial respecto de su relación con los banqueros judíos portugueses, intentó por todos los medios obstaculizar sus proyectos, recrudeciendo el rigor de la persecución inquisitorial contra judaizantes y herejes. Enemigo mortal de Diego Alatriste, debido a que éste desobedeció sus instrucciones de asesinar al príncipe de Gales y al duque de Buckingham, cuando entraron de incógnito en Madrid en 1623, urdió varios planes contra él, junto con su aliado en la corte, el secretario Luis de Alquézar.

Cagafuego, Bartolo:

Valentón madrileño, más de palabra que de hechos. Conoció a Diego Alatriste cuando el primero estuvo preso en la Cárcel de Corte en 1623. Ese mismo año coincidieron en San Ginés, iglesia en la que ambos estaban retraídos para librarse de la persecución judicial. En esa época era jaque a sueldo y rufián, manteniendo relaciones con la prostituta Blasa Pizorra, cuyo chulo era. En 1626 fue condenado a galeras y librado por intercesión de Alatriste, al que acompañó en el asalto a la urca flamenca Niklaasbergen, en San Lúcar de Barrameda.

Calzas, Licenciado:
El capitán Alatriste; Arturo Pérez-Reverte

Abogado madrileño, amigo del capitán Alatriste y contertulio de la taberna del Turco. Experto en los tejemanejes de la justicia y sus corruptelas, presta a veces su consejo profesional a Alatriste y a sus amigos del hampa.


Caridad la Lebrijana:
El capitán Alatriste; Arturo Pérez-Reverte

Oriunda de Lebrija (Sevilla) y madrileña de vecindad. Trasladada a la corte sobre 1608, trabajó como actriz durante media docena de años, para ejercer después la prostitución (en una mancebía de la calle de las Huertas) por otros tantos, al cabo de los cuales (hacia 1620) adquirió con sus ahorros la Taberna del Turco, esquina de las calles de Toledo y del Arcabuz, a cosa de quinientos pasos (unos 350 m) de la Plaza Mayor. Propiamente, era un bodegón de comer, beber y arder, en el que además alquilaba habitaciones. En una de ellas se hospedaban, durante sus estancias en Madrid, Diego Alatriste (del que Caridad era amante) e Íñigo Balboa. En la taberna se reunía habitualmente el grupo de amigos de Alatriste: el licenciado Calzas, Sebastián Copons, el Tuerto Fadrique, el Dómine Pérez, Juan Vicuña y Francisco de Quevedo.


Copons, Sebastián:

Soldado aragonés, nacido en una localidad del pirineo de Huesca hacia 1580. Compañero de armas de Diego Alatriste, Lope Balboa, Martín Saldaña y Juan Vicuña, a los que conoce en 1598 sirviendo en el tercio viejo de Cartagena, participa en las guerras de Flandes (batalla de Nieuport en 1600, sitio de Ostende de 1601 a 1604). Sigue en la milicia durante la tregua de los doce años (1609-1621) y se reencuentra con Lope Balboa y Alatriste en 1618, cuando Spínola recluta de nuevo tropas para Flandes y participa en la campaña del Palatinado (1620-1621) y de nuevo en los Países Bajos, al expirar la tregua. Licenciado tras la aniquilación del tercio de Cartagena en la rota de Fleurus (1622), pasa a residir en Madrid, donde frecuenta, junto a sus antiguos camaradas, la Taberna del Turco. En 1624 se alista de nuevo y combate en Breda junto al capitán Alatriste y a Íñigo Balboa (1625), con quienes regresa a Sevilla y participa en el asalto a la urca flamenca Niklaasbergen (1626).


Fadrique, El Tuerto :

Boticario con tienda abierta en la madrileña plaza de Puerta Cerrada. Amigo de Diego Alatriste y contertulio de la taberna del Turco.

Guadalmedina, conde de:

Álvaro Luis Gonzaga de la Marca y Álvarez de Sidonia (más conocido como Álvaro de la Marca), segundo conde de Guadalmedina, Grande de España. Militar y poeta, participó en las campañas contra los piratas berberiscos en 1613-1615 y estuvo a punto de morir en el desastre de los Querquenes (1614), donde fue salvado por Diego Altariste, al que había conocido en Nápoles el año anterior y con el que mantuvo desde entonces una gran amistad. De vuelta en la corte, brilló como refinado aristócrata, tuvo éxito en el galanteo y en el juego, y fue celebrado como poeta, gran admirador de Quevedo, pero más afín a Góngora, a quien intentó favorecer tras la pérdida de su gran protector, el conde de Villamediana, asesinado en 1622. Ese mismo año sucedió al conde como Correo Mayor del rey, al que cada vez se hallaba más próximo, acompañándolo en sus salidas nocturnas y actuando como agente suyo en tramas políticas, como el encargo a Alatriste de asaltar la urca flamenca Niklaasbergen en 1626.

Malatesta, Gualterio:
El capitán Alatriste; Arturo Pérez-Reverte

Espadachín a sueldo y excelente esgrimidor, nacido en Palermo (Sicilia). Comenzó su carrera en su ciudad natal (que entonces formaba parte de la corona de España) y después se trasladó a Madrid, donde, tras actuar durante un tiempo por libre, entró como sicario al servicio del secretario del rey Luis de Alquézar. A consecuencia de una desavenencia con Diego Alatriste sobre el modo de realizar el asalto contra John y Thomas Smith (es decir, el príncipe de Gales y el duque de Biuckingham), en 1623, se convirtió en su enemigo mortal. Tras la estancia de Alatriste e Íñigo Balboa en Flandes, se reencontró con ellos en Sevilla en 1626.

Pérez, Dómine:
El capitán Alatriste; Arturo Pérez-Reverte

Jesuita madrileño, sacerdote en la iglesia de San Pedro y San Pablo de Madrid (antecesora de la actual colegiata de San Isidro el Real, en la calle de Toledo) y profesor en el adyacente Colegio de los Jesuitas (de ahí su título de Dómine).Amigo de Diego Alatriste, preceptor de Íñigo Balboa (al que inició en el estudio del latín en 1623) y contertulio de la taberna del Turco.

Saldaña, Martín:

Soldado retirado de los tercios de Flandes, en los que coincidió con Diego Alatriste (desde 1598), al que le uniría en adelante una buena amistad. Licenciado en 1609 por la tregua de los doce años, recaló en Madrid, donde (gracias a un cuñado mayordomo en Palacio y, según las malas lenguas, a las libertades que el corregidor se tomaba con su mujer) llegó a teniente de alguaciles. En 1623 fue el encargado de investigar el caso de la dueña que apareció estrangulada en una silla de manos, asunto ligado al asalto al convento de las adoratrices benitas en el que participó Alatriste.

Vicuña, Juan:
El capitán Alatriste; Arturo Pérez-Reverte

Extremeño, fue soldado en los tercios de Flandes, alcanzando el grado de sargento de caballos corazas (es decir, de la caballería pesada). Allí trabó amistad con Diego Alatriste en 1598?1599. Se licenció tras quedar manco de la mano derecha en la batalla de Nieuport (1600), por lo que recibió como beneficio la licencia para abrir un garito de juego (en cuya trastienda se ocultó Alatriste un tiempo en 1623, cuando lo buscaba la justicia). Es uno de los contertulios de la taberna del Turco.

ESTUDIO Y ANÁLISIS DE LA FORMA

Escribe de forma coloquial, pero cambia el lenguaje dependiendo del personaje, como por ejemplo con el Dómine Pérez, que utiliza el latín, o los nobles de la novela que intentan (aunque no siempre lo consiguen) ser un poco menos vulgares al hablar. Utiliza un lenguaje de aquella época, un castellano moderno pero con sustantivos difíciles (sobre todo para encontrarlos en el diccionario).

Al principio es un poco pesado de leer, por toda la información que nos da el escritor pero a medida que la historia se desarrolla la lectura se hace más ligera.

CRÍTICA PERSONAL

Este libro me ha gustado mucho más que El caballero de la armadura oxidada. Es el tipico libro de aventuras en el que la historia te engancha de tal manera que hasta que no te terminas el libro no lo puedes cerrar.

Una de las cosas que no me ha gustado es que Arturo deja demasiados elementos no completos para desvelarlos en próximas entregas.

Es muy facil de leer puesto que en su mayor parte el lenguaje que utiliza es muy actual exceptuando ciertas expresiones de la época en la que se desarrloa la historia.

BIBLIOGRAFÍA

-Diccionario de la Real Academia Española.

-Lengua castellana y literatura 3º y 4º de la E.S.O. Ed: Anaya

-Diccionario de sinónimos y antónimos. Ed: Anaya

-Internet (principalmente buscadores)

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