El Caballero de la carreta; Chrétien de Troyes

Literatura universal antigua. Épica artúrica. Novela y narrativa de caballería. Amor cortés. Argumento. Personajes

  • Enviado por: El remitente no desea revelar su nombre
  • Idioma: castellano
  • País: España España
  • 16 páginas
publicidad
cursos destacados
Iníciate con Ableton Live
Iníciate con Ableton Live
El curso da un repaso general por las órdenes y menús más básicos, para poder generar...
Ver más información

Curso completo de piano - Nivel básico
Curso completo de piano - Nivel básico
Este curso de piano está pensado para todos aquellos principiantes que deseen comenzar a tocar el piano o el...
Ver más información

publicidad

RECENSIÓN DE LANZAROTE DEL LAGO O EL CABALLERO DE LA CARRETA A LA LUZ DE LA FIN' AMORS DE TROVADORES Y DEL AMOR CORTÉS

Datos biográficos sobre Chrétien de Troyes:

Escritor francés que vivió y escribió en la segunda mitad del siglo XII. Escasean los datos biográficos sobre este creador de primer orden, a menudo considerado como el fundador de la novela moderna aunque escribía en verso. Lo que de él se sabe se debe a los prólogos de sus primeras obras, que en gran parte se perdieron, en los cuales dio a conocer a sus patrocinadores y su opinión sobre el arte de la novela, las teorías y normas (el código) del amor cortés, aunque lo que verdaderamente le interesaba eran las aventuras a las que rodeaba el amor cortés. Chrétien de Troyes comenzó su actividad literaria hacia 1155 o 1160, bajo el patrocinio de María de Champaña y de Felipe de Alsacia, conde de Flandes. Es probable que naciera en la ciudad de Troyes, pero ningún documento lo certifica. (Zaddy)

Chrétien encontraría la fuente de su inspiración innovadora en los «cuentos de aventura» bretones, que todavía pervivían entre los bardos de Bretaña. Sus novelas, escritas en verso octosílabo, narran una serie de aventuras y hazañas caballerescas, aunque la estudiada trabazón de los elementos simbólicos, la oposición de personajes arquetípicos y el planteamiento de las situaciones las convierte en auténticas novelas de tesis.

Ésta es posiblemente la cronología de las obras que del autor se conservan:

Erec y Enide (h. 1170); Cligès (h. 1176); Le Chevalier au lion y Le Chevalier de la charrete (ambos escritos entre 1176 y 1181) y Conte du Graal (1182-83)

Lanzarote o el caballero de la carreta (Lancelot ou le Chevalier de la charrette) fue concluido por Godefroi de Leigni. Chrétien escribió la obra por encargo de María de Champaña, cuya corte era un centro difusor de los valores del amor cortés, y que le habrá impuesto el tema y el tono del relato.(versos 1-30)

Temas básicos de la trama

En general la trama de la carreta no es tan sencilla como se ha querido sostener hasta ahora. Tiene que ver con el sufrimiento de la gente de Logres que ha sido mantenida prisionera en la tierra de Gorre. Las posibilidades dramáticas de la situación se crean cuando Meleagante secuestra a Ginebra y la lleva a Gorre haciendo que los caballeros de Logres, el reino de Arturo, hagan un inmenso esfuerzo en rescatarla, pero para ello el caballero que quiera rescatarla tendrá que entrar y salir de Gorre luego de desafiar a Meleagante en combate. El caballero Keu lo intenta pero fracasa. Después Galván lo intenta pero tampoco tiene éxito. Lanzarote, quien odia intensamente a Meleagante, intenta liberar a Ginebra y a los prisioneros y a partir de ahí surge una relación amorosa entre Lanzarote y Ginebra. Así es que en la trama se inmiscuyen los temas de liberación de los prisioneros, el amor de Lanzarote y Ginebra y el odio de Lanzarote y Meleagante.

BREVE RESEÑA

Esta novela de Chrétien empieza durante una fiesta de Ascensión en la que el rey Arturo se encuentra reunido con su corte. De repente entra en escena un caballero, Meleagante, que pretende la cautividad de los habitantes del reino. El desafío se complica hasta el punto de que el caballero huye y Keu y la reina Ginebra lo persiguen. Pero se trata de una trampa, y así Meleagante logra hacerlos prisioneros a los dos.

Galván que sale a rescatar a Ginebra, se encuentra con el caballero de la carreta y llegan a un castillo donde son debidamente atendidos por su dama. Al día siguiente continúan su camino de búsqueda cuando se encuentran a una doncella que les descubre el paradero de los prisioneros y el camino para llegar hasta ellos. A partir de este punto, los caballeros se dividen: Galván irá hacia el Puente Bajo el Agua, y Lanzarote hacia el Puente de la Espada.

En su búsqueda en solitario, Lanzarote va a parar a un prado con un vado, y allí sostiene una lucha contra el caballero que lo guardaba. Está a punto de perdonarlo cuando se aparece una doncella que le pide su cabeza. El próximo albergue de Lanzarote es un castillo también custodiado por una doncella. Finalmente, la doncella del castillo anterior decide acompañar un trecho a Lanzarote. Cabalgan juntos hasta que se topan con una fuente a cuyo lado había un peine. La doncella identifica el peine al de la reina Ginebra: una buena pista para proseguir el camino por aquella dirección.

Tras eludir el duelo de un caballero celoso enamorado de la doncella que acompaña a Lanzarote, llegan a un monasterio que tiene la tumba en donde yacerá Lanzarote cuando muera según la inscripción, que dice: “Aquel que sólo y por su propia fuerza consiga levantar esta losa, liberaría a aquellos y aquellas que yacen en cautividad en la tierra donde no sale nadie, ni siervo ni gentilhombre, una vez que ha penetrado en ella” (p. 53) De este modo, se evidencia que Lanzarote es el caballero que liberará no sólo a la reina ( esta predestinación está presente en toda la obra), sino también a todos los cautivos de la tierra de Logres, como se demuestra más adelante.

En cierto momento del relato la joven le dice (a Lanzarote) que, si le da permiso para retirarse, se volverá atrás. Y él le dice adiós con gesto alegre (p. 55). La marcha de la doncella se resuelve de esta forma tan simple, con las justas palabras que aquí se han mostrado. Chrétien no explica el porqué de la decisión de la doncella, algo que tampoco parece afectar demasiado a Lanzarote, el cual a partir de ahora continuará la marcha solo.

Al anochecer se instala en casa de un vavasor que le recomienda ir por un lugar mucho más seguro y largo para llegar al Puente de la Espada. Sin embargo, Lanzarote prefiere continuar la trayectoria en línea recta para llegar cuanto antes, a lo que el vavasor le comenta: si avanzáis por tal camino, mañana llegaréis a un paso donde al pronto podéis recibir gran daño. Su nombre el Paso de las Rocas (p. 58), por donde sólo puede cruzar un caballero. Debido a la insistencia de Lanzarote de ir por el camino más corto y al peligro que ello conlleva, dos de los hijos del vavasor le acompañan, ya que les parece un caballero admirable por su valor y no deben desaprovechar la oportunidad de hacerle lado.

Así pues, los tres llegan al Paso de las Rocas a la hora prima. En medio del paraje había una barrera fortificada sobre la que estaba apostado un hombre, el cual al verlos lanza un grito de advertencia y aparece sobre un caballo un caballero en la fortificación, armado con un luciente arnés, y acompañado por ambos lados de unos criados que empuñan hachas cortantes (p. 59) Se inicia entonces una breve lucha en la que Lanzarote sale victorioso.

La prueba ha sido superada con éxito y el caballero y los dos hermanos pueden proseguir la marcha. Con el propósito de hospedarles un hombre les dirige hacia una fortaleza que se alzaba sobre una colina ... El castillo estaba rodeado en torno por un alto muro y un foso. Apenas hubieron penetrado en el recinto, allí dejaron caer una puerta tras sus talones para impedirles salir de nuevo (61 y 62) Logran escapar derribando la puerta y en el exterior se encuentran en una batalla en la que, al parecer, se enfrentan habitantes del reino de Logres contra el de Gorre. Luchan los tres valientes hasta vencer la batalla a favor de los de Logres. Se albergan en casa de uno de los habitantes.

Al día siguiente cabalgaron desde la mañana al caer el sol sin encontrar aventura. Cabalgan en muy rápida carrera cuando muy tarde salieron de un bosque. Al salir contemplaron la mansión de un caballero (65) Ése será su último hospedaje antes de llegar al temido Puente de la Espada.

El Puente de la Espada constituye la prueba final que Lanzarote ha de superar para conseguir el propósito del caballero: rescatar a la reina Ginebra. Por ello, Chrétien enfatiza el carácter maravilloso del puente para intensificar más aún la escena. Como es de esperar en este tipo de relatos, Lanzarote logra pasar el puente, a pesar de las dificultades añadidas, y contempla como se levanta ante sí el castillo del rey Baudemagus: entonces ve ante él una torre tan fuerte como nunca en su vida había visto ninguna. La torre no podía ser mejor (77) Desde las ventanas del castillo Meleagante y su padre Baudemagus, han podido ver cómo increíblemente Lanzarote ha cruzado el temido puente. Este castillo es llamado Castillo de la Alegre Guardia, situado en Inglaterra, a varios días de Camelot a caballo, aunque su nombre no se revela.

Para poder hacerse efectivo el rescate de la reina Ginebra, antes tendrán que luchar en duelo Lanzarote y Meleagante. Así lo disponen, pero la batalla queda inconclusa. A partir de aquí se desencadena la trama más pasional del relato, en la que Ginebra desprecia a Lanzarote y éste desea morir en su infortunio. Pero el deseo de ambos es tan fuerte, que finalmente acaban consumando el acto sexual.

Hace tiempo que no hay noticias de Galván, que también había partido en busca de la reina Ginebra y que en su búsqueda había de llegar a través del Puente Bajo el Agua. Debido a su retraso, Lanzarote decide ir a buscarlo al sospechar que puede estar en dificultades. En esta tarea le acompañan servidores de la corte de Gorre. Entonces un enano sale al encuentro de Lanzarote y engañándole, consigue hacerle prisionero. Ante la tardanza de Lanzarote, el resto de caballeros deciden dirigirse al paso del Puente bajo el Agua y allí rescatan a Galván que había tropezado y caído al agua. De este modo, Galván y el resto de caballeros regresan al castillo de rey Baudemagus; si Lanzarote no aparece, irán en su busca cuando amanezca. Pero se presenta un paje ante los caballeros y les afirma que Lanzarote se encuentra a salvo en la corte del rey Arturo, así que la reina Ginebra y Keu pueden regresar allí con él.

Todo este embrollo no es más que una trampa que Meleagante ha preparado. El hijo de Baudemagus ha encerrado a Lanzarote en casa de su senescal, cuya esposa siente una gran lástima por el caballero y le deja asistir al torneo de Noauz con la condición de que regrese una vez terminado el torneo. Lanzarote cumple su palabra y vuelve a su prisión sin saber que el senescal y Meleagante se han enterado de su marcha y le reservan un destino peor: una torre construida en una isla, un sitio casi desierto y ordena a sus albañiles que no digan palabra de la existencia de esa torre.

A partir de aquí el relato es continuado por Godefroi de Leigni, uno de los discípulos de Chrétien de Troyes

Mientras tanto, en la corte del rey Baudemagus, Meleagante espera con ansias el día del enfrentamiento con Lanzarote, puesto que está convencido de que nunca podrá salir de la torre donde lo tiene cautivo: Aquel día muy alegre tenía su corte el rey Baudemagus en Bade su ciudad (132) Es la única vez en toda la novela que se cita el lugar concreto donde Baudemagus dispone de su corte.- Luis Alberto de Cuenca y Carlos García Gual advierten en un pie de página de su edición (132) que la ciudad de Bade corresponde en la actualidad a la de Bath, en el condado de Somerset-.

Cierto día, la hermana de Meleagante descubre el lugar donde se encuentra Lanzarote: sobre la orilla, junto a un brazo de mar, una torre: en una legua a la redonda no se veía choza, cabaña ni vivienda alguna. Meleagante había hecho encerrar allí a Lanzarote, pero ella no lo sabía (136) Y decide ayudarlo a salir por tener con él un don pendiente.

Galván se presta a la lucha con Meleagante ya que Lanzarote ha desaparecido, pero en el momento más inesperado se presenta el caballero de la carreta y explica cuánto le ha sucedido: Meleagante, el felón traidor, me ha tenido prisionero desde que fueron liberados de su tierra los cautivos, condenándome a vivir vergonzosamente en una torre, a la orilla del mar. Allí me hizo encerrar, y allí sufriría hoy el peor de los destinos, si no fuese por una mi amiga, una doncella a la que presté hace tiempo un pequeño servicio. A cambio de aquel favor, ¡gran galardón me ha vuelto! Gran honra he recibido de ella, e impagable servicio. En cuanto aquel a quien no amo en absoluto, de quien he recibido tanta deshonra, quisiera pagarle cuanto le debo en este lugar y sin tardanza (143) Finalmente, Meleagante es vencido y Lanzarote lo decapita.

EL AMOR CORTÉS O AMOR FINO (FIN' AMORS)

Nacido en Francia En el siglo XI y rápidamente expandido por toda Europa, el amor cortés tuvo en Leonor de Aquitania y su hija María de Champagne a sus dos grandes impulsoras; en Bernard de Ventadour y Chretién des Troyes a sus principales poetas y en el clérigo André le Chapelain al autor de sus reglas.

Los trovadores componían sus versos para ser cantados en las cortes europeas de los siglos XI y XII y que iban dirigidos a las damas de la corte, generalmente, por lo que tenían que cuidar el lenguaje.

En general se puede resumir en cuatro elementos las características del amor cortés: humildad, cortesía, adulterio y religión de amor. Es aquella relación amorosa en la que el caballero prendado de una dama noble se le entrega por entero, sometiéndose a su voluntad, dedicándose a servirla y obligándose a observar estrictas reglas de conducta erótica - discreción absoluta, paciencia ilimitada, rigurosa fidelidad- turbado cuando ve a su señora, suplicante cuando le habla, triste al alejarse de ella, dolorido si la descontenta, pero deslumbrado si obtiene sus favores y logra hacerla suya en apasionada unión de cuerpo y alma. Otro tópico fundamental de la narrativa ultrapirenaica fue el que sus personajes se movieran dentro de un marco geográfico de fantasía, una Europa y un mundo asiático poblados de islas y comarcas imaginarias donde a cada paso podían aparecer castillos fantásticos, surgir seres monstruosos y temibles gigantes y verificarse toda suerte de prodigios funestos o benéficos.

EJEMPLOS DEL AMOR CORTÉS EN LE CHEVALIER DE LA CHARRETE

El caballero de la carreta(ECC) es considerada la novela cortés (le Roman courtois) por excelencia. A lo largo del trabajo se ha dicho que ECC fue hecha por encargo, lo cual indica el tono del lenguaje de la historia y el tema en sí, ya que María de Champaña consideraba que el amor tenía que ser adúltero. Chrétien dice ya que mi señora de Champaña quiere que emprenda una narración novelesca, lo intentaré con mucho gusto: como quien es enteramente suyo para cuanto pueda hacer en este mundo (17) Temática y sentido se los brinda y ofrece la condesa: y él cuida de exponerlos, que no pone otra cosa que su trabajo y atención (17) Según Kelly (69)María de Champaña le dictó al poeta que ECC debía contener: amor como valor superior a todos los valores; el amor como fuente de superioridad física y moral; los amantes están dispuestos a obedecer los comandos del amor; y el amor es, o puede ser, adúltero.

El personaje central de la novela: Lanzarote es un modelo de “fin'amant” porque se somete a muchas aventuras y logra demostrar su fortaleza y fidelidad hacia su dama. Para ello vamos a analizar algunos apartados de la novela:

El capítulo del enano y la carreta, simboliza el primer conflicto “Amor-Honor” dentro de la literatura francesa. El protagonista tiene que escoger entre subir a la carreta de los condenados para encontrar a Ginebra, perdiendo así su honor, o no subir a ella para conservarlo, pero perdiendo el camino hacia su dama. Aquí se presenta el enfrentamiento razón y amor, y es el último el que prevalece, introduciendo así al héroe de la novela como un héroe cortés al decidirse por la carreta tan pronto como el enano que la conducía le dice que si se sube a la carreta encontrará a la reina un día después. La carreta significa deshonor ya que por aquel entonces las carretas servían como los cadalsos de ahora... para los asesinos y traidores, para los condenados en justicia... El que era cogido en delito era puesto sobre la carreta y llevado por todas las calles (23) Es por eso que en varias partes de la novela la gente se dirige al caballero para restregarle su deshonra, pero el caballero demuestra que él es un caballero valiente y digno de respeto y de admiración.

El castillo con la lanza en llamas

Como se ha dicho, la carreta es símbolo de deshonra y la gente que ve al caballero en ella ignora los motivos. Cuando el caballero de la carreta y Galván llegan a un castillo y van a acostarse y la doncella les explica que pueden usar dos camas, la tercera no y Lanzarote pregunta el motivo es regañado por la doncella: A vos no os toca en absoluto ni siquiera preguntar. Deshonrado está en la tierra un caballero después de haber montado en la carreta (26) y esta respuesta provoca en el caballero el deseo de dormir en la cama “prohibida”. A medianoche cae una lanza en llamas en la cama y el caballero apaga el fuego y empuña la lanza y la arroja en medio de la sala. No abandona por tal incidente su lecho, sino que se vuelve a acostar y a dormir con tanta seguridad como antes (27)

En el cruce de caminos Galván y el caballero encuentran a una dama a la que le preguntan si ha visto pasar a la reina. Aquí Galván como caballero le dice que a cambio de la información prometo a discreción poner a vuestro servicio, cuando os plazca, todo mi poder(29).mientras que Lanzarote como amante cortés le dice que, sin temor ni reparo, se pone y ofrece a su órdenes con toda su voluntad (29).

La dama con la que el caballero tiene que dormir (versos 943-48)

Aquí encuentra el caballero a una dama muy hermosa que le ofrece hospedaje con la condición de que se acueste con ella. Lanzarote acepta y le da su palabra de honor ya que él necesita posada y muy triste ante la propuesta le dice Doncella, por vuestro hospedaje os estoy muy agradecido. En mucho lo aprecio. Pero, si os place, prescindiría muy bien del acostamiento (35). La dama pone al caballero a prueba al fingir una violación en el cual también se halla involucrado todo un equipo de seis guardias. Lanzarote lucha porque ha dado su palabra y luego descubre que tal violación no iba a ocurrir, sino que su dama quería saber si el caballero era digno de acostarse con ella. Pero Lanzarote no deja de pensar en su amada Ginebra y es ella la que le da valor para enfrentarse a los guardianes y cumplir su palabra; pero la dama se retira al ver al caballero acostarse a su lado sin tocarla. Aquí Lanzarote se conserva casto por su amor hacia Ginebra.

Otra característica de novela cortés que aparece en estos versos es la descripción del castillo; como ya se ha dicho, la geografía en la que se movían los personajes era fantástica y aquí no encontraríase uno (Castillo) más bello de aquí hasta Tesalia. Estaba protegido en su circunferencia por altos muros y por un foso de agua profunda.. (35)

El peine que contenía mechones de Ginebra (44-45)

El caballero y la dama siguen su camino hacia Gorres y al lado de una fuente había un bloque de piedra, a su lado alguien había olvidado un peine . La dama lo reconoció como el de la reina Ginebra y ella lo quiere para sí. El caballero no lo reconoce a pesar de mirarlo con mucha atención, pero una vez la dama se lo dice, Lanzarote se vuelve loco con ese puñado de pelo de su amada porque sabe que va por el camino correcto y que cada vez se acerca más a su meta.

Lanzarote es valiente y es el más fuerte de todos los hombres él gana las batallas y sólo pierde o deja sin terminar las que le ordena su señora:

El cementerio del futuro (versos 1900-09)

El caballero y la dama siguen el camino y llegan a un convento y una vez allí un monje le enseña el cementerio adjunto y le indica las tumbas de los caballeros de la mesa redonda. Una de las tumbas es la más bonita y dice que “Aquel que sólo y por su fuerza consiga levantar esta losa, liberaría a aquellos y aquellas que yacen en cautividad en la tierra de donde no sale nadie, ni siervo ni gentilhombre, una vez que ha penetrado en ella” (53) y Lanzarote la levanta sin problemas. Estos versos nos muestran al héroe como un ser excepcional.

Llegada a Gorre y primer enfrentamiento a Meleagante

El requisito para liberar a los prisioneros y a la reina es que el caballero que los libere tiene que luchar contra Meleagante. En un comienzo la lucha es un poco pareja, luego en un momento Lanzarote muestra señales de cansancio debido a que no puede ver a su amada, o más bien no sabe dónde está, y es aquí donde por primera vez aparece el nombre del caballero: Lanzarote del Lago (87). El nombre lo revela la reina a una muchacha y ésta a gritos lo anima recordándole que es un hombre lleno de virtudes y que ha hecho muchas proezas, y en ese momento amor (hacia Ginebra) y odio (hacia Meleagante) hacen que crezca en el héroe la fuerza y la audacia. Meleagante es salvado porque la reina consciente a la petición del rey Bademagu, de interceder para que Lanzarote no lo mate a lo que el caballero responde: Puesto que deseáis que no le mate, yo también lo deseo (89)

El torneo

Durante el torneo, Lanzarote se comporta como todo un caballero y un héroe. Pelea solo, tan bien como 20 hombres, y cuatro veces mejor que el hijo del rey de Irlanda, el mejor caballero en el torneo después de él. Aquí Ginebra quiere saber si ese caballero que oculta su identidad es su amante y le envía un mensaje diciéndole que se comporte lo peor posible, lo cual él obedece y hace de buen grado, lleganto hasta tal punto que el público, que lo ha visto actuar muy bien, se burla de él. Cree que ha tenido suerte de principiante y lo desprecian. Al otro día, la reina le da la instrucción de lo mejor posible luego de saber a través de la doncella (su mensajera) que a su segunda petición de lo peor posible el caballero responde que hará lo que la reina le ordena. Al final del torneo, Lanzarote desaparece, pues le ha prometido a la mujer del senescal volver a su casa donde era mantenido prisionero por órdenes de Meleagante. Mientras tanto, en el torneo todos dicen que el caballero (Lanzarote) vale él por un millar de los valientes que no escasean en este campo. Ha vencido y sobrepasado a todos los caballeros del mundo. Nadie puede compararse con él...Tan bien hizo que al final del torneo, ambas partes dijeron sin mentir que no había tenido rival el caballero del escudo bermejo...Acto seguido, se alejó a toda velocidad.. cabalgando en línea recta hacia aquel lugar de donde había venido, con el fin de cumplir su juramento (128-9)

Lanzarote es generoso y piadoso

En una lucha sostenida contra un caballero, Lanzarote lo vence y cuando está a punto de matarlo, el caballero le pide que le perdone su vida. En ese instante llega una dama que le pide la cabeza del caballero al que ha vencido.El caballero (Lanzarote) se ha detenido indeciso, con la reflexión sobre si ha de dar la cabeza a la que ruega la decapitación o preferiría proteger al que ruega piedad para sí mismo... Generosidad y Piedad le invitan a contestar a ambos, porque es a la vez generoso y piadoso(72). La decisión de Lanzarote que a los dos quiere complacer, es la de luchar por segunda vez y que el otro caballero salve su cabeza, y le dice que no se moverá de su sitio durante la pelea. Lanzarote vuelve y gana la batalla y le entrega a la doncella la cabeza del perdedor. La doncella le promete a Lanzarote un galardón que llegará en su momento oportuno.(73)

Otra característica del “fin'amors cortés” es la relación (adúltera) amorosa entre el héroe y la dama casada, en este caso Lanzarote y Ginebra, esposa del Rey Arturo. Ellos no se abstienen del contacto carnal. Cuando se murmura de que Lanzarote ha sido hecho prisionero y ejecutado, esta nueva le llega a la reina Ginebra, quien está a punto de suicidarse al oir la noticia. La reina dice para sí: ¡Ay! ¡Cómo me reconfortaría y cuánto mejor me sentiría si, al menos una vez antes de muerto, le hubiese tenido entre mis brazos! ¿Cómo? Muy fácilmente: desnuda yo y desnudo él, para que mayor fuese el placer (97)

De esta manera Ginebra expresa su deseo y una vez resuelto el equívoco, Lanzarote y Ginebra acuerdan una cita frente a la ventana del aposento de ella, aprovechando la oscuridad de la noche. Ellos sólo pueden saludarse a través de los barrotes y sólo pueden cogerse las manos, pues los barrotes les impiden mayor contacto. Lanzarote pide reunirse con ella y si le da permiso, romperá los barrotes y se unirá con ella en su lecho. Nadie salvo vos puede impedirme reunirme con vos. Si me otorgáis licencia, el camino me es franco. Pero si no es de vuestro gusto, será tan peligroso que por nada del mundo pasaría (103) a lo cual la reina accede: Sí -dice ella, bien lo quiero. Mi voluntad no es lo que os detiene. Pero os conviene esperar a que esté acostada en mi lecho, y habréis de obrar en el mayor de los sigilos. No sería caso de broma ni motivo de diversión el que el senescal, que duerme aquí, se despertase a causa del aboroto (103)

Lanzarote rompe los barros y llega al lecho de la reina y por fin se satisface el deseo de los amantes: Ahora ve cumplido Lanzarote cuanto deseaba, pues que a la reina le son gratos su compañía y sus caricias y la tiene entre sus brazos y ella a él entre los suyos (104)

El modelo de mujer que sustenta el amor cortés no conlleva la maternidad. Lo que distingue a la mujer cortés es su refinamiento y su capacidad de expresar sus sentidos en forma elevada. La belleza física es correlativa a la perfección moral, y a las altas cualidades espirituales. Existe la concepción de una armonía entre cuerpo, mente y alma. Ginebra, corresponde a la figura de la Dama objeto de deseo del caballero. Chretien le confiere un poder absoluto a la reina. Gracias a ella, Lanzarote no decapita en el primer enfrentamiento a Meleagante, y en el torneo da tanto lo mejor como lo peor de sí con el mismo gusto sólo porque ella se lo pide. Lanzarote es esclavo de su dama y todo lo que hace por su amiga se llama amor y cortesía (99)

La figura antagonista en la novela ECC es Meleagante, y por tanto, este personaje tendrá las características contrarias del héroe cortés: grosero, traidor, presumido, desobediente, orgulloso:

En la corte del Rey Arturo, él se presenta sin respetar las normas de cortesía: El caballero con tales arreos se llegó ante el rey, adonde estaba Arturo sentado entre sus barones, y, sin saludarle, así dijo (18)

En la misma corte cuando todos los prisioneros han vuelto con la reina, Meleagante tiene una cita con Lanzarote, puesto que la lucha en la corte del rey Baudemagus ha sido detenida a petición de la reina. Meleagante no ve a Lanzarote (cosa clara puesto que él mismo lo había hecho encerrar en la torre, pero nadie lo sabía) y acepta que sea Galván quien se le enfrente en un año si Lanzarote no llega a la cita. Luego ante su padre, el rey Baudemagus, comenzó a alardear y a jactarse, aparentando una valentía de mérito singular (132)

El orgullo de Meleagante es su perdición. Este personaje que como dice su padre “verdad es que se humilla quien tiene buen corazón, pero el loco y el engreído no tienen salvación posible. Por ti lo digo hijo, porque tu carácter es tan duro y tan seco que no conoces la dulzura, ni la amistad. Tu corazón no sabe lo que es la piedad: la locura lo ha extraviado. Es por eso por lo que te desprecio, ello te hará caer... Un valiente no necesita alabar su valor para ensalzar sus hechos: sus proezas se alaban por sí solas.(134) y las palabras del padre son como un predecir. Meleagante ya está perdido porque Lanzarote es el más fuerte entre todos y son sus obras las que hablan por sí mismas mas no sus palabras. En el encuentro en la corte del rey Arturo cuando Meleagante tan seguro de sí mismo se aparece con la confianza de ganar el combate frente a Galván se aparece Lanzarote. Meleagante no contaba con que Lanzarote pudiera ser rescatado y en la corte al enterarse de la llegada de Lanzarote se reprocha el no haber ido a la torre para cerciorarse de que Lanzarote aún estuviera allí encerrado, pero es demasiado tarde y en esta ocasión la reina no detiene la batalla y el villano muere en manos del héroe.

Conclusión

A lo largo del análisis hemos visto que Lanzarote es el ejemplo del héroe del amor cortés por las pruebas de amor a las que es sometido: montar una carreta, símbolo de vergüenza y pérdida del honor en el siglo XII; aguantar pacientemente el enojo de Ginebra al final de su búsqueda; actuar deliberadamente como un cobarde durante un torneo, lo cual compromete su honor, y en otras ocasiones tiene que reprimir su miedo y su deseo. Además, este caballero y amante demuestra en numerosas ocasiones su valor y su fortaleza y que la fuente de esas cualidades es su amor por Ginebra. Lanzarote, cuyo nombre permanece oculto buena parte del relato - ya que es presentado como el caballero de la carreta, aumentando la tensión y el deseo en el lector de saber cómo se llama ese valiente caballero predestinado a salvar a la reina- es el héroe cortés sometido a muchos contratiempos de los cuales sale vencedor y aunque ama a la mujer del rey Arturo, sirve al rey y a pesar del adulterio en ningún momento vanaglorea que su amor sea correspondido porque Ginebra tiene que conservar su posición y los dos tienen que esperar el lugar idóneo y adecuado y el momento oportuno para manifestarse mutuamente su amor.

El caballero de la carreta es el mejor ejemplo de novela cortés. Además, el autor muestra su visión del mundo y de la vida humana; y tanto en ella, como en sus otras obras, Chretien recoge y refleja la herencia de todo aquello que, antes de él, durante seis siglos, los hombres habían imaginado, sentido, pensado: la cultura de la tradición clásica y el espiritualismo cristiano, el sentido heroico de la vida, propia de la narrativa carolingia, y el gusto exquisito por la refinada elegancia propia de la cortesía trovadoresca; y el sentido agudo del misterio del mundo y de lo prodigioso que existe en el mundo de la naturaleza; el ansia de lo sobrehumano y sobrenatural unida a una vigilante sentido de la realidad humana y terrena (A. Viscardi)

OBRAS CONSULTADAS

Baumgartner, Emmanuèle.Etudes littéraires. Chrétien de Troyes. Presses Universitaires de France. Paris 1992 (pp 31-35; 59-73)

Holmes, Urban T. Chrétien de Troyes.Twayne Publishers, Inc. New York: 1970 (pp 13-15 y 87-101)

Kelly, Douglas. Sens and conjointure in the Chevalier de la charrette.Mouton & Co. The Hague: 1966(pp 68-70 y 98-165)

Noble, Peter S. Love and marriage in Chrétien de Troyes. University of Wales Press. Cardiff: 1982 (pp 65-82)

Troyes, Chrétien de. El caballero de la carreta. Alianza Ed: Madrid 2002

Viscardi, Antonio. Le letterature d'oc et d'oil. Firenze: Sansoni, 1967

Zaddy, Z. P. Chretien studies. University of Glasgow Press. Glasgow 1973 (pp 110-158)