El caballero de la armadura oxidada; Robert Fisher

Literatura universal contemporánea del siglo XX. Narrativa. Novela histórica. Novelas de caballerías. Mago Merlín. Motivación y autoestima. Argumento

  • Enviado por: Zmith
  • Idioma: castellano
  • País: México México
  • 2 páginas
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El Caballero de la Armadura Oxidada

Con el continuo desarrollo personal de uno mismo a lo largo de nuestra vida, nos vamos dando cuenta de que aquello que quizá siempre quisimos creer de nosotros mismos, muchas veces dista tanto de la realidad que nos llega a atrapar en un mundo formado por gruesas capas que conforman una armadura personal que muchos de nosotros llevamos acuestas, armadura formada por el ego, por la envidia, por la ambición y por todos aquellos vicios que por desgracia tanto caracterizan al seres humanos y hacen de esta presa fácil para corromperlo y olvidarlo de aquello que siempre debió de haber amado: a sí mismo. Para poder así disfrutar al máximo el producto de su propio esfuerzo personal.

Esta agradable narración nos relata prácticamente las características del hombre moderno a través de una analogía entre nuestro comportamiento y la armadura que impide al caballero liberarse por completo. La trama es esta:

Un caballero en un lejano lugar, a lo largo de su vida a vencido a grandes y feroces dragones, salvado doncellas, salvando reinos y protegiendo a muchos poblados, todo este esplendor le brindan riqueza al caballero que se ve reflejada en su gran y hermoso castillo en el que habitan su esposa Julieta y su hijo Cristóbal. El poder engaña al caballero y este asegura por sobre todas las cosas ser bueno, generoso y amoroso. Pero la realidad es otra pues se olvida de sus seres queridos, los desplaza a un segundo lugar, hasta tal grado que Cristóbal llega a desconocer por completo a su padre ya que esté, tras el gran prestigio que le brinda su armadura decide colocársela permanentemente. Ante esta situación Cristóbal y Julieta piden al caballero quitarse la armadura para conocer al hombre que se encuentra detrás de ella, pero la sorpresa es que la armadura había permanecido tanto tiempo con el caballero que termina adherida a esté imposible de retirar por cualquier medio posible.

El caballero se entera que el mago Merlín puede ayudarle y decide salir en su búsqueda a lugares desconocidos en donde solo la desesperación podría conducir pues con la armadura colocada en todo su cuerpo el caballero queda imposibilitado para alimentarse y desplazarse libremente. Tras una larga búsqueda logra encontrar al mago Merlín (o mejor dicho, Merlín encuentra al caballero). El caballero (y es lo que debemos hacer primeramente todos nosotros para afrontar nuestros problemas y tener armas con que hacerlo) logra dar el primer paso para liberarse de su armadura y es el aceptar que durante mucho tiempo se negó la oportunidad de escuchar a los demás, se negó el derecho a sentirse vivo, a sentir el amor y el fraternal y hogareño espíritu de ser papa y esposo, derramando sinceras lagrimas de arrepentimiento por lo que no quiso hacer ya que siempre tubo la oportunidad de hacerlo. Merlín brinda consejo al caballero y lo consuela afirmándole que el mismo puede liberarse de la propia armadura que se formo encontrándose consigo mismo (siguiendo el camino que cada persona debe de seguir para ser completamente feliz, la verdad por sobre todas las cosas, el conocimiento para entender y la voluntad y osadía para afrontar) le explica que la única manera es aceptarse y conocerse a si mismo, aceptar la vida con sus mieles y hieles. El caballero debe de seguir el sendero de la verdad y hacer frente a cada uno de los tres grandes obstáculos con los que tendrá que lidiar.

Durante su travesía el caballero logra abrir sus pequeños ojos y ver más allá de sus narices comprendiendo que no era aquel hombre dulce y agradable, aprendió que la felicidad no se encontraba en el campo de batalla sino en su propio corazón. Durante la jornada de viaje logran llegar con el primer obstáculo que es el castillo “del silencio” en el cual logra darse cuenta de cómo uno mismo crea sus propios obstáculos y barreras para evitar hacer frente a nosotros mismos, es decir, el evitar la realidad y vivir con simples suposiciones acerca de lo que solamente creemos ser, viviendo en un mundo en donde solo vemos y sentimos lo que queremos ver y sentir, de tal manera que cuando por fin uno logra escucharse a si mismo y puede aceptar sus carencias o defectos puede salir victorioso de este gran castillo, al termino de su primera victoria se da cuenta de que lo que verdaderamente podía liberarlo de la armadura eran sus propias lagrimas generadas por la belleza del alma y la sensibilidad del corazón.

En el segundo castillo llamado “del conocimiento” el caballero puede conocerse de una manera muy profunda por medio de su “Yo” interno con quien dialoga internamente y se cuestiona como durante toda su vida se la paso evadiendo responsabilidad, buscando solamente culpables que no fuesen él, buscando siempre causas y motivos y no aceptando simplemente las cosas como son, se da cuenta de que nunca se había amado así mismo por lo que recurría al amor de su esposa, de su hijo y de sus grandes logros obtenidos. Somos seres inmensamente bellos y perfectos que hacen de todos y cada uno de nosotros un don, sucede que creamos nuestras propias barreras que logran convertirse en hábitos que a base de su repetición moldean gran parte de nuestro comportamiento y hacen que nuestro verdadero “yo” inmensamente bello se distorsione en el exterior producto de la ambición mental del ser humano por querer ser mejor y tener más que otros, siendo lo correcto la ambición del corazón por dar más y mejor para mi mismo y para los demás. Aceptando esto, el caballero se desprende de gran parte de su armadura y puede enfrentarse al último castillo.

En esta ultima lección de conocimiento interno el caballero se enfrenta a sus miedos y temores en el castillo “de la voluntad y la osadía” en donde aprende que el conocimiento de uno mismo puede vencer a nuestros mas terribles miedos. Terminando así de desprenderse la ultima pieza de su armadura aprendiendo y amando cada segundo de la vida para saber vivir y aprovechar al máximo la vida del hombre.