El arte de escribir

Comunicación. Lengauje. Composición literaria

  • Enviado por: Gameover
  • Idioma: castellano
  • País: España España
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El arte de escribir Fotocopias

  • El lenguaje, medio de comunicación

  • El lenguaje es la facultad que posee el ser humano de utilizar sonidos articulados (signos orales) y sus representaciones gráficas (signos escritos) para comunicarse con sus semejantes. El mejor lenguaje será el que con más facilidad lleva a otros lo que queremos decir.

    Redactar bien consiste en expresarse por escrito con exactitud, claridad, concisión, originalidad, meditación y dominar el tema a tratar.

  • La composición literaria

  • La composición literaria es el arte de desarrollar un tema. Sus frases son: invención, disposición y elocución.

    Todo escrito tiene que someterse a ciertas reglas y principios de composición para evitar la anarquía y sea un todo armónico.

    La composición literaria, es por tanto, el arte de desarrollar un tema, se descompone en tres fases:

    - la invención o investigación y la búsqueda de la idea.

    - la disposición o procedimiento por el que se ordena tales ideas.

    - elocución o modo de expresión de nuestro pensamiento.

    Suele producirse en nuestra mente de un modo casi simultáneo: mientras se escribe, se va elaborando la idea y su propio desarrollo.

    La invención

    Este proceso consta de:

    - Elegir el tema de redacción

    - Anotar el tema y todo lo que se conoce del mismo

    - Buscar información y tomar notas sobre las ideas más confusas o menos conocidas, datos y ejemplos.

    Inventar no es sacar algo de la nada, es encontrar halla. La invenciones supone un esfuerzo para encontrar un tema y todos los detalles con él relacionados.

    La redacción elegante y correcta puede aprenderse, según Teófilo Gautier “quién no ha imitado nunca, no ha sido nunca original”

    La imitación se puede recurrir a ella en nuestros primeros pasos por el largo camino del arte de escribir, después ... hay que saber soltarse y caminar por nuestra propia cuenta.

    No todo el mundo sigue el mismo procedimiento.

    El éxito de que un tema nos guste o no, será consecuencia de nuestra capacidad para desarrollarlo.

    La disposición

    - Elaborar un esquema organizando el material

    - Aclarar y aumentar las ideas

    - Suprimir los detalles superfluos que no tengan relación con el asunto fundamental.

    Es el arte de ordenar lo que se va a crear, lo que ha de ir al principio y lo que hay que situar después.

    El interés de un escrito según Albalat depende de la relación entre las partes, de su gradación y agrupación.

    En resumen la disposición es el equilibrio entre la inspiración y el orden.

    En esta fase de la composición es el momento en el que hay que amputar todo lo que sea necesario.

    La elocución

    - Escribir un primer borrador del texto y corregir su organización y cómo se expresa cuantas veces sea necesarias.

    La elocución se refiere a la forma.

    La elocución o expresión por escrito de las ideas surgidas con la invención y dispuestas según el planteamiento previo.

    Ya tenemos el tema de nuestro trabajo; hemos dispuesto y ordenado los materiales; sabemos cuál será el principio, la médula y el final de nuestra obra; sólo falta realizarla, plasmarla, ponerse a escribir.

    Ahora, procuraremos trasladar al papel todo lo que juzguemos propio y adecuado.

    Es precisa la observación inédita, evocar cosas en la que no se suele pensar, hacer llamativas las que ya se han dicho.

    El retoque

    - Redactar el texto definitivo empleando el vocabulario preciso en estructuras lingüísticas correctas y cuidando el estilo, la ortografía y la presentación del escrito.

    - Escribir varios títulos y seleccionar el que mejor resuena la idea general.

    Todo lo escrito ha de considerarse como un bosquejo que ha de ser revisado, corregido y ... abreviado.

    Este es el momento de procurar la palabra exacta.

    En esta fase de la corrección y el retoque es recomendable leer en voz alta lo escrito, para detectar posibles defectos en la armonía.

    Se tiene que dejar reposar lo escrito para luego proceder a su retoque y corrección, al releer el trabajo tiene que existir cierta distancia entre la obra y el autor.

    El oficio y la inspiración

    - El oficio de la inspiración son complementarios e inseparables.

    El oficio y la inspiración vienen a ser lo mismo o son estados complementarios que, desunidos, valen de poco.

    La improvisación y la técnica

    - La improvisación es consecuencia de la técnica del escritor.

    No hay discurso mejor improvisado que el preparado paciente, detallada y constantemente. La rápida improvisación propia de un escritor avezado, de un periodista ducho en el oficio, no es otra cosa que la consecuencia de una preparación continua, de un oficio largo.