El Arte de amar; Erich Frömm

Psicosociología. Amor. Objetos amorosos. Tipos: fraternal, erótico, maternal, a Dios y a sí mismo. Freud y Marx

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El Arte De

Amar

Erich Fromm

Siddhartha Pinzón 1-Bach A

Índice

Pág.

% Introducción....................................................01

% Es el amor un arte?.........................................03

% Los objetos amorosos........................................05

• Amor fraternal............................................05

• Amor materno.............................................05

• Amor erótico...............................................06

• Amor a si mismo.........................................07

• Amor a Dios................................................07

% Colusión..........................................................

Introducción

Erich Fromm nació en Frankfurt (Alemania) en 1900, de padres y descendiente de una familia judía. Cuando estalló la Primera Guerra Mundial tenía tan sólo 14 años y se quedo realmente impresionado por la naturaleza de la conducta humana, incapaz de comprender un acto tan irracional. Durante su etapa escolar, Fromm estudio con gran interés a Freud y Marx, encontrando en Freud una forma de comprender la personalidad humana y las influencias sociopolíticas expuestas por Karl Marx. Fromm luego estudio filosofía en la Universidad de Heidelberg en 1922, y se especializó en psicoanálisis en la Universidad de Munich y en el Instituto Psicoanalítico de Berlín, fundado por Freud. En 1925 comenzó a desempeñar como psicoanalista, anteriormente siendo nombrado profesor de la universidad de Frankfurt, su ciudad natal. Durante los años 30 se empezaron a conocer sus primeros trabajos sobre psicología religiosa, trabando cercanamente con pensadores de la Escuela de Frankfurt, tales como Marcuse, Adorno o Benjamin.

Fromm visito por vez primera los Estados Unidos en 1933, pero el ascenso de Hitler al poder en Alemania se vio obligado, y prefería, a establecerse permanentemente en los Estados Unidos, adquiriendo mas tarde la nacionalidad estadounidense. Durante su tiempo en los estados Unidos llego a ser profesor en las universidades de Columbia, Michigan, New York y Yale, en el Bemmington College de Vermont y en el Instituto Americano de Psicoanálisis. A menudo Fromm se veía envuelto en cuestiones socio-políticas por las que sentía un verdadero interés (como el tema de la libertad). En 1941 Fromm publico su obra que le dio realmente a conocer “El miedo a la libertad”; esta fue muy traducida y divulgada, ya que trataba temas de gran interés, como el movimiento nazi. Algunos han denominado este tratamiento del movimiento nazi como una interpretación "sociopsicoanalítica". Es en esta obra además donde Fromm manifestaría un alejamiento definitivo de Freud.

En 1949 Fromm se traslado de los Estados Unidos a Cuernavaca en México, donde seria profesor de la universidad de Cuernavaca. Fromm desarrollo una teoría que llamó "socialismo humanista comunitario", la cual fue desarrollando acorde con sus ideas previas. La finalidad de este "socialismo humanista comunitario" era básicamente devolver al ser humano aquellas capacidades que no puede desplegar por causa de la enajenación a que está sometido.

“La sociedad sana” (1955) y “El arte de amar” (1956) aseguraron su prestigio, sobre todo en ambientes universitarios. En estos trabajos escribió sobre su teoría del "amor maduro" como ingrediente y factor esencial para una realización individual que permitiría escapar a la demencia y distracción causada por la sociedad de consumo o la omnipotencia del propio Estado. Fromm se empeño en armonizar y combinar el marxismo y el psicoanálisis, al mismo tiempo que abrazaría en su pensamiento las aportaciones de Oriente, siendo fruto de esta reflexión su obra “Budismo zen y psicoanálisis”. Otras obras de Fromm son “El hombre para sí mismo” (1947), “El lenguaje olvidado” (1951), “La misión de Sigmund Freud” (1956), “Más allá de las cadenas de la ilusión” (1962), “¿Tener o ser?” (1966) o “La anatomía de la destructividad humana” (1973).

En 1962 Fromm fue nombrado profesor de la Universidad de Nueva York. Durante este tiempo recorrió muchos países dictando cursos y dando conferencias y discursos. En 1980 Erich Fromm falleció en Murallo (Suiza) el que se consideraba uno de los líderes y principales exponentes del movimiento psicoanalítico de este siglo.

El arte de amar” (1955) es considerada una de sus obras maestras de Fromm, y reforzó el prestigio que ya se había ganado. Esta, además, es una de las obras en la cual Fromm aplica teorías y sistemas psicoanalíticos a problemas sociales y culturales. Esta nueva forma y sistema de analizar problemas casuales fue lo que le hicieron a Erich Fromm un pensador tan celebre por todo el mundo.

En el prefacio del “El arte de amar” Fromm empieza con advertirnos e informarnos que el libro no es un simple manual o compendio sobre el arte de amar, sino que las intenciones del libro son demostrar y certificar que el amor en si (ya sea ser amado, o amar) no es una emoción o sentimiento fácil para nadie, ya sea cual sea la madurez de los sujetos en cuestión. Fromm comenta que para que el amor que experiencemos tenga algún éxito, primero tenemos que desarrollar nuestra personalidad total; Fromm continua explicándonos que para llegar a poder ser amado con éxito, primero tenemos que aprender ha amar nosotros.

Fromm nos aclara en el prefacio que en “El arte de amar” aparecen varias ideas que ya había expuesto en libros anteriores, pero comenta que esta repetición la ve necesaria, ya que son conceptos esenciales para poder analizar y comprender el arte de amar. “El miedo a la libertad”, “Ética y psicoanálisis” y “Psicoanálisis de la sociedad contemporánea” son algunos de los libros que aportan ideas importantes a “El arte de amar”, aunque Fromm menciona que las ideas no son repetidas, sino que se puede considerar mas de una recapitulación, además de que muchas de las ideas Fromm las lleva “mas allá” , muchas adquiriendo una nueva perspectiva ya que se centran alrededor de un tema totalmente distinto, alrededor del tema del arte de amar.

En el siguiente trabajo monográfico he decidido analizar y trabajar sobre los temas que me han parecido tanto mas interesantes como relevantes a la finalidad del libro en si. La primera sección que analizo es la parte del libro en la que Fromm discute si el amor es un arte o no; me pareció esta la parte mas relevante ya que de alguna forma introduce el resto del libro y crea una base sobre la que Fromm puede luego hacer mas argumentos. El segundo tema de los que que trata Fromm que he decidido analizar es el de los objetos amorosos; esta sección del libro mantuvo mi interés bastante alto, ya que es una sección con la que me pude relacionar y entender a base de mis propias experiencias. Por ultimo, decidí analizar y trabajar sobre la sección de la práctica del amor, básicamente por las mismas razones que los objetos amorosos.

Es el amor un arte?

En la sociedad que vivimos el amor es visto como una simple sensación agradable y placentera con la que nos encontramos a cierto tiempo en nuestra vida. Pero Fromm argumenta que el amor es un arte, y que como todo arte requiere conocimiento y esfuerzo.

Esta creencia que tiene la sociedad sobre el amor lleva a que la gente caiga en el la conclusión errónea de que no hay nada que aprender sobre el amor. Esta creencia lleva a que los problemas amorosos se centren en ser amado y de cómo encontrar a alguien que les ame, y no en amar o en la capacidad y técnica de amar.

La búsqueda de alguien que les ame lleva a que la gente siga una serie de caminos distintos. Uno de estos caminos, usado mayoritariamente por los hombres, es el de hacerse atractivo a través de crear una imagen poderosa, teniendo éxito y haciéndose rico. Otro sistema utilizado comúnmente es el de crear un atractivo físico mediante el cuidado del cuerpo, la utilización de la ropa, etc. Fromm comenta que en general la búsqueda de alguien que les ame lleva a que la gente utilice una mezcla de popularidad y sex-appeal para atraerles.

Fromm discute que la creencia que no hay nada que aprender del amor tiene sus raíces en la forma que la gente busca ser amado, y no amar; es decir que se le da la importancia al objeto frente a la función de amar. Es por esto por lo cual se piensa que los problemas amorosos son o provienen de la persona a quien amamos y/o nos ame, y no de facultad y habilidad de amar.

Fromm hace una interesante observación sobre la forma en la que parece funcionar el “mercado” amoroso. Fromm afirma que las relaciones amorosas humanas en la sociedad de hoy en día siguen el mismo esquema que en el mercado de bienes y de trabajo; es decir la idea de un intercambio mutuamente favorable. Un ejemplo que pone Fromm es el que tener una pareja atractiva sea un premio que se quiera conseguir.

Fromm también le da importancia a la diferencia entre enamorarse y permanecer enamorados. Parece ser que el acto de enamorarse según Fromm es influido por el misterio que presenta la otra persona, ya que el un mundo por conocer, y por lo tanto todo que se conoce de esa persona es nuevo y mantiene el interés. Pero Fromm comenta que una vez que todo es conocido que el interés se pierde, ya que lo que inicialmente causa el enamoramiento se ha perdido; Por lo tanto la base sobre la que este amor había sido creado ha desaparecido, y lógicamente el amor para de existir también.

Pero Fromm discute que el amor en si es un arte (como es el vivir), y no simplemente una sensación placentera como es vista por la sociedad. Y al igual que todo arte requiere un dominio de la teoría del amor, y un domino de la practica. Este dominio lo adquirimos a través de un proceso de aprendizaje, pero en el proceso de aprendizaje Fromm comenta que nada puede ser para nosotros mas importante que el amor; El amor, y el aprendizaje de tal, tiene que ser lo mas importante el mundo para nosotros. Fromm comenta que una de las razones por la cual la gente comúnmente no consigue dominar el arte del amor es que no le dan suficiente importancia al amor, frecuentemente dándole mucha mas importancia al éxito, prestigio, dinero, poder, etc.

Los objetos amorosos


Fromm comenta que un error comúnmente cometido es pensar que sólo amamos a una determinada persona, pero esto en su opinión no es nada mas que “una relación simbiótica” o “egotismo ampliado”, causado de nuevo por creer que el amor esta constituido por el objeto del amor y no la facultad y habilidad de amar. Fromm luego describe esta misma idea desde otra perspectiva, haciéndolo además muy poéticamente escribiendo "si amo realmente a una persona, amo a todas las personas, amo al mundo, amo la vida"; con esta frase parece intenta representar que el amor es si no esta constituido por el sujeto, sino por el acto de amar, y cuando uno verdaderamente conoce el arte de amar, ama a todos. Pero Fromm comenta que esto no para el que podamos distinguir diversos tipos de amor.
Los distintos objetos amorosos que distingue Fromm son: el amor fraternal, el amor materno, el amor erótico, el amor a sí mismo y el amor a Dios.

Amor fraternal
Fromm explica que el amor fraternal se entiende como el amor a todos los seres humanos; un ejemplo que nos da es es de como Jesús decía a sus discípulos que amaran a su prójimo como a sí mismos. Fromm comenta que el amor sólo comienza a desarrollarse cuando amamos a quienes no necesitamos por un fin egoísta; es decir que el primer paso en aprender el arte de amar y dominar este, es amar a los que le rodean a uno, a pesar de que este amor no tenga ningún tipo de beneficio o refuerzo aparente.

Amor materno
Fromm comenta que de este tema y de este tipo de amor ya se ha hablado (incluso él en libros previos) mucho; sin embargo, Fromm dice que queda muchas observaciones por añadir. El amor materno no sólo contribuye a la conservación de la vida del hijo y su crecimiento, sino que también debe incluir en el niño el amor a la vida. Fromm comenta que el amor madre-niño crea una clase de dependencia del niño necesaria; A diferencia del amor erótico en el cual dos seres independientes y separados se unen y vuelven uno, en el amor materno Fromm argumenta que dos seres que estaban unidos y eran uno se separarán y forman seres independientes. Fromm discute que en el momento de la separación el amor materno se hace de alguna manera más difícil, y Fromm dice que hasta imposible si una madre no puede "amar a su esposo, a otros niños, a los extraños, a todos los seres humanos."; es decir que para que una madre pueda amar a su hijo con facilidad, primero tiene que haber aprendido el arte de amar, el cual requiere (como ya dicho) que ame a los que le rodean, y a la vida en si.

Amor erótico
A diferencia del amor fraterno y el materno, el amor erótico es una unión amorosa con una única persona, no con un grupo general o múltiple. Fromm comenta que este tipo de amor es exclusivo y no universal, y en su opinión es "la forma de amor más engañosa que existe". Fromm nos explica que no se debe de confundir el amor erótico con la experiencia de "enamorarse", ya que la situación esta limitada por el hecho de llegar a conocer a la otra persona tanto como a uno mismo, o como dice Fromm tan poco como uno mismo. Algunos de los otros factores que muchas personas se confunden al considerarlos formas de salvar la separatidad son hablar de uno mismo, de las esperanzas, exponer aspectos infantiles, establecer un interés común frente al mundo, etc. Fromm comenta que también es erróneo e incorrecto confundir el deseo sexual con el amor, aunque el amor pueda inspirar e infundir el deseo de la unión sexual. Pero el deseo y el acto sexual sin amor según Fromm no conducen a la unión de dos individuos, solo en un sentido “orgiástico transitorio”.
Fromm comenta que uno de los aspectos importantes que se debe considerar es la exclusividad del amor erótico. El amor erótico sólo excluye el amor a los demás como “fusión erótica”. Fromm nos dice de cómo se ha visto el amor erótico como una atracción individual y concreta entre dos personas, pero también presenta la idea de poder hablar de un acto de voluntad y un compromiso entre las dos personas, ya que según Fromm, de ser sólo sentimiento no tendría sentido hablar del amor eterno, y por lo tanto tampoco del matrimonio hasta que la muerte los separe. Aquí Fromm no parece distinguir y diferenciar entre el matrimonio decidido por personas terceras (por ejemplo los padres) y el de la elección individual, ya que la voluntad será la única cosa que garantice la continuación y el mantenimiento del amor.

Amor a sí mismo
Fromm dice que han sido muchas las opiniones que a lo largo de la historia han puesto objeciones al amor a sí mismo. Algunos lo consideraron pecado, otros como Calvino, lo calificarían de "peste", hablando de narcisismo, y de ser insano, argumentando que el amor a sí mismo excluye el amor a los demás.
Fromm es incisivo en afirmar que es una "falacia lógica" hablar de esta exclusión recíproca y mutua. Fromm comenta la conocida frase bíblica "ama a tu prójimo como a ti mismo" y se pregunta cual explicación puede tener el egoísmo cuando el amor a si mismo y el amor a los demás están unidos; La respuesta de Fromm ante su propia pregunta es que el egoísmo y el amor a si mismo no son semejantes, sino que son opuestos. Fromm argumenta que el amor a si mismo es tan necesario como el amor hacia otros para realmente comprender el amor, ya que si un individuo sólo ama a los demás, no puede amar en absoluto y por el mismo motivo, si sólo se ama a sí mismo, no sabe nada sobre lo que es amar. Fromm razona que la persona egoísta no llega a amarse a sí mismo, ya que se siente vacío, infeliz, preocupado por arrancar y robar a los demás las satisfacciones que él no puede o no quiere conseguir y tener. En el caso de una madre sobre protectora, Fromm comenta que más que un amor excesivo, lo que muestra y expone la madre es la forma de compensar su total incapacidad de amar. Pero Fromm argumenta que en realidad hay poca diferencia entre el efecto producido por la madre generosa y que los producidos por la madre egoísta; Fromm llega a decir que hasta puede ser peor el efecto producido por una madre generosa, ya que los hijos evitan criticarla, se sienten presionados y de alguna forma obligados a no defraudarlas. Fromm comenta que para que un niño llegue a conocer la felicidad, el amor y la alegría una madre que se ama a sí misma siempre es un factor beneficioso. Pero algo parecido también se podría aplicar a una persona generosa que hace todo sin interés propio, ya que poco o nada quiere de sí mismo y sólo vive para los demás; Esta persona según Fromm no es feliz, sino que es es hostil hacia la vida; La generosidad es una apariencia y un aspecto externo que esconde un “intenso egocentrismo”.

Amor a Dios
El amor a Dios para Fromm parece ser más complejo o importante que los precedentes, ya que dedica mucho más tiempo explicándolo.
Hasta ahora, la idea que Fromm aporta acerca de la necesidad de amar es la de que hay en nosotros una necesidad motivada por la separatidad, como forma de superar la angustia que el estado de separación produce en el hombre; La solución a esta angustia es la unión.
Fromm razona que el hombre surge de la naturaleza, de la madre, de una unidad original a la cual le asegura en ella una cierta seguridad. En una primera etapa evolutiva se el hombre se identificaba con los animales y los árboles; muchas religiones primitivas reflejaban y manifestaban esta etapa evolutiva. Posteriormente el hombre es capaz de moldear figuras en arcilla y metales, ya no dependiendo tanto de la naturaleza; entonces aparecen los ídolos que adquieren apariencia humana. Fromm observa que parece haber existido una fase matriarcal de las religiones anteriores a la patriarcal en determinadas culturas. La fase patriarcal marca determinados principios o normas que han de ser obedecidas, y la sociedad patriarcal es jerárquica; pero los aspectos maternos previamente mencionados no pueden ser totalmente eliminados, y no lo fueron, ya que un claro ejemplo de este es la Virgen de la religión católica. Fromm continua observando que en muchas religiones los dioses han evolucionado de la misma forma que lo hacía la sociedad; el paso de una estructura social centrada en la madre a una centrada en el padre produjo “el campo” de dios matriarcal a patriarcal. Fromm comenta que Dios en la religión católica es un ser sin nombre, que es justo aunque severo en ocasiones, es considerado amor, se compromete y se considera la fuente de toda existencia. Dios es la figura del padre al que hay que obedecer, un amor condicionado, que refuerza los buenos actos y se enfurece y castiga ante la desobediencia.
Fromm examina la diferencia entre la lógica aristotélica y la paradójica; en la primera de las dos lo que “es” no puede ser y al mismo tiempo “no ser”, mientras que en la segunda sí se acepta esta premisa de que algo puede “ser” y “no ser” al mismo tiempo. Fromm observa que a través de la lógica paradójica se puede concluir que el amor a Dios no es conocer a Dios a través del pensamiento, sino que el amor a Dios es el acto de experimentar la unidad con Dios. Desde este punto de vista lo importante no parece ser el pensamiento, sino el acto. Fromm explica que la lógica paradójica llevó al hombre a la tolerancia y la autotransformación, mientras que la aristotélica llevó al hombre al dogma y a la ciencia; Fromm comenta de que en el primer caso podríamos hablar de oriente mientras que en el segundo de occidente. Es decir que en occidente y en la religión católica el amor a Dios parece ser sobre todo una experiencia mental, mientras que en las religiones orientales es más una "intensa experiencia afectiva de unidad".
Fromm señala y da énfasis e importancia a la existencia de un paralelismo entre el amor a los padres y el amor a Dios. El amor a Dios, según Fromm, es casi totalmente correspondiente con el amor a los padres. Fromm argumenta que su amor al hombre es una relación determinada por la estructura de la sociedad en que vive; de tal forma que si la estructura social es la de sumisión a la autoridad, el concepto de Dios será infantil y alejado de un concepto maduro.

La práctica del amor


Fromm comenta que la práctica del amor es una experiencia personal, que varia de persona en persona y ante la cual no existen recetas; Pero si existen ciertos enfoques y premisas que nos pueden ser útiles.
Como ya ha sido comentado anteriormente, el amor es un arte, y como todo arte requiere un cierto nivel de disciplina, concentración, paciencia, una preocupación suprema por el dominio del arte (nada debe ser mas importante que el arte) y, por último, ser consciente y tener en cuenta que un arte no se aprende, sino que según Fromm un arte se adquiere de una forma indirecta.
Fromm observa que el hombre moderno es excesivamente indisciplinado fuera del medio laboral; la falta de concentración nos impide estar solos con nosotros mismos y todo nuestro alrededor es un ambiente muy acelerado, un ambiente lejos de la paciencia necesaria para llegar a un estado de quietud y de disfrute verdadero, ya que creemos que perdemos algo al momento que no actuamos con rapidez, aunque según Fromm, es totalmente al contrario, por actuar de una forma tan acelerada nos perdemos gozar de ese estado de quietud y disfrute. Otra condicion necesaria para el dominio del arte de amar es la preocupación por el arte, y esta tambien la debemos dominar, y como dice Fromm pasar de ser un mero aficionado a ser un maestro. El arte ha de aprenderse de una forma indirecta simplemente porque antes de comenzar con el arte mismo, son muchas las cosas que se aprenden, y aunque estas parezcan no tener relación ninguna, son fundamentales.
Fromm explica que cuando se habla de disciplina, se hace referencia a una práctica fruto de nuestra voluntad, que se sienta como algo agradable. La concentración es algo más complicado según Fromm, ya que requiere saber estar sólo con uno mismo, haciendo nada más que eso, siendo una condición y propiedad indispensable para la capacidad de amar, pero al mismo tiempo Fromm comenta que hemos de concentrarnos en todo lo que hacemos. Fromm explica que esta concentración pasa inevitablemente a saber escuchar, que no es lo mismo que oír. Fromm argumenta que estar concentrado significa “vivir plenamente en el presente” y que hay que pensar continuamente en uno mismo, analizarse, y ser sensible ante los demás. Fromm ademas comenta que es fácil ser sensible ante los procesos corporales, pero ya no lo es tanto ante los procesos mentales.
Fromm explica que las cualidades con verdadera importancia para la capacidad de amar son varias. En primer lugar esta superar el narcisismo, y adquirir la visión más objetiva posible del mundo exterior sólo alcanzable utilizando la propia razón en una actitud de humildad, sin la presencia de algun orgullo. De esta forma el amor requiere humildad, objetividad y razón. La objetividad y la razón representan la mitad del camino hacia el dominio del arte de amar, pero es necesario tener en cuenta que no basta con aplicarlo a la persona amada, ya que del no aplicarlo al resto del mundo estaríamos abocados y expuestos al fracaso en ambos sentidos. Fromm opina que hay que tener fe, pero no una fe irracional en una persona o idea en la que hay que rendirse a una autoridad también irracional, sino una fe racional en el propio pensamiento y en el juicio, y tener fe en otra persona como signo de confianza. Fromm comenata que mismo tiempo es imprescindible la fe en uno mismo, ya que Fromm opina que sólo aquella persona que tenga fe en sí misma puede ser fiel a los demás; Ademas tambien es necesaria la fe en el propio amor y la fe en la humanidad. Fromm explica que para tener fe son necesarios ciertos rasgos, en particular coraje y la capacidad de arriesgarse, llegando incluso a aceptar el dolor y la desilusión. La práctica de la fe y el valor deben ser ingredientes de la vida diaria. Fromm argumenta que amar es un acto de fe porque amar significa comprometerse sin garantías, entregandote a la persona amada con la esperanza de producir amor, y con fe en que esa persona pueda producir ese amor. Otra condición necesaria para amar que da Fromm es la de actividad, ya que es esencial ser activo tanto en el pensamiento como en el sentimiento.
Fromm comenta que todo lo descrito está inseparablemente unido al dominio social, es decir, como ya se ha dicho anteriormente el amor no sólo se halla en las relaciones con la familia, los amigos y las relaciones eróticas, sino que también para con todos los que están en contacto y se relacionan con nosotros mediante nuestras actividades diarias. Sin embargo, Según Fromm los principios en los que se basa la sociedad capitalidad y el principio que ha de "regir el amor” son incompatibles. Como efecto de esto, para que el amor se convierta en un fenómeno social y no en una excepción individualista y marginal son necesarios una serie de importantes y radicales cambios en la estructura social. Fromm explica que no se espera una respuesta a este cambio social, ya que tal, según el, requeriría otro libro, pero Fromm sí sugiere un camino a seguir. Fromm comenta de nuevo que hay que pasar de la “omnipresencia del interés económico”, en el que los medios se convierten en fines, y donde el hombre es como una maquina autómata, a una sociedad donde el hombre ocupe “el lugar supremo” y en la que la máquina económica esté para servirle al hombre y no para ser servida por el hombre, y ademas una sociedad donde el amor no esté separado de la propia existencia social. Porque, en definitiva, "el amor es la única respuesta satisfactoria al problema de la existencia humana".

Conclusión

En general me pareció que el libro y la idea general eran muy interesantes; además me pareció que la forma en la que Fromm decide explicarlo (de la forma más simple y con la menor cantidad de lenguaje técnico) es también un punto positivo del libro.

Pero a lo largo del libro hay ciertos comentarios y afirmaciones por parte de Fromm a las que me opongo, y algunas de estas ideas son algunas a las que le decía bastante tiempo. Además a lo largo de la lectura del libro se me han ocurrido ciertas cuestiones a las cuales no parece haber afrontado Fromm, pero parecen contradecir lo que el expone.

En la sección de “es el amor un arte?” me pareció interesante la forma en la que Fromm presenta al “mercado amoroso” en términos económicos, diciendo que las relaciones amorosas humanas siguen el mismo esquema existente en el mercado de bienes y de trabajo, en el sentido de que hay un intercambio mutuamente favorable. La frase que mas me llamo la antecion fue "Una mujer o un hombre atractivos son los premios que se quiere conseguir", ya que expresa la idea perfectamente.

En la sección de “El amor a si mismo” creo que deja a la madre sobreprotectora en muy mal sitio diciendo que es incapaz de amar, ya que no considera la muchísimas otras posibles razones por las que una madre puede ser sobreprotectora. Además, a pesar de que trata el tema del amor a si mismo durante unas 6 paginas, Fromm no especifica cuanto se debería amar uno a si mismo, ya que una cantidad escesa llegaría al a un orgullo aumentado.

Fromm tampoco parece tratar el tema del amor eterno, y si verdaderamente existe, a pesar de que lo menciona múltiples veces (aunque en ninguna de estas aclara si piensa que si existe o no).

Además de todo lo ya dicho, me parece que el que Fromm crea que la solución al problemas de la humanidad sea simplemente el amor es una creencia algo errónea. No hay duda que si todo el mundo aprendiera ha amar de la forma que explica Fromm mejoraría la situación de la humanidad, pero me parece que Fromm ignora los muchísimos problemas que existen, y que a pesar de todo el amor que haya, algunos de ellos no pueden ser resueltos.