El amor en la sociedad del riesgo; Jesús Gómez

Ensayo español contemporáneo. Evolución de las relaciones afectivo-sexuales. Sexismo. Belleza

  • Enviado por: Dafne
  • Idioma: castellano
  • País: España España
  • 7 páginas
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Introducción.

Empezaremos esta reflexión comentando un poco la estructura del libro.

Este está dividido en cinco capítulos, cada uno tratando aspectos diferentes del amor, explicando los cambios que se han dado a lo largo de los tiempos hasta como es entendido en la actualidad.

En el primer capítulo nos sitúa con las teorías de la atracción y elección, como influyen estas en nuestras relaciones afectivo-sexuales. Trata elementos como las emociones, las normas sociales, aspectos de la persona conquistadora y la persona sufridora… Todos estos tratados desde el punto de vista histórico, como era entendido antiguamente.

En el segundo capítulo nos expone las teorías contemporáneas sobre el amor. Cuales han sido los elementos que han cambiado en relación a tiempos pasados, en definitiva, como es entendido en la actualidad.

El tercer capítulo nos habla de los dos modelos de relaciones afectivo-sexuales. El primero, el modelo tradicional, que trata sobre la tipología histórica de las relaciones. Y el modelo alternativo que nos sitúa en otro tipo de modernidad.

El cuarto capítulo nos habla de la visión de los adolescentes a través de la realización de una investigación utilizando diferentes técnicas para la recogida de información, como por ejemplo: grupos de discusión, análisis documental a través de revistas, relatos comunicativos de la vida cotidiana… Todo ello para saber como interaccionan, cuáles son sus deseos y como se comunican en un tema tan importante como las relaciones afectivo-sexuales.

Finalmente en el quinto capítulo se exponen una serie de conclusiones y prospectivas. Como debe tratarse el amor en la nueva sociedad, cuales son las claves más importantes a tener en cuenta. Cuales son sus competencias básicas.

Y nos habla también del modelo educativo, como educar para permitir desarrollar unas relaciones efectivo-sexuales satisfactorias.

Reflexión y análisis

En este apartado voy a reflexionar y a analizar las diferentes ideas que se ofrecen en el libro, comparándolas con otras fuentes (lecturas, teoría de clase...) y con mis propias ideas dando mi opinión personal.

Expondré las ideas cronológicamente tal y como se presentan en el libro. Empezando por el capítulo uno tratando las teorías antiguas y finalizando con las conclusiones.

Jesús Gómez nos habla que hay que diferenciar el modelo que se sigue en la práctica diaria a la hora de relacionarse, es decir si nos regimos por el modelo tradicional o por el modelo alternativo.

Las relaciones afectivo-sexuales se rigen por los procesos de atracción y los de elección. En estos entra en juego los procesos de socialización (proceso por el que pasamos las personas para convertirnos en miembros de la sociedad y luego inducirnos a nuevos sectores del mundo, Berger y Luckmann) y los valores que interiorizamos tanto a través de la educación (la familia, la escuela…), como los medios de comunicación.

Empezando por la atracción, se cuestiona si es instinto, química, influencia social o una mezcla. Algunos autores como Freud, Beck, Giddens, Ortega y Gasset… dicen que la base para tener unas relaciones satisfactorias está en nuestros gustos, preferencias, deseos, y en cambiarlas cuando no son convenientes.

El dilema está en como enfrentarse a la socialización que guía las motivaciones y desmotivaciones y como cambiarlas y transformarlas.

Lee clasifica las relaciones amorosas entre: en las que existe pasión-locura y otras de ternura-estabilidad. Giddens nos habla de la figura del mujeriego, este sufre dependencia de las mujeres y las ama pero no buscan una relación a fondo. Aparece entonces la figura del hombre conquistador y de la mujer que sufre.

A la hora de elegir quien nos atrae, ¿nos guiamos por la irracionalidad del corazón? ¿por la razón? Elster dice que la gente hace lo que cree que le dará mejor resultado global, pero cuando elegimos por el dictado de la atracción no elegimos racionalmente. Las emociones hacen que muchas veces elijamos irracionalmente, pero es que en nuestras elecciones, comenta Elster, nos vemos influidos por las normas sociales (nuestro mundo social), las emociones y la intersubjetividad.

La atracción es un hecho social, cuando las personas que nos atraen son aquellas que no debieran hacerlo, el primer paso es no elegirlas y el segundo modificar nuestros gustos.

Personalmente, encuentro muy acertadas estas ideas y observaciones, ya que la vida amorosa de muchas generaciones (mis padres o abuelos entre otras), ha sido regida consciente o inconscientemente por estas premisas. Las ideas de que pasión y estabilidad no son compatibles, el prototipo del hombre mujeriego que puede “jugar” con su pareja y al que se le debe perdonar sus deslices y el sexismo que ha existido siempre hasta ahora en las parejas, donde la mujer tiene un papel sumiso y pasivo, están y han estado muy presentes en la sociedad. Creo que son muchos los matrimonios aburridos en su estabilidad, y que no hace tantos años la única opción de vida un poco “digna” era llegar virgen al matrimonio, casarse con la pareja de toda la vida y formar una familia, por que ese era el camino a seguir y no se buscaba la felicidad o plenitud de los individuos o una pareja enamorada. Se seguía un convencionalismo social, que se pasaba de padres a hijos y se potenciaba en la escuela, en los medios de comunicación… Pienso que este es el motivo de muchos de los problemas actuales de violencia de género, gente que aún vive sus relaciones afectivo-sexuales siguiendo estos modelos tradicionales y sexistas, y no han evolucionado con la sociedad hacía nuevos modelos más modernos.

El autor continúa explicando las teorías modernas sobre el amor, debido a los cambios experimentados en la sociedad y a la visión de sus integrantes de cómo debe ser una relación afectiva.

Existen cuatro claves para el tratamiento del amor para el futuro:

-Radicalización de la democracia:

Analiza el lado social del amor y de las relaciones interpersonales. Cada persona va elaborando su currículum global a través de las diferentes opciones de vida.

-Protagonismo de los actores sociales:

La persona es la protagonista indiscutible de su vida amorosa, ya no se siente presionada por el que dirán, y es ella la que decide sus actuaciones, no se siente obligada ha hacer lo que dice la familia, instituciones, iglesia… como antiguamente.

-Papel central del diálogo y del consenso:

Democracia en la intimidad basándose en la comunicación y el diálogo, razonando, acordando, hablando.

-Sentido y reencanto en la comunicación:

La visión del amor está contemplada dentro de un análisis general basado en la racionalidad comunicativa, la importancia de los acuerdos en igualdad de condiciones entre las personas que participan en la relación amorosa.

La sociedad industrial apuntaba por una relación que duraba toda la vida, mientras que en la sociedad actual tiende hacia una relación que solo se mantiene bajo determinadas condiciones, usando toda la fuerza comunicativa, el diálogo y el consenso, la libertad… La relación existirá mientras duren los sentimientos.

Cada día crecen más las parejas que apartan los valores tradicionales, actualmente se reconoce el protagonismo de la persona a través de la libertad de expresión, la comunicación, siguiendo los impulsos y deseos individuales sin reprimirlos buscando el gozo para que sea una relación amorosa satisfactoria. Ya que el amor se justifica de manera emocional e individual, no tradicional.

Estoy de acuerdo con estas ideas que se han expuesto en el libro. Principalmente creo que la forma de vivir las relaciones ha cambiado por dos motivos. El primero es que el sexismo ha desaparecido de manera notable en las relaciones entre la gente joven, (en las parejas adultas y matrimonios de personas mayores aún se arrastran pensamientos de la sociedad tradicional) hoy en día las decisiones, o cualquier factor que afecte la relación, se toman de forma consensuada, mediante un diálogo igualitario entre los dos miembros de la pareja, democráticamente y con libertad de expresión. El modelo en que el hombre impone su voluntad y la pareja se convierta en una dictadura, muy habitual en épocas pasadas, está prácticamente desaparecido en las parejas más jóvenes.

Siguiendo con esta idea, ahora las relaciones se tienen que consolidar día a día, construyéndolas con la implicación de los dos miembros por igual, ya no existen relaciones que se mantienen en el tiempo porqué si. Uno ahora puede decidir cuando finalizarla si esta no funciona y empezar una nueva, cosa que antes esto era impensable. Esto es debido principalmente a la igualdad en la relación y al desaparecimiento de determinados tipos de sexismo.

El segundo motivo seria una liberación de la persona. Tanto hombres cómo mujeres pueden decidir libremente que tipo de relaciones inician y cómo quieren vivir sus relaciones afectivas o sexuales. Creo que en nuestra sociedad han desaparecido las presiones que había en épocas pasadas (iglesia, familia, diferencia de estatus sociales) que “obligaban” a las personas a seguir caminos predeterminados que quizás ellas no elegían o no querían seguir.

La sociedad tradicional había marcado unos modelos de atracción y elección, de forma que ya se sabía por anticipado, según la clase social y el género al que pertenecías cual iba a ser el papel a desarrollar en la relación de pareja. Las mujeres tenían que ser bellas, tenían que casarse con hombres fuertes y con poder y ser amas de casa. No se podía elegir porque las cosas ya venían hechas.

Estas sociedades promocionaban el sexismo, que se transmitía a través de la familia, la escuela y la iglesia.

Los valores recomendados (que nos traten bien, que nos quieran, que aprecien la paz, la solidaridad…)coinciden con los que tienen nuestros amigos y amigas. En cambio, quienes nos atraen se rigen por aquellos valores que pueden ser contrarios pero responden a los prototipos que la sociedad nos internaliza.

Estos modelos de atracción causan tres tipos de relaciones o formas de actuar:

-Los mujeriegos, hombres que conquistan a las mujeres para después abandonarlas. Sufren dependencia a humillar y seducir mujeres.

-Las mujeres que pretenden imitar el modelo masculino.

-Y las parejas estables y sin pasión, renuncian a la pasión a cambio de una estabilidad en un hogar sólido y seguro.

En cambio, el modelo alternativo, que ya he comentado antes, apuesta por la pasión y la estabilidad a la vez, a través de la escuela coeducadora, buscando la igualdad de diferencias, luchando contra la discriminación y desarrollando valores solidarios. Esta nueva escuela tiene que educar y interiorizar los valores que hemos comentado del modelo moderno de atracción y elección (radicalización de la democracia, protagonismo de los actores sociales,…) para poder conseguir que nos sintamos atraídos por las personas con los valores adecuados, por las personas con las que podemos ser felices y tener una relación estable (porque tienen los valores adecuados) y con pasión (porque ya no solo nos atraen las persona bellas, fuertes o con poder, sino que nos atraen las personas con los valores adecuados y que nos dan la felicidad).

Personalmente encuentro muy acertada esta afirmación del autor. Si la escuela, la familia y los medios de comunicación nos interiorizan que debemos priorizar la belleza, fuerza o poder para elegir una persona, y nosotros sentimos deseo o atracción hacía esos valores, es normal que muchas relaciones fracasen, ya que priorizamos valores “secundarios” sobre otros valores como la solidaridad, la bondad, la inteligencia, etc, que son mucho más importantes y útiles que existan en una persona para llegar a alcanzar la felicidad con ella.

Si las personas interiorizáramos atracción y deseo hacia esos valores, valores que tienen las personas que nos pueden aportar una relación estable y duradera, el resultado seria relaciones estables, duraderas y con pasión y atracción.

Para conseguir esta internalización debería existir un nuevo tipo de escuela que nos interiorice estos valores de no sexismo, no racismo, tolerancia, rechazo al modelo disciplinar, lucha contra la discriminación, desarrollando valores solidarios…

El libro ofrece un estudio realizado a un grupo de adolescentes para observar cuales son sus impresiones y puntos de vista en sus primeras relaciones amorosas. La metodología que se ha utilizado son revistas, encuestas, grupos de discusión… Las informaciones recogidas, revelan como muchos de los valores que los chicos y chicas tienen corresponden a los valores propios que se daban en la sociedad tradicional.

Se observan comportamientos sexistas entre los grupos de amigos. Aún se sigue inculcando el prototipo de persona que te tiene que gustar, la del hombre fuerte, duro, chulillo y con poder y la chica bella, por encima de otros valores de la persona.

Las propias revistas son las que fomentan actitudes absolutamente fuera de lugar. Estas promueven la mentira consentida y tapada, la desigualdad, la insolidaridad y falta de respeto, un puro reflejo del modelo tradicional.

A modo de conclusiones decir que los agentes socializadores deben integrarse de manera igualitaria en la planificación coeducadora, que enseñe al joven adolescente a tomar sus propias decisiones el día de mañana. Diseñando en el proyecto curricular unos espacios destinados al trabajo de las relaciones afectivo-sexuales.

El amor en la modernidad es entendido como algo que se debe ir construyendo, como un proyecto común y una conquista diaria.

Dicho esto, hay una serie de competencias que se deben adquirirse para que las relaciones sean satisfactorias:

-La solidaridad (grupos interactivos).

-La multiculturalidad.

-Coherencia (las palabras se deben corresponder con los hechos).

-Conocimiento (se basa en el conocimiento, no en la superstición).

-Métodos (reuniones periódicas donde se creen grupos de discusión comunicativos).

Se ha demostrado que nos atraen y elegimos de acuerdo con el modelo tradicional de relaciones.

Hay que hacer un gran trabajo para cambiar las influencias que ejercen los medios de comunicación especialmente sobre nuestros jóvenes, ya que estos inculcan valores retrógrados que no interesan si queremos andar hacia la modernidad y avanzar.

La escuela tiene un gran valor socializador, pero no se le debe dejar todo el trabajo, la familia también tiene que jugar un papel muy importante y tomar más protagonismo en la educación. No obstante creo que, actualmente son los medios de comunicación y especialmente la televisión los que más presión ejercen en la mentalidad de las personas, dejándose llevar por programas que no ofrecen ningún tipo de valor cultural positivo.

Hay muchos programas en los que se analiza las relaciones afectivo-sexuales de los famosos, estos solo dan importancia a valores como fama, belleza, dinero y poder. Muestran que el prototipo de persona triunfador es la persona bella, con poder y que tiene muchas relaciones con personas del sexo contrario. Estos programas se pueden ver en cualquier franja horaria y son muy perniciosos para la gente joven, que construyen su identidad basándose en estos modelos.

He disfrutado mucho con la lectura de este libro, lo que cuestiona no son grandes descubrimientos, y con esto me refiero a que todos muchas veces nos hemos hecho este tipo de reflexiones. Pero me ha gustado mucho como Gómez las ha expuesto y reflexionado, los matices que ha dado y las clasificaciones que ha hecho.

Por otra parte me gustaría discrepar con el señor Gómez al que encuentro un poco utópico e idealista, ya que personalmente encuentro muy difícil y casi imposible cambiar los valores de elección que no solo inculca esta sociedad, sino que se han inculcado en todas las sociedades durante miles de años.

Siempre se ha valorado la belleza y el poder por delante de la bondad, la solidaridad y muchas veces pasa de manera inconsciente.

El prototipo de belleza ha cambiado. Siglos atrás la mujer ideal era aquella que tenía sus curvas y cierto sobrepeso, como se puede observar en la pintura las Tres gracias de Rúbens, y ahora este canon de belleza ha desaparecido. Supongo que en esa época los hombres se sentían atraídos por ese canon de belleza porque así se lo inculcaban y lo interiorizaban, mientras que ahora se siente atracción hacía una mujer de apariencia muy diferente.

De la misma forma, creo que a las mujeres siempre se las ha “presionado” para sentir atracción hacia el poder. La persona con poder mejorará su estatus social y le proporcionará una vida más fácil y estable. El prototipo de persona poderosa también ha cambiado a lo largo de la historia, y actualmente la televisión da poder a los nuevos ídolos de las adolescentes, deportistas, estrellas del rock, toreros o ganadores de Gran Hermano.

Creo que cambiarán los canones de belleza o poder, pero veo muy difícil cambiar los valores que interiorizamos. La escuela y la familia juegan un papel muy importante, y si una persona es culta, sigue una educación y tiene un buen entorno puede recibir los valores correctos, pero para cambiarlos a toda una sociedad hace falta mucho más. Nos guste o no, los medios de comunicación y especialmente la televisión, influyen muchísimo en nuestras vidas, y sobre todo influyen en las vidas de las personas que tienen un nivel cultural más bajo, que se dejan llevar más fácilmente. A mi manera de ver ( y el autor llega a conclusiones similares tras analizar los medios de comunicación), los medios no están evolucionando porque detrás de estos hay muchos intereses empresariales y dinero (estrellas del pop, el mundo de la moda, ídolos de cualquier tipo que venden productos…) ligados al estilo de vida y las necesidades que necesita un individuo para llegar a triunfar. Por ejemplo, si la publicidad “vende” a la sociedad que el modelo de belleza pasa por usar una determinada colonia o llevar un determinado tipo de ropa, detrás de esto hay ganancias millonarias. Personalmente no creo que los medios de comunicación estén por la labor de ayudar a la sociedad a interiorizar unos nuevos valores, que pueden ayudar al individuo a mejorar en sus relaciones afectivo-sexuales, pero no producen beneficios en términos monetarios. Y nos guste o no, en la sociedad del capitalismo lo que manda es el dinero y no la felicidad de la gente.

El amor en la sociedad del riesgo.

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