El alcalde de Zalamea; Calderón de la Barca

Literatura barroca española. Teatro barroco del Siglo de Oro. Drama calderoniano. Argumento. Temas. Localización. Personajes. Crítica

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EL ALCALDE DE ZALAMEA

Pedro Calderón de la Barca

INDICE

1) LOCALIZACION

2) ARGUMENTO

3) TEMAS

4) PERSONAJES

5) JUICIO CRÍTICO

1) LOCALIZACIÓN:

Dramaturgo y poeta español, Pedro Calderón de la Barca, es la última figura importante del siglo de oro de la literatura española. Nació en Madrid el 17 de enero de 1600. Se educó con los jesuitas en Madrid, y continuó los estudios en las universidades de Alcalá y Salamanca hasta 1620.

Fue soldado en la juventud y sacerdote en la vejez, lo que era bastante habitual en la España de su tiempo. En sus años jóvenes su nombre aparece envuelto en varios incidentes violentos, como una acusación de homicidio y la violación de la clausura de un convento de monjas. De su vida militar existen pocas noticias, aunque consta que tomó parte en la campaña para sofocar la rebelión de Cataluña contra la Corona (1640).

Contrasta lo impulsivo y mundano de su juventud con lo reflexivo de su madurez, un aspecto que se acentúa al ordenarse sacerdote en 1651. Disfrutó del máximo prestigio en la brillante corte de Felipe IV y su nombre va asociado a la inauguración del palacio del Buen Retiro de Madrid, en 1635, y a numerosas representaciones teatrales palaciegas.

El rey le honró otorgándole el hábito de Santiago. También fue capellán de la catedral de Toledo y capellán del rey. Murió en Madrid el 25 de mayo de 1681.

En vida fue un autor respetado por todos y rara vez aparece mezclado en las violentas polémicas literarias de sus compañeros de letras. Después de la muerte de Lope de Vega, en 1635, fue reconocido como el dramaturgo más importante de su época.


En 1623, año en el que Velázquez es nombrado por el rey Felipe IV pintor de cámara, se representó la primera comedia conocida de Calderón de la Barca: Amor, honor y poder, donde ya desarrolla el problema del honor. No de una forma desgarrada y violenta, como ocurrirá con sus dramas, sino a través de un claroscuro de apariencia y realidad.

La dama duende, escrita en 1629, es una de las comedias más famosas de Calderón. Su movimiento de escena y de personajes que parece adivinar el escenario giratorio, la gracia de las soluciones y actitudes, el encanto que preside toda la intriga, la oscilación entre realidad y ficción, hacen de ella una obra llena de aciertos escénicos y cuya representación tiene hoy día un éxito seguro y constante.

Casa con dos puertas, mala es de guardar (1632) desarrolla un asunto parecido al de La dama duende, que tanto éxito había tenido. En No hay burlas con el amor (1637), demuestra que un criado con ser criado padece y sufre las mismas pasiones que un noble, y plantea, como en las anteriores, el problema de la educación de la mujer. Para Calderón la educación de la mujer debe atenerse sólo a lo relativo a las cuestiones domésticas, pues si se dedica a cuestiones intelectuales, se ridiculiza. Una tesis a la que el propio dramaturgo se opondrá en otra comedia suya, ¿Cuál es la mayor perfección? (1663). A estas obras de Calderón se las suele incluir en la categoría de comedias "de capa y espada". Esto es, obras de enredo y de costumbres en las que el amor, el honor y los celos rigen las situaciones, casi siempre equívocas, y las reacciones de los personajes (el galán, la dama, el gracioso, los amigos, los rivales) y tiene un final feliz.


Sus dramas se dividen en dramas religiosos, trágicos o de honor, y filosóficos. Entre los primeros destacan El príncipe constante (1629) y El mágico prodigioso (1637), que tanto entusiasmaron a los románticos alemanes. Los dramas llamados trágicos o de honor se atienen a la estructura de las comedias en lo que se refiere a la intriga amorosa, aunque el complejo concepto del honor (ultrajado primero y reparado después) desempeña un papel más importante e implica un desenlace trágico y sangriento. El médico de su honra (1635) es uno de los más característicos.

Pero el mejor de los dramas trágicos de Calderón es El alcalde de Zalamea (1640), donde un capitán rapta y fuerza a la hija de un rico labrador que acaba de ser nombrado alcalde del pueblo.

Éste hace detener al capitán y, como se niega a reparar su ofensa con el matrimonio, lo hace ajusticiar. Un general ocupa el pueblo de Zalamea con sus soldados y mantiene una dura controversia con el alcalde, no porque considere que el capitán no merecía el castigo, sino porque correspondía a él —el poder militar— aplicarlo. Finalmente el propio rey aprueba la acción del alcalde.


El más conocido de los dramas filosóficos de Calderón es La vida es sueño (1636), una de las obras de la literatura española de valor universal. Su complejidad, como ocurre con tantas obras maestras, ha dado lugar a infinidad de interpretaciones. La idea central del drama contaba con una historia larga, variada e ilustre, pero Calderón la revive con otros temas como la lucha de la libertad contra el destino y la trascendencia simbólica; y con unos personajes que llegan a representar a toda la condición humana. Su densidad filosófica y simbólica, sus soluciones teológicas, su sentido moral, jurídico y político, hacen que sea la obra más comentada de la literatura española, a excepción de El Quijote, de Cervantes.

En los autos sacramentales, Calderón dramatiza conceptos abstractos de la teología católica convirtiéndolos en personajes, por lo que al público le resultan reales. Aparecen en escena Dios, la Discreción, la Hermosura y otros entes abstractos. Escribió unos ochenta, y los más conocidos son El gran teatro del mundo (1636) y el Auto de la vida es sueño (1670).

Goethe consideraba a Calderón el gran genio del teatro. Schlegel llegó a afirmar que Calderón había resuelto el enigma del universo en algunos de sus dramas. También algunos románticos ingleses, como Shelley, vieron en Calderón al poeta dramático y lírico más grande. Calderón es el dramaturgo por excelencia del barroco español. El sentido teológico y metafísico de su tiempo informa todas sus obras, donde aúna la fe y la razón, y, sin embargo, su debate entre deseos y terrores que el verbo intenta vanamente comprender remite al presente.

2) ARGUMENTO:

La obra narra el drama vivido en la localidad extremeña de Zalamea de la Serena al pasar las tropas españolas con motivo de la guerra de Portugal. El capitán Don Álvaro, es alojado en la casa del labrador rico de la localidad, Pedro Crespo, a cuya hija Isabel roba y ultraja. Pedro Crespo intenta remediar la situación, ofreciendo bienes a Don Álvaro para que se case con Isabel, pero este la rechaza por ser villana, (de clase inferior). Este desprecio humilla definitivamente el honor de toda la familia. Pedro Crespo en pleno trauma familiar, es elegido Alcalde de Zalamea y siguiendo una querella cursada a la justicia por la ultrajada Isabel, (aún sin poseer jurisdicción sobre el militar), prende, juzga y hace ajusticiar a don Álvaro dándole garrote. La trama se resuelve, cuando el Rey Don Felipe II, revisa la decisión del Alcalde, la ratifica y premia su decisión nombrando a Pedro Crespo alcalde perpetuo de Zalamea.

3) TEMAS:

JORNADA PRIMERA

V.1-137
Unos soldados se encuentran de camino a Zalamea, donde esperan quedarse algún tiempo. En el camino Rebolledo, un soldado, y su amante, la Chispa, hacen más amena la travesía hasta su destino.

V.137-160
Don Álvaro, un capitán, anuncia a los soldados que se alojarán en Zalamea, hasta la llegada de don Lope, un general.

V.161-224
Dialogan el capitán y un sargento y éste le comunica que ha elegido el alojamiento del capitán no sólo en la mejor casa, sino también donde vive la dama más bella del pueblo. No obstante, el capitán considera una deshonra cualquier relación con una villana.

V.224-353
Don Mendo, un hidalgo, y su criado Nuño se compadecen de aquellos que deberán alojar a los soldados, aunque Nuño le recuerda a su señor que él no puede alojar a nadie por estar arruinado. Además Mendo manifiesta su amor hacia Isabel, hija de Pedro Crespo. Nuño le promete un casamiento con Isabel, ya que de esta forma ella tendría un título nobiliario y él dinero.

V.353-403
Isabel y su prima Inés ven desde su ventana a Mendo con su criado. Isabel rechaza a don Mendo nada más verle y le quiere cerrar la ventana. Inés sin embargo, muestra compasión por el hidalgo.

V.403-410

Aparece Pedro Crespo, quien muestra su rechazo hacia Mendo, que trata de evitarle.

V.410-419
Llega Juan, hijo de Pedro Crespo, quien afirma encontrar siempre a don Mendo al llegar a su casa. Nuño comunica a su amo que no le ha servido de nada intentar evitar a Pedro Crespo, pues ahora se topa con su hijo.

V.420-464

Pedro Crespo se muestra inicialmente preocupado por la cosecha de aquel año. Juan afirma haber jugado a la pelota aquella tarde y haber perdido los partidos jugados. Por ello le pide dinero a su padre, quien le aconseja no ofrecer lo que no se tiene.

V.464-482
Llega el sargento a la casa de Pedro Crespo y le informa a éste de que en su casa se alojará don Álvaro. El villano le comunica que cuando quiera puede venir su huésped.

V.482-522

Juan le propone a su padre comprar un título nobiliario para no tener que alojar a los militares. Pedro Crespo sin embargo, considera que la honra no se puede comprar ya que los demás seguirán viéndote como un villano. Al final de la escena Pedro Crespo llama a su hija.

V.522-557
Pedro Crespo y su hija Isabel acuerdan que ésta se esconderá durante la estancia del capitán en su casa. Acto seguido parte Crespo en busca de algún regalo para el capitán, mientras Juan queda esperando.

V.557-575

Llegan a la casa de Pedro Crespo don Álvaro y el sargento que quiere antes de nada ver a Isabel. En la casa les recibe Juan.

V.575-604
Dialogan don Álvaro y el sargento sobre Isabel. El sargento ha averiguado que ésta se esconde de ellos y aprueban un plan para acercarse a ella.

V.604-671

Llegan don Rebolledo y la Chispa y el capitán le pide a Rebolledo que le ayude a fingir que le ataca para subir al lugar en que se esconde Isabel. A cambio Rebolledo pide dinero para jugar al juego del boliche y llegan a un acuerdo.

V.671-680
Juan y Pedro Crespo salen con las espadas tras el capitán que sigue a Rebolledo a las habitaciones de arriba. Entonces Juan se apercibe de la vanidad de esconder a su hermana.

V.680-720

Se produce el encuentro entre don Álvaro y las dos mujeres. Don Álvaro explica que perseguía a Rebolledo y que su belleza le había salvado.

V.720-777

Llegan don Juan y Pedro Crespo a la habitación de Isabel. Juan intuye que la persecución de Rebolledo por parte del capitán había sido premeditada con el fin de ver a Isabel. El padre sin embargo, no sospecha nada tras oír las explicaciones de don Álvaro.

V.777-894

Llega don Lope a la casa de Pedro Crespo y quiere castigar a Rebolledo por haber desafiado al capitán. No obstante, Rebolledo cuenta que el tumulto ha sido provocado y finalmente don Lope decide alojarse él mismo en la casa de Pedro Crespo y que don Álvaro se busque otro alojamiento para así evitar mayores enfrentamientos. Posteriormente el y Pedro Crespo mantienen una conversación sobre la honra en la que el labrador afirma que hubiera matado al capitán si éste hubiera ofendido su honra.

JORNADA SEGUNDA

V.895-932
Dialogan don Mendo y Nuño sobre lo ocurrido en la casa de Isabel entre ella y el capitán. Nuño le informa a su amo que el militar se ha enamorado de la villana, pese a que la respuesta de ella haya sido igual de negativa que la que hubiera dado a don Mendo. V.932-1050 Se desarrolla una conversación paralela entre Rebolledo, el sargento y don Álvaro, quien está locamente enamorado de Isabel. Don Álvaro lamenta la resistencia de la villana y el sargento le recrimina no haber querido conocer inicialmente a Isabel y ahora estar enamorado de ella. Finalmente deciden reunirse por la noche. También don Mendo ha decidido entretanto hacer una visita a la casa de Isabel tras haberse armado.

V.1050-1076 Chispa viene de jugar al boliche y le comunica a Rebolledo que ha herido a un mirón durante el juego por haberse cansado de él. Se dirigen los dos al cuerpo de guardia y Rebolledo le cuenta que esa noche ha planeado algo.

V.1076-1200 Pedro Crespo acomoda a don Lope en la terraza de su casa a la hora de la cena. Conversan los dos y finalmente, ante la petición de don Lope, hace venir a su hija. V.1076-1200
Se encuentran don Lope, Isabel, Juan y Pedro Crespo en la terraza de su casa cuando llegan unos soldados a la puerta de la casa cantando. Don Lope le pregunta a Juan si le gustaría convertirse en soldado ante la admiración que éste muestra por los soldados y la respuesta es afirmativa. No obstante, los soldados tiran una piedra tiran una piedra a la ventana de Isabel y le dedican una canción, lo cual provoca el enfado de los presentes, pese a no reconocerlo abiertamente. Finalmente se retiran a dormir, aunque previamente Pedro se asegura de haber encerrado a sus hijos para protegerlos.

V.1201.1296 Don Álvaro, el sargento, Chispa y Rebolledo llegan a la casa de Isabel donde esperan ver a la villana. No obstante, don Álvaro tiene que renunciar a verla pues todas las ventanas están cerradas. Entretanto ven llegar a un jinete.

V.1297.1319 Nuño y don Mendo, armado con un escudo, llegan a la casa de Crespo para ver a Isabel, cuando escuchan a unas personas ante ellos. Don Mendo expresa su deseo de enfrentarse a ellos pero afirma querer averiguar primero si Isabel tiene culpa de ello. Se sientan y Rebolledo, que les había visto llegar previamente, interpreta que se trata de alguien que anda “en pena de las cañas que ha judado”.

V.1320-1366 Están cantando Chispa y Rebolledo, cuando salen Pedro Crespo y don Lope armados a por ellos y les acuchillan. Huyen y como ni Crespo ni el cabo saben que el otro ha abandonado la casa, se enfrentan convencidos de que se trata de otro soldado. Sólo cuando sale Juan se aperciben del malentendido.

V.1367-1567
Don Lope decide, para evitar males mayores, la partida de la compañía de don Álvaro de Zalamea, lo cual provoca la alegría de don Mendo y Nuño, herido. Don Álvaro acepta. Sin embargo, sabedor de la partida de don Lope al día siguiente, planea una visita nocturna a Isabel acompañado de una serie de soldados que el sargento elegirá. Entretanto Rebolledo le informa del alistamiento de Juan Crespo, lo cual será un obstáculo menos para intentar ver a Isabel. Pedro Crespo por su parte se muestra halagado por el alistamiento de su hijo y se lo agradece al general. Al final, Isabel se despide de don Lope, que le regala una joya, y muestra su alegría por haberse convertido en criado del cabo.

V.1563-1687 Pedro Crespo se despide de don Lope y de su hijo, al que da una serie de consejos. También le despiden su prima y su hermana. Una vez partido, todos muestran su pesar por ello. V.1688-1765 Don Álvaro, el sargento, Rebolledo y otros soldados se reúnen ante la puerta de la casa de Isabel. El capitán ha planeado llevarse a Isabel mientras los demás detienen a Pedro Crespo. Después se reunirán en un punto acordado. Penetran en la casa y don Álvaro se lleva a Isabel. Pedro Crespo no puede hacer nada porque inicialmente está desarmado y además son demasiados los contrarios. Finalmente le retiran a él y a su hija.

V.1766-1787 Juan escucha los gemidos de su padre y su hermana en el monte y, sin saber que son ellos, se dirige hacia ellos por seguir el consejo de su padre de honrar a las mujeres y reñir sólo lo necesario.

JORNADA TERCERA

V.1788-1870
Isabel va caminando por el monte con la duda de si lavar la honra de su familia con su muerte o por el contrario dejar que su padre mate al capitán. Encuentra finalmente a su padre, atado, que también se lamenta por la perdida de su hija.

V.1871-2095 Isabel encuentra a su padre, quien le pide que le desate las manos. Isabel, sin embargo, quiere contarle previamente lo ocurrido y cómo su hermano la ha salvado y ha herido al capitán. A continuación pide a su padre que la mate con el fin de lavar su honra. No obstante, Pedro Crespo se niega y quiere volver a su casa con el fin de hacer las diligencias pertinentes para proteger a su hijo.

V.2096-2135 Un escribano le informa a Pedro Crespo de que ha sido elegido nuevo alcalde de Zalamea y que como tal tiene dos asuntos pendientes: la llegada del rey y la herida de don Álvaro, asunto que puede resultar importante si se averigua quién le ha herido. Acto seguido el escribano le da la vara de la justicia a Pedro Crespo, quien se muestra complacido por la noticia, ya que desde este momento no tendrá que recurrir a la violencia para lavar su honra; podrá emplear la vía judicial.

V.2135-2177 Conversan don Álvaro y el sargento sobre la necesidad de volver a Zalamea y el capitán muestra su temor a que se sepa de su llegada a Zalamea, pues entonces tendría que enfrentarse a los villanos con la violencia. No obstante, ha llegado el escribano a donde se encuentra el capitán y ordena que ninguno de los soldados escape de la habitación en que se encuentran. Pese a todo el capitán no muestra ningún temor al estar convencido de que la justicia ordinaria no tiene jurisdicción sobre él.

V.2177-2192
Pedro Crespo le comunica a don Álvaro que ha venido a resolver una diligencia y que quiere hablar con él a solas. Por tanto ordenan que salgan todos los presentes de la habitación.

V.2192-2338
Pedro Crespo se humilla ante el capitán y le promete entregarle toda su hacienda y sus pertenencias si se casa con su hija. No obstante, don Álvaro rechaza la propuesta de casamiento, lo cual provoca la cólera de Pedro Crespo decidido a defenderse del capitán. Sin embargo, éste se muestra tranquilo pues está convencido de que la jurisdicción sobre él reside en el consejo de guerra por lo que Crespo no significa una amenaza para él.

V.2339-2378

Crespo se muestra enfurecido y tras llamar al escribano ordena la detención y el ahorcamiento de don Álvaro. Éste se muestra al principio muy seguro de sí mismo, sin temor hacia Pedro Crespo, que no tiene jurisdicción sobre él. Sin embargo la decisión de Pedro Crespo provoca su miedo de los villanos y le amenaza al alcalde con quejarse al rey.

V.2379-2605
Llega Juan a la casa paterna con el propósito de contarle a su padre lo sucedido. Sin embargo, al ver a su hermana Isabel, desconsolada, se sorprende inicialmente y acto seguido está dispuesto a matarla con el fin de lavar la honra familiar. No obstante Pedro Crespo evita un enfrentamiento entre ambos hermanos y apresa a Juan ante la incomprensión de sus dos hijos, hasta que se resuelva la diligencia contra el capitán. A continuación llega don Lope en busca de Juan, al que quiere castigar por haber herido al capitán. Además quiere salvar a éste y cuando Pedro Crespo es proclamado alcalde, le pide que se le entregue. Crespo se niega pese a que don Lope se muestre dispuesto a liberar a don Álvaro por la fuerza.

V.2606-2638
Don Lope ordena a sus soldados, que ha vuelto a Zalamea, incendiar la cárcel donde se encuentra el capitán. En caso de defenderse los villanos les manda quemar el pueblo entero. Pese a todo ni el Escribano ni Pedro Crespo se muestran dispuestos a ceder.

V.2639-2697
Ha llegado el rey Zalamea y tanto don Lope como Crespo le exponen sus versiones de lo sucedido. Don Lope acusa a Pedro Crespo de no querer liberar al capitán. Crespo se defiende argumentando que el delito era merecedor de la muerte y afirma que al haber sólo una audiencia en el lugar la sentencia ya ha sido ejecutada. Esto provoca la sorpresa del rey que además le comunica al alcalde que él no tiene autoridad sobre el capitán.

V.2698-2735
Aparece don Álvaro, matado a garrote vil, y Pedro Crespo se justifica ante el rey diciendo que la sentencia ha sido igual que la que hubiera dado un tribunal de guerra. Este argumento convence al rey, que declara a Pedro Crespo alcalde perpetuo de Zalamea y ordena la partida de sus tropas hacia Portugal.

V.2736-2767
Pedro Crespo le comunica a don Lope su decisión de ingresar a su hija en un convento y libera a todos los presos menos a su hijo, al que dice querer castigar. Sin embargo don Lope

Afirma haberle perdonado y finalmente le lleva con él.


4) PERSONAJES:

- EL REY FELIPE II

- DON LOPE DE FIGUEROA

- DON ÁLVARO DE ATAIDE, capitán

- UN SARGENTO

- REBOLLEDO, soldado

- LA CHISPA

- PEDRO CRESPO, labrador viejo

- JUAN, hijo de Pedro Crespo

- ISABEL, hija de Pedro Crespo

- INÉS, prima de Isabel

- DON MENDO, hidalgo

- NUÑO, criado

- UN ESCRIBANO

- SOLDADOS

- LABRADORES

-PEDRO CRESPO. Protagonista, es el labrador más rico del pueblo, cristiano viejo y persona muy respetada en Zalamea, por lo que, aun aceptando la jerarquía superior del capitán o de don Lope, no se siente inferior a ellos. Ese orgullo contrasta con el exceso de prudencia que le conduce a ocular a su hija y, sobre todo, con la humillación a que se somete poniéndose a los pies del capitán para rogarle que se case con Isabel.

-DON LOPE DE FIGUEROA. General del ejército, es un personaje histórico al que Calderón admiraba. Las secuelas de una vieja herida le han convertido en un viejo algo cascarrabias, pero honesto y defensor de sus hombres frente a la jurisdicción civil. En cierto modo es la réplica de Pedro Crespo, con sus virtudes y defectos. Los diálogos entre uno y otro dan lugar a algunas de las escenas más celebradas de la obra.

-DON ÁLVARO, capitán. Representa el papel de antagonista, caracterizado por un exceso de arrogancia y desdén por las gentes de Zalamea, Isabel incluida. Sin embargo, llega un punto en que le reconoce una hermosura <<divina>> que le arrastra de manera inevitable, lo que no evita la negativa consideración del personaje a ojos del público.

-ISABEL. Hija de Pedro Crespo, asume desde el comienzo su papel de víctima inocente, lo que compensa el autor dotándola de un cúmulo de cualidades positivas: prudencia, hermosura, sinceridad, obediencia. Esa disparidad entre las excelencias del personaje y su destino provoca en el espectador un desasosiego con sabor a tragedia.

-INÉS. Por el contrario, representa un modelo femenino más enérgico. Inseparable de su prima Isabel, compensa el exceso de discreción de aquella con buenas dosis de humor, desparpajo y ansias de libertad. Insisten algunos críticos en la idea de que este personaje debería tener en la obra más <<papel>> del que le adjudica el autor.

-JUAN. Hijo de Pedro Crespo, lleva a sus últimas consecuencias las obligaciones del código del honor, sin sopesar previamente las consecuencias. Por otra parte, aspira a conseguir un puesto más alto en la jerarquía social, por lo que, en cierto modo, puede decirse que es un desclasado.

-DON MENDO. Es un hidalgo pobre que pretende a Isabel, a cuya puerta acude aun a sabiendas de que no tiene ninguna posibilidad de éxito. Su absurda presunción y su pobreza límite, lo convierten en una figura patética o en una versión grotesca de las aspiraciones del capitán.

-EL SOLDADO REBOLLEDO Y SU AMANTE, LA CHISPA. Representan dos personajes que aportan a la obra grandes dosis de colorido y de realismo. Sus picardías y bravuconadas se compensan con su sincera lucha por la supervivencia, lo que provoca una inmediata simpatía en el público, a pesar de su cobardía o inmoralidad. En definitiva, son personajes en los que el público podía identificar un amable retrato de su entorno. Ambos representan lo que en el teatro de la época se conocía como figura del <<gracioso>>.

-NUÑO. Es criado de don Mendo, tiene por objeto dar la réplica al hidalgo, echando por tierra las patéticas aspiraciones de su amo.

-EL REY. Su figura tiene una finalidad meramente funcional; como clave de la bóveda social, es él quien debe aprobar o condenar las actuaciones de los demás.

5) JUICIO CRÍTICO:

Considero que el propósito moral de la obra, está presente en la forma de actuar de Pedro Crespo, el cuál consigue salvar su honra sin hacer daño a nadie.

Esta claro que la forma de pensar ha sufrido gran cambio en la época. Personalmente considero que este ha sido un cambio hacia mejor, ya que, cada vez la importancia de clases toma menos importancia y resulta más importante la importancia de las personas, por el mero hecho de ser un ser humano todos somos iguales ante la ley. Este hecho ya lo defendía Pedro al afirmar que a las personas no se las debe juzgar por su estatus si no que la justicia debe de ser un baremo que nos iguale a todos y que atienda a clasificar nuestros actos seamos tanto villanos como soldados, o cualquier otro tipo de personas.

La forma de pensar que Don Lope y el capitán tienen de la justicia y del las personas, actualmente se esta intentando que tan solo quede en el pasado ya que se pretende la igualdad. Esta igualdad no solo se busca ante la justicia, si no que también se busca en el trato diario de las personas, principalmente en las últimas décadas se busca la igualdad de la mujer ante el hombre, hacer que ese trato de inferioridad al que Isabel y tantas mujeres se veían sometidas desaparezca, y que la mujer pueda optar a las mismas cosas que el hombre tanto laboral como personalmente.

También el otro de los temas principales: el honor, y la forma de considerarlo a dado un cambio radical, en la época en la que se escribió el libro, el honor tan solo podía igualarse con la propia vida de la persona, actualmente el honor pasa casi desapercibido para la gente.

El ingenio conceptista lo percibimos en los diálogos entre don Mendo y su lacayo, llenos de juegos de palabras, equívocos, dilogías..., que marcan el contraste entre apariencia y verdad. Se utilizan refranes con la finalidad de aconsejar, y en el caso de Nuño tienen un carácter irónico. La dualidad estado llano/milicia, origina fuertes contrastes entre personalidades, situaciones y lenguaje (...<< que se un capitán vivo. / ¿Soy yo acaso alcalde muerto? >>), Da lugar, además, a símbolos antitéticos: luces y sombras, con valor de honra-deshonra, armonía- discordia.

El léxico es rico y variado, se muestra en estos ejemplos: faenas rurales (eras, parvas, manojos, etc.), el derecho (proceso, sentencia, jurisdicción, testigo, etc.), la milicia (escuadrones, balas, cañones, cuerdas caladas, etc.) y germanía (tornillazo, jaque, hurgón, alicantina, etc.).

No existe una diferencia muy marcada entre el lenguaje individual de cada personaje, esta adecuación se produce tan solo en determinadas frases, este es un hecho lógico, ya que no hay ningún personaje que pertenece a las clases cultas, si no que es gente del pueblo o del ejército, exceptuando claro esta al rey, Felipe II usa un leguaje difícil y culto propio de su rango. El resto de los personajes usan un lenguaje popular, diferenciado tan solo por los refranes o coletillas por ejemplo los germanismos en el caso de los soldados.