Églogas; Garcilaso de la Vega

Literatura renacentista española. Tendencias humanísticas. Mitología. Personajes. Argumento

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El Renacimiento.

A principios del siglo XVI comienza el Renacimiento en España, cuyo pensamiento se basa en una visión positiva del mundo y del hombre, sobretodo gracias al conocimiento y la admiración de la antigüedad clásica . Esta recuperación de la cultura clásica y el creciente interés por la vida presente y por lo humano son los dos factores de los cuales derivan las principales facetas del nuevo movimiento cultural.

El renacer de la cultura clásica se debe sobretodo a los humanistas italianos que en el siglo XV llevaron a cabo la búsqueda de manuscritos clásicos, a la invención de la imprenta que premite difundir las obras de los autores clásicos y a los hallazgos arqueológicos que se hacen en la época.

El fervor religioso caracteristico de la Edad Media se entibió al comenzar el periodo renacentista y, debido a los acontecimientos históricos como, por ejemplo, los descubrimientos científicos, se engendró un sentimiento de orgullo e independencia que desmoronó las concepciones tradicionales. Si el hombre medieval veía en el centro del Universo a Dios y aceptaba el orden establecido en el cosmos, el hombre renacentista cambia la visión teocentrica por la antropocentrica, es decir, el hombre renacentista se considera a si mismo el eje del mundo y el dueño de su propio destino. Este cambio de ideologia da pie a la plena confianza de la razón y a la justificación de los instintos naturales omitiendo la moral en sus actos.

También hay un cambio en la visión de la vida. En la Edad Media se veía la vida terrenal como un camino hacia una vida mejor, en cambio en este momento, el disfrute de la vida terrenal es el objetivo del hombre renacentista. Este cambio de visión se refleja en el uso del tema clásico del “Carpe Diem” que nos invita a tomar los placeres que la vida nos ofrece y a considerar la fugacidad de la vida.

Otra consecuencia del cambio de ideologia respecto al universo es el crecimiento de la curiosidad ciéntifica. Como consecuencia de esta creciente curiosidad cientifica, se estudiará la naturaleza y se llegará a ver en ella un modelo de perfección para cualquier actividad humana.

En la cultura renacentista, la educación del hombre se concibe como el desarrollo equilibrado de todas sus facultades. El Renacimiento orienta esta educación hacia la idea de perfección humana que conjugue el cultivo de lo fisico con lo espiritual.

Las ideas filosoficas que siguen los renacentistas no son originales , sino que son una critica a las escolastica medieval añadiendo algunos aspectos del pensamiento clásico. A pesar de los muchos intentos por conciliar las teorias de Platón y Aristoteles, las más seguidas eran las de Platón. Las teorias del amor neoplatonico señalaban que la belleza de las cosas materiales no es sino un reflejo de la belleza divina y que a partir del amor individual y concreto se podía llegar al amor de Dios. Esta doctrina amorosa no fue solo utilizada por los poetas profanos sino que además la utilizaron los misticos dandole una orientación especificamente religiosa.

Las influencias italianas y grecolatinas en la literatura aportaron una cierta homogeneidad y un sentido cosmopolita a la producción de los diversos países. La aceptación de los modelos clásicos despertó en la creación literaria el deseo de crear una armoniosa belleza formal, prescindiendo de própositos didácticos. Y se recuperaron los temas clásicos como los relatos mitologicos y el bucolismo pastoril.

El Renacimiento Español

En España el periodo del Renacimiento se puede dividir en dos : un periodo de

Pre-Renacimiento en el siglo XV y otro de pleno Renacimiento en el siglo XVI.

El Renacimiento del siglo XV ha de entenderse más como un periodo de desarrollo de las tendencias humanisiticas y de los conocimientos sobre la antigüedad grecolatina que como total renovación de la vida y del arte.

En el periodo de pleno Renacimiento hay que distinguir dos periodos: los correepondientes a los reinados de Carlos V y Felipe II.

El periodo correspondiente al reinado de Carlos V es un momento en el que las tendencias renacentistas europeas hallan una profunda resonancia en el ámbito cultural y artistico español, que acoge las influencias que llegan desde Europa sin perder su carcter própio. Esta aceptación de las nuevas tendencias se refleja en la poesía, que adquiere un matiz italianizante; en la filosofia, donde se aceptan con entusiasmo las doctrinas platonicas y en el terreno religioso donde las teorias de Erasmo de Rotterdam se difunden ampliamente.

Gran parte de los poetas de este siglo son caballeros y soldados que alternan el bullicio de la corte y los afanes bélicos con el cultivo de la literatura.

Por su parte, durante el reinado de Felipe II la Contrarreforma y la politica de defensa prcticada por el monarca provoca que la cultura renacentista española adquiera un matiz de carácter religioso y nacional muy acentuado. Las corrientes renacentistas, ya completamente asimiladas, asumen un carácter nacional y todas las manifestaciones del arte y de la literatura ofrecen un sello de severidad y nobleza tipicamente españolas. En literatura aparece un gran numero de escritores místicos; en filosofia se recuperan y actualizan las doctrinas escolasticas y en el terreno religioso desaparece por completo el erasmismo.

En esta segunda mitad de siglo, España pierde el contacto con Europa pero consigue crear una cultura en la que se funden las tradiciones nacionales con las aportaciones renacentistas.

Garcilaso de la Vega.

Garcilaso de La Vega fue uno de los poetas más importantes del periodo renacentista correspondiente al reinado de Carlos V. Este poeta combinaba

Nacido en Toledo a principios del siglo XVI en el seno de una ilustre familia, entró al servicio del Emperador Carlos V a cuyo lado combatió en varias ocasiones.

En 1526 se produjo la converación entre Boscán y el embajador veneciano Andrea Navagiero que originó la introducción de las formas y el espíritu de la lirica renacentista italiana. Por esa época, y al poco de haber contraido matrimonio con Elena de Zúñiga, conoció a Isabel Freyre una dama portuguesa de quien se enamoró y a quién dedicó un gran número de poemas amorosos. Fue también por aquel entonces cuando debió empezar a escribir en metros italianos.

Al cabo de tres años, Isabel Freyre se casó y Garcilaso de la Vega sufrió una grave crisis sentimental. Garcilaso de la Vega viaja a Italia al lado de Carlos V, quién más tarde le desterró al Danubio por haber asistido a cierta boda sin su consentimiento. Conseguido el perdón real, se dirigió a Nápoles donde se familiarizó con las literaturas italiana y clásica.

La muerte de Isabel Freyre en 1534 le inspiró varias composiciones.

Murió en Niza a los 33 años de edad, luchando al lado el Emperador Carlos V.

. Debido a su arrojo en la guerra, su cortesía en las relaciones sociales, su profundo conocimiento de la cultura clásica, su inspirada poesía y su intensa vida sentimental, Garcilaso de la Vega encarnó como ningun otro escritor de su siglo, el ideal renacentista del “Cortesano”.

Las Églogas de Garcilaso de la Vega.

La obra de Garcilaso de la Vega es de dimensiones reducidas. Aparte de alguna composición inicialen metros tradicionales, su obra está compuesta por una epistola, dos elegias, tres Églogas, cinco canciones y treinta y ocho sonetos.

Las tres Églogas se hallan en el género pastoril. La primera nos narra de los lamentos de Salicio por los desdenes de su amada Galatea y Nemoroso por la muerte de Elisa. Ambas situaciones reflejan dos de los momentos vividos por el autor en su relación con Isabel Freyre.

La segunda une lo bucolico con lo heroico. Se nos narra por un lado, la historia amorosa de los pastores Camila y Albanio y por el otro una larga relación de hazañas de Don Fernando Álvarez de Toledo, Duque de Alba. La vida del Duque de Alba se nos describe utilizando una urna en relieve que va cambiando a medida que cambia el momento a narrar de la vida del Duque. Como recurso para explicarnos la narración de la urna, Nemoroso explica a Salicio una historia sobre Severo, el unico personaje que podría ayudar a Albanio.

La tercera Égloga nosdescribe un idealizado paisaje del Tajo en el que cuatro Ninfas tejen un tapiz en el que se explican los mitos de Orfeo y Eurídice, el de Dafne y Apolo, el de Venus y Adonis y la muerte de Elisa. Al terminar estas descripciones, hay un dialogo entre dos pastores, Tirreno y Alcino que se refieren a su amor por Flérida y Filis.

En las Églogas hay constantes alusiones a la mitologia clásica que se utilizan de diversas maneras.

Uno de los usos de la mitologia es la de caracterizar a un personaje,como por ejemplo en el caso del dios Marte que se utiliza para decir, por ejemplo, que Don García de Toledo era un gran guerrero (versos 1189-1190 de la Égloga II).

Otro uso es el de describir un sentimientocoparandolo con el de un personaje mitologico, como en el caso de Albanio que compara su situación con la de la Ninfa Eco (versos 596-601 de la Égloga II).

Invocar a un personaje mitologico, generalmente las Ninfas, para que ayuden al narrador a explicar la historia es otro tipo de uso de la mitologia. Un ejemplo de este uso es el momento en el que Albanio invoca a las Ninfas para que le ayuden a narrar su historia (verso 417de la Égloga II).

La comparación que realiza el autor entre la historia de Elisa y Nemoroso con los mitos de Orfeo y Euridice, Apolo y Dafne y Venus y Adonis, en la Égloga III, es otro uso de la mitologia en las Églogas de Garcilaso.

Por ultimo, otro uso de la mitologia en estas obras es la de emmarcar una situación a traves de unos personajes, como ocurre en la Égloga III en la que se emmarca la narración de la muerte de Elisa a través de los cuatro personajes mitologicos, las cuatro ninfas, que narran la acción mediante sus tapices.

Los mitos en las Églogas.

Galatea

Galatea es el nombre de la amada de Salicio. Aparece nombrada Ipor Salicio en

el verso 57- 59 de la Égloga :

“¡Oh, más dura que mármol a mis quejas,

y al encendido fuego en que me quemo

más helada que nieve, Galatea !”

En estos versos Salicio la describe indiferente a sus lamentos por no ser correspondido en su amor por ella. Por el contrario, en la mitología clásica la ninfa Galatea encarnaba la delicadeza y la dulzura, características que contrastaban con las de su pretendiente el cíclope Polifemo que encarnaba la rudeza y la brutalidad.

En el mito Galatea, enamorada del pastor Acis, rechazó a su pretendiente. Polifemo, celoso, sepultó al pastor bajo una roca. Al oir los gritos de Acis, la joven acudió en su ayuda y, al no poder resucitarlo, lo transfomó en río.

Filomena (o Filomela)

Cuando se cita a Filomena (versos 231, Égloga I; 235 y 1147 Égloga II ) se hace como referencia poetica al ruiseñor o a su canto.

El mito de Filomena es inseparable del de su hermana Procne. El mito explica que el rey de Atenas otorgó a Procne como esposa de Tereo, rey de Tracia, en agradecimiento por la ayuda prestada durante una guerra contra el reino de Tebas. Pero Tereo se enamoró de Filomena, la sedujo y la violó. Con el fin de que no explicara lo ocurrido, le cortó la lengua y la encierró en una casa. Pero Filomena logró explicar lo ocurrido a su hermana bordando en una tela todo lo que había ocurrido. Como venganza, Procne mató a su hijo y se lo dió a comer a Tereo. Este al enterarse persiguió a las dos hermanas con intención de matarlas, pero los dioses se apiadaron de ellas y los transformaron en aves: a Procne en golondrina, a Filomena en ruiseñor y a Tereo en abubilla.

Piérides :

El autor invoca a las Plérides para que expliquen qué fue lo que cantó Nemoroso

(verso 236, Égloga I ). Esta invocación se debe a que las Plérides son un epiteto aplicado a las Musas, que derivaba del nombre de una región situada al noroestede Tesalia y suroeste de Macedonia, en el cual se levanta el monte Olimpo. Pieria era uno de los lugares donde se creía que moraban las musas.

Cicno y Faetón:

Estos mitos se citan durante el relato que Albanio explica sobre las cacerias que realizabacon Camila a Salicio y Nemoroso (versos 302-304, Égloga II) :

“ni al blanco cisne qu'en las aguas mora

por no morir como Faetón en fuego,

del cual el triste caso canta y llora”

En estos versos se hace referencia a Cicno transformado en cisne, llorando la muerte de Faeton y lamentandose de no haber muerto con él.

Según la mitología, Cicno, rey de Liguria, lloró largamente tras la muerte de Faeton, amigo suyo. Al final, Apolo le transformó en cisne.

Por su parte, Faeton era hijo de Apolo y de la oceánide Climene. Esta se casó con el rey etíope Mérope desiés de haber concebido a Faeton, aunque el niño fue criado como el hijo del rey. Cuando alcanzó la edad adulta, su madre le reveló la verdadera identidad de su padre. Faeton quiso tener una prueba de su ascendencia y pidió a Apolo que le dejara conducir durante un día el carro solar. Pero cuando ya estaba arriba, los signos del zodíaco lo asustaron y perdió el control de los caballos. Primero el carro se acercó demasiado al cielo y abrasó una parte de él formando la vía Láctea ; luego pasó rozando la tierra y desecó por completo la zona ecuatorial, hasta dejar a todos los habitantes con la piel tostada. Para remediar estos desastres, Zeus fulminó a Faeton con su rayo, haciendo que cayera al río Eridano, donde lo recogieron sus hermanas las Helíades y derramaron por él muchas lágrimas que quedaron convertidas en gotas de ámbar. Las Héliades fueron metamorfoseadas en álamos para aliviar su dolor.

Perdice :

En el caso de este mito, Garcilaso de la Vega cita al heroe ya metamorfoseado en una perdiz.

Esta cita sucede, al igual que con Cicne y con Faeton, en el momento en que Albanio recuerda las cacerias que realizaba con Camila y se las explica a Salicio y Nemoroso (versos 305-306, Égloga II) :

“Y tú, perdiz cuitada, ¿ piensas luego

que en huyendo del techo estás segura?”

Estos veros hacen referencia a la muerte de Pérdice. El mito explica que Perdice era sobrino y discípulo de Dédalo. Envidioso de la habilidad extraordinaria del aprendiz, a quién se le atribuye la invención del torno de alfarero y de la sierra, Dédalo le dió muerte precipitándolo desde lo alto de la Acrópolis. Atenea transformó a Perdice en perdiz. Así metamorfoseado, cantó con alegremente en los funerales de Ícaro, hijo de Dédalo.

Céfiro :

A este ser mitologico solo se le cita en la obra como un viento suave que trae la primavera. Según la mitologia, Céfiro personificaba al viento del Oeste.

Ninfas :

En las Églogas las ninfas, en general, suelen invocarse en los momentos de tristeza como oyentes de los lamentos de Salicio, Nemoroso o Alabanio. En el verso 116 de la Égloga II, Nemoroso invoca a estos seres para que le aporten el don de la palabra y así poder explicar la historia de la Casa de Alba.

Las ninfas eran habitualmente hijas de Zeus y personificaban la fuerza natural que presidía la reproduccion y la fecundidad de la naturaleza. Eran hermosas y amantes la música y la danza. . Según el lugar donde habitaban recibían diferentes nombres como, por ejemplo, Náyades, las ninfas que habitaban en los ríos o Nereidas a las que habitaban en el mar.

Eco:

Albanio invoca a Eco, al igual que a las demás ninfas, como la unica oyente de sus lamentos y la unica que podría consolarle ya que también estuvo enamorada de alguien que no le correspondía (verso 596-601, Égloga II) :

“¿ A quién me quejo?, que no escucha cosa

de cuantas digo quién debria escucharme.

Eco sola me muestra ser piadosa ;

respondiéndome, prueba conhortarme

como quién probó mal tan importuno ;

mas no quiere mostrarse y consolarme.”

Estos versos hacen referencia al mito de la ninfa Eco que habitaba en en el monte Helicón. Era la encargada dar conversación a la diosa Hera para mantenerla entretenida mientras Zeus le era infiel. Cuando la diosa descubrió la traición de la ninfa Eco la condenó a repetir todo cuanto oía y le negó al posibilidad de hablar por si misma. Más tarde Eco se enamoró de Narciso, pero la despreció porque no podía expresar lo que sentía. Eco lloró largamente el rechazo de Narciso hasta que se consumió por sus própias lágrimas y sólo quedó su voz repitiendo lo que oía en las montañas.

Náyades, Napeas, Oreades y Dríadas :

Albanio invoca a estas ninfas para que escuchen sus lamentos y no caigan en el mismo error que él. Las Náyades(verso 608, de la Égloga II), según la mitología, eran diosas menores bajo cuya advocación estaban todo tipo de fuentes, ríos y lagos. Habitaban también a orillas del Leteo, en los Campos Elíseos, donde endulzaban con su canto el dolor de los mortales. Todas ellas estaban dotadas de facultades prféticas y virtudes curativas, y eran amantes de la música y la danza. Frecuentemente se mostraban unidas a dioses y sátiros.

La Napeas (verso 609, Égloga II) eran ninfas de los cerros, los valles y los bosquecillos.

Las Oréades (verso 617, Égloga II)eran las ninfas de las montañas .

Por su parte, las Dríadas (verso 623, Égloga II) eran las ninfas, en general, de los árboles y , en particular, de las encinas.

Diana:

Esta diosa aparece en la Eglóga II, en una intervención de Camila. Aparece en dos ocasiones en la misma intervención, la primera de ellas en una alusión a la caza (verso 740).

Diana fue una de las musas hijas de Zeus y hermana de Apolo. A menudo estaba asociada a los mitos de su hermano Apolo en los que casi siempre acaba utilizando sus flechas, ya que ella era la Arquera, al igual que su hermano era el Arquero. Era la diosa protectora de la fuerza vegetativa, tenía poder sobre las aguas, sobre todo las termales, las de los estanques y las de los ríos que fertilizan los campos. No tenía mucha relación con las ciudades ya que su ocupación favorita era la caza, siendo todavía muy pequeña, solicitó a Zeus un arco y unas flechas que le forjaron los Cíclopes, e iba siempre acompañada por un coro de Ninfas y una jauría de perros. Por ello en la Eglóga II se alude a ella como protectora de la caza.

Otra característica de esta diosa era su virginidad, otro de los temas de alguno de sus mitos. Diana, por ejemplo mató a Calisto, una ninfa de su séquito, cómo castigo por haberse dejado seducir por Zeus. Por esta razón, en la Eglóga II, Camila dice que no corresponde a Albanio en su amor, tal como él quisiera debido a su dedicación a la diosa Diana (verso 750)

“ …, que no quiero

menos un compañero que yo amaba,

mas no como él pensaba, ¡ Dios ya quiera

que antes Camila muera que padezca

culpa por do merezca ser echada

de la selva sagrada de Diana!”.

Febo (o Apolo) :

La primer ocasión en la que aparece Apolo, es en el verso 911 de la Eglóga II. Después del breve encuentro en que Albanio le ruega a Camila que le ame, a lo que ella se niega, el pastor empieza a dar señales de locura. Albanio le pide a una fuente que le diga donde está el ladron que le ha robado a Camila. Esta ha huido después de pedirle a Albanio que vaya a buscar un broche que ha perdido en la montaña, mientras ella descansaba.

En esta ocasión, Apolo aparece simbolizado como el sol. Este dios, al latinizarse, se convirtió en el dios del Sol, siendo él quien conducía este el carro de caballos de este astro por el cielo.

La segunda ocasión en la que aparece este personaje mitologico es, en el verso 1074 de la misma Égloga, durante la descripción de Severo, personaje que, según Nemoroso, es el unico que puede ayudar a curara Albanio. En esta ocasión el aspecto de este dios al que se alude es el de profeta, ya que se dice que Apolo no le escondió ningún secreto a Severo.

En el verso 1190, aparece de nuevo durante la descripción de Don García de Toledo, el primer Duque de Alba. En este caso se dice :

“…, que mostraba acá en la tierra

ser otro Marte en guerra, en corte Febo ;…”

Estos versos describen al primer Duque de Alba como un guerrero fiero y un perfecto cortesano. La idea del cortesano perfecto en el Renacimiento era que, entre otras cualidades, debía saber música. Entre otras facetas de este dios estaba la de músico.No sólo se le representaba frecuentemente tocando la lira, sino que se le hace patrono de las Bellas Artes.

La cuarta vez que este mitologico dios aparece en la segunda Égloga es, en los versos 1289 y 1300, en el nacimiento de Don Fernando Álvarez de Toledo, en el momento en el que los dioses le otorgan al recién nacido sus dones. Él decide que sean sus hermanas, Las Musas, las encargadas de darle los dones.

La idea del perfecto cortesano se repite en los versos 1328 al 1335. En estos versos se hace referencia a la educación de Don Fernando.

Ya en la Égloga III, en los versos 29 y 30, vuelve a aparecer Apolo con el sentido de inductor de profeta. En este caso es invocado por el autor para que le ayude y le fluyan las palabras para explicar la historia de las cuatro ninfas del río Tajo.

Eumenides( o Erinias) :

Albanio es quien hace alusion a estos personajes mitologicos cuando amenaza con bajar a los Infiernos si hace falta para pedir ayuda y que Camila corresponda a su amor por ella (versos 944-945, Égloga II).

Las Erinias eran las divinidades encargadas de vengar los crimenes, especialmente los que atentan contra la familia. Se las representaba con figura de mujeres negras y aladas, con serpientes enroscadas en sus cabezas. Generalmente habitaban en los Infiernos, de donde salian por conjuro del ofendido o por la maldicion del propio ofensor. Sus nombres eran Alecto, Tisífone y Mégera, auqneu eran llamadas por distintos apelativos para propiciarselas y evitar que se encolerizaran al recibir un nombre dioso. El nombre más comun es Eumenides, que significa las “Bondadosas” aunque frecuetemente se las llamaba Semnai, las “Venerables”.

Luna :

la primera vez que Nemoroso hace referencia al astro lunar, que según la mitologia se personificaba en la diosa Luna, es durante un dialogo con Salicio en el que hablan del unico personaje que, según Nemoroso, puede curar a Albanio de locura de amor que sufre por Camila:Severo. De este personaje Nemoroso afirma que si no fuera porque el ruido del carro en el que viaja la Luna tapara sus palabras, la haria bajar del cielo bajar (versos 1083 - 1085, Égloga II) :

“La luna d'allá arriba bajaría

si al son de las palabras no impidiese

el son del carro que la mueve y guía.”

En la mitologia la diosa Luna se representaba como una hermosa joven que recorría el cielo en un carro tirado por caballos.

La segunda vez aparece durante el relato de Nemoroso sobre la casa de Alba, en el que se dice de la Luna que nunca vio niño más hemoso que el nacido en la casa de Alba, en referencia al nacimiento de Fernando Álvarez de Toledo (versos 1279-1281, Égloga II) :

“Un infante se vía ya nacido

tal cual jamás salido d'otro parto

del primer al cuarto vio la luna;”

Esta alusión a la diosa Luna es debida a que era invocada por las mujeres durante el parto.

Faunos, Sátiros y Silvanos :

Nemoroso invoca a las Ninfas, a los Faunos, Sátiros y Silvanos antes de empezar la historia que va a contar sobre la Casa de Alba en los versos que van del 156 al 160 de la segunda Égloga:

“Ninfas, a vos invoco ; verdes faunos,

sátiros y silvanos, soltá todos

mi lengua en dulces modos y sotiles,

que ni los pastoriles ni el avena

ni la zampoñasuena como quiero.”

A diferencia de Albanio, que invoca a estos seres como oyentes de sus penas, Nemoroso los invoca para que le faciliten el don de la palabra.

Los Faunos eran un conjunto de semidioses del bosque. Aunque generalmente aparecian representados como un grupo, a veces aparecía como una unica divinidad de nombre Fauno que presidia la fertilidad de la tierra, al mismo tiempo que hacía fecundos a los ganados y los protegia de los ataques de las alimañas.

Los Sátiros eran divinidades de los bosques y las montañas. Pertenecían al cortejo del dios Dioniso y participaban en todas sus fiestas bailando y bebiendo.

Los Silvanos, por último, eran los protectores de las selvas, boques y terrenos sin cultivar.

Todos ellos acabaron siendo identificados con el dios Pan, dios de los pastores y los rebaños que pertenecía al cortejo de Dioniso.Se le representaba como un ser mitad hombre mitad macho cabrío, lleno de arrugas y con una larga y rala barba que recorría los montes con prodigiosa agilidad, descansando solo a las horas de más calor para dormir largas siestas en lugares unbrios. Iba siempre acompañado de un perro.

Marte :

Marte aparecía en la mitologia como el dios de la guerra, representando las fuerzas divinas que actuaban en ella, por lo que este dios es nombrado cuando se alaba el valor guerrero de algún personaje, como en el caso de Don Fadrique, segundo duque de Alba.

También se nombra a Marte en el nacimiento de Don Fernando Álvarez de Toledo, en el momento en el que los dioses se disponen a entregarle un don.

Tres Parcas :

Estos tres personajes mitológicos aparecen en el relato de Nemoroso sobre la familia de la casa de Alba. Nemoroso hace alusión a las tres Parcas para expresar la braveza con la que luchaba Don García de Toledo (del verso1222 al 1225 de la Égloga II) :

“Estaban de crueza fiera armadas

las tres inicuas hadas, cruda guerra

haciendo allí a la tierra con quitalle

éste, qu'en alcanzalle fue dichosa”

En estos versos, se dice que las Tres Parcas luchaban para llevarse a Don García de Toledo, ya que, según la mitología, estos personajes determinaban el momento de la muerte de cada individuo.

Las tres Parcas eran, en un principio las encargadas de atribuir a los recien nacidos su destino. Esto incluia el momento y la forma de la muerte, lo que provocó que se les diera una simbologia más siniestra. Eran hijas de la Noche y se representan como tres hermanas, cuyos nombres , Cloto (la que hila), Láquesis (la que asigna el destino) y Átropo (la inflexible), recogen los distintos aspectos de estos espíritus. La vida individual dependía de Láquesis y la muerte de cada individuo coincide con el momento en el que se rompe el hilo que va hilando Cloto.

Tres Gracias :

Las Tres Grácias eran las antiguas diosas de la vegetación, aunque con el tiempo pasaron a ser asociadas con la belleza, el arte y las actividades del espíritu. Sus nombres eran Áglaye, Eufrósine y Talía.

En el relato de Nemoroso las Tres Grácias aparecen como ayudantes en el parto de Don Fernando de la Casa de Alba (versos 1271 al 1275, Égloga II) :

“De vestidura bella allí vestidas

las gracias esculpidas se veían;

solamente traían un delgado

velo qu'el delicado cuerpo viste;

mas tal que no resiste nuestra vista.”

Se representaban como tres hermosas jóvenes desnudas y cogidas por el hombro por eso, Nemoroso las describe como a tres jóvenes que visten con unos velos prácticamente transparentes.

Nueve Musas :

La primera de las tres veces que se citan a las nueve musas es en el parto de Don Fernando, en los versos 1284 a 1290 de la segunda Égloga  :

“Bajaban, d'él hablando, de dos cumbres

aquellas nueve lumbres de la vida,

con ligera corrida ; y con ellas,

cual luna entre estrellas, el macebo

intonso y rubio Febo ; y llegando,

por orden abrazando todas fueron

al niño, que tuvieron luengamente.”

Según el mito, Apolo se crió en compañía de sus hermanas las Musas debido a que se tuvo que esconder de…

La segunda vez que aparecen nombradas es en los versos 1291 a 1300 de la Égloga II, donde Nemoroso explica que en el nacimiento del tercer duque de Alba, Marte y Mercurio dotan mesuradamente al recién nacido con los dones de la guerra y el buen comercio, respectivamente y luego ceden el turno a Venus para que le dé le otorge fortuna en el amor. En este caso es Febo (o Apolo) quien aparta la mano de la diosa del amor y cede el turno a las nueve musas.

Las nueve Musas eran ninfas relacionadas con ríos y fuentes. Se les atribuian virtudes profeticas, así como la capacidad de inspirar toda clase de poesía. Más adelante se convirtieron en las inspiradoras y protectoras de todas las formas de arte y presidian todas las manifestaciones de inteligencia.

Los nombres de las nueve musas eran : Calíope, protectora de la poesía épica; Clío, protectora de la historia; Erato, protectora de la lirica coral ; Euterpe, protectora de la flauta; Melpóneme, protectora de la tragedia; Polimnia, protectora de la pantomima; Talía, protectora de la comedia; Tersícope, protectora de la danza y Urania, protectora de la astronomía.

La tercera y ultima vez que aparecen estos personajes mitologicos son invocados, junto con Apolo, por el narrador en la Eglóga III para que hagan fluir sus palabras y explicar la historia que nos quiere contar (verso 29).

Mercurio :

En el verso 1292 de la segunda Eglóga, en el momento en que Nemoroso nos está explicando el nacimiento de Fernando de Alba. Mercurio, dios del comercio, está presente y dota con moderación al recien nacido con el don de ser un buen comerciante.

Venus :

En el verso 1295 de la Égloga II, esta divinidad aparece como un personaje más presente en el nacimiento de Don Fernando, Duque de Alba, donde le ofrece el don del Amor en abundancia al recién nacido. Pero es Apolo quien retira la mano de la diosa y deja a las Musas que le otorguen al bebé los dones de las artes y de la inteligencia.

La segunda vez que aparece Venus es, en el verso 1363 de esta misma Égloga, como simbolo del amor que surge entre María Enríquez y Don Fernando de Toledo, Duque de Alba.

La diosa Venus era el simbolo del atractivo sexual al que estaban sometidos los mortales e inmortales casi sin excepción . Era la diosa de la belleza, del amor y del matrimonio y, en algunos lugares de Grecia, era considerada también la diosa de los marineros.

Himeneo :

Aparece como simbolo del matrimonio entre Don Fernando, Duque de Alba y María Enriquez, en los versos 1401 y 1402 de la segunda Égloga :

“Estaba Himeneo allí pintado,

el diestro pie calzado en lazos d'oro ;…”

En estos versos parece representado con unos zapatos adornados con lazos de oro, señal de buena suerte en el matrimonio.

Himeneo era el dios que presidia el cortejo nupcial. Se le representaba con una antorcha, una flauta y una corona de flores.

Esculapio :

Esculapio, dios de la medicina, aparece en los versos 1464 a 1470 de la Égloga II.

“Luego pudiera verse de travieso

venirpor un espeso bosque ameno,

de buenas hierbas lleno y medicina,

Esculapio, y camina no parando

hasta donde Fernando estaba en lecho ;

entró con pie derecho, y parecía

que le restituía en tanta fuerza,

que a proseguir se s'sfuerza su viaje,

que le llevó al pasaje del gran Reno.”

En estos versos Nemoroso explica el momento en el que Don Fernando ha caído enfermo cerca de París y que gracias al dios Esculapio, se recupera.

Cíclopes  y Vulcano:

Estos seres mitologicos se citan en el punto de la narración en el que se están describiendo los ejercitos que van a luchar junto al Duque de Alba a París (versos 1618 a 1622, Égloga II) :

“y apenas en la fragua donde sudan

los cíclopes y mudan fatigados

los brazos, ya cansados del martillo,

pudiera así exprimillo el gran maestro”.

Los cíclopes eran seres de un sólo ojo en la frente, de enorme estatura, tremenda fuerza y muy hábiles. Servian a Efesto como forjadores de todo tipo de instrumentos y objetos. Habitaban en Sicilia donde el ruido producido por sus forjas y fuellesse oía en todos los volcanes de la isla.

El gran maestro hace referencia al dios Vulcano, el dios del fuego y de los herreros.Era cojo de nacimiento además de deforme. Su madre, Hera, avergonzada de su aspecto, lo arrojó desde el cielo desde donde estuvo cayendo un día entero hasta llegar al Océano donde le recogieron dos océanides que lo criaron durante nueve años en una caverna donde le instalaron una fragua. Alli residia aun después de reconciliarse con los demás dioses. Los Cíclopes trabajaban para él como forjadores de diferentes objetos.

Filódoce, Dinámene, Climene y Nise:

En la tercera Égloga, entre los versos 53 y 56, el autor nos situa en el río Tajo, del que surgen cuatro ninfas y narran cuatro historias de amor, una cada una.

“De cuatro ninfas que del Tajo amado

salieron juntas, a cantar me ofrezco:

Filódoce, Dinámene y Climene,

Nise, que en hermosura par no tiene.”

Filódoce es quien narra la historia de Orfeo y Euridice a través de un paño bordado. La Filódoce mitologica era una ninfa hija del dios río Ínaco.

Dinámene narra la historia de Apolo y Dafne. Según la mitologia, era una de las Nereidas. Las Nereidas eran las cincuenta hijas del dios Nereo, un dios marino que aconsejaba a los marineros y que tenía el poder de metamorfosearse en todo lo que se le antojaba.

Climene narra la historia de Venus y Adonis. Según la mitologia era una de las Océanides. Las Océanides eran divinidades fluviales, según la mitologia, que personificaban a los ríos y a las fuentes.

Por último, Nise narra la muerte de Elisa y el llanto del pastor que la amaba, Nemoroso, comparando así los otros tres mitos amorosos a la historia y el dolor de Nemoroso.

Euridice y Orfeo:

El mito de la historia de amor de esta pareja es el tema de la labor de la ninfa Filodóce, que se nos narra en la Eglóga III, en los versos de 121 a 144. El mito protagonizado por esta pareja explica que Eurídice y Orfeo se casaron, pero cuando celebraban las bodas, apareció Aristeo con la intención de raptarla. Euridice huyó de él con tan mala fortuna que una serpiente venenosa la mordió en un pié, matándola. Desesperado, Orfeo, decidió bajar a los Infiernos para convencer a los dioses de que le permitiesen llevarse a Euridice. Gracias a lo melodioso de sus cantos logró su objetivo, pero le pusieron como unica condición que no volviese la cabeza para mirar a Euridice hasta que hubiesen llegado a la tierra. Durante la ascensión, Orfeo no pudo resistir la tentación y se volvió para mirarla, desapareciendo al instante ella para siempre.

Apolo y Dafne :

El mito protagonizado por Apolo y la ninfa Dafne aparece como tema de la labor de la ninfa Dinámene. Este mito se nos narra en los versos de 145 a 178 de la Égloga III. Dafne fue una ninfa arcadia, hija del río Ladón y de la Tierra, y uno delos fracasos amorosos de Apolo. Cuando Apolo trató de seducirla, Dafne huyó. A punto de ser alcanzada, su padre la transformó en un laurel, planta que alude a su nombre. Esta metamorfosis se describe en los versos de 161 a 168 :

“Mas a la fin los brazos le crecían

y en sendos ramos vueltos se mostraban;

y los cabellos, que vencer solían

al oro fino, en hojas se tornaban ;

en torcidas raíces s'estendían

los blancos pies, y en tierra se hincaban ;

llora el amante, y busca el ser primero,

besando y abrazando aquel madero.”

Este mito aparece de nuevo al final de la Égloga III, durante el dialogo entre Tirreno y Alcino, en los versos 353 a 360. En estos versos se comparan los árboles simbolicos de tres personajes mitológicos, el laurel de Apolo, el mirto de Venus y el álamo de Alcides (Hercules) con el sauce de Flérida, la amada de Tirreno.

Venus y Adonis :

Venus y Adonis son los protagonistas de la labor de la ninfa Climene, cuyo mito se describe en los versos 179 a 193 de la Égloga III. Según la mitología, Adonis era hijo de Mirra y de Tías, el rey de Asiria. Por jactarse Mirra de ser más bella que Venus, esta le infundió una pasión incestuosa por su padre. Un día en que este había bebido mucho, ayudada por su nodriza, Mirra se unió a él. Esta unión, amparada por la oscuridad, se repitió durante doce noches, en la última de las cuales por fin Tías descubrió quién era la mujer que yacía con él. Indignado intentó matar a su hija, pero los dioses la salvaron convirtiendola en un árbol de la Mirra. A los diez meses, un jabalí corneó al árbol de la Mirra y nació un niño llamado Adonis. Venus lo confió a Peséfone, pero, cuando se lo reclamó, la diosa de los infiernos se negó a devolverlo porque se había enamorado de él. Zeus intervino ante la disputa de las dos diosas y decidió que Adonis permaneciese cuatro meses con Perséfone, cuatro con Venus y los cuatro restantes solo, aunque Adonis prefirió pasarlos con Venus. Adonis era un apasionado por la caza y murió corneado por un jabalí, que podría ser Ares disfrazado por estar celoso de Adonis.

Neptuno :

Se cita el nombre de este dios, en el verso 264 de la Égloga III, en el momento en el que se habla de la muerte de la ninfa Elisa, la amada de Nemoroso. Al ser una ninfa acuática, la noticia de su muerte se publica por el reino de Neptuno, dios de las aguas tenía la capacidad de metamorfosearse en diferentes animales para conseguir sus fines amorosos. Se le representaba barbado, desnudo, llevando como símbolo un tridente y a menudo acompañado por un delfín.

Tirreno y Alcino:

Estos son los nombres de los pastores que dialogan en la Égloga III. A través de un diálogo entre ellos, Tirreno y Alcino se refieren a los amores de Flérida y Filis respectivamente.

En la mitología, Tirreno era un héroe perteneciente al pueblo de los Etruscos. Los Etruscos eran originarios de la región de Lidia y dejaron su pais de origen a raíz de una época de hambre. Tirreno fue quién condujo a su pueblo hasta Italia.

Por su parte Alcino, en la mitologia, es el nombre del rey de Corcia, isla a la que llegaron Jason y los Argonautas. A Alcino se le pidió que arbitrara una disputa entre Jasón y unos enviados del rey de Cólquide que reclamaban a Medea, hija del rey de Colquide que por amor ayudó a Jasón a conseguir el Vellocino de Oro. Alcino decidió que, si Medea era virgen todavía, regresaría con los emisarios ; pero si ya no lo era, podía quedarse con Jasón. La esposa de Alcino, Arete, le comunicó el veredicto a Jasón por anticipado y aquella misma noche se celebraron las bodas.

Alcides (o Hercules) :

Este personaje mitológico aparece citado al final de la Eglóga III, en el diálogo entre Tirreno y Alcino, donde aparece relacionado con su simbolo, el álamo. Su árbol simbolico se compara, junto con el Laurel de Apolo y el mirto de Venus al sauce, árbol símbolo de Flérida, la amada de Tirreno en los versos 353 a 360 :

“El álamo de Alcides escogido

fue siempre, y el laurel del rojo Apolo;

de la hermosa Venus fue tenido

en precio y en estima el mirto solo;

el verde sauz de Flérida es querido

y por suyo entre todos escogiólo;

doquiera que sauces de hoy más se hallen,

el alamo, el laurel y el mirto callen”

Álcides, Heracles en la mitologia griega y más tarde conocido como Hércules en la mitología romana, era hijo de Zeus y Alcmena. Cuando Alcmena y la madre del futuro rey Euriteo de Micenes estaban en cinta, el Destino decidió que el bebé que naciera primero mandaría sobre el segundo en nacer. Hera, que odiaba a Alcmena y al fruto de la infidelidad de esta con Zeus, su esposo, acvanzó el nacimiento de Euristeo de forma que Heracles quedara a su merced.

Heracles nació con una gran fuerza física que demostró desde muy joven. Siendo Heracles todavía un bebé, Hera envió a dos serpientes para que devorasen al niño, pero este las estranguló con sus manos, demostrando así su fuerza física.

En un ataque de locura, provocada por Hera, Heracles mató a sus hijos por lo que fue castigado por el oracilo de Delfos a realizar doce trabajos para el rey de Micenas, Euristeo. Estos doce trabajos fueron : Matar al león de Némea, matar a la Hidra de Lerna, capturar a la cierva de Menal, capturar al jabalí de Erimant, limpiar los establos de Augias, matar a los pájaros de Estimfàlia, capturar al toro de Creta, amansar a los caballos de Diomedes, vencer a las Amazona, hacer prisionero al gigante Gerión, conseguir las manzanas del jardín de las Hesperidas y sacar a Cancerbero, el pero de tres cabezas que guardaba los infiernos, del Hades. Una vez liberado de la servitud que le ataba a Euristeo realizó otros trabajos por los que los dioses, al morir envenenado por la sangre del centauro Neso, le concedieron la immortalidad.

Bibliografia

  • García López, J.,História de la Literatura Española, Editorial Vicens-Vives, 1965.

  • Garcilaso de la Vega, Poesías completas,Editorial Castalia Didáctica. Edición a cargo de Angel L. Priteto de Paula, 1989

  • V.V.A.A ,Enciclopedia Lexis /22 Vox (vol. 10), Editorial Circulo De Lectores, 1976.

  • V.V.A.A., Historia de la Literatura Española (vol. I), Editorial Orbis, 1982

  • V.V.A.A., Diccionario de la mitología clasica (vol 1 y 2), Alianza Editorial, 1983