Educación y trabajo

Concepción psicológica y legal. Familia y economía. Educar para el trabajo. Sociología. Sistemas sociales

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República Bolivariana de Venezuela.

Universidad Dr. Rafael Belloso Chacín.

Facultad de Humanidades y Educación.

Escuela de Educación Integral.

Cátedra: Seminario de Educación para el Trabajo.

EDUCACIÓN Y TRABAJO

UNA RELACIÓN INCLUYENTE

Esquema:

- Presentación.

- Introducción.

- Contenido:

1-. El trabajo como creación humana.

2-. La familia como unidad económica.

3-. Trabajo y contexto social.

4-. Concepción psicológica y legal de trabajo.

5-. Educar para la vida -----» educar para el trabajo.

- Conclusiones.

- Bibliografía.

Contenido

1-. El trabajo como creación humana.

Para comenzar a desglosar este ítem, es necesario que primero conozcamos un poco sobre lo que es el Trabajo. Es todo hacer humano dispuesto y destinado a crear algo, siempre que quien lo cree se quede con el producto final. Desde los inicios de la raza humana, el hombre siempre se ha visto envuelto en incertidumbres que lo llevan a pensar y deducir sobre su misma existencia. En las épocas coloniales, nuestros aborígenes ya sabían lo que era el trabajo duro, ellos subsistían gracias a las cosechas que producían; no tenían noción de lo que era en aquel entonces la ganancia por el trabajo realizado. Esto continuó hasta la llegada de los exploradores españoles, quienes con su poder, lograron vencer a gran parte de las poblaciones pobres. Hicieron de los indígenas y negros sus esclavos, los explotaron obligándolos a trabajar bajo condiciones infrahumanas, con pagos miserables y a veces sin ninguna remuneración.

El trabajo fue creado por el hombre para satisfacer las necesidades de él mismo, siguiendo una serie de normas o reglamentos establecidos por la sociedad para concretar sus obras. Sabemos que, hace siglos atrás, el trabajo era considerado un castigo para el hombre, por haber incumplido alguna ley o por simplemente haber irrespetado las sociedades establecidas. Quienes tenían el “castigo” de trabajar, lo hacían como pago para reintegrar y reestablecer la sociedad. Hoy en día, el trabajo forma parte del estilo de vida de todas las sociedades del planeta; el día a día del hombre es una faena laboriosa donde trabaja para satisfacer sus necesidades y poder formar parte de su comunidad.

2-. La familia como unidad económica.

Como unidad económica, la familia toma decisiones racionales; busca obtener el máximo bienestar al menor costo posible como resultado de la mejor combinación de recursos; este ejercicio se refleja en la maximización de la utilidad o satisfacción del grupo. Es decir, la familia “economiza”, efectúa deseos racionales al escoger entre alternativas de acción. El esfuerzo por alcanzar el máximo bienestar posible requiere una selección de la más apropiada combinación de bienes y servicios como fuentes de utilidad.

En una economía de mercado estas fuentes son provistas por la familia mediante la asignación de tiempo para la transformación de mercancías compradas con el ingreso obtenido en el mercado laboral. En la práctica lo que se adquiere en el mercado son medios a los cuales se les debe aplicar tiempo adicional para dejarlos dispuestos para el inmediato consumo o para su uso. Los alimentos requieren ser cocinados e incluso servidos; la casa y su mobiliario necesitan aseo y mantenimiento y a los niños y niñas hay que atenderlos.

De lo anterior podría deducirse que en las familias existe una tecnología para el consumo que incorpora actividades e insumos; estos últimos son tiempo de los miembros y mercancías que se compran en el mercado. Como unidad económica, la familia en su calidad de consumidora deriva satisfacción de la adquisición de bienes y servicios y usa sus recursos limitados para acceder a ellos; de ahí que llegue al mercado con dos interrogantes básicos: ¿cuánto puedo consumir? y ¿qué prefiero consumir? Al enfrentar la primera cuestión, se entera de la imposibilidad de acceder a todos los recursos que necesita y desea, pues hay una restricción monetaria que a su vez está vinculada con una restricción temporal, como en una economía de mercado.

3-. Trabajo y contexto social.

El trabajo es el eje fundamental de las sociedades contemporáneas y obliga a los hombres a formar parte de una comunidad con personas que tienen intereses en común; representa la formación de los valores del individuo. En la sociedad actual, el hombre se ve influenciado por una serie de elementos culturales, políticos, psicológicos y sobre todo económicos, para exigir y ejercer su derecho a tener un trabajo honesto; más que por una necesidad intrínseca, el hombre manifiesta su sentido de solidaridad con su comunidad al poseer un trabajo, con la finalidad de contribuir al desarrollo de él mismo como persona, y de los seres humanos que le rodean.

Independientemente de la calidad de vida que el hombre posea, este debe reconocer que el trabajo influye significativamente en su equilibrio económico y mental. Un hombre que no posea un trabajo digno o que simplemente no emplee su tiempo en la ejecución de obras en beneficio de su familia y comunidad, es considerado un “parásito de la sociedad”, ya que no tiene la iniciativa de establecer su existencia por sí mismo dentro de la comunidad en la que convive. El hombre se ve presionado por prejuicios que su misma sociedad establece, fomentando la formación de seres que viven y trabajan en constante desequilibrio de sus potencialidades, al sentirse presionados por no poder ser capaces de cumplir con las exigencias de un mundo cambiante.

Hoy en día, nuestra sociedad debe ser capaz de controlar y regular las exigencias del individuo “ideal”, ya que, de no ser así, los hombres que permanezcan en la misma, se verán afectados por la presión de no cumplir a cabalidad sus metas propuestas.

4-. Concepción psicológica y legal de trabajo.

Concepción psicológica: En el ámbito psicológico, el trabajo no es más que la razón por la cual el hombre es capaz de equilibrar sus emociones, sentimientos, sueños y proyecto de vida, canalizándose hacia la continua búsqueda del propósito de su existencia. El trabajo representa el camino por el cual todo hombre honesto y de bien debe encaminarse, con metas que él mismo se vaya proponiendo de acuerdo a su sentido de búsqueda de una mejor calidad de vida y de sus aspiraciones personales.

Concepción legal: El trabajo se concibe como una actividad humana socialmente útil. Es lo que se refiere a la simple “prestación de servicios” considerada en sí misma importante y en lo que pueda producir en su estado final. El trabajo, visto como actividad social, recibe en el Derecho distintas configuraciones, pues las leyes suelen constar de dos clases de normas: unas, que contienen los preceptos o reglas de conducta; y otras, que se limitan a fijar el ámbito de aplicación de las mismas, por lo que el trabajo configurado en una norma puede aparecer con un contenido más o menos amplio que el diseñado en otra norma distinta.

5-. Educar para la vida -----» educar para el trabajo.

Uno de los tópicos recurrentes en el debate político y social de, prácticamente, todos los estados del mundo, es la centralidad de la educación como instrumento de cohesión social y desarrollo sostenible y los cambios necesarios para adaptar los viejos sistemas educativos a los nuevos requerimientos sociales, económicos y tecnológicos.

La primera evidencia es que se han multiplicado las interrogantes y se han reducido las certezas, en la medida en que se difumina la posición ocupada por las instituciones educativas tradicionales, como entorno natural de socialización y aprendizaje, y se sustituyen paulatinamente por una concepción mas amplia, que da carta de naturaleza a nuevos escenarios para el aprendizaje: la familia, la empresa, las organizaciones sociales, los medios de comunicación, Internet, los espacios públicos regulados, etc. La segunda evidencia es que el conocimiento se ha convertido en el activo fundamental para la competitividad de las empresas, la posición comparada de las naciones y el desarrollo personal de los ciudadanos. Entender la forma en que se distribuyen o acumulan los conocimientos en los sujetos, empresas y naciones y la forma en que se condiciona su capacidad de desarrollo puede servir de punto de inflexión para profundizar en el debate sobre la educación necesaria.

      Educar hoy, exige, antes que un inventario de respuestas, saber hacer bien las preguntas y enseñar a preguntar bien. Esa dimensión social de la educación nos habla de la distribución equitativa de rentas inmateriales y del desarrollo de las capacidades pertinentes, en cada ciudadano, para dar valor y significado a dicha renta. Valor de uso inmediato en la construcción autónoma de la visión del mundo y su posición en él. Valor de cambio en el mundo social y laboral, condicionante del estatus social y económico de los ciudadanos, de su lugar en la sociedad y de la proyección social de su trabajo. En las puertas del siglo XXI, la educación resulta ser la herramienta más poderosa de equidad e igualdad de oportunidades.

"...la pobreza solo se vence con educación y trabajo" (La Nación. Buenos Aires. 10/06/06)

Introducción

El siguiente trabajo es una investigación realizada con el propósito de conocer y ahondar en el tema de el Trabajo, como forma y proyecto de vida, como finalidad, como eje fundamental en la sociedad; estudiando desde todos los puntos de vista posibles sus conceptos, su función, un poco de su historia y lo que ha llegado a significar para nosotros la importancia del mismo, su significado y lo que representa como base para el conocimiento de las antiguas sociedades y para la formación de las nuevas.

Conclusiones

Después de realizado esta investigación, podemos concluir lo siguiente:

- El concepto de trabajo entendido como un hacer remunerado carece de valor y contenido y de allí que sea algo que solo sirve para algunos.

-  Favorece y permite cada vez más el establecimiento de comunidades, y en el peor de los casos, fomenta la explotación e inhumanización de la sociedad.

- Seria conveniente acercarse aunque sea un poco al concepto expuesto en el inicio de esta obra sobre trabajo, lo cual no es utópico, ya que bastaría con que los sistemas de producción respetaran la regla básica de que el producto final es de quien lo realizo (al menos en la parte que así lo hizo), ya que es muy claro que los sistemas de producción respetan la primer parte de la ecuación trabajo pero no respetan la segunda parte de la ecuación del concepto de trabajo, debe advertirse que hay excepciones como son algunos sistemas cooperativos que se dan en algunos países

- Debemos precisar que el orden (sistema social) debe servir para lograr que todos los miembros de dicho orden puedan obtener o lograr un buen vivir y solo así los castigos a quienes no cumplen con las normas de dicho orden como las recompensas por cumplirlas tendrán sentido, ya que sino los castigos no son mas que medios para controlar a quienes molestan a las clases dominantes y las recompensas serán pagos que el sistema otorga a quien sirve a el.

- Si el concepto de trabajo finalmente se impusiera, se podría llegar a un orden mejor, seguir por el camino que vamos nos llevara a una peor situación que la que estamos.

Bibliografía

* html.rincondelvago.com/trabajo.html

* www.google.com

* www.altavista.com

* www.ifsw.org/en/p38000375.html

* www.inamu.go.cr/Acciones/DerechosTrabajo.html

*http://formacionxxi.com/porqualMagazine/do/get/magazineArticle/2006/07/text/xml/El_ruido_de_las_mariposas.xml.html