Educación y Escuela Bolivariana

Enseñanza. Sistema educativo venezolano. Aprendizaje. Infancia. Comunidad

  • Enviado por: Embolatao
  • Idioma: castellano
  • País: Venezuela Venezuela
  • 13 páginas
publicidad
cursos destacados
Coaching de Ventas In Company Training para Directivos y Vendedores
Formanet
¿Saber sacar lo mejor de cada persona? Esa es una de las características de un buen coach. Ayuda a los vendedores,...
Solicita InformaciÓn

Experto Mediación Familiar
Ibecon
Requisitos académicos para acceder: mayores de 18 años
Solicita InformaciÓn

publicidad

REPÚBLICA BOLIVARIANA DE VENEZUELA

MINISTERIO DE PODER POPULAR PARA LA EDUCACIÓN SUPERIOR

UNIVERSIDAD NACIONAL EXPERIMENTAL SIMÓN RODRIGUEZ

DEPARTAMENTO DE POSGRADO - NÚCLEO VALERA.

MAESTRIA EN CIENCIAS DE LA EDUCACIÓN

COMUNIÓN ESCUELA COMUNIDAD:

LA UTOPÍA DE LO POSIBLE.

Participante:

Cátedra:

Metodología de la Investigación

Junio, 2007

INTRODUCCIÓN

En el presente estamos viviendo una época de acontecimientos sociales, políticos y económicos en vías a desarrollar procesos transformadores. Por un lado, en el orden institucional (tanto del estado, como de los aparatos ideológicos que lo estructuran) y del otro el hecho social, en cuanto a las dinámicas e interacciones que se dan en la transición hacia un sistema emergente socialista que se fundamenta en el humanismo como marco referencial de la relación pensamiento-acción del hombre.

El ámbito educativo no escapa a tales transformaciones, como aparato ideológico y a su vez “reproductor” de la dinámica social, el maestro Prieto Figueroa citado en folleto de Escuelas Bolivarianas (1.999,p:23) señalaba que “ formar al hombre en la plenitud de sus atributos físicos y morales ubicado perfectamente en su medio y en su tiempo como factor positivo del trabajo de la comunidad, tiene que ser la meta de un sistema educativo moderno”, este debe trascender la función pasiva de solo pertenencia en forma estática y desfasada de la dinámica del entorno al cual pertenece, para convertirse en un lugar de promoción y construcción de comunidades. Al mismo tiempo se debe concienciar a la población institucional hacia el logro de estos objetivos, para generar verdaderos cambios dirigidos a la búsqueda del bienestar social.

Resulta imposible pretender analizar el proceso educativo o de aprendizaje sin involucrarse con una concepción del hombre, de la sociedad y de la interacción entre ambos, puesto que existe una estrecha relación entre ellos que les acoge. Ésta relación según Arancibia (2.004) establece un vínculo de bidireccionalidad que implica que se recibe de la sociedad todo lo que es necesario para la realización y logro de los fines del hombre y que a su vez éste responderá a ella por lo que ha recibido.

RESUMEN

La escuela es la base o pilar fundamental para definir nuestro concepto de persona, ésta debe ser abierta a la renovación pedagógica y a la participación, que sea un espacio de la comunidad para la conjunción, el desarrollo personal y la realización de todos desde nuestra diversidad cultural y social, que invite a integrarse a la construcción de cada región y del país. Por otro lado, la educación es un proceso por el cual se inculca en la persona los conocimientos y los valores que le resultaran imprescindibles para su vida social. A su vez, La Escuela Bolivariana es una nueva escuela para responder a los retos en estos momentos de transformación y revolución, concebida para producir los cambios cualitativos y formar hombres cultural, técnica y científicamente desarrollados, con sentido de compromiso social y profundo arraigo humanístico. Además, la comunidad es una organización en la cual se comparten intereses, valores, lazos emotivos, relaciones personales y sentido de solidaridad con lo que se ejerce una coherencia y pertenencia de grupo. Así mismo, los consejos comunales son Instancias de participación, articulación e integración entre las diversas Organizaciones comunitarias… que permiten al pueblo ejercer la gestión de políticas públicas y proyectos orientados a responder a las necesidades y aspiraciones de las comunidades. Por otra parte, Proyecto Comunitario se define como una concepción holistica del hecho educativo, donde se analizan las necesidades y aspiraciones sentidas por el colectivo que conforman plantel y entorno, para luego generar alternativas de mejoramiento de la calidad de la educación como un echo de significación social . Todo lo anterior se conjuga para dar razón a la comunión entre escuela y comunidad como un ideal de participación y transformación del hecho educativo.

EDUCACIÓN Y ESCUELA BOLIVARIANA

Cabe resaltar que el individuo por sí solo no puede desarrollarse plenamente, necesita de la interacción social y desenvolverse en una realidad colectiva para dar sentido a su existencia. Por esta razón, Bolívar citado en folleto de Escuela Bolivariana (1.999, p:24) avizoraba al decir “Yo antepongo siempre la comunidad a los individuos” la importancia de la convivencia para lograr el desarrollo personal en cuanto al fortalecimiento de capacidades de organización, crítica, reflexión, expresión y acción. Por tanto, la escuela pasa a ser la base o pilar fundamental para definir nuestro concepto de persona, ésta debe ser abierta a la renovación pedagógica y a la participación, que sea un espacio de la comunidad para la conjunción, el desarrollo personal y la realización de todos desde nuestra diversidad cultural y social, que invite a integrarse a la construcción de cada localidad, de cada región y del país.

Por otro lado, hay que tener presente que para hablar de escuela hay que hablar de educación como el proceso que se lleva a cabo dentro de la misma. Por ello el diccionario de la página web rincondelvago.com (2007) la define relacionándola con la interacción social de la siguiente manera “Es un proceso por el cual se inculca en la persona los conocimientos y los valores que le resultaran imprescindibles para su vida social, por tratarse de normas y saberes que forman parte del bagaje cultural del colectivo en que vive” y a su vez lleva a las personas a desarrollar procesos de participación y construcción de comunidades por medio del espacio en que se imparte.

Partiendo de los principios de promoción y construcción de comunidades, es que la escuela como órgano que forma parte vital de dichos procesos, debe tener en cuenta las potencialidades que ofrece la comunidad en cuanto a elementos y herramientas de integración que le permitan estructurar y vigorizar el currículo para adaptarlo a las necesidades reales de su entorno. Además, el naciente sistema ideológico socialista, fundamenta las relaciones escuela-comunidad en un nuevo concepto de escuela llamado Escuela Bolivariana. La cual, según folleto emanado por el Ministerio de Educación, Cultura y Deporte (1.999, p:18) es “una nueva escuela para responder a los retos en estos momentos de transformación y revolución, concebida para producir los cambios cualitativos y formar hombres cultural, técnica y científicamente desarrollados, con sentido de compromiso social y profundo arraigo humanístico”.

El papel de la escuela según Arancibia (2004, p:72) es el de “catalizar el proceso educativo de los niños”. La escuela bolivariana ya no se trata de una institución cerrada a la sociedad, expresada por un edificio con candados. Estamos hablando de una institución que impulsara el aprovechamiento de todos los recursos (bienes, tradiciones, conocimientos, valores, personas, entre otros.) de una sociedad para la educación integral de los niños. La educación pertenece y es esencial al desarrollo cultural, todos sus actores deben ser miembros activos de la cultura en la que funcionan como primer paso para la integración efectiva, tomando en cuenta también que el buen desarrollo cognitivo de los niños según Arancibia (2.004) depende del sentido de pertenencia a su comunidad.

En el Sistema Educativo Integrado Bolivariano, el aprendizaje debe pasar a ser significativo y significante, para lograr un proceso de desarrollo basado en las necesidades fundamentales de la, sociedad y no en las exigencias de un mercado claramente dominado por intereses excluyentes. Es decir, el aprendizaje deja de ser mera información para convertirse en conocimiento que genere sabiduría pero no solo a una élite que se supone superior y sabia ante un pueblo ignorante y sin cultura. Según el folleto de Escuelas Bolivarianas emanados por el Ministerio de Educación, Cultura y Deporte (1999) para que todos tengamos la misma oportunidad de acceso y prosecución de estudio se debe comenzar por realzar el echo que “ Nadie carece de perspectivas, cada quién tiene criterios, intereses, sentimientos, formas de entender el mundo … no se trata de sustituir estas perspectivas sino de fortalecerlas y enriquecerlas para permitir que individuos y comunidades se fortalezcan como sujetos”.

COMUNIDAD Y CONCEJOS COMUNALES

Cuando se aborda comunidad, se hace referencia a un grupo o conjunto de personas que según Diccionario Wikipedia (2007) comparten elementos en común como costumbres, valores ubicación geográfica, historia y estatus social. Así mismo Flores (2001, P:63) considera que “la comunidad es una organización en la cual se comparten intereses, valores, lazos emotivos, relaciones personales y sentido de solidaridad con lo que se ejerce una coherencia y pertenencia de grupo”.

La Comunidad por si misma representa un espacio de aprendizaje permanente para los individuos que la conforman. La Comunidad a la cual se pertenece debe ser una poderosa fuente de educación aunque solo sea por el aprendizaje de la cooperación o la solidaridad, o de manera más profunda por el aprendizaje activo del civismo. Desde el punto de vista más humanista, la pagina Web Prehumana señala que “la comunidad se basa en dos fundamentos reforzadores de las relaciones. Por un lado, proporcionan lazos de afectos que transforman grupos de gente en entidades sociales semejantes a familias amplias y por el otro, trasmiten una cultura moral compartida”

Indudablemente, el nuevo sistema ideológico socialista relaciona el término de comunidad a un nuevo concepto que surge con la activación de los cinco motores que fundamentan la nueva República, el cuál se encuentra inmiscuido en el quinto motor referido a los Concejos Comunales. En tal sentido, la Ley de los Concejos Comunales promulgada en el 2006 los define como “Instancias de participación, articulación e integración entre las diversas Organizaciones comunitarias… que permiten al pueblo ejercer la gestión de políticas públicas y proyectos orientados a responder a las necesidades y aspiraciones de las comunidades”. Los Concejos Comunales entonces, juegan un papel preponderante como la forma de organización más avanzada que pueda darse en una localidad para asumir el ejerció real del Poder Popular, en otras palabras, para poner en práctica las decisiones adoptadas por la comunidad.

Del mismo modo dicha Ley nos habla sobre los Concejos Comunales como órganos de participación y protagonismos del pueblo, integrados por un conglomerado de organizaciones de la comunidad. Por tanto, la fortaleza y espíritu unitario de la comunidad es un requisito fundamental para su éxito. Según Ovalles (2007) “Toda comunidad esta asociada a un territorio local”, lo que sugiere que es efectivo organizar a corto plazo en todo el país conjunto de familias y ciudadanos que habiten una misma área geográfica, coincidan en una historia, usen los mismos servicios públicos y compartan necesidades y potencialidades similares: económicas, sociales, urbanísticas o de cualquier otra índole.

COMUNIÓN ESCUELA-COMUNIDAD

Cabe resaltar, que la escuela forma parte vital de la comunidad Flores (2001, p:73) plantea que “una comunidad que cuente con escuela no puede entenderse sin ellas, este es un elemento importante dentro de la comunidad y en ellas se reflejan los valores y la entidad de las personas, lo que permite que cada comunidad defina como es la escuela”. Vale aclarar, que la institución escolar no se confunde con la colectividad, pero sin perder su especificidad debe evitar por todos los medios aislarse del entorno social.

Para lograr el verdadero ideal de cohesión entre escuela y comunidad se debe hablar y a su vez tratar de llevar a la realidad el término de comunión que según diccionario Encarta 2006 se refiere a “Participación en lo común. Trato familiar, comunicación de unas personas con otras. Congregación de personas que profesan la misma fe o tienen un fin en común”. Esto significa que deben comulgar en pensamiento y acción todos los actores involucrados (docentes, alumnos, familiares, consejos comunales, entre otros) en la búsqueda de la solución de problemas en común.

Por consiguiente, la comunidad toda debe tener voz y voto en el proyecto educativo de la escuela y a su vez la escuela debe tener voz y voto en los problemas planteados por el entorno; deben estar presentes mancomunadamente en toda actividad o dinámica escuela-comunidad, que la comunicación sea cada vez más fluida y significativa en dicha relación que en la actualidad se le da el término de Unidad Territorial Integral de la Educación Bolivariana que para Ovalles (2007) se trata de confederaciones de consejos comunales pertenecientes a una misma parroquia en la cual se encuentra presente un espacio educativo o escuela bolivariana.

En la realidad actual la figura de la Escuela Bolivariana de eficiencia y participación logra su articulación en los concejos comunales que para Ovalles 2007 “se constituyen en el ente de activación de todo el proceso de integración de la Unidad Territorial Integral de la Educación Bolivariana, no solo por su real ingerencia de los procesos educativos que se dan en cada ente sino, por su incidencia en los procesos sociales del resto de la unidad”. Para ello, los comités de educación integrado por los docentes, padres, representantes, empleados, obreros y en especial estudiantes, así como las organizaciones sociales del contexto local tiene la misión de orientar a sus entes ejecutivos para activar todas las acciones de integración hacer realidad los proyectos integrales de Desarrollo Endógeno y trascender de la retórica a la acción.

En la Ley de los concejos comunales recientemente aprobada aparecen las posibilidades para que estas comunidades se apersonen en los procesos de elaboración y ejecución de los planes de desarrollo institucionales de cada unidad territorial, en los cambios curriculares necesarios, en los programas de mantenimiento de planta física y de seguridad ambiental o educacional para el riesgo, en las actividades culturales y en el accionar social local, en general a todas las actividades que le dan vida a una unidad territorial integral de educación bolivariana y que se gestiona colectivamente desde las instituciones escolares. Ellas hacen realidad el principio de corresponsabilidad con el estado en la marcha de nuestra sociedad hacia un activo proceso de trasformación profunda.

PROYECTOS SOCIALES Y PROYECTO EDUCATIVO INTEGRAL COMUNITARIO

La escuela bolivariana según folleto emanado por el Ministerio de Ecuación Cultura y Deporte se identifica con el Proyecto Comunitario cuando define el Proyecto de Escuela, “una estrategia en donde cada localidad, cada escuela de acuerdo a su vida pedagógica, comunitaria y cultural incorpora las ideas y proposiciones básicas para darle forma no solo a un proyecto escrito tangible, sino también a una disposición anímica creadora, movilizadora, necesaria para cohesionar y contagiar a la gente en la búsqueda y articulación de acuerdos, compromisos y acciones que eleven y dignifiquen el trabajo pedagógico y la acción socio-comunitaria”.

Más que reproducir programas accesorios e iniciativas aisladas, se trata es de compartir la idea de a que a través de los proyectos de escuelas se puedan realizar interesantes aportes y centrar el desarrollo de buena parte de las actividades pedagógicas de las escuelas bolivarianas a la par del desarrollo comunitario, este es el preámbulo de la escuela bolivariana hacia la creación y consolidación de los proyectos comunitarios.

El proyecto educativo integral comunitario (PEIC) según folleto emanado por el Ministerio de Educación Cultura y Deporte (2005, p:2), se fundamente en “una concepción holistica del echo educativo, donde se analizan las necesidades y aspiraciones sentidas por el colectivo que conforman plantel y entorno, para luego generar alternativas de mejoramiento de la calidad de la educación como un echo de significación social”, por medio del cual se logre una efectiva interacción escuela-comunidad. Donde se creen espacios que ayuden a explicar las intensiones e intereses de todas las personas comprometidas, tanto de la institución escolar como del contexto en la que se ubica dicha institución, utilizando para ello el recurso de la dialéctica para llegar a consensos, en otras palabras, se negocian propuestas en función de los principios organizativos y de los objetivos en que coinciden para imprimirle identidad a la escuela y hacer funcionar la dinámica social en forma coherente.

Así mismo, el folleto emanado por el Ministerio de Educación Cultura y Deporte (2005, p:3), refuerza en relación al proyecto educativo integral comunitario lo siguiente “es un producto de la construcción colectiva implica la observación e investigación, planificación y coordinación, para la ejecución y evaluación de aquellas acciones previstas para lograr los objetivos propuestos a nivel: académico, administrativo y comunitario, con el propósito de alcanzar una educación integral de calidad para todos y todas”. El PEIC gestiona acciones que permiten atender las necesidades detectadas, fortalecer las experiencias alcanzadas e incorporar nuevas propuestas que propicien las trasformaciones requeridas para convertirse en una escuela como espacio de la comunidad y participación ciudadana y espacio para la vivencia de los derechos humanos y la construcción de la paz

Para logar un alto grado de efectividad con la puesta en práctica de los proyectos comunitarios se debe trabajar con proyectos sociales, los cuales según Serrano (2000) se constituyen en avances anticipados de acciones que se deben realizar para lograr determinados objetivos que nacen como consecuencia del deseo de mejorar la realidad en la cual nos desenvolvemos. Además, agrega que se puede ver como un plan de trabajo en forma de propuesta y su misión es preparar y orientar el camino de lo que se va a hacer, en este caso las necesidades básicas del individuo social que se quieren satisfacer como lo son: salud, educación, empleo y vivienda. Señala también las necesidades humanas que plantea Maslow citado en Serrano (2000, p:22) como lo son “dignidad, autoestima, aprecio, seguridad, consideración, capacidad de encontrar sentido a la vida y al mundo que nos rodea entre otros”.

Por ende, en la elaboración de proyectos sociales se debe tomar en cuenta todo el conjunto de valores, creencias, opiniones y cultura en los cuales se ve inmerso el entorno social como actores directos en el echo educativo, específicamente en los programas escolares pasando por los programas sociales, deportivos, asistenciales, alimentarios, así como formar comunidades o centros de discusión de la problemática económica, política y social que afecta a la comunidad. Es importante incorporar todo el continuo humano en la realización de los proyectos planteados por la comunidad y la escuela, y con ellos compartir un corredor educativo común que garantice su mantenimiento escuela- comunidad en perfecta comunión.

CONCLUSIÓN

La Educación Bolivariana esta concebida como un espacio para aprender a compartir, aprender a ser, aprender a hacer, todo ello mediante la participación, para lograr el objetivo de trasformar la sociedad y nada mejor que los concejos comunales para convertirlas en verdaderas escuelas de la democracia participativa y protagónica. Cabe señalar, que la comunidad es la base en la que se fundamenta el diagnostico integral que debe realizar la escuela, tomando en consideración los problemas y dificultades que afectan la vida comunitaria sin dejar de ser pedagógicos, ni olvidar el logro del desarrollo cognitivo del alumno.

La comunidad y la escuela aprenden porque se viven, porque se participa, se construyen cooperativamente las alternativas a los problemas tanto individuales como cooperativos, se fomenta la iniciativa y el respeto, en fin, se toleran las discrepancias. A esto se agrega que se deben integrar las diferentes visiones y propuestas, que se respire un ambiente de verdadera amistad, servicio y colaboración. Para lograr tales ideales, es que necesitamos creer en una utopía de integración o fusión, de compromiso y esperanzas presentes en nuestra cultura. Una utopía en contra de la negación a los cambios y trasformaciones. Una utopía a favor de una sociedad más humana y presta a creer en la horizontalidad y el poder y la síntesis escuela-comunidad hacia el logro de un futuro más digno y para todos.

La perfección es una utopia, pero si buscamos alcanzarla, daremos lo mejor de cada uno de nosotros para lograr toda meta que nos tracemos en la vida.

BIBLIOGRAFIA

ARANCIBIA, Violeta. (2004). Manual de Psicología Educacional.

Ediciones Universidad Católica de Chile. Santiago.

es.wikipedia.org/wiki/Comunidad

Ministerio de Educación, Cultura y Deportes. (1999). Escuelas

Bolivarianas. Folleto. Caracas-Venezuela.

Ministerio de Educación, Cultura y Deportes. (2005). Proyecto Educativo

Integral Comunitario. Folleto. Caracas-Venezuela.

OVALLES, Omar. Unidad Territorial Integral de la Educación

Bolivariana. Sanfrancisco.com.ve.educación

Prehumana.cl/index.php

Republica Bolivariana de Venezuela (2006). Ley de los Concejos

Comunales. Gaceta Oficial Nro 5806. Caracas-Venezuela

Rincondelvago.com/diccionario-y-personajes-filosoficos

SERRANO. Gloria. (2000) Elaboración de Proyectos Sociales. Quinta

Reimpresión. Editorial NARCEA. Madrid.