Ecosistemas en Canarias

Medio Ambiente. Geografía. Biología. Biodiversidad. Costas. Cardonal. Tabaibal. Monte Verde. El Pinar. Bosques Termófilos. Alta Montaña. Medio Cavernícola. Distribución de Ecosistemas

  • Enviado por: FDC
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Ecosistemas de Canarias.-

El Archipiélago Canario aun teniendo una extensión relativamente pequeña, posee una enorme biodiversidad gracias a sus especiales condiciones ambientales.

Su proximidad al trópico y sobre todo al desierto del Sahara, determinan unas altas temperaturas, que sin embargo, se ven suavizadas por la influencia oceánica gracias a la Corriente Fría de Canarias. Asimismo, su alto relieve conlleva una variación térmica altitudinal significativa.

Los vientos, especialmente los Alisios del NE condicionan el clima, ya que su humedad se condensa en las medianías del N y NE de las islas más elevadas, formando los fabulosos “mares de nubes”, situados entre los 600 y 1.800 metros. Sin embargo, su límite superior coincide con la circulación de vientos más secos y cálidos que no permiten su ascenso.

Hubara Canaria

(Chlamydotis undulata fuerteventurae)

Asimismo, las esporádicas perturbaciones atmosféricas rompen el esquema anterior, dando paso a calimas o precipitaciones torrenciales y nevadas en la cumbre.

La coexistencia de un rica variedad de ecosistemas es debida a la accidentada orografía insular. Por otra parte, los materiales volcánicos, bajo la acción de los agentes climáticos crean una gran diversidad de suelos.

La unión de los factores anteriores determina la existencia de muchos hábitats que acogen a una gran diversidad de comunidades de flora y fauna, que constituyen los inigualables ecosistemas de Canarias.

Las Costas.-

* Acantilados e islotes.-

Uno de los ecosistemas más extendidos es el de las costas, donde podemos encontrar desde los más vistosos acantilados como el de Los Gigantes en Tenerife a las más extensas playas de blanca arena de Lanzarote y Fuerteventura.

Una de las estructuras más bella del paisaje canario es el acantilado, formado por la acción abrasiva del mar sobre las costas. Esta acción produce socavones en la base de los acantilados quedando encima cornisas muy inestables que al poco tiempo caerán por el propio peso.

A raíz de este hecho, algunas porciones de terreno resistentes dan lugar a islotes como los Roques de Anaga, Salmor, Garafía, etc. Aunque también existen otras que nunca estuvieron ligadas a la tierra puesto que nacieron como islas volcánicas y que el mar ha ido destruyendo paulatinamente como Alegranza, Montaña Clara, Roque del Este, etc.

Asimismo estos hábitats han sido poblados por distintas especies vegetales y animales, capaces de resistir las adversas condiciones ambientales que allí rigen. De esta manera, estos islotes han sido poblados por una vegetación peculiar y resistente a la salinidad y con capacidad de crecimiento en grietas y repisas con un poco de sustrato y humedad.

En lo referente a la fauna, estos espacios aislados acogen a algunas especies como es el caso de ciertas aves rapaces o marinas como la Pardela Cenicienta (Calonectris diomedea borealis) cuya población decrece año tras año a causa de la destrucción de su hábitat y a las molestias ocasionadas por las personas. Otro caso es el del Petrel de Bulwer o el Águila Pescadora (Pandion haliaetus) cuya población está reducida a 15 parejas en el archipiélago.

Pardela Cenicienta

En la flora merecen especial mención la Cerraja y el Verode, que poseen una gran capacidad de adaptación o la Lechuga de Mar, que vive en zonas con una gran salinidad. También destacan el Arrebol o la Siempre Viva que se hallan en macizos montañosos o en zonas de difícil acceso.

* Intermareales.-

Dentro del ecosistema costero, podemos destacar unas amplias zonas litorales donde existe una gran diversidad de especies. Estas zonas quedan al descubierto al bajar la marea, y son enclaves que se diferencian según el sustrato y el nivel de pendiente que posean.

Las comunidades que habitan los acantilados se distribuyen formando bandas bien diferenciadas. También existen plataformas rocosas o rasas intermareales con franjas más anchas. Éstas, son sin duda, las zonas costeras más pobladas y se caracterizan por los numerosos charcos con algas en las que existen anémonas, moluscos, diversos crustáceos e incluso peces.

Entre la fauna existente en estas zonas litorales destacan las algas cespitosas, que viven en la rasa intermareal, algunos invertebrados, crustáceos como el Cangrejo Rojo y el Julón, burgados (viven por encima del nivel de la marea), anémonas, estrellas de mar, erizos, moluscos como la Babosa de Mar o la Liebre de Mar y peces como los Cabosos o las Barrigudas.

* Lagunas intermareales.-

Además de los anteriores enclaves costeros existen otras zonas costeras característicamente llanas y pequeñas que se inundan parcialmente a causa de las filtraciones o de las entradas eventuales de agua marina. Dentro de estas zonas podemos distinguir:

* Los saladares, que son charcas de agua salada.

* Lagunas salobres, donde las filtraciones marinas se mezclan con el agua dulce.

* Lagunas hipersalinas, que tienen una gran concentración salina debido a la constante evaporación y a que no reciben agua dulce.

En estos enclaves, caracterizados por su doble condición marina y terrestre viven seres de ambos medios como:

* En los saladares, plantas que resisten las inundaciones periódicas de las mareas.

* En las lagunas salobres conviven especies terrestres como los juncos y marinas como las algas y algunas fanerógamas acuáticas.

Dentro de la flora, destacan los tarajales que forman bosquetes y la uva de mar, que es una especie muy vistosa que vive en los arenales costeros; también la Ruppia marítima, una fanerógama marina que forma verdaderas praderas en las lagunas.

Entre las especies de la fauna viven algunos invertebrados como crustáceos, gusanos y gran variedad de insectos que sirven de alimento a las aves limícolas migratorias que allí habitan. Basta decir que la salinidad y la temperatura reinante no impiden que muchos insectos, bacterias, algas e invertebrados vivan en este medio.

Cardonal - Tabaibal.-

En las zonas bajas de las islas, desde el nivel del mar hasta unos 300 o 400 metros a barlovento y hasta unos 600 en sotavento, hay grandes periodos de enorme insolación, escasez de precipitaciones y moderada humedad atmosférica. Ahí es donde se encuentra la comunidad vegetal más representativa y típica de Canarias, el cardonal-tabaibal.

Además del cardón y las múltiples especies de tabaibas, se encuentran en este ecosistema, un considerable número de especies que son endémicas de aquí.

Entre ellas, las que muestran ejemplos más notorios de evolución en Canarias son los Bejeques, que cuentan con diversas formas bien diferenciadas.

Cardones

En la fauna merece especial mención la presencia de algunos reptiles y aves. Hay gran variedad de insectos, siendo más abundantes los endémicos asociados a los cardones y tabaibas. Estas zonas son pobres en animales vertebrados.

Monte Verde (Laurisilva - fayal - brezal).-

Existe en Canarias un tipo de bosque subtropical caracterizado en lo que respecta al clima por un alto grado de humedad y temperaturas bastante estables.

Aunque en la actualidad existe en Canarias, Madeira y Azores únicamente, tuvo su origen el los bosques terciarios de la cuenca mediterránea que desaparecieron hace millones de años.

Estos bosques en Canarias cuentan, en su estado más puro con 18 especies diferentes de árboles de gran tamaño. Bajo éstos, se desarrollan gran número de musgos, hongos, helechos y plantas características de los medios con predominio de la oscuridad. Bosque de laureles.

El fayal-brezal se sitúa por encima de la laurisilva, y la sustituye en los sitios donde se ha degradado.

Como ecosistema la laurisilva es muy rica en vertebrados y tiene gran cantidad de endemismos. Sus grado de humedad y la sombra que en ella predominan hacen que las lombrices, moluscos y, sobre todo, los artrópodos se desarrollen allí. Entre los vertebrados cabe destacar al murciélago y muchas especies de aves como la Paloma Rabiche y la Turqué, importantes endemismos del ecosistema.

El pinar.-

Por encima del Monteverde el aire es más seco, hay más insolación y las temperaturas diurnas están más diferenciadas. Además se producen heladas y las precipitaciones son en forma de nieve en invierno. En estas condiciones viven los pinares canarios, que ocupan la franja que llega hasta los 2000 metros de altitud.

Este ecosistema, es muy pobre desde el punto de vista florístico, pues la especie predominante es el Pino Canario. Además de este existen unos pocos arbustos y matorrales como el Brezo y la Fayas en las zonas con cierto grado de humedad y Escobones, Codesos y Jaras en las más secas.

Entre la fauna del pinar predominan los invertebrados que viven principalmente en los pinos donde encuentran mayor diversidad de hábitats. Los máximos representantes de los vertebrados son el Pinzón Azul (Fringilla Teydea) que es endémico de Tenerife y Gran Canaria y el Pico Picapinos. Pinar y mar de nubes

También existen ejemplares de mariposa mediterránea (Pandoriana Pandora) y orugas como la de la mariposa nocturna (Macaronesia Fortunata), que puede llegar a ser una verdadera plaga para el pinar. Por otra parte, existen numerosos hongos cuya función viene siendo descomponer la pinocha.

Bosques termófilos.-

Esta zona está situada por debajo del nivel del mar de nubes y tiene un grado más alto de humedad, menor insolación y temperaturas relativamente más suaves que en las zonas bajas.

Los suelos suelen tener un mayor desarrollo. Las condiciones ambientales favorecen en gran medida la existencia de un tipo de bosque formado por unas especies arbóreas no muy numerosas que, a veces forman asociaciones monoespecíficas dando origen a palmerales, acebuchales, sabinares, etc.

En esta estrecha banda se refugia una gran riqueza biológica debido al aporte de elementos florísticos y faunísticos de los ecosistemas cercanos.

Sabina

Los vegetales más abundantes son los Dragos, los Almácigos, etc. y acompañados por un amplio grupo de endemismos herbáceos y subarbustivos.

En lo referente a la fauna, en los invertebrados la diversidad es muy significativa. Predominan especialmente las arañas e insectos. En los vertebrados destacan algunas aves insectívoras como la Curruca Cabecinegra y el Capirote, aunque cabe decir que esta formación no tiene representantes exclusivos.

Alta montaña (retamar - codesar).-

A partir de los 2000 de altitud las condiciones climáticas se hacen aún más duras ya que la radiación solar es más elevada, existe un grado de humedad muy bajo en el aire, las temperaturas son extremas, se dan fuertes vientos y precipitaciones en invierno en forma de nieve y hielo e incluso desciende la temperatura una decena de grados bajo cero. Estas condiciones hacen que se establezca en esta zona una formación vegetal abierta del tipo matorral.

Los vegetales que viven en la alta montaña muestran un aspecto almohadillado, unas largas raíces y unas hojas pequeñas y pilosas que les permiten subsistir en este medio tan adverso, como por ejemplo la hierba pajonera que resiste muy bien los cambios de temperatura y los vientos de la alta montaña.

Zona de alta montaña (El Teide)

En la flora de la zona predominan dos leguminosas por su abundancia: la Retama Blanca, que llena de aromas la montaña en primavera, y el Codeso de la Cumbre. También se dan otros endemismos cuya portentosa floración engalana las cumbres de Tenerife y La Palma en los meses primaverales. Dentro de estos últimos endemismos destacamos la Violeta del Teide (Viola cheiranthifolia) que es una rara y bella flor que crece en la piedra pómez hasta más de 3500m.

Es muy especial la fauna invertebrada de este ecosistema, presentando numerosos endemismos, donde son abundantes los escarabajos, las moscas, los chinches, las mariposas, etc. Por el contrario los vertebrados no abundan, y están principalmente representados por los reptiles, unas pocas aves nidificantes y algunos murciélagos.

Barrancos.-

Los barrancos, algunos gracias a su largo recorrido, surcan diversas franjas climáticas y por tanto tienen una amplia variedad ecológica.

Sus características climáticas (temperaturas, humedad, insolación,...) van cambiando paulatinamente según lo recorremos, aunque pueden darse cambios más bruscos dependiendo de la orientación de las laderas, que propician la existencia de muchos microclimas.

Su pendiente pronunciada, la escasez de suelo estable y las esporádicas corrientes de agua provenientes de las lluvias se suman a los factores anteriores, contribuyendo a la configuración del complicado conjunto de comunidades vegetales, que normalmente se asocian a paredones, laderas, cursos de agua y desembocaduras.

Como citamos al principio su fauna coincide con la de las regiones que atraviesa, aunque cabe la posibilidad de encontrar en los escarpes a algunas aves o murciélagos. Asimismo, en fuentes y charcos viven poblaciones de invertebrados acuáticos como algunos anfibios e incluso anguilas.

Medio Cavernícola (Tubos volcánicos - simas).-

El medio cavernícola no ocupa especialmente una zona altitudinal definida, pudiendo aparecer desde las cumbres hasta zonas por debajo del nivel del mar.

Las cavidades y grutas que forman las simas y tubos se caracterizan principalmente por tener una total ausencia de luz, temperaturas muy estables y un elevado grado de humedad. En este medio la existencia de vegetales es prácticamente nula, tanto es así, que tan solo existen raíces de plantas que crecen en el exterior y a veces cuelgan del techo, dando así materia y energía a las rocas. La fauna la constituyen unas pocas especies de arañas, ciempiés y centenares de insectos endémicos en su totalidad.

La fauna invertebrada adquiere un especial interés por presentar especies que han desarrollado una serie de adaptaciones para la vida subterránea: adaptación a la visión en un medio tan sombrío, alargamiento de las patas y antenas, pérdida del color y ablandamiento del esqueleto externo.

Por otra parte, los tubos y cavidades volcánicas sirven también de refugio al murciélago de bosque (Barbastella barbastellus) y orejudo canario (Plecotus teneriffae).

Cuevas Negras, en el Parque Nacional del Teide

Distribución de ecosistemas en Canarias.-

Costas Cardonal - Tabaibal

Monteverde Pinar

Bosques termófilos Alta montaña

Barrancos Medio Cavernícola

Índice

Contenido Página

1. Ecosistemas de Canarias 1

2. Las costas (I, II, III) 1

3. Cardonal - Tabaibal 3

4. Monteverde (Laurisilva-Fayal-Brezal) 4

5. El pinar 4

6. Bosques termófilos 5

7. Alta montaña (retamar-codesar) 5

8. Barrancos 6

9. Medio cavernícola (Tubos volcánicos - simas) 6

10. Distribución de ecosistemas en Canarias 8