Economía

Desarrollo de la economía asiática. Desarrollo industrial. Política económica. Década de los 90. Industria automotriz. Agricultrua e industria. Reformas. OMC (Organización Mundial del Comercio). Ámbito financiero. Ámbito comercial. Conveniencia económica. Crisis asiática. FMI (Fondo Monetario Internacional)

  • Enviado por: Jose Ramon Gallego Ruiz
  • Idioma: castellano
  • País: España España
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1 CARACTERÍSTICAS DEL DESARROLLO

ECONÓMICO ASIÁTICO

El rápido desarrollo económico que están logrando los países del Este Asiático contrasta con las experiencias de otros países en otras regiones que no han podido equiparar su economía. Este proceso de rápido crecimiento, empezó con Japón, luego continuó con los "Cuatro Tigres" de Asia, y se está manifestando en los países de ASEAN y China. El crecimiento económico de estos países tiene varios factores comunes, que podrían definir lo que se considera como un "modelo de desarrollo asiático".

Características del modelo de desarrollo económico:

ðEn el plano político, la mayoría de los países del Este Asiático han tenido gobiernos que no podrían considerarse demócratas de acuerdo a los estándares en uso en Occidente. En la mayoría de ellos un solo partido, un solo líder, o un régimen militar, han estado o están en el gobierno por muchos años. Esto ha devenido en un autoritarismo, con la inexistencia de una oposición, o en todo caso con una oposición mediatizada, donde el respeto a ciertos derechos, como la libertad de prensa, libertad de sindicatos, ha sido parcial, con excepción de Japón.

ðEn el plano económico se tienen ciertos factores comunes:

La realización de la Reforma Agraria y el consiguiente desarrollo agrícola en casi todos los países, excepto en Filipinas. El auge del agro ha dado como resultado la mejora del nivel de vida del campesino, usualmente el sector más pobre de la población de un país, eliminando un factor de descontento y de inestabilidad social.

También, aumentó el nivel de vida y la posibilidad que el ahorro nacional se incremente. Asimismo, se amplió el mercado interno al incorporarse el sector campesino como consumidores a la economía del país.

Se alentó la inversión extranjera en la economía. El grado de apertura al capital extranjero y el grado de control del Estado sobre los sectores a los que se dirigió la inversión extranjera, varía entre país y país y en el tiempo. Generalmente los países del Noreste Asiático han sido más controlistas que los países del Sudeste Asiático. Sin embargo, desde la década de los '90 se tiene una menor intervención del gobierno en muchos países, con la privatización de las empresas públicas.

Los países de la región han impulsado su proceso de industrialización en una primera etapa a través del uso intensivo de su mano de obra en la producción de los bienes que exportan. Esto se entiende dentro de la ventaja comparativa que tienen estos países, con una gran población y una mano de obra barata en el comienzo de su proceso de industrialización.

En resumen, el modelo asiático es un modelo que en lo político se restringió las libertades políticas e impuso el autoritarismo, pero en lo económico permitió la competencia y la libertad económica. Se puede también decir que el modelo de desarrollo asiático ha privilegiado el desarrollo económico sobre el respeto a los derechos humanos, o como muchos asiáticos dicen "el desarrollo económico traerá el desarrollo humano y el respeto a estos derechos".

Los países del Este Asiático están logrando su desarrollo económico gracias a que son políticamente estables. Esto se logró con regímenes autoritarios, que aseguraron que no se cambien las reglas de juego, algo que es común cuando se cambia de gobierno cada cierto tiempo en muchos países en desarrollo. La estabilidad política fue una condición para su desarrollo económico.

2. ECONOMÍA JAPONESA

'Economía'

Al rápido desarrollo experimentado por Japón después de la Segunda Guerra Mundial, o mejor dicho, a su rápida recuperación, se le conoce como milagro económico. El esfuerzo hecho por las empresas japonesas y el papel del gobierno con su política de desarrollo, se aprecia claramente en el ejemplo del desarrollo de su industria.

Es necesario recordar que la ocupación de Japón por EE.UU. después de la Segunda Guerra Mundial introdujo algunas reformas económicas que liberaron al país del peso de mantener una industria militar, permitiendo destinar estos recursos a su desarrollo económico. Las reformas económicas incluyeron, entre otros, cambios en la estructura agraria y la disolución de los Zaibatsu, todo lo cual permitió un desarrollo más equilibrado de la economía del país.

2.1- Desarrollo Económico de Japón

2.1.1- Condiciones iniciales para el desarrollo

económico japonés:

ðEn 1868 empieza la Restauración Meiji, un esfuerzo nacional para alcanzar y sobrepasar a Occidente. Hay unidad de criterios para este esfuerzo.

ðLa brecha de Japón con Occidente no era tanta como entre un país subdesarrollado y uno desarrollado ahora.

ðJapón tenía una clase empresarial formada durante el período Tokugawa. Existían grupos empresariales como Mitsui, Sumitomo y rápidamente aparecieron otros ante las oportunidades que ofrecía la apertura del país al comercio con el exterior.

Ventajas:

País homogéneo en términos de raza e idioma, la población de Japón era alfabeto en un 45% (población masculina). Había una clase empresarial-comercial preparada. El país tenía una gran población y por lo tanto un gran mercado interno.

Desventajas:

No tenía materias primas, pero esto, en vez de ser una desventaja se convierte en una ventaja, pues Japón puede conseguirla más barata de donde más le convenga.

2.1.2- Desarrollo industrial

2.1.2.1- Desarrollo Industrial (1870-1945)

Durante los primeros 30 años (hasta 1899), Japón no pudo proteger su industria por medio de aranceles. Esto significa que estuvo sometido desde el primer momento a la competencia extranjera. Como no había tantas divisas disponibles no se importó mucho y esto obligó a producir muchas cosas en el país.

La inexistencia de materias primas (excepto exportaciones de seda y carbón en los primeros años), lo obliga a importar éstas, procesarlas, y venderlas como productos manufacturados.

Japón comienza su desarrollo industrial con la industria textil. El gobierno establece algunas fábricas, pero el sector privado las desarrolla.

Se importan maquinarias, se envían técnicos al extranjero, se traen técnicos del extranjero. Con maquinaria moderna y materia prima barata, más mano de obra barata, su industria se vuelve competitiva y se reemplazan importaciones por exportaciones.

Por otra parte, en el desarrollo de la industria de acero, el papel del gobierno fue determinante, pues es éste quien lo crea realmente. Así, en 1901 “Yawata Iron Work”, establecido por el gobierno, comienza su producción. En 1911 el gobierno pone tarifas al acero importado. En 1917 decreta exención de impuestos a la industria y aparecen nuevas firmas. En 1934 se forma “Nippon Steel Company” Japón se vuelve entonces competitivo y exporta acero. La industria de acero fue desde el primer momento considerada estratégica.

Especialmente desde 1930 cuando Japón se embarca en el curso de la guerra y los militares toman el poder, la industria de acero (cuyo producto es necesario en la fabricación de barcos, aviones, automóviles) es considerada estratégica y recibe todo el apoyo del gobierno.

Después de 1945, la industria siderúrgica otra vez es considerada estratégica. Se le da acceso a materias primas, divisas y financiamiento, escasos por ese entonces. La industria se recupera y desarrolla.

2.1.2.2- Desarrollo industrial. El milagro japonés (1945 -1990)

El milagro japonés después de la Segunda Guerra Mundial se debe a que si bien la guerra destruyó la infraestructura e industrias del país, no pasó los mismo con la capacidad de aprendizaje que tenían los japoneses.

Condiciones:

-El país dedicó el 100% de sus energías al desarrollo de su economía. Atrás quedó el militarismo que absorbió las energías y recursos del país.

-Japón priorizó su esfuerzo de desarrollo a determinadas industrias. Con escasas divisas y financiamiento, el gobierno pudo dirigir la inversión y el esfuerzo empresarial a determinadas áreas.

-La destrucción de la industria existente en la Segunda Guerra Mundial permitió el desarrollo de las nuevas fábricas que se establecieron absorbiendo la tecnología extranjera y las últimas técnicas de manejo empresarial. Esto añadido a la laboriosidad de los japoneses, a su deseo de aprender y a su propio nivel de tecnología ya lograda, les permitió alcanzar un rápido desarrollo económico en tan breve tiempo.

2.1.2.3- Papel del gobierno- política económica

Desde 1868 el gobierno priorizó la educación del pueblo al hacer que la primaria sea universal, gratuita y obligatoria. En 1905, el 94% de los niños en edad escolar, iban a la escuela. El gobierno fomentó la formación de grupos empresariales nacionales para no depender de los extranjeros. Trajo técnicos del extranjero para que enseñen a los japoneses.

Promovieron la incursión de la industria en la producción de armamentos y con ello lograron el desarrollo de la industria naval, aeronáutica, automovilística, etc.. De 1945 a 1955, con el control de las divisas y el escaso financiamiento disponible, el gobierno pudo orientar mucha de la inversión privada a los sectores que el gobierno estimó conveniente. Estos sectores eran los estratégicos (acero, refinación de petróleo) o donde la demanda en el futuro sería mayor (automóviles, electrónica).

También hasta 1960 el gobierno pudo proteger a la industria nacional de la competencia extranjera por medio del uso de aranceles y del control de capitales para evitar la entrada de inversión extranjera en determinados sectores.

De 1960 para adelante el gobierno promovió la investigación tecnológica y la unión de esfuerzos del sector privado, así como la racionalización (concentración) en el número de empresas.

Fue recién desde 1970 que las empresas japonesas pudieron disponer de divisas y financiamiento, y el poder del gobierno disminuye. Aunque no deja su rol de orientar el rumbo del país hacia metas establecidas. El conflicto comercial de muchas industrias con países extranjeros obliga al gobierno asimismo a actuar de mediador.

2.1.3- Decada de los 90

La difícil situación de la economía japonesa en los últimos años de la década de los 90, constituye un desafío similar al de períodos anteriores. Por ejemplo, en 1868 (la abrupta apertura al extranjero), en 1945 (derrota en la Segunda Guerra Mundial), en 1973-74 y en 1979-80 (cuando el precio del petróleo que Japón importa en su totalidad, se triplica), y otra vez en 1985 (con la revaluación de su moneda que encareció su producción). En esas etapas Japón logró recuperarse de condiciones económicas adversas.

Las causas de la crisis son múltiples, y su solución (que demora en llegar) tiene

que ver mucho con su sistema político (y social) actual.

La causa inmediata de la crisis es la ruptura de la "burbuja económica" que se formó entre 1985 y 1990. En esos años los precios de las acciones y el valor del terreno subieron en promedio 3 veces. El índice Nikkei (que mide el valor de las acciones en la Bolsa de Valores de Tokio) pasó de un promedio de 12,557 yenes en 1985 a 38,915 yenes en 1989. Luego, las acciones, desde 1990, y el valor del terreno, desde 1991, empezaron a bajar. El índice Nikkei el 8 de octubre de 1998 cayó a 12,800 el mismo nivel de diciembre de 1985. En resumen, las acciones han perdido un tercio de su valor y el terreno la mitad del valor de su precio pico alcanzado en los años 1989-90.

Lo anterior ha ocasionado una baja en el ingreso de empresas y familias que invirtieron en la Bolsa de Valores o compraron terrenos. Su riqueza se evaporó. De igual modo, el sistema financiero, que otorgó créditos para que empresas y familias invirtieran, no puede recuperar su dinero. Se calcula que la deuda impaga por este concepto supera el billón de dólares.

Todo esto está ocasionando que el consumo y la inversión caigan, los bancos no

tengan dinero para prestar o no quieran prestar.

Ahora, ¿por qué surgió la "burbuja económica"? Una "burbuja económica", es el incremento desmedido en el valor de ciertos activos financieros, sin fundamento real en la economía del país. Estos activos, las acciones y el valor del terreno, subieron porque en cierta forma "sobraba dinero" en Japón en la segunda mitad de los años 80 y todos especularon en esos activos.

¿Qué había pasado? Con la revaluación del yen desde 1985, muchas empresas no invirtieron todo su dinero en la producción (era caro producir en Japón). El dólar pasó, por ejemplo, de 238.50 yenes en 1985 a 128.20 yenes en 1988. Frente a esto, las empresas invirtieron parte de su dinero en el exterior y otra en activos financieros.

Las familias también invirtieron parte de sus ingresos en esos activos. Esto fue motivado por el dinero barato y abundante. Hubo una baja en la tasa de interés en los bancos de 1985 hasta 1989 y un aumento de la oferta monetaria, así como préstamos fáciles que hacían las propias instituciones financieras a familias y empresas, sin pedir muchas garantías, para que inviertan en esos activos financieros.

La "burbuja económica" reventó en 1990-91, la riqueza comenzó a evaporarse

y la economía entró en crisis, las consecuencias fueron las siguientes:

Los problemas de la economía japonesa empiezan en 1992. Ese año la economía sólo crece 1.0% y en 1993 sólo 0.3%. Ante la desaceleración del crecimiento en su economía el gobierno ya había empezado a bajar la tasa de descuento de su Banco Central desde 1991 (lo había subido entre 1989 y 1990).

La oferta monetaria, que había sido restringida a partir de 1990, llegando a ser negativa en 1992, empieza a aumentar desde 1993. Hay más dinero, barato y abundante en la economía, pero esta no se reactiva. Las empresas no invierten, las familias no consumen. La política monetaria activa no funciona. Frente a esto, el gobierno toma una política fiscal activa, esto es, inyectar dinero en la economía a través de obras públicas y recorte de impuestos.

En 1995 y 1996 pudo apreciarse una ligera mejoría en el panorama económico, en parte debido a la caída del valor del yen y a la demanda generada por los esfuerzos de recuperación tras el gran terremoto Hanshin-Awaji de enero de 1995. En 1997, sin embargo, una serie de factores como el incremento del impuesto al consumo, la reducción de la inversión gubernamental y la quiebra de las principales instituciones financieras, provocó que la recesión empeorara aún más. Las instituciones financieras, abrumadas por la alta morosidad y por los precios de la tierra que todavía iban a pique, endurecieron sus políticas de préstamos, lo cual obligó a las compañías a reducir su inversión en plantas y equipos. Estos factores, combinados con la caída en las exportaciones derivada de la crisis económica asiática, provocaron que casi todas las industrias tuvieran ganancias mínimas. Los salarios también disminuyeron, lo cual afectó todavía más al consumo y, en 1998, la economía japonesa sufrió un crecimiento negativo.

En ese año el gobierno creó un fondo de 60 billones de yenes, cuyo marco serviría para otorgar los fondos públicos necesarios para promover la recuperación económica, además de destinar otros 40 billones de yenes a medidas de emergencia que permitieran hacer frente a los préstamos casi nulos que entonces otorgaban las instituciones financieras. El presupuesto nacional para el año fiscal 1999 incluyó un fuerte incremento en el gasto para proyectos públicoas, y se emprendieron algunas acciones para bajar los impuestos, como el caso del impuesto a los créditos para adquirir vivienda. A principios de febrero de 1999 el Banco de Japón instituyó una tasa de interés del cero por ciento para inversiones a corto plazo, con el fin de relajar el flujo de moneda, y en marzo el gobierno destinó 7,5 billones de yenes de los fondos públicos a quince de los principales bancos.

Como consecuencia de estas medidas y por la creciente demanda de los productos japoneses en Asia, hacia finales de 1999 y comienzos del 2000, empezaron a percibirse algunos signos de recuperación, como el incremento de los precios de acciones y el aumento del ingreso en algunas industrias. Sin embargo, en 2001 la economía volvió a entrar en recesión debido tanto a problemas domésticos, por a causa de la demanda doméstica lenta, la deflación y la enorme inpagos que siguen teniendo los bancos japoneses, como a los factores internacionales que incluyen la caída de las exportaciones japonesas debido al deterioro de la economía estadounidense. La tasa de desempleo, que era sólo de un 2,1 por ciento en 1990, subió al 5,4 por ciento en 2002.

La recuperación económica en los EEUU y en Asia, que empezó en 2002, ha espoleado las de exportaciones, lo cual ha estimulado la producción industrial, sin embargo, hay que ver si la recuperaciones es real. La vulnerabilidad de los negocios a las fluctuaciones es una prueba de que la economía japonesa sufre una fragilidad constante, en particular, en la escasa demanda interna. La inversión en plantas y equipos y otros gastos para los recursos siguen siendo ralentizados por el uso de fondos que las compañías tienen que desembolsar para pagar las deudas excesivas, y porque los bancos deben recolocar sus fondos para procesar los préstamos fallidos. Las anteriores medidas del Gobierno, como los paquetes adicionales de gastos para estimular la economía y para sostener los bancos insolventes, no han mejorado la situación substancialmente, lo que se puede considerar como prueba de ambos problemas en la estructura del sistema de la economía japonesa de 50 años de posguerra y de la creciente incapacidad de responder con flexibilidad a los cambios internos y externos. Tomando la deflación, el problema de la deuda incobrable y el déficit en el presupuesto como los problemas estructurales en la economía japonesa, el

Gobierno está implementando políticas que abarcan reformas reglamentarias, privatizaciones de empresas públicas y reformas administrativas. La revitalización económica se promueve con políticas para mejorar la eficiencia en áreas como la administración empresarial, la asignación laboral, la asignación de fondos, la investigación y el desarrollo.

Mirando más allá de las medidas inmediatas para la recuperación económica, hay una creciente preocupación por las consecuencias que pueda causar el envejecimiento de la sociedad japonesa en su economía. En el 2001, aproximadamente un 18 por ciento de la población tenía 65 años o más, sin embargo, esta cifra se espera que sea de un 36 por ciento para el 2050. Para minimizar los efectos de la disminución de la población activa será necesario aumentar la productividad laboral y promover el empleo de mujeres y personas mayores de 65 años. Además, reformas fundamentales serán necesarias en el sistema de pensiones y de otros bienestares sociales para evitar las desigualdades grandes entre generaciones; la que vio nacer la deuda y la que recibe los beneficios.

Particularidades de la economía japonesa

ðAlta propensión al ahorro. Los japoneses tradicionalmente han ahorrado bastante en comparación a otros países industrializados. Las razones son varias: una baja tasa de inflación, hábito al ahorro para asegurar la educación de los hijos, para comprar una casa y para mantenerse en la vejez. De igual modo se desincentivó el consumo.

El peculiar sistema administrativo japonés basa do en los siguientes puntos:

-Un sistema de empleo que consiste en: salarios y ascensos basados en la antigüedad, el empleo vitalicio y relaciones laborales basadas en el consenso.

Todo esto garantiza una relación laboral estable y armónica entre los empleados y empleadores,

- Relación de Zaibatsu a Keiretsu.

- Competencia interna muy fuerte, aunque bien protegida de la competencia externa.

2.2- PODER POLITICO

El actual sistema político japonés se caracteriza por lo siguiente:

ðDominio de un solo partido político.

ðPoca transparencia del sistema y demora en la toma de decisiones.

ðPoco interés del electorado en las elecciones y en la política.

¿Quién tiene realmente el poder en Japón?

Un trío conformado por la burocracia en el gobierno, la clase política (el PDL) y la

clase empresarial. La parte permanente en el sistema, es la burocracia.

Distribución

Cámara Baja: 500 asientos

2.3- La industria automotriz

El desarrollo de la industria automotriz tiene que ver con el despegue de muchas otras, como por ejemplo, la industria del acero, de metales, de maquinaria, caucho, química, etc.. Cuando un país alcanza el desarrollo de su industria automotriz se dice que su nivel de industrialización es bastante alto.

La industria automotriz empezó en Japón en 1902 con la producción de un pequeño vehículo de baja potencia (12 caballos de fuerza) por dos productores independientes. Otros modelos empezaron a ser producidos por otras compañías, pero los productores domésticos producían en pequeñas cantidades y no podían competir con los carros importados que inundaron Japón. La General Motors (G.M.) y la Ford, con sus técnicas de producción superior, su marketing y su sistema de distribución, establecieron compañías subsidiarias en Japón en 1925-26, y empezaron a ensamblar camiones y autos a partir de partes importadas. Pronto llegan a dominar el mercado.

Hacia 1929 habían 10,000 autos importados en Japón y no fue hasta 1933 que la producción doméstica anual de automóviles sobrepasó las 1,000 unidades.

Antes y durante la Segunda Guerra Mundial, la industria automotriz japonesa, bajo dirección gubernamental, se concentró en producir camiones para los militares.

Compañías como Nissan, Toyota, y la que después sería Isuzu, fueron autorizadas a producir bajo una Ley de la Industria Manufacturera Automotriz. Esta ley tenía como objetivo proteger y promover la producción doméstica de automóviles por medio de la provisión de ventajas tributarias para los productores locales y la imposición de restricciones a las compañías extranjeras. Así, en 1936 la Ley de Producción de

Vehículos congela el nivel de producción de la G.M. y la Ford, y cuando en 1939 estas se retiran, Toyota y Nissan comienzan a incrementar su producción. Nissan, en 1931, produce el primer Datsun, pero su producción sólo alcanzó el volumen de 800 carros por mes durante los años pico de 1937-38. También por esta época Hino y Mitsubishi producen vehículos.

En 1941 se alcanza una producción de mas de 40,000 unidades. Se comienza a producir casi exclusivamente camiones hasta el fin de la Segunda Guerra Mundial.

En 1946 se producen 14,921 unidades. En 1956 se pasa la barrera de las

100,000 unidades, en 1963 la producción alcanza 1'000,000 de unidades, en 1980 sobrepasa 10'000,000 de unidades y en 1997 la producción llega a 10'976,000 vehículos. El pico en la producción automotriz se alcanzó en 1990 con 13'487,000 unidades.

3. ECONOMÍA CHINA

'Economía'

3.1- Desarrollo económico

En diciembre de 1978 el Partido Comunista Chino se reúne en su III Sesión

Plenaria del XI Comité Central del Partido e introduce una serie de reformas económicas con el fin de llevar a cabo "las 4 modernizaciones del país", en los sectores de la Agricultura, Industria, Ciencia y Tecnología y Defensa.

Antes de entrar a analizar el desarrollo económico chino a partir de las reformas económicas de 1979, veremos las condiciones que China tenía en ese momento:

-China había llevado a cabo una Reforma Agraria en el que a cada campesino se le repartió un pedazo de tierra.

-China tenía una estructura social más o menos igualitaria.

-El poder del Estado era fuerte y éste lo utilizó para emprender las reformas económicas.

3.1.1- Reformas de 1979

AGRICULTURA

Las reformas económicas en China se emprendieron en forma gradual, empezando por la Agricultura. Lo primero que se hizo fue desmantelar las Comunas Populares y reemplazarlo por un sistema de responsabilidad por contrato, en el que, después de cubrir una cuota determinada para el Estado y la unidad cooperativa (que vino a reemplazar a la Comuna Popular), el resto era para el campesino. Este sistema elevó las ganas de trabajar al campesino, y junto con la mejora de los precios de los productos agrícolas (que el Estado compraba), hizo que la producción aumente. China puede así alimentar a su enorme población de 1,250 millones de habitantes.

La mayor producción agrícola y el mayor ingreso económico resultante, elevaron las condiciones de vida del campesino en el campo. Además, el desarrollo en el campo y en las provincias de la agroindustria y la industria en general la han mejorado aun más. Se calcula que actualmente en China, las empresas de las villas o poblados alcanzan un número de 23.1 millones de unidades en las que trabajan 110 millones de trabajadores.

Las empresas de artesanía, industria ligera, agroindustria, ocupan el 30% de la producción industrial total del país. Todo esto eleva el nivel de vida del campesino chino, que hasta ahora constituye casi el 60% de la población económicamente activa del país.

INDUSTRIA

El siguiente sector económico en el que se empezaron a relajar los controles económicos del Estado y a dejar que la iniciativa privada actúe fue la Industria.

Además, aquí se buscó aprovechar del capital, la tecnología y los mercados de los países extranjeros con el fin de modernizar la industria.

En el sector industrial estatal chino se introdujo también el sistema de responsabilidad por contrato. Se empezó a flexibilizar los controles macroeconómicos.

Los planes obligatorios se volvieron indicativos. Los precios de los productos en forma gradual, empezaron a ser determinados en el mercado libre.

En 1984 se establecen los contratos entre trabajadores y las empresas por el cual a los primeros se les fijaba una cuota de producción, encima del cual podrían recibir un bono aparte, incentivándolos así a producir más. En el nivel financiero las empresas estatales reciben ahora préstamos con una tasa de interés mientras antes no se les cobraba intereses. Las empresas pagan impuestos sobre sus ganancias; antes, todas las ganancias se las daba al Estado. Aquí también se introdujo el sistema de responsabilidad por contrato, más allá de un nivel de impuestos que se paga al Estado, el resto queda para la empresa.

GOBIERNO Y APERTURA AL EXTERIOR

También cambia la relación entre el gobierno central y las provincias. Ahora las provincias tienen libertad de administrar sus propios recursos, cuando antes todo se lo daban al gobierno central en Beijing.

Uno de los desarrollos más espectaculares de China ha sido la apertura al exterior con la introducción de la inversión extranjera y el incremento en el volumen de sus exportaciones. Esto empezó con el establecimiento de las zonas económicas especiales en 1980. En agosto de ese año se dio la ley para la creación de cinco zonas económicas especiales. Éstas eran Shenzen, Zhuhai, Shantou, Xiamen y Hainan.

Las zonas económicas especiales son como las zonas francas, en las que el país ofrece un terreno con infraestructura industrial y de comunicaciones a los inversionistas extranjeros que traen maquinaria e insumos que no son gravados con aranceles y que utilizando la mano de obra barata del país producen bienes para la exportación. El éxito de estas zonas ha sido impresionante y su ejemplo se ha imitado en el resto del país. De esta forma, las exportaciones chinas han logrado crecer de 9,750 millones de dólares en 1978, antes de las reformas, a 183,770 millones de dólares en 1998.

3.1.2- DÉCADA DE LOS 80

En la década de los 80 el gobierno chino abrió las zonas costeras a la inversión extranjera. Por ejemplo, la ciudad de Shanghai que fue declarada ciudad abierta al exterior.

Resumiendo se puede decir que la estrategia de desarrollo económico de China cambia desde 1979 en los siguientes aspectos:

-En el énfasis de la industria ligera y agrícola, sin descuidar la industria pesada y militar.

-Desde el interior del país hacia la zona costera. Esto va acompañado del desarrollo agrícola, de recursos humanos, de la base industrial. Se planea que el desarrollo chino sea del exterior al interior del país.

-Desde un desarrollo orientado hacia dentro hasta un desarrollo orientado hacia fuera. Se pasa de un desarrollo en base al propio esfuerzo del socialismo, a un desarrollo con el uso de recursos del exterior, con capital, tecnología y préstamos, aprovechando los mercados del exterior. Se abre en las zonas costeras del país, Zonas Francas, para tener una industria de exportación.

Antes de las reformas:

Hasta antes de las reformas económicas de 1979 China había vivido sólo 30 años de comunismo, desde la toma del poder por Mao Zedong (Mao Tse Tung) en 1949.

China es un país tan vasto que hubo regiones donde el cambio de sistema no fue sentido. Esto significó que, con las reformas económicas de 1979, los chinos continuaron sus negocios como antes de la revolución de 1949. Además, ciudades como Shanghai y Guangzhou, que al momento de iniciarse la revolución de 1949 eran urbes comerciales e industriales avanzadas, con un sistema legal propicio para que los negocios se establezcan, con las reformas económicas de 1979 consolidaron su preponderancia como centros industriales y comerciales, a diferencia por ejemplo de

Beijing (Pekín), la ciudad politizada por ser sede del gobierno comunista chino.

China es un país homogéneo en términos de población. La raza china propiamente dicha constituye más del 94% de su población. No hay diferencias étnicas y es un país pacificado.

Desde las reformas:

China empezó las reformas económicas en 1979 sin que hasta el momento se hable de reformas en el campo político, es decir no hay un proceso de liberalización en lo político pese a la modernización de su economía. En China, nadie discute la supremacía del Partido Comunista en el poder, y la realización de elecciones democráticas, están por el momento y en el futuro inmediato fuera de sus planes.

Esto se hizo con el fin de dar estabilidad política necesaria al país para que las reformas económicas avancen.

China se ha caracterizado por el gradualismo en la aplicación de sus reformas económicas. Primero fue la liberación de la iniciativa privada en el campo, la agricultura. Esto permitió elevar el nivel de vida de los campesinos en China, la mayoría de su población. Después se abrieron las zonas costeras, como Shanghai y Guangdong a la iniciativa privada y a la inversión extranjera. Además, aun ahora, China no ha llevado a cabo una privatización a escala de sus empresas públicas.

China no tiene problemas de inflación, sino de deflación.

Las comunidades chinas en el exterior han sido los mayores inversionistas extranjeros en el continente chino. Capitales de Hong Kong, Taiwán, Singapur y demás países del Sudeste Asiático representan entre el 60% y 70% de toda la inversión extranjera en China. En 1998 China recibió más de 45,000 millones de dólares en inversión extranjera. Las compañías foráneas están deseosas de invertir en un mercado en crecimiento de más de 1,200 millones de habitantes.

3.1.3- Los nuevos desafíos de China

El XV Congreso del Partido Comunista, celebrado en setiembre de 1997, terminó con la reafirmación del compromiso de seguir en el proceso de desarrollo económico y encumbró al artífice de los cambios en la economía china durante la década de 1990.

En el aspecto económico lo más saltante del XV Congreso del Partido Comunista

Chino fue la decisión de reestructurar, en un futuro cercano, las empresas públicas chinas, de hacerlas más eficientes y eliminar el enorme drenaje, que la mayoría de ellas, en permanente déficit, ocasiona a las finanzas públicas.

Las empresas públicas en China, en un ambiente de creciente competencia del sector privado, han perdido mucha de su importancia en la economía del gigante oriental. En 1996 las empresas públicas sólo contribuyen con el 30% de la actividad industrial en China . En 1978, contribuían con el 70%. Sin embargo, el número de trabajadores en estas empresas suman mas de 100 millones y representan el 20% del número total de trabajadores, la misma cifra de hace 20 años.

Si cada vez producen menos y tienen el mismo número de trabajadores, significa que la productividad en estas empresas es cada vez más baja. Una de las soluciones que el gobierno chino planea introducir, es la adopción de un sistema de accionariado en estas empresas.

A pesar de la crisis asiática desatada en julio de 1997, que ha hecho que casi todos los países del Asia Oriental tengan crecimiento cero o negativo, China, junto con

Taiwán, ha mantenido, una tasa de crecimiento positiva. Pero China está bajo un gran desafío, pues vende muchos productos a la región asiática, y con ésta en problemas, sus exportaciones han bajado. Se comentó que China podría devaluar su moneda para estimular sus exportaciones, ya que muchos países en el Asia Oriental lo hicieron. Pero no parece que China vaya a devaluar su moneda, el yuan, por lo menos en un futuro inmediato. Hubo cierta presión para que China adopte esta decisión, pero a diferencia de otros países el gobierno chino pudo controlar su moneda, pues ésta no es internacionalmente transable. Además, China tiene una gran cantidad de reservas internacionales, no tiene déficit comercial y su deuda externa es relativamente pequeña. En todo caso, China esta implementando actualmente una política fiscal activa para poder mantener una tasa de crecimiento en promedio por encima del 7% anual.

Otro desafío que China enfrenta es su admisión a la Organización Mundial de

Comercio (OMC). Esto va a significar una apertura del mercado chino y una mayor competencia para sus empresas. Hasta el momento China tiene un sistema de importación que le permite controlar la entrada de productos extranjeros pero su mercado tendrá que ser liberalizada en el futuro, aunque sea en forma gradual para que China pueda realmente beneficiarse con su ingreso a la OMC.

Las empresas públicas en China, en un ambiente de creciente competencia del sector privado, han perdido mucha de su importancia en la economía del gigante oriental. En 1996 las empresas públicas sólo contribuyen con el 30% de la actividad industrial en China . En 1978, contribuían con el 70%. Sin embargo, el número de trabajadores en estas empresas suman mas de 100 millones y representan el 20% del número total de trabajadores, la misma cifra de hace 20 años.

También hay que señalar que China en marzo de 1999 introdujo un cambio en

la Constitución del país, por el cual se reconoce la propiedad privada como parte importante del llamado "sistema de economía de mercado socialista" que actualmente está vigente en ese país.

3.1.4- CHINA EN LA ACTUALIDAD

Los últimos informes afirman su evolución económica, pese a sus intentos de estabilizar el sector, para evitar caídas importantes. Por el momento, según declaró el

Gobierno del país, creció en un 9,5% (cuando el objetivo estaba en un 8%)y llegó a cifras de 1, 36 billones de euros. Superó en cuatro décimas al crecimiento obtenido en

2003, lo que hace sospechar a las autoridades que para este año dicho avance continuará, aunque se notará a su vez un suave crecimiento en la inflación.

El compromiso con el desarrollo sostenido aún no es una realidad en el país asiático, el PIB suma la cantidad de un billón de dólares americanos, las inversiones subieron un 25% con respecto al 2003 y las ventas al por menor de la región crecen en un 10%. Pese a las anunciadas medidas proteccionistas que en China se iban a tomar debido a la competencia desleal de la que los demás países se quejaron, siguen aumentando las exportaciones hacia el país. Las inversiones extranjeras ascendieron hasta los 60.000 millones de dólares. Ni la crisis de la neumonía atípica, ni los efectos devastadores del

“tsunami” han sido suficientes para hundir el proceso de expansión económica de esta zona.

Ahora los esfuerzos se centran en enfriar o controlar, en la medida de lo posible el recalentamiento de sectores como el de las inmobiliarias, el acero, la automoción y las energías. En cuanto a este último sector, no es de extrañar el intento de controlar la industrialización debido a que su extensión ha provocado más de una vez apagones de gran importancia. Según la consultora Interchina, el calentamiento se debe a tres problemas fundamentalmente: en primer lugar la debilidad del sistema financiero, la corrupción y, por último, el poder de las administraciones locales. Este respaldo hace de los bancos nacionales grandes aseguradores forzados, en muchas ocasiones, a avalar proyectos de peso.

Remedios a corto plazo para un inminente calentamiento

¿Qué medidas son las que proponen las autoridades chinas?, con el objeto de apalancar y enfriar el mercado se propone aumentar los requisitos de reservas bancarias, limitar créditos y llegar incluso a prohibir las inversiones en diversos sectores. Otro problema que le ha surgido tras su integración en la Organización

Mundial del Comercio son las críticas expuestas por países extranjeros debido a su política de eliminar aranceles a sus productos facilitando su exportación a precios muy bajos .

Previsiones para el futuro

Hoy en día China ocupa el segundo país en cuanto a lo que aporta al total crecimiento de la economía del mundo, detrás de Estados Unidos que mueve cifras del 55% de este crecimiento.

En China hablamos del 11% y le persigue la Unión Europea con el 10,5%. A medio plazo, valorando la crisis vivida en Norteamérica, es de deducir que China encabezará esta lista. Es muy importante que Asia siga en estas condiciones para no bajar el ritmo mundial.

Para el 2008 si las previsiones aciertan, China se pondrá por delante de Alemania en el

PIB obtenido. Para contabilizar esta subida se ha tenido en cuenta la reducción que tendrá lugar en el crecimiento, que llegará a ser del 4,5% (descendiendo del 9% actual) En conclusión para el 2050 China superará en 26% el Producto Interior Bruto de EE.UU.

3.2- El poder económico de la comunidad china

Si uno separa Japón y Corea, los países más homogéneos del mundo en términos de raza, cultura, idioma, etc. y donde los chinos no tienen mayor presencia¡ económica, en el resto de los países los chinos, sí están presentes y tienen un peso grande en la economía.

En resumen, las comunidades chinas en el Sudeste Asiático presentan las siguientes estadísticas: En Singapur, los chinos constituyen el 77% de la población, pero controlan el 81% del capital de las compañías que cotizan en la Bolsa de Valores; en Malasia son el 29% de la población, pero controlan el 69% del capital de las compañías en Bolsa; en Tailandia un 10% de la población es china, pero controla un 81% de las firmas que cotizan en Bolsa; en Indonesia los chinos constituyen el 3.5% de la población que controlan un 73% del capital de las empresas en Bolsa. Por último, en Filipinas representan sólo el 2% de la población pero controlan entre el 50% y 60% del capital de las empresas en Bolsa.

Como se ve, descontando a Japón y Corea, en los demás países del Asia

Oriental la comunidad china tiene una presencia importante, llegando a controlar la vida económica en la mayoría de esos países. Si a esto añadimos Vietnam y Camboya, donde también la comunidad china tiene un papel importante, veremos que en toda el Asia Oriental la presencia china es importante en la economía. La mayoría de las inversiones que se ejecutan en muchos de estos países vienen de chinos del exterior.

Por ejemplo, de más de 45 mil millones de dólares que China recibió de inversión extranjera en 1998, se calcula que el 43% vino de Hong Kong y otro 20% de las comunidades chinas en Taiwán, Singapur, Indonesia, Tailandia, Filipinas, etc. Así las comunidades chinas se han convertido en los más grandes inversionistas en la región.

Por eso, se dice que el siglo XXI, más que el siglo de Asia, será el siglo de China y de los chinos en el exterior. En consecuencia, cuando se hace negocios con los países asiáticos, es importante saber que uno de los probables interlocutores en cualquier país asiático será un empresario de origen chino.

3.3- Adhesión a la OMC

- El embajador Pierre-Louis Girard, encargado de esto, lo hizo en base a 2 pasos:

1. Compilar un informe basado en sus deliberaciones, y completar un protocolo de adhesión.

2. Que cumplieran las reglas y obligaciones de los principios económicos del mercado.

-China alcanzó un acuerdo final para ingresar en la Organización Mundial de Mercado

(OMC), el lunes 17 de Septiembre del 2001, tras 15 años de negociaciones.

¿qué significa esto?

- La apertura del mercado chino, el más grande del mundo.

- La transformación de la organización del tamaño de la economía china, la quinta del mundo.

-Ámbito financiero:

1- el ingreso de la OMC empujará hacia una reforma institucional y estructural del sistema bancario, introduciendo cambios en el control y en la gestión de los bancos estatales.

2- se conseguirá una política monetaria independiente.

3- una inflación moderada acompañada de un recorte de tipos de interés.

-Ámbito comercial:

1- las exportaciones de productos intensivos en mano de obra aumentarán.

2- las importaciones de productos intensivos en capital también se multiplicarán

3- en general, las importaciones disminuirán.

- Servicios:

1- se permite la inversión extranjera en telecomunicaciones.

2- Banca- moneda extranjera

moneda local

3- seguros, a los aseguradores extranjeros, se les permitirá establecer una empresa.

- Agricultura:

1- Protege su sector biotecnológico.

2- Protege a sus agricultores.

3- Acordó limitar sus subsidios a la producción agropecuaria a un 8.5%.

Conveniencia económica

- El gobierno chino lleva tiempo intentando que EEUU levante algunas de las restricciones económicas impuestas.

- China, es miembro permanente del Consejo de Seguridad de la ONU.

- Comparte su frontera con 15 países.

- Practica una economía de transición.

- Es la séptima potencia del mundo.

China en el comercio mundial

China es el séptimo exportador líder y el octavo importador más grande del comercio

de mercancías.

Exporta: 249.2 billones de dólares.

Importa: 225.1 millones de dólares.

Economía china

- El producto interno bruto de China ha crecido en más de un 400% desde 1978,

aunque el producto per cápita es de solo 819 dólares anuales en términos absolutos y

de 31550 dólares considerando la paridad de poder de compra.

- China, después de EEUU, es el principal país receptor de Inversión Extranjera Directa

en los últimos 8 años. El flujo de 40.7 mil mdd en 2000 provino principalmente de

Hongkong y EEUU.

¿y en los aranceles?

- China redujo sus aranceles de importación de 15.3% a 12%.

- El nivel medio de aranceles en países miembros de la OMC es del 6%.

4. LA CRISIS ASIÁTICA

La crisis asiática, que se convirtió después en una crisis económica de alcance mundial que ha afectado en mayor o menor medida a todos los países, puso en duda para algunos analistas la viabilidad del modelo de desarrollo económico llevado a cabo en los países del Asia Oriental, el cual si bien les sirvió para alcanzar altas tasas de crecimiento económico, se le atribuye también el haber originado la crisis por la que atraviesan estos países actualmente. Frente a esto, esos mismos analistas opinaron que el Asia Oriental entraría en una época de crisis prolongada. Y más bien el Asia

Oriental, después de una etapa de ajuste, está otra vez en camino de crecer a tasas superiores a la de cualquier región en el mundo.

4.1- Origen y evolución de la crisis asiática

La crisis comenzó en el Asia Oriental, en países como Corea del Sur, Tailandia, Indonesia y Malasia, los más afectados, porque en la década del 90 gran parte de su creciente deuda en el exterior fue contratada en plazos cada vez más cortos.

Los países se endeudaron en el exterior, porque la tasa de interés en dólares en el exterior era más barata que la tasa de interés en sus economías en su propia moneda.

Las exportaciones del Asia Oriental, que crecían a tasas superiores al 20% anual hasta 1995, en 1996 y comienzos de 1997 experimentan una gran desaceleración. Las exportaciones son el motor del crecimiento económico en muchos países de Asia, pues representan una parte importante en su economía. ¿Por qué se desaceleraron sus exportaciones?. La razón fue que la tasa de cambio estaba fija respecto al dólar en muchos países de Asia.

A la desaceleración de las exportaciones causada por la revaluación de sus monedas y la pérdida de competitividad, hay que agregar el hecho de que la "burbuja económica" que habían experimentado muchos países en el Asia Oriental en la década de los 90, revienta a fines de 1996. El derrumbe de los precios de las acciones en las

Bolsas de Valores y del valor de la propiedad inmobiliaria, deja en serios aprietos a las instituciones financieras y empresas que participaron en esta burbuja.

Así, en los primeros meses de 1997, muchos países en Asia comienzan a tener serios problemas económicos. Los capitales se retiran de Asia y la presión a devaluar las monedas se acrecienta.

Frente a esto, el gobierno se resiste a devaluar, pues mucha de la deuda de sus empresas es en dólares, y defiende su moneda con intervenciones del Banco Central.

Varios países asiáticos tuvieron que recurrir al FMI pues se quedaron casi sin reservas, como Tailandia, Indonesia y Corea del Sur. Se aplicaron políticas de ajuste como restringir el gasto de gobierno y subir las tasas de interés, aparte de empezar a reestructurar sus sistemas financieros. El sistema financiero en Asia, a diferencia de su sector manufacturero, nunca ha sido competitivo internacionalmente y ha estado de una u otra forma controlado por grandes grupos económicos o por el gobierno. Este sistema financiero orientó parte de los préstamos del exterior a desarrollar proyectos que no resultaron rentables. Se tuvieron que liquidar varias instituciones financieras.

Además, reestructuraron muchas empresas que se expandieron demasiado.

Los países asiáticos sufrieron una gran baja en su actividad económica en 1998.

La razón fueron los ajustes que empezaron a hacer en 1998. Pero también se debe a que entre el 40% a 50% de las exportaciones de los países asiáticos van a ellos mismos. Al estar la mayoría en crisis, las exportaciones a estos disminuyen y esto deprime aun más sus economías.

4.2- Aportaciones del FMI

Durante la crisis financiera en Asia en el período 1997-98, el FMI facilitó préstamos muy considerables, por un total de más de US$36.000 millones, a

Indonesia, Corea y Tailandia en respaldo de medidas de estabilización y de reforma estructural. El FMI estableció en 1997 el servicio de complementación de reservas con el propósito específico de prestar ayuda a los países para que puedan superar necesidades importantes de financiamiento a corto plazo debidas a una pérdida repentina de confianza en los mercados manifestada por salidas de capital.

1997-98

4.3- COREA

En las últimas décadas, Corea se transformó en una economía industrial avanzada. No obstante, el sistema financiero se vio debilitado por la interferencia del

Estado en la economía y por la existencia de estrechos vínculos entre bancos y conglomerados. La pérdida de confianza en el mercado que se produjo en medio de la crisis financiera asiática llevó al país a una situación peligrosamente próxima al agotamiento de sus reservas de divisas. El 4 de diciembre de 1997 el Directorio

Ejecutivo del FMI aprobó el otorgamiento de financiamiento para Corea por un máximo de DEG 15.500 millones, suma equivalente a unos US$21.000 millones, a lo largo de tres años.

El primero y más importante de los objetivos de la estrategia de resolución de la crisis coreana consistió en restablecer la confianza y estabilizar los mercados financieros; en segundo lugar se procuró sentar las bases de la reanudación de una recuperación sostenida de la economía real. En consecuencia, se incluyó en el programa una combinación de medidas macroeconómicas y reformas estructurales de gran envergadura. Por otra parte, a principios de 1998 Corea llegó a un acuerdo con bancos extranjeros para ampliar el plazo de vencimiento de los créditos contra sus bancos y evitar el incumplimiento de las obligaciones respectivas.

Al comienzo del programa, Corea adoptó como objetivo de política macroeconómica un aumento temporal de las tasas de interés encaminado a estabilizar el won y evitar una espiral de depreciación e inflación. Esa medida contribuyó al restablecimiento de la estabilidad financiera a principios de 1998, y una vez estabilizado el won se aplicó rápidamente una política macroeconómica más flexible para estimular la economía. Además, las autoridades adoptaron una orientación fiscal expansiva en una etapa temprana del programa, para mitigar el impacto de la inevitable recesión. Admitiendo el hecho de que la aplicación ordenada de medidas de ajuste requiere un amplio consenso social, el gobierno diseñó un acuerdo tripartito en que tomaron parte los sindicatos, las empresas y el Estado.

Los objetivos de la reforma estructural consistieron en liberalizar la cuenta de capital, reestructurar los sectores financiero y empresarial, flexibilizar aún más el mercado de trabajo y mejorar el sistema de declaración de datos. A través de la reestructuración, Corea procuró restablecer rápidamente la estabilidad del sistema financiero mediante respaldo de liquidez, una garantía general enmarcada en el tiempo, y el cierre de las instituciones no viables. Otros de los objetivos del programa de reestructuración consistieron en dar solución al problema de los préstamos no redituables, recapitalizar los bancos y reforzar el marco institucional mediante la adopción de mecanismos de regulación y supervisión de prudencia compatibles con prácticas internacionales óptimas.

La recuperación de Corea es ahora vigorosa, y como fruto de las medidas adoptadas en el marco del programa respaldado por el FMI la balanza de pagos ha vuelto a ser estable, se han restablecido las reservas y se ha puesto en marcha la reforma de los sectores financiero y empresarial. Corea ha dejado de girar contra recursos del FMI; además rembolsó con nueve meses de anticipación parte de los fondos recibidos en el marco del acuerdo de giro celebrado con el Fondo. El reto consiste ahora en no contentarse con lo logrado y evitar que las reformas estructurales pierdan impulso.

4.4- INDONESIA

El sistema de flotación del baht tailandés adoptado en julio de 1997 no tardó en intensificar la presión que soportaba la rupia indonesia. Las fallas estructurales del sector financiero de Indonesia y el cuantioso saldo de la deuda externa privada a corto plazo del país hicieron dudar de la capacidad del gobierno de defender el sistema de tipo de cambio fijo frente a otra moneda. Tras un breve período de ampliación de la banda de intervención se dispuso la flotación de la rupia, y a principios de octubre había sufrido una devaluación del 30%. El 5 de noviembre de 1997, las autoridades celebraron un acuerdo de derecho de giro trienal con el FMI por US$10.000 millones, suma que se incrementó en unos US$1.400 millones en julio de 1998. También se comprometieron a aportar grandes sumas otras instituciones multilaterales y donantes bilaterales Aunque inicialmente la rupia aumentó de valor, en el período comprendido entre diciembre de 1997 y enero de 1998 — tras la decisión adoptada en noviembre por el Banco de Indonesia de clausurar 16 bancos insolventes — los agentes del mercado volvieron a tornarse suspicaces. El valor de la rupia se redujo aproximadamente 65% entre el 31 de diciembre de 1997 y el 31 de julio de 1998. El deterioro de la confianza provocó inestabilidad financiera y el colapso del producto, con graves repercusiones para los pobres.

En agosto de 1998, en un nuevo acuerdo ampliado con el Fondo se estipuló un nuevo y más ambicioso programa de reforma. Para poner fin a la inflación se estableció como ancla del programa un firme control del dinero primario. Otros de los aspectos medulares del programa consistieron en la reforma del sector bancario acompañada por reestructuración de empresas, un eficaz sistema de quiebras, medidas de desregulación y privatización, y una mejor gestión pública. Este marco de política económica dio importantes resultados, incluida la eliminación casi total de la inflación, la estabilización de la rupia y la recuperación de las reservas de divisas. Se redujeron extraordinariamente las tasas de interés y se estabilizó el precio del arroz. El mejoramiento de la actitud de los agentes del mercado se reflejó en la recuperación del mercado de valores y la continua disminución de las primas de riesgo. El escándalo del Banco de Bali puso de manifiesto continuas fallas de gestión en instituciones clave, lo que aunado a otros factores dio lugar, en septiembre de 1999, a la suspensión del programa del FMI.

En ese contexto de logros precarios e incompletos, el gobierno negoció con el FMI un nuevo acuerdo ampliado trienal, por unos US$5.000 millones, que fue aprobado por el Directorio Ejecutivo del Fondo en febrero de 2000. A través del marco macroeconómico se procura restablecer una tasa anual de crecimiento económico próxima al 5% ó 6% a más tardar en 2002, con un objetivo de inflación anual inferior al 5%. Se estableció el denominado Comité de política del sector financiero, al que se encomendó dirigir y orientar la reestructuración de los bancos y las empresas. El objetivo clave de las medidas de reestructuración de los bancos consiste en capitalizar a todos los bancos, hasta llegar a un coeficiente de suficiencia del capital del 8%. El gobierno ha elaborado una nueva estrategia encaminada a dar nuevo impulso a la reestructuración de las empresas y a las medidas de lucha contra la corrupción en el ámbito judicial.

La recuperación económica está cobrando bríos y la inflación sigue estando contenida. El PIB aumentó 5,8% en el último trimestre de 1999 comparado con igual período del año anterior, lo que hizo posible un crecimiento positivo de reducidas proporciones en el año civil de 1999. Como sucede en otros países asiáticos que están superando la crisis, el consumo y la reducción de las existencias siguen siendo los principales motores de la incipiente recuperación. La tasa de inflación prácticamente no ha variado desde junio de 1999 y se ha logrado reducir las tasas de interés a los niveles anteriores a la crisis.

4.5- TAILANDIA

En Tailandia, la crisis se inició en 1997, cuando el baht se vio sometido a una serie de ataques especulativos de creciente gravedad y se deterioró la confianza de los mercados en la economía tailandesa. El 20 de agosto de 1997, el Directorio Ejecutivo del FMI aprobó el otorgamiento de respaldo financiero para ese país por un máximo de

DEG 2.900 millones, equivalente a unos US$4.000 millones, a lo largo de un período de 34 meses. El monto agregado de la asistencia bilateral y multilateral dispuesta para

Tailandia llegó a US$17.200 millones. Tailandia efectuó giros contra esa suma por US$14.100 millones, y en septiembre de 1999 dio a conocer su decisión de no girar contra el saldo restante, pues su situación económica había mejorado.

Medidas

En las primeras etapas del programa, las autoridades tailandesas adaptaron la política monetaria a un sistema de flotación administrada del baht; promovieron la reestructuración de las instituciones financieras en dificultades, en cuyo contexto cerraron 56 compañías financieras en quiebra; dispusieron recortes presupuestarios para liberar recursos que pudieran destinarse a financiar la reestructuración de la balanza en cuenta corriente y respaldar el mejoramiento de la misma; confirieron al sector privado un papel más destacado en la economía tailandesa, y procuraron atraer capital externo a través de otras medidas de reforma.

La rápida propagación de la crisis asiática a fines de 1997 — que dio lugar a una depreciación del baht mayor de la prevista, un pronunciado deterioro económico y una evolución económica regional desfavorable — justificó la revisión del programa de

Tailandia.

Las autoridades procuraron restablecer el crecimiento económico, hacer posible la continua reestructuración de la economía tailandesa y proteger a los sectores sociales más vulnerables frente al deterioro de la economía.

Los objetivos de la política monetaria consistieron en respaldar la estabilidad cambiaria y promover la recuperación económica. El bath comenzó a estabilizarse. En septiembre de 1999, las tasas del mercado de dinero habían llegado a su nivel más bajo en más de una década.

La desaceleración de la economía dio lugar a la modificación de la política fiscal.

Si bien en la primera carta de intención se preveía un superávit del presupuesto público equivalente al 1% del PIB en 1997/98, a partir de febrero de 1998 el programa comenzó a adoptar objetivos para el déficit fiscal. El déficit tomado como objetivo había aumentado del 2% al 6% en abril de 1999, aunque se estima que el déficit real correspondiente a 1998/99 fue inferior al 5%.

La reestructuración del sector financiero ha sido un ámbito de política económica clave en todo el período de ejecución del programa de Tailandia. En 1998 se aceleró el programa de reforma.

A fines de 1998 la tasa de crecimiento de la economía de Tailandia volvió a ser positiva, y el crecimiento del PIB superó el 4% en 1999 y previsiblemente se incrementará entre un 4,5% y un 5,0% en 2000. Se prevé que la balanza de pagos siga siendo adecuada en el corto plazo, al mismo tiempo que el superávit en cuenta corriente se reduce a medida que avanza la recuperación. La recuperación del producto

y el restablecimiento de un nivel cómodo de reservas llevaron a las autoridades a dar carácter precautorio al préstamo del FMI y a no efectuar giros después de septiembre de 1999. El acuerdo de derecho de giro expiró el 19 de junio de 2000.

4.6- MALASIA

La situación macroeconómica de Malasia era bastante más sólida que la de los restantes países en crisis, especialmente en cuanto a deuda externa, inflación y ahorro; además se registraba un considerable superávit fiscal. El sistema bancario y el sector empresarial eran más sólidos que en los restantes países afectados por la crisis.

A fines de la década de los ochenta y a comienzos del decenio siguiente Filipinas había puesto en marcha, con el respaldo del FMI, un exitoso programa de ajuste macroeconómico y reformas estructurales, que al parecer le permitió capear la crisis a un costo relativamente bajo en cuanto a disminución del producto, desempleo y desmembramiento social. En el segundo semestre de 1997 comenzó a realizarse una adecuada gestión de la crisis, y las autoridades de Filipinas modificaron su política económica, en cuyo contexto establecieron un sistema de flotación del peso, aplicaron una política monetaria más restrictiva y reforzaron el sistema bancario. A mediados de

1998, al tomar cuerpo la estabilización, se flexibilizó la política fiscal y la política monetaria.

No obstante, en ambos países la crisis presentó la disminución de las reservas, el colapso del mercado de valores y una pronunciada devaluación de la moneda.

También fueron similares, en un comienzo, las medidas de reacción adoptadas en la esfera de la política monetaria. Malasia, en especial, adoptó una política monetaria y fiscal más restrictiva e hizo hincapié en la ejecución de medidas estructurales, especialmente en cuanto a regulación y supervisión del sector financiero y establecimiento de un sistema de intermediación más eficaz.

En septiembre de 1998 se impusieron en Malasia controles al capital.

Los controles consistieron en la obligación de repatriar las inversiones en ringgit a más tardar el 30 de septiembre y el establecimiento de un período de mantenimiento de un año a los efectos de la repatriación de las inversiones de capital de cartera.

La aplicación de controles al capital por parte de Malasia no parece haber alterado mucho — ni positiva ni negativamente — la evolución económica registrada hasta ahora.

4.7- FILIPINAS

En Filipinas, la evolución económica reciente también fue favorable. La recuperación registra un franco avance; el crecimiento del PIB real registrado en 1999

(3,25%) obedeció ante todo a la recuperación de la producción del agro tras la grave sequía de 1998. La política monetaria respalda una continua recuperación, y las tasas de interés son ahora inferiores a las anteriores a la crisis; las reservas cambiarias, por su parte, han aumentado al nivel de la deuda a corto plazo; al mismo tiempo, el superávit en cuenta corriente aumentó hasta llegar casi al 9% del PNB en 1999.

También se reforzaron los balances de los bancos. Como respaldo de la recuperación se ha tolerado el incremento del déficit presupuestario, pero en 2000 la política fiscal se ha orientado hacia la consolidación, dada la necesidad de reducir la deuda pública, que es relativamente cuantiosa.

Actualmente, las autoridades de Filipinas y Malasia centran la atención en la aplicación de reformas estructurales encaminadas a hacer frente a las vulnerabilidades y sentar las bases de un crecimiento económico sostenido a mediano plazo. Es mucho lo que queda por hacer para que ambos países puedan enfrentar a una evolución externa desfavorable y mantener la actual recuperación económica y financiera; por otra parte, alcanzar los múltiples objetivos de reforma estructural estipulados sigue representando un desafío para las autoridades de uno y otro país.

4.8- China

Las causas esenciales de las crisis en el grupo llamado desde entonces

Asia (Corea del Sur, Filipinas, Indonesia, Malasia y Tailandia) fueron una combinación de factores internos y externos. Entre los primeros, destacó una liberalización financiera acelerada e indiscriminada, que se emprendió desde los primeros años noventa en un contexto de supervisión bancaria insuficiente y de regulación inadecuada del sector no bancario. Tal proceso contribuyó mucho a la entrada masiva de capital extranjero, lo que condujo a varios problemas serios, como el excesivo crecimiento de los préstamos bancarios al sector privado, la sobreinversión (y el consiguiente descenso de la eficiencia del capital) y un muy elevado endeudamiento externo a corto plazo. En algunos casos, existía igualmente un alto déficit corriente junto con una moneda que se había apreciado mucho en términos reales. Los factores externos fueron principalmente los ataques especulativos contra las monedas y las bolsas de valores de la región, así como la posterior caída en las entradas netas de capital extranjero privado.

En China, todos esos elementos de vulnerabilidad brillaban por su ausencia. Los grandes bancos nacionales estaban plenamente respaldados por el Estado, los controles de capital impidieron la entrada masiva de fondos extranjeros a corto plazo, el ahorro interior superaba con creces a la inversión, pese a que el sistema bancario estaba poco regulado y suministraba préstamos excesivos a empresas estatales ineficientes y con alto grado de apalancamiento.

Los principales controles de capital eran las restricciones a los empréstitos en moneda extranjera de las empresas nacionales y a la entrada y salida de inversiones en cartera y la prohibición de las operaciones de futuros sobre el renminbi.

Los préstamos bancarios registraron un crecimiento sostenible y, sobre todo, la deuda externa a corto plazo era mucho más baja que la de sus vecinos.

Con todo, China sí resultó afectada por las crisis de sus vecinos desde mediados de 1997. En primer lugar, su moneda se apreció respecto de las de los países de Asia, sometidas a importantes depreciaciones, y también con respecto a las de los socios comerciales externos de China. El resultado fue un menor crecimiento de las exportaciones chinas, como resultado del derrumbe de las dirigidas hacia el resto de Asia oriental y del menor crecimiento de las orientadas hacia los mercados occidentales. La caída de las exportaciones hacia el resto de Asia oriental se explica por la pérdida de competitividad relativa y, sobre todo, por el importante descenso del PIB en los países de Asia-5 durante

1998. Así, las exportaciones totales, que aumentaron un 21% en 1997, apenascrecieron en 1998 (+0,5%) y registraron un expansión mucho menor (+6,1%) en 1999. Es más, después de crecer un 5% en el segundo trimestre de 1998, las exportaciones se redujeron en cada uno de los cuatro trimestres siguientes, para repuntar en el último semestre de 1999.

Entre el segundo trimestre de 1997 y el segundo trimestre de 1998, la moneda china se apreció, en términos reales, un 60% respecto de las de Asia-

5, un 20% respecto de la de Japón y un 8% respecto de las del conjunto de los países desarrollados. Sin embargo, dada la deflación interna y el comportamiento del dólar y del euro, se ha depreciado respecto de las de Estados Unidos y, más recientemente, de la Unión Europea. Además, a raíz del estallido de las crisis asiáticas, las autoridades chinas optaron por una política cambiaria de tipo plenamente fijo, lo que obligó a hacer más restrictiva la política monetaria. El aumento consiguiente de los tipos de interés deprimió la inversión, con repercusiones también negativas en la demanda agregada.

China se ha encontrado pues en 1998 y 1999 con varias perturbaciones macroeconómicas simultáneas: apreciación de la moneda en términos reales, aumento de la prima de riesgo de la inversión extranjera, crecimiento inducido de los tipos de interés y sustitución de consumo privado por ahorro.

Ante el menor crecimiento del PIB y, sobre todo, la deflación, el gobierno ha intentado aplicar una receta de tipo keynesiano para relanzar la economía.

La economía china ha terminado 1999 y empezado el año 2000 con serios problemas. Es más, cuando todo indica que los países asiáticos más afectados por las crisis de 1997-99 han iniciado una franca recuperación (sobre todo Corea del Sur, pero también Malasia y Tailandia), China, que, como es bien sabido, resistió notablemente bien la incidencia inicial de esas crisis, presenta un cuadro macroeconómico con importantes sombras.

El crecimiento del PIB sigue siendo, claro está, elevado, pero los problemas de deflación, deterioro del saldo comercial y caída de la inversión directa extranjera oscurecen esa expansión.

4.9- JAPÓN

Considerado la segunda potencia económica mundial, Japón enfrenta una profunda crisis social, empresarial y económica. En 1988 la economía retrocedió, por primera vez en 23 años. La bolsa ha perdido durante los últimos dos años un tercio de su valor; el yen ha alcanzado el nivel más bajo de los últimos ocho años.

Pareciera que la llamada globalización no garantiza automáticamente un crecimiento colectivo homogéneo y continuo, sino que provoca depresiones con efectos negativos sobre toda la economía mundial. Japón es hoy uno de los casos en los que la

"globalización", entrando en conflicto con la especificidad del desarrollo nacional, o imponiendo una reconversión acelerada y dictada desde el exterior, que no se logra alcanzar en el tiempo establecido, crea la crisis.

Los problemas económicos de Japón son casi exactamente lo opuesto a los del resto de los países de Asia, los cuales sufren de un débil intercambio internacional, bajo ahorro y altas tasas de interés. Japón tiene un amplio intercambio internacional, un ahorro "anormalmente" alto y tasas de interés bajas.

Algunos analistas consideran que el problema de Japón es su falta de flexibilidad y la incapacidad para librarse de las ataduras estructurales, que han ido desarrollándose históricamente haciendo que el antiguo modelo del éxito choque

contra sus propios límites.La incubación de la crisis se produjo a inicios de los años Noventa, precisamente cuando Japón comenzaba a tener tasas de desarrollo reducidas, propias de una economía madura y cuando el desarrollo impetuoso del resto de Asia, ya cambiaba de dirección las inversiones. Entonces en nombre de la "globalización" se impuso al gobierno de Tokio revalorizar el yen y liberalizar el sistema financiero

Cada vez que un banco se declaraba en dificultad, el gobierno aseguraba que no se correrían nuevos riesgos ni existían más peligros. En 1996 el gobierno prometió proteger todos los depósitos en todas las instituciones financieras hasta el 31 de marzo del 2001.

Los ritmos de crecimiento de las economías asiáticas (Tailandia, Malasia, Corea del Sur, Singapur) tuvieron necesidad de dinero. Los bancos japoneses tenían en abundancia porque las empresas nacionales no solicitaban préstamos. No tuvieron más alternativa que prestar ese dinero a los vecinos asiáticos. Disminuyó el control de los financiamientos, y se financiaron actividades y operaciones de validez dudosa.

En junio de 1998, el entonces Primer Ministro Ryutaro Hashimoto comunicó oficialmente que su país estaba en "recesión".

5. OTRAS CRISIS

5.1- EFECTOS DEL SRAS

El coste de la enfermedad alcanzará los 30.000 millones de dólares y el crecimiento de los países afectados caerá hasta un 1%.

Un mes de epidemia de neumonía atípica ha cambiado tanto las perspectivas de la ex colonia británica que el banco Standard Chartered ha reducido las previsiones de crecimiento del 3,5% al 0,5% del PIB (Producto Interior Bruto). El Gobierno calcula que más de 10.000 negocios podrían cerrar en los próximos días y el paro podría alcanzar la cifra nunca vista del 10%.

La novedad no está tanto en el daño, sino en la causa: un virus desconocido para la ciencia, de nombre Síndrome Respiratorio Agudo y Grave (SRAS) y efectos devastadores que se han propagado por las economías asiáticas.

A los efectos que la epidemia de neumonía atípica está teniendo en Hong Kong,

Singapur, Tailandia o Malasia y China.

El SARS ha logrado, al menos temporalmente, acabar con la idea de un mundo de los negocios global. El virus ha sido transmitido en gran parte por empresarios que lo contrajeron en capitales financieras asiáticas y lo propagaron después a una treintena de países de todo el mundo.

Las compañías aéreas y el turismo han sido los primeras en notar las consecuencias de la epidemia.

Segundo en la lista de grandes perdedores a causa del SARS está el sector turístico.

Medio millón de personas podrían perder su puesto de trabajo en Asia de aquí al verano si la situación no mejora. .

La esperanza durante el último mes ha sido que los efectos del virus se quedaran en sectores concretos como el de la aviación y el turismo y el daño limitado a Asia.

Las cosas estaban ya mal antes de la Guerra de Irak, el conflicto agravó la situación y la epidemia de neumonía atípica esta siendo la puntilla.

Las previsiones de crecimiento para Asia del Este, excluyendo Japón, del 5,1% al 4,5% en una primera y optimista valoración.

Asia está destinada a sufrir los mayores daños a causa del SARS, pero si la crisis se alarga el golpe podría ser global. La Organización Mundial del Comercio (OMC) ha rebajado a la baja sus expectativas de crecimiento del comercio internacional para este año al 3% por culpa de la enfermedad.

La gran preocupación se centra en qué ocurrirá en China, la única economía del mundo que, con crecimientos anuales de casi el 8%, parecía ajena a los males del resto de países. Hasta ahora los millones de fábricas que forman el centro industrial chino han seguido trabajando al mismo ritmo, pero existe la posibilidad de que se produzcan retrasos, aumenten los costes laborales y la calidad de los productos se resienta.

El comercio minorista, el turismo, el transporte serán los más afectados, pero esperamos un impacto moderado en la exportación o en la inversión extranjera en el país.

Europa y Estados Unidos se han dado cuenta esta semana de que no son inmunes al virus.

Si los consumidores asiáticos no salen a comprar, atenazados por el miedo al el

Síndrome Respiratorio Agudo y Grave, miles de empresas lo verán reflejado en sus resultados.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha calculado que el SRAS tendrá un coste para la economía mundial de 30.000 millones de dólares, una cifra que podría dispararse si no se logra contener la epidemia antes de verano.

5.2- AMENAZA DEL PETRÓLEO

El alto precio del petróleo amenaza con reducir el crecimiento económico de Asia, donde en algunos casos son necesarias medidas gubernamentales para frenar la fuerte inflación.

5.3- EFECTOS DE LA GRIPE AVIAR

La gripe aviar `infecta' a la economía asiática.

Los efectos del virus se sentirán con mayor fuerza en sectores como turismo, transporte y comercio. Se desacelera el crecimiento del PIB.

La gripe aviar tendrá consecuencias sobre el crecimiento de la economía asiática como sucedió con la neumonía atípica en 2003, advirtió el Banco Mundial (BM).

Según las previsiones del BM, la economía asiática crecerá un 6,2 por ciento en 2005, muy por debajo del 7,2 por ciento de 2004, y el impacto de una pandemia del virus letal H5N1 podría ser fatídico.

"Las principales pérdidas se producirán, como sucedió durante el Sras (neumonía atípica), por los esfuerzos no coordinados de los individuos para evitar la infección, así como por políticas públicas de cuarentena y restricción de movimientos", según el BM.

La situación afectará a sectores como el turismo, los transportes, las ventas al por menor, los hoteles y restaurantes, así como en la demanda debido a las interrupciones laborales.

De momento, en Vietnam y Tailandia, donde se han producido la mayoría de muertes de personas, el efecto ya se nota.

6. Las multinacionales asiáticas en

España

'Economía'

Introducción

En lo referente al desarrollo de las multinacionales asiáticas, las japonesas siempre han ido por delante, pero las empresas de los nuevos países industrializados asiáticos

(NICS), están desempeñando un papel cada vez más destacado. Para las multinacionales asiáticas, sus actividades económicas en la UE se han incrementado desde la década de los años ochenta. El ingreso de España en la UE ha atraído inversiones asiáticas.

La dinámica de la inversión asiática en el mundo

Asia oriental es la región de mayor crecimiento económico del mundo desde los años setenta hasta los años noventa. Sin embargo, los países de Asia oriental son mucho menos significativos como inversores directos exteriores que como exportadores.

Los países que más han invertido en el exterior son los de Asia oriental. Los países asiáticos en desarrollo han surgido como inversores internacionales dinámicos, creciendo su participación desde 2% de los flujos mundiales de la inversión directa exterior durante a primera mitad de los años 1980 hasta el 9% durante la primera mitad de los años 1990, aunque se ha reducido en los últimos años.

6.1- Características de las multinacionales

asiáticas en España

6.1.1. Evolución de las exportaciones españolas en Asia

Las exportaciones españolas a los países de extremo oriente en el periodo comprendido entre 1995 y 2003 no ha experimentado grandes cambios.

Mientras el total de las exportaciones españolas pasó de 69.962 millones de euros a

137.815 millones de euros (un aumento del 97%), sin embargo las exportaciones con destino a esos países pasaron de 3.826 millones de euros a 4.496 millones de euros (aumento inferior al 18%). En general, las exportaciones a la mayoría de países han permanecido estancadas, siendo China el país que ha absorbido la mayor parte del crecimiento. En ese sentido China ha desbancado a Japón como primer receptor de productos españoles, llegando a recibir un cuarto del total. En general las exportaciones a la zona están concentradas en China y Japón, que absorben cerca de la mitad del total.

6.1.2. Evolución de las importaciones españolas desde Asia

Las importaciones españolas de Asia oriental siempre se han situado en un volumen muy superior a las exportaciones y han experimentado un rápido crecimiento.

Además, en el periodo comprendido entre 1995 y 2003 dichas importaciones han sufrido un crecimiento del 47% pasando de 8.289 millones de euros a 20.501 millones de euros.

Las importaciones han venido lideradas por Japón con tercio del total de la zona, aunque a partir del año 2000 China ha tomado la delantera con gran ímpetu. Las importaciones provenientes de ambos países representan más de la mitad del total de la zona, por lo que podemos afirmar que al igual que las exportaciones se hallan concentradas en ambos países.

6.1.3- Evolución de las inversiones directas

La inversión asiática en España es muy escasa: entre 1993-2003 ascendió a una media anual de apenas 122,32 millones de euros (0,78% de la inversión directa extranjera en España). Los principales países asiáticos inversores en España fueron

Japón y Corea del Sur. Destaca la importancia de la inversión de Malasia y la muy escasa cifra de otros grandes inversores de la región, como Taiwán, Hong Kong y

Singapur.

La principal característica que presentan la evolución de dichas inversiones es su gran volatilidad, mostrando como los volúmenes se sitúan entre los 50 y 150 millones de euros por año. Los factores coyunturales parecen cobrar una gran importancia por lo que se acusa una debilidad de factores estructurales. Si observamos desagregadamente la evolución de las inversiones japonesas y el resto de países vemos como las inversiones más volátiles son las provenientes de Japón, las cuales, por otra parte acusan tendencias diversas con respecto al resto de países. Dicha diversidad parece indicar que en las inversiones asiáticas en España influyen fuertemente factores internos de los países de origen.

6.1.4- Las razones de localización en España

Tanto en el caso de las multinacionales japonesas como en el de las coreanas y

taiwanesas hay razones de carácter interno que justifican la localización de sus inversiones en España. Así, por ejemplo, el aumento de su cuota de mercado, la mejora de sus capacidades tecnológicas, la proximidad a sus clientes, la diversificación de los riesgos de la empresa matriz, la obtención de una experiencia global en producción, gestión y marketing, etc. Además de los motivos anteriores, no cabe duda de que

España tiene algunos atractivos para las multinacionales asiáticas, tal como los siguientes:

1. Plataforma para negocios con la UE y Ámerica Latina.

La mejora del clima de las inversiones españolas a partir de su ingreso en la UE y la

necesidad de adaptación al mercado único europeo han intensificado las inversiones

asiáticas hacia España.

2. Relaciones comerciales

Muchas multinacionales asiáticas tienen relaciones comerciales con empresas Españolas. Por lo tanto, las empresas asiáticas tienen una necesidad creciente de aumentar su presencia en España para acercarse a sus clientes, ofreciendo productos y servicios de venta que satisfagan las necesidades y también mejoren el valor de los productos, y para estrechar las relaciones con ellos.

3. Mejor ubicación que el Este de Europa

La situación geográfica de España ofrece una ventaja competitiva para ciertas actividades, como por ejemplo la logística internacional.

4. Mano de obra

La ventaja comparativa de España con respecto al norte de Europa en el terreno del coste relativo de la mano de obra es un elemento de atracción de la inversión extranjera.

5. Capacidad tecnológica y tejido industrial

Una oferta amplia de mano de obra cualificada y un tejido industrial razonablemente diversificado y desarrollado constituyen puntos fuertes destacados que ofrecer a la instalación de las multinacionales asiáticas.

6. Tamaño de mercado y diferenciación

El propio tamaño del mercado español, con casi cuarenta millones de consumidores y un potencial importante de crecimiento en su demanda de bienes de consumo y servicios, ha constituido y constituye en sí mismo con factor de atracción notable para la inversión directa extranjera

7. Las estrategias de las multinacionales asiáticas

En el presente apartado vamos a presentar las estrategias que las multinacionales

asiáticas utilizan en sus inversiones en la UE en general y en España en particular.

6.2- Estrategias de marketing

Dado que Japón se halla en un estadio más maduro en su desarrollo de marketing, en este apartado nos centraremos en las estrategias de los países intermedios como

Corea o Taiwán en especial en lo que se refiere a sus estrategias de producto, precios, distribución y promoción.

6.2.1 Estrategia de producto

Muchas empresas asiáticas adoptan al mismo tiempo dos modalidades de estrategia de producto. Una es fabricar los productos con las marcas de otras empresas

(OEM u ODM); otra es producir con su marca propia. Una empresa que se dedique principalmente a la producción de OEM, debe tener una fuerte capacidad de producción y de innovación de producto. Así puede aceptar un gran volumen de pedidos de las multinacionales famosas y exportarlos rápidamente. Por otro lado, ofrecer los servicios de postventa es una forma de aumentar el valor añadido de productos.

6.2.2- Estrategia de precio

La mayoría de las empresas asiáticas en la UE venden sus productos con un precio inferior al de sus competidores locales aunque existen distintas estrategias de precio según los sectores. .

6.2.3- Estrategia de distribución

Inicialmente, la mayoría de las empresas asiáticas fabrican los productos de OEM para las grandes empresas multinacionales. Sin tener marca ni canales de distribución propios. En ese estadio inicial las empresas todavía son muy frágiles en cuanto a fuerza de marketing. Actualmente, muchas empresas ya poseen sus propias marcas. Crean sus filiales comerciales en Europa y adoptan la división internacional de trabajo entre sus matrices y las filiales en la UE, consistente principalmente en que la filial se encarga del marketing, ventas, servicio postventa y recogida de información, mientras que la matriz atiende la producción, el I+D, el desarrollo de los productos, diseño y la experimentación de los productos.

6.2.4- Estrategia de promoción

Estas empresas dependen de las actividades de promoción que realizan las grandes marcas para las que fabrican. Por lo tanto, no adoptan una estrategia de promoción hacia los consumidores sino que asumen la que hacen sus grandes clientes para sus propias marcas.

La estrategia de promoción de las empresas asiáticas es competencia de sus filiales en

España. Las actividades de promoción que se utilizan con más frecuencia son la asistencia a las ferias y exposiciones en el país de destino, y la publicidad en revistas profesionales y en prensa. La televisión es un medio de publicidad que no está todavía al alcance de estas empresas debido a sus costes superiores. Algunas empresas grandes también se promocionan apoyando a equipos y concursos profesionales generalmente de carácter deportivo, y hacen publicidad en las grandes vallas publicitarias de las principales ciudades.

6.2.5- Estrategia de personal

Japón: La gestión de las empresas japonesas en Europa se ha hecho más europea mediante una mayor participación de los nacionales europeos en la gerencia.

Las filiales europeas, están autorizadas a decidir sobre los niveles de empleo y las escalas salariales, adquirir materias primas y establecer programas de producción y comercialización

Corea: Las empresas coreanas se distinguen porque prefieren utilizar empleados nativos coreanos para sus puestos de dirección en las filiales.

Taiwán: Las filiales taiwanesas en Europa emplean trabajadores y técnicos de salarios elevados. Generalmente, utilizan empleados nativos españoles o taiwaneses quien viven allí mucho tiempo para sus puestos de dirección, en los que gozan de bastante autonomía respecto de la casa madre.

6.3- Ejemplos

'Economía'

6.3.1- Una empresa japonesa: Nissan

La multinacional japonesa del motor Nissan es la presencia japonesa más grande en España. Nissan se interesó por Motor Ibérica SA, en 1982. Nissan se decidió por

España por tres razones:

- los costes de trabajo bajos

-un mercado interior grande

-el ingreso de España en la UE, que da el acceso de Nissan a otros mercados

Europeos.

Nissan ocupa un lugar destacado en el mercado español del automóvil. Es una de las 10 primeras compañías de Cataluña por facturación. Actualmente desarrolla vehículos y motores; fabrica turismos monovolumen, vehículos industriales, comerciales y todo terreno; distribuye vehículos y recambios a todo el sur de Europa; y comercializa una amplia gama de vehículos.

El conjunto de las actividades de Nissan en España constituye la presencia más destacada de la marca en un país europeo. Nissan Motor España, S.A. (NMESA) es la compañía de ventas para el mercado español de los productos Nissan. Desde las oficinas centrales, situadas en Barcelona, y sus delegaciones, NMESA impulsa la actividades de ventas, marketing y postventa a través de su amplia red de concesionarios Nissan.

Nissan Motor Ibérica es la empresa europea de la marca dedicada a la fabricación de vehículos y componentes de automoción. En Europa, y dentro de la estrategia global de la marca, la empresa Nissan Motor Ibérica desarrolla una actividad clave especialmente orientada a la producción de vehículos. Nissan Motor Ibérica ocupa un lugar destacado dentro de la industria automovilística española con plantas en

Barcelona, Ávila, Madrid y Santander. Además de la fabricación de vehículos y componentes, Nissan Motor Ibérica también desarrolla vehículos y motores, y tiene dos centros logísticos y un centro técnico en Barcelon, distribuyendo vehículos y recambios para España y el sur de Europa. En la actualidad la plantilla en España es de unos seis mil empleados.

Nissan tiene un buen servicio postventa. La gama de vehículos comerciales Nissan

dispone de una de las garantías más amplias del mercado. Por ejemplo, algunos

modelos de veículos cuentan con una garantía de 3-5 años o 100.000 km-300.000 km.

Además, todos los concesionarios de la red Nissan disponen de instalaciones

especializadas en la comercialización y mantenimiento de la gama completa de

vehículos comerciales.

6.4- Conclusiones

La presencia de las multinacionales asiáticas en España es aún minoritaria y puntual.

Salvo en el caso de Japón, la mayoría de las empresas asiáticas tiene una escasa

experiencia inversora en España. Sin embargo, cabe destacar que no solo grandes

empresas se han instalado en

España sino también un gran número de pequeñas y medianas empresas realizaron

bastantes inversiones de pequeña dimensión en la primera mitad de los años noventa.

Estas empresas intentan buscar sus propios nichos de mercado en España.

España ha sido hasta épocas recientes uno de los principales receptores

mundiales de la inversión directa extranjera. En los momentos de inicio de las

inversiones asiáticas hacia España, en la década de los ochenta, España contaba con

una ventaja comparativa en los costes laborales. La ampliación del a UE con la entrada

de diez nuevos miembros del centro y el este de Europa, ha cambiado por completo el

panorama. Recientemente, algunas empresas asiáticas han deslocalizado plantas.

10. BIBLIOGRAFÍA

- Enciclopedia Encarta 2005

- www.asiayargentina.com

- www.casaasia.es

- www.consorcio.cl

- www.elcato.org

- www.gestiopolis.com

- www.geocities.com

- www.imf.org

- www.wikipedia.org

TRABAJO DE ECONOMÍA: EL DESARROLLO DE LA ECONOMÍA ASIÁTICA

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