Economía italiana

Sistema político y económico de Italia. Población. Recursos económicos. Desarrollo industrial. Comercio exterior. Deficit. Producción. Trabajo

  • Enviado por: Zar
  • Idioma: castellano
  • País: España España
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Italia

Economía italiana

Análisis económico de Italia

Economía italiana

Reseña Histórica

Si bien como estado unitario, Italia tiene una historia reciente, ha sido por más de tres mil años sede de grandes civilizaciones que marcaron profundamente la evolución de la cultura occidental. Cuna de la civilización etrusca y sede de importantes centros históricos y culturales de la civilización griega (Magna Grecia), fue luego centro del Imperio Romano, que por muchos siglos dominó el mundo occidental.

La caída del Imperio Romano (476 d. C.) significa el fin de una organización política, pero no de una civilización. Italia fue invadida por pueblos de origen germánico que una vez asentados en la península, asimilaron los elementos de una cultura romana superior.

Sucesivamente, Italia se incorporó al Sacro Imperio Romano fundado por Carlomagno (800 d. C.), que le dio a Europa una nueva estructura política y social (el feudalismo). Además mantuvo durante toda la Edad Media una posición de privilegio como sede del Papado y centro de la cristiandad.

A fines del del siglo XI se verificó en Europa una renovación económica, cultural y social que determinó en Italia la civilización de las “Comunas”. Muchas ciudades italianas se organizaron democráticamente y se tornaron autónomas con respecto al Imperio. La civilización de las Comunas fue notablemente fecunda, ya fuera en el plano económico y social, o en el plano cultural. Tómese como ejemplo la ciudad de Florencia, que en el siglo XIV dio a la literatura los nombres de Dante, Boccaccio y Petrarca.

Más tarde, el gobierno de las Comunas se centralizó en manos de un “señor” que, una vez conseguido el poder, solicitaba al Papa o al Emperador un reconocimiento legal para gobernar, y que para lograr que su poder fuera hereditario, conseguía un título de tradición feudal (duque o príncipe). Y así las “Señorías” se transformaron en estados autónomos. Las más importantes fueron, entre otras, las de los Visconti y los Sforza en Milán, la de los Medici en Florencia, de los Gonzaga en Mántua, de los Montefeltro en Urbino, y la de los Este en Ferrara.

Durante los siglos XIV y XV Italia se destacó una vez más en el plano cultural, dando origen al RENACIMIENTO, que abrazó todos los aspectos de la vida: la política, la literatura, el arte, las ciencias, las costumbres. Leonardo, Rafael, Miguel Angel, Galileo, Maquiavelo, Ariosto, son algunos de los nombres representativos de la época.

Políticamente Italia estuvo sujeta a los acontecimientos derivados de las luchas por la supremacía de las potencias europeas y fue frecuentemente invadida por ejércitos extranjeros.

Esta situación se prolongó hasta la Revolución Francesa. Entonces las ideas de libertad y de igualdad fueron difundidas por los ejércitos franceses de Napoleón que invadieron Italia y modificaron su estructura política.

En esa época se definió, a nivel de conciencias individuales y ante la diplomacia europea el “problema nacional italiano”.

Comienza en 1800 el “Risorgimento” italiano, movimiento que apuntaba a la creación de una Italia unida y libre de la dominación extranjera.

Este proceso abarcó un período de cincuenta años, conducido por un lado por las fuerzas políticas y militares del Rey de Cerdeña y por el otro por las Sociedades Secretas como la “Carbonería” y la “Joven Italia”, que difundían la idea de libertad y promovían insurrecciones tendientes a realizar la unificación.

Protagonistas de la política italiana en ese periodo fueron Giuseppe Mazzini y Giuseppe Garibaldi, animados por ideales republicanos, y los Saboya (reyes de Cerdeña primero, y luego de Italia) que tuvieron en el Ministro Camillo Benso di Cavour, a uno de los mayores artífices de la unificación de Italia.

Luego de rebeliones y guerras, Vittorio Emanuele II de Saboya reunió los diversos pequeños estados italianos, fundando en 1861 el Reino de Italia, del cual, en 1870, fue proclamada capital Roma.

Finalmente, con la primera guerra mundial, y una vez anexadas las regiones del Trentino y del Friuli y la ciudad de Trieste, el territorio nacional se completó; y acabó por fijarse, luego de los acuerdos internacionales sucesivos a la segunda guerra mundial en las actuales fronteras.

Datos Generales

El territorio de la República Italiana tiene una superficie de 301.504 km2, una longitud máxima de 1.300 Km. y un ancho de 600 Km. La capital es Roma (2.656.000 hab.) y otras ciudades importantes son Milán, Turín, Nápoles, Palermo, Génova, Bolonia, Florencia y Venecia.

Penetra en el centro del Mar Mediterráneo y tiene dos grandes islas: al sur Sicilia y al oeste Cerdeña.

El país está limitado al norte por los Alpes, que se extienden en amplio semicírculo por casi 1.300 km; y comprenden las montañas más altas de Europa: el Monte Blanco (4.810 m). En el extremo occidental del arco alpino nacen los Apeninos, que se extienden a lo largo de la península por casi 1.200 km., y que alcanzan su altura máxima en el Gran Sasso de Italia (2.914 m).

La llanura del Po, delimitada por el arco alpino en el norte y por la parte septentrional de los Apeninos en el sur, se extiende por 46.000 km2, la más grande de Europa meridional. Su nombre se debe al mayor río italiano, el Po (652 Km.), que la recorre en toda su extensión.

Otros ríos importantes son el Adigio (410 Km.), el Tiber (405 Km.) y el Arno (244 Km.).

También son numerosos los lagos: entre ellos se encuentran, el de Garda (370 km2), el Mayor (212 km2), el de Como (148 km2) y el Trasimeno (128 km2).

Idiomas: Italiano (oficial), Sardo, Ladino, Alemán, Francés, Griego y Esloveno

Sistema Político

Italia es una República de tipo parlamentario. El jefe de Estado es el Presidente de la República, elegido por el Parlamento cada siete años.

Este se articula en dos Asambleas, que son la Cámara de Diputados (630 miembros) y el Senado de la República (315 miembros). El mandato de diputado y senador dura 5 años.

El Gobierno, formado por el Presidente del Consejo y por los Ministros, ejerce el poder ejecutivo. El poder judicial es ejercido por la Magistratura, cuyo órgano máximo es el Consejo Superior de la Magistratura.

Elemento esencial de la vida política italiana son los partidos políticos que reúnen al electorado conforme a las diversas tendencias ideológicas.

Población

Italia ocupa el cuarto lugar en Europa por su número de habitantes: cerca de 57.998.353.

La densidad media de la población es de 187 (Istat 2001) habitantes por km2. Algunas regiones alcanzan valores de densidad más elevados: Campania 426 habitantes, Lazio 305, Liguria 301, Lombardia 378.

En los últimos años se ha verificado en Italia un fuerte proceso de urbanización, estrechamente ligado al desenvolvimiento industrial del país. Actualmente, la población urbana representa cerca del 80% de la población total.

-Población: 57.998.353 (Julio 2003 est.)

-Religión: 98% católicos, 2% otros

-Distribución población:

*0-14 años: 14% (hombres 4.193.412; mujeres 3.947.679)
*15-64 años: 67,2% (hombres 19.625.428; mujeres 19.337.861)
*65 años y más: 18,8% (hombres 4.516.995; mujeres 6.376.978) (2003 est.)

-Población: 57.998.353 (Julio 2003 est.)

-Religión: 98% católicos, 2% otros

-Distribución población:

*0-14 años: 14% (hombres 4.193.412; mujeres 3.947.679)
*15-64 años: 67,2% (hombres 19.625.428; mujeres 19.337.861)
*65 años y más: 18,8% (hombres 4.516.995; mujeres 6.376.978) (2003 est.)

Datos del resto de la UE:

Datos Demográficos

Población en Millones

%

Población Activa en Millones

%

Densidad Habitantes por Km.

Tasa de Natalidad

E. vida años

%

Alemania

81,877

22

39,267

23,7

229

1,3

79,7

Austria

8,06

2,1

3,957

2,4

96

1,4

80,1

Bélgica

10,127

2,7

4,148

2,5

333

1,6

80,2

Dinamarca

5,262

1,4

2,759

1,7

122

1,8

77,8

España

39,27

10,5

15,488

9,3

78

1,2

81,5

Finlandia

5,125

1,4

2,512

1,5

15

1,8

80,2

Francia

58,38

15,6

24,869

15

106

1,7

81,8

Grecia

10,465

2,8

4,154

2,5

79

1,3

80,3

Holanda

15,494

4,2

7,224

4,4

380

1,5

80,4

Irlanda

3,621

1

1,368

0,8

52

1,9

78,6

Italia

57,473

15,4

22,584

13,6

191

1,2

81,4

Luxemburgo

2,586

0,1

0,17

0,1

161

1,7

80,2

Portugal

9,935

2,7

4,759

2,9

108

1,4

78,6

Reino Unido

58,782

15,8

28,398

17,1

240

1,7

79,2

Suecia

8,901

2,4

4,266

2,6

20

1,7

81,4

Superficie de los países de la UE

Sistema Político

Italia es una República de tipo parlamentario. El jefe de Estado es el Presidente de la República, elegido por el Parlamento cada siete años.

Este se articula en dos Asambleas, que son la Cámara de Diputados (630 miembros) y el Senado de la República (315 miembros). El mandato de diputado y senador dura 5 años.

El Gobierno, formado por el Presidente del Consejo y por los Ministros, ejerce el poder ejecutivo. El poder judicial es ejercido por la Magistratura, cuyo órgano máximo es el Consejo Superior de la Magistratura.

Elemento esencial de la vida política italiana son los partidos políticos que reúnen al electorado conforme a las diversas tendencias ideológicas.

Italia y la Unión Europea

Antes de que se concretara en un verdadero proyecto político y de que se convirtiera en un objetivo permanente de la política gubernamental de los Estados miembros, la idea europea quedó circunscrita al círculo de los filósofos y de los visionarios. La perspectiva de unos Estados Unidos de Europa, según la fórmula de Víctor Hugo, correspondía a un ideal humanista y pacifista que fue brutal-mente desmentido por los trágicos conflictos que destrozaron al continente durante la primera mitad del siglo XX. Fue preciso esperar las reflexiones surgidas de los movimientos de resistencia al totalitarismo, durante la segunda guerra mundial, para ver aparecer el concepto de una organización del continente capaz de superar los antagonismos nacionales. Altiero Spinelli, federalista italiano, y Jean Monnet, inspirador del plan Schuman, por el que se creaba la primera Comunidad Europea del Carbón y del Acero (CECA) en 1950, dieron origen a las dos principales corrientes de pensamiento que dieron cuerpo al proceso de integración comunitaria: el proyecto federalista, basado en el diálogo y en una relación de complementariedad entre los pode-res locales, regionales, nacionales y europeos, y el proyecto funcionalista, basado en la progresiva delegación de parcelas de soberanía desde el ámbito nacional al ámbito comunitario. Ambas tesis confluyen hoy en la convicción de que, junto a los poderes nacionales y regionales, debe existir un poder europeo asentado en unas instituciones democráticas e independientes, capaces de regir aquellos sectores en los que la acción común resulta más eficaz que la de los Estados por separado: el mercado interior, la moneda, la cohesión económica y social, la política de empleo, la política exterior y de defensa y la creación de un espacio de libertad y de seguridad.

Desarrollo económico y estructura actual

Hasta los años '50 la economía italiana podía definirse esencialmente agrícola: este sector ocupaba la mitad del Producto Interno Bruto.

Después de un notable crecimiento económico durante los sesenta, el sistema productivo italiano se modernizó, concentrándose en la industria y en los servicios. En los últimos años, la parte del producto generado por la agricultura ha llegado a constituir menos del 3% del PIB.

La tendencia más reciente registra un aumento de los servicios privados destinados a la venta y una disminución del aporte de la industria (especialmente en los sectores de construcción y energía). Los servicios públicos que alcanzaron en 1991 un 14% del PIB, han empezado a bajar su participación a raíz de las políticas fiscales de ajuste financiero de los últimos años. Actualmente el sector terciario ocupa más del 60% de la población económicamente activa, mientras que la industria (que en los años setenta empleaba el 50% de la fuerza laboral), detiene ahora una cuota apenas superior a un tercio.

La industria italiana ha vivido (en el transcurso de las últimas décadas) una serie de transformaciones típicas de las economías occidentales.

· En el sector agrícola la palabra clave es: innovación. Por un lado tecnológica (informática, investigación científica) y por el otro innovación de proceso (integración multisectorial de las actividades).

· En la industria, los esfuerzos se han orientado en la búsqueda de una mayor competitividad e internacionalización. Las empresas italianas tienen una vocación para establecer relaciones comerciales con los mercados extranjeros: se estima que alrededor de 15.000 empresas participan en la internacionalización, con filiales, comercio, o acuerdos de tipo industrial en el exterior.

El desafío italiano relacionado con la globalización se basa en la optimización de los procesos productivos a través de la automatización y en el incremento de la productividad a través de la inversión en la formación del personal, fruto de nuevas técnicas de gestión empresarial.

Mientras que el Estado realiza inversiones poco significativas en la investigación y desarrollo, las empresas realizan innovaciones que privilegian, más que la generación de nueva tecnología, la utilización de tecnología existente. En efecto, el desarrollo y las modificaciones de productos y procesos productivos se basan muchas veces, más que en invenciones técnicamente sofisticadas, en un atento examen de las necesidades actuales y potenciales de la empresa. De hecho, la mayoría (más del 20%, el porcentaje más alto en Europa) de las nuevas técnicas de producción introducidas en Italia han sido impulsadas por unidades de tamaño reducido.

Todos estos cambios también han sido posibles gracias al inicio de una nueva etapa en las relaciones entre empresarios y sindicato, las que se han materializado en un acuerdo global sobre el costo del trabajo, firmado en 1993 y que todavía constituye el marco general de estas relaciones.

  • En los servicios es notable el crecimiento observado en los sectores más avanzados (p.e. servicios financieros a las empresas) y de la comunicación (transporte y telecomunicaciones). Otros aspectos relevantes derivan de la presencia cada vez más difusa del terciario en los demás sectores productivos y del nacimiento de nuevas ramas de actividad económica (cultura, tiempo libre).

Las Grandes Empresas

En el sistema económico italiano están presentes grandes grupos privados que se han convertido, en el transcurso de los años, en verdaderas multinacionales. Algunas de ellas son todavía administradas por lo miembros de la familia de pertenencia, dando lugar a lo que se ha llamado el "Capitalismo Familiar" (p.e. FIAT, Benetton, etc.).

A esta realidad se añaden los grandes grupos de propiedad pública, principalmente en el sector energético, bancario y telecomunicaciones.

 

Las Pequeñas Y Medianas Empresas

Con la llegada de la Unión Monetaria Europea, la estructura de la industria italiana sigue presentando sus propias fuerzas y debilidades en lo que se refiere a su grado de especialización, a la dimensión de sus instalaciones y a la localización de sus plantas productivas.

En pocas palabras, puede decirse que las principales características del sistema industrial italiano son las siguientes:

-Elevado número de empresas;

-Tamaño reducido, con predominio de unidades productivas de pequeñas y medianas dimensiones (número de empleados inferior a 200);

-Valor agregado elevado.

Entre las PyMEs, las más reducidas (es decir, aquellas donde trabajan menos de veinte personas) son las más numerosas de Europa y alcanzan la cifra notable de 320 mil unidades, cubriendo el 90% del territorio nacional.

El sistema de las pequeñas y medianas empresas vigente en Italia tiene numerosas ventajas:

- alcanza elevados niveles de especialización;

- aprovecha de las economías de escala derivadas de la elevada interdependencia entre las empresas;

- desarrolla sistemas informativos avanzados;

- consolida relaciones interpersonales e innovación tecnológica;

- realiza una identidad socio-cultural entre las fases productivas de las empresa y el elemento político de las instituciones;

- garantiza mayor flexibilidad en el enfrentamiento de los ciclos económicos.

El aspecto más relevante del mundo de las PyMEs es el efecto sobre la fuerza laboral: en efecto, el 40% de los trabajadores del sector industrial se encuentra en empresas de hasta 99 empleados (mientras que en Francia o en el Reino Unido, por ejemplo, bordean apenas el 20%)

Una de las claves del éxito italiano es sin duda la creatividad de su economía: la imaginación, la fantasía, el diseño, abarcan muchos sectores de la industria italiana.

 

El Modelo De Los Distritos Industriales Italianos

La estructura económica de la Italia contemporánea es el resultado de una dinámica social centrada en el núcleo familiar (el 50% de las unidades productivas de pequeñas dimensiones pertenece a una sola familia) e, indudablemente, en la historia, la misma que explica, por ejemplo, otra característica peculiar de la industria italiana: la concentración geográfica.

Esta última encuentra su más directa expresión en los distritos industriales.

Generalmente estos distritos nacen como red de abastecimiento de una grande empresa o son el resultado de las tradiciones y de los vínculos comerciales y productivos entre familias.

Este modelo de agregación empresarial se caracteriza por grupos de pequeñas y medianas empresas interdependientes (pueden llegar hasta 3.000), que operan en un área geográfica reducida.

La peculiaridad de esta integración es la ausencia de una "cabeza directiva”: podría decirse que el sistema funciona al estilo de los antiguos "laboratorios" del Renacimiento, en los que se comparten valores, cultura e historia.

Los distritos se caracterizan por los siguientes elementos:

  • Estrecha vinculación con el territorio;

  • Relación estable entre productor y consumidor;

  • Elevado valor agregado;

  • Producción de beneficios con reducidos conflictos laborales y salarios promedios elevados;

  • Desarrollo y crecimiento equilibrados que se extienden al conjunto total del territorio.

El sistema de lo distritos es uno de los aspectos sobresalientes de la economía italiana, tanto así que los logros económicos y sociales hablan de una verdadera "vía italiana" al desarrollo.

En esencia, este espíritu "de corporación" crea un "capital social" que beneficia a toda la colectividad y al área geográfica en la que se encuentran insertos los distritos.

El éxito se basa en algunos puntos clave:

 

  • Cultura del producto, con técnicas de elaboración que se van acumulando y traspasando a través de los siglos;

  • Homogeneidad política, social y cultural que se extiende a todo el territorio, abarcando a las mismas instituciones;

  • Mentalidad empresarial basada en la autonomía y en la libre iniciativa;

  • Circulación rápida de la información y difusión de la innovación en un escenario de fuerte competencia.

Los distritos se concentran principalmente en el Norte del país. Según las fuentes oficiales, el número aproximado es de 200, lo que representa más del 80% del total de la industria manufacturera. La región con el número más alto de distritos es la Lombardia (42), mientras que la concentración más importante está en el área del Nordeste.

En el transcurso de los años '80 y '90 se ha ido produciendo un desplazamiento del baricentro industrial de la región del Noroeste, tradicionalmente más desarrollada de la península, hacia el Nordeste, que ha registrado las más altas tasas de crecimiento de renta y de la producción superior.

Sin embargo, estas tendencias positivas pueden encontrarse también en las zonas menos desarrolladas del sur, como la del Mezzogiorno.

Balance económico nacional de Italia
(variaciones % anuales a precios constantes)

 

1999

2000

2001

2002 (*)

2003 (*)

PBI

1,6

2,9

1,8

0,6

2,3

Importaciones

5,3

9,4

0,2

-0,1

7,1

Exportaciones

0,3

11,7

0,8

0,1

7,0

Consumos de las familias

2,4

2,7

1,1

0,3

2,5

Consumos colectivos

1,4

1,7

2,3

1,5

0,5

Inversiones fijas brutas

5,7

6,5

2,4

-1,4

2,3

Precios al consumo (crecimiento % promedio anual)

1,7

2,5

2,7

2,4

1,4

Balance de pagos partidas corrientes (miles de millones de Euros)

7,7

-6,3

-0,2

2,5

6,0

Deuda neta administraciones publicas (en % del PBI)

1,8

1,7

2,2

2,1

1,5

Deuda publica (in % del PBI)

114,5

110,6

109,8

109,4

105,0

(*) Ministerio dell'Economia e delle Finanze, Relazione previsionale e programmatica per il 2003, settembre 2002
Fonte: Istat

Producto Interior Bruto:

MM de €

2002

2003

2004

PIB

1258,4

1300,2

1352,5

Datos del PIB en millones de Euros:

Datos de la Renta per Capita

Comercio Exterior

Esta confirmado el activo (9 mil millones) durante este año, pero bajan las exportaciones (-2,7%) e importaciones (-2,4%). Made in Italy en dificultad en el mercado UE.


Importaciones

1.995

1.996

1.997

1.998

1.999

2.000

2001*