Economía en Argentina y Holanda

Desarrollo económico. Crecimiento. Cumbre de Johannesburgo. Subsidios agrícolas. Contaminación. Desarrollo sostenible

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  • Idioma: castellano
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Introducción

Desarrollo economico

La evaluación del impacto ambiental, en el diseño de obras y actividades de interés público o privado, es una herramienta técnica que se ha incorporado formalmente al complejo proceso de la planeación del desarrollo. Conocer a que tipo de desarrollo se refiere y cuales son los objetivos y estrategias y, en general, la visión conceptual de éste desarrollo, son materia de debate aún.

Los indicadores sociales muestran un rostro heterogéneo en donde el reflejo de un mundo rural empobrecido, contrasta fuertemente con metrópolis relativamente ricas. En todo caso, se ha fortalecido una amplia capa de población media, empeñada en consolidar una posición socioeconómica duramente alcanzada y que recientemente se ha visto amenazada por las crisis económicas recurrentes que se viven.

Hoy se confronta la amenaza ambiental más crítica de la historia: deterioro del suelo, del agua y de los recursos marinos, esenciales para la producción alimentaria en ascenso. Contaminación atmosférica con efectos directos sobre la salud, pérdida de biodiversidad y su modesta, pero no menos importante contribución a los daños a la capa de ozono y al cambio climático global. Simultáneamente, se encaran graves problemas humanos como la pobreza y el crecimiento demográfico incontrolado.

La visión moderna del desarrollo no sólo busca elevar los niveles de bienestar de las sociedades humanas de hoy, sino que se preocupa por la posibilidad de heredar a las generaciones futuras un planeta con aceptables niveles de salud ambiental y económica. De aquí, que el análisis del comportamiento humano, obligue a modificar actitudes y redefinir las tendencias que apuntan hacia un ecocidio; la sobrepoblación, que incidirá sobre mayores cantidades de alimentos y mejores espacios; y al crecimiento económico que aplicará una dramática presión sobre los recursos naturales.

Sobre este principio, surge el concepto de desarrollo sustentable cuya definición establece que es un desarrollo que satisface las necesidades del presente sin comprometer la capacidad de las futuras para satisfacer las propias.

El concepto de desarrollo sustentable en su sentido más general, ha sido aceptado y apoyado ampliamente. Sin embargo, ha resultado más difícil el traducir este concepto en objetivos, programas y políticas prácticas alrededor de los cuales puedan unirse las naciones, debido a que éstas enfrentan circunstancias muy variables.

El marco conceptual del desarrollo sustentable presenta varias aproximaciones en función del enfoque disciplinario que la aborda. De este modo, para algunos lo importante es el uso de los recursos naturales renovables, de tal suerte que no los agote o degrade y devenga una reducción real de su utilidad renovable para las generaciones futuras, manteniéndo constante los inventarios de recursos naturales.

El desarrollo no significa necesariamente crecimiento económico, el tipo de actividad económica puede cambiar sin incrementar la cantidad de bienes y servicios. Se dice que el crecimiento económico no sólo es compatible con el desarrollo sustentable, sino que es necesario para mitigar la pobreza, generar los recursos para el desarrollo y prevenir la degradación ambiental. La cuestión es la calidad del crecimiento y cómo se distribuyen sus beneficios no sólo la mera expansión

Con frecuencia, el desarrollo sustentable se define también como el desarrollo que mejora la atención de la salud, la educación y el bienestar social. Actualmente se admite que el desarrollo humano es decisivo para el desarrollo económico y por la rápida estabilización de la población.

Algunos autores han extendido aún mas la definición de desarrollo sustentable al incluir una rápida transformación de la base tecnológica de la civilización industrial; para la cual señalan que es necesario que la nueva tecnología sea más limpia, de mayor rendimiento y ahorre recursos naturales a fin de poder reducir la contaminación, ayudar a estabilizar el clima y ajustar el crecimiento de la población y la actividad económica.

Un componente importante implícito en todas las definiciones de desarrollo sustentable se relaciona con la equidad: la equidad para las generaciones por venir, cuyos intereses no están representados en los análisis económicos estándares ni en las fuerzas que desestiman el futuro, y la equidad para la gente que vive actualmente, que no tiene un acceso igual a los recursos naturales o a los bienes sociales y económicos.

Existe, en efecto, cierto conflicto entre ambos tipos de equidad. Mientras que por una parte se apunta que los problemas ambientales en los países en desarrollo no pueden resolverse sin mitigar la pobreza y demandar una redistribución de la riqueza o de los ingresos, tanto dentro de los países como entre las naciones ricas y pobres. Por otro lado, se enfatiza la equidad intergeneracional, la participación en el bienestar entre la gente de hoy y la del futuro y se concentra en la necesidad de reducir el consumo actual para proveer inversiones que formen recursos tales como conocimiento y tecnología para el futuro.

La Unión Mundial de Conservación definió el desarrollo sustentable en términos de mejorar la calidad de la vida humana sin exceder la capacidad de carga de los ecosistemas que lo sustentan. Esto supone que el desarrollo sustentable es un proceso que requiere de progresos simultáneos en diversas dimensiones económica, humana, ambiental y tecnológica.

Caracterización del Desarrollo

El uso del término "desarrollo", más que crecimiento económico, implica aceptar las limitaciones del uso de medidas como PIB o bienestar de una nación. Desarrollo comprende intereses mayores de calidad de vida, consecución educacional, estado nutricional, acceso a libertades y bienestar espiritual. El énfasis en la sustentabilidad sugiere que es necesario un esfuerzo político orientado para hacer que estos alcances de desarrollo terminen bien en el futuro.
Puesto que desarrollo es un término de valor, implica entonces, cambios que son deseables, no obstante, aún no hay consenso en su significado. Qué constituye el desarrollo, depende de las metas sociales que sean invocadas por el Gobierno o el analista.
Desarrollo es un vector de propósitos deseables, es decir, es una lista de atributos que la sociedad busca alcanzar o maximizar, los elementos de este vector pueden incluir:

· Incremento en el ingreso per capita real.

· Mejoramiento en el estado de salud y nutrición.

· Avances educativos.

· Acceso a los recursos.

· Una distribución de ingresos más equitativa.

· Incremento en las libertades básicas.

El desarrollo sustentable precisa de una serie de condiciones para que tenga lugar. En principio, el inventario de capital natural no debe disminuir en el tiempo. En este contexto, el inventario de capital natural incluye todos los activos de recursos naturales y ambientales, desde el petróleo en el subsuelo, la calidad del suelo y agua subterránea, la pesca en los océanos y la capacidad del globo para reciclar y absorber carbono. El significado de un inventario de capital natural constante es más problemático.

Crecimiento Económico

Las teorías económicas deberían ser valoradas dentro del contexto de su más amplia estructura (paradigma). Hay una compleja interacción que toma lugar entre la evolución de la teoría científica (natural, física y social) y el orden social. La forma en que la investigación científica responde las cuestiones del mundo natural y humano busca explicar en que momento serán influidas por los factores sociales, culturales y políticos. De aquí que las actitudes hacia la naturaleza y la preservación/conservación cambiarán conforme ésta y la humanidad evolucionen.
El paradigma económico clásico.- Los economistas clásicos dejaron un legado de ideas, muchas de ellas relevantes, y que han sido reintroducidas en los debates ambientales contemporáneos. La economía política clásica estimuló el poder del mercado al privilegiar el crecimiento y la innovación, pero se mantuvo esencialmente pesimista acerca de las perspectivas de crecimiento a largo plazo. El crecimiento de la economía se pensó que era una fase temporal entre las posiciones de equilibrio estable, con las posiciones que representan la existencia de un nivel de subsistencia infructuoso: el estado estacionario.

El Paradigma Marxista.- Karl Marx (1818-1883), adoptó la teoría del valor del trabajo de los economistas clásicos (los trabajadores eran la única fuente de producto económico neto) y fue igualmente pesimista sobre el futuro estándar de nivel de vida para la mayoría de la gente (la clase trabajadora) en la sociedad capitalista. De acuerdo a Marx, los economistas clásicos han fallado en la organización económica capitalista, en su contexto histórico. Procuró formular un modelo de producción de comodidad generalizado que caracterizara la producción de comodidad como una relación social. La historia se interpretaría como un fenómeno dialéctico, un proceso de conflicto de fuerzas materiales y económicas del que surge una síntesis, una resolución del conflicto.

El paradigma neoclásico y humanístico.- Al inicio de 1870 los economistas neoclásicos pensaron desarrollar el análisis dentro de la corriente economista principal. La teoría del valor del trabajo fue abandonada y un precio de comodidad fue visto, no como una medida del costo de trabajo sino de su escasez. La concentración en el valor de la escasez permitió analizar simultáneamente ambos lados del mercado. Los analistas compararon la cantidad de comodidad disponible (suministro) con la cantidad requerida (demanda). La interacción de la oferta y la demanda determinó el equilibrio del precio de mercado para la comodidad. La actividad económica que se observó en el mundo real fue vista como resultado de la interacción entre la actividad productiva (determinada por el progreso tecnológico) y las preferencias de los compradores individuales contraída por el rango factible de selección e ingreso.

El teorema básico de la economía del bienestar busca legitimar la conducta racional como un bien socialmente deseable y también justificar alguna intervención del gobierno para proveer de condiciones bajo las que los individuos seleccionen. La intervención sería especialmente justificada cuando las llamadas fallas de mercado existan. i.e. cuando sea claro que los mercados no están matizando el bienestar colectivo. La visión neoclásica básica ve al gobierno como un agente ético esencial que solamente interviene en el mercado en interés público, para facilitar la inevitable tensión entre la racionalidad individual y la ética colectiva. Las obligaciones éticas o morales no están reconocidas al nivel del individuo.

Paradigma de la economía institucional. El modelo de mercado del manejo ambiental: Derechos de Propiedad vs Análisis de Balance de Materiales.- La aproximación convencional ha generado dos variantes de un modelo de manejo de información ambiental. Estas aproximaciones son la de los derechos de propiedad y la del balance de materiales.

La aproximación de los derechos de propiedad.- Algunos análisis en un principio sostenían que el problema de los costos de la contaminación no eran cubiertos y podían cubrirse bien mediante un proceso de redefinición de la estructura existente de los derechos de propiedad. Una interpretación particular del Teorema de Coase (Coase, 1960) se usaba como la base teórica para una política de control no-intervencionista. De acuerdo a Coase, dadas ciertas suposiciones, sería un proceso de conveniencia entre el contaminador y el afectado. Si el contaminador tiene el derecho, el afectado puede compensarlo por no contaminar; si el afectado tiene los derechos, el contaminador puede compensarlo por tolerarlo.

Se alega que en una economía con derechos de propiedad transferibles bien definidos, los individuos y las empresas tendrían cada vez más incentivos para usar los recursos naturales tan eficientemente como sea posible. De acuerdo a la aproximación de los derechos de propiedad, una creciente intervención del gobierno debería resistirse porque la propiedad pública de muchos recursos naturales figura como la raíz de los conflictos de control de recursos: hay fallas de Gobierno. Se asume que la teoría del sector público debería basarse en el mismas suposiciones motivacionales (auto-interés) usadas en el análisis de la conducta individual privada. De aquí que el tomador de decisiones vea maximizar su propia utilidad, no la de alguna institución o Estado.

La aproximación del balance de materiales.- Los revisionistas han buscado incorporar modelos de balance de materiales y en cierta extensión, límites entrópicos en el análisis económico. Mientras la contaminación se vea como un síntoma de falla de mercado, a la vez que es un fenómeno penetrante e inevitable (debido a las leyes de la termodinámica), requerirá de la intervención del Gobierno a través de un paquete de incentivos y de instrumentos regulatorios.

Análisis de políticas: Estándares fijos vs estructuras de costo-beneficio.- Frente a la compleja interdependencia ecológica y de incertidumbre que rodea al manejo de los recursos, han surgido dos aproximaciones alternativas. Algunos analistas argumentan la adopción de una estructura de costo-beneficio, usando valoraciones monetarias, pero también incorporando reconocimientos explícitos de la incertidumbre y la irreversibilidad. Otros urgen la adopción de la aproximación de estándares fijos, uno u otro en casos seleccionados o como una forma de implantación de una política macroambiental general. Los estándares macroambientales abarcan políticas de zonación de uso del suelo, estándares de calidad ambiental para aire, agua, etc., aunque quizá flexibles en el tiempo (conforme incrementa el conocimiento), limitarían el panorama del análisis de costo-beneficio a análisis de costo-efectividad.

Valores económicos y ambientales.- Hay varias interpretaciones del término "valor", pero los economistas se han concentrado en el valor monetario como el expresado mediante las preferencias de los consumidores individuales. Sobre esta bases, el valor solo ocurre debido a la interacción entre una materia y un objeto y, en términos de esta explicación no es una calidad intrínseca de algo. Un objeto dado puede entonces tener un número de valor asignado, a causa de diferencias de percepción de valores retenidos, por valuadores humanos en contextos de valuación diferentes. Los valores económicos asignados son expresados en términos de "buena voluntad individual para pagar" (BVP) y "buena voluntad para aceptar la compensación" (BVA).

Cumbre de Johannesburgo

Las cifras difundidas en la II Cumbre sobre Desarrollo Sustentable de Johannesburgo sobre la escasez de agua potable y sus consecuencias —un quinto de la población mundial sin acceso a dicho recurso, 2.400 millones en pésimas condiciones sanitarias— definen los contornos de una de las explosivas bombas de tiempo sobre las que descansa la humanidad. Las guerras por el agua son una de sus manifestaciones.

Durante los primeros años de la posGuerra Fría existió una visión dominante según la cual las cuestiones militares y geopolíticas de la agenda internacional, llamadas de "alta política", cederían su primacía a las cuestiones económicas y sociales, denominadas de "baja política".

De tal modo, se entendía que un orden internacional liberado del terror nuclear y el enfrentamiento entre superpotencias daría paso a un más extendido multilateralismo, las guerras periféricas entre Estados serían desplazadas por las más pacíficas "guerras comerciales" por la conquista de mercados y por los procesos de integración regional. Las disputas por soberanías territoriales quedarían superadas por una concepción más amplia de la seguridad.

Fue en ese contexto que se desarrolló la primera cumbre mundial sobre medio ambiente, Río 92, que relevó la crisis del agua como una de las principales preocupaciones sobre el deterioro ecológico y su impacto social. Una década más tarde, la crisis del agua empieza a tratarse de manera dramática, dentro de otro contexto dominado por una renovada preocupación por la seguridad internacional, así como por activas demostraciones de unilateralismo por parte de los Estados Unidos.

Asimismo, el debilitamiento de los estados nacionales en sus funciones básicas, repercute de manera directa sobre sectores de la sociedad que no tienen acceso a uno de los servicios más esenciales, la provisión de agua potable. De tal modo, las disputas por los recursos naturales no renovables vuelven a un primer plano como una cuestión geopolítica y estratégica que afecta a las sociedades, ricas y pobres, e incide sobre la vida interna de los países y los equilibrios regionales.

Sin la imposición de una política mundial de bloques contrapuestos, la preservación y el aprovechamiento racional de recursos naturales vitales como el agua continúa a la espera de un "paraguas de protección global", y de un compromiso internacional sobre el mismo, sustraído de las disputas de poder locales, regionales y mundiales.

La Cumbre Mundial de Desarrollo Sostenible en Johannesburgo, Sudáfrica tenía como objetivo evaluar la Cumbre de la Tierra celebrada hace diez años en Río y adoptar medidas para lograr un desarrollo apto para las futuras generaciones.

Sin embargo muchos consideran que la solución no saldrá de estas mega reuniones. El ex ministro holandés de cooperación al desarrollo y medio ambiente, Jan Pronk, quien presidió las Cumbres de Cambio Climático, considera una pérdida de tiempo la interminable fila de jefes de gobierno que leen sus declaraciones, reiterando conceptos con mucha retórica y pocos pasos concretos.

El evento se anuncia espectacular, tanto por el número de jefes de Estado y de gobierno que han comprometido su asistencia, como por la presencia de alrededor de 60 mil participantes de organizaciones no gubernamentales, de 180 países, que se congregarán en un foro paralelo. Fundamentalmente los objetivos de la cumbre son reducir la pobreza a través del desarrollo sustentable. Más concretamente, disminuir, para 2015, de 2000 a 1000 millones la cantidad de personas que no tienen acceso a condiciones adecuadas de sanidad para lograr que las regiones en las que habitan crezcan. Es decir: sus objetivos son tanto económicos y sociales como ecológicos.

Los paises en desarrollo piden más asistencia financiera para proteger el medio ambiente y una mayor liberalización en el comercio mundial: más acceso a mercados y menos subsidios al agro en las naciones más ricas, que, alegan, impiden el desarrollo de sus economías y, por eso, alientan la desprotección de la naturaleza. Y reclaman que las naciones ricas destinen el 0,7% de su PBI para ayuda para el desarrollo. En cambio los paises desarrollados no están dispuesto a conceder esa proporción de su PBI y además exigen que los países pobres ataquen la corrupción de sus gobiernos antes de recibir más asistencia. Además buscan la liberalización del comercio de servicios en los países pobres.

El concepto de “desarrollo sustentable”, establecido como slogan de la cumbre de Río, en 1992, intenta reconciliar el crecimiento económico, sobre todo de las naciones menos desarrolladas, con la preservación y regeneración de los recursos naturales para lograr crecimiento social e integración de los países ricos y pobres a largo plazo, sin poner en peligro el medio ambiente. El concepto de "desarrollo sostenible" se consagró en la Cumbre sobre Medio Ambiente y Desarrollo, celebrada en Río de Janeiro en 1992. En términos de la ONU se define como "el desarrollo que satisface las necesidades del presente sin comprometer la capacidad de las generaciones futuras para satisfacer las suyas", cuyos parámetros centrales son:

      • crecimiento económico y equidad

      • conservación de recursos naturales

      • desarrollo social

Propósito que apela a la aplicación de tres principios: la precaución preventiva, la solidaridad intergeneracional y entre pueblos del mundo, y la participación social en los mecanismos de decisión.

Las medidas existentes para preservar el medio ambiente -cada vez más frágil- pecan por ser insuficientes. Los buenos propósitos de reducción de la pobreza adoptados en múltiples foros mundiales y regionales se han reducido a papel mojado, pues la lógica de la globalización neoliberal imperante conlleva a una cada vez mayor concentración de la riqueza. Y es así que, se han desvanecido los esfuerzos para impulsar el desarrollo humano y frenar el deterioro del medio ambiente.

Teniendo en cuenta el retroceso que ha sufrido el desarrollo sostenible en estos diez años que han pasado desde la Cumbre de la Tierra de Río, los participantes viajan bastante desalentados a Sudáfrica.

Los balances realizados en una multiplicidad de espacios no gubernamentales, casi sin excepción coinciden en señalar que la aplicación de la Agenda 21 de Río ha sido mínima o nula. Sin embargo, de allí surgieron algunos tratados de importancia.

Tan es así que en la agenda de Johannesburgo consta la ratificación de una serie de esos tratados como el Protocolo de Kioto, el Protocolo de Cartagena sobre Bioseguridad, el Tratado Internacional sobre Recursos Genéticos de Plantas, etcétera. Como se sabe, varios de estos tratados han sido impugnados por Estados Unidos. Resta por ver si la presión logrará impedir que se concreten las ratificaciones esperadas.

Y ese es el gran temor que existe respecto a esta cumbre: que no se adopten medidas concretas. Generalmente, en las reuniones previas a una cumbre de esta magnitud, ya se fijan gran parte de los resultados. Esta vez nadie puede responder a la pregunta sobre qué saldrá de este evento.

Hace diez años en Río de Janeiro, existía mucho entusiasmo y afán de tomar medidas concretas para salvaguardar a Nuestra Madre Tierra de un colapso. Desde entonces, y tal como lo señala el pionero Edward Goldsmith, fundador en 1969 de la revista The Ecologist, "El deterioro ecológico ha crecido. En Río se habló mucho de crisis ambientales y de desarrollo sostenible, se han redactado muchos documentos, pero no se ha llegado a nada concreto. Los gobiernos de Occidente han dado algún dinero al Banco Mundial que lo ha canalizado a través del Fondo Global para el Medio Ambiente", en lugar de ser destinado a los programas de las Naciones Unidas para el desarrollo humano y para el medio ambiente. El Fondo Global ha financiado planes que sirvieron para mitigar los daños sociales y ambientales provocados por los programas de desarrollo del propio Banco Mundial. La realidad es que hoy las políticas implementadas todavía son menos sostenibles y ecológicas que hace diez años. En la cumbre de Río, las empresas lograron imponer el orden del día desde los encuentros preparatorios. Ahora el control de las empresas multinacionales sobre los gobiernos es total. De hecho, las empresas cuidan sus intereses económicos a corto plazo,y no del bien común a largo plazo. ¿Johannesburgo? el título no será una "cumbre" de la tierra sino sobre el "desarrollo sostenible", eufemismo frecuentemente utilizado para decir crecimiento económico.

Según Goldsmith, la palabra desarrollo es usada como panacea universal, con la confianza casi religiosa de que conlleva bienestar y libertad. Los datos demuestran que la pobreza aumenta, e incluso la diferencia entre ricos y pobres, sin embargo se contesta que es porque las recetas de desarrollo no han sido aplicadas correctamente. Luego la palabra desarrollo ha sido sazonada de varias formas. Se habló de "un desarrollo ecológico", hay quien ha hablado de desarrollo "integrado", luego "sostenible". La realidad es que el desarrollo es cada vez menos ecológico, y también menos desarrollo.

La Cumbre de desarrollo Sostenible crea, por un lado, ambiciosas expectativas para la solución de los grandes problemas universales pero, por el otro existe una total ausencia de iniciativas para alcanzar ese resultado. Los países ricos viajan con la intención de conseguir objetivos ecológicos, mientras que las naciones en desarrollo consideran que no se puede lograr un desarrollo sostenible sin, por ejemplo, la eliminación de la pobreza.

Uno de los problemas esenciales es que la Cumbre está organizada por las Naciones Unidas, y esta entidad representa cada vez menos a las naciones y más a los gobiernos, especialmente a aquellos que financian a la ONU. El español Juan de Castro trabajó 20 años en la ONU, y frustrado, decidió abandonar la institución y crear el Centro de Estudios Metaeconómicos.

La cumbre de Johannesburgo se presenta muy compleja, aunque tiene el mérito anticipado de que no pasará inadvertida. Y decimos que es compleja porque nada más ni nada menos se refiere a la supervivencia planetaria. No sólo en el sentido de sobrevivencia, sino en la perspectiva de "tener una mejor calidad de vida, basada en valores éticos, culturales y espirituales, y no sólo económicos.

En Johannesburgo no será necesario discutir nuevas ideas ni constatar que el actual desarrollo no es sostenible. Todo ello ya se ha hecho hace 10 años en Río o en la Declaración del Milenio de las naciones Unidas. Lo único que se debe hacer en Sudáfrica es lograr acuerdos para la ejecución de esos planes, incluyendo una dirección hacia donde enviar las facturas de los proyectos. Pero es precisamente allí donde está la piedra en el zapato. A los gobiernos en general, y en particular a los ricos, les gusta hacer demagogia con sus buenos propósitos, pero pocas veces están dispuestos a hacer los esfuerzos económicos necesarios para llevarlos a la práctica

Escasez de agua potable

En el mundo, 2.400 millones viven en pésimas condiciones de salubridad. Y mueren cada año 2,2 millones por el agua contaminada. La purificación reduciría en un 75% las enfermedades.

Como se ha convertido en una joya, la llaman el "oro azul". El agua, su vertiginoso camino a la escasez y la falta de acceso a este bien natural pero cada vez más ajeno para grandes mayorías, ocupó las discusiones en la 3º jornada de la Cumbre Internacional sobre Desarrollo Sustentare, en Johannesburgo.

"Las guerras del próximo siglo serán por el agua". La advertencia, de una contundencia demoledora, la pronunció en 1999 Ismail Serageldin, vicepresidente del Banco Mundial. Tres años después comienzan a verificarse esas palabras.

Según un informe de las Naciones Unidas, 1.100 millones de personas en todo el mundo viven sin agua potable. La cifra trepa de manera escalofriante al hablar de cuánta gente vive en condiciones de salubridad indignas: son 2.400 millones los hombres y mujeres sin acceso a instalaciones sanitarias decentes para los parámetros estándar de salud mundial. El corolario es previsible pero no por eso menos doloroso. Cada año 2.2 millones de personas mueren en el mundo a causa de enfermedades vinculadas con aguas contaminadas. La gran mayoría son niños.

Los delegados de los 189 países reunidos en la cumbre discutieron ayer de qué manera trabajar para conseguir reducir a la mitad el número de pobres en el mundo, sin acceso al agua, para el año 2015. Los escépticos siguen mirando con desconfianza: las necesidades del norte no son las del sur y la Unión Europea tiene proyectos que no son los mismos que planea Estados Unidos.

Los delegados del país que preside George W. Bush se cansan de repetir que no quieren comprometerse a firmar objetivos. "Los objetivos no salvan a los niños. Lo importante es la acción", dijo sin titubear John Turner, un hombre del Departamento de Estado ante una serie de periodistas, entre ellos la representante de la agencia italiana ANSA.

La UE, en cambio, quiere un compromiso escrito de los países participantes para lograr la reducción de la pobreza en un 50% y, de la mano de este objetivo, la purificación del agua. Con la purificación se reducirían las enfermedades en un 75%.

En Johannesburg, el ex presidente sudafricano Nelson Mandela pidió ayer a los sectores públicos y privados que hagan del acceso al agua "un derecho humano básico". Mándela estuvo acompañado por el príncipe Guillermo de Holanda —el marido de la argentina Máxima Zorreguieta— , quien presidió el Segundo Foro del Agua en La Haya, en el 2000. En esa oportunidad se sentaron las bases de lo que hoy se padece: el agua como mercancía.

Maude Barlow y Tony Clarke escribieron un informe llamado Oro azul. La lucha por frenar el robo corporativo del agua del mundo. En su documentado trabajo, un muestrario del daño humano y social que está provocando la mercantilización del agua, los autores se distancian de la definición que hacen el Banco Mundial y la ONU, que hablan del agua como necesidad humana y no como derecho humano.

"No es un juego semántico —escriben—; una necesidad humana puede cubrirse de diferentes maneras, sobre todo si se tiene dinero. Pero nadie puede comprar un derecho humano". Barlow y Clarke describen en detalle el crecimiento de la venta de agua embotellada y sus consecuencias sociales, políticas y ecológicas.

Básicamente, la secuencia es así. Mientras enormes poblaciones no tienen acceso a la salubridad, grandes corporaciones venden agua "pura" embotellada para "subsanar" el mal. Entre 1970 y 2000, la venta de este agua creció más de 80 veces. En 1970 se vendieron en el mundo mil millones de litros. En 2000, 84 mil millones. Las ganancias fueron de 22 mil millones de dólares.

En 1999, el Consejo de Defensa de los Recursos Naturales de EE.UU. hizo un estudio que determinó que un tercio de las 103 marcas estudiadas contenía niveles de contaminación, entre ellos de arsénico y de la bacteria escherichia coli. El estudio señalaba la paradoja de que en muchos países el agua embotellada es testeada con menos rigor que el agua de la canilla.

El marketing tiene sus efectos y en los últimos años una suerte de "Manual de Estilo de la Vida Sana" que prendió en el imaginario colectivo dice que el agua mineral es más saludable, aunque la FAO declaró en 1997 que es "falso" que el agua embotellada tenga más valores nutritivos que el chorro que desprenden los grifos de las canillas particulares.

El otro eje de la política que hizo del agua una industria tan poderosa es la carrera por su privatización, donde el público paga por el suministro de un bien natural. Mientras en Sandton los diplomáticos discuten sobre desalinización y trazan el punto a punto de un documento final incierto y sobre sobrevuela la desconfianza, en el foro paralelo de ONG''s, un hombre cuenta la pequeña epopeya de su pueblo.

Oscar Oliveira (47) es zapatero, pero en Cochabamba, Bolivia, lo conocen por haber estado a la cabeza de "la guerra del agua", un episodio histórico que duró ocho días en el que los habitantes resistieron a la privatización del agua y echaron a la compañía Bectel, con sede en San Francisco, EE. UU., que había firmado con el gobierno una concesión por 40 años.

"Dijimos ''basta''. Mostramos que teníamos voz y no pudieron pararnos ni jueces, ni ministros ni abogados", le dijo Oliveira a la agencia AFP. Hoy en Cochabamba el agua es administrada por una cooperativa gestionada por los habitantes del lugar. La empresa Bectel denunció, hace unas semanas, al estado boliviano ante un tribunal internacional. Pide que la compensen con 25 millones de dólares por "la imposibilidad de generar ganancias".

Participación de la sociedad civil

Los grupos no gubernamentales tendrán un foro paralelo a la cumbre; buscan presionar a sus líderes. La Unión de Asociaciones Internacionales reconoce la existencia de 17.000 ONG. EE.UU. cuenta con dos millones de estas agrupaciones. La falta de coordinación, su problema.

Si bien la década entre la Cumbre Mundial de la Tierra de Río de Janeiro y la de Johannesburgo a fines de este mes está marcada por el fracaso de los gobiernos en prevenir la degradación del medio ambiente o en rescatar a la humanidad de la pobreza y el hambre, los últimos 10 años han visto un enorme resurgimiento de grupos civiles preocupados por estos importantes temas globales. Los grupos son conocidos en todos lados como organizaciones no gubernamentales (ONG).

Ellas participarán en un gigantesco foro global paralelo a la Cumbre Mundial para el desarrollo sostenible, buscan presionar a los líderes gubernamentales y representarán una parte importante de las más de 60.000 personas que se espera concurran al acontecimiento que tendrá lugar desde pasado mañana hasta el 4 de septiembre.

"Como ciudadanos tenemos mucho poder e influencia que podemos utilizar en beneficio de la sociedad", afirmó Serryn Janson, directora internacional del programa mundial de la cadena del día de la Tierra. "Nuestra falta de coordinación es un problema, pero refleja el caos social."

Aseguró que muchas ONG usarán la cumbre como "disparador para crear cadenas de trabajo sobre los temas críticos" para evitar que estos caigan en un "agujero negro" al terminar el encuentro. "Hay mucha desilusión por el proceso -agregó-, pero el cambio debe venir de abajo hacia arriba y no a la inversa."

Voluntariado organizado

Los grupos forman parte de lo que se llama en general "sociedad civil" para distinguirlas de los gobiernos o de organizaciones gubernamentales internacionales. Las organizaciones voluntarias florecen mejor en las sociedades abiertas donde los ciudadanos contribuyen al bienestar común con su tiempo y su propio dinero, independientemente de las acciones y deseos del Estado. Por eso, siempre tuvieron problemas en los países totalitarios y todavía son consideradas subversivas en China.

La Unión de Asociaciones Internacionales de Bruselas cuenta con cerca de 17.000 organizaciones de todo el mundo y algunos miles más nacionales, religiosas o dedicadas a un solo tema. Los Estados Unidos tienen alrededor de 2 millones de organizaciones voluntarias, la mayoría creadas desde los años 70. En Europa del Este han aparecido alrededor de 100.000 asociaciones desde la caída del comunismo. Algunos grupos se ocupan de un solo tema y otros son multifacéticos como la World Wide Fund for Nature, que tiene 5 millones de miembros.

Las ONG han conseguido influencia con la tecnología informática. Jody Williams, premio Nobel por su trabajo en una coalición internacional para la prohibición de las minas terrestres, aseguró que su principal arma ha sido el e-mail. Existen también miles de sitios web dedicados a temas ambientales y de desarrollo.

Como los lobbies comerciales rechazan todo tipo de control sobre esos temas, podría haber un enfrentamiento. Según el Worldwatch Institute, organización ambientalista y de investigación social, "está claro que la Cumbre sobre la Tierra tiene lugar en una nueva era de activismo ciudadano transnacional que está transformando radicalmente el panorama de la diplomacia internacional".

Los voluntarios de las organizaciones civiles como la Cruz Roja Internacional o Médicos sin Fronteras a menudo llegan antes que las fuerzas de las ONU a brindar ayuda en las zonas de conflicto y frecuentemente pierden sus vidas. Kofi Annan llama a estas organizaciones "la conciencia de la humanidad".

Pero a menudo también se las critica. Su papel en las casi tres cuartas partes de ayudas oficiales despierta preocupación en algunos países en desarrollo que piensan que los países ricos las usan para escapar de acuerdos intergubernamentales, también se las critica en los países pobres por considerárselas una nueva forma de que los países ricos perpetúen su influencia.

En los países en desarrollo se dice que crean dependencia y distorsionan las economías al contratar el mejor personal local con salarios que ni sus gobiernos ni sus empresas pueden afrontar. Tampoco se salvan de escándalos, acusaciones y tintes sectarios. Un informe de principios de año da cuenta sobre trabajadores de aproximadamente 40 organizaciones que utilizaron su poder y sobornos con alimentos para obtener favores sexuales de menores.

Por otro lado, un grupo perteneciente a la secta Moon se presenta como el vocero mundial de las asociaciones de voluntarios, lo que no es cierto. Mientras Friends of the Earth solicita regulaciones a las corporaciones, las ONG no lo están, no están contempladas por ninguna ley internacional y dada su diversidad sería difícil idear regulaciones que se adecuen a todas ellas.

Algunos gobiernos incluirán ONG entre sus delegaciones y las asociaciones civiles más importantes estarán en la cumbre en asociación con la ONU o sus agencias. Pero la mayoría de las ONG pequeñas se mantendrán a distancia de la reunión principal y de los líderes gubernamentales que estarán aislados por una barrera de seguridad impenetrable. Pero todas cumplirán un papel importante.

En algunas ocasiones, las ONG ocupan el lugar de los sindicatos donde éstos son corruptos, ineficientes, están bajo control del Estado, o donde la libertad de capital los dejó sin poder para contribuir al bien de la sociedad.

Mientras muchas ONG desean participar en asociación con organizaciones comerciales, internacionales y gubernamentales, otras se oponen firmemente a lo que consideran una acción corporativa del proceso de desarrollo y una progresiva privatización de los bienes comunes como el agua y los servicios de salud.

Esto significa que Johannesburgo probablemente verá la misma clase de protestas antiglobalización que persiguieron a otros encuentros internacionales en los últimos años. Además, Sudáfrica tiene algunas de las más activas ONG y, posiblemente, vociferarán contra problemas que no sólo se discutirán en la cumbre, sino que pueden encontrarse en abundancia en las mismas puertas del encuentro, tales como el acceso al agua limpia.

¿Quién es el dueño del recurso?

Para comprender la sensatez de esa presunción hay que considerar un rosario de datos. En primer lugar, el problema de la extracción, distribución y consumo del agua —lo muestran la Biblia o el Corán— tiene la edad del mundo. Ha dado incluso lugar, como lo muestra Oriente Medio, a conflictos de gran magnitud. Pero lo nuevo del caso es que, desde hace una década, se acumulan las cifras que presagian que el planeta se encamina a una escasez cada vez más marcada.

Según la ONU y el World Water Forum, que sesionó en La Haya hace dos años, 1.100 millones de personas —un sexto de la raza humana— carecen de agua potable. Cada 8 segundos muere un chico por agua contaminada. Si bien el 70% del planeta está compuesto por agua, sólo el 2,5% no es salada. Si se tiene en cuenta que en 1996 se usaba el 54% del agua dulce disponible, las previsiones marcan que —al compás del aumento de los habitantes— en el 2025 ese uso trepará al 75%.

Sobre ese panorama devastador asoma ahora otra arista del problema discutido en Sudáfrica, ligado a la pelea económica de fondo entre las diez grandes empresas del planeta que manejan el negocio del agua. Según datos privados y el Banco Mundial, se reparten por año 200.000 millones de dólares en beneficios. Argentina, a través de las francesas Vivendi y Suez, las dos gigantes mundiales del sector, es uno de los 150 países en los que operan.

La ofensiva del sector privado sobre un recurso natural considerado en general como una herencia común de la humanidad y un elemento no negociable ha dado lugar a una contradicción que estalla justo ante las alarmas por la escasez.

De un lado, gobiernos de todo el mundo —incluso de países desarrollados— están abdicando de su responsabilidad de tutela de recursos naturales en favor de las empresas. A la par de una mejora en la provisión del servicio, la intervención privada dio pie en algunos lugares a un aumento descomunal del costo del agua. En Tucumán, Vivendi enfrentó la furia popular. En Sudáfrica, cerca de donde se realiza la cumbre, la empresa concesionada con el suministro no tuvo empacho en cerrar la canilla de un 80% de los pobladores de Alexandra Township por falta de pago.

Recostándose en esa cara del problema, organismos ecológicos y de derechos humanos cuestionan ahora la privatización del agua. El argumento de proa que usan es: ¿Debería el agua, una sustancia esencial para la vida, ser un bien sometible al regateo de precios del mercado? ¿Debe ser vendida como una "commodity" o bien tangible sujeto a negociación como, por ejemplo, una materia prima cualquiera?

El alcance de ese debate no sólo apunta al bolsillo de cualquier consumidor, sino que es una estocada al estómago del fundamentalismo de mercado imperante en la aldea global, por el cual todo tiene precio, y con mayor razón lo que es escaso.

Ante el encono que la globalización salvaje se ha granjeado en ciudadanos de todo el mundo, no parece prudente estimar que la disputa se acabe en Sudáfrica. La revista Fortune lo expresó con todas las letras: " El agua promete ser en el siglo XXI lo que fue el petróleo para el siglo XX: el bien precioso que determina la riqueza de las naciones". Sin embargo, hay un detalle de extraordinaria importancia. Contra el proyecto original, 160 gobiernos reunidos en La Haya en el 2000 acordaron definir al agua como una "necesidad humana" y no como "un derecho del hombre". No es pura semántica. Un derecho no se compra. Una necesidad puede ser cubierta de muchas maneras, en especial si se tiene plata. Este es un antecedente que influirá decisivamente en la discusión.

Subsidios Agricolas

La progresiva reducción de los subsidios agrícolas, suplicada por el sur del planeta y resistida por el norte, fue el centro de encendidas discusiones en la segunda jornada de la Cumbre de Desarrollo Sustentable de la ONU que se celebró en Johannesburgo.

Según el Grupo de los 77 (que agrupa a las naciones en vías de desarrollo), los países industrializados dedican a los subsidios agrícolas inversiones seis veces mayores que las concedidas a la Ayuda al Desarrollo: 311.000 y 55.000 millones de dólares en 2001, respectivamente.

"Los subsidios y barreras arancelarias contra los productos de los países en vías de desarrollo son un obstáculo terrible para nuestra agricultura y una fuente de enormes desigualdades", dijo la ministra venezolana de Medio Ambiente, Ana Elisa Osorio, al resumir la posición del grupo.

También la Unión Europea, donde el lobby de productores rurales es muy poderoso, reconoció que la agricultura será "uno de los temas más difíciles de la reunión de Johannesburgo".

En esta conferencia, el bloque confirmará los compromisos de la reunión de la Organización Mundial de Comercio (OMC) que se llevó a cabo en Doha (Qatar), en noviembre pasado, pero ya anunció que no avanzará más allá de esas metas. En ese encuentro, los países industrializados se pusieron de acuerdo sobre un calendario de negociaciones para los próximos tres años, con el fin de mejorar el acceso de los productos del sur a los mercados del norte, reducir los subsidios a la exportación "con vistas a su eliminación" y "disminuir progresivamente" los subsidios internos.

Por su parte, EE.UU., que en una actitud considerada "vergonzosa" por el Grupo de los 77 aumentó la ayuda a sus productores desde la reunión de Doha, tampoco parece más dispuesto a avanzar.

En Johannesburgo, el objetivo del Grupo de los 77 es que los países ricos "reduzcan o eliminen progresivamente los subsidios, que perjudican el medio ambiente y distorsionan el comercio".

Esta frase, que debería estar incluida en el plan de acción de la Cumbre de la Tierra, provocó ayer las más encendidas discusiones entre las delegaciones oficiales.

Tras un plenario en el que reinó la falta de acuerdos, las delegaciones latinoamericanas no ocultaron su pesimismo ante la parálisis que sufren las cuestiones relativas a la pobreza y la cooperación y se mostraban más esperanzadas en conseguir en Johannesburgo resultados en temas vinculados al medio ambiente.

"Sabemos que la cuestión de los subsidios agrícolas y la ayuda pública al desarrollo, ambas prioritarias para América latina, van a ser muy difíciles y que las discusiones se prolongarán hasta el último momento", aseguró Osorio.

Más de cien jefes de Estado acudirán la semana próxima a la ciudad sudafricana y fijarán su posición pública sobre estas cuestiones polémicas, en la recta final de las negociaciones.

Paralelamente a la conferencia oficial, más de 15.000 miembros de ONG están reunidos en Johannesburgo en una cumbre alternativa, en la que denuncian la pobreza y los daños medioambientales provocados por el actual sistema económico y el modelo de globalización neoliberal.

Lejos de un mundo mejor

Los jefes de Estado de 117 países acordaron metas ambiciosas que aún esperan ser cumplidas tras una década. Durante la última década crecieron las emisiones de dióxido de carbono. Muchos países pobres redujeron su PBI. Aumentó la pobreza y escasea el agua.

En la muy publicitada Cumbre de Río, realizada en 1992, los gobernantes acordaron un programa audaz para combatir el deterioro de la tierra, el agua y el aire, para conservar la diversidad de la vida y para buscar el crecimiento económico. En las siguientes conferencias de las Naciones Unidas se hicieron explícitas promesas similares sobre la promoción de la educación, la ayuda a las mujeres y la reducción de la pobreza.
Sin embargo, 80 países tienen un ingreso per capita menor que el que presentaban hace diez años. Las amenazas a los recursos naturales son más altas que nunca. Los más ricos de la humanidad -una quinta parte de la población- consumen recursos en niveles tan altos que si toda la población mundial llevara ese nivel de vida, necesitaríamos los recursos de cuatro planetas del tamaño de la Tierra.

Según el secretario general de la ONU, Kofi Annan, son frustrantes los resultados obtenidos desde la Cumbre de Río: "En algunos aspectos, las condiciones son peores que las de hace 10 años. El medio ambiente está amenazado por modelos de consumo y de producción poco sustentables y la ayuda internacional es cada vez menor".

La Cumbre de Río concluyó con la firma de dos acuerdos, uno sobre el clima y la biodiversidad, y el otro, un programa llamado Agenda 21, creado con el fin de erradicar los problemas del medio ambiente, reducir la pobreza y fomentar el desarrollo. Desde entonces, las emisiones de dióxido de carbono, ampliamente responsables por los cambios climáticos y el calentamiento de la Tierra, han crecido mundialmente un 10%, y en los Estados Unidos alcanzan el 18%. Más de 180 naciones acordaron proteger la biodiversidad, pero las dos fuentes más ricas de diversidad, los arrecifes de corales y los bosques tropicales, se vieron seriamente degradadas, mientras que menos de 40 naciones implementaron estrategias de conservación. En aquella reunión, los países ricos se comprometieron a dar la diecisieteava parte del 1% de su producto bruto interno en ayuda externa, pero sólo los paises nórdicos y los Paises Bajos han alcanzado esa meta.

Un mundo insostenible

Ayer se reunieron casi 100 jefes de Estado para terminar con la Cumbre para el Desarrollo Sustentable. Pero lo único que sostuvieron fueron disputas y recriminaciones de todo tipo.Los negociadores en la Cumbre para el Desarrollo Sustentable (también llamada Cumbre de la Tierra) estaban anoche al borde de llegar a un acuerdo sobre el texto que deben firmar los jefes de Estado.

Después de nueve días y nueve noches de duras negociaciones, se espera que la cumbre proclame hoy “un éxito”. Las negociaciones habían estado estancadas durante más de 48 horas sobre el tema de la energía renovable.

La Unión Europea se negó inicialmente a alterar su iniciativa de establecer el objetivo de aumentar la proporción de energía renovable al 15 por ciento para 2010.

Aunque esto es sólo un modesto aumento del nivel existente de 13,9 por ciento, Estados Unidos, Japón y algunos países exportadores de petróleo lo rechazan.

Esta cumbre, a la que asistieron ayer cerca de 100 jefes de Estado, se transformó en el escenario de protestas entre los países.

El presidente venezolano Hugo Chávez denunció el golpismo en su país. El brasileño Fernando Henrique Cardoso pidió “el fin del proteccionismo del mundo desarrollado”, el vicepremier iraquí Tarek Aziz exigió que se frenen los planes norteamericanos de atacar a su país y el presidente de Zimbabwe, Robert Mugabe, se trenzó con el premier británico Tony Blair.

El mayor éxito de la cumbre será ahora un objetivo mundial para bajar a la mitad el número de personas sin cuidados básicos de salud para 2015. También habrá objetivos más humildes para reducir y luego revertir la pérdida de recursos biológicos como peces y selvas, y una reducción por un tiempo no especificado de algunos subsidios agrícolas y energéticos de los países ricos.

Los ministros trabajaron durante el sábado a la noche para resolver los restantes temas. Pocos de los 72 líderes en la cumbre ofrecieron dinero o planes concretos para cerrar la brecha cada vez más amplia entre los estados ricos y pobres, pero hubo urgentes alegatos para actuar y salvar al planeta del desastre.

Hugo Chávez, como muchos líderes de los países subdesarrollados, urgió la cancelación de la deuda que, dijo él, había sido pagada tres veces en América latina. Culpó al mundo por los pasados males con el libre comercio y el neoliberalismo. Otros hablaron un lenguaje diplomático impenetrable.

El presidente Abdelaziz de Argelia habló de lograr una “mejor coordinación y armonización”. Jacques Chirac fue notable por su retórica: “Nuestra casa se está incendiando y nosotros no lo vemos. La naturaleza, mutilada y sobreexplotada, no puede regenerarse más y nos negamos a admitirlo. La humanidad está sufriendo. Es hora de abrir los ojos. Las alarmas suenan en todos los continentes”.

Costa Rica, donde el 27 por ciento de la tierra está protegida y el 95 por ciento de la energía es renovable, anunció que no permitiría más la explotación de las minas de carbón o la exploración de petróleo. “El desarrollo económico basado en la destrucción de la naturaleza es suicida. Dios primero creó las plantas y los animales, y luego al hombre. Si las plantas y los animales están muriendo, adivinen quién será el próximo”, dijo su presidente Abel Pacheco.

Y Tony Blair fue objeto ayer de una emboscada frente a docenas de líderes mundiales. Todo empezó cuando, respecto del problema de los colonos blancos desplazados en Zimbabwe, Blair declaró que Robert Mugabe “causa un daño de consideración a su pueblo”.

Luego de que pasaran otros oradores, llegó al estrado de la cumbre el presidente de Namibia, Sam Nujoma. Mientras Mugabe sonreía, el namibio comenzó a atacar a Blair, diciendo que Africa era el continente más pobre y necesitaba dinero, y no consejos, de los ricos. “Tenemos aquí un problema creado por Gran Bretaña, por Blair, el colonialista británico”, dijo.

Y luego fue el turno de Robert Mugabe, mientras gran parte del auditorio aplaudía. “Los colonialistas británicos son dueños del 70 al 80 por ciento de la tierra en Zimbabwe, un pequeño país, con 14 millones de personas aborígenes sin tierra. Toda la tierra está ocupada por cientos y miles de colonialistas. Esta cuestión fundamental ha enterrado a la mayoría negra que se levantó en contra de una obstinada e internacionalmente bien conectada minoría racial, en gran parte descendiente de británicos traídos y sostenidos por el colonialismo británico”, declaró. “Mi gobierno ha decidido hacer lo único correcto y justo al tomar nuevamente la tierra y entregarla a sus legítimos propietarios. No tenemos que pedir disculpas a nadie. Hemos luchado por nuestra tierra, y estamos dispuestos a derramar nuestra sangre.”

Y añadió: “Blair, cuide de su Inglaterra, que yo cuidaré de mi Zimbabwe”. Mugabe ha prometido seguir adelante con el desalojo de 2900 de los 4500 campesinos blancos que permanecen en el país.

América Latina, entre la decepción y la urgencia

Los países de América latina se mostraron decepcionados por la Cumbre de la Tierra, que distó de proveer una solución para la pobreza y el deterioro del medio ambiente. La iniciativa más importante de la región, una meta para el uso de energías limpias, fue descartada por la Cumbre, que tampoco avanzó en el área de comercio internacional relegando para las negociaciones de la Organización Mundial de Comercio OMC) el debate sobre subsidios agrícolas de países industrializados.

"Estamos muy decepcionados por la falta de la adopción de una meta para las energías renovables," dijo el ministro de Medio Ambiente argentino, Carlos Merenson, al hablar en el plenario antes de la aprobación por mayoría del plan de acción consensuado. La Argentina sostiene que la energía es la fuente de la sustentabilidad económica, ya que sin energía no es posible el desarrollo, y sin el desarrollo es imposible salir de la pobreza. América latina había propuesto aumentar en 10% el uso de energías renovables para 2010, excluyendo grandes obras hidroeléctricas y el uso indiscriminado de bosques, y prometió sostener esta meta de manera unilateral.

Las palabras más duras fueron las del presidente de Venezuela, Hugo Chávez. "A pesar de lo que hemos solicitado y el 90% de la mayoría del mundo exige, no se establecieron parámetros ni metas para la lucha contra la pobreza y se quedó en generalidades preocupantes -dijo-. No hay debate, parece un diálogo de sordos."
Brasil, Perú y México fueron más cautos, destacando también algunos logros de la Cumbre. "Los resultados son modestos frente a las expectativas creadas. Lo que podemos rescatar es que se han forjado alianzas estratégicas entre países con intereses comunes, no sólo entre gobiernos sino con el sector privado y la sociedad civil," dijo el canciller peruano, Allan Wagner Tizón.

Destacó el acuerdo para crear un régimen internacional que regule el uso sustentable de la biodiversidad biológica y que reconozca, a través del uso de patentes, los derechos de países y pueblos indígenas a los recursos genéticos. Esta iniciativa, dijo Tizón, fue una victoria para el llamado Grupo de Países Mega-Diversos, que incluye a Brasil, Colombia, Perú, Ecuador, Bolivia y México, así como a la India, China y Australia, entre otros.

Informe del Banco Mundial

Coincidiendo con la cumbre sobre desarrollo sustentable en Sudáfrica, el Banco Mundial divulgó un informe que advierte de catástrofes ecológicas y sociales si el modo de crecimiento económico mundial sigue como hasta ahora. Y el tiempo para cambiar se agota.

Nueva York en 2022, la mitad de los 40 millones de personas de la hormigueante metrópolis está desempleada; el aire está espeso por la contaminación; los alimentos y el agua son tan preciosos como las joyas. Este era el mundo del futuro tal como fue concebido en el thriller de ciencia ficción "Cuando el destino nos alcance" en 1973.

Ahora, según el Banco Mundial, este escenario puede devenir verdadero salvo que haya cambios radicales e inmediatos con respecto a la forma en que vivimos. A diferencia de la película de Charlton Heston, el Banco no sugiere que dentro de 20 años estaremos haciendo comida de los cuerpos muertos, pero su advertencia sobre una sociedad global crecientemente disfuncional, con enormes presiones en recursos básicos como el agua, la energía y la salud, es notablemente similar.

Mirando su bola de cristal, el Banco ve para mediados de siglo un mundo de 9000 millones de personas generando un PBI global de 140 billones de dólares por año. Esta asombrosa cuadruplicación en el tamaño de la economía mundial debería ser suficiente para garantizar una reducción a gran escala de los 1200 millones de personas que viven con menos de un dólar por día, pero el Banco sostiene que si las actuales políticas se mantienen sin cambios, el precio será la catástrofe ecológica, la ruptura social y niveles de vida más bajos para todos.

No todas son malas noticias. El Banco dice que el crecimiento económico es vital para atacar la pobreza, necesitándose un 3,6 por ciento anual de aumento en las ganancias per cápita en los países en desarrollo si el mundo quiere llegar a 2015 con los objetivos establecidos por las Naciones Unidas: reducir a la mitad el número de gente que vive con menos de un dólar diario, reducir la mortalidad infantil en dos tercios y dar a cada niño una educación de escuela primaria.

Añade, sin embargo, que la coordinación global y la acción local serán imprescindibles para asegurar que las ganancias en los indicadores sociales de los últimos 20 años -como ingresos, tasas de alfabetización o acceso a los cuidados de salud- no sean revertidos por presiones de crecimiento de población y una insostenible expansión económica.

Imprudencia

“El crecimiento debe lograrse de tal forma que preserve nuestro futuro -dice Ian Johnson, vicepresidente de la red de desarrollo ambiental y socialmente sustentable del Banco-. Sería imprudente de parte nuestra llegar exitosamente a los objetivos de desarrollo del milenio en 2015, sólo para vernos confrontados con ciudades disfuncionales, reservas de agua disminuidas, más desigualdad y conflicto y aún menos tierra cosechable para sustentarnos que las que tenemos ahora”.

El informe contiene una letanía de potenciales problemas sociales y ecológicos, desde distopías urbanas saturadas de ghettos hasta un incremento a 1300 millones del número de personas que ya viven en tierras frágiles que no pueden sustentarlas. Ya, dice, “la capacidad de la biósfera de absorber dióxido de carbono sin alterar las temperaturas se ha visto comprometida por el uso excesivo de combustibles fósiles para energía. Las emisiones de gas de efecto invernadero seguirán aumentando a no ser que se hagan esfuerzos concertados para aumentar la eficiencia energética y reducir la dependencia de combustibles fósiles”.

Casi dos millones de hectáreas de tierra en el mundo (23 por ciento de toda la tierra cosechable, de pastoreo, selvas y bosques) han sido degradadas desde la década de 1950, un quinto de todas las selvas tropicales fueron barridas desde 1960 y un tercio de la biodiversidad terrestre está apretujada en habitat vulnerables que conforman sólo un 1,4 por ciento de la superficie de la tierra. Nada sorprendentemente, el Banco concluye que estas tendencias no pueden continuar.

¿Cuál es la receta del Banco para el desarrollo sustentable? Se lee así:

1- Los países en desarrollo deben limpiar sus gobiernos, promocionando la participación y la democracia, la inclusividad y la transparencia mientras construyen las instituciones necesarias para manejar sus recursos;

2- Los países ricos deben ser menos egoístas por medio de aumentar la asistencia, ofrecer un alivio más generoso de la deuda, abrir sus mercados a los países en desarrollo exportadores y ayudar a transferir tecnologías necesarias para evitar enfermedades, aumentar la eficiencia energética y reforzar la productividad agrícola;

3- Las organizaciones de la sociedad civil deben ser alentadas para servir como una voz para los débiles y los impotentes, y proveer verificación independiente de las actuaciones públicas, privadas y no gubernamentales;

4- Las empresas privadas deberían estar más enfocadas en la sustentabilidad de sus actividades día a día, y tener incentivos para obtener ganancias mientras avanzan en los objetivos ambientales y sociales.

Dado que la renta promedio de los 20 países más ricos en el mundo es 37 veces la de los 20 más pobres, el Banco cree que el Occidente rico está en posición de hacer concesiones. “Me parece a mí que hay una cierta hipocresía en los países ricos diciéndole a los países pobres que hagan reformas radicales. El tipo de cambios que debemos hacer en Occidente es mucho más pequeño que la clase de reformas que los países ricos le están pidiendo todo el tiempo a los países pobres”, dijo Nick Stern, economista jefe del Banco.

Trampas

Hasta ahora, la disposición del Occidente desarrollado para abandonar el proteccionismo no ha estado muy en evidencia, y como admite el Banco en cuatro preguntas al final del informe, hay trampas más adelante.

La primera es el tema de cuándo el consumo es sobreconsumo. Decirles a los consumidores en Occidente que tienen que cortar el consumo no es algo que les guste a los políticos. Pero el Banco se pregunta si el consumo se convertirá en el equivalente moderno a la carrera armamentista de la Guerra Fría: ¿la gente en el mundo en desarrollo verá los patrones de consumo en Occidente como la norma?

El segundo tema es el futuro de la agricultura y de los organismos modificados genéticamente. EE.UU. está ansioso por exportar alimentos genéticamente modificados a países en desarrollo, a menudo frente una feroz oposición local.

¿Debería alentarse esto? El Banco no está seguro. “Aplicar el principio de precaución -balancear los riesgos de la seguridad de los alimentos contra la perspectiva de un alivio para el desarrollo y la pobreza- será una tarea difícil, que requerirá un debate más amplio”.

Tercero, el Banco está preocupado por el régimen de derechos de la propiedad intelectual bajo la OMC. ¿Cómo pueden equilibrarse los intereses de los poseedores de patentes con los de los usuarios de los productos? El sistema actual ha fortalecido la mano de las empresas occidentales a expensas de los países pobres. El potencial de un resultado desigual es “preocupante”, dice el Banco. Finalmente, ¿cuales son las perspectivas para la migración global? El informe dice que la desigualdad global, combinada con las tendencias demográficas, crearán una presión aún mayor para la migración. “Manejar esta presión es un desafío mundial”.

El informe concluye que el planeta se enfrentará a desafíos predecibles que aumentarán en intensidad en las décadas por venir. Pero el hecho que el Banco no tenga respuestas oportunas a sus cuatro preguntas sugiere que tomará años, si no décadas, resolverlos. Si el Banco tiene razón, el recurso más precioso, en el próximo medio siglo, podría ser el tiempo

Expectativas

En la próxima conferencia, los líderes van a redactar la "Declaración de Johannesburgo", en la que refirmarán su compromiso de sustentar el desarrollo, pero es poco probable que haya nuevas promesas. "El verdadero examen es si nosotros podemos convencer al mundo de que las grandes conferencias mundiales pueden hacer una diferencia", dijo Nitin Desai, que será el secretario general de la reunión.

Vangelis Vitalis, de la mesa redonda sobre desarrollo sustentable, recuerda: "La cantidad de agua fresca disponible para cada persona en 1950 era de 17.000 metros cúbicos. En 1995, esta cifra había bajado a 7000 metros cúbicos, y ahora está disminuyendo tan rápido que hasta 5 mil millones de personas van a sentir "estrés por el agua" para el año 2020. Cerca del 50% de la reserva de peces está explotada. Más del 20% se halla sobreexplotada o agotada. El área cubierta por los bosques tropicales está desapareciendo al ritmo de cuatro Suizas cada año. La industria forestal mundial recauda US$ 35.000 millones por año en subsidios".

Tales estadísticas ayudan a explicar por qué se limitan las expectativas para la conferencia. Efectivamente, algunos dicen que no sería nada malo si ésta fuera la última reunión donde los gobernantes hicieran compromisos que no pudieran mantener.

La reunión de Johannesburgo está preocupada con cuestiones de desarrollo humano y de supervivencia que van más allá del medio ambiente. Es probable que el resultado de la cumbre sea una declaración política que reafirme los principios de la Declaración de Río y un esbozo del proyecto para su implementación, el cual va a ser orientado a la acción.

Todavía no se sabe si el presidente norteamericano, George W. Bush, va a asistir al evento en Johannesburgo. Washington se está retirando de compromisos multilaterales.
Organizaciones como Friends of the Earth están decepcionadas por lo que describen como un intento de redefinir el desarrollo sustentable lejos de los temas de medio ambiente y de desarrollo, y hacia una campaña norteamericana para un mayor intercambio de liberalización.Algunos funcionarios dijeron que los paises ricos deberían financiar los proyectos de salud, porque la deficiencia sanitaria es uno de los obstáculos para el progreso económico. Por ejemplo, la epidemia del HIV-sida ha cobrado hasta el momento casi tantas víctimas como la "muerte negra" en Europa a mediados del siglo XIV.

A pesar del rechazo de Estados Unidos, el protocolo de Kyoto, clave para reducir las emisiones contaminantes, entrará de todas formas en vigor luego de que Rusia anunció el martes, en la Cumbre, que lo ratificará.

Esa declaración fue considerada, por delegados y ecologistas por igual, como uno de los mayores logros de la Cumbre. Los otros éxitos fueron el acuerdo para reducir a la mitad los 2400 millones de personas sin acceso al agua potable y una promesa de frenar la disminución de las reservas de peces para el 2015.
Ambas metas están incluidas en el plan de acción firmado ayer, que también comprometió a 189 países a proteger la biodiversidad; incrementar el uso de energía renovable y a reducir el número de enfermos de sida y de mortandad en los partos.

Al frente de las críticas, los países menos desarrollados afirman que muy pocas de esas metas podrán ser cumplidas si las naciones industrializadas no aumentan su asistencia financiera al desarrollo y si mantienen sus subsidios agrícolas, que perjudica a sus propios productores.

La ayuda actual de las naciones ricas al mundo en desarrollo es de 54.000 millones de dólares, mientras que los subsidios alcanzan los 311.000 millones de dólares.
Las críticas de los países menos desarrollados y los abucheos de los manifestantes a Powell no fueron más que el cierre de una Cumbre dominada por la tensión, negociaciones trabadas, acalorados debates y decepciones en temas como energía renovable y comercio internacional.

En la sesión de clausura, casi todos los delegados atacaron el plan de acción y, al aprobarlo, aplaudieron tan sólo durante unos 10 segundos.

Incluso, las potencias como la Unión Europea recibieron con frialdad el plan. El premier danés Anders Fogh Rasmussen, presidente provisional de la UE, advirtió "no podemos estar contentos con lo acordado", dijo que podría ser la última reunión de esta magnitud que trata de resolver temas globales.

Así, el encargado de defender la mayor cumbre realizada por las Naciones Unidas en su historia de sus muchas críticas y pocos elogios fue su secretario, Kofi Annan.

"Obviamente la gente esperaba que nosotros resolviéramos todos los problemas aquí. Este es sólo el comienzo", dijo Annan, en referencia a las "expectativas demasiados altas" de ciertos países.

Argentina

Situación Actual

“La profunda crisis que vive hoy la Argentina parece devorarse todo. Sólo existe la coyuntura, lo urgente y lo acuciante. El medio ambiente no es una prioridad ”, señala el ingeniero Carlos Merenson, secretario de Ambiente y Desarrollo Sustentable y uno de los integrantes de la delegación argentina que participó de la Cumbre de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente y el Desarrollo Sostenible que se lleva a cabo en Johannesburgo, Sudáfrica. Durante la décima edición del encuentro, Merenson insistirá ante sus pares en la importancia de la temática ambiental incluso en situaciones de urgencias económicas y sociales como las que atraviesa nuestro país.

“La temática ambiental es normalmente considerada carente de prioridad, sin reparar en que ignorarla puede agravar significativamente estas urgencias”, advirtió el funcionario, que sin embargo reconoce “un gran avance” en la conciencia ambiental argentina desde la primera cumbre, realizada en Río de Janeiro en 1992.
Una de las prioridades para la Argentina, según Merenson, es la eliminación de los subsidios agrícolas del mundo desarrollado, “que multiplicarían por cuatro las exportaciones agrícolas del país”. “Este compromiso, aseguró, permitiría cumplir sin problemas con las obligaciones internacionales sin estar mendigando dinero por el mundo, y además habría recursos suficientes para financiar el camino a la sustentabilidad.” Por otra parte, la consideración exhaustiva de los temas ambientales, según el funcionario, “posibilitará la puesta en marcha de acciones que encierran al mismo tiempo la preservación del ambiente y la satisfacción simultánea de otras carencias sociales, tales como la generación de empleo, la promoción de inversiones, el aumento de la actividad económica y el incremento del ingreso de divisas”. Para Merenson, “la superación de una crisis pasa por el aprovechamiento cabal de las oportunidades emergentes y, en ese sentido, cada sector del quehacer nacional debe extremar la búsqueda de iniciativas factibles y comenzar a ponerlas en práctica”.

Biodiversidad Argentina

La delegación argentina de la Secretaría de Ambiente y Desarrollo Sustentable es de apenas cuatro personas a la que se suman funcionarios de Cancillería y de la embajada argentina en Sudáfrica. El ingeniero Carlos Merenson se encuentra al mando de la comitiva. Desde Johannesburgo dijo cuáles son las características que distinguen su trabajo a diferencia de gestiones pasadas: Hoy la Argentina tiene una gran oportunidad de dejar de aplicar un modelo no sustentable. Ahora los escenarios son distintos y la negociación internacional es muy dinámica. Hoy nuestro país está en el grupo que tiene que estar, con el G77 que le es propio y se encuentra fuertemente unido con sus hermanos.

Según Octavio Pérez Pardo, director nacional de Recursos Naturales y conservación de la biodiversidad la postura argentina fue elaborada en un esquema latinoamericano y caribeño. En sus ejes coincide en la eliminación de los subsidios agrícolas; así, los ingresos de los productores argentinos se podrían multiplicar por cuatro. También se apoya la postura brasileña para que el 10 por ciento de la matriz energética mundial se destine a las energías renovables en el 2010. Este último punto es discutido por los grandes bloques de poder que encontraron una inesperada alianza con el bloque de los países árabes.

El panorama ecológico argentino presenta algunas cuestiones inquietantes aunque no está considerado internacionalmente como dramático. Para Greenpeace Argentina son: inundaciones, sequías, la posibilidad de que se instalen basureros nucleares, la depredación de la merluza y la consecuente alteración de la cadena alimentaria marina, las emisiones de sustancias tóxicas por varias industrias que perjudican la salud de miles de personas que conviven con esas industrias, la presencia de residuos químicos en ríos y cursos subterráneos de agua y suelos.

Claudio Bertonatti, coordinador del departamento de Información y Educación ambiental de la Fundación Vida Silvestre sostiene que no puede dejar de preocuparnos la interacción entre la pobreza y el deterioro ambiental. Ambas se potencian porque es evidente que la destrucción de la naturaleza causa mayor pobreza, porque con menores recursos naturales existen menores oportunidades de subsistencia. Esta gente suele ser la más afectada por el deterioro ambiental y, los más pobres entre los pobres, los más damnificados.

En el ámbito parlamentario la preocupación por las consecuencias ambientales a la que se expone el país es escasa. Oscar González, secretario de la Comisión parlamentaria de Recursos Naturales y conservación del ambiente humano e integrante del ARI, señala que el tema ambiental no figura en las agendas de casi nadie, ni siquiera en la propia labor legislativa y asegura que hay una política de privilegiar los intereses de las empresas por encima de todo. La diputada radical Graciela Gastañaga cree que desde la Argentina debemos insistir en la efectiva puesta en práctica del protocolo de Kyoto y los mecanismos de Desarrollo Limpio previstos allí, y que si bien fue firmado en 1997, aún no fue ratificado por los principales países emisores de gases ni por las grandes potencias.

Emiliano Ezcurra, un activista de Greenpeace Argentina, dice desde Johannesburgo que la organización ecologista comparte el desencanto del resto de las entidades presentes sobre la pobreza de los textos que se están negociando. La Cumbre se desarrolla en un contexto de fuertes presiones de lobby por parte de delegados oficiales, de ONG y fundamentalmente de quienes representan los intereses de empresas. Ellos visitan los bunkers de las delegaciones de los países poderosos: los negocios tienen que seguir echando humo. Un gran interrogante toma forma sobre el telón de la Cumbre, ¿las potencias permitirán el deseado y remanido "desarrollo sustentable" de los países más pobres? En la Cumbre no está en juego eso, dice el Secretario Merenson. Desde su punto de vista, el mundo va a cambiar de rumbo cuando la crisis ambiental global sea ya incontrolable. Aunque se ha encendido una luz de esperanza, señala.

De esta ilusión depende la vida de 1.200 millones de personas que viven con menos de un dólar por día; de 800 millones de los países en vías de desarrollo que no disponen de alimento suficiente; de 985 millones de analfabetos; de más de mil millones que no tienen acceso al agua potable; de 2.400 que no tienen acceso a una estructura sanitaria adecuada; de 325 millones que no van a la escuela. Una gigantesca depredación humana. Las recientes inundaciones en Europa demostraron que no hay un rincón en el mundo que esté a salvo de la depredación ambiental. La luz roja está encendida, en el Sur pero también en el Norte.

Humedales, el agua en peligro

Las aguas interiores y costeras son bastiones de la flora y la fauna y fuentes de agua dulce en todo el planeta. Tras siglos de irresponsabilidad, desde 1971 hay quienes se empeñan en cuidar esos espacios vitales. En la Argentina ya hay 2.666.513 ha protegidas.

La Tierra, paradójicamente, está cubierta en un 70,8% de agua. Pero durante centurias la humanidad pareció empeñada en limar ese porcentaje. Sobre todo, las aguas interiores y costeras. Es decir, lo que los técnicos agrupan con el rótulo de humedales.

Ocupan 570 millones de hectáreas (el 6% de la superficie terrestre), pero fueron considerados espacios marginales que debían conquistarse para la producción o para mejorar las condiciones sanitarias. Así, en nombre del progreso, las ciudades ganaron terreno al río, los cultivos avanzaron sobre llanuras inundables y esteros, los diques convirtieron lagunas en desiertos, carreteras y condominios sepultaron vastos manglares, se drenaron pantanos para acabar con un puñado de mosquitos y se entró a saqueo en las turberas. Se calcula que, de este modo, el mundo perdió la mitad de sus humedales.

Hoy, sin embargo, la enorme importancia que tienen va logrando reconocimiento. No es para menos. Se estima que dos tercios de los peces que nutren la industria pesquera mundial pasan al menos una parte de su ciclo vital en humedales. También les debemos, entre otras cosas, pasturas de cíclica feracidad, fauna y flora de interés comercial, deslumbrantes escenarios turísticos, fuentes energéticas como la turba y material genético de valor estratégico (como el arroz, un alimento básico de más de media humanidad).

Además, regulan inundaciones y sequías, protegen contra fenómenos naturales como tormentas y huracanes, retienen sedimentos y nutrientes, estabilizan microclimas y permiten el transporte por agua. Pero el más conocido es la provisión de agua dulce, un bien que jamás sobró en la naturaleza y que nuestra insensatez está volviendo cada vez más escaso. Su demanda aumentaría un 650% en los próximos 30 años. Si no cuidamos los humedales, el XXI será el siglo de la sed. Urgen, pues, políticas de protección. Uno de los instrumentos más valiosos, en tal sentido, es la Convención sobre los Humedales de Importancia Internacional. Se convocó por primera vez el 3 de febrero de 1971, en la pequeña ciudad iraní de Ramsar, por lo que también se la conoce como Convención de Ramsar, primer tratado intergubernamental que busca conservar los recursos naturales a escala global.

Por ahora le está yendo de maravillas. Arrancó en 1971 con la firma de 18 naciones y 3 años más tarde inauguró la Lista de Humedales de Importancia Internacional con la Península de Coburg (Australia). Hoy tiene 133 miembros y casi 1200 sitios, que conforman un mar de 102,1 millones de hectáreas.

Humedales criollos

La Argentina adhirió a la Convención de Ramsar en 1991. Su primera contribución se produjo al año siguiente. Fueron tres integrantes del Sistema Nacional de Areas Naturales Protegidas: el Monumento Natural Laguna de los Pozuelos (Jujuy) y los parques nacionales Río Pilcomayo (Formosa) y Laguna Blanca (Neuquén).

Con 16.224 ha, Pozuelos es el mayor espejo de la Puna y el escenario de una de las reuniones de avifauna más espectaculares del país (se registraron hasta 26 mil ejemplares de los tres flamencos argentinos). Río Pilcomayo, en pleno Chaco húmedo, atesora un amplio muestrario de ambientes acuáticos e inundables, que comparten -entre otros bichos- el yacaré ñato y el negro, el lobito de río, el carpincho, nuestras tres cigüeñas, varios patos y garzas. Y el Parque Nacional Laguna Blanca, de 11.250 ha, resguarda el cuerpo de agua más importante de la estepa patagónica para la nidificación de aves acuáticas como el cisne de cuello negro, el macá plateado, la gallareta de ligas rojas y el flamenco común.

En 1995 se les sumó la Reserva Costa Atlántica de Tierra del Fuego, el sitio Ramsar más austral del mundo y uno de los más importantes para aves migratorias. También la laguna Llancanelo, en el sudoeste de Mendoza, que durante el estío hospeda alrededor de 150 mil aves acuáticas de 74 especies diferentes. Y a principios de 1997, la Reserva Natural Bahía Samborombón, cuyos 180 kilómetros de costa poseen un inmenso valor como hábitat de alimentación y descanso para migrantes alados.

El ritmo de las designaciones aumentó durante el último lustro. Finalizando 1999, programa de recuperación mediante, se incorporó a la red el vasto humedal que antaño surcaron las balsas de los huarpes laguneros y que el aprovechamiento desmedido del agua por parte de los oasis cuyanos estaba a punto de borrar del mapa: las lagunas y bañados de Guanacache, en la zona limítrofe de Mendoza, San Juan y San Luis. Al año siguiente, Jujuy obtuvo su segundo sitio Ramsar: las lagunas de Vilama, que a 4500 metros sobre el nivel marino sustentan una gran comunidad de aves, generosa en rarezas como el pato puna, la gallareta cornuda y el flamenco de James. Y en octubre de 2001 le llegó el turno a Jaaukanigás (gente del agua, en lengua abipona): 492.000 ha al nordeste de Santa Fe, sobre la planicie de inundación del Paraná Medio, con un rol clave para el funcionamiento del sistema fluvial y una biodiversidad que incluye varias especies amenazadas y la variedad ictícola de la que vive el 50% de la población comarcana.

Los últimos aportes del país a la Lista de Humedales de Importancia Internacional datan de este año. El 18 de enero se aceptó la designación de una muestra de los esteros del Iberá (24.550 ha, en Corrientes), eco-región célebre en el mundo por su singularidad ambiental y su prodigalidad faunística. Y el 28 de mayo, la del fabuloso conjunto que forman los bañados del río Dulce, en Santiago del Estero, y la laguna Mar Chiquita, en Córdoba. La Argentina lleva acumuladas así 2.666.513 ha con el sello Ramsar.

Asignaturas pendientes

¿Cuánto falta enlistar aún dentro de nuestras fronteras? La Dirección de Recursos Ictícolas y Acuícolas, que coordina el Comité Nacional Ramsar, tiene en la mira alrededor de veinticinco sitios más. Entre ellos, pesos pesados como el bañado La Estrella (Formosa), los Bajos Submeridionales (Chaco-Santa Fe), el delta del Paraná (Entre Ríos-Buenos Aires), las bahías Anegada y San Blas (Buenos Aires-Río Negro), el estuario del río Deseado (Santa Cruz) y la Península Mitre (Tierra del Fuego). Pero nuestra mayor asignatura pendiente tiene que ver con otro compromiso. La Argentina está lejos de considerar la sustentabilidad de los recursos naturales -particularmente de los hídricos- en sus planes de desarrollo (más que de planificación, en realidad corresponde hablar de iniciativas fragmentadas).

El mapa entrega sobrados ejemplos. Corrientes y Entre Ríos están transformando sus bañados en campos de arroz. Se están drenando los Bajos Submeridionales (Chaco-Santa Fe) y la depresión del Salado (Buenos Aires) para acrecentar los dominios agropecuarios. La demanda de agua para riego secó las lagunas de Guanacache (Mendoza-San Juan) y amenaza los bañados que rodean Mar Chiquita (Córdoba). El desarrollo urbano y turístico carcome los humedales de la costa bonaerense y la patagónica. Ni siquiera los lagos sudandinos se libran de la contaminación. La actividad minera se expande por el Noroeste sin demasiados miramientos ambientales. Y cada día aparece un nuevo megaproyecto para la Cuenca del Plata.

Nadie se detuvo a evaluar el impacto acumulativo de estos emprendimientos. Tampoco sabemos a qué conducirá la presión sobre los ambientes naturales derivada del dramático aumento de la pobreza en el país. Pero el pronóstico no es precisamente bueno. ¿Qué puede hacer por ellos la Convención de Ramsar? “Pese a que sus términos son genéricos, tiene la virtud de haber desarrollado una serie de instrumentos técnicos que orientan a las partes contratantes y facilitan la protección y el uso racional de los humedales -responde Oscar Horacio Padín, titular de la Dirección de Recursos Ictícolas y Acuícolas (DRIyA), organismo responsable de aplicar la Convención en la Argentina-. Además, su Fondo de Pequeñas Subvenciones está dando pie al desarrollo de importantes proyectos para la defensa de estos ambientes en el país. Y la Secretaría de Ambiente y Desarrollo Sustentable de la Nación, de la cual dependemos, procura fortalecer la coordinación de acciones con los ámbitos provinciales y municipales, convencida de que es posible impulsar la conservación de los humedales por medio del reconocimiento por parte de las comunidades locales de sus valores, beneficios y atributos.”Para dar sentido a estos esfuerzos, economía y ecolología deben confluir en una síntesis capaz de enfrentar los enormes desafíos del mañana y hacer realidad un desarrollo sustentable".

Proyecto de reserva en Yungas

Autoridades salteñas entregaron la propuesta. Para desarrollarla, ya hay 1.600.000 euros comprometidos por el Fondo para el Medio Ambiente. El organismo internacional podría expedirse el mes próximo. La región tiene 1.600.000 hectáreas de bosques, pastizales y parcelas agrícolas.

El secretario de Medio Ambiente de Salta, Francisco López Sastre, entregó el jueves último al comité nacional de la Unesco -que funciona en la Secretaría de Ambiente y Desarrollo Sustentable de la Nación- la propuesta para declarar reserva de biosfera a las Yungas, región distribuida entre Salta y Jujuy, de modo tal de que quede incluida en la red mundial del programa "El hombre y la biosfera", que ya incluye 393 reservas en 94 países, nueve de ellas argentinas.

Para algunos investigadores, la selva de Yungas constituye una región en peligro, con máxima prioridad en América latina para su conservación. Tiene una superficie aproximada de 1.600.000 hectáreas de bosques, pastizales naturales y parcelas agrícolas y barbechos de agricultura migratoria.

El área núcleo abarca el 11 por ciento de la superficie y la integran el Parque Nacional Calilegua; las reservas Potrero de Yala y El Nogalar, en Jujuy, y los parques nacional Baritú y provincial Pintascayu, en Salta. Otro 28% lo conforman zonas de amortiguamiento y el resto son zonas de transición.

En tanto, 140.000 hectáreas permanecen en manos de comunidades indígenas; suman 1500 las familias alojadas en la región, con alrededor de 6600 habitantes dispersos.

Así lo señala la propuesta que el secretario López Sastre entregó al secretario de Ambiente, Carlos Merenson, en Buenos Aires.

Para desarrollar el programa conservacionista existe un aporte comprometido del Fondo para el Medio Ambiente de 1.600.000 euros. Se espera ahora que la respuesta de la Unesco llegue el mes próximo para iniciar los primeros trabajos.

El proyecto se insertará posteriormente en un corredor ecológico, que abarcará desde Bolivia a Tucumán.

El hombre y la naturaleza

Las reservas de biosfera de las Naciones Unidas apuntan a alcanzar un manejo de la interacción del hombre y la naturaleza, para fomentar una relación equilibrada entre la población y su entorno natural y satisfacer las necesidades humanas mediante la promoción del desarrollo ecológico, social y económicamente sustentable.

Para la Argentina, la selva de Yungas tiene suma importancia, ya que casi la mitad de la biodiversidad del país fue encontrada en esa área; además, existen en la región muchas formas de vida únicas y fenómenos ecológicos que no se dan en otras zonas.

El proyecto de declaración resultó ser el fruto de un trabajo de varios meses de los organismos provinciales de Medio Ambiente, de las universidades nacionales de Salta y Jujuy, de la Administración de Parques Nacionales, Greenpeace, la Asociación Yaguareté, la Fundación Pro Yungas y comunidades collas.

Integraron el comité editor Silvia Chalukian, de la Secretaría de Ambiente, y Ricardo Guerra, de Parques Nacionales.

Participaron también el Instituto de Geografía de la Universidad de Buenos Aires y el INTA de Jujuy.

Experiencia piloto

López Sastre destacó esa amplia participación, "una experiencia piloto de manejo sustentable de bosque nativo -aseguró-, que también apunta a la certificación forestal y al desarrollo turístico de la región", que ayudará a la conservación "de uno de los ecosistemas más vulnerables".

Desde Jujuy, el director de Recursos Naturales, Julio Cesar Elle, afirmó que constituye un impulso conjunto de desarrollo sustentable "involucrando nuestras áreas protegidas y planificando acciones que nos permitan conservar este ecosistema tan valorado internacionalmente".

Ranking de medio ambiente

La Argentina no se encuentra tan mal en al menos un ranking mundial, que evaluó el desempeño de 142 países. Está en el puesto número 15 entre los mejor ubicados en cuanto a su sustentabilidad ambiental, según un índice elaborado conjuntamente por las universidades de Yale y de Columbia, de los Estados Unidos, y el Foro Económico Mundial. Incluso, al menos en esta lista, está mejor posicionada que los Estados Unidos.

El primer lugar del ranking lo ocupa Finlandia, seguida por Noruega, Suecia, Canadá y Suiza. Uruguay está sexto. Chile se encuentra en el puesto 35 y los Estados Unidos, en el 45. En el último de todos, el puesto 142, se ubica Kuwait.

La Argentina aparece en el decimoquinto puesto en el índice de sustentabilidad ambiental que tuvo en cuenta 68 variables distintas. Pero nuestro país no está en ese puesto porque se hayan tomado un conjunto de medidas extraordinarias y decisivas que protejan continuamente la salud de sus ecosistemas y de su gente.

Según explicó Daniel Esty, director de un centro de investigación en derecho ambiental de la Universidad de Yale y uno de los que trabajó en el índice, "la Argentina está bastante bien posicionada porque tiene vastos recursos naturales (incluyendo suelos, agua, y diversidad biológica, entre otros recursos) y un desempeño razonablemente bueno".

Sin embargo, Esty advirtió enseguida: "La Argentina no está mejor ubicada porque aún tiene problemas significativos de contaminación del aire en algunas áreas, una débil atención del sector privado en los desafíos ambientales y un rango relativamente bajo en la capacidad institucional para responder al manejo de recursos naturales y a la contaminación".

El ranking de la sustentabilidad ambiental fue elaborado con datos de cada país sobre calidad del aire, del agua y del suelo, así como sobre la biodiversidad y la cantidad de especies amenazadas. También tuvo en cuenta la tasa de fertilidad de la población, los residuos radiactivos, el uso de plaguicidas, la tasa de muerte de chicos por enfermedades respiratorias. Y, entre otros indicadores, no dejaron de lado el sistema científico-tecnológico de cada país ni las acciones que puede realizar más allá de sus fronteras, como su participación en organismos ambientales.

Estará mejor ubicada que EE.UU., que Chile o España, pero lo cierto es que la Argentina tiene muchas cosas por hacer. Según Esty, "necesita desarrollar un régimen regulatorio ambiental que sea más elaborado, atraer al sector privado para que cumpla un rol ambiental más constructivo y fortalecer ampliamente su capacidad de gobierno".

Eso no es todo. Para Esty, quien ha trabajado para la Agencia de Protección Ambiental (más conocida como EPA) de EE.UU., es crucial "reducir los niveles de corrupción y alentar a los grupos ecologistas y a las organizaciones no gubernamentales para que se promocione un debate serio sobre política ambiental".

Al oír que la Argentina está decimoquinta a nivel mundial, funcionarios, científicos y ecologistas de este país se sorprendieron. Y todos —incluido el flamante titular de la Secretaría de Desarrollo Sustentable y Política Ambiental de la Nación, el ingeniero forestal Carlos Merenson— reconocieron que el país está lejos de ser muy "amigable" con su propio ambiente.

Para Merenson, "hay serios problemas como la deforestación de los bosques, la desertificación de los suelos, el agotamiento de los stocks pesqueros y la contaminación por los residuos industriales". Pero, sobre todo, señaló que "en la dirigencia política y empresarial no existe aún la conciencia de lo ambiental como una oportunidad para crecer".

El ecólogo del Conicet y de la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales de la UBA, Jorge Adámoli, consideró que, para evitar la contaminación, "se debería incentivar a las empresas que adoptan políticas ambientales sanas, más que castigar a las que no lo hacen". También, se debería promover que el Estado aproveche el conocimiento que sus científicos y técnicos públicos producen y que le dé más cabida a la gente, que podría monitorear que las "buenas acciones" ambientales se cumplan realmente.

"Que el Estado deje de estar ausente y que vigile que se cumplan las leyes de protección del ambiente", señaló Ricardo Ojeda, investigador en biodiversidad del Conicet en Mendoza, quien destacó que se debe parar el comercio ilegal de fauna silvestre. En tanto, el especialista en economía y ambiente, Héctor Sejenovich, consideró que la Argentina "está usando los recursos naturales que la están posicionando bien a nivel mundial, pero —advirtió— no está generando recursos renovables".

"Aunque el ranking es muy valioso, creo que no se tuvieron en cuenta algunas variables que hubiesen posicionado peor a la Argentina, como la fragmentación de los ecosistemas y la cantidad de especies ya desaparecidas", consideró Javier Corcuera, director general de la Fundación Vida Silvestre Argentina. "Es crucial que los organismos públicos de control ambiental cuenten con recursos financieros y con personal capacitados para que puedan hacer cumplir las regulaciones ambientales".

Desde la óptica de la organización ecologista Greenpeace Argentina, el director ejecutivo Martín Prieto sostuvo que los tres puntos urgentes a tratar: "Que el poder político exija a las empresas que inviertan en tecnologías para reducir la contaminación de aire, suelo y agua. Y que se debata tanto sobre la liberación de organismos transgénicos como la idea de hacer un basurero nuclear en el país".

Cambios ambientales obligan a emigrar a miles de argentinos

La principal causa del desastre ecológico es la manipulación irresponsable de los recursos naturales.

La manipulación irresponsable de los recursos naturales ha causado en las últimas dos décadas el "destierro" obligado de cientos de miles de argentinos obligados a abandonar hogar, tierra, familia, cultura para pasar a formar parte de los que se conocen como "refugiados ambientales".

"Ellos han perdido todo, hasta la sombra, porque mientras en sus lugares de origen tenían árboles para cobijarse, ahora se ven obligados a vivir en páramos con casas de lata y cartón", explicó con resignación Jorge Capatto, titular de la Fundación Proteger.

Mientras el recalentamiento global debido a la emisión de gases de los países muy industrializados cambia el clima del mundo y afecta principalmente a los países del Cono Sur, en la Argentina también hay responsables de los cambios climáticos y otros desastres ecológicos.

Acostumbrado a tratar día a día con desplazados de las zonas de la región del Gran Chaco -que abarca la provincia homónima, gran parte del norte del país, Paraguay y Bolivia-, Capatto consideró que si no se frena el avance de la agricultura sobre los bosques nativos "la situación será todavía más intolerable".

"Los desplazados por las inundaciones en los últimos veinte años es colosal -destacó- y está directamente relacionada con el mal manejo de la cuenca y la desforestación para cultivos como la soja, lo que aumenta el riesgo de sedimentación y la pérdida de las poblaciones ribereñas".

Según el especialista en temas ambientales "esta situación produce no sólo un proceso de desarraigo y aculturización, sino una profunda desintegración familiar y social". Y explicó que los jefes de familia son los primeros en abandonar a los suyos, abrumados por la falta de oportunidades, mientras que las madres solteras con hijos aumentan a medida que las edades -entre 12 y 15 años- descienden.

"Estos son los costos sociales y económicos del denominado desarrollo no sustentable. Los desplazados ambientales van siempre hacia un lugar peor", resaltó Capatto.

Por su parte, el vocero de la Fundación Vida Silvestre, Claudio Bertonati, se refirió al caso de pobladores de las costas del Paraná que debieron abandonar sus hogares a causa de las inundaciones producidas tras la construcción de la represa hidroeléctrica de Yaciretá. "En esa oportunidad no sólo obligaron a la gente a retirarse de su tierra, sino que además dejaron desaparecer seis ruinas jesuíticas bajo las aguas", precisó.

Impacto

El impacto social de esa obra, que obligó al desplazamiento de entre 40 y 50 mil personas, todavía se hace sentir en los barrios periféricos de las grandes ciudades del litoral, como Ituzaingó, al norte de la provincia de Corrientes. La mayoría de esos pobladores vivían en chozas a un lado de la ribera, lejos de cualquier poblado -lo que acrecentó su sentido de aislamiento al ser trasladados a urbanizaciones- y dedicados a la orfebrería con barro. "No tuvieron elección. Se les destruyó su forma de vida por medio de engaños y falsas promesas. Hoy son parias en su propio país", subrayó Bertonati.

Más al sur, en las proximidades de la ciudad de Bahía Blanca, los habitantes de la localidad de Ingeniero White todavía conservan en sus retinas la imagen de una nube tóxica que flotó sobre ellos a mediados de agosto de 2000. "Las secuelas que deja un hecho así son el miedo de vivir en un lugar peligroso y la impotencia de no contar con los medios económicos para poder irse a otro sitio", confesó Alejandro Díaz. Tras el desastre, Díaz y otros pobladores conformaron la ONG Vecinos por la Vida con el objetivo de ejercer un control más estricto sobre las empresas del polo petroquímico.

Las historias se repiten a lo largo y ancho del país, como en la ciudad santafesina de Esperanza, acosada por la contaminación de cromo procedente de una curtiembre. "Yo no nací acá pero amo este lugar, sin embargo me quiero ir porque está en peligro la vida de mi familia", manifestó Julia, una vecina del lugar que pronto pasará a engrosar la lista de los desplazados ambientales.

Marco Legal en la Argentina

Constitución Nacional:

Artículo 41.

Todos los habitantes gozan del derecho a un ambiente sano, equilibrado, apto para el desarrollo humano y para que las actividades productivas satisfagan las necesidades presentes sin comprometer las de las generaciones futuras; y tienen el deber de preservarlo. El daño ambiental generará prioritariamente la obligación de recomponer, según lo establezca la ley.

Las autoridades proveerán a la protección de este derecho, a la utilización racional de los recursos naturales, a la preservación del patrimonio natural y cultural y de la diversidad biológica, y a la información y educación ambientales.

Corresponde a la Nación dictar las normas que contengan los presupuestos mínimos de protección, y a las provincias, las necesarias para complementarlas, sin que aquéllas alteren las jurisdicciones locales.

Se prohíbe el ingreso al territorio nacional de residuos actual o potencialmente peligrosos, y de los radiactivos.

Artículo 43.

Toda persona puede interponer acción expedita y rápida de amparo, siempre que no exista otro medio judicial más idóneo, contra todo acto u omisión de autoridades públicas o de particulares, que en forma actual o inminente lesione, restrinja, altere o amenace, con arbitrariedad o ilegalidad manifiesta, derechos y garantías reconocidos por esta Constitución, un tratado o una ley. En el caso, el juez podrá declarar la inconstitucionalidad de la norma en que se funde el acto u omisión lesiva.

Podrán interponer esta acción contra cualquier forma de discriminación y en lo relativo a los derechos que protegen al ambiente, a la competencia, al usuario y al consumidor, así como a los derechos de incidencia colectiva en general, el afectado, el defensor del pueblo y las asociaciones que propendan a esos fines, registradas conforme a la ley, la que determinará los requisitos y formas de su organización.

Artículo 124.

Las provincias podrán crear regiones para el desarrollo económico y social y establecer órganos con facultades para el cumplimiento de sus fines y podrán también celebrar convenios internacionales en tanto no sean incompatibles con la política exterior de la Nación y no afecten las facultades delegadas al Gobierno federal o el crédito público de la Nación; con conocimiento del Congreso Nacional. La ciudad de Buenos Aires tendrá el régimen que se establezca a tal efecto.

Corresponde a las provincias el dominio originario de los recursos naturales existentes en su territorio.

Leyes que nos faltan

A partir de los resultados del ranking "verde", se puso en evidencia que a la Argentina le falta aún un conjunto de leyes de protección del ambiente. Algo que se ha demorado más de seis años: en 1994, los constituyentes que reformaron la Constitución Nacional establecieron un artículo —el 41— que habla sobre el derecho a vivir en un ambiente "sano".

"Ese artículo ya debería estar en marcha a través de leyes que determinen los presupuestos mínimos y de una política ambiental, pero no se evolucionó para nada en ese camino", opinó el abogado constitucionalista Daniel Sabsay, director ejecutivo de la Fundación de Ambiente y Recursos Naturales. "Muy por el contrario —sostuvo—, a lo largo de estos últimos años, se fue licuando el poder de policía de la secretaría de ambiente".

Por su parte, asesores de la senadora Mabel Müller informaron que "se está por sancionar una ley general del ambiente y una ley integral de aguas. Ya se aprobaron algunas leyes sobre recursos mineros y residuos radiactivos".

La lucha contra el recalentamiento del planeta

El problema del calentamiento global del planeta aguarda decisiones de los gobernantes de cada nación. Todavía, el principal acuerdo que se realizó —llamado protocolo de Kyoto— debe ser puesto en funcionamiento, pero aún no todos están dispuestos a ratificarlo. Hoy, los ministros de Medio Ambiente de la Unión Europea, presididos por el titular español de esta cartera, Jaume Matas, acordarán la ratificación del protocolo de Kyoto para hacer frente al cambio climático.

"Existe una voluntad política fuerte en favor de la adopción de esta decisión", según fuentes del Consejo, que precisaron a la agencia EFE que el objetivo de los Quince es acelerar los trabajos para que el Protocolo pueda entrar en vigor antes de la Cumbre sobre Desarrollo Sostenible, que se celebrará el próximo agosto en Sudáfrica.

El protocolo prevé una reducción del 8 por ciento de las emisiones de gases causantes del recalentamiento del planeta en el período 2008-2012, tomando como referencia los niveles de 1990. Esta última condición, la de fijar los índices de 1990, es la que ha provocado una reserva de la delegación danesa, que argumenta que ese año fue especialmente lluvioso, por lo que Dinamarca importó una gran cantidad de energía eléctrica, lo que provocó que sus emisiones de gases fueran más bajas de lo habitual.

Sin embargo, Estados Unidos ya anunció el año pasado que no ratificará el Protocolo. Dos semanas atrás, el presidente George W. Bush anunció un plan alternativo consiste en un sistema de créditos fiscales para empresas e individuos por un monto superior a los 4.500 millones de dólares. El jueves, el ministro de ambiente de Australia, David Kemp reconoció que apoyará el plan ambiental de Bush porque "no derrumbará las economías de países como EE.UU. y Australia".

COFEMA

En el año 1990 se comienzan a realizar una serie de reuniones de representantes ambientales de las provincias. El Consejo Federal de Medio Ambiente, como tal, recién se constituye en la tercera de esas reuniones, el 31 de agosto de 1990, siendo el instrumento formal un Acta Constitutiva suscripta en la Ciudad de La Rioja por representantes de doce provincias.

Actualmente lo componen la Secretaría de Ambiente y Desarrollo Sustentable como representante del gobierno nacional, todos los gobiernos provinciales y el de la ciudad autónoma de Buenos Aires a través de sus representantes, responsables de los organismos ambientales provinciales.

El COFEMA fue reconocido por los gobernadores, en el Pacto Federal Ambiental, como instrumento válido para la coordinación de la política ambiental.

Tiene como objetivos relevantes el formular una política ambiental integral y coordinar estrategias, planes y programas de gestión regionales y nacionales, propiciando políticas de concertación como modo permanente de accionar, con todos los sectores de la sociedad involucrados en la problemática ambiental.

Su estructura organizacional contempla la realización de Asambleas Ordinarias, aproximadamente cada tres meses, está previsto que emitan resoluciones y recomendaciones.

La Secretaría Ejecutiva está formada por un presidente, un vicepresidente y representantes de las seis regiones que reconoce el COFEMA: NOA, NEA, Centro, Nuevo Cuyo, Comahue y Patagonia.

Está asistido por una Secretaría Administrativa que ejerce la SDSyPA y que está dentro del Area de Coordinación COFEMA.

Otros Organismos:

Dirección de Infracciones Ambientales (Directora a cargo: Dra. María Inés Duaygües)

Responsabilidad Primaria y Acciones: Sustanciar en la esfera administrativa las actuaciones previas a la aplicación de las sanciones previstas en las leyes de las que en el aspecto ambiental la jurisdicción sea autoridad de aplicación.

    • Sustanciar los procesos administrativos para la investigación de los hechos sobre cuyo conocimiento y sanción la jurisdicción es autoridad competente, asegurando el derecho de defensa de los presuntos infractores, posibilitando su efectiva participación en el procedimiento, respetando la publicidad del mismo, la oportunidad del administrado de expresar sus razones antes de la emisión del acto administrativo sancionatorio, el derecho de ofrecer y producir prueba y de controlar la producción de la substanciada por la Administración.

    • Notificar a los infractores las faltas o irregularidades detectadas que se atribuyen, evaluar las pruebas ofrecidas y substanciar las informaciones sumarias.

    • Requerir de organismos públicos y privados la información necesaria para elucidar los planteos de defensa presentados por los infractores.

    • Requerir de los sectores técnicos el nombramiento de peritos para su directa participación en los procedimientos instructorios de las infracciones cuando ello sea necesario para la especificidad de las mismas.

    • Redactar los proyectos de resoluciones condenatorias o absolutorias que pongan fin al proceso instructorio de las infracciones.

Notificar las resoluciones absolutorias o condenatorias que, con apoyo en el procedimiento efectuado disponga la jurisdicción.

Dirección de Control de la Contaminación (Director: Ing. Carlos M. Arselli).

Responsabilidad Primaria y Acciones: Realizar las funciones operativas derivadas del poder de policía en materia de control de la contaminación, en lo que hace a la calidad de las aguas naturales, superficiales y subterráneas y de todo tipo de vertidos de establecimientos industriales y especiales, incluidos los peligrosos, arrojados directa o indirectamente a un recurso hídrico.

    • Aplicar toda norma legal cuyo objetivo específico sea el control de la contaminación, así como también elaborar y proponer la modificación de las ya existentes cuando ello corresponda.

    • Participar de los estudios e investigaciones vinculados a la prevención y control de la   contaminación.

    • Recopilar información y brindar asistencia técnica a Organismos Públicos en lo referido al control de la   contaminación del agua, aire y del suelo.

Control de la Contaminación Hídrica Industrial

La Secretaría de Ambiente y Desarrollo Sustentable, ejerce el poder de policía en materia de contaminación hídrica industrial asignado por los Decretos Nacionales 776/92 y 674/89 a través de esta Dirección.

Jurisdicción

Alcanza a todos los establecimientos industriales y/o especiales que produzcan en forma continua o discontinua vertidos residuales o barros originados por la depuración de aquellos conductos cloacales, pluviales o a un curso de agua y que se encuentren radicados en: Capital Federal y en los partidos de la Provincia de Buenos Aires acogidos al régimen de la ex Empresa Obras Sanitarias de la Nación que se indican a continuación: General San Martín, La Matanza, Morón, Hurlingham, 3 de Febrero, San Fernando, San Isidro, Vicente Lòpez y Tigre cualquiera sea el destino de sus vertidos. Para los partidos de Almirante Brown, Avellaneda, Berazategui, Esteban Echeverría, Ezeiza,Florencio Varela, Lanús, Lomas de Zamora y Quilmes, cuando utilicen directa o indirectamente una red externa de desagües cloacales o cloaca máxima operada por Aguas Argentinas. Asimismo serán alcanzados  los establecimientos industriales y/o especiales radicados en los partidos señalados precedentemente y que pese a no generar vertidos industriales posean circuitos cerrados de cualquier tipo de líquidos y/o barros, o circuitos abiertos de refrigeración.

Programa Nacional de Asistencia Técnica a Municipios

La Dirección Nacional de Ambiente Humano lleva adelante la coordinación de la Asistencia Técnica a Municipios cuyo objetivo prioritario es promover el Desarrollo Local Sustentable. El Programa ha sido declarado de Interés Federal por el Consejo Federal de Medio Ambiente (COFEMA).

Objetivos:

  • Generar un ámbito de respuesta a las problemáticas ambientales locales.

  • Posibilitar y gestionar la capacitación de los recursos humanos existentes en los gobiernos locales.

  • Sensibilizar a las autoridades municipales en la problemática ambiental y presentar lineamientos que permitan un posterior diseño de políticas y gestión ambiental local.

  • Movilizar a la población de los municipios participantes en la búsqueda de soluciones ambientales. Movilizar a la población de los municipios participantes en la búsqueda de soluciones ambientales.

  • Desarrollar un banco de datos de experiencia municipales y de gestión ambiental.

  • Seguimiento y evaluación de las acciones de los gobiernos locales.

  • Difusión de las experiencias exitosas en otras regiones con problemáticas semejantes.

Unidad Formulación e Implementación de Proyectos y Programas Socio-ambientales

(Responsable: Dra. Margarita Romano Yalour, Colabora en las actividades de esta unidad la Lic. Marisa Venero).

La Unidad Formulación e Implementación de Proyectos y Programas Socio-ambientales comprende acciones relativas a asistencia técnica a organizaciones solidarias, a Municipios y otros grupos comunitarios y o barriales interesados en formular y ejecutar proyectos y programas socio ambientales, que se traduzcan en un mejoramiento de la calidad de vida en el marco del desarrollo sustentable.

Asimismo se propende hacia la búsqueda de líneas de financiamiento nacional, regional e internacional, ayudando a los interesados a formular correctamente los proyectos, a adaptarse a los lineamientos institucionales establecidos por las agencias donantes y a difundir los aspectos y o temas prioritarios a ser abordados.

Articula con otras areas como las de la Participación de la Sociedad Civil y la lucha contra la pobreza en tanto recibe propuestas de proyectos de las organizaciones solidarias.

Diseña y ejecuta cursos de capacitación para difundir un Kong How específico relativo a las etapas que debe transitar cada solicitante de recursos, desde la identificación del problema hasta la confección de un presupuesto, así como la evaluación de los resultados esperados.

Otros Proyectos:

  • La República Argentina ha recibido, en el año 1999, un préstamo del Banco Internacional de Reconstrucción y Fomento por un monto equivalente a US$18.000.000 para sufragar parcialmente el costo del Proyecto "Gestión de la Contaminación" que se ejecuta en el ámbito de la Secretaría de Ambiente y Desarrollo Sustentable del Ministerio de Desarrollo Social, y se destinan los fondos de este préstamo a la adquisición de los bienes y la contratación de las obras y servicios previstos en el marco de este Proyecto.

  • El principal objetivo es fortalecer la capacidad de la Secretaría de Ambiente y Desarrollo Sustentable para adoptar, pilotear y generar iniciativas e instrumentos que permitan encarar con mayor eficiencia los problemas prioritarios que atraviesa el país en materia de contaminación.

  • A través de experiencias piloto que tratan temas específicos en ámbitos territoriales concretos, el Proyecto proporciona modelos de trabajo que combinan un mejor entendimiento de calidad ambiental con acciones consensuadas, tanto con la iniciativa privada, como con gobiernos provinciales y municipales.

  • La Secretaría a través del Proyecto Gestión de la Contaminación, ha impulsado la colaboración con los organismos provinciales y municipales, así como también con el sector privado promoviendo la coordinación de la política ambiental nacional.

  • De esta manera, se están fortaleciendo las relaciones institucionales ambientales a partir de actividades de capacitación, ejecución de experiencias piloto, elaboración conjunta de propuestas y coordinación de actividades, incluyendo en algunos casos, la participación del sector empresario y de organismos no gubernamentales.

  • Existe un acuerdo de mutua colaboración con los gobiernos provinciales para participar en la ejecución de las actividades propuestas.

  • La firma de diversos Convenios de Cooperación y Actas Complementarias entre la SDSyPA y la Provincia/Municipio permiten motorizar en forma conjunta las prioridades ambientales regionales y definir las tareas a seguir en relación a las necesidades ambientales que manifiesta cada una.

  • A tal efecto en el transcurso de este año fueron firmados los Convenio de Implementación Conjunta con la Provincia de Salta el 14 de junio; con los municipios de Zárate y Campana el 07 de agosto; con la Provincia de Chubut el 08 de agosto y con la Provincia de Santa Cruz el 03 de octubre.

    • En una Resolución final dictada por Defensoría del Pueblo se propuso:

    • a) Intensificar el control por medio de monitoreos periódicos sobre la calidad físico química del agua del lago y efluentes con análisis que demuestren con números concretos la situación.

    • b) Fijar un criterio de calidad del agua riguroso, en base a las normas de la O.M.S.

    • c) Regular las actividades recreativas acuáticas prohibiendo el uso de lanchas y pesca por explosivos y efectivizar los sistemas de control. En este tema existe buena legislación comparada con una tendencia creciente a la erradicación total de deportes recreativos en lagos de los cuales se capta agua para abastecer poblaciones.

    • d) Ejercer un control sobre los desagues cloacales de establecimientos privados y públicos y de asentamientos agropecuarios.

    • e) Efectuar prohibición y control de volcamiento de aguas con pesticidas e insecticidas desde los bañaderos de ganado hacia el lago y efluentes.

    • f) Impulsar una campaña de control de incendios toda vez que las escorrentías sobre las laderas de los cerros que llegan al lago son una fuente de nutrientes en particular nitrógeno.

    • g) Planificar con rigor todo nuevo loteo para evitar el desequilibrio en la urbanización.

    • h) Erradicar los basurales a cielo abierto instando a todos los municipios de las localidades a reemplazándolos por el de relleno sanitario o recirculación integral.

    • h) Dar capacidad operativa a los Comité de Cuenca.

    • Se aconsejó que estas medidas fueran acompañadas por leyes actualizadas que pusieran en vigencia tasas e impuestos diferenciales para gravar las actividades turísticas, agropecuarias e industriales, permitiendo beneficiarse con ellas a quienes actúen en forma responsable.

    • El uso de estos nuevos instrumentos ya han demostrado su eficacia en otros países para lograr cambios de actitud en los empresarios y mas aún si se diseña un Programa de Educación Ambiental que permita explicarles que es menos costoso construir una planta de tratamiento de líquidos contaminantes que pagar elevados impuestos.

    • Finalmente se aconsejó elaborar y promulgar normas actualizadas en materia de Evaluación de Impactos y que contemplen el Análisis Costo Beneficio socio-ambiental, las externalidades negativas y los derechos de las generaciones futuras al uso del recurso, por que sin una red jurídica de contención de las acciones humana es imposible que medida alguna pueda aplicarse, por buena y lógica que ella sea.

    • Pacto Federal Ambiental

    • En la ciudad de Buenos Aires, capital de la República Argentina, a los cinco días del mes de Julio del año mil novecientos noventa y tres.

    • En presencia del Señor Presidente de la Nación Dr.Carlos Saúl Menem, Sr.Ministro del Interior Dr.Gustavo Beliz, la Señora Secretaria de Estado de Recursos Naturales y Ambiente Humano Ing.María Julia Alsogaray, se reúnen los Señores Gobernadores de las Provincias de Buenos Aires, Catamarca, Córdoba, Corrientes, Chaco, Chubut, Entre Ríos, Formosa, Jujuy, La Pampa, La Rioja, Mendoza, Misiones, Neuquén, Río Negro, Salta, San Juan, San Luis, Santa Cruz, Santa Fé, Santiago del Estero, Tierra Del Fuego, Tucumán, . y el Señor Intendente de la ciudad de Buenos Aires Dr.Saúl Bouer.

    • Las autoridades signatarias declaran:

    • Considerando:

    • Que la preservación, conservación mejoramiento y recuperación del Ambiente, son objetivos de acciones inminentes que han adquirido dramática actualidad, desde el momento en que se tomado conciencia de que el desarrollo económico no puede estar desligado de la protección ambiental.

    • Que esta situación compromete, no sólo a todos los estratos gubernamentales de la República, sino también a cada uno de los ciudadanos, cualquiera, fuere su condición social o función.

    • Que la voluntad reflejada en el Pacto Federal firmado en la ciudad de Luján, el .24 de mayo de 1990, y los compromisos contraídos ante el mundo en la CONFERENCIA DE LAS NACIONES UNIDAS PARA EL, MEDIO AMBIENTE y DESARROLLO (CNUMAD-92), hacen indispensable crear los mecanismos federales que la Constitución Nacional contempla y, en cumplimiento de ese compromiso, resulta oportuno reafirmar el espíritu y la acción federal en materia de Recursos Naturales y Medio Ambiente.

    • En Consecuencia:

    • La nación y las provincias aqui representadas acuerdan:

    • I - El objetivo del presente acuerdo es promover políticas de desarrollo ambientalmente adecuadas en todo el territorio nacional, estableciendo Acuerdos Marco entre los Estados Federados y estre éstos y la Nación, que agilicen y den mayor eficiencia a la preservación del ambiente teniendo como referencia los postulados del "Programa 21" aprobado en la CONFERENCIA DE LAS NACIONES UNIDAS PARA EL MEDIO AMBIENTE Y DESARROLLO (CNUMAD'92).

    • II - Promover a nivel provincial la unificación y/o coordinación de todos los organismos que se relacionen con la temática ambiental, concentrando en el máximo nivel posible la fijación de la políticas de Recursos Naturales y Medio Ambiente.

    • III - Los Estados signatarios reconocen al Consejo Federal de Medio Ambiente como un Instrumento válido para la coordinación de la política ambiental en la República Argentina.

    • IV - Los Estados signatarios se comprometen a compatibilizar e intrumentar en sus jurisdicciones la Legislación Ambiental.

    • V - En materia de desarrollo de una conciendia ambiental los Estados signatarios se comprometen a impulsar t adoptar políticas de educación, investigación científico-tecnológica, capacitación, formación y participación comunitaria que conduzcan a la protección y preservación del ambiente.

    • VI - Los Señores Gobernadores propondrán ante sus respectivas legislaturas provinciales la ratificación por Ley del presente acuerdo, si correspondiera.

    • VII - El Estado Nacional designa ante el Consejo Federal de Medio Ambiente, para la implementación de las acciones a desarrollarse a efectos de cumplimentar los principios contenidos en este Acuerdo, a la Secretaría de Recursos Naturales y Ambiente Humano de la Nación.

    • Contaminación del Riachuelo y del Río Matanza

    • 1) Introducción:

    • El objeto de este estudio es la formulación del Plan Ambiental y el Manejo de la Cuenca Hídrica del río Matanza - Riachuelo.

    • 2) Descripción:

    • La Cuenca del río Matanza - Riachuelo está ubicada dentro de la llanura Chacopampeana, caracterizada por un paisaje de llanura que se desarrolla por debajo de los 35 mts. sobre el nivel del mar. Su clima es templado húmedo. La media anual de las precipitaciones es de 1047 mm / año, concentrándose la mayoría en las estaciones de verano y otoño. El caudal mínimo es aproximadamente de 2.90 m3 / seg., mientras que el máximo ronda los 1000 m3 / seg.

    • La llanura alta ocupa las divisorias de agua de la cuenca y en ella predominan lagunas pequeñas, bañados intermitentes no conectados a la red de drenaje desarrollada. La llanura intermedia es la zona de mayores pendientes, hasta 2 mts./Km y posee una red de drenaje integrada y densa. La llanura baja es una superficie plana de escasa pendiente topográfica (0,5 mts./Km), que constituye la llanura actual de inundaciones y muestra un notable ensanchamiento hacia la desembocadura.

    • La cuenca tiene una población de 3.000.000 de habitantes. Abarca parte de la Capital Federal y de 11 partidos de la Provincia de Buenos Aires. Su población se encuentra entre las de más bajo nivel de vida en el Gran Buenos Aires, en condiciones sociales precarias.

    • Desde el punto de vista ambiental las zonas más críticas de la cuenca son la zona portuaria del Riachuelo y la zona altamente industrializada a lo largo del río desde su desembocadura hasta cerca de Villa Diamante y Fiorito, así como la concentración de "villas miserias" que ocupan un área bastante extensa en las cercanías de Villa Fiorito, Villa Diamante, Villa Albertina y los Puentes Pueyrredón y Avellaneda. Los basurales en los alrededores del Mercado Central, con también zonas críticas. Desde el punto de vista de su calidad, el Río Matanza - Riachuelo puede dividirse en tres tramos:

      • TRAMO 1 Desde sus nacientes hasta las desembocadura del Arroyo Chacón, donde el Río Matanza tiene una calidad aceptable.

      • TRAMO 2 Entre el Arroyo Chacón y el Arroyo Ing. Rossi, aproximadamente donde comienza su rectificación.

      • TRAMO 3 Desde donde comienza su rectificación hasta la desembocadura del Riachuelo. En este tramo el río está completamente contaminado y existe una pronunciada influencia del efecto de las mareas.

      • De acuerdo a distintos estudios realizados, los análisis indican las siguientes características de calidad del curso:

        • TRAMO 1 El río muestra pocos signos de contaminación. El curso se halla ubicado en un área de población y establecimientos industriales dispersos. Hay una concentración aceptable de oxígeno disuelto y la DBO5 es menor de 20 mg/l.

        • TRAMO 2 A partir de la desembocadura del Arroyo Cañuelas y el Arroyo Chacón, receptores de importantes efluentes industriales con tratamiento inadecuado o inexistencia, desciende bruscamente su calidad. Esta situación se ve agravada con la desembocadura del Arroyo Morales, el tributario de mayor caudal y también receptor de descargas industriales.

        • TRAMO 3 Posteriormente, el río presenta una leve recuperación que le permite mantener condiciones aeróbicas. Esta situación se mantiene en el primer tramo del canal rectificado hasta la desembocadura del Arroyo Santa Catalina, donde se transforma prácticamente en un curso cuya calidad se asemeja a un líquido cloacal en condiciones anaeróbicas. Asimismo, a partir del cruce de la Autopista Ricchieri, se ha detectado un aumento brusco en la concentración de cloruros durante la temporada estival, motivada por los desagües de las piletas de centros recreativos que utilizan agua salada.

        • Las fuentes de contaminación más importantes son:

          • las aguas domiciliarias cloacales,

          • las aguas pluviales contaminadas con la suciedad de las zonas urbanas,

          • las industrias,

          • los residuos sólidos, etc.

          • A) Las aguas domiciliarias incluyen no sólo los componentes fecales y los residuos de la preparación de alimentos, sino también el uso de productos de limpieza. Los desagües cloacales del Conurbano que incluyen la planta de tratamiento de OSBA de Cañuelas, la Sudoeste de Aguas Argentinas y un desborde de la segunda cloaca máxima de Aguas Argentinas mandan directamente al Río Matanza un caudal medio diario de alrededor de 350.000 m3 / día.
            El porcentaje de habitante con servicio de cloacas en la cuenca está en el orden de 45%, o sea que existen aproximadamente 1.200.000 habitantes sin servicio de cloacas, que descargan en tanques sépticos o en letrinas con pozos negros.
            B) La contaminación natural de los desagües pluviales, o sea las fuentes de contaminación de escorrentía superficial en áreas urbanas incluyen las deposiciones húmedas y secas de los contaminantes del aire, debe contarse la considerable cantidad de industrias en la cuenca que descargan sus aguas servidas en el sistema de desagüe pluvial. Asimismo las conexiones ilegales de desagües cloacales domiciliarios en el sistema de desagüe pluvial, contribuyen con valores desconocidos al deterioro del Río Matanza, no sólo con materia orgánica, nitrógeno y fósforo, sino también con una amplia gama de sustancias químicas contaminantes. Estos valores descargados en el río son cuantitativamente desconocidos.
            C) La cuenca de la industria evidencia un estacionamiento tecnológico y un estado ambiental deficiente. En la mayoría de los casos las aguas residuales se vierten sin depuración al río, o colectores de líquidos cloacales y pluviales y, en muchos casos, el suelo, conjuntamente con residuos sólidos tóxicos y peligrosos. Es notoria la falta de cumplimiento por las industrias de la legislación normativa existente, la que se manifiesta en todo el ámbito de la cuenca.

          • D) Los residuos sólidos de la cuenta no son tratados y se efectúa una disposición final en rellenos sanitarios o en basurales a cielo abierto. Los basurales a cielo abierto tienen un evidente efecto negativo sobre el medio ambiente y puede afectar recursos naturales vitales para los seres humanos. Un problema generalizado en la cuenca es la disposición clandestina e incontrolada de residuos en la vía pública, estimándose que el volumen total de los basurales a cielo abierto está en el orden de los 900.000 m3.

            3) Condiciones Generales de la Cuenca
            Las condiciones medio ambientales del río mismo se pueden calificar tanto en la función de la calidad del agua y los sedimentos como de la condición sanitaria del puerto. Esencialmente los tributarios y el cauce principal del Río Matanza en la zona rural están solo ligeramente contaminados, mientras que la parte media y los tributarios afectados por las áreas urbanas en expansión están fuertemente contaminados aún cuando el área tributaria tenga sólo una fracción urbana.

          • Finalmente, la parte inferior del río Matanza - Riachuelo y el área portuaria están altamente contaminados, apareciendo en zonas extensas líquidos cloacales crudos y fuertes olores. Se ha identificado la presencia de amoníaco con muy altas concentraciones en la zona contaminada. Se estima asimismo que los sedimentos depositados en los tramos inferiores del río y en la zona portuaria contienen un grado elevado de metales pesados y compuestos orgánicos.

          • Las escasas mediciones realizadas indican que los niveles de contaminación, presencia de hidrocarburos totales y pesticidas organoclorados, son mucho más elevados que los que normalmente se encuentran sobre sedimentos salobres o de aguas frescas.

          • Aproximadamente el 65% de la población de la cuenca tiene acceso a agua suministrado por la red pública, lo que implicaría que hay más de 1.000.000 de habitantes que están suministrados por pozos propios, camiones cisternas, recolección de agua pluvial, etc. Actualmente, el suministro público proviene tanto de tomas de agua artificial como de perforaciones de agua subterránea.

          • Por causa de la implantación industrial, el vertido de residuos y falta de sistemas cloacales en parte de la cuenca, existe un gran número de terrenos potencialmente contaminados, lo que puede tener impactos importantes en las aguas subterráneas, las aguas superficiales y en los suelos.

          • Desde las piletas de Ezeiza hasta la desembocadura se observan en la superficie del río material flotante de residuos sólidos, aceites y grasas. Este material constituye un factor importante en el deterioro de las condiciones esteticas y ambientales del río y de las áreas ribereñas.

            4) Sectores Industriales

          • Del total damnificado de industrias que vierten a cauce superficial (647 de un total de 766) la industria está concentrada dependiendo de los caudales diarios de aguas vertidas en los sectores de cárnicas y lácteas (21.4%, químicas, farmacéuticas y petroquímicas (29.4%), papeleras y textil (11.26%), curtiembres (3.3%), metalúrgicas (6.9%), y otras actividades (28%).

            5) Diagnóstico financiero

          • La impresión que se obtiene al analizar las múltiples fuentes locales de financiamiento vinculadas al manejo de la cuenca, es la gran dispersión de entes y organismos inconexos entre si que llevan a cabo acciones aplicando recursos financieros de variada fuente (nacionales, provinciales o municipales, crediticios, donaciones internacionales, tasas, cargos y multas aplicadas al sector privado, etc.).

          • Se detectó que para los proyectos ya decididos en la actualidad por la Nación, la Provincia y la Municipalidad de la Ciudad de Buenos Aires se dispone de un presupuesto total, destinado a saneamiento ambiental de aproximadamente $340 millones, de los cuales cerca de $90 millones estarían disponibles para el área de la cuenca del río Matanza - Riachuelo.

          • Además de ese valor, se pueden esperar recursos provenientes de los derechos especiales por efluentes industriales y multas a cobrar a establecimientos industriales que vierten efluentes. Aunque se cumpliese con la normativa vigente, las penalidades por contaminación son mínimas, lo cual desalienta a las empresas privadas del área a realizar inversiones en plantas de tratamiento.

          • Se puede contar con fuentes de financiamiento de organismos internacionales, que presentan ciertas ventajas respecto a plazos, montos, tasas de interés y prioridad que se asigna actualmente a los proyectos ambientales y de saneamiento dentro de los organismos internacionales de crédito, lo que facilitaría el logro de estas fuentes de recursos.

            6) Estado actual de instalaciones de tratamiento

          • La industria de la Cuenca Matanza - Riachuelo se caracteriza por un estancamiento tecnológico y un estado ambiental deficiente. Las aguas residuales se vierten, sin depuración y en la mayoría de los casos, al río, a red de líquidos cloacales y pluviales y al suelo y en muchas ocasiones, conjuntamente con residuos sólidos y tóxicos peligrosos. La falta de cumplimiento por parte de las industrias de la legislación y normativa existente es notoria y manifiesta en todo el ámbito la cuenca.

          • Las instalaciones de tratamiento existentes no funcionan o bien no han sido dimensionadas para las aguas que han de tratar actualmente. La información disponible de actividad y procesos industriales, así como caracterización de efluentes industriales, es muy escasa y requiere posteriores estudios de caracterización y relevamiento.

          • Los vertidos industriales son un factor crítico en la contaminación de la Cuenca ya que representan aproximadamente un tercio de la carga orgánica total vertida a aguas superficiales y son además la fuente principal de sustancias y compuestos tóxicos.

          • Proyecto de Clasificación y Disposición Final de Residuos Sobrenadantes extraídos del Riachuelo

          • Consideraciones Generales:

          • En el marco del Plan de Gestión Ambiental y Saneamiento de la Cuenca Hídrica Matanza-Riachuelo, se han encarado tareas de limpieza de la superficie del curso de agua en el tramo comprendido entre el Puente Colorado y la Vuelta de Rocha.

          • Estas acciones comprenden la extracción de residuos sólidos y semisólidos sobrenadantes, los que luego del proceso de extracción deben ser dispuestos conforme su constitución y según lo determinado por las normas en vigencia en las jurisdicciones comprendidas por la cuenca. A los efectos de establecer las formas de disposición admisibles se requiere una definición previa de la calidad o tipo de material que se extrae. De este modo se busca diferenciar aquellos residuos que reúnan las condiciones para ser considerados de tipo domiciliario y por lo tanto aptos para su disposición final en rellenos sanitarios, de aquellos otros en los que no se cumplen los requisitos que las normas establecen para esta forma de disposición. En particular nos referimos a aquellos que pueden ser asimilados a residuos peligrosos y para los que se han establecido formas específicas de transporte, tratamiento y disposición final.

          • Lo antes expuesto se encuadra en lo normado por la Ley 9.111 que regula la disposición final de residuos en el Area Metropolitana Bonaerense, en la Ley Nacional 24.051 de “Residuos Peligrosos” y su Decreto Reglamentario el Nº831/93, y en la Ley de la Provincia de Buenos Aires Nº11.720 de “Residuos Especiales” y el Decreto Nº806/97 que la reglamenta.

          • Se procede entonces a encarar un trabajo de caracterización de esos residuos tal que permita asegurar que reúnen las condiciones adecuadas para su disposición final en relleno sanitario o, en caso contrario y establecido su carácter peligroso, se los categorice y defina el tipo de tratamiento que deben recibir. Este es el objeto final para el que se ha convocado a la Dirección de Control de la Contaminación del INA y para el que se formula el procedimiento que presentamos.

          • La identificación y caracterización de residuos puede efectuarse conforme lo establece el Anexo IV del Decreto 831/93 pero, ello no obstante, uno de los principales obstáculos que se observan para llegar a esa caracterización y según esos lineamientos, está en la naturaleza heterogénea de la composición físico-química del material, y de las fuentes, así como por encontrarse los mismos en un medio que es además variable en el tiempo. Esto significa que la constitución de esos residuos puede ser modificada por el volumen de vertidos en cada fuente, por la periodicidad del vuelco y por dilución. Y esta dilución a su vez, está influenciada por las condiciones meteorológicas capaces de variar el caudal del río y el sentido de circulación de las aguas. También se deberá considerar que en el mismo cauce ocurren vertidos de efluentes líquidos de origen industrial, cloacal u otros los que son capaces de conferir sus propiedades al residuo sólido y semisólido sobrenadante en el mismo curso.

          • En el Anexo IV al que se ha referido se indican dos procedimientos para la identificación de residuos: uno en base a listados como el que obra en el Anexo I de la Ley 24.051, o bien sobre la base de características de riesgo. En razón de la naturaleza heterogénea en composición y el origen impreciso de los residuos condiciones que hemos destacado, se estimó conveniente proceder a la caracterización a partir de una de las características de riesgo, la “lixiviabilidad” por la que “se identifican aquellos residuos que, en caso de ser dispuestos en condiciones no apropiadas pueden originar lixiviados donde los constituyentes nocivos de dichos residuos alcancen concentraciones tóxicas” (Anexo IV Dec. 831/93).

          • Con este criterio se consideran los parámetros señalados en ese Decreto y cuyas concentraciones límites se establecen en los Anexos V y VI del mismo, y que son por otra parte los que adopta el CEAMSE para la recepción de residuos domiciliarios en un relleno sanitario. Por otra parte y atendiendo a la variabilidad temporal esperable en la composición de los residuos extraídos, el proceso de caracterización requiere incorporar un concepto de monitoreo permanente y a su vez un procedimiento en el cual el diseño del muestreo debe ser particularmente considerado.

          • Criterios adoptados para la caracterización:

          • La diversidad e imprecisión del origen de los residuos acumulados en un determinado punto de extracción y la consecuente heterogeneidad de su composición hacen no viable una clasificación y separación "in situ" por homogeneidad del estado físico.

          • La identificación de residuos peligrosos se efectúa conforme el procedimiento II "en base a características de riesgo" establecido en el Anexo IV del Decreto 831/93 adoptando la característica D) Lixiviabilidad. Se asume esta característica en razón de ser la adoptada para la determinación de aptitud de los barros para su disposición en relleno sanitario con residuos sólidos domésticos según ese mismo Decreto en sus Anexos V y VI, los que proporcionan los valores límites para los parámetros a considerar.

          • Dado que las normas aplicables al caso que nos ocupa no contemplan específicamente los residuos originados en la superficie de cursos de agua (*) y conforme a lo puntualizado en el ítem anterior se asumen para los residuos extraídos de esta forma del Riachuelo, los requisitos exigidos para la composición de barros riesgosos destinados a relleno sanitario para residuos sólidos domésticos en los Anexos V y VI del Decreto 831/93.

          • (*) El Decreto 806/97 reglamentario de la Ley 11720 de la Provincia de Buenos Aires en su Artículo 1º al reglamentar el Artículo 3º de la Ley, contempla los residuos especiales o barros contaminados provenientes del dragado de cursos y cuerpos receptores de agua. No obstante la operación de limpieza superficial que se efectúa en el Riachuelo no provoca remoción ni extracción de sedimentos de fondo.

          • Los residuos que no cumplan con la totalidad de los parámetros analizados, serán considerados peligrosos y su tratamiento se hará conforme a la tipología que se determine durante el proceso de caracterización. La categoría de tales residuos se hará conforme al Anexo I de la Ley 24.051 y al Anexo I de la Ley 11.720, considerando para tal categorización el o los constituyentes peligrosos que excedan los límites permitidos. Esto es, la sola presencia del constituyente no otorga al residuo carácter de peligroso sino la concentración en que se encuentre cuando los valores sean superiores a los establecidos en los Anexos pertinentes del Decreto 831/93.

          • El procedimiento de caracterización deberá acompañar dinámicamente al proceso de extracción de modo tal que no se produzca una acumulación de residuos por más de veinticuatro horas desde el momento de la extracción hasta su remisión al destino de disposición final o planta de tratamiento.

          •  

          • Caracterización preliminar por modulos operativos:

          • Con la finalidad de proporcionar información de campo que permita definir el más adecuado diseño de muestreo tanto en puntos de toma cuanto en su secuencia y parámetros a considerar en la etapa analítica de la caracterización, se desarrollará una primera instancia de caracterización sectorial por módulos operativos. Para ello se consideran los sectores o tramos de la cuenca comprendidos por cada uno de los módulos definidos en el Proyecto Ejecutivo que presenta la empresa contratada para el saneamiento. A tales efectos se procederá a tomar muestras semanales en cada uno de los puntos de extracción de cada módulo y a registrar los volúmenes correspondientes del día de extracción. Estas muestras serán sometidas a análisis según los procedimientos analíticos establecidos por las normas aplicadas.

          • Se espera lograr una identificación de los principales contaminantes, su distribución espacial y su relación con fuentes preidentificadas de descargas puntuales o difusas al curso de agua, así como obtener elementos de juicio que permitan priorizar las determinaciones analíticas a efectuar durante las etapas operacionales, su frecuencia, y la localización de los puntos de muestreo.

          •  

          • Acerca del procedimiento:

            • Aspectos operativos

            • Ajustándonos a las premisas detalladas en los párrafos anteriores, el procedimiento de caracterización se articulará con las operaciones de extracción de los residuos. En cada uno de los puntos de extracción se tomarán muestras durante las operaciones y bajo procedimiento estandarizado. Las muestras extraídas se procesarán conforme los requerimientos de las normas de referencia y serán sometidas a análisis en el laboratorio de la Dirección de Control de la Contaminación instalado al efecto.

            • Se espera obtener resultados en un lapso de tiempo no mayor a las cuatro horas desde el momento de toma de muestra de modo tal que al final de la jornada de trabajo se tenga la información suficiente para definir el destino de los residuos analizados.

            • En todos los casos la obtención de datos que permitan determinar la peligrosidad de los residuos afectará a la totalidad de residuos extraídos en el punto y día de extracción correspondiente a la muestra. Esto significa que se calificará por partida y no por contenedor cualquiera sea su capacidad.

            • Para el proceso de transporte, tratamiento y disposición final, se llevará un registro de las cantidades de residuos según destino y operador. En el caso de los residuos enviados al CEAMSE se registrará el peso que figure en el Certificado de Recepción respectivo emitido por esa Sociedad. Para sólidos derivados a operador de Residuos Peligrosos se recurrirá a una balanza pública obrando el "ticket" emitido como documento válido que se incorporará a los correspondientes Manifiesto de Carga, Certificado de Destrucción y Constancia de Guarda de Cenizas. En el caso de residuos semisólidos se procederá del mismo modo que para los sólidos peligrosos.

              • La toma de muestras

              • La heterogeneidad en composición de los residuos a categorizar y su esperable variabilidad temporal, aspectos a los que ya nos hemos referido, hacen que deba prestarse particular atención durante todo el procedimiento a la toma de muestras, de modo tal que cada una de ellas sea suficientemente representativa del conjunto, tanto en el volumen como en las circunstancias de extracción. En este sentido estimamos importante la consideración de los resultados que arroje la caracterización preliminar por módulos operativos en tanto ésta permitirá por un lado, definir los parámetros a analizar acentuando la atención en aquellos que durante la investigación de campo por sectores han registrado mayor presencia. Por otra parte y con el mismo criterio, al momento de establecer puntos de toma de muestras, se priorizarán aquellos sitios en los cuales esa investigación permitió detectar sustancias peligrosas excedidas en los límites permitidos.

              • En cuanto al procedimiento mismo de muestreo se formularon dos alternativas. La primera consiste en tomar muestras por contenedor, dividiendo el contenido del contenedor en tres horizontes y retirando tres sub-muestras por horizonte, las que se mezclan homogéneamente y cuartean para luego obtener una muestra final de aproximadamente dos kilos, descartando desde el inicio los objetos de gran volumen (ramas, gabinetes metálicos, etc.). La ventaja de este sistema es la mayor representatividad muestral, la menor probabilidad de dilución de contaminantes, y la mayor exactitud en la asignación de peligrosidad de un determinado volumen de residuo. Esto significa que ante la identificación de componentes peligrosos por encima de los valores admitidos en una muestra, se afecta sólo el contenedor de donde proviene la muestra, lo cual representa un volumen de aproximadamente cinco metros cúbicos.

              • Las desventajas de este método radican en que se dificulta el proceso de extracción por los mayores tiempos que requiere la toma de muestras; existe un mayor costo operativo derivado de determinaciones analíticas; requiere de un sistema más complejo de identificación precisa y registro de contenedores, y existe la probable necesidad de acumular contenedores cargados con residuos por más tiempo que el recomendable en caso de que los identificados como peligrosos no alcancen un volumen suficiente y lógico para su transporte.

              • La segunda alternativa opera por partida, y consiste en tomar una muestra de una palada de catamarán, lo que representa un volumen aproximado a los 0,7 m3 (0,21 Tn) a la hora de iniciadas las tareas de extracción en cada punto de muestreo. La muestra total así obtenida se homogeneiza y cuartea, retirando previamente objetos de gran tamaño, obteniéndose finalmente una muestra de aproximadamente dos kilos.

              • Las ventajas de esta modalidad están dadas por el hecho de que no entorpece el procedimiento de extracción; requiere menor tiempo para la toma de muestras y tiene un menor costo operativo derivado de determinaciones analíticas.

              • La desventaja principal es que ante la detección de constituyentes peligrosos en la muestra, el resultado afecta a la totalidad de la partida extraída en ese punto y durante toda la jornada. Esto significa que un volumen total de quince a veinte metros cúbicos (sobre un supuesto de extracción diaria por punto de extracción igual a ese volumen) puede derivarse a operador de residuos peligrosos, ante la presunción de peligrosidad inferida de los resultados de análisis de una muestra de dos kilos. La menor representatividad de esta muestra es evidente.

              • Al momento de decidir la alternativa de muestreo se ha optado por la segunda, el muestreo por partida, privilegiando una más adecuada articulación entre las operaciones de extracción y el proceso de caracterización, la mayor agilidad en el transporte y disposición final evitando la acumulación de residuos por más de 24 horas, y una disminución significativa de los costos operativos de la etapa analítica.

              • La toma de muestras se efectuará todos los días hábiles de extracción y tendrá una frecuencia de una (1) muestra por punto de extracción por día.

              • En cuanto a los puntos de toma de muestras seleccionados se definirán conforme se disponga de los resultados de la investigación preliminar y según surja de la evaluación que de la misma se realice.

                • El procesamiento de las muestras

                • Según lo establecido en el Anexo VI del Decreto 831/93, las determinaciones de los parámetros químicos para los barros destinados a relleno sanitario, se harán sobre lixiviados, para lo cual las muestras de residuos deben ser sometidas al procedimiento de extracción especificado en la Sección 7 del Test Methods for Evaluating Solid Waste-EPA S 846 (1980).

                • Para efectuar este procedimiento las muestras serán preacondicionadas sometiéndolas a una trituración que reducirá el tamaño de las partículas sólidas empleando al efecto un triturador tipo ERWICH EWZ 200.

                • Una alícuota de las muestras trituradas se tratará en un Digestor tipo MICRODIGEST - PROLABO el que permite reproducir condiciones de lixiviación según las exigencias de las normas aplicadas, permitiendo a su vez reducir el tiempo de procesamiento habitual de 24 horas a un lapso que oscila entre 30 y 45 minutos.

                  • El análisis de las muestras

                  • Las muestras provenientes de digestión serán sometidas a análisis en el laboratorio móvil de la Dirección de Control de la Contaminación instalado al efecto, empleando equipos de determinaciones analíticas rápidas según los parámetros a considerar.

                  • Para determinación de metales, sulfuros, cianuros y fenoles se empleará un espectrómetro tipo NOVA 60 de Merck. Para determinación de Hidrocarburos Aromáticos Polinucleares (PAHs) y Binefilos Policlorados (PCB), se utilizará un sistema de detección por test inmunológico tipo DTECHTOR (Inmunological Field Tests) de MERCK. Para determinaciones de pH se recurrirá a un pehachímetro de campaña tipo WTW 330 SET.

                  • En todos los casos se espera obtener los resultados finales dentro de un lapso de tiempo no mayor a las dos horas desde la finalización del procesamiento de las muestras.

                  • A los efectos de validar el sistema de análisis rápidos, se establecerá un mecanismo de selección de muestras al azar, las que serán analizadas en los mismos parámetros y simultáneamente en el laboratorio móvil de la Dirección de Control de la Contaminación y en un laboratorio fijo según los procedimientos de rutina empleados en el mismo y las normas contempladas. Oportunamente se definirá la periodicidad y cantidad de ensayos de validación.

                    • Evaluación de resultados y determinación del destino final

                    Los resultados proporcionados por los análisis efectuados en el laboratorio móvil de la DCC validados según se ha descripto, permitirán determinar la presencia o ausencia de componentes peligrosos en los residuos extraídos, conforme lo establecido en las Leyes 24.051 y 11.720. Según el tipo de componente encontrado en concentraciones superiores a los límites admitidos por las normas de referencia, se establecerá la categoría correspondiente según el listado obrante en el Anexo I (Categorías sometidas a Control) de ambas Leyes, debiendo ser derivadas las partidas de residuos con estas características y con explicitación de la categoría correspondiente, al operador de residuos peligrosos que intervenga en el procedimiento. En este caso la DCC emitirá una constancia que de fe de esta circunstancia por partida identificada.

                    Para el caso de residuos en los que no se detecte la presencia de componentes peligrosos, se emitirá una constancia equivalente y los residuos podrán ser derivados al sitio de relleno sanitario que determine el CEAMSE.

                    Contaminación del Río de la Plata

                    A pesar de su enorme caudal, y de ser el más ancho del mundo, el Río de La Plata o “Mar Dulce” no escapa al fenómeno de la contaminación hídrica. Cerca de quince millones de personas que habitan en sus riberas dependen de sus aguas cada vez más turbias. Viejos libros de historia nos dicen que los marinos del siglo pasado que llegaban a sus latitudes confiaban en llenar sus pipas con el agua dulce que podían recoger en la costa uruguaya.

                    La geografía todavía nos recuerda con sus expresivos nombres la época dorada del Mar Dulce, de la ensenada de Aguas Dulces, las restingas de las Pipas o de Los Manantiales del Este, la playa de la Aguada y tantos otros lugares que se refieren al agua de aquellos tiempos. En el mismo puerto de Montevideo, pozos abiertos a la vera de la bahía -de los cuales todavía existen algunos, como el de la Casa de los Giménez- proveían de agua potable a los veleros anclados en ese lugar. Lentas carretas tiradas por bueyes llenaban en el río sus barriles de madera, armados aquí por aquellos hábiles carpinteros de ribera con duelas y flejes importados de España. Las carretas recorrían apenas una cuadra internándose en el mar, amadrinando a los lanchones o descargando en los viejos muelles de madera los barriles que serían transportados a los veleros de ultramar.
                    Pero todo eso ya es historia; el Río de la Plata, en toda su extensión, sufre una contaminación de los más variados orígenes. La agricultura extensiva practicada en Brasil desde los años cincuenta, para producir astronómicas cifras en millones de toneladas de granos, fue causa directa de la devastación de millones- también- de hectáreas en las zonas costeras de los ríos, al buscar tierra fértil y aguas cercanas para los regadíos.
                    Se eliminaron vastas regiones de selva virgen, quemando y arrancando árboles, para poder labrar el suelo. Se usaron miles de toneladas de los más diversos productos químicos, en forma de sofisticados herbicidas y plaguicidas, para erradicar la maleza y los insectos naturales. Las lluvias produjeron una inmediata erosión, arrastrando a los ríos lo mejor de la capa fértil del suelo, junto con el humus centenario. Desaparecieron especies de aves, insectos, microorganismos y reptiles que conformaban la cadena natural del ecosistema. Para suplir la falta de fertilidad de la castigada tierra, el hombre usó fertilizantes artificiales, producto de fórmulas químicas, que jamás podrán sustituir a la naturaleza. También hubo que adecuar la semilla al extraño suelo, pero la ingeniería genética todo lo resuelve, y el tercer mundo pasó a depender del primer mundo para poder alimentarse en su propia tierra. Los enormes volúmenes de materia arrastrada por la corriente de los ríos terminaban siempre su lento viaje en el Río de la Plata, convertido en filtro decantador natural, pequeño si lo comparamos con la vastedad del Océano Atlántico. El fondo del río, profundo y rocoso, de aguas claras en siglos anteriores, se ha venido llenando de detritus, no solo de tierras de labranza sino también de residuos industriales y de la descarga de miles de toneladas diarias de obsoletos sistemas sanitarios que utilizan poblaciones costeras de millones de habitantes. El hombre no quiso entender la gravedad del problema; la ignorancia sobre el tema fue oficial y privada, generalizándose el desinterés hasta que el peligro se hizo presente. El gasto necesario por parte de las industrias para evitar la contaminación se suponía superfluo, mientras que el mar, resignadamente, todo lo aceptaba. Mientras se levantaban palacios, se gastaban en inútiles armamentos o en lujosos edificios públicos, no se atendía para nada el problema de la contaminación del río. Miles de barcos cargueros limpiaron sus bodegas, al entrar o salir de nuestros puertos, ante la pasividad de autoridades que ignoraban el daño causado. El Riachuelo y el Pantanoso son hermanos testigos, ahora mudos, de esa indolencia que los llevó a su muerte física. Las ciudades gemelas de Buenos Aires y Montevideo, creciendo desmesuradamente, acunaron poblaciones marginadas, que se apretujaron contra sus orillas, viendo en sus riberas la solución final para su elemental calidad de vida. Los arroyos proporcionan agua gratis y cercana, al alcance de una cuerda y un balde, para higiene y cocción de alimentos, a la vez que esa misma corriente facilitaba la eliminación de residuos hogareños, incluidos los sanitarios. Los industriales también aprovecharon sus corrientes de aguas dulces gratuitas para los procesos de enfriamiento, fabricación o limpieza de sus establecimientos, devolviendo a los arroyos no solo detritus contaminados, degradables o no, sino también elevando la temperatura del caudal, hecho suficiente para modificar la existencia de toda la fauna y flora. Los graneros de Buenos Aires y Rosario, instalados en los muelles de atraque, colaboran con miles de toneladas anuales, desbordadas de las cargas de centenares de barcos, robando el oxígeno del agua al descomponerse en su fondo. La supuesta pérdida de agua pesada de Atucha causó temor en las poblaciones costeras, después de que Greenpeace la denunciara públicamente, pero todo quedó rodeado del mayor silencio. La existencia de usinas nucleares cercanas a los ríos, por su necesidad de enormes cantidades de agua para refrigeración, no deja de ser una espada de Damocles colgada sobre nosotros y una razón suficiente para vivir alertas ante la posibilidad de un Chernobyl argentino. Como marino profesional cuento con una larga experiencia de navegación por los ríos Paraná, Uruguay y de la Plata, y he sido actor directo en cien casos de contaminación por petróleo, restos de cargas químicas, fertilizantes, metales de toda clase y, en fin, de todo lo que la industria extranjera nos han vendido en los últimos cincuenta años. Hoy en día gracias al cambio operado en los transportes marítimos, se ha limitado la cantidad de residuos arrojados al mar. Sin embargo, tenemos la firme convicción de que, durante el manipuleo de esas cargas en muelles o fábricas, seguirán habiendo pérdidas causadas por negligencia o accidente, que ahora irán a los depósitos de basura de las ciudades y no directamente al río. Esta nueva situación pone en peligro las capas freáticas que cobijan el agua que todos bebemos. El lixiviado de esos enormes montones de basura penetrará en la tierra, yendo a contaminar, inexorablemente, los cauces subterráneos de agua potable cercanos a las ciudades. Las bahías de Montevideo y Buenos Aires reciben aún los residuos fecales de millones de seres humanos que habitan en ambas ciudades, mediante sistemas sanitarios construidos en el siglo pasado,- hecho que contribuye, día a día, a la descomposición del agua- sin que los gobiernos tomen medidas adecuadas. Famosas playas, en ambas orillas, han sido vedadas al uso público debido a su alto grado de contaminación. Somos conscientes de que son necesarias obras de ingeniería de elevados costos, pero teniendo en cuenta que el fin sería mejorar la calidad de vida de las poblaciones, estas obras sanitarias deberían tener prioridad ante la construcción de faraónicos puentes, edificios públicos de ofensivo confort para la burocracia estatal o gastos militares en tanques, aviones y barcos que estos países no necesitan. Pero el daño producido en nuestros ríos ha sido producido solamente por los nacionales, sino que algunos puertos de esta región han sido utilizados por barcos extranjeros para descargar sus detritus contaminantes directamente al mar o desembarcándolos con camuflaje de materiales inofensivos. Seguramente que el nuevo sistema de Zonas Francas y “containers” alentará la llegada de desechos desde Europa y Estados Unidos, que podrían quedar aquí depositados por años hasta que las autoridades resolvieran, mediante complicados expedientes, investigar qué contienen los conteiners abandonados por sus dueños. Es de público conocimiento que la basura de Nueva York se intentó llevar a alas costas de Centroamérica y México mediante pago a los gobiernos, y que, ante la férrea oposición de los ecologistas, se evitó el peligro. Pero a cambio han creado barcos incineradores que la queman en medio del Atlántico, en “aguas de nadie”. Se dice que hasta las materias fecales de los parisinos se intentaron importar a la Argentina bajo la marca de abonos naturales. Desgraciadamente, en África todavía hay gobernantes que han negociado la descarga de miles de barriles de materia contaminantes en sus costas, previo pago de dinero que fue a sus cuentas en los bancos de Suiza. El Río de la Plata ha sufrido modificaciones morfológicas que han alterado su constitución física en forma casi irrecuperable. Sus fondos se han venido aterrando en forma progresiva, y solo a fuerza de un costoso dragado se mantienen abiertos los canales que permiten el tránsito de los barcos que transportan nuestras producciones. Felizmente ambos gobiernos, conocedores y conscientes del daño ya causado, toman medidas para salvar nuestra fuente de vida que es ese espejo de agua, combatiendo la depredación de la riqueza ictiocola, los derrames de petróleo, modernizando los sistemas sanitarios de las ciudades costeras, tratando de recuperar las riberas erosionadas y prohibiendo su uso como basurero sin control. El Pantanoso y el Riachuelo serán testigos de la voluntad de los actuales gobernantes de escuchar el reclamo de sus pueblos.

                    Holanda

                    Situación Actual

                    Holanda cuenta con una alta densidad poblacional (465 habitantes por km2) y es un país industrializado. Se han puesto requisitos muy altos para la mantención del medio ambiente natural y para la utilización de materias primas. El gobierno holandés lucha para que el bienestar económico y el de su población crezca de manera equilibrada y para que los Países Bajos sea y se mantenga como un país habitable. La protección y el mejoramiento del medio ambiente está asegurada en la Constitución holandesa.

                    La calidad del medio ambiente en los Países Bajos se ha mejorado en los últimos años debido a una política integral que se ha implementado ininterrumpidamente, sobre todo a nivel local y regional. Una excepción presenta el constante cambio climático.

                    Una política de medio ambiente efectiva y eficiente forma parte desde hace décadas de las resoluciones regulares de industrias, civiles e instancias gubernamentales.

                    La base para la política holandesa de medio ambiente es el esfuerzo constante de formar un desarrollo sustentable (como acordado durante la conferencia de Río en 1992). Un desarrollo sustentable en los Países Bajos solamente puede ser realizado dentro de un contexto internacional. Es por esto que Holanda presta especial atención a la creación de una política medio-ambiental internacional y la creación de redes internacionales de mantenimiento.

                    Los tres temas más importantes para la política internacional de medio ambiente son: la globalización, el crecimiento de la Unión Europea y un desarrollo sustentable.

                    En el marco de la cooperación al desarrollo el gobierno holandés financia varios proyectos y actividades, tanto a nivel bilateral com multilateral, en los cuales se pone especial énfasis en el traspaso de know-how relacionado con tecnología del medio-ambiente. Con el objetivo de crear conciencia con respecto al medio ambiente y a la naturaleza, los Países Bajos apoyan a varios ONG's locales e internacionales.

                    En Chile la Embajada Real de los Países Bajos desarrolló, conjuntamente con Conama, el proyecto "Enforcement, Pollution Control and Environmental Management in the Metropolitan Region" con financiamiento holandés. Este proyecto aspiraba a la creación de una efectiva legislación para el medio-ambiente y al monitoreo de la misma. A través de un proyecto piloto se entregó un aporte a la lucha contra la contaminación ambiental de las industrias en la región metropolitana.

                    Un segundo proyecto de medio-ambiente con colaboración holandesa se desarrolla en conjunto con la CONAF en las islas Juan Fernández. El objetivo de este proyecto es la restauración de la biodiversidad en la isla.

                    Conclusión:

                    En conclusión podemos afirmar que uno de los principales problemas del mundo en la actualidad es el de la comtaminación, un tema en el que todos somos responsables. Si se tratara de elegir una sola palabra que todos los participantes de la Cumbre Mundial sobre Desarrollo Sostenible, que concluyo en Johannesburgo, debieran tener a flor de labios, un concepto que uniera todo lo que las Naciones Unidas pretenden lograr, esa palabra, ese concepto sería "responsabilidad", la responsabilidad que tiene cada ser humano hacia los demás, como hermanos dentro de la familia humana, la responsabilidad hacia nuestro planeta cuya prosperidad es la base misma del progreso humano, y por encima de todo, responsabilidad hacia la seguridad futura y el bienestar de las generaciones venideras.

                    Durante más de dos siglos, desde que la Revolución Industrial generó avances notorios en los niveles de vida de una envergadura tal que el mundo jamás había visto ni imaginado que fuesen posibles, el desarrollo económico ha dependido, en medida nada despreciable, de algunas actividades y supuestos que implican un alto grado de irresponsabilidad. Hemos infestado la atmósfera de emisiones que ahora amenazan con ocasionar cambios climáticos globales. Hemos talado bosques, devastado nuestros recursos pesqueros y envenenado nuestros suelos y aguas de manera inmisericorde. Y todo esto, mientras el consumo y la producción continuaron su escalada arrolladora y un número excesivo de seres humanos -de hecho, la mayor parte de la humanidad- quedaron a la zaga, sumidos en la pobreza, el abandono y la desesperanza.

                    La cumbre ha constituido un intento de cambiar el curso de las cosas antes que sea demasiado tarde. Se busca poner fin a los desaforados actos de destrucción y al jubiloso autoengaño que hace que muchos cierren sus ojos ante la peligrosa condición actual de la Tierra y sus pobladores. Como consecuencia de esta cumbre esperamos despertar conciencia respecto al modelo de desarrollo que ha prevalecido durante tanto tiempo, que produce frutos sólo para unos pocos y privaciones para muchos más. También esperamos que los dirigentes políticos comprendan que el no tomar medidas acarrea costos mayores que conservar, y que entiendan la necesidad apremiante de dejar de ser tan defensivos en lo económico y empiecen a dar muestras de coraje político.

                    Algunos sostienen que simplemente deberíamos desbaratar el tejido de la vida moderna y arrastrar con él la base de las prácticas insostenibles del momento. Personalmente, considero que podemos y debemos entretejer nuevos hilos de conocimiento y cooperación. El desarrollo sostenible no necesita esperar las tecnologías del mañana: es posible iniciar esta labor con las tecnologías verdes, las fuentes renovables de energía y otras soluciones alternativas disponibles en la actualidad. Los gobiernos apenas están empezando a financiar la investigación y el desarrollo en una escala adecuada o a implantar cambios en los regímenes tributarios y establecer otros incentivos que darán las señales apropiadas a los industriales y a la comunidad empresarial. Sin embargo, sería posible lograr un progreso mucho más acelerado que el que generalmente se vislumbra, mediante acciones concertadas en cinco áreas clave: agua, energía, salud, agricultura y biodiversidad.

                    La acción se inicia en los gobiernos. Son éstos los que tienen la responsabilidad fundamental de cumplir los compromisos adquiridos durante la Cumbre de la Tierra celebrada en 1992 y de ahí en adelante. Pero las naciones más ricas deben liderar el camino. Estas naciones cuentan con la riqueza y la tecnología para hacerlo y sin embargo contribuyen en medida desproporcionada a los problemas globales del medio ambiente. Por supuesto, las naciones en desarrollo, que naturalmente aspiran a gozar de los beneficios que tiene el mundo industrializado, deben cumplir su parte. Pero a la vez tienen derecho a esperar que los que optaron en primera instancia -y en su mayoría siguen haciéndolo- por seguir un camino peligroso hacia el crecimiento den ejemplo y proporcionen asistencia.

                    Sin embargo, los gobiernos no pueden lograrlo por sí solos. Los grupos de ciudadanos tienen un papel decisivo por desempeñar, actuando como asociados, defensores y vigilantes. Este es el caso también de las empresas comerciales. Espero que las compañías comprendan que el mundo no les está pidiendo que hagan algo diferente en sus operaciones normales, sino, más bien, que hagan sus operaciones normales en forma diferente. Las más progresistas y dinámicas están aprovechando las oportunidades que ofrece un futuro alternativo, sostenible. Espero que esta tendencia crezca y se convierta en la nueva norma.

                    La elección no es entre desarrollo o medio ambiente, como algunos han pretendido enmarcar el asunto. El desarrollo que no maneja conscientemente el medio ambiente no sobrevivirá. Tampoco debe convertirse en asunto de ricos frente a pobres. Unos y otros dependen de los recursos y del capital ambientales. En el mundo, uno de cada dos empleos -en agricultura, forestación y pesquería- depende directamente de la sustentabilidad de los ecosistemas.

                    Se dice que para cada siembra hay una estación. El mundo actual enfrenta el desafío doble que plantean la pobreza y la contaminación. Por esta razón, debe instaurar una estación para sembrar invirtiendo en algo en lo que hacía falta invertir hace mucho tiempo: un futuro seguro.