Economía basada en los recursos naturales

Economía sectorial. Exportaciones. Importaciones. Complejos agroindustriales. Integración intersectorial

  • Enviado por: Sebastián Marotz
  • Idioma: castellano
  • País: Argentina Argentina
  • 21 páginas
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INDICE

  • Introducción..................................

  • Indicadores del sector y su evolución en el tiempo.........................

  • Legislación hasta el momento sobre el sector.............................

  • El agro y los complejos agroindustriales.......................................

  • Perspectivas del sector.............................................................

  • Anexos................................................................

  • INTRODUCCION

    En los noventa, varios países latinoamericanos y, en especial, la Argentina, transitan una etapa de mayor crecimiento económico bajo el impulso de reformas estructurales en las que los precios internacionales y los flujos de inversión extranjera directa juegan un rol muy importante como señales y medios para la reorganización de los recursos económicos en esquemas productivos que llevan al crecimiento.

    Una primera característica básica del crecimiento es el uso pleno de los recursos disponibles: la mano de obra, el capital y, particularmente, los recursos naturales. El pleno empleo de los recursos define la frontera de posibilidades de producción (FPP), y alcanzarla conlleva, en general, fases de crecimiento rápido y con pocos obstáculos. Al respecto, la experiencia histórica de integración de los recursos naturales a procesos extractivos, seguidos en algunos casos de procesos de transformación, también sencillos, que permitan la producción de insumos básicos, son claros ejemplos de este crecimiento.

    Conviene distinguir, a los fines de este análisis, entre industrias basadas principalmente en los recursos naturales e industrias basadas principalmente en otros factores de la producción (capital, mano de obra).

    Concentrando nuestro análisis en las industrias basadas en los recursos naturales, y en especial consideración aquellas relacionadas con la agricultura, ganadería e industrias relacionadas, veremos como han ido evolucionando con el transcurso del tiempo y como han reaccionado a los cambios estructurales de la economía Argentina.

    INDICADORES DE SECTOR Y SU EVOLUCION EN EL TIEMPO

    EVOLUCION DEL PBI.

    Analizando primeramente el PBI argentino a través del tiempo podemos ver que se ha mantenido casi constante, desde el año 1980 hasta el segundo trimestre de 1992. De allí en mas el PBI comenzó una carrera ascendente hasta casi el primer trimestre de 1995 donde se produjo una caída, debido a la repercusión del "Tequila" y a la gran fuga de capitales, produciendo así una marcada recesión. Dicha recesión duró hasta fines de ese mismo año. En los años siguientes el PBI continuó aumentando.

    Por otra parte, podría llegarse a interpretar dicho aumento del PBI a diversas razones y argumentar sobre ellas muchas hipótesis. Pero la realidad (los datos) nos muestra que el PBI posee una tendencia ascendente respecto al año 19801 y tomando el periodo 1992-1996 la tendencia se muestra aun más creciente.

    EVOLUCION DE LAS EXPORTACIONES

    Las exportaciones reaccionaron en forma tardía respecto a esta recesión, cayendo recién hacia el tercer trimestre de dicho año. Ya para los años siguientes las exportaciones aumentaron con la credibilidad Argentina.

    La clasificación de las exportaciones realizada según grandes rubros nos define claramente la participación de los productos de origen agropecuario y sus manufacturas respectos de las exportaciones totales, dándonos exacta definición de la importancia de dichos productos en el crecimiento nacional. De mas está citar en esta ocasión que la principal fuente de crecimiento de un país como Argentina está supeditado a variación de reservas. Es allí donde las exportaciones y la producción agropecuaria toman un papel relevante.

    Siendo que la exportación de productos primarios ha aumentados en un 94% en lo que respecta al periodo1992-1996 y que las manufacturas de origen agropecuario lo hicieron en un 74%, podemos inferir que el sector agropecuario se vio favorecido por la Globalización y/o por otros factores. Dichos rubros participan dentro de las exportaciones aportando el 68% de las exportaciones, favoreciendo así a un mayor crecimiento y a un mayor bienestar en términos de dinero en la economía.

    Está claro que se está observando una expansión hacia la frontera de posibilidades de producción aprovechándose mas y mejor los recursos naturales.

    Argentina consolidó su crecimiento económico con una mayor apertura comercial gracias al comercio con los países integrantes del Mercosur. Los principales capítulos de la nomenclatura arancelaria muestran un pronunciado crecimiento de las exportaciones hacia los países integrantes. Citando la evolución de algunas cuentas podemos ver que la exportación de Cereales con destino a Brasil se incrementó en un 77%, el Algodón en un 1500% pasando de 16 millones a 233 millones, la Leche y productos lácteos, huevos y miel en un 4000%; y así sucesivamente con otros productos que han incrementado significativamente su producción y sus exportaciones. La balanza comercial Argentina con los países del Mercosur se ve claramente afectada por el comercio con Brasil, llevándose casi el 75% del comercio del Mercosur, es por eso que el déficit comercial se relaciona estrechamente con Brasil, y podemos inferir que la balanza comercial en los años 1995 y 1996 se ha comportado de forma diferente a los años anteriores debido a la repercusión de la Crisis Mexicana en nuestro país (la relación causal fue una gran disminución del consumo y por consiguiente una disminución de las importaciones). Seria erróneo tomar como una mejora sostenida de la balanza comercial a dicho periodo.

    Por otro lado podemos ver una continua tendencia ascendente en todos los productos y subproductos relacionados (1992-1996).

    Una variación en las exportaciones pudo fundar sus causas tanto en la variación de los precios como el las cantidades demandadas de dicho bien en análisis. Es por esta razón que seria conveniente estudiar cuales han sido las verdaderas razones del aumento de las exportaciones. Tomando la evolución de los precios de cada producto podemos saber cuanto de un aumento de las exportaciones lo podemos atribuir a variaciones en los precios y cuanto a variaciones en la cantidad producida, estableciendo de esta forma cual fue el aumento real en la producción de bienes transables. Observando la variación de los precios respecto al año 1993 podemos observar que en la gran mayoría de los productos, los precios se mostraron flexibles a la alta y poco flexibles a la baja. Dejando de esta forma una clara idea de cual fue la variación real de las exportaciones.

    La Argentina no solo comercia con el Mercosur sino también con distintas zonas geográficas en todo el mundo. Analizando dicho comercio con el resto del mundo podemos observar que la nuestro país está comerciando en la actualidad con zonas como la Unión Europea, NAFTA y otros, logrando de esta manera una mayor inserción de las exportaciones en el resto del mundo. De esta forma estamos logrando una mayor autonomía respecto del Mercosur y ganando terreno en cuanto a las exportaciones.

    EVOLUCION DE LAS IMPORTACIONES.

    Las importaciones se han comportado de forma diferente en cada periodo. Podríamos decir que hasta el primer trimestre de 1982 eran superiores a las exportaciones creando de esta forma un déficit en la cuenta corriente. Luego, y por un sostenido periodo, las importaciones se mantuvieron bajo una tendencia constante, hasta que en el segundo trimestre de 1990 se nota una acentuada tendencia ascendente, logrando de esta forma una tendencia positiva desde 1980 hasta 1996.

    Podríamos realizar una dicotomía en el análisis de las importaciones. Esta dicotomía consistiría en tomar al periodo en análisis y dividirlo en dos:

  • Evolución de las importaciones 1980-1 / 1990-1.

  • Evolución de las importaciones 1990-2 / 1996-4.

  • Podemos ver que en 1 las importaciones tuvieron una tendencia lineal negativa. Podríamos llegar a pensar varias razones posibles, ya sea un alto proteccionismo, una etapa de sustitución de importaciones, o también una disminución en el consumo nacional, etc. Sea cual fuere la razón de esta tendencia negativa de las importaciones, se hubiera pensado en ese momento que las importaciones continuarían su evolución de forma similar a como lo venían haciendo hasta el momento. Pero a consecuencia de la integración económica del Mercosur dichas importaciones tomaron un ritmo ascendente casi sostenido. En el punto 2 vemos dicho aumento sostenido de las importaciones, pese a algunos altibajos encontrados en el primer trimestre de 1995 en razón del efecto Tequila.

    Las importaciones en el periodo 1992/1996 según zonas económicas y países han aumentado todas casi en la misma proporción constante su participación en el total. Podemos ver que a pesar de haber aumentado en gran medida las importaciones las exportaciones lo han hecho de la misma manera y llegando a tener un saldo casi equilibrado en 1996.

    Como mencionamos anteriormente, la integración del Mercosur trajo consigo un fuerte aumento de las importaciones, o por nombrarlo de forma diferente un aumento en el comercio internacional; dicho aumento del comercio provino esencialmente del comercio con Brasil, llegando a ser en 1996 del orden de 5.326 Millones de u$s. Comparado con los demás integrantes del Mercosur Brasil representa mas del 90% de nuestras importaciones.

    Lo verdaderamente relevante al analizar las importaciones no es su monto sino su composición, o tener conocimiento de que productos estamos importando del exterior.

    Poniendo de relieve lo dicho anteriormente podemos ver que según los datos recopilados hasta el momento casi el 23 % de las importaciones representan Bienes de Capital, el 35 % representan Bienes Intermedios, el 17 % son Piezas y accesorios para bienes de capital. Vemos aquí que casi el 75 % de las importaciones representan bienes que son utilizados para producir otros bienes; representando los Bienes de consumo solamente el 15 % del total importado.

    Queda explícita la conclusión de que la gran mayoría de las importaciones tienen el carácter de inversión mas que de importaciones mismas. Pero no por ello debemos fomentar al aumento en las importaciones, ni justificar de esta forma nuestro posible déficit en la Balanza Comercial.

    INDICADORES DE EVOLUCION DEL SECTOR AGROPECUARIO.

    Para tratar de lograr en alguna medida el cometido del trabajo analizaré la información obtenida y estableceré la productividad por hectárea cosechada. De esta forma se puede ver si en realidad el cambio en la producción se efectúa por un cambio en la productividad por hectárea o simplemente por un cambio en la superficie cosechada en cada año. Para simplificar el análisis tomaré en cuenta los productos de mayor importancia en razón del área cosechada.

    AVENA.

    Se puede observar que la producción de Avena se ha mantenido casi constante con el correr del tiempo, pese a ello la superficie cosechada se ha visto disminuida en casi un 29,5 %, por lo que vemos que la productividad ha aumentado sustancialmente. Esto refleja un muy buen signo debido a que aquí estamos en presencia de un real aumento de la productividad y un mayor aprovechamiento de los recursos naturales. Podríamos atribuir dicho aumento en la productividad a un aumento del capital invertido por hectárea o a un cambio en la forma de producir dicho bien o tan solo a un mejor aprovechamiento de los recursos disponibles.

    MAIZ y TRIGO.

    En lo que respecta a la superficie cosechada de Maíz en todo el país se ve una tendencia ascendente, así como la producción. El efecto del aumento en la producción es mayor que el efecto en la superficie cosechada llevando a que la productividad por hectárea aumente considerablemente llegando con el correr del tiempo a casi un 200 %.

    En lo que concierne al Trigo, se ha comportado de forma similar al Maíz en lo concerniente al aumento en la superficie cosechada. La producción aumentó, pero no lo hizo en la proporción que lo hizo el Maíz, sino en un 81 %, pero alcanzándole como para superar el aumento en la superficie cosechada, logrando de este modo un aumento en la productividad de dicho cultivo.

    Las razones de dicho aumento en la productividad podrían haber sido las citadas anteriormente con la Avena.

    GIRASOL.

    Dentro de las oleaginosas, la superficie cosechada de Girasol ha mantenido un constante crecimiento a lo largo del tiempo pasando de 1.855.000 hectáreas en 1979/80 a 3.173.000 hectáreas en 1997/98. Su producción se ha comportado también en forma creciente pero lo ha hecho en casi un 400 %. Lo que nos lleva a la irrevocable conclusión que la productividad ha aumentado en forma también considerable.

    SOJA.

    Esta oleaginosa ha tenido un crecimiento realmente sorprendente respecto de los demás cultivos, pasando de una superficie cosechada de 2.030.000 hectáreas en 1979/80 a una de 6.827.000 hectáreas. Este cultivo es el de mayor crecimiento dentro de todos los demás cultivos analizados, debido a su alto nivel de crecimiento en la superficie cosechada y su aun mayor crecimiento de la producción. Como vemos la superficie cosechada aumentó en un 236% mientras que la producción lo hizo en una cuantía aun mayor, llegando casi al 400 % de un periodo al otro. Estamos en presencia nuevamente de un aumento en la productividad

    Lo más llamativo es el gran aumento en la cantidad de hectáreas dedicadas al cultivo de este bien, porque los demás cultivos han aumentado pero no lo han hecho en forma tan violenta como lo ha hecho la Soja.

    PRINCIPALES INDICADORES PECUARIOS.

    Medir la productividad de los vacunos en Kg/cab seria una forma poco representativa de conocer la evolución del Sector Pecuario. Es por ello, que frente a los datos obtenidos en base a dichos indicadores, simplemente mostraré en el Anexo correspondiente la evolución de la cantidad de kilos por cabeza de Vacunos, mostrando simplemente el peso promedio de cada vacuno en el mercado.

    Por dicho indicador se puede ver que en promedio se está aumentando el peso de cada animal utilizado para faena.

    Un mejor indicador de la evolución del sector tendría que ser aquel que relacione las hectáreas por cabeza y por kilo de carne. Mostrando así la real productividad del sector

    LEGISLACION HASTA EL MOMENTO DEL SECTOR.

    El sector primario es un sector con una Legislación poco avanzada comparada con los demás sectores de la economía.

    Es, en base a ello, que la dicotomía que podemos asumir dentro del sector no se encuentra claramente diferenciada.

    La diferenciada asimetría entre los actores dentro del sector, toman gran relevancia en cuanto nos referimos a la legislación del sector. Esto es un rasgo poco común en los demás sectores, en donde, la gran diferencia entre los actores no es causa de influencia marcada en la legislación del sector.

    El sector Agroindustrial está claramente diferenciado en dos grandes sectores: el sector extractivo o eslabón inicial de la cadena y el sector propiamente productivo o eslabones subsiguientes del proceso productivo. Dichos actores no influencian de forma similar a la fuente originaria de la legislación, sino que lo hacen en proporciones totalmente desproporcionadas.

    El gran efecto del LOBBY dentro de la legislación esta fuertemente evidenciado en el momento de redacción de las leyes y el peso político y social es un factor desequilibrante en cuanto a la aprobación de las mismas. Es por ello que, aunque el sector de producción de la materia prima, llámese empresas lácteas o procesadoras de cereales, sea el de mayor legislación en cuanto a calidad, procedimiento y sanidad, es el más beneficiado en cuanto a esta.

    Existen en la actualidad una innumerable cantidad de leyes, normas y reglamentaciones referentes en cuanto al sector. Luego de haber realizado una selección puede establecerse una clasificación de la legislación dentro del sector en cuanto a:

  • Leyes, decretos y normas y reglamentos que delimitan y brindan el marco propiamente jurídico del sector.

  • Leyes, decretos y normas que Fomentan o Promocionan la producción.

  • Esta clasificación la realicé con el animo de evidenciar cual es la predisposición política y legal en cuanto a la promoción y fomento de este sector primario que se encuentra poco incentivado a aumentar su producción; descontando obviamente, la fuerte presión tributaria regresiva ejercida sobre los sectores extractivos de materias primas. Se puede apreciar por medio de esta clasificación cual es el sector mas beneficiado en cuanto al Impuesto del Valor Agregado en lo que se refiere aumento de la capacidad productiva asociada. Los sectores poco fomentados como los productores agrarios individuales deben soportar en mayor medida la falta de equidad impositiva, presionando a una desigual distribución de la riqueza.

    Tomando como punto de análisis el primer rubro de dicha clasificación podemos encontrar un velo sobre lo referente a la interacción entre ambos actores dentro del ámbito contractual.

    EL AGRO Y LOS COMPLEJOS AGROINDUSTRIALES.

    La agroindustria ha sufrido grandes cambios con el devenir del tiempo. El uso creciente de insumos tecnológicos (como fertilizantes y otros agroquímicos, maquinaria agrícola, nuevas variedades de semillas, etc.), la difusión de nuevas formas científicas empresariales y de administración, y la plena reestructuración de las relaciones de producción en la Sociedad Rural, son todos indicadores de la intensa modernización ocurrida en los procesos de producción de alimentos y materias primas. Como lo señala un autor: " aun si el cambio tecnológico y los aumentos de producción son bastante desiguales entre cultivos y regiones agroecológica, en su conjunto el agro latinoamericano se está sobrellevando una rápida y profunda transformación que incluye aumentos significativos de la producción y productividades" (Piñeiro, 1984: 1).

    Si bien la modernización puede ser visualizada como una manifestación de la penetración del capitalismo en la agricultura, en años recientes se ha extendido también a la comercialización (sistemas crediticios, de envases, estandarización de la producción, etc.) y al procesamiento de productos agropecuarios (agroindustria). Nuevas industrias de insumos (tractores, equipos, semillas) y de procesamiento de materias primas y alimentos se han establecido en el continente y la producción agropecuaria se ha ido industrializando en forma creciente. En efecto, tanto la modernización agrícola y el uso de paquetes tecnológicos inherentes a estos procesos, como la importancia creciente que asume el procesamiento industrial de la producción agropecuaria, son factores que han transformado profundamente las relaciones productivas en el sector. Todo ello ha llevado a una creciente integración vertical del sector agropecuario en los denominados "complejos agroindustriales" y a la creciente internacionalización de los sistemas agroalimentarios y agroindustriales de la región. Esto también ha significado una mayor subordinación de los procesos de trabajo de los productores agropecuarios y del campesinado a los requerimientos de expansión de grandes corporaciones agroindustriales transnacionales, el denominado agrobusiness.

    A lo largo de la historia del capitalismo, el agro sufrió los embates de una multiplicidad de reestructuraciones impulsadas por intervenciones extra agrarias. Vemos aquí como se presentan cuestiones referidas a como el capital extra agrario asume continuamente nuevas formas de penetración en la agricultura, impulsando esta reestructuración acorde a sus necesidades de expansión y acumulación.

    Este proceso de reestructuración se asocia a tendencias recientes que se manifiestan en la evolución de la economía mundial: el intenso proceso de modernización y globalización agroindustrial, las transformaciones tecnológicas y sociales a nivel de la industria procesadora de productos agroindustriales y de insumos agropecuarios y el impacto que ejercen estos factores sobre las relaciones agro-industriales, son tan solo algunas de sus manifestaciones.

    Esta problemática también ha sido relacionada con las practicas de las grandes empresas transnacionales y la difusión tecnológica, organizativa y de pautas de consumo impulsadas por estas organizaciones. Dentro de este marco se destacan ciertas normas organizativas que influyen particularmente sobre la estructura agraria y las relaciones agro-industriales, por ejemplo, las modalidades relacionadas con la agricultura de contrato y otras formas de integración vertical, que asumen características distintivas en la etapa actual.

    Las formas de articulación son múltiples aun cuando gran parte de ellas se caracterizan por reducir y desarticular la autonomía relativa de los productores agropecuarios. Como consecuencia, los agentes de diversas actividades del agro van perdiendo su capacidad decisoria, desapareciendo en el marco de las estrategias globales de acumulación capitalista, pese a que todavía persisten elementos que dificultan que el agro sea plenamente asequible a las leyes de movimiento del capitalismo en su globalidad. En la etapa actual, de apertura de la economía han surgido nuevos complejos - lácteos, avicultura, oleaginosas, embutidos, etc.- orientados predominantemente hacia el exterior o a la demanda de sectores de altos ingresos, con características diferentes. Por otra parte, también se reestructuran muchos complejos tradicionales asumiendo nuevas y variadas características. En cierta medida, esto tiene que ver con la creciente concentración y centralización del capital que se produce a nivel de la industria alimentaria, la revolución verde y de las biotecnologías que se promueven en escala mundial y que inciden sobre la conformación de nuevas industrias de insumos agropecuarios (en nuestro país la industria de las semillas), así como también con la importancia que asume el "supermercadismo" a nivel de la distribución final de los alimentos. Todos éstos son elementos que aumentan el componente industrial y de servicios en relación al componente agropecuario, aumentando por consiguiente la demanda de bienes y así presionando a una mayor producción de bienes.

    Los complejos agroindustriales pueden llegar a presentar distintas articulaciones en lo referente a su integración agro!industria o productor!comprador:

    INTEGRACION VERTICAL POR PROPIEDAD.

    Corresponde al caso en que una empresa o grupo empresario integra bajo una misma propiedad jurídica, unidades de producción elementales correspondientes a otras etapas del complejo, particularmente del sector primario. Pudiendo existir una integración vertical plena cuando una misma empresa se ocupe de todas, o de las principales etapas productivas y de transformación de la materia prima agropecuaria.

    Un rol importante en esta alta integración vertical vía propiedad lo constituye el propio proceso productivo, debido a las posibilidades de obtener mayores rendimientos en lo referente a la sincronización de las labores de cosecha y posterior procesamiento industrial.

    Es también la capacidad potencial de obtener economías de escala o la ampliación de mercados la que lleva a una mayor integración vertical bajo una misma propiedad jurídica.

    Dentro de esta integración vertical por propiedad podemos distinguir, por una parte las grandes empresas agroindustriales que integran en una misma propiedad la producción primaria, la industrial y la de comercialización (externa e interna). El autoabastecimientos de materia prima cubre una parte importante de sus requerimientos, con una importante estrategia de incorporación tecnológica en el sector primario, fundamentalmente a través de importación o adaptación genética de nuevas variedades. Por otra parte, con las empresas agrocomerciales, las que han incorporado la comercialización propia dirigida a ampliar su espacio en el mercado interno y/o externo. Ambos tipos de empresas desarrollan una importante infraestructura de acondicionamiento y servicios (selección y control calidad, empaque, infraestructura informática y de comercialización) así como estrategias dirigidas a mejorar la calidad de la producción y a aumentar los rendimientos en el sector primario. El mejoramiento en la calidad, rendimiento e incorporación tecnológica en la agricultura es lo que centralmente les habrían permitido tener una mejor performance exportadora.

    Existen casos en los cuales la integración por propiedad persigue fines ya sea de control y/o investigación tecnológica en el sector primario o una combinación de estos con fines productivos.

    Los limites de la integración por propiedad estarían dados básicamente por la imposibilidad de externalizar costos fijos y la perdida de capacidad flexible para atender a diferentes coyunturas o mercados volátiles y heterogéneos.

    INTEGRACION VERTICAL CONTRACTUAL O AGRICULTURA DE CONTRATO.

    Las relaciones contractuales entre agroindustria y productores agropecuarios han tenido un importante desarrollo histórico tanto en los países centrales como en aquellos subdesarrollados.

    Por medio de los contratos quedan establecidos por lo general los requerimientos técnicos y/o de calidad de la materia prima, los periodos de procesamiento y entrega y las cantidades y los precios de las mismas. Pero además, en muchos casos, la capacidad agroindustrial de provisión (o incentivo de incorporación) tecnológica en el sector primario y la supervisión, asesoramiento y control de los procesos técnicos y de trabajo.

    Podemos distinguir casos de integración contractual total, en donde el polo integrador articula en mas de una instancia del proceso a la unidad integrada y, por otra parte, de integración contractual elemental, donde la integración contractual se da solo en un nivel -típicamente en el aprovisionamiento de materia prima.

    En varios complejos agroindustriales se encuentra presente esta modalidad de integración vertical, adquiriendo importancia la planificación estratégica de los núcleos con el objetivo de garantizar un acceso adecuado y estable de materia prima, así como en muchos casos llevar adelante un proceso de difusión tecnológica que permita lograr ventajas sistémicas, apropiables en gran medida por estos mismos agentes estratégicos. A su vez, como incentivos para el productor, actúan en forma unitaria o combinada, la mayor garantía en la venta de sus productos, cierta certidumbre de precio y época de cobro, el financiamiento de la producción (vía adelantos crediticios), un más amplio acceso tecnológico y, marcadamente en algunos casos, la posibilidad misma de continuar desarrollando una actividad que solo se canaliza por esta vía.

    Un caso típico de dicha integración es el que se presenta en el complejo lácteo, donde las vinculaciones agroindustriales prevalecientes entre las grandes usinas lácteas y los productores tamberos, si bien no aparecen bajo la forma jurídica contractual, tienden a desarrollarse bajo fuertes mecanismos de integración vertical del sector primario. El origen de la moderna industria láctea en Argentina la podemos asociar a la legislación reglamentaria de los años 60, con la obligatoriedad de pasteurización de la leche. Posteriormente, las significativas reestructuraciones productivas y de vinculaciones intersectoriales acontecidas desde mediados de los 70, en un ciclo de inicial estancamiento productivo y posterior dinamismo, dieron origen a una creciente heterogeneidad de los agentes primarios.

    En efecto, las empresas lideres tendieron a ampliar su participación en los mercados con estrategias de diversificación e innovación de productos, reformulando e intensificando para ello sus vinculaciones con los productores tamberos. Con el objetivo de reducir la marcada estacionalidad de la producción primaria, aumentar los rendimientos y afianzar un abastecimiento adecuado en la calidad y cantidad de materia prima, las usinas lácteas ampliaron los mecanismos de integración del sector primario, básicamente con: equipos de promotores y extensión agraria, acuerdos de asistencia y financiamiento tecnológica con los productores, compromiso de exclusividad de ventas por parte de los mismos, control del volumen producido y supervisión de la calidad del producto y de la tecnología utilizada, incentivos de precios según volumen producido y equipamiento de infraestructura y garantía de compra de la producción. Este proceso dio lugar a la constitución de tambos semicautivos, así como a una importante diferenciación de los mismos. Por una parte, entre los productores que quedaron integrados a estas grandes empresas lácteas que tendieron en general a ampliar su capacidad productiva e incorporación tecnológica en un marco de demanda dinámica y por otra, entre aquellos vinculados a empresas mas pequeñas o regionales donde no si dio por lo general esta dinámica de crecimiento.

    En síntesis, algunos de los principales elementos de este tipo de integración hacen referencia a que los principios de decisión siguen funcionando en el núcleo del complejo agroindustrial, pero adoptan la forma principal de planificación y programación estratégica, sustentada en mecanismos de organización, control, supervisión y asistencia técnica. Son casos en donde existen claras ventajas en términos de especialización productiva (mayores por lo general que las de escala), flexibilidad de producción y externalidad de costos fijos. A su vez, si bien el tipo de relación productiva asume relativa flexibilidad, en términos de modificaciones de pautas cuantitativas y/o cualitativas, la forma de articulación entre unidades adquiere cierta regularidad y estabilidad en el tiempo, que permite además al núcleo integrador aprovechar las ventajas del crecimiento productivo de las unidades integradas.

    INTEGRACION VERTICAL ASOCIATIVA Y COOPERATIVA.

    La integración vertical asociativa puede darse en el caso en que varias unidades de producción de una etapa se articulan horizontalmente para participar en otra etapa e integrar verticalmente sus respectivas producciones y/o procesos productivos. Pueden asumir dos formas básicas de asociación: las cooperativas y las asociaciones de productores.

    Se distinguen de las formas anteriores porque el principio fundante es, por una parte, el de asociación entre unidades productivas (y no de una unidad que integra al resto) y, por otra parte porque surgen por lo general como intereses defensivos de varios agentes con poco poder de determinación en relación a las etapas a integrar -típicamente del propio sector agropecuario. Involucran algún tipo de nivel de decisión colectiva, aunque se estructuren en órganos de dirección unificada, donde los integrantes de la asociación conservan por lo general un mayor margen de libertad que en el caso de las integraciones anteriores.

    La presencia de estas formas asociativas de integración, resultan particularmente importantes en ciertos complejos agroindustriales, tal el caso de los lácteos, frutícolas, arroz, azúcar y oleaginosas.

    Si bien en el complejo lácteo, la principal empresa agroindustrial es una cooperativa de productores, sus formas de vinculación intersectorial responden mas a la modalidad descripta en la integración anterior, dada la fuerte competencia interempresaria existente en el complejo.

    Este tipo de integración permite una mayor capacidad de producción particularmente apta para los productores de menor tamaño relativo, con una importante distribución de los costos fijos y de reposición de instalaciones, equipos y maquinarias.

    En síntesis, este tipo de integración permite a los productores agropecuarios, según los casos, obtener mejoras en la negociación y nivel de precios e ingresos, conquistar economías de escala, incentivar la incorporación y difusión tecnológica, acceder a la compra de insumos y bienes de capital en mejores condiciones, obtener créditos o financiamiento más accesibles, etc. Sin embargo, el difícil marco contextual en el que se desenvuelven (concentración económica, retiro del papel regulador y promotor del estado, restricciones financieras, etc.) junto a las propias dificultades organizativas de algunas de estas asociaciones (entre otros el nivel de participación e incorporación de los miembros, la disponibilidad de capital y financiamiento, los recursos tecnológicos previos, la capacidad de gestión y planificación) dan origen a procesos ambivalentes de crisis o consolidación productiva según el tipo de asociaciones de que se trate y las áreas de actividades donde se desenvuelvan.

    Políticas Publicas especificas con influencia en el grado de integracion intersectorial.

    Es reconocida la importancia de la acción estatal en la configuración de las modalidades de relación entersectorial entre el agro y la industria. Por una parte, es Estado ha jugado un importante papel en los complejos agroindustriales extrapampeanos como instancia de regulación de los mercados y de las relaciones intersectoriales entre los agentes, tal como sucedía en vitivinicultura, yerba mate y tabaco. Un caso especialmente significativo constituye la producción azucarera tucumana, que desde su largo historial de políticas publicas dirigidas a proteger, incentivar y regular la actividad del sector.

    En la economía agraria pampeana, los complejos de aceites vegetales y lácteos dan cuenta cierta de esta incidencia del Estado. En el primer caso con el estimulo otorgado a la industria aceitera de exportación, en base al diferente tratamiento de derechos y gravámenes en la comercialización externa de los granos oleaginosos y de los productos industriales de complejo (aceites y harinas oleaginosas). Los reembolsos y menores gravámenes posteriores a los productos procesados, significaron un importante mecanismo de promoción de la industria en un contexto externo favorable para su desarrollo. Por otra parte, en el caso del complejo lácteo con la referida reglamentación de pasteurización obligatoria en los años '60 y, asimismo, con los distintos marcos regulatorios para la fijación del precio de la materia prima al productor agropecuario.

    La reciente desregulación económica de casi todas las actividades agropecuarias (granos, carnes, vitivinicultura, azúcar, yerba mate y lácteos) tiene significativas influencias sobre la configuración socioeconómica de los actores y sus relaciones, en tanto deja librada la evolución de estas actividades a los poderes diferenciales de las relaciones directas y de mercado.

    PERSPECTIVAS DEL SECTOR.

    Gran parte de la producción agropecuaria es comandada cada vez mas por la agroindustria; las decisiones que se toman en el sector agropecuario están influidas, en forma creciente, por aquellas tomadas afuera del sector. En dichas actividades la autonomía decisional y productiva del sector tiende a desaparecer como tal. El sector tiende a formar parte indiferenciada de un espacio económico más amplio.

    Vemos que las preguntas de Qué, como (con qué tecnologías), para quienes producir, son decisiones que se toman en forma creciente afuera del sector. El uso creciente de insumos agropecuarios, el mayor aprovechamiento de los recursos naturales disponibles, el mayor procesamiento industrial de la materia prima y las nuevas formas organizativas de la distribución final mayorista y minorista hacen que el sector primario tienda a aparecer en su forma extrema, como el "departamento de campo" dentro de una gran empresa, que provee la materia prima susceptible de ser procesada industrialmente. En este contexto se producen transformaciones, no solo a nivel de la transformación técnica de la producción agropecuaria y agroindustrial en la conformación de la "cadena agropecuaria", sino también en las relaciones que los actores, que participan dentro del espacio económico establecen entre sí en torno a estos procesos. A nivel del eslabón productores agropecuarios-agroindustria, cobra intensidad la agricultura de contrato, la mayor integración vertical propiamente dicha y en muchos casos la integración cooperativizada.

    Este proceso de integración vertical se dio en forma cada vez más creciente en nuestro país. Esto provocó que se comenzase a constituir un espacio económico cada vez más amplio en torno a este sector, en donde las decisiones importantes se toman fuera del sector mismo. Desde sus comienzos el sector era reacio a ajustar su funcionamiento a la modalidad del desarrollo productivo que pautaba la industria; después de todo, los procesos laborales en el campo (los parámetros) tales como: ciclo biológico, clima, disponibilidades de tierras fértiles, accesibilidad al agua, etc., eran todos factores que limitaban su adecuación a las modalidades de la producción industrial.

    Sin embargo, en forma creciente gran pare de la producción agropecuaria sufre los embates de modalidades que caracterizan al procesamiento industrial, y de otros procesos que tienen que ver con, por ejemplo, el empaque, la presentación, la conservación de la producción, necesarios para que sea transformada en bienes finales accesibles al consumo. Todo ello implica numerosas formas de intervención de los agentes extra agrarios. Asimismo, la modernización agraria involucra una mayor intervención por parte de la industria de insumos agropecuarios en el sector. Estas intervenciones extra agrarias influyen sobre la estructura del sector: van desapareciendo los campesinos o chacareros típicos.

    La conformación de grandes complejos agroindustriales, en donde se manifiesta un acrecentamiento de la asimetría en las relaciones agroindustriales en detrimento de la autonomía de los productores agropecuarios, constituye quizás uno de los rasgos característicos de la problemática agraria en estas tendencias son contrarias a la difusión de los mercados competitivos. En efecto, no podrían existir los complejos agroindustriales si prevaleciera la figura de la competencia perfecta. Gracias ello, la monopolización u oligopolización creciente de los mercados agrarios y de la distribución final de productos de origen agropecuario y de los eslabones que unen estas esferas del espacio agroindustrial conducen a la creciente integración vertical de la producción agropecuaria y agroindustrial.

    Dentro de este contexto son múltiples las formas organizativas que impulsan relaciones asimétricas entre los actores que participan en el agro, la agroindustria y la distribución final de productos de origen agropecuario. Una es aquella que señalamos en ultimo termino y que tiene que ver con estructuras de mercado oligopólicos o monopólicos, particularmente cuando el sector agropecuario requiere de algún insumo estratégico (semilla híbrida) o de un mercado especifico para la colocación de su producto. Los otros dos casos - la agricultura de contrato y la integración vertical propiamente dicha- son formas organizativas del espacio agroindustrial que avanzan significativamente a la luz de la modernización agroindustrial. Hemos visto de esta forma las modalidades de posibles integración posibles o presentadas hasta el momento. Frente a estas modalidades de organización del espacio agroindustrial que tienden a reducir la autonomía relativa del productor agropecuario se presentan otras modalidades organizativas que asumen los productores agropecuarios y que pueden visualizarse como defensivas frente a los embates de la agroindustria o las grandes distribuidoras: formas asociativas de producción que presionan por posiciones defensivas frente a los actores dominantes del complejo agro industrial incluyendo formas de integración cooperativizada; y la conformación de organizaciones de productores comandadas por los mismos para protección frente a los actores dominantes.

    Puede verse entonces como se abre un panorama multifacético. Son diversos los factores que impulsan a la agricultura de contrato y a otras formas de integración vertical de los productores agropecuarios a los complejos agroindustriales. En algunos casos, factores tecnológicos, aunque el desarrollo de determinadas tecnologías y no otras, está también condicionado socialmente. La conformación de estructuras de mercado oligopolizados que enfrentan a productores atomizados a agroindustrias o comercializadoras oligopólicas, también crean condiciones favorables para la agricultura de contrato.

    Es posible de esta forma ver la creciente subordinacion que sufren los productores agropecuarios y la expulsión de aquellos que tienden a ser excluidos por estos procesos de articulación.

    Las modalidades inherentes a la agricultura de contrato no son simplemente una coordinación de esfuerzos y una asignación de responsabilidades y riesgos entre actores iguales en pro de una optimización en la asignación de recursos, sino una determinación de la fuerza de mercado de cada actor en el marco decisional.

    Es aquí donde los poderes públicos podrían accionar en aras de una distribución equitativa del poder de negociación, proponiendo un marco político y jurídico propicio para ello (control de los contratos, legislación apropiada al respecto, reconocimiento de las asociaciones de productores, etc.).

    Evidentemente, estas medidas difícilmente serian viables en el marco de las políticas publicas y de un modelo socioeconómico que, como el actual en vigencia, privilegia la extrema liberalización y desregulación económica en todos los sentidos posibles.

    Ver Anexo Cuadro 1.

    Ver Anexo Cuadro 1 y Gráficos.

    Ver Anexo Cuadro 4 y Gráficos

    Ver Anexo Cuadro 3 y Gráficos.

    Ver Anexo Cuadro 7 y Gráficos

    Ver Anexo Cuadro 2 y Gráficos.

    Ver Anexo Cuadro 5 y Gráficos.

    Cuando hablamos de variación real en las exportaciones nos referimos a variaciones en las cantidades exportadas

    De esta forma queremos hacer notar que el aumento en las exportaciones no solo se debió al comercio intraregional sino también al comercio extraregional.

    Ver Anexo Cuadro 6 y gráfico

    Ver Anexo Cuadro 1 y gráficos siguientes

    Idem.

    Ver Anexo Cuadro 8 y gráficos.

    Ver Anexo Cuadro 9 y 10 y sus gráficos.

    Ver Anexo Cuadro 11.

    Ver Anexo Cuadro 12 y gráficos.

    Ver Anexo Cuadro 13 y gráficos.

    La dicotomía que a la que hacemos referencia es la planteada en párrafos posteriores en cuanto a los actores dentro del sector

    Ver Anexo II. Las primeras leyes son las clasificadas dentro de este rubro.

    Ver Anexo II. Ley 24402 y 21740 son las ultimas encontradas en Internet.

    Entendemos por complejo agroindustrial al conjunto de actividades sucesivas principales y accesorias relacionadas con la producción y el procesamiento de uno o más productos agropecuarios.

    Llamo al capital extra agrario al capital no propio de este sector.

    Ver Anexo II.

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