Economía argentina

Crisis económica. Problemas económicos argentinos. Confianza. Capital social. Voluntariado. Ingresos

  • Enviado por: Fabricio Vallasciani
  • Idioma: castellano
  • País: Argentina Argentina
  • 14 páginas
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  • EL PROBLEMA

  • LOS EFECTOS NEGATIVOS DE LOS BAJOS NIVELES DE CONFIANZA EN EL DESARROLLO SOCIAL Y ECONÓMICO DE ARGENTINA.

  • Formulación

  • La confianza en "la gente en general", no sólo en las personas más cercanas a nosotros, tiene una influencia significativa en el funcionamiento de la política, la economía y la vida social, porque facilita la solución de los problemas colectivos al determinar en gran medida la capacidad de cooperación de los individuos y grupos de la sociedad.

    La confianza consiste en tener expectativas positivas de obtener resultados favorables. Influye en la voluntad para invertir (comprometer dinero, tiempo, reputación, etc.) o retener o proteger las inversiones. Es de vital importancia para la civilización. Todo en una economía, una sociedad, una organización o un equipo, se basan en ella. Cada paso que damos, cada inversión que realizamos, se basan en si sentimos que podemos contar con nosotros mismos y en los otros para lograr lo que prometimos. Por eso la confianza determinará si nuestros pasos serán pequeños e indecisos o grandes y temerarios.

    ¿Cómo solucionar las repercusiones que tiene la baja confianza de los individuos en la sociedad?

  • Objetivos de la investigación

  • Con la investigación se busca analizar el comportamiento de los miembros que componen la sociedad de nuestro país para solucionar los problemas socioeconómicos que tienen su origen en el bajo nivel de confianza interpersonal.

    Propósitos del proyecto a desarrollar:

    • Comprender la influencia significativa de la confianza para el desarrollo social, político y económico.

    • Analizar la situación de Argentina en sí misma y como país miembro de América Latina.

    • Entender el comportamiento individual y colectivo, y las repercusiones de ambos.

  • Justificación

  • El desarrollo de este trabajo se debe al interés personal sobre la situación social actual y la novedad del tema. Lo que más motivó el proyecto fue la investigación. El descubrimiento de todos los aspectos a los que afecta la existencia de bajos niveles de confianza en un país. Por consiguiente, surgió la tarea de buscar solución a dicho problema.

  • MARCO DE REFERENCIA

  • ¿Qué es la confianza?

  • Común a todos los estudios y análisis sobre el papel y el valor de la confianza es el reconocimiento de la misma como un rasgo cultural. Así entendida se identifica con el conjunto de creencias de los individuos y se refiere a las expectativas acerca de la conducta de la otra parte (por lo que tiene una gran influencia en la toma de decisiones por parte de quien confía).

  • Robert Putnam

  • Según este estudioso la confianza se desarrollaría en una sociedad cuando las personas interactúan en una variedad de grupos formales e informales, por decir por ejemplo, desde las asociaciones de voluntarios hasta los clubes deportivos y las reuniones entre vecinos.

    Hace hincapié sobre las relaciones de las personas de diverso origen (socioeconómico, de edad, raza, religión, etc.) a las que denomina “puente”, porque cumplen el rol clave de franquear las divisiones sociales, ensanchar el sentido de comunidad y dar a los individuos oportunidades más amplias de progreso; de las relaciones “densas”, que ocurre entre afines, porque, si bien generan una confianza que sirve de apoyo social y psicológico para el individuo, tienen como negativa el cerramiento del grupo ya que sus miembros confían unos en otros pero desconfían del resto, generando la división entre “nosotros” y “ellos”, que en casos extremos no solo genera falta de cooperación sino también hostilidad.

    Todo esto se da a nivel personal. Para trasladarlo al ámbito social, Putnam propone la inserción de las personas en redes sociales en las que exista “reciprocidad generalizada”, es decir que por una acción que se realice por alguien de la red, exista la expectativa de que esa persona hará algo por nosotros en el futuro, generándose así una confianza mutua que garantiza este mismo efecto siempre que ocurra este caso de accionar desinteresado.

    Las redes sociales que sirven de fundamento para esta teoría son las de compromiso cívico (grupo de voluntarios por ej.) porque facilitan la comunicación, existe cierto flujo de información sobre las actividades realizadas y los éxitos de las experiencias de cooperación pasadas sirven para generar expectativas positivas sobre la colaboración futura. Por esto, cuanto mayor sea la confianza dentro de una comunidad, mayor será la probabilidad de cooperación, la cual alienta la confianza, definiéndose un “circulo virtuoso”:

    CONFIANZA COMPROMISO CÍVICO

  • Eric Uslaner

  • Distingue entre la confianza “particularizada”, que existe cuando depositamos nuestra fe en personas que conocemos o son similares a nosotros, y la confianza “generalizada”, que nos permite confiar en la mayoría de la gente. Es esta última la que parece estar asociada a un mejor funcionamiento de gobierno, la economía y la sociedad.

    A su vez, argumenta una diferencia entre:

    • Confianza “estratégica”: de naturaleza instrumental, implica confiar (con fines específicos) en determinadas personas cuya conducta predecimos basándonos en información previa. Por ejemplo: alguien que realiza refacciones en nuestro hogar.

    • Confianza “moral”: las relaciones con extraños ocurren solo con aquellos que comparten con nosotros ciertos valores fundamentales.

    A B X A

    confía en para hacer confía

    CONFIANZA ESTRATÉGICA CONFIANZA MORAL

    Concluye que la confianza “generalizada”, cimiento de la sociedad civil, no sería “estratégica”. No se basaría en el conocimiento previo ni en la experiencia sino que tendría una base moral.

    Entiende que confiamos en la mayoría de las personas porque creemos compartir valores básicos, los consideramos parte de una comunidad moral con la que compartimos un mismo destino. Por lo tanto, no sólo nos vemos inclinados a cooperar con los demás (al ver en el trato más oportunidades que riesgos) sino que sentimos el deber moral de hacer algo cuando esos extraños (en el fondo similares a nosotros) atraviesan dificultades.

  • Diferencia con Robert Putnam

  • El “círculo virtuoso” de Putnam es para Uslaner una “flecha virtuosa”:

    Cultura igualitaria, visión optimista

    del mundo, creencia en la capacidad

    de mejorarlo

    CONFIANZA COMPROMISO CÍVICO

    Equidad en la distribución de la riqueza

    Los determinantes fundamentales de la confianza generalizada, de acuerdo con este análisis sociológico, serían: el optimismo, medido, por ejemplo, por la creencia o no en que la vida de la próxima generación será mejor que la nuestra; el sentido de control sobre nuestro destino, es decir, la idea de que podemos salir adelante por nuestros propios medios y no sólo por la mera "suerte" o las apropiadas "conexiones"; los valores igualitarios. También contribuye a la confianza el relacionarse en una comunidad en la que la riqueza se encuentra distribuida equitativamente por verse todos sus miembros en un plano de igualdad y justicia.

  • La confianza y su relación con la experiencia

  • Aunque la confianza depende de nuestra formación moral, la confianza “generalizada” no podría ser por completo independiente de la experiencia. Por ejemplo: en las regiones azotadas por la guerra no tendría sentido confiar en los extraños. Entonces, los valores de una cultura no son estáticos, sino que cambian en respuesta a las crisis y los principales sucesos históricos de la sociedad. La confianza podría, así, ser alterada por profundas experiencias colectivas.

    Experiencia colectiva: la confianza y la crisis de la bolsa estadounidense en 1929

    La década de 1920 fue esencialmente optimista en los Estados Unidos. Se comenzó a desarrollar el mercado de automóviles, la radiofonía comenzó a expandirse y también la industria cinematográfica. A su vez, era bastante fácil conseguir trabajo. El mercado de valores acompañaba esta euforia, que entre 1921 y 1927 duplicó el valor de casi todas las acciones favoreciendo a quienes eran sus poseedores. Repentinamente, en octubre de 1929, gran cantidad de accionistas decidieron vender sus acciones, lo que generó una baja abrupta de estas. Otros se asustaron y, ante el miedo de que el precio de las acciones cayera rápidamente, también decidieron vender. Esto agravó el problema. La caída de los precios de las acciones fue incontenible. Muchos de los que se habían enriquecido en los años 20 empobrecieron de un día para otro.

    El miedo se extendió a los bancos: muchos ahorristas retiraron sus depósitos, dando lugar a la quiebra de gran cantidad de esas instituciones. La falta de préstamos para la industria y el sector agropecuario se sintió en forma inmediata: muchas empresas cerraron. Los pagos que debían realizar unas empresas a otras no se pudieron concretar, y aumentaron las quiebras de estas. El cierre de fábricas implicó la pulverización de miles de puestos de trabajo. Una enorme masa de de población no tenía ingresos para gastar. Las empresas que quedaban en pie no podían vender y tuvieron que cerrar, despidiendo más gente aún.

    Esta crisis derivó en un estancamiento y retroceso de la economía de los países capitalistas y tuvo efecto mundial.

    Todo esto ocurrió a partir de una repentina pérdida de confianza de los accionistas.

    Entre las experiencias individuales, las que pueden dañar la confianza serían: el temor a ser víctima de un delito o la percepción de que nuestro barrio se ha vuelto inseguro. También la desigualdad económica afecta la confianza “generalizada”: el grado en que el bienestar está extendido determina si es posible para las personas confiar o no a los demás. Por otro lado, la inequidad afecta el optimismo: cuando crece la inequidad, la gente ve que el futuro será peor y que su esfuerzo por sí solo no le alcanzará para salir adelante.

  • La confianza como ingrediente fundamental en la innovación

  • La innovación es un proceso que requiere un fuerte nivel de compromiso emocional entre todos los miembros de la organización y entre todas las organizaciones que participan en el desarrollo de nuevos productos y procesos.

    La difusión de prácticas, conocimientos y experiencias alcanza niveles óptimos cuando los individuos que poseen estos conocimientos están dispuestos a compartirlos. La innovación está asociada a los procesos de aprendizaje colectivo y, por lo tanto, a fuertes dosis de socialización entre los miembros de una organización y entre distintas organizaciones.

    La ausencia de confianza disminuye sensiblemente la disponibilidad o actitud de los agentes para asumir grandes riesgos y, por tanto, tiene importantes efectos en el proceso de innovación.

    Existe, igualmente, una segunda dimensión asociada a la confianza y que tiene una estrecha relación con los niveles de desarrollo técnico alcanzados y la forma en que la innovación se organiza. A esta segunda dimensión la identificamos con los distintos niveles de confianza que los agentes tienen en las instituciones y en los mecanismos institucionales que gobiernan nuestras economías. En este sentido, la legislación vigente, la intervención de los gobiernos, la regulación de las actividades económicas, etc. influyen directamente en los niveles de confianza que se aprecian en distintos países.

  • Un nuevo concepto: el capital social

  • La CEPAL define este concepto como el conjunto de normas, instituciones y organizaciones que promueven la confianza y la cooperación entre las personas, las comunidades y la sociedad en su conjunto.

    Se puede diferenciar entre capital social individual (el que posee un individuo) y el capital social comunitario (que es propiedad de un conjunto de personas). El primero se define como la confianza y la reciprocidad que se extienden a través de redes ego centradas. Este tipo de capital consta del crédito que ha acumulado la persona en la forma de “reciprocidad difusa” que puede reclamar en momentos de necesidad, a otras personas a las cuales le ha ofrecido servicios o favores en el pasado (este es el que interesa al proyecto). El segundo se define como aquel que se expresa en las estructuras normativas de instituciones complejas con contenido y gestión.

  • El voluntariado

  • En un sentido general, ser voluntario implica prestar colaboración, sin que medie ánimo de lucro, para el bienestar de otra persona, la comunidad o la sociedad en general.

    El concepto no excluye sin embargo la idea de reciprocidad. El voluntario obtiene con su actividad muchos beneficios y satisfacciones. Hay personas que descubren nuevas amistades y experiencias, logran desarrollar aptitudes que antes desconocían, se capacitan en distintas áreas o encuentran nuevas formas de mirar la vida.

    Los datos de encuesta en nuestro país son ilustrativos de este punto. De acuerdo con el estudio de Gallup correspondiente al año 2000, el 92% de los voluntarios manifiestaron sentirse satisfechos con su actividad. El 60% afirmó que su vida había cambiado. El mismo porcentaje dijo estar interesado en continuar trabajando como voluntario.

    Hay quienes socorren a los más necesitados, brindando ayuda a niños, enfermos o discapacitados, o participan en diversas asociaciones de bien público, como hospitales, bomberos, clubes sociales y deportivos y cooperadoras escolares. Otros colaboran en organizaciones que persiguen objetivos de interés general, por ejemplo las orientadas a la defensa del medio ambiente, los Derechos Humanos o los derechos del consumidor. Muchos voluntarios trabajan en grupos vecinales o comunitarios para proporcionar bienes y servicios básicos a través de comedores, guarderías infantiles y jardines maternales.

  • Tipos de voluntariado

  • La Organización de las Naciones Unidas clasifica esta amplia diversidad de tareas voluntarias en cuatro tipos: ayuda mutua o autoayuda, filantropía, participación y promoción o realización de campañas.

    En muchos países la ayuda mutua o autoayuda es el principal sistema de apoyo social y económico para la mayoría de la población. En la Argentina son comunes las organizaciones barriales que prestan servicios comunitarios, así como los grupos de autoayuda que brindan apoyo y asistencia a personas que sufren ciertos tipos de enfermedades o dolencias.

    La filantropía o servicio para otros se distingue de la autoayuda porque el principal beneficiario de la acción voluntaria no es un miembro del grupo, sino un tercero. En nuestro país esta es una de las formas tradicionales de trabajo voluntario, bajo la forma de las sociedades de beneficencia.

    El tipo de voluntariado denominado de participación se refiere al rol que cumplen los ciudadanos en el proceso de gobierno. Incluye desde la representación en organismos de consulta gubernamental hasta el compromiso personal en proyectos locales de desarrollo. En la Cumbre Mundial sobre Desarrollo Social realizada en Copenhague en 1995 se lo reconoció como parte indispensable de un buen gobierno.

    El cuarto y último tipo es el de promoción y realización de campañas, con el que normalmente se ejerce presión para modificar la legislación que perjudica los derechos de las personas. Comprende por ejemplo las campañas, de alcance local y mundial, vinculadas a los discapacitados, enfermos de SIDA y defensa del medio ambiente.

  • Datos estadísticos:

  • Confianza interpersonal en Argentina y América Latina


    Los países con la mayor proporción de población que declara confiar "en la mayoría de las personas" son los del norte de Europa: el porcentaje es superior a 66% en Dinamarca y Suecia, casi 60% en los Países Bajos y 58% en Finlandia.

    América Latina se destaca por el bajo nivel de confianza, que pasó de 20% en 1996 a 16% en 2004. Desde mediados de los años noventa, Uruguay es casi siempre el país con el mayor porcentaje de confianza (36% en 2002) y Brasil con el menor (3% en ese mismo año).

    En porcentaje**

    País

    2004

    2003

    1998

    1996

    1990

    Uruguay

    24

    35

    34

    33

    --

    Ecuador

    19

    20

    22

    20

    --

    México

    17

    19

    40

    21

    33

    Argentina

    15

    18

    23

    23

    23

    Perú

    16

    15

    13

    13

    --

    Venezuela

    17

    13

    16

    11

    --

    Colombia

    22

    13

    20

    23

    --

    Chile

    19

    10

    15

    18

    23

    Paraguay

    6

    7

    13

    23

    --

    Brasil

    4

    4

    5

    11

    7

    América Latina

    16

    17

    21

    20

    --

    ** Hablando en general, ¿diría Ud. que se puede confiar en la mayoría de las personas o que uno nunca es lo suficientemente cuidadoso en el trato con los demás? - El porcentaje corresponde a la respuesta: "se puede confiar en la mayoría de las personas"

    Fuentes: Latinobarómetro, excepto 1990: Encuesta Mundial de Valores

    En la Argentina, la confianza interpersonal tiende a descender desde niveles ya deprimidos: osciló entre 23% en 1990 y 15% en 2004.

    La relación entre confianza y equidad social cuenta con apoyo empírico. Los países escandinavos, que exhiben los porcentajes más altos de confianza interpersonal, son también los que poseen menor desigualdad del ingreso. América Latina es, según el Banco Mundial, la región con la peor distribución del ingreso en el mundo y, al mismo tiempo, muestra índices muy bajos de confianza.

    Una evidencia adicional es que Uruguay, el país latinoamericano con el porcentaje de confianza más alto (24% en 2004, después de un pico de 36% en 2002), es también el menos desigual (con un coeficiente de Gini de 0,455). Brasil, la nación más inequitativa (Gini de 0,639), tiene el menor nivel de confianza (4%).

    La confianza en las instituciones

    Una idea extendida es que el grado de confianza interpersonal está relacionado con el que existe en las instituciones.

    Según Latinobarómetro 2004, sólo un 18% de los latinoamericanos confía en los partidos políticos. Algo superior es la credibilidad del Congreso (24%) y el Poder Judicial (32%). La única institución en que se confía es la Iglesia (71%). En segundo lugar, aunque lejos, está la televisión (38%).

    En Argentina, la confianza en los partidos es incluso inferior al promedio de América Latina. Y la confianza en el gobierno dio un brusco salto con la elección presidencial: creció de 6% en 2002 a 45% en 2003, mientras la media latinoamericana descendía un punto, de 25% a 24%.

    En nuestro país, aunque la confianza en el gobierno se multiplicó por siete entre 2002 y 2003, la proporción de la población que afirmó confiar en la mayoría de las personas cayó de 22% a 18%. La confianza interpersonal en la Argentina, según la Encuesta Mundial de Valores y Latinobarómetro, ha oscilado entre 23% en 1990 y 15% en 2004. Y esto a pesar de un fuerte crecimiento del voluntariado en el periodo: el 32% de los adultos declaró haber realizado algún tipo de actividad voluntaria durante 2001, mientras que en 1997 lo había hecho el 20%.

    Trabajadores voluntarios en Argentina

    Población mayor de 17 años que realizó
    trabajo voluntario en los últimos 12 meses (*)

    Año

    % Población

    2001

    32%

    2000

    26%

    1997

    20%

    Fuente: Gallup Argentina

    (*) Durante los últimos 12 meses, ¿realizó Ud. tareas voluntarias, es decir, trabajo dedicando tiempo sin recibir remuneración o salario para alguna entidad sin fines de lucro (parroquias, templos, cooperadoras escolares, cooperadoras de salud, grupos de ayuda voluntaria como Cáritas o Cruz Roja, entidades deportivas, sociedades de fomento, cooperadoras, asociaciones sindicales, profesionales, ecologistas, etc.?

    Distribución de los ingresos en Argentina y América Latina

    El Coeficiente de Gini es el indicador más utilizado para medir la desigualdad del ingreso en una sociedad, especialmente a través del ingreso per cápita familiar.

    Varía entre cero (situación ideal en la que todos los individuos o familias de una comunidad tienen el mismo ingreso) y uno, valor al que tiende cuando los ingresos se concentran en unos pocos hogares o individuos.

    Este índice de desigualdad puede definirse a partir de la Curva de Lorenz. En el gráfico está representado en el eje horizontal el porcentaje acumulado de los individuos u hogares ordenados de modo ascendente en función de su nivel de ingresos; en el eje vertical se indica el porcentaje acumulado del ingreso que perciben esos individuos u hogares.

    La diagonal de 45º (Línea de Equidistribución) muestra la situación teórica de perfecta igualdad en la distribución del ingreso. Por ejemplo, el 50% de
    la población percibe el 50% de los ingresos. La Curva de Lorenz refleja la distribución del ingreso real en una sociedad. En el ejemplo, el 50% de la población percibe sólo el 15% de los ingresos.

    Cuanto más cercana es la Curva de Lorenz a la diagonal, más igualitaria es la distribución del ingreso en una comunidad; y a la inversa, cuanto más de aleja de la línea de equidistribución, mayor es la desigualdad del ingreso.

    Evolución de la distribución del
    ingreso en la década de los 90
    Coeficiente de Gini
    CEPAL - Países seleccionados

    País

    Inicio de
    los 90s (1)

    Inicio de
    los 00s (2)

    Argentina

    0,501

    0,590

    Brasil

    0,627

    0,639

    Chile

    0,554

    0,559

    Colombia

    0,601

    0,575

    Ecuador

    0,461

    0,513

    México

    0,536

    0,514

    Paraguay

    0,447

    0,570

    Uruguay

    0,492

    0,455

    Venezuela

    0,471

    0,500

    (1) Datos de 1990, excepto Colombia (1994) y México (1989). (2) Datos de 2002, excepto Brasil (2001), Paraguay (2001) y Chile (2000). Los cálculos para Argentina corresponden al Gran Buenos Aires - Fuente: Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), Panorama Social de América Latina 2002-2003.

    Banco Mundial - Países seleccionados
    Coeficiente de Gini

    País

    Primeros
    90s

    Mediados
    de los 90s

    Primeros
    00s

    Variación

    Argentina

    42.6

    45.8

    50.4

    7.7

    Bolivia

    54.3

    55.8

    55.9

    1.6

    Brasil

    59.5

    58.3

    57.2

    -2.3

    Chile

    54.7

    54.9

    56.1

    1.4

    Colombia

    55.9

    54.3

    55.8

    -0.1

    México

    53.9

    52.5

    52.7

    -1.2

    Perú

    45.7

    46.4

    47.7

    2.0

    Uruguay

    40.8

    40.9

    42.5

    1.7

    Venezuela

    41.7

    44.5

    45.5

    3.8

    Promedio

    50.5

    50.7

    51.4

    0.9

    Fuente: David de Ferranti, Guillermo Perry, Francisco H. G. Ferreira and Michael Walton: Inequality in Latin America & the Caribbean: Breaking with History?, World Bank, 2003.

    Evolución del Coeficiente de Gini en Argentina
    Total aglomerados urbanos de la EPH-INDEC (1)

    Periodo

    Coeficiente

    Octubre 2002

    0,532

    Mayo 2002

    0,551

    Octubre 2001

    0,531

    Octubre 2000

    0,510

    Octubre 1999

    0,495

    Octubre 1998

    0,504

    Octubre 1997

    0,490

    Octubre 1996

    0,495

    Octubre 1995

    0,487

    Mayo 1995

    0,470

    (1) Encuesta Permanente de Hogares del Instituto Nacional de Estadísticas y Censos Fuente: Sistema de Información y Monitoreo de Programas Sociales (SIEMPRO)

    Evolución del Coeficiente de Gini
    desde los años 70

    Región

    1970s

    1980s

    1990s

    Promedio

    América Latina y Caribe

    48.4

    50.8

    52.2

    50.5

    Asia

    40.2

    40.4

    41.2

    40.6

    OCDE

    32.3

    32.5

    34.2

    33.0

    Europa del Este

    28.3

    29.3

    32.8

    30.1

    Fuente: Banco Mundial - David de Ferranti, Guillermo Perry, Francisco H. G. Ferreira and Michael Walton: Inequality in Latin America & the Caribbean: Breaking with History?, World Bank, 2003.

  • HIPÓTESIS Y CONCLUSIÓN

  • Principales causas de la baja confianza en nuestro país:

  • -Los distintos sectores de la sociedad no perciben que tengan los mismos valores fundamentales.

    -Los argentinos han mostrado, históricamente, un bajo nivel de compromiso cívico.

    -La desigualdad social (y, en particular, la inequidad en la distribución del ingreso) ha aumentado con fuerza en los últimos años. Según el Banco Mundial, la Argentina es el país latinoamericano donde más empeoró este indicador.

    -La sociedad argentina se ha caracterizado por una cultura jerárquica, más que por el predominio de valores igualitarios.

    -La inequidad social y las crisis económicas han fomentado el pesimismo sobre el futuro, que está asociado a índices reducidos de confianza. Un indicador de pesimismo es creer que nuestros hijos, cuando sean adultos, vivirán peor que nosotros.

  • Hipótesis

  • La respuesta tentativa a los problemas consecuentes de los bajos niveles de confianza en nuestro país, retomando a los teóricos Putnam y Uslaner, es la siguiente: el caso argentino se ajusta mejor a la “flecha virtuosa” del segundo, porque el potencial aumento de la confianza inducido por el voluntariado se ha visto compensado por un impulso contrario originado en el incremento de la desigualdad en la distribución de la riqueza.

  • Identificación de las variables

  • El bajo nivel de confianza en "la gente en general" surge como un factor importante para explicar algunos de los problemas políticos, económicos y sociales más persistentes de Argentina y América Latina.

    Esta confianza "generalizada" (que suele denominarse "interpersonal" en la literatura y las encuestas) determina en gran medida la capacidad de los individuos y grupos de la sociedad para cooperar en la solución de problemas colectivos.

    Las dificultades hasta ahora insuperables que muestra Argentina para alcanzar un consenso, sobre un rumbo para el país que incluya a todos los sectores de la sociedad, arraigan con fuerza en la falta de confianza.

    El mal desempeño de los gobiernos, los conflictos distributivos, la corrupción, la falta de cumplimiento de la ley, la expansión del delito y otros fenómenos negativos para el desarrollo económico, político y social, están asociados también a la baja confianza "generalizada".

    En la Argentina se han conjugado la mayoría de los ingredientes necesarios para producir una sociedad sin confianza.

    La solución al caso argentino se ajusta mejor al planteo de Eric Uslaner que al "círculo virtuoso" de Putnam. Quizás el potencial aumento de la confianza inducido por el voluntariado se ha visto compensado por un impulso contrario originado en el incremento de la inequidad de la distribución de la riqueza.

    La distribución del ingreso es uno de los principales factores que afectan la confianza y, al mismo tiempo, una de las pocas áreas en las que el gobierno podría intervenir para fomentarla.

    La dispar distribución del ingreso, fuertemente correlacionada con la falta de confianza generalizada, se agravó durante los años noventa.

    Las continuas calamidades económicas, con sus secuelas de pobreza y desigualdad sin precedentes, han extendido el pesimismo sobre el futuro, otro factor negativo para la fe en los demás.

    Quizás la tendencia más favorable ha sido el fuerte crecimiento del voluntariado, una actividad que suele relacionarnos con gente diferente de nosotros y que, por lo tanto, puede promover la confianza en personas que no conocemos. Dentro de los puntos de Uslaner, el voluntariado puede brindar a los ciudadanos la capacidad de mejorar la situación en que viven otros y crear optimismo sobre su propia situación.

    Las grandes experiencias colectivas pueden inducir el cambio de valores y, a través de él, modificaciones en el nivel de confianza. La última crisis generó inicialmente, en una parte importante de la sociedad argentina, un sentido de destino compartido y de solidaridad con los grupos más afectados. Aquí es donde se ve una cultura igualitaria.

    Entonces, el voluntariado estaría brindando todas las condiciones que Uslaner indica que se requieren para generar confianza, salvo la distribución de la riqueza. Para solucionar este problema será necesario hacer funcionar la democracia. Los voluntarios, que ahora son capaces de mejorar la situación, serán los encargados de llevar todas las condiciones de equidad de su actividad voluntaria al contexto social y político. Ven que pueden vivir en justicia y buscarán por sus medios que eso no ocurra solo dentro de su asociación. Comenzarán a agruparse con otros voluntarios que también creen poder mejorar la situación y formarán partidos políticos honestos. Estos presionarán al gobierno, proponiendo reformas en la legislación para el funcionamiento transparente de sus instituciones. Así se vivirá en democracia, con un gobierno eficiente y democrático que solo es posible en el contexto de una ciudadanía comprometida, participativa y organizada.

  • METODOLOGÍA DE LA INFORMACIÓN

  • Técnicas de recolección de información

  • La búsqueda de la información necesaria para emprender el proyecto partió de dos fuentes:

  • La biblioteca municipal de la ciudad de Funes: cuyo resultado solo fue la obtención de los pocos libros que sirvieron para el trabajo y la lectura incansable de otros tantos que no fuero útiles.

  • Internet: que sin lugar a dudas presentaba más información sobre el tema del proyecto debido a las miles de fuentes de información que concentra. La mayor parte del material trabajado fue extraído de dicho medio. Hay que aclarar que los estudios estadísticos analizados muy difícilmente podrían haberse conseguido de otro lugar.

  • Luego de buscar la información fue fundamental su clasificación, partiendo de la que era esencial para la comprensión del tema, distinguiéndola de la accesoria que solo se tendría en cuenta en la profundización de ciertos aspectos del mismo.

    Finalmente, luego de la exhausta redacción, la tabulación del proyecto se planteo siguiendo el material proporcionado por la docente del espacio curricular, con ciertas reformas personales.

  • Cronograma

  • Actividad

    Tiempo

    Asesoría sobre el desarrollo del proyecto

    2 días

    Recopilación de información

    7 días

    Clasificación del material

    3 días

    Tratamiento

    5 días

    Análisis e interpretación

    5 días

    Redacción

    3 días

    Pasaje en computadora

    3 días

    Perfeccionamiento del proyecto

    2 días

  • BIBLIOGRAFÍA

  • “Economía hoy. La globalización y la nueva relación sociedad naturaleza”. Autor: Omar Tobío. Editorial: Kapelusz. Lugar y fecha de edición: Capital Federal, octubre de 1998.

    “Economia”. Autor: Pablo Maas y José Castillo. Editorial: Aique. Lugar y fecha de edición: Buenos Aires, noviembre de 2002

    http://www.cambiocultural.com.ar/investigacion/confianza3.htm

    http://www.cambiocultural.com.ar/investigacion/voluntarios.htm

    http://www.cambiocultural.com.ar/publicaciones/putnam.htm

    http://www.clarin.com/diario/2005/05/09/sociedad/s-02815.htm

    http://www.madrimasd.org/informacionidi/revistas/Numero2/debate1.htm

    http://www.observatorioelectoral.org/biblioteca/?bookID=8&page=5

    http://www.cambiocultural.com.ar/actualidad/distribuciondelingreso.htm

    ÍNDICE

    1.0 EL PROBLEMA

    Pág. 1

    1.1 Formulación

    1

    1.2 Objetivos de la investigación

    1

    1.3 Justificación

    1

    2.0 MARCO DE REFERENCIA

    Págs. 2-10

    2.1 ¿Qué es la confianza?

    2

    2.2 Robert Putnam

    2

    2.3 Eric Uslaner

    2

    2.4 Diferencia con Robert Putnam

    3

    2.5 La confianza y su relación con la experiencia

    3

    2.6 La confianza como ingrediente fundamental en la innovación

    4

    2.7 Un nuevo concepto: el capital social

    5

    2.8 El voluntariado

    5

    2.9 Tipos de voluntariado

    6

    2.10 Datos estadísticos

    6

    3.0 HIPÓTESIS Y CONCLUSIÓN

    Págs. 11-12

    3.1 Principales causas de la baja confianza en nuestro país

    11

    3.2 Hipótesis

    11

    3.3 Identificación de las variables

    11

    4.0 METODOLOGÍA DE LA INFORMACIÓN

    Pág. 13

    4.1 Técnicas de recolección de información

    13

    4.2 Cronograma

    13

    5.0 BIBLIOGRAFÍA

    Pág. 14

    Página 14 de 14