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Febrero
| 28 | El euro se convierte en la única moneda oficial de los doce Estados Miembros participantes, una vez que el período de doble circulación ha finalizado. |
La cohesión económica y social: los Fondos Europeos
Mosaico de culturas, lenguas, historias y tradiciones diferentes, las regiones de la Unión Europea se caracterizan por unos niveles de renta distintos y no pueden, por tanto, ofrecer iguales oportunidades a todos los ciudadanos. Las diez regiones más prósperas de la UE son tres veces más ricas e invierten tres veces más en sus estructuras económicas que las diez más pobres. Aunque este problema ha tendido a agravarse con las sucesivas ampliaciones, también la UE ha venido reforzando los medios puestos para su solución. El gasto ha registrado así un rápido crecimiento desde 1988, con el resultado de que hasta 1999 cerca de un tercio del presupuesto total comunitario se destinará al apoyo de las zonas desfavorecidas.
Este gasto se canaliza principalmente a través de los Fondos Estructurales y el Fondo de Cohesión, que tienden a concentrar su ayuda económica allí donde ésta es más necesaria.
Los Fondos Estructurales son cuatro:
*El Fondo Europeo de Desarrollo Regional. El FEDER se estableció en 1975 para financiar la ayuda estructural mediante programas de desarrollo regional destinados a las regiones más desfavorecidas con el fin de contribuir a reducir los desequilibrios socioeconómicos que se dan entre las regiones de la Unión. El FEDER concede ayuda financiera principalmente para apoyar programas que son presentados y gestionados directamente por las autoridades competentes de los Estados miembros. Las zonas que pueden acogerse a las ayudas regionales comunitarias se definen en función de las necesidades derivadas de sus problemas económicos.
*El Fondo Social Europeo. Creado en 1960, el FSE es el principal instrumento de la política social de la Comunidad. Concede ayuda financiera, con arreglo a los objetivos nº 3 y 4 de los Fondos Estructurales, a planes de formación profesional, reciclado y creación de empleo, destinados principalmente a los desempleados jóvenes, a los desempleados de larga duración, a grupos sociales marginados y a las mujeres.
*El Fondo Europeo de Orientación y Garantía Agrícola. El objetivo y funcionamiento del FEOGA se describe al hablar de la PAC.
*El Instrumento Financiero de Orientación de la Pesca. Desde 1994, el IFOP agrupa los instrumentos comunitarios relativos a la pesca. Se aplica a todas las regiones costeras y su principal misión consiste en aumentar la competitividad de las estructuras del sector pesquero, promover la creación de empresas viables en la industria pesquera y procurar el mantenimiento del equilibrio entre la capacidad pesquera y los recursos disponibles.
El Fondo de Cohesión constituye un nuevo instrumento de ayuda y solidaridad, destinado a contribuir al fortalecimiento de la cohesión económica y social de la Unión Europea y a facilitar la participación de los Estados miembros menos prósperos en la Unión Económica y Monetaria. El Fondo fue creado por el Tratado de Maastricht, que vinculaba el logro de la cohesión económica y social con el establecimiento de la Unión Económica y Monetaria (UEM). Cuando se firmó el Tratado, estaba claro que los países menos desarrollados tendrían dificultades a la hora de aplicar la estricta disciplina presupuestaria y fiscal exigida para cumplir los criterios de convergencia de la UEM, dado que también necesitan realizar grandes inversiones para reducir la diferencia en el grado de desarrollo y aumentar su capacidad de crecimiento. Así pues, se creó el Fondo de Cohesión, que presenta las siguientes características específicas, que le fueron asignadas en el Consejo Europeo de Edimburgo en diciembre de 1992:
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Sólo pueden recibir ayuda los Estados miembros cuyo Producto Nacional Bruto sea inferior al 90 % de la media comunitaria y que cuenten con un programa de convergencia económica; hay cuatro "países de cohesión": España, Grecia, Irlanda y Portugal; los compromisos del Fondo de Cohesión previstos para 1996 fueron, repartidos de la forma siguiente: 52-58% para España, 16-20% para Portugal, 16-20% para Grecia y 7-10% para Irlanda.
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El Fondo de Cohesión es condicional: si el Estado miembro tiene un déficit público excesivo, no se aprobará ningún proyecto nuevo antes de que se haya corregido este déficit;
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El Fondo de Cohesión concede ayuda financiera a distintos proyectos de inversión y puede contribuir con el 80 - 85 % del gasto público total; los proyectos deben pertenecer a una de las dos categorías siguientes: proyectos medioambientales o proyectos de infraestructuras de transporte;
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Debe conseguirse un equilibrio adecuado entre la financiación de proyectos de infraestructuras de transporte y la de proyectos de medio ambiente; la Comisión ha fijado como objetivo un reparto del 50 % entre las dos categorías;
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Todos los proyectos deben cumplir las disposiciones del Tratado y la legislación comunitaria vigente; deben respetarse en particular las normas sobre competencia, medio ambiente y adjudicación de contratos públicos.
Objetivos prioritarios de los Fondos Estructurales
Los Fondos Estructurales, de acuerdo con el artículo 1 del Reglamento (CEE) nº 2081/93 del Consejo y con el artículo 52 de la Decisión 95/1/CE del Consejo, conceden ayuda financiera según seis objetivos prioritarios, cuatro de los cuales son de aplicación regional mientras que los otros dos se aplican en todo el territorio de la Unión.
-Objetivos regionales:
*Objetivo nº 1
Fomentar el desarrollo y el ajuste estructural de las regiones menos desarrolladas.
*Objetivo nº 2
Reconvertir las regiones, regiones fronterizas o partes de regiones (incluidas las cuencas de empleo y los núcleos urbanos) gravemente afectadas por el declive industrial.
*Objetivo nº 5b
Fomentar el desarrollo rural facilitando el desarrollo y el ajuste estructural de las zonas rurales.
*Objetivo nº 6
Fomentar el desarrollo y el ajuste estructural de las regiones con una densidad de población muy baja.
-Objetivos comunitarios:
*Objetivo nº 3
Combatir el paro de larga duración y facilitar la inserción profesional de los jóvenes y de las personas expuestas a la exclusión del mercado laboral; promover la igualdad de oportunidades para hombres y mujeres en el mercado de trabajo.
*Objetivo nº 4
Facilitar la adaptación de los trabajadores y trabajadoras a las mutaciones industriales y a la evolución de los sistemas de producción.
*Objetivo nº 5a
Fomentar el desarrollo rural acelerando la adaptación de las estructuras agrarias en el marco de la reforma de la política agrícola común; en el contexto de la revisión de la política común de la pesca, fomentar medidas de adaptación de las estructuras pesqueras.
La población de la Unión Europea
Según los datos publicado en un informe conjunto de Eurostat y el Consejo de Europa, a 1 de Enero de 2001 la población de la Unión Europea era de 377,0 millones de personas, ocupando el tercer lugar en el mundo, alejada de China (1.273.111,3) y de la India (1.029.994,1).
La población de la Unión Europea aumentó en 1.053.000 personas el año 2000, el 0,28%; esta ligera progresión de la tasa de crecimiento se explica por el crecimiento vegetativo (372.000 en 2000 comparado con 261.000 en 1999). Sin embargo, el saldo migratorio neto, componente principal del crecimiento de la población, ha disminuido ligeramente (+680.000 en 2000 comparado con +735.000 en 1999).
El aumento de la fecundidad, el continuo descenso de las tasas de mortalidad y el incremento de la esperanza de vida son otros de los factores que afectan a los resultados obtenidos durante el año 2000. En este año la población aumentó en todos los Estados Miembros, siendo los menores crecimientos los registrados en Alemania y España y los mayores los de Luxemburgo e Irlanda.
La población mundial ha aumentado en más de 75 millones de habitantes, siendo los países que más han contribuido a ello, la India (21%) y China (15%), siendo la aportación de la Unión Europea sólo del 1%. En Estados Unidos el crecimiento de la población ha sido del 0,9%, tres veces mayor que el de la UE, mientras que en Japón la población permanece estable, y se produce un descenso en la Federación Rusa.
Por otro lado, en los países candidatos a incorporarse a la UE, las mayores reducciones se observan en Letonia y Bulgaria, y los mayores crecimientos en Turquía, Malta y Chipre.
El alto crecimiento vegetativo de la población se explica en parte por el aumento en los índices de fecundidad, que han pasado de 1,45 hijos por mujer a 1,53 hijos por mujer en 2000, siendo la tasa más elevada después de diez años, pero alejada todavía de la media de los años 60 (2.75 hijos por mujer) y del umbral de reemplazo estimado en 2,1. Los mayores índices se observan en Francia e Irlanda (1,89 hijos por mujer), mientras que los menores se sitúan en España (1,22), Italia (1,25) y Grecia (1,30).
En cuanto al resto del mundo la situación es de 2,06 en Estados Unidos, 1,41 en Japón, 1,17 en la Federación Rusa, 3,11 en la India y 1,82 en China.
La reducción de la tasa de mortalidad infantil en 2000 (4,9 muertes por 1000 nacidos vivos), contribuye a que la esperanza de vida continúe aumentando. De acuerdo con las estimaciones en la UE los hombres tienen una esperanza de vida de 75 años y las mujeres de 81 años, 4,5 y 4 años más si se compara con las cifras de 1980. Dentro de los países de la Unión Europea, las mujeres en España y Francia tienen la mayor esperanza de vida (82,7 años), mientras que los hombres presentan las mayores en Suecia (77,4), Italia (76,2) y Grecia y España (ambos con 75,5).
En otros países del resto del mundo la esperanza de vida es como sigue: Estados Unidos (74,2 para hombres y 79,7 para mujeres), en Japón (77,4 para hombres y 84,8 para mujeres), en la India (61,9 para hombres y 63,1 para mujeres), en China (69,6 para hombres y 73,3 para mujeres), en la Federación Rusa, en comparación con los resultados de 1980, ha bajado a 60 años para los hombres y a 72,4 para las mujeres. Finalmente, en lo referente a los países candidatos, la esperanza de vida más alta se encuentra en Chipre y Malta con algo más de 75 años para los hombres y alrededor de los 80 años para las mujeres.
HISTORIA DE LAS ADHESIONES. LOS MIEMBROS DE LA UNIÓN EUROPEA.
Aunque la primera Comunidad Europea, del año 1952, tenía como objetivo la unificación institucional de la industria alemana y francesa del carbón y del acero, tal asociación no se concibió jamás como una vía específica francogermana, sino que estaba abierta a todos los Estados europeos que tuvieran una constitución democrática. Bélgica, Italia, Luxemburgo y los Países Bajos aprovecharon esta posibilidad y fundaron junto con la República Federal de Alemania y con Francia, la C.E.E. y la C.E.E.A. en 1957.
Para la República Federal Alemana la colaboración en esta tarea de unificación significó desde el punto de vista económico un gran impulso de la economía del país, ya que es un país exportador que dependía y depende del mercado europeo. Este mercado se hizo más seguro mediante la fundación de la Comunidad Económica Europea, de tal suerte que la dependencia alemana respecto del comercio exterior ha visto minorizado notablemente el riesgo. Las cifras sobre la proporción de las exportaciones de la República Federal de Alemania a los demás Estados miembros son una prueba del beneficio económico de ésta.
Para Francia, la fundación de la C.E., en la que se incluía Alemania, era desde el punto de vista político la expresión de su disposición a la reconciliación. Por lo demás, la condición de miembro de la Comunidad Económica Europea le ofrecía una feliz ocasión de impulsar el deseado y necesario desarrollo de sus industrias. La incorporación a un gran espacio económico europeo abría también a Francia nuevos mercados para sus productos agrícolas, mercado que era necesario para la supervivencia de su agricultura.
Bélgica, al igual que la República Federal de Alemania, tiene una gran dependencia económica del mercado exterior; ya por esta sola razón acogió favorablemente la idea de la creación de una mercado común, que no sólo revestía una gran importancia a corto plazo por la posibilidad de una mejor comercialización, sino también por las posibilidades de crear y desarrollar nuevos sectores industriales.
Italia veía, ante todo, la expectativa de poder obtener en le marco de las medidas específicas de fomento de la C.E. recursos financieros para el desarrollo regional de las zonas más atrasadas del país y poder afrontar así con eficacia el alto nivel de desempleo que existía en tales regiones.
Los Países Bajos también esperaban de su participación en la tarea de unificación europea nuevos impulsos para la industrialización que éstos se habían propuesto. A los Países Bajos se les abrían también nuevas posibilidades a su posición de liderazgo en el terreno de los Fletes en Europa, gracias a los grandes puestos holandeses. Esta política encontró un fuerte apoyo entre la población. Para los ciudadanos se trataba menos de la utilidad económica y más del aseguramiento de la paz en Europa, y de la posibilidad de poder visitar libremente países vecinos.
Luxemburgo, por su posición geográfica, se ha visto afectado siempre por las rivalidades de las grandes naciones. Por esta razón, la política de unificación europea significa al mismo tiempo para este país una vía de aseguramiento de sus intereses políticos, económicos y sociales.
La idea del Reino Unido era la de constituir una zona europea de libre cambio, en la cual se suprimieran los controles aduaneros entre los países miembros, pero se preservase la autonomía de los países miembros frente a terceros países en materia de política comercial. Este intento fracasó ante la voluntad decidida de los seis países fundadores de la C.E.C.A., los cuales se mantuvieron firmes en el objetivo que se había establecido ya en los Tratados de crear una Comunidad Económica Europea (C.E.E.).
El interés de los Países Escandinavos por ser miembros de la C.E. se basaba en el convencimiento de que en una situación de libre cambio en todas direcciones, ellos tendrían más que ganar y menos que perder.
Dinamarca también se vio atraída por un libre acceso al mercado común de la C.E.. Con una producción de alimentos capaz de satisfacer las necesidades de 15 millones de personas, es decir, el triple de su población, para Dinamarca era de importancia vital poder dar salida, sin trabas y a precios garantizados, a sus enormes exportaciones agrarias a un mercado interno común. Ello era tanto más importante cuanto que el Reino Unido, el mayor mercado de exportación de Dinamarca, solicitaba también su adhesión a la C.E.. Junto a esto jugó un papel muy importante el hecho de que el mercado común abriría también a largo plazo oportunidades nuevas a los productos industriales de la economía danesa.
Irlanda esperaba del ingreso en la Comunidad Europea la posibilidad de aumentar la exportación de productos agrícolas, algo que revestía una importancia vital para este país. Esta importancia queda patente si se considera que una quinta parte de la población activa está empleada en la misma, que la industria alimentaria, basada en la agricultura, supone casi la cuarta parte de todos los puestos de trabajo del sector industrial, y que la agricultura supone, además, una tercera parte de toda la exportación.
Con la vuelta de la democracia, Grecia presentó su solicitud de adhesión en 1.975, y Portugal y España hicieron otro tanto en 1.977. Grecia esperaba de su cualidad de miembro de la C.E. la estabilización de sus estructuras democráticas, que acababan de ser recuperadas. Ello incluía también la expectativa de un mayor respeto internacional y de la consiguiente influencia en la escena política internacional. En el aspecto económico, en Grecia se esperaba un saneamiento a largo plazo de la economía griega a través de la modernización de los sectores agrícola e industrial. Grecia se convirtió en el décimo Estado miembro de la Comunidad el 1 de Enero de 1.981.
El ingreso de España y Portugal pudo llevarse a término el 1 de Enero de 1.986 tras la firma de los tratados de adhesión en Junio de 1.985. A pesar de todas las dificultades que tuvieron que superarse en el transcurso de las negociaciones de adhesión, España y Portugal se convirtieron en los Estados miembros undécimo y duodécimo de la Comunidad Europea.
Para España significaba la satisfacción de una anhelado deseo, aunque el aislamiento de España respecto de Europa se había podido superar ya en gran medida desde la muerte de Franco. De la adhesión de España se esperaba, en el aspecto económico, que la agricultura, tan altamente competitiva y con tan elevadas reservas de producción, se activaría de forma notable mediante los recursos aportados por la Comunidad. En el sector de la política industrial, España, en tanto país industrialmente desarrollado, podría emprender más rápida y fácilmente, con la ayuda de sus nuevos socios, el penoso pero necesario proceso de la adaptación estructural.
La Comunidad Europea ofrecía a Portugal la posibilidad de liberarse definitivamente de su aislamiento político. La C.E. significaba, al mismo tiempo, para Portugal, el futuro y la posibilidad de un saneamiento económico del país; pero también va a tener impulsos de la C.E., no sólo de orden financiero, sino también en el orden de la reestructuración económica, en especial en el ámbito de la agricultura.
La adhesión de Austria estaba marcada decisivamente por los intereses económicos y político-comerciales de Austria, que intenta asegurar su acceso a sus mercados tradicionales.
Las relaciones entre Suecia y la C.E. sólo se pudieron desarrollar en el pasado dentro de los límites que Suecia se había impuesto a sí misma, como exponente de una política de no alineamiento. Esta política descartó durante muchos años su adhesión como miembro de pleno derecho.
Merced a su situación geopolítica y a sus experiencias históricas, Finlandia, reaccionó durante muchos años, a la integración de la Europa Occidental con una singular cautela, y desarrolló una política impregnada por la neutralidad a fin de no verse mezclada en los conflictos de las grandes potencias. De la misma manera que en Suecia, las modificaciones del panorama geopolítico de Europa pusieron también en marcha, en Finlandia, un proceso de cambio de mentalidad, que culminó finalmente el 18 de Marzo de 1.992 en la presentación de una solicitud formal de adhesión a la Unión Europea. A la Comunidad Europea le corresponde ocupar una posición clave en el desarrollo político y económico de toda Europa.
Insitituciones de la C.E.
Antes de entrar en los detalles de cada una de las instituciones, conviene contar con una visión general de las mismas:
-Parlamento: lo forman 518 miembros elegidos por sufragio universal directo y secreto. Posee poderes efectivos de control y de elaboración presupuestaria.
-Tribunal de Justicia: lo integran 12 miembros, por seis años, por acuerdo de los Estados miembros. Su función es garantizar el Derecho Comunitario y es asistido por cuatro abogados fiscales.
-Consejo de Ministros: reúne a los representantes de los Gobiernos de los Estados miembros.
-La Comisión: compuesto por 17 miembros, designados por mutuo acuerdo de los Gobiernos. Alemania, Francia, Italia, Reino Unido y España tiene derecho dos Comisarios y los restantes países sólo uno.
A parte de las Instituciones señaladas hay otras menores, pero de gran importancia, como son: Fondo Social Europeo, Banco Europeo de Inversiones, Fondo Europeo de Orientación y Garantía Agrícola, Fondo Europeo de Desarrollo Regional, Fondo Europeo de Desarrollo, ...