Ecología y Medio Ambiente

Ciencia medioambiental. Problemas ecológicos. Ciencias relacionadas

  • Enviado por: Miriam
  • Idioma: castellano
  • País: México México
  • 5 páginas

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TRABAJO DE INVESTIGACION DE LA MATERIA DE ECOLOGIA Y MEDIO AMBIENTE

Nombre del alumno: Juan Manuel Santoyo Urbina

Nombre de la asignatura: ecología y medio ambiente

Nombre de la investigación: “ la ecología como ciencia”

Nombre de la titular: María concepción ramos laderos

Escuela: COBATAB plantel no. 1

Grado: 4to semestre

Grupo: “G”

Turno: matutino

Villahermosa tabasco a (fecha) de febrero del 2003

INDICE

  • Presentación

  • Índice

  • Introducción

  • Cuadro conceptual

  • Desarrollo del tema

  • Conclusión

  • Bibliografía

INTRODUCCIÓN

Según el diccionario se dice que:

ecología   (eco- I + -logía)

f. H. NAT. Estudio del medio en que viven los animales y vegetales. 
2 Parte de la sociología, que estudia la relación entre los grupos humanos y su ambiente, tanto físico como social. 
3 Defensa de la naturaleza y del medio ambiente. 

Ciencia

La palabra Ciencia (del latín scientia) significa conocer o discernir. Indica lo que se conoce a través de la observación, el estudio y la experimentación. Francis Bacon, uno de los fundadores de la ciencia moderna, al meditar sobre lo que era el conocimiento y como adquirirlo propuso la siguiente regla: observa, mide, explica y luego verifica. 

 Se usa el término "ciencia" con dos significados algo distintos que conviene distinguir. Por un lado para designar el conjunto de conocimientos adquiridos a través de la observación, el estudio y la experimentación; y, por otro, para llamar al método por el cual obtenemos estos conocimientos.

La ecología era una ciencia que era estudiada desde el siglo XIX, En esos años ya había gente, tanto extranjera como española, que dedicaban gran parte de su vida a estudiar la Naturaleza y las distintas especies de la flora y la fauna. Entre algunos ecólogos extranjeros destacan el alemán Víctor Hensen, que realizó los primeros estudios en el mar del Norte sobre el plancton; el suizo François Alphonse Forel que investigó los lagos, ciencia conocida como limnología. Entre 1872 y 1876 la expedición británica del Challenger por los mares del mundo fue muy importante para el conocimiento tanto científico, químico y biológico de los océanos. El alemán Karl Mobius, quien propuso el concepto de biocenosis: comunidad de organismos que viven juntos en un lugar; el alemán August Grisebach publicó en 1872 una obra que recogía toda la vegetación de la tierra y sus variantes según el clima y el ambiente. La palabra ECOLOGÍA ya existía desde 1866 para designar a este nuevo enfoque científico. La había propuesto Ernst Haeckel para definir a las relaciones de los organismos con el mundo exterior. El primero en utilizar este vocablo fue el danés Eugenius Warming. Con el nuevo siglo, la ecología se extiende rápidamente dando lugar a diversas escuelas y líneas de investigación. Así, en 1913 aparecerá Journal of Ecology, publicado por la British Ecological Society, y en 1920 Ecology, de la Ecological Society of America. En España, todas estas inquietudes sobre el estudio del medio ambiente, repercutieron en su comunidad de científicos, y entre ellos destacan el naturalista Ignacio Bolívar, entonces director del Museo de Ciencias Naturales; su discípulo Odón de Buen e igualmente el Ingeniero de Montes Joaquín María de Castellarnau, el caso de éste último es singular porque ya en 1877 mostró interés por enfoques protoecológicos, al estudiar la Sierra de Guadarrama e intentar distinguir diversas agrupaciones de aves en función de su hábitat. A partir de 1890 no se detectan nuevos intentos de investigar problemas ecológicos, pero se dedicaron a la puesta al día del conocimiento básico de la naturaleza ibérica, pues estábamos bastante retrasados respecto a otros países europeos. En la segunda etapa, entrado el siglo XX, la ecología se asienta internacionalmente y el área de investigación sé amplio al estudio de las agrupaciones vegetales, animales y en la limnología. Destacará entonces Celso Arévalo, uno de los ecólogos más importantes de nuestro país, gracias a sus estudios limnológicos, así como a la creación del Laboratorio de Hibrobiología en el Instituto de Enseñanza Media donde daba clases -uno como el nuestro - en Valencia, el primer centro de investigación ecológica español.

La presentación oficial del Laboratorio se produjo en el 1914. Arévalo creó también una Sección de Valencia de la Real Española de Historia Natural y consiguió asociar al Laboratorio a investigadores extranjeros de prestigio. Nos dejó su libro La vida en las aguas dulces. Después de su muerte en 1944, la continuidad de su obra dependió de su discípulo Luis Pardo, que colaboró con los ingenieros de Montes cuando se creó una Sección de Biología de las aguas continentales dentro del Instituto Forestal de Investigación y Experiencias, en Madrid. Más tarde, esta Sección fue dirigida por Luis Vélez de Medrano, cuyo fruto más importante fue el primer estudio de ecología fluvial realizada en el río Manzanares. Pero hay que añadir que no sólo la limnología concentró toda la atención e investigación, pues Emilio H. del Villar eligió la geografía botánica como campo de investigaciones.

A esta nueva rama de la ecología se le llamó geobotánica. En 1925 publicó Avance geobotánico sobre la estepa central de España. Realizó numerosos trabajos sobre los suelos de España y la recopilación de datos para su gran obra edafológica; el mapa de suelos de la península ibérica en 1938. Su libro más importante fue Geobotánica, de 1929. Se trata de una síntesis del desarrollo teórico de la geografía botánica y la ecología vegetal hasta aquel momento.

Ecología y Medio Ambiente

Además sirvió para que otros botánicos españoles tuvieran conocimiento de los aspectos ecológicos de la vegetación. Como conclusión, sólo añadir que gracias a personas verdaderamente entregadas al medio ambiente e interesados por los problemas ecológicos, la ecología moderna no tendría las bases principales, y el camino para llegar a todo lo conseguido hubiese supuesto mucho tiempo. Además es curioso como con esfuerzo y entusiasmo un laboratorio científico puede surgir en un Instituto de Enseñanza Media como el nuestro.

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