Duelo en el anciano

Vejez. Pérdida de seres queridos. Viudedad. Fases. Factores. Atención Enfermería

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EL DUELO

EN EL

ANCIANO

Duelo en el anciano

ÍNDICE

  • INTRODUCCIÓN

  • ¿QUÉ ES EL DUELO?

  • -DEFINICIÓN Y CONCEPTO

  • EL PROCESO DE DUELO

  • -FASES DEL DUELO

  • EL DUELO PATOLÓGICO

  • FACTORES DEL DUELO

  • LA VIUDEDAD

  • PROCESO DE ATENCIÓN DE ENFERMERÍA AL ANCIANO EN EL DUELO

  • -VALORACIÓN: ASPECTOS A TENER ENCUENTA

    -VALORACIÓN POR PATRONES

    -DIAGNÓSTICOS DE ENFERMERÍA

    -PLANIFICACIÓN Y EJECUCIÓN

    -EVALUACIÓN

  • CONCLUSIÓN

  • BIBLIOGRAFÍA


  • 1-INTRODUCCIÓN

    La pérdida de los seres queridos y amigos, y el consiguiente duelo, son aconteci-

    mientos universales, impregnados de dolor y sufrimiento.

    El grupo de población más afectado es el de los adultos mayores, los ancianos.

    La vejez se asocia a numerosos cambios, la pérdida de las funciones físicas y la agudeza sensorial, la jubilación, la inseguridad financiera y los cambios en la organización de la vida son una amenaza para el más sano y feliz de los ancianos.

    El anciano es capaz de superar gran parte de estos problemas vitales, aunque si ha esto sumamos la pérdida de las personas esenciales para su apoyo emocional y bienestar(cónyuge, familiares y amigos), le hace más susceptible de padecer alteraciones en su salud mental.

    Según la bibliografía consultada, es en la Atención Primaria donde se debe detectar tales conflictos y trastornos, ya que es el primer dispositivo con el que contactan el mayor número de personas, sobretodo ancianos, y porque la capacidad y sensibilidad del profesional para reconocer estas alteraciones de forma precoz, puede evitar trastornos psicosociales irreparables en el futuro.

    2-¿QUÉ ES EL DUELO?

    El duelo es un conjunto de reacciones emocionales, un método de solucionar las pérdidas y de curación y recuperación: es una reacción de las personas que rodean a la persona afectada y que les determina.

    Éste término lo introdujo Freud en 1917, no sólo como una reacción ante la muerte de un ser querido sino que puede surgir ante pérdidas menos obvias, ante muchos cambios de la vida de una persona.

    • Propósitos del duelo :

      • Permite al individuo superar los sentimientos de angustia, desesperanza y vacío que genera la pérdida.

      • Ofrece una vía socialmente aceptable para obtener apoyo físico y emocional.

      • Sirve para apreciar la pérdida en su justa medida y a observarla desde una perspectiva más amplia.

      • Por último, aprender a aceptarla y a vivir con ella.

    3- EL PROCESO DE DUELO

    El ser humano debe pasar por este proceso para poder superar la pérdida. La superación permite a las personas reintegrarse a sus vidas y restablecer una imagen positiva. Las personas experimentan el duelo de manera individual, pero este proceso es similar en todas ellas. La Teoría Integradora del Duelo propuesta por Catherine M. Sanders(1989) especifica las cinco fases del proceso de duelo.

    *FASES DEL DUELO

    1ª FASE : SHOCK

    Se produce tanto si la pérdida es súbita e inesperada, como si es anticipada. Existen unos factores que influyen en la longitud e intensidad de esta fase, como son: grado de unión, circunstancias de la muerte, y existencia o no de personas de apoyo.

    Las características son : incredulidad, negación, desvalimiento y estado de alarma(“No puede ser, estoy soñando, no ha ocurrido nada”)

    Las manifestaciones que aparecen puede ser astenia, anorexia, pérdida de fuerza muscular, lamentos, temblor incontrolado, respuesta sobresaltada, alteración del sueño, funcionar como un autómata, egocentrismo, distanciamiento psicológico: es espectador.

    2ª FASE : CONCIENCIA DE LA PÉRDIDA, BÚSQUEDA DE LA FIGURA PERDIDA

    El individuo en duelo, se queda con el dolor agudo de la pérdida.

    Las características generales que predominan son: ansiedad de separación, conflictos, exteriorización de estrés prolongado.

    Las manifestaciones que pueden existir son : sentimientos de culpa, cólera y protesta hacia los “responsables “ de la muerte, anhelo, llanto frustración, vergüenza, hipersensibilidad, sueños, incredulidad, negación, buscar y sentir la presencia de la persona perdida: verlo, soñar y hablar con él...

    Surge la necesidad de retirarse y conservar la energía, pasando a la fase 3.

    3ª FASE : CONSERVACIÓN Y RETIRO: DEPRESIÓN, DESESPERANZA REVERSIBLE

    Comienza a percatarse de que la persona perdida no volverá. El individuo afligido se desmorona y se vuelve desorganizado, depresivo e incapaz de realizar las tareas cotidianas.

    Las características de esta etapa son : retiro, desesperación, apoyo social disminuido y desvalimiento.

    Las manifestaciones específicas que se pueden observar son debilidad, fatiga, abatimiento, tristeza, llanto, culpabilidad, impotencia, sistema inmune debilitado, revisión obsesiva. Puede parecerse a la depresión clínica.

    Al final de esta fase, consciente o inconscientemente, se produce una elección, seguir hacia delante, continuar como está o morirse. Puede intentar posponer la superación de la pérdida, ignorándola, o sentir que no merece la pena vivir y plantearse o intentar el suicidio.

    4ª FASE : ACEPTACIÓN. REORGANIZACIÓN. RECUPERACIÓN

    Se produce un ajuste en el entorno en el que falta la persona, se orienta en el futuro y recuerda al fallecido sin sobrecogerse por la tristeza; requiere al menos un año.

    Restituye a la persona fallecida y sigue con la vida, los individuos en duelo concentran sus energías en vivir sin el objeto perdido.

    Las características generales serían : tareas de asumir el control, reestructurar la propia identidad.

    Las manifestaciones específicas que se destacan son : el aumento de la energía, recuperación del sueño y del sistema inmune, perdón, olvido, búsqueda de significado, esperanza.

    La pérdida es una realidad, de manera que vuelcan sus sentimientos a los demás y frecuentan las relaciones que aún les quedan para llenar el vacío creado por la pérdida.

    5ª FASE : RENOVACIÓN

    El doliente alcanza un nivel nuevo y más elevado de función.

    Las características generales incluyen una autoconciencia nueva, aceptación de responsabilidades y aprender a vivir sin el difunto.

    Las manifestaciones específicas se objetivan en una revitalización, estabilización funcional, preocupación por las necesidades físicas, vivir para uno mismo, soledad y apertura.

    La vida no volverá a ser la misma, pero una nueva apreciación e interés en las actividades actuales sustituyen al duelo gradualmente. La persona se ha curado y está capacitada para continuar.

    4- EL DUELO PATOLÓGICO

    Es difícil distinguir entre el duelo normal y el patológico, puesto que existe uno diferente para cada persona y múltiples determinantes que lo influyen.

    El duelo no resuelto, duelo disfuncional y aflicción complicada son términos utilizados para describir las reacciones de duelo patológico o ineficaz.

    La relación con la persona fallecida, la forma de morir, la personalidad y antecedentes del doliente, la edad del fallecido y del doliente y los factores sociales pueden desencadenar un duelo patológico.

    Quien sufre una pérdida significativa se aflige, pero la persona que padece un duelo no resuelto no puede apartar su atención de la pérdida y centrarse en las realidades cotidianas, de manera que no funcionar de una manera eficaz (Edwards, 1994).

    Existen dos tipos de duelo disfuncional: La depresión relacionada con pérdidas y el duelo complicado, que dan lugar a diversas manifestaciones como angustia producida por la pérdida, alteraciones en la alimentación y el sueño y modificación del nivel de actividad. Es un proceso de mala adaptación si la aflicción está suprimida o ausente, y la persona muestra respuestas exageradas y prolongadas.

    El duelo complicado es la añoranza persistente de la persona fallecida que aparece sin signos de depresión. Suele acompañarse de un deterioro del funcionamiento psicológico, alteraciones del ánimo, del sueño y de la autoestima.

    Los criterios del duelo patológico son el tiempo prolongado que duran los procesos defensivos: la negación, los sentimientos de culpa muy intensos, la desesperanza irreversible y los síntomas de desapego con respecto a la vida, la relación social o el disfrute.

    5- FACTORES DEL DUELO

    En el proceso de adaptación de una persona a una nueva situación, ésta sufre una serie de cambios y transformaciones tanto conductuales como personales. Aquí se exponen los factores que pueden influir en el duelo hasta hacerse patológico:

    1-FISIOPATOLÓGICOS: minusvalías, enfermedades crónicas(diabetes, hipertensión, artritis reumatoide...), enfermedades terminales, diálisis, colostomías, IAM, dolor crónico, traumatismos...

    2-SITUACIONALES : cambios vitales masivos cuya magnitud sobrepasa la capacidad de la persona para poder solucionarlos, falta de una familia u otros sistemas de soporte social bien estructurado, cambios no deseados, inesperados o prematuros y para los que no ha existido preparación anticipada o esta ha sido inadecuada.

    3-INDIVIDUALES : Bajo nivel socioeconómico, jubilación, que viva solo, baja autoestima.

    4-PÉRDIDAS SIMBÓLICAS : sueños, esperanza, proyectos de vida, expectativas de trabajo, amistad...

    6- LA VIUDEDAD EN EL ANCIANO

    La viudedad es la causa de duelo más usual en los ancianos.

    Esta situación afecta sobre todo a las mujeres por su mayor longevidad, porque suelen ser más jóvenes que los maridos.

    Perder al cónyuge es particularmente traumático y unas de las experiencias más estresantes de la vida, especialmente si han dependido mucho el uno del otro (Holmes y Rahe, 1967).

    Las funciones y responsabilidades cambian. Si se queda el marido puede que tenga que aprender a cocinar y ocuparse de las tareas domésticas. En el caso de la mujer puede tener que llegar a solventar los asuntos económicos por primera vez.

    Algunas personas mayores dependen de sus cónyuges de un modo muy especial, sobre todo los enfermos crónicos, ya que parece casi imposible adaptarse a vivir sin su ayuda. Y si además, los hijos y otros familiares viven lejos, al que acaba de enviudar le queda poca elección: ir a vivir con los hijos o ir a una institución como una clínica geriátrica. Por lo tanto, la muerte del cónyuge lleva un dolor que se debe a diversas causas: se deben abandonar los planes, objetivos y sueños; y se pierden los bienes materiales, así como el entorno familiar cuando la persona viuda se ve forzada a abandonar su casa.

    7- PROCESO DE ENFERMERIA EN EL CUIDADO DEL ANCIANO EN EL DUELO

    VALORACIÓN

    El profesional de enfermería debe de tener en cuenta la capacidad y los recursos de que dispones la persona para arreglárselas sola, se les debería remitir al lugar apropiado y contactar con los servicios idóneos para que la persona disponga de un control de seguimiento, así como la asistencia cuando sea necesaria. Se debe dar la oportunidad a la persona que sobrevive para que exprese sus sentimientos sobre el fallecido, incluso cuando sean negativos, como sentimientos de ira o de culpa. Una vez que se haya expresado libremente será capaz de juzgar los hechos y lo que piensa desde una nueva perspectiva, los sentimientos que se exteriorizan por medio del diálogo son más llevaderos y menos traumáticos que los que se viven en silencio y soledad. Después de que la persona haya tenido algún tiempo para expresar su dolor, parte de esa energía debe orientar a planificar el cuidado.

    Antes de la entrevista, lo ideal sería que el profesional conociese los antecedentes del anciano, y si es posible las causas y condiciones de su duelo.

    VALORACIÓN POR PATRONES FUNCIONALES:

    • PERCEPCIÓN Y MANTENIMIENTO DE LA SALUD

    Valorar el estrés diario y si las actividades de la vida diaria se ven alteradas por la pérdida, la ansiedad y la soledad.

    Valorar si después de la pérdida ha sufrido cambios en la situación económica.

    Si el doliente tuviese una enfermedad valorar si está llevando bien el régimen terapéutico, el tratamiento y si después de la pérdida se han acelerado los síntomas de la enfermedad.

    • ACTIVIDAD-EJERCICIO

    Valorar las manifestaciones o expresiones de aburrimiento, si lleva una vida sedentaria, si expresa deficiencias para la autoalimentación, higiene, vestirse, tareas del hogar.

    • NUTICIONAL-METABÓLICO

    Valorar cambios en la dieta, pérdida o aumento de peso, y apetito disminuido, revisar analítica ( datos objetivos).

    • SUEÑO-DESCANSO

    Valorar cambios en el patrón del sueño: pesadillas, insomnio, hipersomnio, dificultad para dormirse, fatiga al despertarse y durante el día, sopor, agitación, humor alterado...

    • COGNITIVO-PERCEPTIVO

    Valorar si expresa una percepción inexacta de su estado y/o pide información, si interpreta de forma inexacta los estímulos externos e internos, si muestra una alteración psicológica como resultado de la pérdida, si existe confusión, desorientación, delirios y alucinaciones...

    • AUTOIMAGEN-AUTOCONCEPTO

    Valorar si muestra una desconexión con el entorno, si se orienta más en el pasado que en el presente y futuro, si hay bloqueo en el pensamiento, incapacidad para recordar y concentrarse, si hay explosión de enojo, llanto; si culpa a los demás o a sí mismo, si existe conductas de evitación y respuestas inadecuadas o inexistentes. Valorar si el anciano expresa sentimientos de soledad y de falta de motivación para comunicarse...

    • AFRONTAMIENTO Y TOLERANCIA AL ESTRÉS

    Ver si expresa verbalmente la falta de aceptación del cambio que ha supuesto para su vida la pérdida, si existe falta de movimiento para la autonomía e independencia, si muestra un comportamiento destructivo hacia sí mismo o hacia los demás, intolerancia, agresión, depresión, hostilidad...

    Valorar si el paciente se encuentra en un período de shock prolongado.

    • ROL-RELACIONES

    Valorar si expresa cambios en la propia percepción del rol y en los patrones habituales de responsabilidad, así como dificultad en la comunicación con los miembros de su familia y los amigos.

    • VALORES Y CREENCIAS

    Valorar si experimenta un trastorno en el sistema de creencias, si practica los ritos religiosos habituales.

    Signos de descuido, desesperación, desmotivación para vivir, sensación de vacío interior, sentimientos de indiferencia emocional respecto a sí mismo y a los demás.

    DIAGNÓSTICOS DE ENFERMERÍA RELACIONADOS CON EL DUELO ( SEGÚN LA NANDA)

    CLASIFICADOS POR PATRONES (pueden o no presentarse)

    • PERCEPCIÓN Y MANTENIMIENTO DE LA SALUD

          • Afrontamiento individual inefectivo

          • Mantenimiento de la salud alterado

    • ACTIVIDAD-EJERCICIO

          • Déficit de actividades recreativas

          • Dificultad para el mantenimiento del hogar

          • Déficit de autocuidado

    • NUTRICIONAL-METABÓLICO

          • Alteración de la nutrición por defecto o por exceso

    • SUEÑO-DESCANSO

          • Alteración del patrón del sueño

    • COGNITIVO-PERCEPTIVO

          • Déficit de conocimientos relacionados con el duelo.

          • Alteración de los procesos de pensamiento relacionado con la pérdida real

    • AUTOIMAGEN-AUTOCONCEPTO

          • Ansiedad

          • Temor

          • Trastorno del autoconcepto

          • Desesperanza

          • Baja autoestima

          • Impotencia

          • Posibilidad de tristeza disfuncional

    • AFRONTAMIENTO Y TOLERANCIA AL ESTRÉS

          • Deterioro de la adaptación

          • Afrontamiento individual y familiar inefectivo

    • ROL-RELACIONES

          • Deterioro de la comunicación

          • Aislamiento social

          • Alteración en el desempeño del rol

          • Interacción social alterada

    • VALORES Y CREENCIAS

          • Sufrimiento espiritual

    PLANIFICACIÓN

    OBJETIVOS:

    -El anciano expresará un significado positivo de la existencia y de la situación de pérdida, y se acomode a ella. Que reinvierta en una vida nueva.

    -El anciano expresará menos sentimientos de culpa y sientan esperanza y perdón.

    -Mostrará sentimientos de comodidad en relación con los demás.

    -Aceptación de su “yo”, y que haga frente adecuadamente a las demandas físicas y psicológicas del duelo.

    -Participará en actos importantes para él , que afirmen sentirse en paz.

    -Experimentará sentimientos de integración y plenitud.

    -Que acepte utilizar el apoyo social disponible.

    ACTIVIDADES DE ENFERMERÍA:

    Las actividades que se han de llevar a cabo ante una situación de duelo son las siguientes:

    -Disponibilidad para proporcionar sensación de seguridad afianzando la relación de ayuda.

    -Dedicar tiempo para establecer una relación terapéutica de confianza.

    -Escuchar a la persona activamente, demostrándole nuestra atención.

    -Practicar habilidades de comunicación eficaces.

    -Ofrecer ánimo y apoyo para que se reconozca la pérdida.

    -Reconocer la presencia de dolor y alentar la esperanza de que desaparecerá con el tiempo.

    -Favorecer la verbalización, permitiendo al doliente identificar, aceptar y expresar situaciones asociadas con la pérdida.

    -Información real sobre el duelo, la ayuda práctica y realista en los procesos inmediatos a la pérdida puede ayudar a soportar el proceso de duelo.

    -Permitir que los dolientes se tomen un respiro y acepten la ayuda y consuelo de los demás: identificar grupos que le proporcionen ayuda a centros comunitarios y grupos religiosos.

    -A partir del año ( aproximadamente) pueden tocarse temas, fotografías, ropas, visitas al cementerio y su periodicidad.

    -Ayudar a llevar a cabo las decisiones que se vayan tomando, para ello ayudaremos a saber si se necesita desarrollar habilidades psicomotoras y personales. En caso de que necesite, trabajaremos con el paciente en el entrenamiento de las habilidades que le sean útiles.

    -Evaluar y valorar la respuesta en práctica de sus decisiones y finalmente el grado de logro de los objetivos.

    EVALUACIÓN

    Se realiza comparando los resultados obtenidos con los esperados. Sin embargo, existen áreas problemáticas en la evaluación de la eficacia de los cuidados de enfermería.

    • El primer problema es que el proceso de duelo lleva tiempo y son necesarios varios años para la recuperación.

    • Otro problema es que el patrón de duelo en cada ser humano es único e individual. Por lo cual aplicar las fases del duelo como algo estándar no es sólo inadecuado, sino también irrespetuoso para la respuesta individual de la persona.

    • La naturaleza subjetiva de todo el proceso del duelo, hace que sea más adecuada una evaluación general.

    8- CONCLUSIÓN

    La forma en que cada ser humano afronta una pérdida, en este caso el anciano, es única e individual. Los mecanismos de respuesta pueden ser eficaces y tener como consecuencia el crecimiento y la curación, o también inadecuados y originar angustia, depresión u otros problemas mentales.

    El personal de enfermería ocupa una posición ideal para ayudar a que la persona opte por el mejor camino, por eso, debe valorar la capacidad y los recursos que tiene el anciano para poder hacer frente al duelo. Por medio de la estimulación de niveles de respuesta eficaces y de apoyo físico y emocional, podría ayudar a los pacientes a superar con éxito las pérdidas y duelos de la vida.

    9- BIBLIOGRAFÍA

  • Alfaro LeFevre R. Lista Diagnósticos de la NANDA. En : Alfaro LeFevre R. Aplicación del proceso de enfermería. 3ª Edición. Harcourt-Brace. Madrid 1994.p.1

  • Burke M.M., Walsh M.B. Pérdida, Duelo y Cuidado de la Persona Moribunda. En : Burke M.M., Walsh M.B. Enfermería Gerontológico: Cuidados Integrales del Adulto Mayor. 2ª Edición. Harcourt-Brace. Madrid .1998. p. 545-551.

  • Carpenito L.J. Diagnóstico de Enfermería.5ª Edición. Interamericana McGraw- Hill. Madrid 1995.

  • Hogstel M.O. La Viudedad como causa más importante de depresión. En: Hogstel M.O. Enfermería Geriátrica: Cuidado de Personas Ancianas. Paraninfo. Madrid.1997.p.319-321.

  • Iyer P.W., Taptich B.J., Bernocchi-Losey D. Valoración. En: Iyer P.W., Taptich B.J., Bernocchi-Losey D. Proceso y Diagnóstico de Enfermería. 3ª Edición. McGraw- Hill Interamericana. México.1997.p.34-90.

  • Morrison M. Pérdida y Duelo. En: Morrison M. Pacientes con Problemas Psicológicos. Fundamentos de Enfermería en Salud Mental. Harcourt-Brace. 1999. p. 272-276.