Don Quijote de la Mancha; Miguel de Cervantes

Siglo de Oro de la Literatura española. Novela. Narrativa. Estilo cervantino. Biografía

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Don Quijote de la Mancha; Miguel de Cervantes

CERVANTES

Los datos que se conocen sobre la vida de tan célebre autor no son muy amplios:

Miguel de Cervantes Saavedra Probablemente nació el 29 de septiembre de 1547, fiesta de San Miguel, ya que en el bautismo siempre ha sido frecuente poner al recién nacido el nombre del santo del día en que nació. La saga de los Cervantes provenía de un linaje gallego que se había establecido en Córdoba, lugar en el que el licenciado Juan de Cervantes, abuelo de dicho escritor, gozó de cierto prestigio, siendo también abogado de la Inquisición y familiar del Santo Oficio.

Hijo de padre cirujano que a causa de deudas y problemas economicos le llevaran a la carcel y a tener que cambiar de domicilio ; por ello la infancia de Cervantes transcurrira en varias ciudades españolas como:Valladolid, Córdoba y a Sevilla; finalmente se establecieron en Madrid en 1566. donde estudio con un gran humanista:Juan Lopez de Hoyos.

En 1569 y contando ya con veintidós años, Miquel se halla de viaje por Italia al servicio de monseñor Giulio Acquaviva, que le fue presentado por monseñor Gaspar de Cervantes y Gaete, pariente suyo. Este viaje le pone en contacto con la literatura italiana del Renacimiento. En 1570, tanto Acquaviva como Cervantes y Gaete fueron nombrados cardenales, pero en esa época, Miguel ingresó en la milicia y en agosto de 1571 era soldado en la compañía de Diego de Urbina del tercio de Miguel de Moncada. Una vez llegados a Messina, dónde se reunieron las escuadras española, veneciana y pontificia, formaron la gran escuadra, que bajo las órdenes de Juan de Austria venció a los turcos en Lepanto el 7 de octubre de 1571. Lamentablemente el precio que tuvo que pagar Miguel por su heroica acción en la batalla le costó la inutilidad de la mano izquierda. Tras esta batalla, continuó ejerciendo como soldado y viajó a Cerdeña, Lombardía, Nápoles y Sicilia. El 26 de septiembre de 1975 y cuando regresaba de Nápoles a España en la galera Sol, les cercó una flota turca y le hicieron prisionero, obligándole a permanecer en Argel, de dónde no saldría hasta el 19 de septiembre de 1580 gracias a frailes trinitarios, tras cinco años de cautiverio y cuatro intentos fallidos de fuga.

Una vez regresa a España, se instala en Madrid y lleva una vida marcada por los contratiempos, tanto des del punto de vista literario como personal, un buen ejemplo del cual sería la relación amorosa que mantuvo con Ana Villafranca de Rojas, esposa de Alonso Rodríguez, de la que reconoció tener una hija llamada Isabel de Saavedra.

En 1585 publica la Galatea, una novela pastoril, dividida en seis libros y de la que prometió una segunda parte, que nunca realizó. El 12 de junio de 1584 en Esquivas, Miguel de Cervantes contrae matrimonio con Catalina de Salazar y Palacios. En 1587, el matrimonio fija su residencia en Sevilla y trabaja como comisario real de abastos con el objetivo de recaudar dinero para la expedición que Felipe II deseaba mandar contra Inglaterra, la Armada Invencible; este trabajo le acarreó muchos quebraderos de cabeza ya que se vio envuelto en varios procesos judiciales porque las personas encargadas de llevar las cuentas le timaron y por lo tanto, hubo problemas de justificación económica, hecho que le llevó a permanecer en la cárcel de Sevilla durante tres meses en el año 1579; finalmente fue declarado inocente.

En 1603, se establece junto a su familia en Valladolid, residencia permanente de la corte. Dos años más tarde, en enero de 1605 en Madrid, publica la primera parte de El ingenioso hidalgo don Quijote de la Mancha, en la imprenta de Juan de la Cuesta, novela que tuvo un éxito inmediato y asombroso, ya que se le creía un autor ya maduro y por lo tanto poco dado a sorprender con semejantes obras.

En 1606 la corte se traslada de Valladolid a Madrid, movimiento que también hace Miguel de Cervantes junto a su familia. El gran éxito de El Quijote, además de proporcionarle un renombre literario del que antes carecía, hizo que la sociedad prestará mucha atención a las obras que publicara posteriormente. En 1613, publica la colección de Novelas ejemplares, que es una colección de cuentos que imita la estructura de la novela italiana, hecho que es una innova.

En 1614 publica el Viaje del Parnaso, obra en verso en la que enjuicia a los poetas de forma crítica, elogiando o burlándose, pero de forma satíricamente amable.

En 1615 publica la segunda parte de El Quijote publicada también en la imprenta de Juan de la Cuesta. Esta segunda parte viene empujada por la publicación en 1614 de una versión apócrifa firmada por Alonso Fernández de Avellaneda publicada en Tarragona.

Ese mismo año también publica Ocho comedias y ocho entremeses, obra de calidad pero que no consiguió obtener el favor del público ya que escribe un teatro de raíz clásica en una época en la que triunfa el teatro renovador de Lope de Vega. A pesar de todo, esta obra tiene gran importancia porque los entremeses, piezas de teatro breve en las que sólo sucede una acción de carácter amable y con una durada de unos 15 ó 20 minutos, son un género estrictamente español.

Los trabajos de Persiles y Segismunda, su obra póstuma, es una novela bizantina. Su prólogo se escribe en 1616, aunque se publica póstumamente en 1617.

El 23 de abril de 1616 muere en Madrid, día en qué también muere el inglés William Shakespeare.

Miguel de Cervantes cultiva todas las formas literarias: poesía, teatro y novela. El teatro fue su gran pasión y era a su vez, el único arte que podía dar dinero. La poesía, la cultiva con asiduidad, aunque es el género para el que estaba menos dotado; toda la producción poética que no incluyó en sus novelas o en sus obras teatrales se perdió. La novela es el género gracias al cual se le conoce y gracias al que, hoy en día, es recordado como uno de los escritores más importantes de la literatura universal; en sus obras narrativas introduce textos en verso, una característica propia de la época que se denomina mestizo.

En 1605 es publicada la primera parte y la segunda lo hace en 1615, ambas en la imprenta de Juan de la Cuesta en Madrid.

Si bien la novela trata el tema de la caballería, no lo hace de forma formal, ya que es meramente un medio para poder burlarse de este género. Tal y como afirma en el prólogo de la primera parte “todo él es una invectiva contra los libros de caballerías” y que lleva “la mira puesta a derribar la máquina mal fundada destos caballerescos libro, aborrecidos de tantos y alabados de muchos más”. En el último capítulo de la segunda parte, reafirma su opinión “no ha sido otro mi deseo que poner en aborrecimiento de los hombres las fingidas y disparatadas historias de los libros de caballerías, que por las de mi verdadero don Quijote van ya tropezando, y han de caer del todo, sin duda alguna”. Aunque no le agrade la novela de caballerías y de hecho se burle, hay un hecho en su novela que nos hace reflexionar: en el capítulo VI, durante la quema de libros que el barbero y el cura realizan para curar la demencia de don Quijote, son salvados dos libros de caballerías: Amadís de Gaula y Tirant lo blanc, salvación que lleva a la conclusión que si bien Cervantes era contrario a obras de tal contenido, sabía, sin embargo, que ambas obras estaban por encima de su odio, ya que las consideró magistrales.

Ambos tomos, describen la vida y las peripecias de Alonso Quijano, un hombre que al leer novelas de caballerías va perdiendo de vista la realidad y se refugia en el mundo de la imaginación creyéndose un caballero andante, y Sancho Panza, su incansable y leal escudero. Como consecuencia de la aparente demencia que sufre Alonso Quijano, se hace llamar don Quijote y a partir de ahí, tanto él como su inseparable compañero, viven aventuras que si bien son fruto de su imaginación, don Quijote las vive como reales, llevando consigo a Sancho, quién se convierte en protector y cuidador de su amo a través de las pintorescas aventuras por las que pasan. Cuando es obligado a volver a su casa, enferma, recobra la salud mental y acaba muriendo.

La segunda parte está mejor lograda y Cervantes maneja con mayor facilidad a sus personajes, ya que los vuelve más humanos y cercanos a los lectores. Se produce una evolución compleja que interrelaciona y acerca el carácter de cada uno de ellos: se produce una quijotización de Sancho y una sanchificación de don Quijote; hay un intercambio de rasgos, que en la primera parte eran exclusivos de ellos; al final de la novela, Quijote, derrotado, regresa a su aldea y en su lecho de muerte pide perdón a Sancho por haberle involucrado en sus locuras y haberle hecho creer en un mundo imaginario, disculpa a la que Sancho responde que él ha de morir en el campo de batalla y no enfermo en su cama.

La dualidad respecto a los personajes representa a la vez la dualidad realismo-imaginación, por esto, El Quijote y sus personajes son continuamente revisados para hacer lecturas simbólicas, tanto del libro como de sus personajes. En un primer momento, las lecturas que se hacen son de tipo humorístico y satírico, limitado a ser tan sólo una ridiculización de los libros de caballerías; esto, limita el juicio de sus contemporáneos. Más tarde, en el siglo XVIII, los juicios son serios, tanto, que los lectores y los críticos la consideran una obra clásica y un modelo de lenguaje. En el siglo XIX, con el Romanticismo, hay una ruptura con la tradición anterior; don Quijote se convierte en un símbolo de espiritualidad, de lucha por un ideal, sin barreras u obstáculos; se le considera el último caballero medieval y precursor de una nueva era que conduce al hombre a la libertad y a la justicia, que le lleva a vencer lo injusto; en esta época la mirada hacia el mundo medieval es idealizadora e idílica. A partir de ahí, han tenido lugar sucesivas interpretaciones, des de ópticas literarias, filosóficas, ideológicas, antropológicas, ...; no cesan, al contrario, cada vez los sentidos del libro aparecen más libres y complejos.

Se ha hecho, des del Romanticismo hasta hoy, un retrato crítico y teórico de los personajes: don Quijote, poseído por una imaginación desbordante que le adentra en el ámbito de la locura, es un personaje que se aleja de la realidad; esa anormalidad, en lugar de convertirle en deforme, nos lo transforma en un modelo de comportamiento para los hombres porque sus ideales (amor, justicia y libertad) son los de todos los hombres. Su espíritu nunca se doblega, ya que es considerado noble y justo. Sancho, personaje rudo y primario, aferrado a la tierra, movido por pasiones inmediatas (comida-afán de supervivencia, dinero-afán de poder). Hay una trascendencia que es encarnación de lo popular, de la sabiduría del pueblo; además es un ejemplo de fidelidad, ya que aunque no entiende las locuras de su señor las sigue, participando al final de sus ideales.