Don Quijote de la Mancha; Miguel de Cervantes

Siglo de Oro de la literatura española. Novela renacentista. Género literario y estructura

  • Enviado por: Carles Quindós
  • Idioma: castellano
  • País: España España
  • 18 páginas
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ÍNDICE

Contexto Político, Social, Cultural, Religioso, Lingüístico y Literario de la Época......................................................................................pág. 3 - 6

Biografía de Miguel de Cervantes................................................pág. 7 - 9

Estudio del “Quijote”................................................................pág. 10 - 12

Estudio de los Capítulos XXXI (de la Primera Parte): “De los sabrosos razonamientos que pasaron entre don Quijote y Sancho Panza su escudero, con otros sucesos” y III (de la Segunda Parte): “Del ridículo razonamiento que pasó entre don Quijote, Sancho Panza y el bachiller Sansón Carrasco”......................................................................pág. 13 - 14

Breve Resumen de los Capítulos Propuestos...........................pág. 15 -18

Bibliografía........................................................................................pág. 19

Contexto Político, Social, Cultural, Religioso, Lingüístico y Literario de la Época

A pesar de que Cervantes vivió a caballo entre los siglos XVI y XVII, en este trabajo estudiaremos las características del siglo XVI, ya que Cervantes vivió la mayor parte de su vida en este siglo, y es por ello, que estuvo más influenciado por el Renacimiento que por el Barroco.

Situación Política

Los Reyes Católicos inician la unificación de los reinos peninsulares bajo los presupuestos de una monarquía absoluta. En dicho proceso se dan estas fases:

  • 1469: matrimonio de Isabel y Fernando.

  • 1492: conquista del reino de Granada.

  • 1496: incorporación al reino de la última isla canaria.

  • 1512: anexión del reino de Navarra.

  • 1580: incorporación del reino de Portugal a manos de Felipe II.

Durante el Renacimiento podemos hablar de dos importantes reinados:

  • Carlos I de España (V del Sacro Imperio Romano Germánico): la política matrimonial de sus abuelos, la desaparición prematura de posibles herederos y la incapacidad de su madre concentraron en su persona las dispares herencias de las cuatro dinastías. De su abuelo Maximiliano heredó los territorios centroeuropeos de Austria y los derechos al Imperio, de su abuela María de Borgoña los Países Bajos, de Fernando el Católico los reinos de la Corona de Aragón, además de Sicilia y Nápoles, y de su abuela Isabel I la Corona de Castilla, Canarias y todo el Nuevo Mundo descubierto y por descubrir.

En 1515, se hizo cargo del gobierno de los Países Bajos, pero debido a su inexperiencia, lo cedió al señor de Chièvres.

En 1516, debido a la muerte de su abuelo Fernando, se convirtió en rey de España. El malestar que produjo la llegada de Carlos a España, por su juventud, educación flamenca y consejeros extranjeros, aumentó en 1519 cuando, al descontento producido por su petición a las Cortes castellanas de subsidios para ser nombrado emperador, se unieron una serie de reivindicaciones políticas, dando lugar al levantamiento de las Comunidades (1520-1521). Las principales ciudades castellanas, dominadas por nobles y burgueses, se unieron en una revuelta que adquiriría matices tanto sociales como políticos. El memorial de agravios (Constitución de Ávila), dirigido al rey, recogía las aspiraciones de los comuneros. Aunque éstos consiguieron algunos éxitos bélicos, fueron derrotados en la batalla de Villalar (1521) que significó la sumisión de Castilla. En adelante, las Cortes cederían la mayor parte de sus antiguas prerrogativas políticas, limitando sus funciones a materia tributaria: los pecheros castellanos tendrían que soportar el peso del Imperio.

Casi simultáneamente, se produjeron en Valencia los alzamientos de las Germanías o hermandades cristianas que reflejaban la protesta contra el poder de la nobleza y sus vasallos moriscos, aunque indirectamente eran también un movimiento de resistencia a la Corona. Su destrucción (1521-1524) constituyó otra victoria del poder del emperador. España, una vez pacificada, iba a integrarse en los planes de la política imperial, a la que habría de proporcionar además de medios humanos, abundantes recursos.

  • Felipe II: heredó el vasto imperio de Carlos I, sin duda, la unidad territorial más amplia de la época moderna puesta bajo un mismo cetro.

En el interior peninsular destacan diferentes vertientes. La monarquía personal de Felipe II se apoyaba en un gobierno por medio de consejos y de secretarios reales y en una poderosa administración centralizada. Pese a todo su poder, las bancarrotas, las dificultades hacendísticas y los problemas fiscales (entre otras actuaciones notorias creó el nuevo impuesto 'de Millones') fueron característicos durante todo su reinado.

Política exterior

A la vez, los piratas berberiscos asolaban las costas mediterráneas. Aunque la expedición naval consiguiera la victoria en Malta (1565), el problema morisco estaba en el interior. Los moriscos de las Alpujarras granadinas protagonizaron la principal sublevación, que no terminaría hasta que don Juan de Austria les derrotó (1569-1571).

Internacionalmente, para mantener y proteger su Imperio, continuamente estuvo inmerso en todos los conflictos europeos. Por esas razones, se multiplicaron las capitulaciones matrimoniales y contrajo sucesivas nupcias con María de Portugal (1543), la reina de Inglaterra (María I Tudor), la francesa Isabel de Valois y Ana de Austria (1570), madre de su sucesor Felipe III. Durante su reinado los conflictos externos se sucedieron en varios frentes. Felipe II actuaría en todos ellos teniendo presentes siempre criterios políticos y religiosos.

Heredero de la guerra contra Francia, a pesar de la Tregua de Vaucelles (1556) y nada más comenzar su reinado, ambas casas reales iniciaron su lucha por el control de Nápoles y el Milanesado.

Paralelamente, otro gran problema estratégico, comercial y de unidad de la fe era el peligro de la piratería, el bandidaje y las incursiones berberiscas y turcas en el Mediterráneo. Para conjurar dicha amenaza, constituyó, con Venecia, Génova y el Papado, el bloque principal de la Liga Santa contra el Imperio otomano.

Contra Inglaterra los resultados fueron menos afortunados, debido al control marítimo militar inglés. En su pugna permanente, apoyando a todos los enemigos castellanos, Isabel de Inglaterra acabó con los católicos reyes escoceses, mientras apoyaba la piratería en el Caribe (Francis Drake) y a los rebeldes holandeses. La conclusión militar vino determinada en 1588 por la derrota de la Armada Invencible. A partir de entonces, el poderío naval español en el Atlántico comenzaría su declive.

Felipe II tampoco pudo solucionar el conflicto político-religioso generado en los Países Bajos.

En cambio, consiguió un gran triunfo político al conseguir la unidad ibérica con la anexión de Portugal y sus dominios, haciendo valer sus derechos sucesorios en 1581 en las Cortes de Tomar.

Situación Social

La antigua estructura estamental de la Edad Media se mantenía, aunque con algunos aspectos modificados:

  • La Nobleza: se somete a la autoridad del rey. Aunque con problemas financieros, sigue gozando de prestigio y poder, basado en la posesión de tierras. Destaca la figura del cortesano (hombre de letras y de guerra).

  • El Clero: mantiene su poder. Debido a problemas internos y a las divergencias en el seno de la Iglesia, surgen los problemas que inician la Reforma protestante de Lutero y la Contrarreforma.

  • La Burguesía: está en auge debido al creciente poder de las ciudades, el comercio y la industria.

  • El Pueblo: muy pobre. Compuesto principalmente por campesinos y artesanos, inicia el conocido éxodo rural hacia las ciudades en busca de una oportunidad. Allí, aparecerán numerosos vagabundos y mendigos. Aparece la figura del pícaro.

Situación Cultural

El Renacimiento, movimiento europeo, surgido en Italia, que, a lo largo del siglo XVI aplica los ideales humanísticos a todas las actividades culturales e incluso políticas.

Las principales ideas del Humanismo son:

  • Antropocentrismo: el hombre es el centro del mundo (opuesta al teocentrismo de la Edad Media).

  • El ser humano es bueno por naturaleza y está hecho a imagen y semejanza de Dios (en la Edad Media, Dios era el juez del hombre malo).

  • Carpe Diem: la vida es bella y hay que aprovecharla (en la Edad Media era un valle de lágrimas).

  • La muerte no es el fin, el recuerdo permanece gracias a la fama (sólo se podía esperar la salvación del alma en la Edad Media porqué la muerte era el fin).

El Humanismo en España

Destacan nombres como Pérez de Oliva, Vitoria, Morcillo... pero ante todos Luis Vives, que escribió todas sus obras en latín, y aunque no inventó nada recogió mejor nadie las influencias que flotaban en el ambiente.

Estos humanistas, buscaban la orientación práctica, es decir, rechazaban la pedantería inútil.

Destacó la creación de la Biblia Políglota Complutense.

  • Biblia Políglota Complutense: el cardenal Cisneros reunió en Alcalá a los mayores especialistas para que fijaran el texto de la Biblia, adquiriendo previamente los mejores manuscritos que pudieron hallarse.

La revisión de los textos griegos y latinos fue encomendada a Nebrija, Hernán Núñez Piciano, Demetrio Lucas y Diego López de Estúñiga; la del texto hebreo, a los judíos conversos Pablo Coronel, Alfonso de Zamora y Alfonso de Alcalá; la confrontación de los textos, a Juan de Vergara y Bartolomé de Castro.

El trabajo comenzó en 1502, y los seis tomos de que se compone la obra fueron impresos entre 1514 y 1517. Los cuatro primeros tomos contienen el Antiguo Testamento (textos griego, latino, hebreo y caldeo); el quinto, los textos griego y latino del Nuevo Testamento; el sexto, un vocabulario hebreo-caldeo, un índice de nombre y una gramática hebrea.

La Complutense es la primera Biblia Políglota que se imprimió, y constituye una buena medida de la gran altura a que habían llegado en España los estudios escriturarios y filosóficos.

Situación Religiosa

Durante el reinado de Carlos I, España acoge el Erasmismo, es decir, una relación más sincera e intimista con Dios.

La Reforma iniciada por Lutero, que provoca una escisión en el seno de la Iglesia. Nace el protestantismo. Para solucionar este problema, se convoca el Concilio de Trento (1545-1563), en el que se fijan los nuevos caminos de la doctrina ortodoxa católica. España se suma a esta tendencia llamada la Contrarreforma Católica. A ello obedece la fundación de la Compañía de Jesús, la Reforma de los Carmelitas... La inquietud religiosa es enorme y por ello, brotan numerosas herejías, de orientación protestante o no, que fueron perseguidas duramente por la Inquisición. También se practicó una fuerte limpieza de sangre (antisemitismo).

Situación Lingüística

En el año 1492, Elio Antonio de Nebrija publica su Gramática Castellana.

El castellano se convierte plenamente en lengua literaria y, debido a la extensión política, es una lengua culta e internacional. Recordemos que se extendió hasta el Nuevo Mundo.

Algunos rasgos del Castellano del siglo XVI

FONÉTICA Y ORTOGRAFÍA

  • Uso habitual de l <h> en lugar de la <f> inicial.

  • Alternancia de formas: mill/mil, sant/san, dubda/duda...

  • La confusión v/b se hace extensible a toda la Península.

MORFOLOGÍA Y SINTAXIS

  • Uso de diminutivos acabados en la forma -illo/a, -uela/a, -ito/a, -ico/a: ojuelos, menudica, pasito...

  • Generalización de -ísimo/a en la formación del superlativo: cla-rísimo, dolorosísima...

  • Uso habitual de las preposicio-nes cabe y so.

  • El verbo aver pierde el sentido de posesión y se emplea como auxiliar.

LÉXICO

  • Incorporación de palabras:

  • Americanismos: patata, maíz...

  • Galicismos: servilleta, batallón...

  • Lusismos: payo, mermelada...

  • Italianismos: piloto, novela...

  • Uso de cultismos como hipérbole, encomio, sublimar...

Situación Literaria

Presenta una diferenciación perfecta entre literatura profana y religiosa.

  • A la literatura profana le caracterizan estos hechos:

  • En la lírica se adoptan los motivos poéticos y la métrica del petrarquismo. Destacan Boscán y Garcilaso de la Vega.

  • En la narrativa persiste el gusto por los libros de caballerías (el Amadís de Gaula, Tirante el Blanco...) pero nacen dos géneros típicamente españoles: novela picaresca (El lazarillo de Tormes) y novela morisca (Historia del Abencerraje y de la hermosa Jarifa). Incorporación de la novela pastoril, de imitación italiana, (La Galatea, La Arcadia, La Diana...) y la novela bizantina (El Persiles, el Peregrino en su Patria...). Cierra el siglo el gran genio de nuestra literatura y uno de los mayores genios de la literatura universal: Cervantes.

  • La literatura religiosa, de calidad excepcional tanto en prosa como en verso, se manifiesta en escritores de la talla de Fray Luis de León, Fray Luis de Granada, Santa Teresa de Jesús, San Juan de la Cruz... y en obras como Soneto a Cristo Crucificado, Cántico espiritual...

  • En el teatro se distinguen también las dos vertientes: profana y religiosa. En el teatro profano, se emplearán formas italianas, que desembocarán en el teatro nacional (con Lope de Vega en el siglo XVII y Calderón). Destacan Juan del Encina, Lucas Fernández, Gil Vicente, Torres Naharro, Juan de la Cueva y Lope de Rueda y los intentos de Cervantes.

La Lengua Literaria en el siglo XVI

He decidido tratar este aspecto concreto de la lengua ya que ofrecía una gran diversidad según el género literario a tratar:

  • En la lírica Garcilaso implanta el ideal cortesano de la sencillez elegante, es decir, se trata de huir de la afectividad “sin caer en la sequedad”. Sin embargo, a medida que avanza el siglo, hay una tendencia a aumentar los artificios del lenguaje (Manierismo), preludio del Barroco. En cambio, Fray Luis y San Juan de la Cruz se ciñen a un estilo sobrio.

  • En la prosa doctrinal, Fray Luis de León introduce una “maravillosa armonía” y Santa Teresa, en cambio, un estilo completamente desaliñado pero lleno de encanto.

  • La novela pastoril presenta una prosa refinada. La novela morisca alterna refinamiento y sencillez. La novela picaresca (sobre todo El Lazarillo) usa un lenguaje funcional sobrio.

Biografía de Cervantes

El 9 de octubre de 1547 fue bautizado, en la parroquia de Santa María la Mayor de Alcalá de Henares, Miguel de Cervantes Saavedra, hijo de Rodrigo Cervantes y de Leonor Cortinas. Es probable que hubiese nacido el 29 de septiembre (fiesta de San Miguel). Era Miguel el cuarto de los hijos de Rodrigo Cervantes, pues mayores que él eran Andrés, Andrea y Luisa. Le siguieron Rodrigo y Magdalena.

En 1551 se trasladaron a Valladolid donde les esperaban desdichas y vergüenzas. Allí, Rodrigo Cervantes contrajo importantes deudas que no pudo pagar, y acosado por usureros y prestamistas, fue encarcelado. Al final, sus protestas de hidalguía fueron aceptadas y fue liberado después de varios meses. Después de residir en Córdoba y Sevilla, se instalaron en Madrid en el año 1566.

Nada se sabe sobre los estudios de Cervantes, pero se supone que no serían de los llamados “universitarios” pues su presencia en Salamanca no deja de ser una hipótesis. Lo que sí parece más firme es su presencia de niño en un colegio de la Compañía de Jesús si nos basamos en pasaje del Coloquio de los perros, aunque no es posible determinar en qué ciudad.

El 15 de septiembre de 1569 se hizo público un mandamiento judicial en nombre del rey que condenó a Cervantes a diez años de destierro. El 22 de diciembre de 1569 consta documentalmente que Cervantes estaba en Roma, desde donde solicitó a Madrid que se le hiciera un informe de limpieza de sangre, que en efecto se practicó. Ello demuestra que Cervantes había salido del país y que tenía un especial empeño en demostrar su hidalguía (lo que podía menguar el rigor de la sentencia de los alcaldes de corte que le habían desterrado por diez años).

Es muy probable que en Roma fuera protegido por su pariente Gaspar de Cervantes y Gaete, quien lo presentó a Giulio Acquaviva, a quien sirvió como camarero por muy poco tiempo. Ambos, Gaspar de Cervantes y Acquaviva, fueron nombrados cardenales en 1570. En 1571, Cervantes estaba en la milicia bajo las órdenes de Diego de Urbina, del tercio de Miguel de Moncada. El 7 de octubre de 1971, Cervantes, participó en la batalla de Lepanto, donde su actitud heroica (participó estando enfermo y obtuvo una gran victoria) fue recordada con orgullo por él durante toda su vida. Allí, de un arcabuzazo, quedó inútil su mano izquierda. Este hecho le valió el apodo de “El Manco de Lepanto”.

En Messina, se curó Cervantes, si bien la mano izquierda le quedó, como ya hemos dicho, anquilosada. De 1572 a 1575, tomó parte en varias expediciones navales, hasta que de regreso a España desde Nápoles en la galera Sol, con una recomendación del duque de Sessa y de don Juan de Austria, el 26 de septiembre de 1572 fue apresado junto su hermano por los turcos frente la costa catalana, a la altura de Palamós, por Arnauti Mamí.

En Argel pasó cinco años adjudicado a Dali Mamí y, al encontrarle las cartas de recomendación, pensaron que era una persona importante. Debido a ello, su estancia allí fue más larga de lo normal porque pedían una cantidad muy alta por su rescate.

Intentó hasta cuatro veces escaparse, pero fracasó en todos sus intentos. La primera, en 1576, fracasó porque el moro que debía guiar a Cervantes, a su hermano y once cautivos más hasta la plaza española de Orán los abandonó en la primera jornada y, perdidos, tuvieron que regresar a Argel donde fueron apresados de nuevo y más estrechamente vigilados.

Mientras tanto, lo padres de Cervantes hacían todo lo que podían para reunir la cantidad necesaria para rescatarlos y, a base de préstamos y de vender sus propiedades, reunieron cierta cantidad de ducados que sirvieron para rescatar a Rodrigo. A finales de 1577, Cervantes se reunió con catorce o quince cautivos más en una cueva cerca de la costa a la espera de una fragata española. Cuando ésta llegó, fue apresada y ellos, descubiertos. “El Dorador”, un compañero, denunció el plan. Cervantes afirmó entonces ante el bey de Argel que él era el único responsable del plan, y éste, le perdonó la vida pero lo encerró en un baño, cargado de cadenas, donde permaneció unos meses.

En marzo de 1578, envió a un moro fiel con unas cartas para don Martín de Córdoba (general de la plaza de Orán) pidiendo ayuda, pero el moro fue apresado y Cervantes, descubierto. Fue perdonado otra vez.

En 1580, gracias a una cantidad en metálico que un mercader valenciano le proporcionó, compró una fragata capaz de transportar a sesenta cautivos, pero el ex dominico don Juan Blanco le delató por una jarra de manteca y un escudo. Después de meses escondido, sabedor de la traición, Cervantes se presentó ante Hasan Bajá, y éste último, le perdonó la vida pero lo encarceló en su castillo con grillos y cadenas.

Por entonces llegaron a Argel los padres trinitarios Juan Gil y fray Antonio de la Bella, que después de recolectar entre mercaderes cristianos, obtuvieron los 200 ducados que, sumados a los 300 que los padres de Cervantes le habían dado, sumaban los 500 ducados necesarios para liberarlo. El día 19 de septiembre de 1580 fue finalmente liberado.

Treinta y tres años tenía Cervantes cuando, tras once de ausencia, pisó España. Se fue a Madrid donde se reunió con su familia que estaba en una triste situación económica después de rescatar a los dos hermanos. Estaba claro que Cervantes tenía que rehacer su vida y, en mayo de 1581, se trasladó a Portugal donde pidió a la corte Felipe II que le diesen algún empleo con el que arreglar la situación de su familia.

Le mandaron a Orán (donde su estancia fue breve) porque era un gran conocedor de la costa norte de África.

En febrero de 1582, de nuevo en Madrid, se dirige al consejero de las Indias solicitando un trabajo pero no se lo conceden. Gracias a esta carta sabemos que ya estaba escribiendo la Galatea y que firmaba como Cervantes Saavedra.

Se ignora la vida de Cervantes entre 1582 y 1583, pero sabemos que tuvo relaciones amorosas con Ana Franca de Rojas con quien tuvo una hija que se llamó Isabel de Saavedra.

El 14 de junio de 1584 cobra del mercader Blas de Robles 1336 reales por el privilegio de impresión de la Galatea, que aparecerá el año siguiente en Alcalá de Henares. Seis meses después se casa con Catalina de Salazar y Palacios de Esquivias, lugar donde se celebró la boda. Allí tuvo su primer hogar propio.

En 1587 fija su residencia en Sevilla, alejado de su mujer que vivía en Esquivias, lugar donde ejerce de comisario real de abastos. Ello obligó al escritor a recorrer parte de Andalucía con la desagradable misión de recolectar aceite y cereales. En dos ocasiones por lo menos, embargó partidas de trigo a la Iglesia, que le valieron sendas excomuniones a pesar de que él sólo cumplía con su obligación.

El 19 de septiembre de 1592, acusado de vender 300 fanegas de trigo sin autorización, fue encarcelado en Castro del Río. Pronto fue puesto en libertad y declarado inocente. Desde 1594 se le encargó cobrar los atrasos de tercias y alcabalas del reino de Granada (que ascendían a cerca de dos millones y medio de maravedises), cargo para el cual le fue preciso depositar una gruesa fianza, que en parte, aprontó su mujer. En 1597, habiendo depositado en un banco todo lo recaudado, el banquero quebró y Cervantes, imposibilitado de pagar, fue encarcelado y después liberado.

En mayo de 1600 se documenta por última vez la presencia como residente de Cervantes en Sevilla.

A partir de 1603 vive en Valladolid con su familia (compuesta exclusivamente de mujeres) porque la corte allí se había trasladado. El hogar de Cervantes dista mucho de ser un modelo de honor y dignidad. La primera parte del Quijote debería estar muy avanzada ya. En el verano de 1604 ya tenía terminado el Quijote y, siguiendo la costumbre de la época se dirigió a varios escritores pidiéndoles que escribieran poesías de elogio para su libro pero ninguno lo hizo. A pesar de las negativas, el Quijote obtuvo un éxito fulgurante.

El 27 de junio de 1605, el caballero Gaspar de Ezpeleta fue asesinado delante de la puerta de Cervantes, y éste, al oír sus gritos, fue a socorrerle. Dos días después murió y toda la familia de Cervantes fue acusada y encarcelada. Aunque el encarcelamiento duró sólo un día, el juicio sirvió para saber que opinión tenía la gente de Cervantes y de “las Cervantas”.

En 1606 la corte se trasladó a Madrid y, con ella, también la familia Cervantes. Allí cambió muchas veces de residencia hasta que al final, se estableció en la calle del León.

Movido por unos intereses que al final se frustraron, Cervantes vivió en Barcelona de junio a septiembre de 1610.

El éxito del Quijote le dio a Cervantes un nombre y provocó que sus obras fuesen solicitadas. Por este motivo en 1613 se publican las Novelas ejemplares, en 1614 el Viaje al Parnaso, en 1615 la segunda parte del Quijote y las Comedias y entremeses, y en 1617, póstumamente, el Persiles.

El 19 de abril de 1616 firmaba la dedicatoria al conde de Lemos del Persiles y Sigismunda, y finalmente, el 22 de abril de 1616, muere en la calle del León, esquina a la de Francos.

Debido a su pobreza, la Venerable Orden Tercera (a la que él y su mujer pertenecían) se encargó del sepelio, su cadáver fue enterrado en el convento de las Trinitarias Descalzas de la calle Cantarrana (hoy Lope de Vega) donde reposan sus restos.

Obras más importantes (excluyendo el “Quijote” del que luego hablaremos)

  • Obras poéticas: la mayoría de ellas se han perdido pero se conservan algunas que están intercaladas en otros relatos. En verso está Viaje al Parnaso, en la que Cervantes enjuicia a los poetas españoles con elogio o amable sátira.

  • Teatro: fue la gran vocación de Cervantes, pero no tuvo suerte al tener que vivir junto a Lope de Vega. Al principio respetaba la regla de las tres unidades, es decir, realizaba un teatro clásico. Pero después de Lope, Cervantes, lo imita. A la segunda época pertenecen las Ocho comedias y ocho entremeses nuevos, nunca representados (1615). Las comedias son: El gallardo español, La casa de los celos y selvas de Ardenia, Los baños de Argel, El rufián dichoso, La gran Sultana doña Catalina de Oviedo, El laberinto de amor, La entretenida y Pedro de Urdemalas. Y los entremeses: El juez de los divorcios, El rufián viudo, La elección de los alcaldes de Daganzo, La guarda cuidadosa, El vizcaíno fingido, El retablo de las maravillas, La cueva de Salamanca y El viejo celoso.

  • Novela: es donde la producción cervantina alcanza el nivel más alto. Cultiva todos los géneros: pastoril, La Galatea (1585), morisca, Historia del Cautivo (insertada en el Quijote), bizantina, El Persiles, “picaresca”, Rinconete y Cortadillo (no es del todo picaresca, aunque habla de pícaros).

La Galatea

En la prosa narrativa Cervantes empezó escribiendo una novela pastoril que fue su primer libro publicado, con el título de Primera parte de La Galatea (1585). Como en otras novelas de su género, los personajes son pastores convencionales que cuentan sus penas amorosas y expresan sus sentimientos en una naturaleza idealizada. La Galatea se compone de seis libros en los cuales se desarrollan una historia principal y cuatro secundarias. La principal refiere los amores de los pastores Elicio y Galatea, a la cual su padre quiere casar con el rico Erastro. Y las secundarias añaden otros tantos episodios amorosos protagonizados también por pastores. Lo más importante reside en que ya en esta primera novela Cervantes aparece como un escritor renovador. Acepta las convenciones del género pastoril, pero a veces rompe el patrón idílico en las relaciones entre los pastores y en la geografía —convencional y real a un tiempo— del río Tajo. Lo más innovador es la integración de cuatro historias secundarias que acaban confluyendo en la acción principal y dejando abierta la posibilidad de una continuación. Esta segunda parte prometida fue a menudo recordada por Cervantes, hasta en la dedicatoria del Persiles, pero no se publicó nunca.

Novelas ejemplares

Entre 1590 y 1612 Cervantes fue escribiendo una serie de novelas cortas que, después del reconocimiento obtenido con la primera parte del Quijote en 1605, acabaría reuniendo en 1613 en la colección de Novelas ejemplares. En el prólogo Cervantes proclama su novedad: "Yo soy —dice— el primero que he novelado en lengua castellana". En efecto, así fue, pues en la literatura española no había entonces tradición de novela corta; las que circulaban eran adaptaciones o traducciones de los novellieri italianos. Cervantes españolizó el género, lo ennobleció y creó la novela corta en la literatura castellana.

La colección se abre con La gitanilla, sigue El amante liberal, Rinconete y Cortadillo (en cuyas páginas sobresalen la mejor ironía y humor cervantinos), La española inglesa, El licenciado Vidriera, La fuerza de la sangre, El celoso extremeño, La ilustre fregona, Las dos doncellas, La señora Cornelia El casamiento engañoso, El coloquio de los perros.

Los Trabajos de Persiles y Sigismunda

Finalmente, el Persiles fue tal vez el libro más querido de la fantasía de Cervantes, quien ya no tuvo tiempo para hacer las últimas correcciones en un texto no del todo acabado y se puso a escribir el prólogo tres días antes de morir.

La novela cuenta la peregrinación de Persiles y Segismunda desde el norte de Europa hasta Roma. El viaje se enriquece con la diversidad de lugares recorridos, desde la geografía nórdica de la mítica isla Bárbara, Islandia, Noruega, Irlanda y Dinamarca, hasta las tierras ya conocidas de Portugal, España, Francia e Italia. Su complejidad aumenta con la constante aparición de nuevos personajes en el recorrido y con la interpolación de historias particulares en la peripecia de los amantes protagonistas. Y el interés y la intriga de la trama se intensifican por acumulación de arriesgadas navegaciones, naufragios, piraterías, desafíos, batallas, cautiverios, fugas, raptos, encuentros, separaciones y aventuras de toda índole.

Estudio del “Quijote”

La edición más antigua conocida de la primera parte del Quijote es la publicada por Juan de la Cuesta, en 1605, en Madrid, que lleva privilegio real a favor de Cervantes firmado el 26 de septiembre de 1604 y el testimonio de las erratas y la tasa, de diciembre del mismo año. Eso quiere decir que en esa fecha el libro ya estaba acabado. En enero de 1605, se publica en Portugal una segunda edición de Juan de la Cuesta, idéntica a la anterior, en la que Cervantes añade en los capítulos 23 y 30 el robo del rucio de Sancho. Ese mismo año se publicaron furtivamente dos ediciones en Lisboa y dos autorizadas en Valencia.

La segunda parte fue publicada por el mismo editor en 1615, con una de las aprobaciones firmada en febrero, el privilegio en marzo y otra aprobación en noviembre, lo que indica que la obra se pondría en venta unos cinco meses antes de la muerte de Cervantes.

En 1612 ya estaba traducida al inglés, en 1614 al francés, en 1622 al italiano, y, en el siglo XVII ya se publicó en alemán y holandés, en el XVIII en danés, polaco, portugués y ruso, y en el XIX y XX se ha traducido a todas las lenguas cultas o que son susceptibles de escritura impresa.

Además, en el siglo XVII se publicó unas treinta veces en castellano, en el XVIII unas cuarenta, en el XIX unas doscientas, y en lo que va del XX, un promedio de unas tres veces al año.

Es por ello que podemos afirmar que el Quijote es el libro más veces publicado detrás de la Biblia.

El éxito fue tan grande, que en 1614 se publicó el Quijote de Avellaneda, obra apócrifa publicado en Tarragona y escrita por un tal Alonso Fernández de Avellaneda (seudónimo de un aragonés que sin duda era amigo de Lope de Vega y feroz adversario de Cervantes). En el prólogo carga duramente contra Cervantes, y en la obra don Quijote se convierte en un loco vulgar y Sancho, en un rústico maleducado. Aunque la obra es meritoria y a ratos divertida, no alcanza al original. En la publicación de la segunda parte, Cervantes, arremetió justa y duramente contra el impostor.

Propósito y Temas del “Quijote”

Pocas obras expresan tan claramente y con tanta insistencia su propósito. Como dice en el prólogo de la primera parte: “todo él es una invectiva contra los libros de caballerías”, o como dice al final de la segunda: “no ha sido otro mi deseo que poner en aborrecimiento de los hombres las fingidas y disparatadas de los libros de caballerías, que por las de mi verdadero don Quijote, van ya tropezando, y han de caer del todo, sin duda alguna.”. Es por este motivo que Cervantes carga, algunas veces contra los lectores y otras, contra los escritores de ese género de libros.

Pero a medida que avanza el libro, Cervantes descubre los hermosos ideales de los libros de caballerías y al final, el libro mezcla el desprecio por los libros de caballerías y la melancolía por recuperar esos ideales.

Esos ideales como la caballerosidad, la bondad, el heroísmo, la defensa de los oprimidos... además de la visión del mundo de Cervantes (es posible que Cervantes hable por la boca de Sancho Panza) y la crítica a los libros de caballerías forman el contenido de la obra y sus temas.

Por la riqueza y complejidad de su contenido y de su estructura y técnica narrativa, la mejor novela de todos los tiempos admite muchas formas de lectura e interpretaciones muy diversas (se puede considerar como una obra de humor, una burla del idealismo humano, una obra de amarga ironía...)

Entre otras aportaciones más, el Quijote, ofrece un panorama de la sociedad española en su transición de los siglos XVI al XVII, con personajes de todas las clases sociales, representación de las más variadas profesiones y oficios, muestras de costumbres y creencias populares.

Resumen del “Quijote”

La acción principal está constituida por los tres viajes que realiza don Quijote. Las dos primeras salidas se cuentan en la primera parte y la tercera, en la segunda.

1ª parte: El hidalgo manchego don Alonso Quijano (o Quijana o Quesada o Quijada), llamado el Bueno, enloquece leyendo libros de caballerías y, con el nombre de don Quijote de la Mancha y su viejo caballo Rocinante, se lanza por la Mancha guiado por nobles ideales: deshacer entuertos, proteger a los débiles, y merecer a Dulcinea (que en realidad es una labradora llamada Aldonza Lorenzo, idealizada por él). En una venta que imagina ser castillo, se hace armar caballero entre las burlas del ventero y los que allí estaban. Libera a un muchacho que estaba siendo azotado por su amo (pero apenas se marcha prosigue la paliza). Es apaleado por unos mercaderes y un conocido lo devuelve a la aldea. Ya repuesto, convence con promesas a Sancho Panza, un labrador de la aldea para que le acompañe en su nueva salida. Y siempre sale mal parado: lucha contra unos molinos pensando que son unos gigantes, arremete a unos rebaños de ovejas que le parecían ejércitos... Entonces, sus amigos, el canónigo y el ventero de su pueblo le engañan y lo devuelven a su casa enjaulado.

2ª parte: Sale otra vez acompañado de Sancho, quien, en una ocasión, intenta engañar a don Quijote diciéndole que una rústica que viene montada encima de un asno es Dulcinea encantada. Atravesando Aragón, llegan a los dominios de unos Duques que se divierten a su costa. Mandan como gobernador de una “ínsula” (que no es más que una aldea) a Sancho, quien da pruebas de un gran sentido, pero aburrido de los disgustos que le da el poder (o sea, las bromas pesadas que le hacen los Duques), se vuelve con don Quijote. Tras otras aventuras, llegan a Barcelona y allí, don Quijote es vencido por el Caballero de la Blanca Figura (que es Sansón Carrasco, su amigo, disfrazado), y éste, le hace volver a su pueblo y don Quijote, anímica y físicamente destrozado, lo hace. Al llegar (curado de su locura), don Quijote enferma y muere.

Lengua y Estilo del “Quijote”

  • En la primera parte de la obra, el relato principal se ve cortado y suspendida por algunos relatos secundarios. Este hecho fue duramente criticado y es por este motivo que Cervantes se guardó muy bien de ponerlos en la segunda obra.

  • Cervantes se introduce en la historia cuando habla de Cide Hamete de Benengeli (aunque al principio sólo satirizaba de este recurso tan usado en los libros de caballerías) y nos cuentas sus problemas al componer el libro. También se introduce cuando Sancho le dice a don Quijote que hay “un historiador” que ha publicado sus historias de forma tan real que él “se hace cruces de como puede haberlo sabido”.

  • En la segunda parte, satiriza sobre Avellaneda y su obra (a la que evitaré nombrar por no ser este trabajo un trabajo sobre esa obra), cuando decide ir a Barcelona y no a Zaragoza para desmentirle y cuando hace aparecer a don Álvaro de Tarfe (personaje creado por Avellaneda) para desmentirle.

  • Aunque también realiza errores voluntarios como la indeterminación del apellido de don Quijote, o la del “famoso lugar de la Mancha”, Cervantes comete errores como el del robo del rucio, el del nombre de la mujer de Sancho Panza... pero es una obra tan compleja que no se los podemos achacar, ya que Cervantes escribía rápidamente y podía olvidar algún detalle insignificante. Es posible que no repasase los textos, o que lo hiciera rápido, por eso, hay títulos colocados donde no deben...

  • La complejidad de la obra es tan grande que actúan unos 150 hombres y unas 50 mujeres, pero destacan ante todo don Quijote, Sancho y Dulcinea.

  • Cada personaje habla según su condición y según la situación en la que se encuentra. Es por este hecho que la obra es tan amena y original. Don Quijote habla usando arcaísmos y Sancho mediante refranes. Por eso se puede decir que alcanza la cima de la prosa castellana.

Descripción de don Quijote y Sancho: Idealismo y Realismo

La caracterización de los personajes es una muestra de genialidad. Estas son las características principales:

  • Don Quijote: es un personaje muy complejo capaz de mezclar los hechos más disparatados con una inteligencia y, a veces, una lucidez fuera de lo común. Es bueno, se mueve por los altos ideales y por amor, no distingue la realidad y la ficción. Más aún, transforma la realidad para acomodarla a su ficción.

  • Sancho Panza: representa el realismo, el sentimiento práctico de la vida, la visión materialista, es leal aunque también es escéptico y le mueve el deseo de prosperar.

Al final, el contacto entre ambos personajes hace que don Quijote sea un poco más realista y Sancho, un poco más idealista. Es aquí donde se concentra la gracia de los personajes: los personajes nacen, crecen, y mueren en la novela, vemos sus cambios y los entendemos, y somos capaces de juzgarles. Esto hace que nos adentremos en sus sentimientos, en sus deseos y en sus ideas, lo que hace que realmente participemos en la historia.

Opinión Personal

Leer el libro no me ha resultado nada pesado ni me ha supuesto ningún sacrificio. Ha sido un acto completamente voluntario pues lo empecé este verano, pensando que si este año iba a hacer literatura, tenía que leérmelo pues se trata de “El Libro” de la literatura universal.

Al empezar a leerlo, “En un lugar de la Mancha...” ya comienzas a sentir que estás ante algo grande, algo que ha marcado la Historia, estás ante el Quijote, el libro sobre el que has oído muchas cosas (entre ellas esta frase) pero del que siempre te has sentido infinitamente alejado.

Pronto descubres la grandeza de la obra de Cervantes, el libro supera a cualquier otro libro, los capítulos se enlazan de forma que cada vez estás más metido en la obra: don Quijote genera en el lector unos sentimientos (compasión y pena), le quieres como persona y comprendes su locura, algo que Cervantes tal vez no pretendía. No juzgas a los libros de caballería (ahora tan desconocidos) pero sigues leyendo. Esta es la grandeza del Quijote: cada uno descubre el Quijote que lleva dentro 400 años después.

El libro se hace interesante desde el prólogo, es un retrato de la época con toques de sátira y burla. En él, Cervantes nos da su punto de vista del mundo que tan injustamente le ha tratado y por ese mismo motivo añora las hermosas cualidades de los caballeros andantes tan opuestas al realismo del pueblo (tan bien representado por Sancho Panza).

Es por este motivo y muchos más que no puedo opinar sobre el libro, pues sólo me he leído la primera parte y los capítulos obligatorios de la segunda porque, si opinase, sería un necio pues no puedo percibir la grandiosidad del libro sin haberlo acabado. Esta opinión personal no está acabada. La acabaré cuando acabe el libro, algo que no tardará en suceder porque tengo ganas de hacerlo. Sólo cuando lo acabe podré opinar, y podré decir que he leído el Quijote pero no sabré si habré percibido todo lo que significa porque creo que se me escapa aún.

Estudio de los Capítulos XXXI (de la Primera Parte): “De los sabrosos razonamientos que pasaron entre don Quijote y Sancho Panza su escudero, con otros sucesos” y III (de la Segunda Parte): “Del ridículo razonamiento que pasó entre don Quijote, Sancho Panza y el bachiller Sansón Carrasco”

Capítulo XXXI (de la Primera Parte): “De los sabrosos razonamientos que pasaron entre don Quijote y Sancho Panza su escudero, con otros sucesos”

Resumen

Don Quijote le pide que prosiga la historia y Sancho le dijo que no encontró a Dulcinea haciendo nada digno de princesa, sino que la encontró haciendo trabajos de labradora (pues Sancho, aunque no la visitó, sabía que Aldonza es una labradora). Entonces, don Quijote le preguntó si había hecho algo especial con su carta cuando la recibió y Sancho le dijo que le había dicho que no la podía leer hasta finalizar el trabajo y que la dejase por allí. En ese momento, don Quijote le preguntó si ella había dicho algo sobre él y Sancho le dijo que no pero que él le había contado lo de su penitencia. Luego se siguen una serie de chistes de Sancho sobre Dulcinea, y al acabarlos, le dice que ella no leyó la carta y que la rompió y que le había dicho que quería que don Quijote la viniese a ver.

Es en este punto cuando don Quijote acomoda la fantasía a la realidad pues sabe que de aquí a la casa de Dulcinea hay treinta leguas y que no se pueden hacer en sólo tres días y Sancho lo ha hecho. Lo justifica con un mago llamado Nigromante.

Otra vez discuten sobre si es provechoso casarse con la princesa Micomicona (Sancho quiere su ínsula y don Quijote, movido por los altos ideales, rechaza la boda).

Luego, pasó Andresillo por allí y le contó a don Quijote que aún le habían pegado más y que por su culpa, no le habían pagado.

Don Quijote, dispuesto a vengarlo después de ayudar al reino Micomicón, sufrió una gran decepción cuando Andresillo le dijo que no le ayudase más.

Tema o Temas

En este capítulo, Cervantes, exprime muchas posibilidades de los personajes cuando hace hablar a Sancho con don Quijote, ya que Sancho le da su visión realista (aunque inventada) sobre Aldonza Lorenzo, y don Quijote, la idealista.

En este capítulo aparece de nuevo Andresillo (que nos cuenta el desenlace de su historia), y cuando don Quijote se entera de todo lo sucedido, furioso y decepcionado, comienza a entender que tal vez el mundo no es tan idealista como él cree (recordemos que antes, para justificar la velocidad con la que Sancho ha visitado a Dulcinea y ha vuelto, hace aparecer al mago Nigromante), la cual cosa le produce un fuerte desengaño.

Al final, parece que lo olvida y prosigue sus aventuras.

Estilo y Aspectos Específicos de Expresión

El principio está escrito en forma de diálogo: cada personaje demuestra su visión, su cultura... en la forma de hablar. Así Sancho, ve a Dulcinea como labradora y don Quijote, como princesa.

Luego, en el relato de la boda con la princesa Micomicona, los dos personajes (Sancho y don Quijote), nos muestran su visión, materialista el uno y el otro guiado por los altos ideales.

Al final, la intervención de Andresillo, también realista, hace entender a don Quijote que todo el mundo no es como él.

Como en toda la obra, el lenguaje es claro y conciso en los personajes realistas, y un poco más complejo y arcaizante en don Quijote. A pesar de esto, resulta de fácil lectura.

Palabras dudosas:

Candeal, trechel y rubión: tipos de trigo

Romadizado: acatarrado

Adahala: propina

Chufeta: burla

Opinión Personal

Este capítulo me ha resultado muy divertido, pues Sancho, intencionadamente “insulta” a Dulcinea diciendo a don Quijote lo que Aldonza Lorenzo realmente es.

La trata de algo “hombruna” porque echaba un “tufillo como a sudado”, porque es “un palmo más alta que él”, bastante más fuerte...

Don Quijote, no lo admite, y cada comentario de Sancho es convertido en un cumplido.

Al final, cuando viene Andresillo, don Quijote, me despertó compasión y pena, pues sentí el mismo desengaño que él sintió.

Pero sin duda es muy divertido.

Capítulo III (de la Segunda Parte): “Del ridículo razonamiento que pasó entre don Quijote, Sancho Panza y el bachiller Sansón Carrasco”

Resumen

Se puede leer en este capítulo el diálogo entre el bachiller Sansón, Sancho y don Quijote sobre la primera parte del Quijote. En estos comentarios se habla sobre los errores más graves de la novela y, Cervantes, los justifica. También se habla de la amplia difusión que ha tenido la obra y de como la gente conoce y ha sido influida por el libro.

Más o menos dice así:

Cuando se fue Sancho quedose don Quijote pensando como era posible que alguien hubiese escrito ya sus aventuras si no hacía mucho tiempo que las había realizado y que era posible que hubiesen inventado algo acerca de su amada Dulcinea o que no la tratasen como se merecía.

Cuando Sansón Carrasco llegó delante don Quijote hincó las rodillas ante él, como si de un gran caballero se tratara, y comenzó a alabar sus aventuras.

El capítulo termina, en forma de diálogo entre Sansón y don Quijote, hablando sobre la primera parte del Quijote: lo que hizo Sancho con cien escudos de oro, los errores del autor, de la novela del Curioso Impertinente, el extraño robo del rucio de Sancho Panza... Finalmente Sansón le dice que sus obras son las más famosas del mundo.

Tema o Temas

En este capítulo, Cervantes se jacta de lo popular que es su obra, pero a su vez, también admite algunos errores y los intenta justificar.

El capítulo no es más que un pretexto para demostrar la grandiosidad de la obra, la influencia de los personajes y para hacer creíble la historia, pues cuando habla del historiador Cide Hamete Benengeli, transforma (como en la primera parte) a don Quijote en un personaje histórico.

Estilo y Aspectos Específicos de Expresión

El estilo es el mismo que en toda la obra: Sancho habla claro, sin rodeos, y don Quijote y el bachiller Sansón Carrasco (no sé si en forma de burla o no), con un lenguaje más complejo y elaborado, pues se supone que ambos tienen más cultura que Sancho.

Palabras dudosas:

Pedir cotufas en el golfo: pedir cosas imposibles

Aún hay sol en las bardas: aún hay tiempo

Oíslo: mujer

Opinión Personal

Aunque no es tan divertido como el otro capítulo, lo he leído con gran interés ya que en él se explica la situación del Quijote en la época de Cervantes (el éxito sobre todo), los errores y las posibles justificaciones y, ante todo, nos descubre lo genial que es Cervantes para introducir una historia dentro de otra (yo opino que la novela del Curioso Impertinente no sobra ya que, una vez la has leído y desconectado un poco con la historia principal, empiezas a leer de nuevo con más interés).

Breve Resumen de los Capítulos Propuestos

1ª Parte

Prólogo

Comienza diciendo que empezó a escribir el libro en la cárcel y que cuando se disponía a escribir el prólogo, no sabía como hacerlo.

Intentó muchas veces escribirlo hasta que un día llegó un amigo a su casa y Cervantes le comentó que el problema consistía en que ningún personaje famoso le había dedicado ninguna anotación o ningún poema al libro, que él era ya de edad avanzada y que sólo había publicado un libro. En fin, que su libro nunca podría igualar a los otros.

En este prólogo Cervantes finge ser hombre de poca cultura y arremete varias veces contra Lope de Vega por su pedantería (los prólogos de sus obras acostumbraban a ser pedantes y extensos).

Al final su amigo le dice que se invente los poemas y las anotaciones.

Capítulo I: “Que trata de la condición y ejercicio del famoso hidalgo don Quijote de la Mancha”

Este capítulo presenta a Alonso Quijana (o Quijano o Quesada o Quijada) como un hombre no muy rico, cuya edad ronda los 50, de complexión recia, cara delgada y musculosa, madrugador y gran aficionado a la caza. También nos describe a su peculiar familia: una joven sobrina, una vieja ama y un mozo de campo que nunca más vuelve a ser nombrado.

Este personaje es un gran amante de las novelas de caballería y tiene como escritor favorito a Feliciano de Silva. Tal es la obsesión por estos libros de caballería que “le secó el cerebro” y decidió convertirse en caballero. Para llevar a cabo esta extraña aventura cogió y limpió las armas de sus antepasados, hizo una celada de cartón... y, tomando como ejemplo al Amadís, y a otros caballeros decide crear:

  • Un nombre para él mismo (todos los caballeros tenían un nombre: Amadís de Gaula, Tirante el Blanco...) y decidió ponerse como nombre don Quijote de la Mancha.

  • Un nombre para su caballo (si el caballo del Cid era Babieca, el suyo no podía ser menos) que se pasó a llamar Rocinante.

  • Una mujer a la que dedicarle todos sus triunfos y glorias (si Amadís se los dedicaba a Oriana, él no podía ser menos). Para ello, escogió a una ruda labradora de la aldea vecina a la que idealizó como princesa y llamó Dulcinea del Toboso.

Capítulo VII: “De la segunda salida de nuestro buen caballero don Quijote”

Don Quijote se despertó dando voces, desvariando, creyendo estar en una lucha dando cuchilladas por todas partes. El cura y el barbero le sujetaron y lo acostaron de nuevo. Le dieron de comer y se durmió otra vez.

El cura y el barbero decidieron poner un muro en la biblioteca de don Quijote para que este no entrar y así, no viese que todos sus libros habían desaparecido. En el caso de que don Quijote se acordase de su biblioteca y preguntara por sus libros, sus amigos le dirían que un mago los había hecho desaparecer mientras no estaba él en condiciones.

Y así fue. Cuando don Quijote se despertó y preguntó por su habitación llena de libros de caballería, el ama le dijo que un mago la había hecho desaparecer.

Don Quijote pasó los 15 días siguientes tranquilamente buscando dinero (que obtuvo malbaratando alguna de sus pertenencias) y un escudero (encontró a un pobre labrador llamado Sancho Panza a quien convenció para que lo acompañase a cambio de unas “ínsulas”).

Y se marcharon al amanecer.

Capítulo VIII: “Del buen suceso que el valeroso don Quijote tuvo en la espantable aventura de los molinos de viento, con otros sucesos de felice recordación”

Por el camino don Quijote y Sancho encuentran unos molinos de viento y don Quijote creyendo que son gigantes, se dispone a atacarlos. Sancho le dice que son molinos pero don Quijote los ataca, ya que él cree que son gigantes. Cuando golpea a los molinos con furia, cae de Rocinante, se pega un fuerte golpe y rompe la lanza. De camino recuerda que una vez leyó que el caballero Vargas Machuca usó de lanza un tronco y se dispuso a hacer lo mismo.

Al día siguiente, cuando se disponían a ir a Puerto Lápice en busca de aventuras, vieron a dos frailes de la orden de San Benito y a una mujer detrás de ellos (que aunque no iba con ellos, iba en la misma dirección). Don Quijote pensó que la tenían secuestrada y decidió atacar a los frailes. Después de atizar al primer fraile, el segundo, se marchó corriendo. Entonces, Sancho marchó corriendo hacia el fraile caído y empezó a quitarle lo que llevaba encima, por decirle don Quijote que suyos eran los despojos de la batalla que su amo ganó, y dos mozos de los frailes que venían, al verlo, le dieron una paliza a Sancho.

En ese momento se encontraba don Quijote hablando con la señora del carro pidiéndole que fuese al Toboso a decirle a Dulcinea lo que había hecho por ella, y al oír esto, un vizcaíno escudero de la dama arremetió contra él.

Capítulo IX: “Donde se concluye y da fin a la estupenda batalla que el gallardo vizcaíno y el valiente manchego tuvieron”

En este capítulo se nos cuenta primero como Cervantes encontró el manuscrito de Cide Hamete de Benengeli. Luego Cervantes nos cuenta como continuó la lucha de Don Quijote y el vizcaíno:

Estaban peleando los dos caballeros cuando el vizcaíno atacó al hidalgo manchego hiriéndole en una oreja y en el hombro y rompiéndole la celada. Entonces, don Quijote, furioso, le golpeó de tal forma que le “reventó la cabeza” y el vasco cayó de la mula. Cuando se disponía a rematarlo, le dijo que si se rendía viviría, y que si no, moriría. El vizcaíno, turbado, no contestó, y las señoras del coche se apresaron en contestar y don Quijote les dijo que fuesen a decirle a Dulcinea la victoria que acababa de obtener. Dijeron que así lo harían y se fueron.

Capítulo XX: “De la jamás vista ni oída aventura que con más poco peligro fue acabada de famoso caballero en el mundo, como la que acabó el valeroso don Quijote de la Mancha”

Andaron hacia más adelante, cuando al cabo de un rato, oyeron el ruido del agua de un río, y ya de noche, se adentraron en un bosque que, con el ruido de las hojas movidas por el viento y un ruido como el de repicar del hierro (que hubiese amedrentado cualquier corazón menos el de don Quijote), don Quijote decidió investigar la causa del ruido y le dijo a Sancho que si en tres días no había vuelto le comunicase a Dulcinea su muerte. Sancho, llorando, le dijo que podía huir y que nadie se enteraría. Don Quijote, sin hacerle caso, se intentó marchar, pero Rocinante (que estaba atado y debido a la oscuridad no se acordaron), no se movía. Al amanecer, después de contarle un cuento, defecar y conversar toda la noche, Sancho desató a Rocinante y don Quijote, viendo que el caballo ya se meneaba, se dirigió junto a Sancho hacia el lugar de donde el ruido venía. Al llegar, vieron que el estruendo era una máquina hidráulica y Sancho empezó a reír. Y con la reprimenda de don Quijote a Sancho termina la historia.

Capítulo XXI: “Que trata de la alta aventura y rica ganancia del yelmo de Mambrino, con otras cosas sucedidas a nuestro invencible caballero”

Este capítulo cuenta como don Quijote ve que un barbero lleva una bacía de barbero en la cabeza (porque llovía y no quería mojar el sombrero) que él imagina ser el yelmo de Mambrino y decide arrebatársela. Entonces le ataca y el barbero, asustado, huye dejando la bacía en el suelo.

Después de charlar con don Quijote decide que éste sea conocido como el Caballero de la Triste Figura. Después siguieron charlando sobre la promesa de gobernar una ínsula o un reino.

Capítulo XXII: “De la libertad que dio don Quijote a muchos desdichados que, mal de su grado, los llevaban donde no quisieran ir”

Aquí se nos narra uno de los hechos más desafortunados de nuestro caballero que, al ver una serie de galeotes encadenados, decide liberarlos al considerar que los llevan en contra de su voluntad. Los libera y éstos le pegan una paliza a él y a Sancho.

Capítulo XXV: “Que trata de las estrañas cosas que en Sierra Morena sucedieron al valiente Caballero de la Mancha, y de la imitación que hizo de la penitencia de Beltenebros”

Don Quijote (imitando a Amadís, Lancelot, Orlando...) decide hacer penitencia en la Sierra Morena. Para demostrar su locura (no la locura real sino la que fingirá dando tumbos), le pide a Sancho que le vea a pecho descubierto dando volteretas y que le dé a Dulcinea una carta; a cambio, recibirá tres pollinos de su propiedad. Después de ver como don Quijote escribía la carta y se la daba, daba volteretas por ahí y hacía otra clase de locuras, Sancho se marchó hacia el Toboso.

Capítulo XLIV: “Donde se prosiguen los inauditos sucesos de la venta”

Don Quijote fue desatado y fue en busca de los hombres que a la venta se dirigían. Estos hombres preguntaron si un chaval de 15 años estaba allí, al quien encontraron al ver el coche que el chico seguía.

Al encontrar al chico disfrazado de mozo de cabras, le pidieron que volviese al lado de su padre, y el chico, les dijo que no podía ser pues había motivos que se lo impedían. El chico confesó al padre de la chica que estaba enamorado de su hija.

Después, llegó el barbero al que habían robado el “yelmo de Mambrino”, el cual los identificó e iniciaron un peculiar juicio.

2ª Parte

Prólogo

En el prólogo carga contra Avellaneda y Lope de Vega. Le cuenta un cuento a Avellaneda para hacerle escarmentar, y al final, dice que mata a don Quijote para que nadie más pueda usar su invento para publicar un libro, pues el hecho de escribir un libro es duro y complicado.

Capítulo X: “Donde se cuenta la industria que Sancho tuvo para encantar a la señora Dulcinea, y de otros sucesos tan ridículos como verdaderos”

Don Quijote ordenó a Sancho que le trajese a Dulcinea, y Sancho, se sienta reflexionar sobre la locura de su amo y piensa que sería capaz de engañarlo. Al atardecer, le dice que en dirección del Toboso vienen Dulcinea y dos de sus damas (no dejan de ser tres labradoras montadas sobre tres pollinos), pero don Quijote dice que sólo ve a tres labradoras. Don Quijote es convencido por Sancho de que están encantadas y de que él lo ve mal y se cree que se trata de su amada. Las labradoras al oír las alabanzas, que don Quijote les decía, salieron corriendo escapando de don Quijote y de Sancho. Y siguieron el camino hacia Zaragoza.

Capítulo XXIII: “De las admirables cosas que el estremado don Quijote contó que había visto en la profunda cueva de Montesinos, cuya imposibilidad y grandeza hace que se tenga esta aventura por apócrifa”

Don Quijote cuenta que estando dentro de la cueva le entró mucho sueño y que al despertar se encontró en el prado más hermoso que nadie puede imaginarse. En él vio un palacio del que salió un hombre viejo que dijo ser Montesinos y que se dirigió a él para mostrarle las maravillas de la cueva. Luego cuenta la leyenda de Durandarte. Dice que en la cueva había visto al primo y amigo de Montesinos, Durandarte, el cual yacía en carne y hueso debido a un encantamiento del mago Merlín. Dijo que también estaban allí encantados Belerma, Guadiana (convertido en río) y otros muchos amigos y parientes de Durandarte convertidos en lagunas. También cuenta que vio a Dulcinea y a sus dos damas y Sancho empieza a reír. Don Quijote le llama incrédulo y le dice que algún día le demostrará que todo lo que ha dicho es cierto.

Entonces pregunta cuánto tiempo ha estado ausente y le dicen que una hora más o menos. Él dice que pasó tres días y tres noches y lo justifica diciendo que estaba encantado.

Capítulo XXIX: “De la famosa aventura del barco encantado”

Al llegar al Ebro se encontraron con un pequeño barco atado a un árbol. En ese momento, don Quijote decide ir hacia el barco porque imagina que hay algún caballero o dama en peligro dentro de él. Una vez dentro del barco, cortaron las amarras y el barco se alejó de la ribera. Llegando hacia unas aceñas que don Quijote imaginó ser castillo, unos molineros les tiraron del barco y los rescataron.

Vinieron los dueños del barco, que había sido destrozado, pidiendo que les pagasen el barco y don Quijote les dijo que se lo pagaría de buena gana si dejaban libres a los prisioneros. Al final, Sancho, de muy mala gana, pagó.

Capítulo XLI: “De la venida de Clavileño, con el fin desta dilatada aventura”

Este capítulo narra una broma de los condes a Sancho y don Quijote. Les dicen que se suban a un caballo de madera que los llevará por los aires y, después de vendarles los ojos, les hacen creer que están realmente volando. Al final, caen del caballo y Sancho se inventa cosas que dice haber visto y don Quijote le dice que si él se ha de creer lo que dice, él se tendrá que creer lo de la cueva.

Capítulo XLVIII: “De lo que sucedió a don Quijote con doña Rodríguez, la dueña de la duquesa, con otros acontecimientos dignos de escritura y de memoria eterna”

Mientras don Quijote dormía, alguien entró en su habitación. Pensando que era Altisidora (que estaba enamorada de él) se puso de pie encima de la cama. Pero no era Altisidora sino doña Rodríguez. Ambos se asustaron. Después del susto la dueña comenzó a decirle a don Quijote que le necesitaba.

La señora le contó a don Quijote que tenía una hija enamorada de un hijo de un sirviente de un amigo del duque que le había pedido matrimonio. También le dijo a don Quijote que ya le había pedido al duque que la ayudara pero, éste no le hacia caso a la dueña porque este amigo solía prestarle dinero y arreglarle algunos asuntos. En un momento de su conversación la dueña comenzó a meterse con Altisidora y con la duquesa. Al instante, se apagaron las luces de extraña manera y don Quijote y la dueña, comenzaron a recibir pellizcos y azotes. Después de esta peculiar batalla ambos acosadores se marcharon de la habitación, la dueña salió de la habitación de don Quijote llorando y don Quijote se quedó sin saber quién le había azotado.

Capítulo LXII: “Que trata de la aventura de la cabeza encantada, con otras niñerías que no pueden dejar de contarse”

En este capítulo se cuenta como don Quijote es exhibido y avergonzado por las calles de Barcelona, el engaño de la cabeza habladora (una supuesta cabeza de madera que responde a todas las preguntas) y la visita de don Quijote y la crítica a los impresores que realiza en una imprenta.

Capítulo LXIV: “Que trata de la aventura que más pesadumbre dio a don Quijote de cuantas hasta entonces le habían sucedido”

Estando don Quijote el Caballero de la Blanca Luna se le aparece y le reta. Le vence y le obliga a volver a su pueblo.

LXXIII: “De los agüeros que tuvo don Quijote al entrar en su aldea, con otros sucesos que adornan y acreditan esta grande historia”

Al entrar al pueblo, don Quijote tiene el presentimiento de que no verá nunca más a Dulcinea y se quiere hacer pastor. Al llegar a su casa le dice a su sobrina y a su ama que le lleven a la cama que no está muy bien.

Al llegar Sancho Panza a su casa le dice a su mujer que no ha conseguido ni dinero ni la ínsula.

LXXIV: “De cómo don Quijote cayó malo, y del testamento que hizo, y su muerte”

En este capítulo se narra como don Quijote se curó de su locura y estaba en la cama muriéndose. Hizo testamento y murió, declarándose enemigo de Amadís de Gaula y de todos los de su linaje, es decir, contra los libros de caballerías.

Bibliografía

Don Quijote de la Mancha: Editorial Planeta, Clásicos Universales Planeta, 17ª Edición.

Enciclopedia Interactiva de Consulta: Lectus Vergara.

Enciclopedia Microsoft Encarta 98.

Historia de la Humanidad: Editorial Planeta, 3ª Edición (1979), 1ª Edición (1977).

Lengua Castellana I: P.Hernández Carrión - M.D.Moreno Tarrés - M.de Javier Azcona - M.Cirera Zapatero, Editorial Edebé.

Literatura Castellana: David Fernández, Editorial Castellnou. 1ª Edición (1999).

Mundo, Historia 1º de BUP: Pilar Flores Guerrero - Rafael Fontán Ribeiro - Javier Gómez Espelosín - Luis López Puerta - Evaristo Merino Liceras, Ediciones SM.

Nueva Enciclopedia Larousse: Editorial Planeta, 1ª Edición (1980).

Romance 7: bajo la dirección de Jaime Mascaró Florit, Ediciones Santillana, 1ª Edición (1989).

Talaia 7: Xavier Giner Donaire - Jordi Llastarri Carbonell - Jacint Merino Sánchez, Editorial Bruño.

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