Don Quijote de la Mancha; Miguel de Cervantes

Siglo de Oro de la literatura española. Novela renacentista. Estructura. Narradores. Temática

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Estructura del Quijote

1ª Parte del Quijote

Tiene 52 capítulos mas el prólogo del autor, más poemas iniciales.

NÚCLEOS TEMÁTICOS

1º.- Capítulos del I-VII: Preparativos de la primera salida de Don Quijote en la que es armado caballero.

2º.- Capítulos VIII-XXXI: Se produce la narración de aventuras sucesivas, aparecen las primeras historias intercaladas, las historia de Marcela y Grisóstomo, la de Cardenio y Luscinda y la de Dorotea y d. Fernando.

También aparece el primer discurso de Son Quijote sobre la Edad Dorada.

3º.- Capítulos XXXII-XLVI: Estancia de la comitiva de Don Quijote en la venta. Allí se produce el desenlace de la novela de Cardenio y Luscinda. Se hace la lectura de “El Curioso Impertinente” y el relato de “El Capitán Cautivo”. Entre estos dos relatos Don Quijote pronuncia el discurso de las armas y las letras.

4º.- Capítulos XLVII-LII: Se produce el regreso a la aldea. Hay unos capítulos dedicados a la teoría y crítica literaria y se incrusta la historia de Leandra.

2ª Parte del Quijote

Tiene 74 capítulos en los que se narra la tercera salida de Don Quijote

NÚCLEOS TEMÁTICOS

1º.- Capítulos I-VII: Preparación de la nueva salida. Hay referencias a la primera parte y anticipa la segunda

2º.- Capítulos VIII-IXXX: Vuelve a la narración episódica e itinerante. Dentro de esas narraciones hay un eje vertebrador: encantamiento de Dulcinea y la cueva de Montesinos. También se celebran las bodas de Camacho y disertación de Don Quijote sobre la poesía.

3º.- Capítulos XXX-LVII: Estancia en el castillo de los Duques y el gobierno de Sancho de Barataria.

4º.- Capítulos LVIII-LXV: Episodios desde el castillo ducal a Barcelona y vuelta al castillo.

5º.- Capítulos LXVI-LXXIV: Equivale al cuarto núcleo de la primera parte. Regreso del castillo ducal a la aldea. Se produce el fin de la novela.

Diferencias y semejanzas entre ambas partes.

Diferencias

1º.- Los títulos son diferentes:

1ª Parte: el ingenioso hidalgo Don Quijote de la Mancha

2ª Parte: El ingenioso Caballero Don Quijote de la Macha

2º.- Inclusión de poemas iniciales y finales en la primera parte

3º.- Interpolación (introducción) de historias en la primera parte

4º.- El entorno geográfico: en la primera parte predomina lo rural (sierra leona), en la segunda parte predomina lo urbano (Barcelona)

5º.- Las peripecias de los protagonistas: en la primera parte todo son desdichas y derrotas, en la segunda parte hay alguna victoria pero también, son objeto de burla.

6º.- Las aventuras: las aventuras son más numerosas en la primera parte, la segunda es más reposada y con más diálogos.

7º.- Transformación de la realidad: en la primera parte Don Quijote transforma la realidad, en la segunda son los otros personajes.

Semejanzas

1º.- La segunda parte se deriva de la primera

2º.- Se abordan los mismos temas y actificios

3º.- Carácter itinerante de la acción

4º se utilizan las mismas técnicas narrativas y los mismos recursos.

Estructura interna de El Quijote

El Quijote, nadie lo duda, es la novela universal por excelencia. En principio, se presenta como una parodia de las novelas de caballerías pero pronto se desplaza hacia cuestiones mucho más elevadas. Si el comienzo paródico es visible, no es menos destacable ese protagonista loco que además de ser una parodia representa los ideales de justicia, caridad, catolicismo, fidelidad amorosa, hacia los que aspira la humanidad entera. La gran ironía del autor quiere que estas aspiraciones estén representadas por un hombre enloquecido. No es un idealismo trasnochado (pasado de moda) sino de un mundo de valores éticos que justifican la vida del hidalgo.

En este sentido, no podemos entender la parodia como un simple rasgo de humor o de crítica, sino, como una estructura narrativa dentro de la cual Cervantes es capaz de crear una gran novela. Podemos distinguir cuatro mundos o universos novelescos, cada uno de ellos con sus propios personajes:

1.- El mundo cerrado e interior del propio protagonista, lleno de valores heroicos y caballerescos, que dictan la conducta y la ventura del héroe.

2.- El mundo real, en el polo opuesto, equivalente a la realidad de la época. Cargado de convenciones realistas y hasta de grosera realidad (el interés, el dinero...)

3.- El mundo fingido, a cargo de ese mundo real que se disfraza para poder llegar hasta el héroe y así derrotarlo, (Sansón Carrasco finge ser El Caballero de la Blanca Luna para derribar a Don Quijote)

4.- El mundo transformado, en el que la realidad es vista a través de los ojos del caballero, (Loa molinos son gigantes, las ovejas un ejercito...)

Estos cuatro universos se adueñan del texto y los cuatro funcionan relacionándose entre si. Los cuatro crean otros tantos espejos puestos en relación para mayor complejidad narrativa. El autor-narrador finge primero ser una serie de narradores independientes; después finge ser un solo autor, Cide Hamete Benengeli, y termina sosteniendo que lo que escribe es una falsa traducción de un original que no se encuentra

El juego de narradores

El artificio narrativo en el que se sustenta El Quijote es extraordinariamente complejo y fértil. Se inicia en los primeros capítulos y alcanza su máxima complejidad en el capítulo IX, manteniéndose ya a lo largo de toda la novela. En los primeros capítulos, la novela se presenta como un cuento de un cuento, ya el autor aparece como un investigador que recoge datos sobre la historia de Don Quijote hasta que en el capítulo VIII, habla del segundo autor de esta obra.

El artificio se complica en el capítulo IX, cuando Cervantes utiliza el procedimiento del manuscrito encontrado, inventa un historiador moro al que atribuye la autoría de la obra, un traductor que la vierte al castellano, y se sitúa él mismo como segundo autor que mediante un narrador omnisciente entrega dicha historia a los lectores.

La técnica del manuscrito encontrado, además de parodiar a los narradores d los libros de caballería y de dar mayor ilusión a los hechos protagonizados por Don Quijote, es manejada como procedimiento que permite mayor libertad creadora que preside todo el proceso y además da paso a un perspectivismo múltiple.

El perspectivismo múltiple hace que la novela no quede nunca sujeta a un único punto de vista. La voz del narrador se complementa con las visiones de cuantos han intervenido en el proceso narrativo. Desde el capítulo II se dice que unos afirman (primera perspectiva) que la primera aventura de Don Quijote fue la de Puerto Lápice, otros (segunda perspectiva) que fue la de los molinos de viento, y sin embargo de los anales de la mancha (tercera perspectiva) resulta que la primera aventura fue que aquel día no sucedió nada. Algo parecido sucede con el nombre del hidalgo y de otros muchos personajes. El hidalgo es llamado Quijada, Quesada, Quijana y Alonso Quijano; Sansón Carrasco, metido a caballero andante recibe los nombres de Caballero del Bosque, Caballero de los Espejos y Caballero de la Blanca Luna; la mujer de Sancho se nombra como Juana Gutiérrez, Mari Gutiérrez, Juana Panza, Teresa Panza y Teresa Cascajo. Los “errores” que algunos críticos han advertido en ello pueden ser manifestaciones del perspectivismo general que invade toda la obra.

El tiempo y el espacio

Ya desde el comienzo se descubre que, a diferencia de los libros de caballerías, localizados temporalmente en épocas remotas, El Quijote transcurre en un tiempo cercano. La cronología interna del relato mantiene siempre un orden lineal acorde con la sucesión cronológica de los hechos de la historia, pero por motivos no explicados, esta cronología nos desconcierta a veces por sus desajustes.

En la primera parte, por ejemplo, la primera salida dura 2 días del mes de Julio pero el ama cuenta 3; la segunda salida se precisa el 22 de Agosto pero las referencias a la siega da boca de Sancho la contradicen; además es imposible determinar el tiempo transcurrido en Sierra Morena o el que pasan en la venta. En la segunda parte la cronología es todavía más disparatada (la salida se produce al mes de estar en casa y hace referencia de ir a Zaragoza donde en pocos días se iban a celebrar las fiestas de San Jorge, 23 de Abril). Para muchos críticos estos “errores” se cometen por olvido o descuido de Cervantes; podría ser también una manifestación irónica como consecuencia del perspectivismo o por tener más preocupación por la verdad poética que por la historia.

También el espacio, a diferencia de los libros de caballería, localizados en lugares lejanos exóticos o imaginarios, se sitúa en el Quijote en una geografía real y cercana, conocida, La Mancha. Sin embargo, los 3 viajes se describen con imprecisión geográfica, que imposibilitan cualquier delimitación del itinerario. Casi nada puede saberse con certeza: ni el lugar de donde parte, ni el enclave de las ventas, ni el pueblo del Caballero del Verde Gabán, ni la ubicación de las bodas de Camacho... Tan solo podemos estas seguros de algunas referencias explícitas: el campo de Montiel, Puerto Lápice, El Toboso, Sierra Morena... En definitiva, el espacio es bastante inconcreto pero real y simbólico a la vez. Este espacio manchego produce sensación de realidad por el magistral tratamiento que le ha dado el autor.

Los personajes

Alguien ha contado hasta 669 personajes entre las 2 partes.

Aunque no es una novela urbana, como la picaresca, ofrece en perfil representativo de la sociedad española del 1600. Muchos de estos personajes aparecen individualizados en algunos casos a través del relato (Sansón Carrasco, Maritornes, Dorotea...), pero sobre todo los describe por medio de su lenguaje y conducta (el ventero no está escrito, los vizcaínos, los Galeotes...).

Pero entre los muchos aciertos de la obra destaca la creación prodigiosa de los 2 personajes principales: Don Quijote y Sancho Panza. Ambos aparecen perfectamente individualizados, cada uno es como es y no se parece a ningún otro. No se contentó Cervantes con singularizarlos psicológicamente y les otorgó plena autonomía, su comportamiento en la obra es como habría sido en realidad si hubieran existido. Esto hace que den una impresión de vida y realidad inigualables con otros personajes literarios.

Don Quijote y Sancho se presentan en continua evolución no acaban nunca de cambiar. El caso más destacado de esta evolución lo constituye el proceso de influencia que el amo ejerce sobre el escudero y recíprocamente, la que el escudero ejerce sobre el señor. Esa mutua influencia se consuma en el capítulo final de la novela, cuando el loco Don Quijote vuelve a ser el “buen” Don Alonso Quijano, mientras que el “prudente” Sancho anima a su amo y le incita a salir otra vez de aventuras. Parece que los papeles se han cambiado.

Pero este final no es inverosímil sino que ha sido graduado sabiamente a lo largo de la novela. Al comienzo la relación entre ambos personajes no es estable; hay amenaza de ruptura constantemente; Sancho, que se debate entre la codicia y la ignorancia, duda si seguir a su amo para ganar el gobierno de la ínsula prometida o por otro lado volver a casa. Más adelante, sin embargo, Sancho cae en las redes de la ilusión de Don Quijote: por más locuras que haga siempre le será fiel; aunque la verdad es que Don Quijote hace cada vez menos locuras. En este sentido es palpable el hecho de que en la primera parte el caballero busca aventuras y en la segunda le salen al encuentro. Lo que sucede es que el caballero andante es cada vez menos andante.

Podemos hablar de un proceso de Sanchificación de Don Quijote y un proceso de Quijotización de Sancho. El escudero se va impregnando poco a poco del espíritu aventurero de su amo, y Don Quijote recibe la influencia de su criado (al principio de la novela Don Quijote afea a Sancho el vicio de usar refranes y al final cuando Don Quijote desea volver al orden y a la realidad también los utiliza)

Se han escrito miles de páginas sobre la locura de Don Quijote. Una de las interpretaciones más curiosas es aquella que considera que Don Quijote no está loco, sino que finge estarlo; propone (DQ) la ficción de jugar a ser caballero andante y transforma conscientemente la realidad para adecuarla a su ficción caballeresca.

Pero la locura de Don Quijote se carga también de muchos valores simbólicos. Entre burlas y en serio, Cervantes sugiere en la obra problemas de la condición humana, del sentido de la vida, de la acción del hombre en el mundo. Su arte no consiste en moralizar ni en teorizar; por lo contrario, Cervantes narra y deja que el lector saque sus consecuencias. De la obra se desprende que la vida humana es un equívoco, que el mundo es susceptible varias interpretaciones. Como obra barroca hay juegos de contradicciones, un mundo en el que el hombre no sabe distinguir entre la verdad y la idea de la verdad que él mismo se forma. Cervantes enfrenta la verdad ideal, de Don Quijote con la verdad pragmática (práctica) de Sancho.

Por otra parte, el bien, el mal, la verdad, la apariencia... son problemas que Cervantes pone en relación con los ideales nacionales. El autor refleja es estado de ánimo en que vivía España. Si el héroe fracasa, irónicamente se salva e valor espiritual que le empujaba a las aventuras. Don Quijote fracasa en la realidad pero no en lo espiritual; siempre queda el ejemplo de su nobleza humana.

Propósito

El propósito explícito de Cervantes es el de parodiar los libros de caballerías y ponerlos en aborrecimiento de los lectores.

Cervantes rechaza los libros de caballerías por su fantasía e inverosimilitud en la presentación de personajes, en la referencia a hazañas imposibles, en la descripción de tierras exóticas y en la situación de todos en un pasado remoto.

En buena medida consigue su propósito, pues a partir de la publicación del Quijote ya no se escribe ningún libro de caballerías.

Pero la novela ofrece distintos niveles de lectura que han hecho de ella una obra universal.

Temas

El tema principal de la novela es el enfrentamiento entre la ficción y la realidad, el contraste entre la imaginación y fantasía y la experiencia común y usual. El hidalgo enloquece al confundir ficción y realidad.

Don Quijote, movido por su imaginación, transforma la realidad y la interpreta de forma errónea.

Con ello Cervantes presenta la realidad sujeta a distintos puntos de vista, a distintas perspectivas y no sujeta a una visión unívoca y objetiva.

Del tema principal van surgiendo los temas secundarios

Literatura y vida

El hidalgo, fascinado por las hazañas caballerescas, intenta trasformas su vida en literatura mediante la acción y, secundariamente, mediante la palabra.

Literatura y vida se influyen hasta el punto de que Cervantes nos hace creer que su ficción es histórica mediante la invención del cronista Benengeli.

Novela y realidad externa se interfieren continuamente: la novela de Cervantes muestra las influencias de los libros en la vida.

El amor

Este es un tema fundamental en la novela que se plasma de diferentes formas: el amor idealizado en Don Quijote, propio del mundo caballeresco, y el amor humano, en todos sus matices, presente en todas las interpolaciones o historias intercaladas en la trama central

El hidalgo no olvida inventar una dama a quien amar y a la que poder ofrecer sus triunfos caballerescos. El amor que siente por Dulcinea preside todos sus actos como caballero y le presta la fuerza necesaria para seguir luchando: la invoca al comienzo de cada batalla, obliga a los demás a creer en la hermosura de la dama, exige a los vencidos que le rindan pleitesía, hace penitencia por ella para merecer su amor, etc. Dulcinea funciona como un símbolo a Don Quijote.

Las interpolaciones presentan casos bien diferentes de relaciones amorosas acordes con los tópicos literarios de la época. Las protagonistas son bellas y discretas y aman incondicionalmente. El desenlace de estas historias presentan dos variantes:

  • unas finalizan en casamiento

  • otras tienen en desenlace desgraciado

La libertad

Cervantes defiende la libertad humana en sus distintos aspectos:

    • La libertad del individuo en la sociedad: Cervantes está en contra de que los hombres honrados sean esclavos del resto de hombres

    • La Libertad amorosa: Cervantes hace que sus personajes elijan libremente a su pareja porque sigue los principios del libre albedrío, imprescindible para conseguir un amor armónico. Respeta la autoridad paterna, como es común en la época, pero también introduce el derecho de los hijos a elegir. Cuando crea un personaje femenino como Marcela, que justifica el rechazo a las pretensiones de Grisóstomo y de los hombres en general.

La crítica literaria

Cervantes introduce una serie de situaciones que le permiten enjuiciar la literatura de su época:

  • El escrutinio de libros, donde el autor comenta el valor literario de una serie de obras

  • Los juicios críticos en boca de distintos personajes

  • Los diálogos sobre la publicación de la primera parte

  • Las referencias al Quijote de Avellaneda para rechazarlo como apócrifo

Interpretaciones

La obra se hace popular de inmediato entre sus primeros lectores, que sólo captan la parodia que realiza de las novelas de caballerías. Los escritores contemporáneos de Cervantes no formularon juicios favorables sobre el Quijote. La obra no fue entendida.

En el siglo XVIII es la crítica inglesa la que comienza a destacar los valores de la novela. En España los eruditos se interesan tanto por la obra como por la vida de Cervantes y surge el cervantismo. Nace también el llamado quijotismo, que consiste en escribir y hacer crítica empleando el mundo referencial del Quijote.

Hasta el siglo XIX, don el Romanticismo alemán, no se inaugura la interpretación filosófica y simbólica de la novela: Don Quijote y Sancho simbolizan la poesía y prosa de la vida, el ideal y la realidad, el espíritu y la materia, el alma y el cuerpo, y el sueño y la vida. Se interpreta la obra como un símbolo del destino del hombre en este mundo.

La novela realista del siglo XIX recoge las técnicas innovadoras de la novela cervantina. Galdós continúa el espíritu moderno de Cervantes.

La generación del 98 escribe ensayos de interés sobre el Quijote.

La generación del 27 ensalza el significado humano e ideal de los personajes centrales.

En los últimos tiempos destaca El pensamiento de Cervantes, de Américo Castro.

Cada época literaria ha admirado diferentes aspectos de la obra y ha buscado respuestas distintas.

Conclusión al tema

En relación con el lenguaje, su uso arcaizante estaba intentando acabar con un género en decadencia. Cervantes funde la expresión de lo que nunca a ocurrido ni podrá ocurrir con la pintura de la vida real. Esto es lo que le hace ser el primer novelista moderno.

En cuanto al estilo, destacan los recursos del humor, la parodia, la ironía, el juego de perspectivas, el tratamiento del tiempo y del espacio, la creación de personajes, los diálogos como medio individualizador, etc.

Cervantes no sólo ha elaborado una gran novela, sino que a lo largo de la narración nos dará sus ideas sobre la gestación y elaboración de una novela y sus teorías literarias aplicadas a su época

Comentario de texto de: Don Quijote de la Mancha

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