Don Quijote de la Mancha; Miguel de Cervantes

Siglo de Oro de la literatura española. Novela renacentista. Obras de caballerías o caballerescas. Expresión. Estructura interna y externa. Semántica. Contenido. Temas secundarios

  • Enviado por: Noelia Otero Hernandez
  • Idioma: castellano
  • País: España España
  • 37 páginas
publicidad
publicidad

1.EXPRESIÓN

  • FORMA EXTERIOR

  • Apellidos Del Autor: de Cervantes Saavedra

    Nombre Del Autor: Miguel

    Titulo Del Libro: Don Quijote de la Mancha (Antología)

    Fecha De La Edición: 1999

    Editorial: Bruño

    Colección: Anaquel

  • ESTRUCTURA

  • 1.2.1 Externa

    Se trata de una obra literaria que recoge lo más importante del libro original de Cervantes. Aun así se respeta la separación en capítulos de la obra como singularmente lo hizo Don Miguel.

    Sin embargo, al corresponderse con una “versión antológica”, guarda en sí tan solo los capítulos más interesantes; incluyendo alguna minimización en los mismos.

    Además, añaden anotaciones explicativas que realizan la función de un breve comentario.

    A pesar de todo esto, la división en capítulos siempre permanece muy clara. Podríamos decir que es una mala división típica de las obras literarias.

    Los capítulos quedan organizados por la pelicular definición de los modales de los personajes. Si este libro contara la historia de un caballero y sus hazañas, los personajes no se verían afectados en sus papeles. Es decir, al tratarse de una crítica a los libros de caballería, la organización de los personajes no es normal.

    Evidentemente, como toda obra consta de un personaje principal, Don Quijote, las características de este personaje son que, a parte de interpretar el papel de bueno, es un personaje que está absolutamente trastornado. Por esto, nos resulta un personaje único que es tan simbólico que se crea sus propios enemigos; aunque al no saber medir muchas veces sus palabras, se va creando auténticos antagonistas, los cuales al estar totalmente cuerdos, o bien, se apiadan de él o piensan que se está riendo de ellos y actúan de forma violenta.

    A parte de estas diferencias, la obra mantiene los demás personajes: ayudante del personaje principal, la dama (que no está muy apurada).

    1.2.2 Interna

    Exposición: Corresponde al comienzo de la obra donde se da a conocer a los personajes y se muestra sus primeras acciones.

    En el se nos da a conocer el lugar en que comienza la obra, el personaje principal, Don Quijote y, sus singulares frases que nos hacen ver la “profesión” que ha elegido el protagonista.

    Se nos cuenta de antemano, la falta de cordura de éste personaje. La cual fue adquirida por su obsesión por la lectura. Este hidalgo pasaba días y noches completas sin comer; su única actividad era la de lectura de libros de caballería.

    También se narra en este desarrollo, como decide, el personaje principal, partir de su casa a “defender” al más indefenso y a realizar mil hazañas al mismo modo que o haría un auténtico caballero (era lo que él quería llegar a convertirse).

    Su afán por imitar a los caballeros, le hizo darse un buen nombre y buscar una dama por la que mostraría todo su valor y desafiaría a cualquiera que no admitiese la hermosura de ésta.

    Llevando Don Quijote su viaje a cabo, se describe como recibieron un par de palizas por no saber controlar sus impulsos y porque la gente no comprendía su locura.

    En la 1ª salida, llegó Don Quijote a una venta, pero él creía estar en un castillo en el que debían servirle y nombrarle caballero. El hospedero, se encargó de ellos no de los arrieros que se encontraba en la venta, se acercó al corral a dar agua a su yegua y apartó las armas de Don Quijote de la pila porque le molestaban. El hidalgo que lo estaba viendo, la reprochó su acción. Los demás arrieros al oír el jaleo que estaban haciendo, salieron de la venta para comprobar lo que ocurría. Al ver el enfrentamiento que se traían, todos fueron a por el “falso” caballero. Éste quedó destrozado y fue salvado por la compasión del hospedero que hizo que parasen de tirar piedras al indefenso caballero.

    Recuperado Don Quijote, al menos psicológicamente, pidió al ventero que le nombrase caballero.

    Tras esto, decidió marchar a casa para buscar un buen escudero que le acompañase en sus aventuras. De camino, se encontró con unos mercaderes y al arremeter contra ello salió apaleado quedando inmóvil. Un labrador que oía sus réplicas susurradas le acercó a casa.

    Mientras descansaba durante dos días, su ama y su sobrina quemaron sus libros para evitar su locura.

    Pasó un tiempo hasta que Don Quijote quiso volver a salir. Se buscó como escudero a un labrador vecino con poca inteligencia. Juntos partieron de nuevo a buscar nuevas aventuras.

    Su primera aventura con su nuevo escudero, Sancho Panza, fue con unos 30 molinos de viento. Don Quijote, desde lejos los vio y, creyendo que eran unos gigantes y subido en su caballo, Rocinante, decidió luchar contra ellos. Su lanza quedó enganchada en el aspa del primer molino al que se lanzó. Él cayó de su caballo al suelo y quedó inmóvil. Sancho le recogió como pudo que intentó curar algunas de sus heridas.

    Tras esta aventura, le suceden muchas más, incluso liberó reclusos en Sierra Morena, hasta que llegan a una venta en donde descansarían. A ésta llegó un barbero, al que Don Quijote quitó su yelmo de Mambrino y Sancho Panza los aparejos de su asno.

    El barbero acusa primero a Sancho Panza de ladrón, el cual se defiende. Más tarde, intervino Don Quijote, a favor de Sancho Y unos cuadrilleros de la Santa Hermandad a favor del barbero.

    Entre todos, al final, logran encerrarle en una jaula con el propósito de acercarle de vuelta a su Tierra, Don Quijote, sin embargo, piensa, una vez más, que ha sido encantado.

    Don Quijote y Sancho Panza eran llevados en la jaula, por el Cura y el Canónigo camino a casa. Mientras, Sancho Panza y Don Quijote hablaban sobre libros de caballería. Así con algunos consejos de Don Quijote para Sancho Panza llegaron a la plaza de se pueblo, donde rápidamente fueron a avisar a la ama y a la sobrina de Don Quijote y a la esposa de Sancho Panza.

    El Cura y el Barbero avisaron a los familiares de Don Quijote de que le cuidasen bien porque no fue fácil volverle a traer a casa.

    Nudo. Mitad de la obra que comienza con la con la segunda parte del libro. En ella, se presentan novedosas hazañas y algunas de sus consecuencias.

    Sancho Panza intentaba hablar con Don Quijote, pero tanto el cura, como su sobrina no le dejaban. Don Quijote que de fondo oía toda la discusión pidió que lo dejasen entrar.

    Sancho Panza le comunicó a Don Quijote sabía la existencia de la Primera parte de un libro con las aventuras de ambos por el estudiante bachiller Sansón Carrasco. Tras haber conocido los detalles del mismo, deciden volver a salir en busca de emoción.

    En la noche los dos comentaban sobre Dulcinea, la dama de Don Quijote, la cual había dado contestación más o menos buena a lo que Sancho Panza de parte de que Don Quijote le dijo en una carta.

    En su camino a las aventuras, se encuentran con tres labradoras. Sancho Panza astutamente le hace creer a Don Quijote que una de ellas, es Dulcinea.

    Don Quijote se arrepiente de su desdicha y cree estar encantado de nuevo porque él no puede ver la tremenda y perfecta belleza de su dama.

    Cuando intentaban proseguir su viaje, se toparon con una compañía teatral en carro a la cual, después de un intenso interrogatorio, Don Quijote dejó seguir su camino.

    Cuando pararon a descansar en el bosque, se encontró con un caballero que pregonaba la belleza de Casilda de Vandalia y que además, aseguraba haber ganado a Don Quijote en batalla y, que encima hasta el mismo reconoció la belleza de esa dama.

    Don Quijote al oír esto le desafió y salió triunfante. Descubrió Sancho Panza que, el caballero del bosque era el bachiller Sansón Carrasco y su escudero su vecino, el cual había preparado todo este lío para que Don Quijote desistiese de su locura. Don Quijote, hizo al bachiller confesar que Dulcinea era la mejor y que él era un excelente caballero al cual nunca había vencido.

    Tras esto, se quiso enfrentará con unos leones llevaban en jaulas camino del palacio del rey. Pero los leones no salieron de las mismas y Don Quijote creyó ser el vencedor una vez más.

    Don Quijote tomó contacto con los Duques y le invitaron a su mesa fascinados por su valentía. Tanto Sancho Panza como Don Quijote, cuentan sus aventuras y encantamientos. La visita para los Duques de Don Quijote fue muy satisfactoria le invitaron a una montería.

    En esta, un hombre enviado por Montesinos, dice ser el diablo y que han de permanecer allí si quieren saber como desencantar a Dulcinea.

    Oyeron una música y una carreta apareció. De ella salió un hombre haciéndose pasar por el hijo dela muerte, Merlín.

    Éste les dijo que si deseaban desencantara a Dulcinea, Sancho Panza debía azotarse tres mil veces; 300 en ambas posaderas, al aire. Sancho, en primer lugar, no estaba de acuerdo. Pero al final por su amo caballero aceptó. Por otra parte, a Sancho Panza le nombran gobernador de una ínsula y escribe a su mujer para hacerse lo saber, Don Quijote le da unos consejos sobre cómo hacerse respetar. Sancho Panza comenzó a gobernar. A su servicio tenía al pueblo pero su médico le quitó de muchos privilegios lo que a él le disgustó.

    En la séptima noche de gobierno de Sancho Panza, mientras él estaba en la cama, comenzaron a atacar e invadir la ínsula. Le van a armar y acobardado le hicieron colocarse en primera línea de batallas. Mientras sancho rezaba para no acabar más destrozado de lo que ya estaba y acabar muerto antes de volver a su amor, justo acabó la batalla y, su ínsula salió victoriosa. Aun así, Sancho Panza dejó la ínsula y fue a buscar a su amo, porque era la libertad que deseaba.

    Desenlace Fin de la obra, en la que nos exponen las últimas aventuras y, cómo concluye la historia tras ella. Una vez encontró Sancho Panza a su amo y, descansaron en una venta. Desde la habitación de al lado de Don Quijote, se oyó la historia del mismo, sacada de un libro. Don Quijote, se asustó de las sandeces que en él se decían. Don Quijote con mucha ira, replicó lo que se estaba leyendo. Decidió contar la auténtica y real historia de su vida a esos hombres que aparecían tan confusos.

    Madrugaron y salieron de la venta camino de Barcelona. Se encontraron con Roque Guinart, el cabecilla de una banda de bandoleros, quienes les siguió hasta Barcelona. Llegaron en la noche de San Juan a la playa y, tras haber pagado a Roque, éste se fue.

    Un grupo de caballeros, amigos de Roque, rodearon a Sancho Panza y Don Quijote. , Les llevaron a una posada. Allí conocieron la noticia de que existía una cabeza encantada, la cual lo sabía todo. Aunque se trataba de un engaño, Don Quijote y Sancho Panza no se dieron cuenta y, creyeron que se trataba de un engaño.

    Salió Don Quijote a pasear una mañana y, se encontró con un galán y armado caballero: el Caballero de la Blanca Luna. El cual conocía a Don Quijote de sobra y por ello le desafió, teniendo como fin si él vencía, el regreso de Don Quijote por el tiempo que el Caballero de la Blanca Luna determinase, a su casa. Y, si por el contrario, venciese Don Quijote, su cabeza estaría a su disposición.

    El virrey, Antonio Moreno, acudió a la playa y dio comienzo al duelo. El Caballero de la Blanca Luna, tras un gran estratégico golpe, derribó de forma peligrosa a Don Quijote. Éste quería morir porque su honra se había perdido, pero el Caballero de la Blanca Luna solo le pidió, volver a su hogar.

    Antonio Moreno, impresionado, corre con más caballeros tras el caballero de la Blanca Luna para conocer quien era. Al alcanzarle, les confiesa que él es el Bachiller Sansón Carrasco y, que la pena ha sido lo que le ha hecho actuar de ese modo. Después de esto y, una vez recuperado Don Quijote, parte el mismo día su vuelta a casa. Al pasar por la pradera, donde se toparon a su ida, con pastorales y labradores, pensó Don Quijote, en convertirse en pastor, en cambiar su nombre y dejar la vida de caballero. Al decir esto, también convenció a Sancho Panza y, entre ambos pensaban en como se podrían llamar los demás si se incorporasen al pastoral gremio. Tras imaginando, iban prosiguiendo con su viaje.

    Sancho Panza terminó de azotarse para desencantar a Dulcinea, hasta que llegó a su aldea. Los recibieron allí con mucho entusiasmo.

    Don Quijote, ya por la melancolía de haber sido vencido, o simplemente porque le tocaba su hora de morir, estuvo seis días enfermo en cama. En esos días fue visitado por el cura, por el Bachiller, por el Barbero, por sus amigos y, todo sin quitarse de la cabeza a Sancho, su fiel escudero.

    El Bachiller, intentaba animarle diciéndole que debía levantarse para comenzar a hacer de pastor.

    Hicieron sus amigos llegar la médico, el cual dijo que su mal debía curarse no en el cuerpo, sino en el alma. Dejaron todos solo a Don Quijote para que durmiese y descansase y, durmió seis horas seguidas. Tras su sueño confesó a su sobrina sentirse totalmente cuerdo pero realmente triste por no poder realizar ninguna acción que recompensase su locura anterior. Pidió a su sobrina que llamase a sus amigos. El bachiller Sansón Carrasco, el cura, y maese Nicolás, el barbero. Al verlos entrar, les dijo ser Alonso Quijano, y ya no ser enemigo de Amadís de Gaula ni además, conocer libros de caballería.

    Al oírlo, pensaron que seguía sin cordura y le dijeron que tales cosas no nombrase porque su querida Dulcinea sabía de él y porque pronto empezarían a ser pastores para tener una mejor vida.

    Don Quijote, que parecía estar más cuerdo que ellos, es, en este momento, cuando confiesa su deseo de muerte y quiso un confesor y un escribano para su testamento.

    En él pidió perdón a Sancho por hacerle caer en su mismo error de la caballería andante ; Sancho le respondió entre sollozos y le hizo saber que no quería que su amo y señor muriese.

    Don Quijote, confesó haber pasado de loco a cuerdo, de Don Quijote a Alonso Quijano, el bueno.

    Llegó el escribano y, el cura ordenó poner por testimonio al ya fallecido, como Alonso Quijano, el bueno, comúnmente conocido por Don Quijote.

  • SEMÁNTICA

  • Los principales campos semánticos son los siguientes:

    Amor: no es un amor típico, no apasionante; es simplemente un amor provocado por la falta de cordura de Don Quijote. Éste está sumamente enamorado de una mujer, Dulcinea del Toboso, que supuestamente es su dama, su princesa.

    Él la considera su guía ya que por ser un caballero debe tener una mujer por la que luchar, por la que defender su orgullo y su honra.

    El famoso y trastornado hidalgo, está absolutamente dispuesto a pasar por encima de cualquiera que niegue su belleza o que no la aprecie tanto como él lo hace.

    El amor que el caballero tiene por su dama es muy grande, de forma que siempre piensa en ella. Con frecuencia, sus aventuras más arriesgadas comienzan cuando va pensando en ella o cuando simplemente, la halaga en voz alta ante cualquiera.

    Por otra parte, también podríamos decir que el amor que Sancho Panza le tiene a su mujer, Teresa Panza, es bastante obvio. Sancho Panza, comunica muchas cosas mediante carta a su mujer, y si no existiese, por lo menos, una pizquita de cariño entre ellos, Sancho Panza no lo haría; Ya que al parecer, Sancho es un poco descuidado y despreocupado. Además, las pocas veces que Sancho retrocede en sus decisiones, es porque su mujer se lo ha exigido así. Y por mucho que Sancho quiera ser el que mande en su casa no es así.

    Amistad: es uno de los campos semánticas mas claro y presente en la obra. Es una amistad perfecta y comunicativa. Se trata de la amistad entre Don Quijote y Sancho Panza.

    Es cierto que, en muchas ocasiones, Don Quijote a Sancho Panza le trata más como su esclavo que como su amigo; pero Sancho Panza siempre en sus comentarios individuales utiliza algún aclarativo en el que se da cuenta de que todo es por el trastorno de su amigo. Sin embargo, Don Quijote al recobrar su cordura y, reconocer ser Alonso Quijano, le nombra como su fiel amigo, que siempre estuvo cerca de él, cuidándole y salvándole de sus locuras. Por lo tanto, le confiesa que se ha portado y que es un buen amigo

    Creo que la amistad en esta obra es primordial, puesto que sin ella, no existiría un cuerdo que se volviese loco al ver que su gran amigo y compañero de aventuras se volvió más cuerdo que loco, es decir, que tanto Sancho Panza es necesario para Don Quijote, como a la inversa. Siempre se apoyan el uno al otro. Por ejemplo: cuando Sancho se convierte en alcalde de una ínsula, sin tener al lado a su amo, no se siente seguro ni cómodo, aunque comodidades había conseguido muchas.

    La amistad es un valor fundamental en una relación de dos o más personas y, debe ser por ello totalmente recíproca.

    Orgullo. El orgullo en esta historia se ve siempre presente de parte de Don Quijote. Éste, al ser un caballero andante en busca de aventuras, riesgos, acción, etc. Y además, ser muy tozudo y, tener la gran capacidad de meterse en problemas con una facilidad indescriptible, le convierte en una persona con un sentimiento de dignidad muy alto.

    Don Quijote siempre lucha por su orgullo, por mantener su nombre limpio y popularizado en las condiciones que le deben ser otorgadas. El hidalgo, a parte de estar metiendose en problemas por lo que la gente diga sobre si es o no el auténtico Don Quijote y, sobres si su dama es o no la más hermosa, intenta que su honra se haga destacar y, para ello, debe mantener su orgullo muy alto. Eso es lo que Don Quijote intenta en la obra; no solo muestra su orgullo con mucha nobleza, sino que intenta que se haga notar como el hombre que más orgullo tiene en el libro.

    Incluso en los momentos anteriores a su muerte, en los que ya se encuentra débil, menciona a su orgullo, diciendo algo así: “me deje vencer y he perdido mi honra, mi orgullo...”

    Podemos decir que, Don Quijote, a parte de luchar por mantener bien alto el nombre de su amada, quiere tener limpio y alto su orgullo.

    Deseo de venganza El deseo de venganza se veía presente en Don Quijote, cada vez que alguien le hería sentimentalmente, es decir, siempre que, se metiesen con Dulcinea, o cada vez que alguien no entendía l a importancia de ser caballero andante, o sea, cuando alguien le hacia tanto daño que le llegaba al orgullo.

    Don Quijote que era muy terco y, cuando se proponía algo, quería hacerlo como fuere. No soportaba tampoco, las difamaciones y habladurías que las personas hacían sobre él y su gente, por lo que siempre les escuchaba solo quería que quien las hubiese pronunciado las retirase o se retractara de ellas. También podríamos decir que existe cierta venganza en el bachiller Sansón Carrasco porque no soporta la idea de que un hombre tan culto como Alonso Quijano haya pasado a convertirse en un loco por la culpa de la mismísima cultura. A parte, también sentía pena por el Caballero de la Triste Figura y, por ello siempre intenta protegerle, queriéndole devolver a su hogar. Así, creo que el bachiller, de quien quiere vengarse es de la locura que ha llegado a corromper al pobre Alonso Quijano, que hasta que no se sumergió en los libros de caballería era una persona muy cuerda.

    En cierto modo, el barbero, el cura e incluso Sancho, querían vengarse de esa triste locura que afectaba al pobre Alonso, pero sin duda, fue el Bachiller quien más hizo por él, ya fuese por pena o por amistad.

    Necesidad de acción. Es este el principal motivo por el cual Don Quijote desea salir de su casa. Tras haberse convertido en caballero, lo que más falta le hace es acción, es decir, aventuras, riesgo, etc. Algo que le aporte confianza en sí mismo, algo que le demuestre que es un gran caballero. Son muchas las acciones que gracias a la locura alcanzada por la gran y apasionada lectura, realiza.

    Para mí, sin duda, las más importantes son la primera, que realiza con Sancho, la popularmente conocida como la de los Molinos de viento y, la última, la del “caballero de la Blanca Luna”

    La primera aventura, porque es con la que mayor entusiasmo Don Quijote realiza. Mal comparado es como si hubiese estado años encerrados, en una cueva, sin poder hacer nada y, de repente le hubieran dado alas para que salga volando de allí.

    La última, porque con el entusiasmo que caracteriza a Don Quijote en cada una de sus aventuras, se lanza en su lucha con el caballero de La Blanca Luna; al perder, ha de volver a casa y, allí recupera su condura. Por ello, me parece una acción importante.

    Temor al peligro. Principalmente este campo semántico, es tan solo para Sancho. Este cuando su amo se enzarza en un desafío se ve muy apurado y temeroso. En esos casos, siente mucho miedo por su amigo Caballero y por si algo le pudiera tocar a él de paso. Pero realmente, cuando se ve que Sancho tiene mucho miedo, es cuando le nombran gobernador de una ínsula. Al principio de su gobierno, Sancho, se sentía totalmente seguro, además de sentirse grande y prestigioso. El problema comenzó cuando atacaron su ínsula y tuvo que colocarse en primera línea y, tuvo que colocarse en primera línea de combate para intentar salvarla.

    En ese momento, demostró ser absolutamente cobarde y tener un tremendo aprecio por su vida. Además, intentó sin resultado alguno, escabullirse de su cargo para no tener que pasar por este riesgo.

    2. CONTENIDO

    2. 1 RESUMEN DEL ARGUMENTO.

    Un hombre al cual le entusiasmaba leer, sobre todo libros de caballería, de tanto enriquecer su mente con tanta historia y de tanto leer, sin dormir, pasó de cuerdo a loca. Este hombre, decidió darse un gran y sonante hombre y, partir en busca de aventuras, como si de un mismo caballero se tratase.

    Este trastornado hombre decidió llamarse Don Quijote de la Mancha, aunque su nombre real fuera Don Alonso Quijano.

    Don Quijote limpió algunas armas antiguas de sus bisabuelos y ensilló a su delgado caballo, al que dio el nombre de Rocinante. Buscó una dama de quien enamorarse porque no hay caballero sin dama. Ella fue Dulcinea del Toboso, aunque su nombre verdadero fuere Aldonza Lorenzo. Se trataba de quien él antes había estado enamorado y, que era jovenzuela labradora de buen parecer.

    Así, partió de su aldea en busca de aventuras pero se dio cuenta de que no había sido nombrado caballero y, rápidamente buscó un castillo o similar, para que procedieran a ello, y para saciar su hambre.

    No lejos del camino, vio una venta, pero para él era un castillo. Se apresuró a él; al estar próximo esperó que alguien le anunciase, pero no sucedió. Tan solo un par de damas que había en la puerta de la venta, fueron aprisa a dentro algo asustadas. El hospedero salió al ver esto. Le ofreció a Don Quijote comida y, todos sus servicios excepto alojamiento por faltar hueco.

    Don Quijote, tras haber saciado su hambre, se acercó al ventero y, después de apartarle hacia la caballería le pidió de rodillas que le otorgara el título de caballero. El hospedero sorprendido aceptó.

    El hidalgo, vigilaba sus armas, que colocó sobre una pila junto a un pozo, mientras esperaba su nombramiento. De repente, aun arriero de la venta se le antojó ir a dar agua a su recua, para lo que apartó las armas del caballero andante. Don Quijote, que lo vio todo, se lo echa en cara y se enzarzaron en una gresca.

    Don Quijote le dio con su lanza en la cabeza y cayó al suelo. Otro arriero salió también a dar agua a sus mulos y, quitó las armas de la pila. Don Quijote utilizó su lanza de nuevo y el arriero cayó al suelo.

    Los arrieros que estaban dentro, al oír ruido y salieron y al ver la situación, empezaron a tirar piedras a Don Quijote. El ventero cuando se dio cuenta de lo ocurría, salió a defenderle. Y rápidamente le nombró caballero para dejarle marchar. Vio un joven muchacho atado en árbol y a un labrador azotándole.

    El nuevo caballero, pidió al labrador explicaciones. El labrador acusó a su joven criado de ladrón y, a que cada día le faltaba una cosa.

    Don Quijote, amenazó al labrador e hizo desatar al muchacho del árbol. El muchacho pidió a Don Quijote que no se marchase, que su amo le seguiría pegando. Pero Don Quijote hizo jurar al labrador por la orden de caballería y se marchó tranquilo.

    Don Quijote siguió su camino su camino. Se encontró con unos mercaderes toledanos y arremetió contra ellos. Don Quijote cayó de su caballo y fue apaleado por un mozo de mulas que estaba con los mercaderes. Don Quijote desde el suelo se lamentaba. Un labrador que por allí pasaba los escuchó y reconociéndolo como el señor Quijano. Le llevó de vuelta al pueblo y a su casa.

    Estuvo Don Quijote unos en la cama. Una de las noches, el barbero Nicolás y, el cura, amigos de la familia, decidieron quemar los libros del señor. Cuando Don Quijote se levantó, al ver la puerta de su librería tapada, preguntó a su sobrina. Esta junto con el apoyo de su ama, le dijeron que un encuentro, Fristón, había sido el culpable de aquello. Después de esto, Don Quijote estuvo muy tranquilo un tiempo. Habló con un vecino labrador y le pidió que partiera con él como su escudero. Sancho Panza que así se llamaba dejó a su familia y aceptó.

    Una noche sin despedirse ninguno de sus familias, partieron. Anduvieron Don Quijote en su rocín y Sancho Panza en su burro, hasta que amaneció. Vieron ambos unos 30 o 40 molinos de viento.

    Don Quijote pensando que se trataba de unos gigantes, arremetió contra ellos, encomendándose a su dama Dulcinea. Su lanza se enganchó en el aspa de uno de los molinos y él cayó de su al suelo. Sancho Panza que intentó disuadirle de su intentó, sin conseguir nada le recogió como pudo. Don Quijote creyó que quien convirtió los gigantes en molinos de repente, fue el encantador Fristón.

    Tras esto siguieron el camino de Puerto Lapice donde supuestamente encontrarían más aventuras. En el camino se encontraron con unos frailes que acompañaban a una dama vizcaína a Sevilla. Pero Don Quijote pensaba que se trataba de una princesa secuestrada por unos encantadores y, se enfrentaron a ellos. Sancho Panza es molido a coces por los mozos de los frailes.

    Se encontró Don Quijote de la Mancha con un caballero vizcaíno, al cual se encaró. De primera mano, el vizcaíno, le dio con su espada en su brazo, con la mala suerte de que le desarmó esa parte de la armadura. Con este golpe, la espada fuertemente, le dio con ella en la cabeza y su rival comenzó a sangrar por la nariz, los oídos y boca y además, se cayo de su mula.

    Unos señores que había en un coche y, que todo lo estaban viendo, pidieron a Don Quijote que no le matase. Así lo aceptó él, pero con la condición de que fuese a Toboso. Debía hablar con Dulcinea y hacerle saber de las hazañas que realizaba Don Quijote por amor a ella.

    Más tarde se encontraron con unos cabreros y cenaron y pasaron la noche con ellos. Tras despedirse de ellos y, después de algunos sucesos que no se especifican, llegan a la venta, con Don Quijote con las costillas magulladas. La esposa del ventero y su hija le cuidan y curan. Una moza asturiana no muy agraciada físicamente, junto con la doncella, prepararon en el desván una cama para Don Quijote, cerca de la de un arriero.

    Maritormes, que era como se llamaba la moza asturiana, quedó con el arriero para más tarde, satisfacerle en sus deseos.

    Don Quijote, mientras tanto, medio dormido, pensaba en su Dulcinea como si se encontrasen juntos en un castillo. Sobresaltadamente, Don Quijote sintió a alguien entrar en la habitación y, creyendo que pudiese ser su dama, se sentó sobre la cama con los brazos extendidos. Maritormes, que era quien entraba en la habitación en busca de su arriero, se topo con los brazos de Don Quijote creyendo que eran los de su hombre. Don Quijote, comenzó a nombrar muchas hermosas que ni el arriero, ni Maritormes comprendían.

    El arriendo celoso y harto de las sin razones de Don Quijote, se levantó y le dio un puñetazo en la boca. No contento, le pataleo sus costillas. El ruido despertó al hospedero y creyó que era culpa de Maritormes y, salió a buscarla.

    Las voces despertaron a Sancho que tenía sobre sí, parte del cuerpo de Maritormes. Sancho Panza creyendo que aun soñaba, comenzaba a dar golpes a uno y otro lado haciendo caer resentida de dolor a Maritormes. Maritormes y Sancho Panza empezaron a discutir y viendo el arriero lo que ocurría a su dama, dejó a Don Quijote y fue ayudarla. El ventero también se acercó, pero a castigar a Maritormes porque creía que la disputa era por su culpa. Así es arriero daba a Sancho Panza, Sancho a la moza y, ésta a la moza y todos son mucha prisa. El candil del ventero se apagó y, seguían dándose pero a tientas.

    La disputa concluyó con una cuadrilla de la Santa Hermandad Vieja de Toledo, que la paro. Don Quijote, preparó un bálsamo especial para curar sus heridas, el cual le hizo dormir más de tres horas. Sancho también tomo pero a él le hizo sentirse fatal. Ambos salen de la venta sin pagar; Sancho Panza por ser el último le imponen un castigo: ser manteado. En el camino, se encontraron con un rebaño de ovejas y carneros con sus pastores y ganaderos. Don Quijote creyendo que se trataba de unos caballeros de distintas familias que se tenían odio; por creer que también querían enfrentarse con él, les envistió. Los pastores y ganaderos, empezaron a sacar sus hondas y a tirarle cada vez piedras más grandes hasta que una le derribó. Creyeron los pastores que le habían matado y recogieron su ganado y las reses muertas y, se marcharon.

    Posteriormente, desde lejos, Don Quijote vio llegar a un hombre a caballo que llevaba en la cabeza lo que él creía que era el yelmo de Mambrino; sobre el cual hizo el juramento de hacer la misma vida que el Marques de Mautua hasta que lograse “por fuerza otra celada tal y tan buena como esta a algún caballero”. Una vez más Don Quijote, se confundió porque lo que realmente veía era un barbero quien, como comenzó a llover, se puso en la cabeza una palangana de latón que, al estar limpia brillaba. Además, venia sobre un asno pardo.

    Don Quijote, al aproximarse al supuesto caballero del yelmo de Mambrino, le pidió que se detuviese. El barbero asustado bajó de su borrico y salió corriendo velozmente.

    Don Quijote cogió la palangana y se la coloco sobre la cabeza. Sancho Panza pidió permiso para coger los aparejos del asno e intercambiarlos por los suyos. Continuaron su camino, se encontraron con 12 hombres a pie encadenado por el cuello y por las manos, junto con dos hombres a caballo y, otros dos a pie.

    Sancho Panza observó y dijo que eran hombres que por orden del Rey irían a las galeras. Don Quijote le replicó ya que su ofició también servía para evitar la gente fuese obligada. Habló con los hombres a caballo y quiso saber la causa de las condena de cada uno. Para no perder tiempo se la fue preguntando uno a uno.

    El primero había robado un canasto, el segundo era un soplón, el tercero le faltaron 10 ducados para saldar su deuda, y Don Quijote le ofreció 20 ducados para saldarla. El siguiente iba muy bien atado con una gran cadena, porque decían los guardias que él solo tenía más delito que todos juntos. Tras él, más famoso, Ginés Pasamonte, el cual había escrito su vida (o parte de ella) él mismo. Don Quijote, expone su deducción y pide que suelten a los presos ya que son castigados por sus culpas pero sus penas van a ser muy grandes a partir de ese momento en las galeras.

    El comisario se burlo de su actitud y, Don Quijote, arremetió hacia él. Los demás guardias, alucinados se encararon hacia Don Quijote, que les esperaba. Los presos aprovecharon para escapar; Sancho Panza ayudó a escapar a Gines Pasamonte, el cual ayudó a que no quedase en pie ni un guardia.

    Don Quijote pidió a los presos que fuesen al Toboso a hablar con Dulcinea y le dijesen que su caballero los envía. Cada preso fue por su cuenta con intención de huir más que de ir al Toboso. Don Quijote se enfadó por esto. Se lo reprochó a Gines. Éste ante sus insultos, comenzó a tirarle piedras, al igual que el resto de presos liberados. Don Quijote y Sancho Panza se cubrieron como pudieron, aunque acabaron en el suelo: Sancho Panza temeroso por la Santa Hermandad y Don Quijote triste de acabar así por los mismos a los que salvó. Al terminar su pelea se internaron en Sierra Morena, donde Don Quijote encontró una maleta con ropa y dinero.

    Don Quijote, cuenta a Sancho Panza su deseo de imitar a Amadís de Gaula. Sancho Panza aunque intenta detenerle no lo consigue. El hidalgo comienza a escribir una carta a su amada Dulcinea. Sancho Panza le confiesa que conoce a Dulcinea le cuenta que es una joven muy pueblerina y trabajadora, aunque Don Quijote sigue en sus trece pensando que es la más bella del mundo.

    Don Quijote terminó su carta y se la dio a Sancho Panza. Éste partió al Toboso para entregárselo al amada de su amo. De camino, se para en la venta en al que fue manteado. Se encuentra en ella con el cura y el barbero que estaban preparando un plan para hacer volver a Don Quijote a su casa.

    Ambos, parten a buscar a Don Quijote y se encuentran con Dorotea que se ofrece voluntaria para representar el papel de Micómica, intentando engañar así a Don Quijote para que regrese.

    Sancho Panza, el barbero, el cura y Dorotea, encuentran a Don Quijote vestido pero sin armar. Dorotea bajó de su caballo y se hincó de rodillas en el suelo, justo delante de Don Quijote.

    Dorotea prometió no levantarse hasta que Don Quijote le concediese un don. Don Quijote aceptó. Dorotea le pidió que no llevase acabo mas aventuras hasta que acabase con un traidor que le había usurpado el reino.

    Don Quijote levantó a Dorotea del suelo y preguntó a Sancho Panza por su encuentro con Dulcinea. Sancho Panza se inventó que la encontró trabajando y Dulcinea al no saber leer ni escribir, supuestamente, pidió que Sancho Panza le hablase de esa carta y después que le llevase a Don Quijote su respuesta. La contestación que Sancho Panza le dio a Don Quijote de parte de Dulcinea fue la de que ella le esperaba con más ganas de verle que de escribirle. Que dejase de hacer disparates y que partiese de vuelta al Toboso porque tenía ganas de verle. Siguieron su camino. Llegaron a la venta y, Don Quijote subió a descansar. Sancho Panza de repente, comenzó a llamar a todos muy alterado, diciendo que su amo acababa de cortar la cabeza al gigante que ocupaba el reino de Micomicón.

    Fueron todos corriendo y, algo rojo vieron derramado y, creyeron que era sangre.

    Subió el ventero rápidamente y, comprobó que lo que ocurría era que Don Quijote está soñando. En su sueño cortaba la cabeza al gigante y que para ello, usó la espada y rompió los toneles de vino de detrás de su cama.

    Sancho Panza, que cada vez está menos cuerdo, no se cree nada y piensa que es producto de un encantamiento. Despertados, siguieron su camino y llegaron a la venta de Don Fernando y Lucinda por la noche. Una vez instalados, todos dormían excepto la hija de la ventera y Maritormes, la criada. Ambas decidieron gastarle una broma a Don Quijote, Salieron y vieron, al otro lado de la puerta sobre su caballo mientras miraba pensando en Dulcinea.

    La hija de la ventera, le llamo y pidió que le echase al menos una mano. Maritormes le dijo que era para desahogar el gran deseo por él y, que además, considerase el riesgo de su señora al ir hasta allí porque su padre podría encontrarla.

    Creyendo que no existía ningún mal en estas razones, así lo hicieron. Maritormes y la hija de la ventera, ataron a una cuerda a su muñeca y en el otro extremo lo ataron a una puerta.

    Don Quijote pidió que no la tratasen mal a su mano porque ella no tenía culpa de que él no quisiera a la hija del ventero. Pero ya no le escuchaba nadie, tuvo que permanecer totalmente quieto, porque sino quedaría totalmente colgado de su brazo.

    Comenzó a amanecer y, a la venta llegaron cuatro jinetes. Llamaron a la puerta de la venta pero nadie les abrió. Sintieron a Rocinante tras la puerta y, este se acercó para que le acariciasen. Al moverse hizo caer a su pobre amo que desfallecido estaba sobre él. A Don Quijote esto le causó mucho dolor e intentaba alcanzar el suelo pero sus esfuerzos eran nulos. En aquel momento, entró en la venta el barbero, al que Don Quijote robó el yelmo de Mambrino y los aparejos del burro.

    El barbero acusa primero a Sancho Panza de ladrón, el cual se defiende. Más tarde, intervino Don Quijote, a favor de Sancho y unos cuadrilleros de la Santa Hermandad a favor del barbero.

    Entre todos, al final, logran encerrarle en una jaula con el propósito de acercarle de vuelta a su Tierra, Don Quijote, sin embargo, piensa, una vez más, que ha sido encantado.

    Don Quijote y Sancho Panza eran llevados en la jaula, por el Cura y el Canónigo camino a casa. Mientras, Sancho Panza y Don Quijote hablaban sobre libros de caballería. Así con algunos consejos de Don Quijote para Sancho Panza llegaron a la plaza de se pueblo, donde rápidamente fueron a avisar a la ama y a la sobrina de Don Quijote y a la esposa de Sancho Panza.

    El Cura y el Barbero avisaron a los familiares de Don Quijote de que le cuidasen bien porque no fue fácil volverle a traer a casa.

    Prosiguieron su viaja y se encontraron con un carro con leones de la corte Real. Don Quijote lo paró y preguntó por aquellas fieras. El domador le contó su historia y quiso presumir de la valentía de su profesión. Don Quijote acepto el reto sin escuchar a su escudero que le pedía que no lo hiciese.

    Por suerte, los leones no quisieron salir de sus jaulas y Don Quijote se nombra a sí mismo como el ganador. Siguieron cada uno por su lado. Don Quijote y Sancho Panza decidieron ir a la cueva de Montesinos. Llegaron a su entrada. Don Quijote son ayuda de su amigo, se ató a una cuerda a la cintura y comenzó a intentar entrar. Utilizo su espada para quitarle algunos hierbajos. Cada vez le daban Sancho y su primo más y más cuerda hasta que se gastó. Empezaron como una media hora e intentaron subir a su amo pero no sentían su peso. Cuando les quedaban unos 10 brazos de cuerda, lo volvieron a notar. Empezaron a gritar al flaco hidalgo, pero no contestaba.

    Le tendieron en el suelo y le menearon hasta que despertó. Don Quijote, aturdido, les contó lo que en la cueva había visto. Al acabar la historia, Don Quijote y Sancho Panza decidieron descansar. Llegan a una venta. Allí se encuentran con un titiritero (Maese Pedro) y, con su mono adivino. Tanto Don Quijote como Sancho Panza, sienten curiosidad por el mono adivino y preguntan respectivamente: ¿Quiénes son? Y ¿qué hace mi mujer?

    Las respuestas hacen quedar atónitos a ambos. El titiritero pide permiso al ventero para poner el retablo y hacer una representación. Esta trataba sobre Don Gaiferos que libera a su esposa Melisendra, cautiva de los moros. Al huir ambos a caballo, son perseguidos por sus enemigos.

    Don Quijote, un par de veces durante la representación, interrumpió pero harto de ver como un par de indefensos huían sin perder a sus enemigos, decidió ayudarles. Maese Pedro, quedó destrozado ya que Don Quijote le rompió todas las cosas pertenecientes a sus oficios.

    Al siguiente capítulo, se cuenta que Maese Pedro, realmente era Gines Pasamonte (preso que liberó en Sierra Morena) que había reconocido a Don Quijote y su escudero. Posteriormente, Don Quijote se encuentra con los duques a quienes invita a su castillo.

    El duque, antes de llegar a su castillo, se adelantó y dio orden a sus criados de cómo debían tratar a Don Quijote; al terminar el día, Don Quijote se sintió como un auténtico caballero ya que le trataban casi por primera vez como el creía que se merecía.

    Durante la comida, tanto Don Quijote como Sancho, cuentan a los duques y demás invitados, sus aventuras y hazañas, incluyendo el encanto que sufrió Dulcinea. Días más tarde, son invitados por los Duques a una montería.

    En esta, un hombre enviado por Montesinos, dice ser el diablo y que han de permanecer allí si quieren saber como desencantar a Dulcinea.

    Oyeron una música y una carreta apareció. De ella salió un hombre haciéndose pasar por el hijo dela muerte, Merlín.

    Éste les dijo que si deseaban desencantara a Dulcinea, Sancho Panza debía azotarse tres mil veces; 300 en ambas posaderas, al aire. Sancho, en primer lugar, no estaba de acuerdo. Pero al final por su amo caballero aceptó.

    Mas tarde, Sancho Panza, le da a leer a la Duquesa una carta que escribió a su mujer para informarle que le habían nombrado gobernador de una ínsula.

    Después, los duques preparan una nueva aventura que consiste en el hechizo de la Condesa Trifaldi, llamada la dueña Dolorida, que aparece con una barba que le había salido por el encantamiento del gigante Malambruno.

    Para salvarla, Don Quijote deberá de ir al reino de Gandaya montado en un caballo de madera, nombrado clavileño. Don Quijote y Sancho Panza, montados en éste, creyeron ir volando y pasar por la región del este, creyeron ir volando y “pasar la región del aire”, por la del “fuego”... en estas regiones, Sancho Panza vio cantidad de maravillas, al contarlo, nadie le creía excepto su amo, el cual le reprochó que el le creería siempre y cuando Sancho Panza no pusiese en duda lo que Don Quijote vio en la cueva de Montesinos.

    Al terminar esta aventura, Sancho Panza iba a encaminarse hacia su ínsula cuando Don Quijote le dio algunos consejos de cómo gobernar.

    Algunos fueron: que suprimiese su costumbre de usar enrevesados refranes, que no llevase ropa desceñida o floja, que no comiese ajos o cebollas..

    Así Sancho Panza, comenzó a gobernar en su ínsula, ya que tenía todo el pueblo a su favor pero lo que le hizo disgustarse y relevarle de su puesto. En la séptima noche de su gobierno, mientras descansaba, invadieron y atacaron su ínsula.

    Sus propios siervos, fueron a despertarle y a avisarle de la situación de su isla. Armaron completamente a Sancho y le colocaron en primera línea de batalla. Aunque se sentía acobardado y, sólo se ocurría rezar para salir de aquel problema, mientras pensaba en su dama y esposa. Sin saber muy bien como, su ínsula salió victoriosa. A pesar de su triunfo y, de recibir el apoyo de todo su pueblo, Sancho Panza es tan poco valiente que decide abandonar el gobierno de la ínsula.

    Al salir de ella, el escudero fue en búsqueda de su amo pero cayó en una sima, junto con su asno. Allí será encontrado por el propio Don Quijote. Ambos parten a una venta para reponer fuerzas.

    Desde la venta, en la habitación de al lado de la de Don Quijote se oyó a alguien contando una historia de un caballero andante.

    Don Quijote, al saber de esto, descubrió que se trataba de su historia sacada de un libro. Con cierta ira, se fue a la habitación en la que oyó la historia y, comenzó a contar su propia vida con detalle.

    Por la mañana, salió Don Quijote de la venta camino de Barcelona junto con Roque Guinart, el cabecilla de una banda de bandoleros. Éste les guió hasta Barcelona. Llegaron a la playa de la misma, en la noche de San Juan. Roque, al haber cobrado, se marchó y, los dejó con unos caballeros que eran amigos suyos.

    Los caballeros condujeron a Don Quijote y a Sancho Panza hasta una venta. En ella, conocieron la existencia de una cabeza encantada, la cual decían que lo sabía todo. Don Quijote y Sancho Panza pudieron comprobarlo, aunque ciertamente todo era un engaño del cual no conocieron noticia.

    Una mañana Don Quijote salió a pasar por la playa. En ésta se encontró con un galán y armado caballero conocido como el Caballero de la Blanca Luna.

    El galán caballero, decidió desafiar a Don Quijote con el fin de que si vencía Don Quijote, su cabeza estaría a su disposición; pero si ganaba el galán, Don Quijote debería regresar a su aldea el tempo que determinase.

    El visorrey Antonio Moreno, acudió de testigo y arbitro al duelo. Éste, dio el comienzo del mismo.

    El Caballero de la Blanca Luna con un gran y estratégico golpe, derribó al hidalgo. Don Quijote se sintió destrozado y como hubiese perdido totalmente toda su honra.

    Antonio Moreno, fue en busca del Caballero de la Blanca Luna para averiguar quien era el extraño caballero. Entre unos pocos hombres, descubrieron que se trataba de un amigo de Alonso Quijano, el bachiller Sansón Carrasco.

    Una vez que Don Quijote se encontró recuperado, partió de vuelta a su casa. Cuando Don Quijote y Sancho Panza pasaron por la pradera (en la que a su ida se pararon) comenzó el caballero de la triste figura a recordar el buen oficio de pastor. Pensó que estaría bien dejar la vida de caballero para convertirse en uno de ellos. Creyó, además que junto su amigo Sancho y más amigos, podrían formar un gremio pastoral.

    Continuaron con su viaje de vuelta y, antes de llegar, Sancho terminó de azotarse para que el desencantamiento de Dulcinea surgiese efecto.

    Llegaron por fin a su aldea y los vecinos, familiares y amigos, les recibieron con entusiasmo.

    Don Quijote por la melancolía de su derrota, permaneció 6 días en cama enfermo. En esos días, recibió l visita de sus amigos: el cura, el bachiller Sansón Carrasco y el barbero Nicolás. Aunque Don Quijote sólo podía pensar en Sancho Panza, el único que siempre estuvo a su lado.

    El bachiller en falsos intentos de animar al pobre Don Quijote, le decía que debía levantarse para comenzar a hacer de pastor como él ahora deseaba.

    Ante su estado, llamaron sus amigos al médico el cual diagnosticó que su mal no era curativo, al menos en su cuerpo. Se trataba de un mal del alma.

    Don Quijote, tras este diagnóstico, quedó sólo en la habitación descansando. Durmió durante 6 horas y, tras las mismas, confesó a su sobrina que se sentía absolutamente cuerdo. Además dijo estar muy triste por no poder llevar a cabo ninguna actividad que mostrase su cordura.

    Pidió Don Quijote a su sobrina que llamase a sus amigos para confesarles a estos ser Alonso Quijano de nuevo.

    Al oír esta revelación, mantenían la idea de que aun le faltaba su cordura. Le propusieron por ello, que pensase en Dulcinea, la cual pronto iría a conocerle e incluso tal vez se uniese al gremio pastoral.

    Don Quijote, sentía que la muerte le acechaba y, por ello, pidió un confesor y un escribano. Pero antes de estos trámites habló con su amigo Sancho.

    A su fiel escudero, le pidió perdón por llevarle a la locura de la caballería andante. Sancho, desolado por las palabras de su compañero, le dijo que el no quería que su señor muriese y, menos aun cuando le quedaban muchos deseos por cumplir.

    Don Quijote aseguró haber pasado del LOCO al CUERDO, es decir, de Don Quijote a Alonso Quijano.

    Al llegar el escribano recibió la orden del cura de poner en su testimonio: Alonso Quijano el Bueno, popularmente conocido como el Caballero de la Triste Figura, Don Quijote de la Mancha.

    2.2TEMAS DEL LIBRO

    2.2.1 Tema principal

    Para mi el tema principal en la obra es la Locura, o en todo caso, el paso de la cordura a la privación del juicio y viceversa.

    En el libro se cuentan las hazañas y aventuras que realiza un hombre creyendo ser un auténtico caballero andante. Además cada uno de sus sucesos le hacía creerse más importante y un mejor caballero, por lo tanto, más loco.

    Por ello el tema principal es la locura; porque le hace olvidar todas sus acciones anteriores al deterioro de su cordura.

    Además al tratarse de un hombre culto y que encima siente gozo con todo lo que se relacione con la lectura, le convierte en un hombre con mucha capacidad y poder de imaginación.

    Por lo que se puede decir que su locura es llevada a un mayor extremo en proporción a la actitud de evocar ideas falsas o irreales que el protagonista y algún personaje más demuestran en esta historia.

    Por si fuese poco, el personaje principal en la obra, Don Quijote, no sólo guarda para él su poca facultad mental, sino que a lo largo de la historia, dependiendo de la mayor o menor relación que tenga con los demás personajes, se lo va contagiando.

    Suelen decir que los perros con el paso del tiempo se parecen a sus dueños. Esto, mal comparado, es lo que le ocurre al ayudante del protagonista, Sancho Panza. El escudero es un personaje que requiere una mayor explicación. Es un hombre pueblerino, que deja sus tareas para acompañar a su vecino trastornado, en lo que él imaginaba que serían unas estúpidas aventuras. Sin embargo, su visión de las cosas cambia a medida que avanza la historia. Como suele ocurrir, el roce hace el cariño, y esto es lo que le sucede a este singular personaje. Su apego por su amo, el ingenioso hidalgo, no es excesivo al comienzo de sus aventuras. Pero esto irá cambiando, hasta llegar al punto de que Sancho Panza no sólo llegue a apreciar a su amo, sino que llegue a sentir verdadera admiración hacia él. Esto se ve en el hecho de que Sancho Panza fue contagiándose de la locura de su amo, y al igual que él, pasó de la cordura a la locura.

    Al final del libro, Don Quijote confiesa que había perdido el juicio. Reconoce que sus últimas aventuras son fruto de su casi enfermiza pasión por los libros de caballería, que habían llegado casi a “sorberle el seso”. Pero es gracias a esa misma obsesión por la que recobra el juicio. Y también es consciente de ello.

    2.2.2. Temas secundarios

    • Amor: Si el libro no tratase de un personaje absolutamente trastornado, el amor sería el tema principal. A esta conclusión podemos llegar si tenemos en cuenta que el personaje principal dice ser un individuo “locamente enamorado” de Dulcinea del Toboso.

    No sólo lo sabemos porque confiesa constantemente su amor por ella, sino que también podemos observarlo en todas las batallas y aventuras del caballero, que mantiene que la defensa del honor de su amada es el principal motivo de la lucha. Defiende a Dulcinea a muerte con todo su orgullo, honra y amor.

    • Heroicidad: Podemos asegurar que está presente de manera continua en la obra. Este tema no está presente sólo en el personaje principal, sino que también en todos y cada uno de los opositores de Don Quijote. El Hidalgo, por su parte, no lucha sólo por mantener limpio el nombre de su amada; lucha también para que le reconozcan como buen caballero, valiente y afortunado. El mejor de los caballeros andantes, como él se atrevía a asegurar.

    Si esto nos pareciera insuficiente, bastaría mirar a sus amigos y conocidos, que le ponen las cosas más fáciles para que su orgullo siga siempre firme y su heroísmo no se vea mermado ante ninguna persona ni situación.

    Por otro lado, los antagonistas del Caballero de la Triste Figura dice tener siempre algo por lo que luchar, aunque sólo sea un objetivo por el que seguir peleando. Si salieran derrotados en sus batallas, su heroicidad estaría perdida para ellos por no haber obtenido la victoria ante un rival tan débil. Aunque al saber valorar su locura, sus enemigos piensan antes de actuar.

    • Libertad: Podría verse como un tema secundario dentro de la novela. Lo que llevó a Don Quijote a volverse completamente loco fue su insaciable afición por la lectura. Nos podríamos plantear en este momento muchas posibilidades. Por una parte, ¿podemos estar seguros de que Don Quijote pierde la cordura? Cabe pensar que quizás la cordura está en quien hace realidad sus pensamientos. Y por otra parte, también cabría pensar lo siguiente: ¿quién nos dice que lo que realmente quería Don Quijote era conocer mundo, salir un poco de La Mancha y, tener alguna aventura emocionante? Creo que tal vez todo esto pueda ser cierto. A lo mejor esto sería una idea algo descabellada en Don Quijote, pero no en Sancho Panza.

    El Escudero, al contrario de lo que al comienzo de la historia pueda parecer, no es un simple vecino del Hidalgo. Un trabajador más, como otro cualquiera, nos hace preguntarnos: ¿qué hace en esta historia? O planteado de otra manera: ¿por qué abandona su rutina para unirse a Don Quijote? A mi parecer no es sólo la amistad que les une la que hace que se vaya con él. Mirando un poco más allá, podemos ver que quería sentir la libertad en primera persona, por él mismo. Sentir que no estaba completamente controlado por su mujer, como a veces parece.

    2.3. PUNTO DE VISTA DEL NARRADOR

  • Participación del narrador en el mundo de la obra

  • En los ocho primeros capítulos, el narrador es omnisciente. Es decir, un narrador que nos cuenta todo lo que sabe. Sin embargo, Cervantes intenta hacernos creer que esto no es así, porque desde el comienzo de la obra nos da a entender que no se acuerda, o no quiere acordarse, de todo lo que narra.

    A partir del noveno capítulo el narrador se convierte en historiador, y Cervantes aparecerá como segundo autor, recogiendo la historia a partir de la traducción del morismo. Completa esta traducción con opiniones y comentarios propios, para él necesarios, tanto para aclarar algunos detalles como para hacer una ampliación del temario, de manera que éste se convierta en más discutible y manejable.

    Este narrador permite la diversidad, sin dejar claros algunos detalles de la historia.

  • Relación del narrador con los personajes

  • Al ser un narrador omnisciente, sabe más de los personajes que ellos mismos. Conoce la intimidad de los personajes hasta sus límites, llegando a todos los rincones de los mismos: imaginaciones, motivaciones, deseos, etc., aspectos que en muchos casos el narrador emplea como aclaraciones para el desarrollo de la historia. Es decir, conoce todas y cada una de las características de los personajes, hasta tal punto, que no es difícil asegurar que podría predecir su comportamiento en cualquier momento.

    Esta relación que se establece entre el narrador y los personajes permite al lector de la obra seguir sin temor de perderse el transcurso de los hechos; cualquier información necesaria para poder entender cómo y por qué pasan las cosas nos viene dado por el narrador, que sabe en todo momento lo que pasa por las cabezas de los personajes.

  • Valoración por parte del narrador de lo que ocurre

  • La valoración del narrador no podemos definirla estrictamente como fuerte o como débil, ya que éste valora lo que sucede de distinta manera a lo largo de la novela.

    Consideraríamos una valoración fuerte aquella que realiza el narrador con intensidad. Nos referimos a aquellas situaciones en las que el narrador no sólo describe la acción, sino que da un paso más y se “atreve” a valorar, y casi juzgar, lo que está ocurriendo.

    Por otra parte, encontramos la llamada valoración débil (por parte del narrador) cuando observamos que éste mantiene una mayor distancia de la acción. Queremos decir con esto que la valoración es más débil cuando el narrador no profundiza en lo que sucede, sino que parece limitarse a describir lo que ve sin buscar nada más allá de eso, de lo que ve.

    La valoración del narrador, por ello, está entre ambas posturas, porque no siempre da todos los detalles de las acciones de sus personajes y porque otras veces entra en detalles con excesivo énfasis.

  • Punto de Vista

  • Creo que podemos definir el punto de vista que se adopta en la obra como múltiple. He llegado a esta conclusión por lo siguiente: los personajes, en ocasiones, aparecen en distintos capítulos, en los que no son tratados desde el mismo punto de vista, por lo que aparecen con distintos enfoques.

    A esto se une el hecho de que en el libro encontramos dos narradores distintos: el omnisciente y el historiador, que, no cabe duda, adoptan distintos puntos de vista para contar la historia. Por otra parte, y aunque esto quizás no influya demasiado en la narración de la trama, también podemos observar otros dos tipos de narradores de la historia: aquel que narra la historia que llega a manos de Cervantes, y el propio Cervantes, que adapta la historia para contarla de nuevo.

    2.4. PERSONAJES

  • Protagonista (Héroe): Claramente se trata de Don Quijote de la Mancha, un hombre que por su condición física no obtendría ningún papel en una obra literaria, mucho menos de caballería. Precisamente, al tratarse una crítica a esos libros, se convierte en el personaje más peculiar de los caballeros andantes y de los mismos personajes. Sin poner en duda que Don Quijote es el protagonista de la historia, si que me queda la duda de si realmente es un héroe: no gana las batallas, sale apaleado de muchas de ellas,... Es decir, más que presentar el modelo del héroe, apuesto y con buena suerte, parece representar lo contrario: un caballero triste y alargado, que sólo gana batallas en su imaginación. Por eso, quizás parece representar más la figura opuesta al héroe, la del “anti- héroe”.

  • Parece necesario mencionar entonces que Cervantes, con esta novela, lo que quería era desmitificar las novelas de caballería, tan abundantes en aquel momento. Crea el personaje de Don Quijote con ese objetivo: poner en ridículo a los caballeros andantes y a las novelas de caballería.

  • Objeto de valor: Se ve claramente en la novela que es Dulcinea del Toboso, el ideal de mujer que Don Quijote crea dentro de su cabeza. Se trata de una bella dama, hacendosa, honrada.... En general, una muchacha que es un cúmulo de virtudes. Pero este personaje, que recordemos sólo existe en la cabeza de Don Quijote, nada tiene que ver con la mujer en la que se basa este personaje: una pueblerina, de aspecto bastante masculino, y cuyas virtudes no son demasiado evidentes. Como en el caso anterior, es fácil ver que Cervantes trata nuevamente de poner en ridículo los pilares básicos de las novelas de caballería.

  • Ayudante: Este papel lo representa Sancho Panza. Se trata de uno de los personajes, a mi parecer, más divertidos de la obra. Cansado de su rutina y su situación, acepta el reto de Don Quijote de salir de su pueblo y vivir las aventuras que el Hidalgo le promete. Su terquedad y falta de cultura son características claves de este personaje. Sin embargo, hay que decir también que la postura de Sancho irá cambiando a lo largo de la historia. Si al comienzo se mostraba contento e ilusionado con la aventura, al final llegará a preguntarse por qué se metió en ese lío. Casi podríamos decir que a medida que Don Quijote recupera la cordura, Sancho la va perdiendo.

  • Opositor- Traidor: Aquí podemos distinguir entre los que Don Quijote considera sus enemigos y los que realmente se oponen a la hazaña que pretende realizar. Como enemigos que podríamos definir como imaginarios encontramos a Amadís de Gaula y al encantador Fristón.

  • Amadís de Gaula porque por él comenzó toda la historia. Y el encantador Fristón, porque pensaba que sus catástrofes tenían todas que ver con encantamientos.

    Y por otro lado encontramos los verdaderos opositores de Don Quijote, que realmente son sus amigos: el cura, el barbero Nicolás y el bachiller Sansón Carrasco. Y los considera opositores no porque le traicionasen, sino porque querían llevarle de vuelta a casa y hacerle perder su locura. En este sentido, también encontramos como opositores los arrieros de las ventas o Ginés Pasamonte, personajes que se enfrentan a Don Quijote intentado hacerle desistir de su locura.

  • Mandatario: Encontrar un mandatario único en esta obra es complicado. Si bien Sancho Panza permanece al lado del caballero intentando ayudarle a cumplir sus sueños, no debemos pasar por alto tampoco la figura de los Duques. Éstos terminarán por burlarse de Don Quijote, aunque al comienzo de la trama serán un elemento clave sobre el que se apoyará el caballero para cumplir sus objetivos. Los Duques tendrán, como primera intención, que se cumplan las expectativas de Don Quijote.

  • Beneficiario: Creo que en esta historia existe un beneficiario claro: el propio Don Quijote, aunque finalmente muere, lo que apena a todos aquellos que le rodean. Mi razonamiento es el siguiente: antes de morir, recobra la cordura y es consciente de que se ha portado como un loco. Y sabe que es tarde para rectificar sus errores, pero lo cierto es que no parece arrepentirse del todo, ya que como loco disfrutó más de lo que la cordura nunca le hubiera permitido.

  • 2.5. ESPACIO

    Interno: Es el espacio en el que transcurren la mayor parte de los capítulos. Podemos ubicar entonces este espacio en las ventas y caminos por los que Sancho Panza y Don Quijote viajan. Lo que ocurre en esta obra es que los espacios son muy cambiantes, por lo que es complicado hacer una clasificación muy rígida de ellos.

    Externo: Es el espacio donde englobamos el total de las acciones que desarrollan los personajes. En este sentido, podemos señalar que el espacio externo de esta obra sería Castilla la Mancha, aunque esto no es totalmente cierto. Don Quijote y Sancho viajan continuamente y son muchos los lugares donde tienen lugar sus diversas aventuras, como por ejemplo, Barcelona. Sin embargo, creo que el espacio que predomina es Castilla la Mancha, y lo creo así por lo siguiente: porque el personaje principal procede de allí, y porque además siempre lo quieren llevar de vuelta a su aldea. Así que, para concretar algo más, podríamos decir que este espacio es El Toboso.

    2.6. TIEMPO

    Interno: Indica el tiempo que ha transcurrido, el tiempo que ha tardado la acción o acciones en desarrollarse. En esta obra, no se determina ni concreta. Sin embargo, podemos aventurarnos a hacer una aproximación, teniendo en cuenta las aventuras, hazañas, etc. de los personajes. Así, podemos deducir que se trata de un periodo de un año, aproximadamente.

    Externo: Indica el momento del tiempo en el que ha tenido lugar la acción. Es decir el momento en el que podemos fijar que tuvo lugar la historia. Tampoco este tiempo se nos da claramente en el libro. Sin embargo, y a partir de diversos elementos, podemos aproximarnos a ese momento y fijarlo en el siglo XVII, ya que es en ese momento cuando mayor éxito tenían las novelas de caballería.

    3. Opinión

    Para mí ha sido un libro que no me ha costado leer. Se me ha hecho ameno y, una vez que comencé a leerlo, no pude dejar de hacerlo.

    Una vez que lo abrí, no pasaron más de cuatro o cinco días hasta que llegué a la última de sus páginas. Ha sido un libro que, a pesar de haberlo leído anteriormente, no he conseguido entender hasta ahora: cómo en la máxima locura se puede encontrar la mayor cordura.

    Estoy segura de que lo volveré a leer en cuanto pueda. Ciertamente, me ha gustado, además de divertirme.

    3