Don Quijote de la Mancha; Miguel de Cervantes Saavedra

Siglo de Oro de la literatura española. Novela renacentista. Caballerías. Argumento. Estilo literario. Personajes. Primera parte de la obra. Sancho Panza

  • Enviado por: Bostero
  • Idioma: castellano
  • País: Argentina Argentina
  • 12 páginas
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Trabajo practico lengua:

Libro: “Don Quijote De La Mancha” (primera parte)

Autor: Miguel De Cervantes Saavedra

Fecha de entrega: 23/6/05

  • En los ratos que estaba ocioso (que eran los más del año) leía libros de caballería, con tanto gusto que olvidó la administración de su hacienda y llegó a vender parte de sus tierras para comprarlos. Su autor preferido era Feliciano Da Silva.

  • Las discusiones con el cura eran sobre quien había sido mejor caballero, si Palmerín de Inglaterra, o Amadis de Gaula o el hermano de este (Galaor). El Quijote termina perdiendo la razón. Limpió unas armas que habían sido de sus bisabuelos, arregló la celada con cintas, hierros y cartones. Luego fue a ver a su rocín flaco (al que imaginaba mejor que al Babieca del Cid) y estuvo pensando que nombre le pondría hasta que se inclinó por Rocinante. Después de esto don Quijana buscó nombre para si mismo y se decidió por don Quijote, al que agregó el de su patria, y así como Amadis fue de Gaula, el fue de la Mancha. Como todo buen caballero debía tener una amada a quien dedicarle sus hazañas y fue entonces que recordó a una labradora de la cual estuvo enamorado, que se llamaba Aldonza Lorenzo y la bautizó como Dulcinea del Toboso.

  • Al anochecer cuando llega a la venta (posada), que el cree un castillo, ve en la puerta dos mozas “del partido” (prostitutas) que el cree doncellas, en este momento un porquero tocó el cuerno para recoger los chanchos y Don Quijote creyó que era un enano que estaba haciéndolo sonar anunciando su llegada. Las muchachas al ver este caballero muy extraño se asustaron y entraron, luego el comenzó a hablar y eran tan raras sus palabras y la forma en que se dirigía e ellas como “damas”, que comenzaron a reír, enojando a Don Quijote, en aquel momento salió el ventero que al verlo quiso reír, pero como era pacífico prefirió no contradecirlo, tratándolo como un caballero. El protagonista cree que este es el alcalde del castillo. Las mozas “doncellas” le quitan la armadura aunque no pueden con la celada que estaba unida con cintas verdes, luego pusieron la mesa y le dieron de comer, por que no podía hacerlo el mismo, levantan la visera y con una caña le dieron de beber. Todo esto terminó por convencer a Don Quijote que era atendido como caballero en un castillo.

  • Don Quijote le pide al ventero “velar las armas” (para armarse caballero) en la capilla de lo que cree el castillo, este le contestó que no había capilla, pero que en caso de necesidad se podían velar dondequiera y que lo podría hacer durante la noche en un patio del castillo para luego por la mañana hacer la ceremonia. También le aconsejó que en un futuro debería llevar dinero, ungüentos y un escudero por si lo necesitaba. El protagonista recogió las armas y las colocó al lado del pozo, tomó la lanza y comenzó a pasear mirándolas, en ese momento uno de los arrieros fue al pozo y quito las armas, Don Quijote enfurecido levantó la lanza y le dio en la cabeza derribándolo; otro arriero fue a darle agua a su mula y también fue golpeado; se sintió tanto ruido que todos los de la posada acudieron a ver, los compañeros de los heridos comenzaron a tirarle piedras y el ventero para abreviar ya que estaba cansado del loco, decidió darle la orden de caballería antes que sucediera una desgracia; diciéndole que con dos horas bastaba para la ceremonia. Mandó a traer el libro donde anotaba la paja y la cebada y murmurando algo entre dientes lo toco con la espada tratando de no reírse y dijo:- Dios haga vuestra merced muy venturoso caballero-. Cuando se va le dice a las muchachas que de ahora en más se llamarán: Doña Tolosa y Doña Molinera, sube rápido al caballo en busca de nuevas aventuras; el posadero lo deja ir sin cobrarle basta de verlo fuera de su negocio.

  • Salió al alba contento y fue hacia su casa para seguir los consejos del ventero y hacerse de dinero, camisas y un escudero (recordando que había un vecino suyo que podía servir para esa tarea). Escuchó unas voces en el bosque de alguien que se quejaba y vio un muchacho atado a un árbol que estaba siendo azotado por un labrador. Don Quijote le dijo que lo desatara, ya que estaba mal pegarle a alguien en ese estado; el hombre al ver a esta figura con la lanza le contestó, que el chico era un criado que descuidaba las ovejas, a lo cual el muchacho gritaba que este no le pagaba. El caballero andante ordenó al labrador que le diera 63 reales, pero como este no tenía allí dinero, le dijo:- vengase Andrés conmigo y yo le pagaré-, el pastor no quería ir por que desconfiaba de su amo, pero el protagonista lo calmó diciendo que el caballero cumpliría su palabra por que sino el lo vengaría, así partió contento en su rocín. El labrador llevó a Andrés y le pegó hasta casi matarlo mientras el muchacho gritaba que buscaría al valeroso Don Quijote De La mancha. Anduvo dos millas y descubrió un grupo de mercaderes toledanos con sus criados y mozos que iban a comprar seda a Murcia, en su imaginación el pensó que eran caballeros andantes, corrió hacia ellos y dijo:- Todo el mundo confiese que no hay en el mundo doncella más hermosa que Dulcinea del Tobozo-. Los mercaderes al ver la locura de este hombre le dijeron que no la conocían, y para decirlo, el debía mostrársela, a lo que el contestó que ellos debían confesarlo solo por creer en su palabra, si no se verían con el en batalla. Los hombres le pidieron que le mostrara aunque sea el retrato del tamaño de un grano de trigo y ellos le creerían. Don Quijote enfurecido acometió con la lanza, pero Rocinante tropezó y cayó rodando su amo, el cual no podía levantarse por el peso de las armas, mientras estaba en el piso gritaba:- no huyáis cobardes-, el mozo cansado de escucharlo se acercó, le rompió la lanza y lo apaleó hasta cansarse.

  • Don Quijote estaba herido y no se podía levantar, dio la casualidad que pasara por allí un vecino suyo de quien el pensó, era el marqués de Mantua, su tío. El labrador lo reconoció y lo ayudó a levantarse, mientras el seguía diciendo disparates lo condujo cerca de su casa y esperó hasta que anocheciera para que no lo vean en ese estado. Cuando se hizo la hora llego a la casa de Don Quijote donde estaban su ama, la sobrina, el cura y el barbero muy alborotados por su desaparición.

  • En su casa estaban preocupados por que hacía tres días que Don Quijote había desaparecido con su rocín y la armas. El ama recordaba que había leído tantos libros de caballería (que le hicieron perder el juicio), queriéndose convertir en caballero andante. La sobrina comentaba que andaba a cuchilladas con las paredes diciendo que había matado gigantes y creyendo que su sudor era sangre.

  • Ellos comienzan a clasificar los libros de caballería para quemarlos en el corral, luego cansados tiran todos los libros grandes hasta que solo quedan los de poesía, los cuales al principio iban a dejarlos hasta que la sobrina pensó que mejor los quemaban por las dudas que Don Quijote quisiera transformarse en poeta (enfermedad incurable y pegadiza). El barbero encontró “La Galatea” de Cervantes, diciendo que hay que guardarlo para esperar la segunda parte, tres libros más se salvaron y luego ya aburridos tiran todo el montón por la ventana y lo queman en el corral.

  • Hacen tapiar el aposento de los libros (quizá quitando la causa cesaría el efecto), y así cuando el Sr. Quijana se despierta comienza a tocar las paredes con las manos buscando la habitación; la sobrina ya advertida le dijo que todo se lo había llevado por el tejado un encantador (Fristón) que vino en una nube dejando la casa llena de humo, una noche después que el partió. El estuvo quince días tranquilo mientras convencía a un vecino suyo “de poca sal en la mollera” para que fuera su escudero, prometiéndole dejarlo de gobernador en alguna isla que el conquistara. Don Quijote consiguió dinero vendiendo algunas cosas, recogió camisas, y salieron una noche sin despedirse el caballero andante y su escudero Sancho Panza.

  • En este dialogo Sancho Panza le decía que no se olvidara de su promesa de hacerlo gobernador de alguna ínsula la cual iba a gobernar muy bien por grande que fuera, a lo que el hidalgo le contesto, que era una costumbre de los caballeros andantes nombrar gobernadores a sus escuderos y que algunas veces le daban títulos de conde o Marqués de alguna provincia y quizás hasta rey de algún reino. Sancho le respondió- si yo fuera rey mi esposa “Juana Gutiérrez” sería reina y mis hijos infantes-. ¿Quién lo duda? Dijo el Quijote. ¡yo lo dudo! Dijo Sancho Panza.

  • En su locura el hidalgo ve treinta o más gigantes de largos brazos con quien piensa hacer batalla, matarlos y con sus despojos enriquecerse. Sancho Panza trata de convencerlos que son molinos de viento y sus brazos aspas, pero el Quijote cree que el escudero tiene miedo, le da espuelas a rocinante y arremete contra los gigantes, al llegar, las aspas comienzan a moverse rompiendo la lanza, tirando al caballero y al caballo por el campo, cuando el escudero lo socorre, el le dice que aquel encantador llamado Fristón (que le robo sus aposentos y sus libros), transformo los gigantes en molinos para quitarle la gloria.

  • El Quijote ve que por el camino vienen dos frailes, unos hombres de a caballo y un coche con una señora vizcaína (los frailes no venían con ella). Don Quijote imagina que eran encantadores que habían raptado alguna princesa. Sancho trata de hacerlo entrar en razones, pero el hidalgo se adelantó diciendo- Gente endiablada dejad a la princesa-. Los frailes le respondieron que ellos no eran endiablados, sino curas de San Benito, pero este arremetió con su lanza tirando a uno de los frailes al piso mientras el otro escapaba, Sancho al ver al caído comenzó a desnudarlo pensando que eran despojos de batalla, los mozos de los frailes lo golpean dejándolo en el piso. El protagonista se acerca al coche y le dice a la pasajera “princesa”, que el la a salvado de sus raptores y debe volver al Toboso. El escudero del coche, que era vizcaíno, viendo que este loco no lo dejaba seguir a Sevilla, sino que tendría que volver hacia el Toboso, sacó su espada, se puso una almohada como escudo y comenzó a luchar con su enemigo. El vizcaíno le dio una acuchillada encima del hombro y sigue la lucha mientras todos los presentes temerosos hacen votos para que dios los libre de este hombre sin juicio. El autor deja pendiente la batalla hasta la segunda parte.

  • Don Quijote llega a la venta que cree un castillo con las costillas lastimadas y lleno de moretones diciendo que se había caído por unos riscos. Lo reciben el ventero, su esposa (una mujer piadosa), su hija y una muchacha tuerta llamada Maritones, le hicieron una mala cama sobre unas tablas curándolo a el y a Sancho. Las mujeres lo miraban y admiraban por las cosas que decía (aunque no entendían nada), ya que se notaba que usaba un hermoso lenguaje.

  • En la venta había un arriero que había concertado por la noche un encuentro con Maritones en el establo donde estaban durmiendo los tres: Don Quijote, Sancho y él. Cuando todo estuvo tranquilo, Maritones se dirigió al establo. El hidalgo, que no podía dormir por los dolores del cuerpo se imaginaba que la doncella del castillo (hija del ventero), se había enamorado de el y vendría hacia su lecho. Al llegar la asturiana Don Quijote pensando que era su enamorada le tendió los brazos y la asió por las muñecas con fuerza, la muchacha trataba de soltarse mientras el le decía que no podía traicionar a su Dulcinea. El arriero que estaba escuchando se acercó a la cama y al ver que Maritones trataba de soltarse le descargo el puño en la cara la que se baño de sangre, y no contento con esto se le subió encima de las costillas cayendo el lecho al suelo. El ventero al oír tanto ruido se dirigió al establo con una vela, la moza asustada saltó a la cama de Sancho que dormía, quién se despertó y pensando que era una pesadilla comenzó a pegarle puñetadas entreverándose en una lucha. El arriero, ya iluminado el lugar fue hacia Sancho mientras el posadero iba hacia la muchacha, al apagarse el candil se golpean entre todos al bulto. Aquella noche se alojaba en la venta un cuadrillero de la santa hermandad quién al escuchar tanto ruido se dirigió al establo y topándose primero con el hidalgo comenzó a pegarle, al darse cuenta que no se movía lo dio por muerto, pensando que los otros eran sus matadores gritó que cerrarán las puertas de la posada por que habían asesinado a un hombre, al escuchar esto todos escaparon menos Don Quijote y Sancho que estaban todos lastimados. Don Quijote se despertó creyendo que el castillo estaba encantado y algún gigante lo había atacado y comenzó a llamar a Sancho quién creía que el diablo había estado esa noche con el.

  • Don Quijote pide que le traigan aceite, vino, sal y romero para hacer un bálsamo, luego de beberlo comenzó a vomitar y sudar hasta que se durmió por tres horas, despertando aliviadísimo, Sancho lo imita pero le dio tanto vómito, diarrea y desmayos que juró no tomarlo nunca más. El hidalgo dedujo que a su escudero no lo había mejorado por que este brebaje era solo para caballeros.

  • El ventero le pide al Quijote que le pague la estadía, este le contesta que esto no figura en las leyes de caballería, luego le pide a Sancho que pague el, y este le contesta que tampoco figura en las leyes de escudería. Los huéspedes escuchan esto, y divertidos bajan a Sancho de la mula, lo colocan sobre su manta y lo levantan al aire, hicieron esto varias veces mientras el escudero gritaba, luego cansados lo suben nuevamente a su mula. El hidalgo fue a ayudarlo pero no pudo, entonces le ofrece el bálsamo, pero Sancho recordando lo que le había sucedido le dijo que no lo bebería por que era solo para caballeros y agotado le pide a Maritones que le traiga vino quién lo paga de su dinero.

  • Don Quijote ve a un hombre que se acerca, al cual le brilla algo en su cabeza, y cree que es un caballero (sobre un caballo rucio) que trae puesto el yelmo Mambrino (que era de oro puro). Sancho trata de explicarle que era un barbero sobre una mula y que como llovía se había puesto la bacía (vasija del barbero) sobre la cabeza, pero el hidalgo no le hace caso y al acercarse le arremete con el lanzón bajo. El barbero al ver esta figura fantasmal se baja de su mula y sale corriendo, dejando la bacía en el piso y al animal. El protagonista creyó que el hombre había imitado al castor cuando se ve acosado por los cazadores.

  • Sancho le alcanza la bacía a Don Quijote que se la coloca diciendo que el pagano que había usado esa famosa celada tendría la cabeza muy grande y que lo peor era que le faltaba la mitad, la cual seguramente había hecho fundir para conseguir dinero, pero como el la conocía la llevaría así aunque sea para defenderse de alguna pedrada. Sancho le contesta que tan grande sería la cabeza, que parecía bacía de barbero y que debía cuidarse de las pedradas con honda, con las que le habían tirado aquella vez que le rompieron la vasija con el brebaje que el no quería volver a probar.

  • Mientras comían hablaban de la extraña locura de Don Quijote. El ventero comentaba que cuando llegaba la cosecha allí se juntaban labradores, y leían unos libros que el tenía guardados. La hija, la madre, Maritones y Dorotea hablaban sobre las historias románticas de los caballeros andantes. El barbero y el cura dicen que esos libros habían que quemarlos por que todo lo que contaban eran disparates y devaneos. Dorotea callando a Cardenio dice:- Poco falta a nuestro huésped para hacer la segunda parte de Don Quijote-.

  • Eso no, respondió el ventero, que no seré yo tan loco que me haga caballero andante, que bien veo que ahora no se usa lo que se usaba en aquel tiempo, cuando se decía que andaban por el mundo.

  • El autor del “curioso impertinente” es Miguel De Cervantes Saavedra. El cura le dice al ventero que le preste los pliegos del maletín por que le gustaba el título: “novela del curioso impertinente”, y quería leerlos. El posadero se los da y agrega que algunos huéspedes que ya lo habían leído quedaron muy contentos. Cardenio comenta que a el también le gustaba el título y para pasar el tiempo el, Dorotea y maese Nicolás le piden al cura que lo lea.

  • Se sitúa en Florencia y los protagonistas son: dos amigos, Lotario y Anselmo, su esposa Camila y su criada Leonela. La novela dice que Anselmo quiere estar seguro de la fidelidad de Camila y entonces le pide a su amigo Lotario que trate de seducirla, para saber si ella es una mujer fiel. Lotario termina por enamorarse de Camila y al ver una noche que el amante de Leonela sale de la casa piensa que con este los engaña Camila, siente celos y le cuenta a Anselmo que su mujer no le es fiel, luego se arrepiente y le comenta a Camila lo que hizo, entre los dos fraguan un engaño para Anselmo. El amigo le pide a Anselmo que se esconda en la habitación, y entre los tres, Lotario, Camila y Leonela, hacen una representación en la cual (sabiendo que su esposo esta escuchando), ella le dice a la criada que ama a su marido pero que Lotario ha interpretado mal sus acciones y cree que esta enamorada de el; entra Lotario a la habitación y ella se clava un cuchillo superficialmente en el hombro para que Anselmo crea que se quiere suicidar. Se va Lotario, la criada la cura y Anselmo queda contento pensando que Camila es una mujer muy virtuosa y así queda este “sabrosamente engañado”. Después de un tiempo, Camila piensa que la criada va a confesar la verdad, entonces se va a un monasterio, Lotario se va a una batalla donde muere y Anselmo se suicida.

  • Don Quijote soñaba que le daba cuchilladas al gigante enemigo de la princesa Micomicona (Dorotea) y que le corría sangre por el cuerpo, cuando en realidad lo que sucedió era que había cortado los cueros de vino que tenía el posadero en el establo y lo que creía que era sangre era el vino derramado.

  • Llegaron a la venta una tropa de hombres con antifaces y una mujer con la cara tapada. Dorotea que estaba en la venta al verlos llegar se cubre el rostro y Cardenio va al establo a esconderse. Uno de los caballeros de antifaz alza a la señora bajándola del caballo y la sienta delante de la puerta del establo. La mujer lloraba y a Dorotea le dio tanta lastima que fue a consolarla; al caballero que la tenía por la espalda se le cae el antifaz y Dorotea lo reconoce como su esposo Fernando, ella se desmaya, el cura le quita el velo y el también reconoce a su esposa. Al escuchar la voz de la recién llegada y reconociéndola como la de su amada, Cardenio sale del establo y vio que Don Fernando la tomaba por la espalda, en este momento Luscinda reconoce a su esposo Cardenio. Dorotea le dice a Don Fernando (que la había abandonado), que no la desamparara por que ella lo amaba y le dio tantas razones que Don Fernando se sintió conmovido, dándose por vencido. Luscinda se desmaya y cuando vuelve en si se abraza con Cardenio.

  • La paz de la venta se altera con la llegada de un cristiano (el cautivo), recién venido de la tierra de los moros junto a una mujer morisca llamada Zoraida (María).

  • Dice que el arte de caballero andante es el más importante de todos, incluso que el de las letras. Critica a los que creen que las letras son más importantes por que hacen trabajar al espíritu, y creen que las armas solo se ejercitan con el cuerpo (sin espíritu), lo cual según el es mentira ya que el guerrero debe tener fortaleza para ejecutar sus actos y mucha inteligencia en el uso de estrategias para defender ciudades, dirigir ejércitos, prevenir daños, etc. Una vez demostrado que las armas y las letras usan el espíritu, comienza a hablar sobre el sufrimiento del cuerpo, y dice que la pobreza del estudiante es relativa ya que casi siempre consigue algo de comer, o donde dormir y a veces logra fama y dinero, en cambio el soldado sufre más con el cuerpo, por que su vida esta en constante peligro; su cama nunca será estrecha (por que tiene toda la tierra para usar), su paga a veces ni siquiera llega y son más los muertos que los premiados. Las letras dicen que sin ellas no se podrían sustentar las armas por que la guerra tiene leyes, y a esto responden las armas, que las letras no se pueden sustentar sin ellas ya que defienden repúblicas, caminos, mares, reinos, etc. Don Quijote dice que le pesa haberse hecho caballero andante en al época de la pólvora, pero que así serán más gloriosos sus triunfos. El cura (aunque letrado), le da la razón sobre las armas. Los otros personajes que se encontraban en la venta, pensaban que era una lastima que un hombre tan inteligente se hubiese vuelto tan loco a causa de los libros de caballería, y cansados del hidalgo le piden al cautivo que cuente la historia de su vida.

  • Llega a la venta “otro” barbero y escucha afirmar a Don Quijote que la bacía era el yelmo de Mambrino y lo que más le extraña era que los que allí se encontraban también lo afirmaban (conocían la locura del hidalgo). El les dice que si la bacía era yelmo, podía ser que la albarda (almohadón de mula), fuera jaez (adorno de caballo). Don Quijote comenta que a el le parece albarda, pero que en eso no se quiere meter por que en ese castillo encantado le han sucedido cosas muy extrañas. Don Fernando propone una votación para saber que es; a las otras personas que se encontraban en la venta (pasajeros, cuadrilleros y criados) les parecía todo esto un disparate, pero el más desesperado era el barbero cuya bacía, se había vuelto yelmo y su albarda, jaez.

  • Un cuadrillero al oír todo esto entra enojado y dice que es albarda. Don Quijote le grita que es un mentiroso y le tira con el lanzón que cae y se rompe. Los otros cuadrilleros al ver tratar mal a su amigo lo ayudan; el ventero que era de la cuadrilla entra a buscar su espada; los criados de Don Luis rodean a su amo para protegerlo; el barbero y Sancho Panza pelean entre ellos. Todos luchan hasta que Don Quijote pidió a gritos que se tranquilizarán, ya que el castillo estaba encantado. En ese momento uno de los cuadrilleros recordó que había un mandamiento para apresar a alguien similar al hidalgo, y cuando comenzó a leer las señas se dio cuenta que este era el buscado y lo tomo por el cuello y a su vez Don Quijote se le prendió de la garganta. Don Fernando los separó pero los cuadrilleros se lo querían llevar preso acusándolo de robador y salteador de caminos, a lo que Don Quijote se defendió diciendo que el había socorrido a los miserables y ayudado a los menesterosos como mandaba la caballería andante. El cura le pide a los cuadrilleros que no se lo lleven por que estaba loco, y estos luego de escucharlo un rato deciden dejarlo.

  • El cabrero les cuenta que en una aldea cercana había una doncella virtuosa, hija de un labrador adinerado, a quién el y otro muchacho del pueblo le habían pedido la mano de su hija Leandra. El buen hombre dejó que la hija decidiera y fue haciendo tiempo (diciendo que la niña era muy joven). Un día llegó al pueblo un joven soldado, que al ver a la muchacha tan linda trato de seducirla con su ropa de gala soldadesca. Leandra se enamoró de el y escaparon juntos (llevándose dinero y joyas). Al enterarse el padre, mandó a buscarla por los cuadrilleros quienes la encontraron semidesnuda y sin dinero en una cueva, se la devuelven al labrador, a quién la muchacha le cuenta que el soldado le había robado el dinero pero no el honor. Una vez encerrada la niña, los enamorados comenzaron a retirarse al valle para trabajar de pastores, y este se fue llenando de jóvenes que repetían el nombre de Leandra y hablaban de la ligereza de las mujeres, de la inconstancia, de las promesas muertas; y que de esas cosas le hablaba el a su cabra cuando lo vieron.

  • Don Quijote ve acercarse una procesión en la cual los disciplinantes que vestían una extraña ropa llevaban alzada una imagen vestida de luto. En su imaginación creyó que esa señora era llevada a la fuerza por malandrines, enardecido se subió a rocinante arremetiendo contra los disciplinantes, cuando llego ante ellos le pidió que soltaran a la hermosa señora, pero al comenzar a reírse los clérigos, el hidalgo los atacó. Uno de los que llevaba la imagen golpeó a Don Quijote haciéndolo caer; Sancho Panza se arrojó llorando sobre su amo pensando que estaba muerto; en ese momento llegó el grupo que acompañaba a Don Quijote, y el cura le cuenta a uno de los clérigos de la procesión de la locura del caballero. El escudero convence a su amo para volver a la aldea, y colocando a Don Quijote en el carro anduvieron durante seis días hasta que llegaron a su pueblo. Los lugareños al ver que Don Quijote venía en el carro le avisaron a su ama, a la sobrina y también a Juana Panza. Las mujeres acuestan al caballero de la triste figura en su cama para que se recupere y Sancho Panza se va con su esposa a quién le comenta que pronto será gobernador o conde de alguna ínsula y le dice:- No hay cosa más gustosa en el mundo que ser un hombre honrado, escudero de un caballero andante-.

  • El autor dice que no pudo encontrar noticias escritas, solo la fama en las memorias de la Mancha; agrega que su tercera salida fue a Zaragoza donde le pasaron cosas dignas de su valor, las que fueron escritas en unos pergaminos que encontró un médico, guardados en una caja de plomo en los cimientos de una derribada antigua ermita, escritas en verso donde se contaban las hazañas del hidalgo, la hermosura de Dulcinea, la figura de Rocinante, de la fidelidad de Sancho Panza y de la sepultura de Don Quijote de la Mancha.