Don Catrín de la Fachenda; José Joaquín de Lizardi

Literatura latinoamericana. Siglo XVIII. Narrativa. Novela colonial. Situació social. Sociedad colonial. Ironía. Picardía. Picaresca. Arrogancia. Argumento. Personajes

  • Enviado por: Las Chikas Cool Nunca Tienen Tiempo
  • Idioma: castellano
  • País: México México
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UNIVERSIDAD NACIONAL AUTÓNOMA DE MÉXICO.

FACULTAD DE FILOSOFÍA Y LETRAS.

COLEGIO DE ESTUDIOS LATINOAMERICANOS.

LITERATURA DE AMERICA LATINA.

Don Catrín de la Fachenda

06 de septiembre 2006.

Don Catrín de la Fachenda.

Esta novela es fascinante, además de reflejar una clara protesta hacia la sociedad de la colonia, lo refleja mediante la ironía y la picardía, claramente se nota una molestia o una marcada pretensión de Lizardi por expandir una conciencia en la sociedad, pues muy astutamente utiliza la vos del Catrín para hacer el llamado y la difusión de una conciencia ante este ejemplo que el Don Catrín, para no ser como él que se encuentra en el principio de ésta obra, dice así el Catrín: “Si, amigos catrines y compañeros míos, esta obra famosa correrá… dije mal, volará en las alas de su fama por todas las partes de la tierra habitada y aun de la inhabitada; se imprimirá en los idiomas español, ingles, francés, alemán, italiano, tártaro,…” Y como profeta, así ha sido, tanto que es muy difícil de conseguir.

A Don Catrín le encuentro un enorme parecido con un cierto Presidente de México, que como el Catrín se pavonea de su arrogancia e ignorancia, escribiendo mal y hablando peor, resaltando lo poco que sabe y sabiéndolo a media, lo más nefasto, hablándolo con tanta seguridad, siendo objeto de burlas, Don Catrín tiene derecho a ser así pues es un personaje ficticio y por querer dar un ejemplo de cómo no se debe ser, pero ya cuando los ves en carne u hueso, da miedo, y más si es el presidente de tu país.

Bueno, Don Catrín es un hombre tan increíble, astuto que todas sus tretas y engaños, (que por cierto le salen muy bien y terminan mal) personas que se encuentra en su camino, lejos de emanar repulsión hacia él, a los lectores o por lo menos a mi, me parece tan ingenuo y ciego de todos sus actos, pareciendo muy gracioso y picaresco; desde el incidente con Sinforosa, Laura, la tía, Simplicio, cuando lo desnudaron y lo dejaron en paños menores, por tramposo, en fin, todo lo que ya sabemos.

Otra cosa que hay que señalar, es la importancia del mantra en los nombres de los personajes que Lizardi, ha nombrado, pues estos nombres sin pronunciarse mucho en la obra algunos, muestran la personalidad de cada uno.

En fin, todos estos nombres emanan la personalidad de cada quien en la novela; Catrín en especial tiene la arrogancia el orgullo, la chambonerìa, se pavonea de su forma de ser, vive a expensas de los demás, y no trabaja que caracteriza a un verdadero catrín, que lleva en la memoria y en su bolsillo una copia del Decálogo de Maquiavelo; que algunas personas que se cruzaron en su camino, como Modesto, trataron de cambiar, pero no tuvieron éxito; parece ser que sólo hacía caso a sus consejeros nobles como él, hasta que por necesidad, tubo que ir cambiando a medias (como todo lo que hace el Catrín) su actitud, trabajando en la Habana, ( por culpa de un robo) por que seguía en las mismas cosas por que además de ser catrín también era pillo, frecuentando a sus honorables catrines, que vivían a costa de él, y defendiendo su actitud a costas de su salud, pues por una riña perdió una pierna, y no le quedó mas remedio que ser limosnero, pero no le estorbó para seguir con sus tretas.

Pobre de él, hasta yo misma lo digo, teniendo unos padres complacientes y una vida de libertinaje, de vanidad arrogancia y orgullo, murió como se merecía, enfermó y no hubo nadie que reclamara su cuerpo, no tuvo; un entierro digno; vivió ignorando, robando, engañando, y vivió a costa de los demás y así murió, pero dejó una moraleja a todas las generaciones.

Esta ves llega a mis manos, para una reflexión, por que aunque lo neguemos, todos tenemos un Catrín dentro, y a veces sale con mucha de nuestras actitudes.

Bibliografía.

Autor: José Joaquín Fernández de Lizadi.

Obra: Don Catrín de la Fachenda/Noches tristes y día alegre.

Ciudad de Edición: Madrid, realizado por Rocío Oviedo y Almudena Mejìas.

Editorial: CÀTEDRA LETRAS HISPÀNICAS.