Don Álvaro o la fuerza del sino; Duque de Rivas

Literatura española del Romanticismo. Teatro romántico del siglo XIX. Argumento. Estructura teatral. Lenguaje. Personajes

  • Enviado por: Federico Macció-mecius
  • Idioma: castellano
  • País: España España
  • 8 páginas

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ÍNDICE DEL TRABAJO

  • AUTOR DE LA OBRA

  • ARGUMENTO

  • ESTRUCTURA

    • EXTERNA

    • INTERNA

  • ANÁLISIS DE LA REGLA DE LAS TRES UNIDADES

  • ESTUDIO DEL LENGUAJE

  • ESTUDIO DE LOS PERSONAJES

  • TEMARIO DE LA OBRA

  • GÉNERO

  • ESTILO

  • EL ROMANTICISMO EN LA OBRA

  • AUTOR DE LA OBRA

    Á

    ngel de Saavedra Ramírez de Baquedano(1791-1865). Escritor, poeta y dramaturgo español, más conocido por su título nobiliario de duque de Rivas, nacido en Córdoba en 1791 y fallecido en Madrid en 1865. Pertenecía a una familia aristócrata cordobesa. Combatió en la Guerra de la Independencia. Como autor literario se dio a conocer en 1814 con “Poesías”, libro de poemas de corte neoclásico, tal vez por la influencia del poeta español Manuel José Quintana; en 1816 escribió la obra de teatro “El duque de Aquitania y Aliatar”. Diputado durante el trienio liberal, en 1822 estrenó la tragedia “Lanuza”. Fue condenado a muerte en 1823. Al caer el régimen liberal se exilió en Londres, donde conoció la obra de Shakespeare, Walter Scott y lord Byron; y estuvo posteriormente en Italia y Malta. En 1827 escribió “Tanto vales cuanto tienes”. En 1830 se trasladó a parís y en 1834, muerto ya Fernando VII, regresó a España. Heredó el título de duque de Rivas a la muerte de su hermano. En su larga oda a Al faro de Malta (1828) establece la simbología de la luz del faro (liberalismo, romanticismo) que debe servir de guía y no perderse en el oscurantismo y métodos anticuados. En 1834 había estrenado en París “El moro expósito”, sobre la leyenda de los infantes de Lara, con un prólogo de Alcalá Galiano, donde se pone de manifiesto el romanticismo español. Presidió el Ateneo en 1835. Sufrió otro exilió tras el motín de La Granja. Más tarde fue nombrado embajador en Nápoles y París. Llegó a ser presidente de La Real Academia en 1862 y del Consejo de Estado en 1863-1864. Una segunda versión, con modificadores y versificada en parte, de “Don Álvaro o la fuerza del sino”, se estrenó en el madrileño Teatro del Príncipe el 22 de marzo de 1835. La obra supuso el triunfo definitivo del romanticismo como tendencia imperante en este momento. En cualquier caso la obra tuvo repercusión internacional y años más tarde el compositor italiano Giuseppe Verdi la usó como argumento para la ópera La forza del destino. Otros dramas románticos son: “Solaces de un prisionero” (1841): “la morisca de Alajuar (1841); “el crisol de la lealtad” (1842). Es autor de estudios históricos como “sublevación de Nápoles capitaneada por el capitán Masianeol” (1847-48), y “El ventero” (1843).

    Argumento

    D

    on Álvaro a quien persigue la fatalidad, mata sin querer al padre y a dos hermanos de su amada Doña Leonor. El último de ellos, Don Alfonso, ha ido a vengarse de don Álvaro, que está refugiado en un monasterio; le desafía y cae herido de muerte. Al pedir don Alfonso la confesión, de una capilla próxima sale doña Leonor disfrazada de monje; don Alfonso, agonizante la mata, creyendo que ésta vive don Álvaro. Ante tales desgracias don Álvaro se suicida arrojándose a un precipicio.

    Estructura

    • externa

    Como podemos observar, esta obra está divida en jornadas y éstas en escenas:

    Jornada primera: en esta jornada doña Leonor se muestra nerviosa por la huida que esa misma noche va a realizar don Álvaro. Cuando éste viene a buscarla, ésta se muestra temerosa y duda. Al oír ruidos, el padre de doña Leonor se acerca con dos criados y encuentra a su hija con don Álvaro. Éste, al tirar la pistola para quedarse desarmado, mata al marqués sin querer.

    Jornada segunda: doña Leonor se refugia en una posada durante una noche hasta que dio con el convento en el cual acaba por ser ingresada para esconderse.

    Jornada tercera: aparece un monólogo en el que don Álvaro expone por vez primera su concepto pesimista de la vida. Una vez separado de doña Leonor, su existencia carece de sentido. Únicamente la muerte deliberada empieza a revelarse como una solución. Aquí don Álvaro le salva la vida a don Carlos gracias a su valentía y, más adelante, don Carlos intenta ayudar a don Álvaro cuando éste cae herido. En esta escena don Álvaro le pide a don Carlos que cuando él muera queme sus papeles sin leerlos. Don Carlos vence la tentación de leerlos, pero encuentra un retrato de su hermana en su maleta, por lo que sabe que don Álvaro es el asesino que busca.

    Jornada cuarta: aquí don Carlos y don Álvaro se reatan a un duelo a muerte. Al final, don Álvaro mata a don Carlos. Más adelante don Álvaro se entera de que su amada doña Leonor está viva.

    Jornada quinta: en esta jornada don Alfonso encuentra en el convento a don Álvaro y lo reta a un duelo. Cuando don Álvaro hiere de muerte a don Alfonso el primero va en busca de ayuda y encuentra a doña Leonor. Ésta también va a abrazar a su hermano y éste le clava un puñal. El final de la obra nos muestra a don Álvaro tirándose por un precipicio después de todas las desgracias ocurridas.

    • interna

    Si dividimos la obra internamente, estas cinco jornadas podrían quedar reducidas a tres:

  • Muerte del Marqués de Calatrava, hecho desencadenante de toda la trama.

  • Muerte de don Carlos, que se produce a la búsqueda de venganza de éste.

  • Desenlace final, aquí muere don Alfonso a manos de don Álvaro, doña Leonor a manos de su propio hermano y don Álvaro se suicida arrojándose a un precipicio.

  • ANÁLISIS DE LA Regla de las tres unidades

    “D

    on Álvaro y la fuerza del sino” rompe con la regla clásica de las tres unidades (lugar, tiempo y acción). Los clasicistas exigían que la obra no sucediese en espacios diversos o alejados entre sí; querían que se desarrollase la acción en un solo día y su tratamiento tuviese un solo asunto. En este drama romántico se acepta el tratamiento de dos asuntos complementarios (el sentimiento de venganza de don Carlos y de don Alfonso y el amor que sienten doña Leonor y don Álvaro); un tiempo dilatado que permita narrar los hechos como verosímiles; y espacios cambiantes y espaciados (como por ejemplo, Sevilla y Veletri).

    ESTUDIO DEL Lenguaje

    U

    na de las críticas que se le hizo a la obre fue que el lenguaje era altivo y figurado, de tono declamador y enfático. Lo que más causa sensación de ésta obra es el modo en que se cuenta. La narración de los hechos está realizada por las distintas conversaciones que los personajes sostienen entre sí; también hay monólogos. La descripción es el elemento más destacable de la obra. El detallismo a la hora de escribir proporciona a la obra colorido, luminosidad y dinamismo. El lenguaje presenta una gran variedad. Destaca especialmente la entonación, el ritmo y la musicalidad, la abundante adjetivación y la riqueza léxica.

    ESTUDIO DE LOS Personajes

    DON ÁLVARO. Es el representante e la burguesía. Es el prototipo de héroe romántico, tanto física como moralmente. Es hijo de un virrey español y de una princesa inca. Encarcelados sus padres, don Álvaro nace en la cárcel de Lima, crece entre los indios y llega a España cargado de oro para obtener el indulto de sus progenitores. Su vida será una continuación de las desgracias que le han acosado desde su nacimiento, y eso hace que se lamente del dolor y de la falta de sentido de su vida. Hombre respetuoso con las leyes, es un rebelde a pesar suyo, ya que ejemplifica la obediencia al rey, y todas las infracciones que comete son en contra de su voluntad. Su honestidad es clara: trata de cumplir bien los papeles que le adjudica el destino. Es el amante más apasionado y fiel. Es el soldado más valiente. Y es el monje más ejemplar.

    LEONOR. Se aparta de la familia por ser la heroína con características románticas: ternura, timidez, virtud y docilidad. Su pasión amorosa está por encima de todo. A veces duda por el sentimiento del deber hacia su padre.

    MARQUÉS DE CALATRAVA. Presenta dos únicas características: la debilidad y la ternura hacia su hija y la firmeza de sus convicciones respecto al honor, que predomina sobre lo anterior.

    DON CARLOS. Su comportamiento con don Álvaro demuestra que es un caballero, aunque estos sentimientos se ofuscan más adelante por su ansia de venganza.

    DON ALFONSO. Es más simple, no presenta una doble personalidad, su única meta es la venganza. Resulta rígido y muy frío.

    TemaRIO DE LA OBRA

    Hay tres temas fundamentales que destacan en esta obra:

    • Amor: el tema romántico por excelencia. Por amor a doña Leonor, don Álvaro olvida que ha venido a España a pedir el indulto de sus padres. Por amor a don Álvaro, doña Leonor está dispuesta a contrariar los deseos paternos y las conductas propias de su clase social.

    • Honor: está representado por el marqués de Calatrava y sus dos hijos varones.

    • Destino: el duque de Rivas identifica a don Álvaro con el sino trágico. A pesar de sus buenas cualidades, don Álvaro está perseguido por un sino adverso que le obliga a matar sin querer, que le protege cuando busca la muerte y que le condena a vivir sin su amada. Está predestinado y es consciente de ello.

    Unidos a estos temas aparecen la venganza y la muerte como temas secundarios de la obra.

    Género

    E

    sta obra pertenece al género de drama romántico, que utiliza las características anteriormente nombradas. Este género empezó a cultivarse hasta el estreno de “don Álvaro o la fuerza del sino” en 1835. Para la realización de esta obra, el duque de Rivas se sirvió de autores pertenecientes al romanticismo francés, especialmente Víctor Hugo y Alejandro Dumas.

    Estilo

    L

    a narración está hecha basándose en conversaciones entre personajes, algunos diálogos y también monólogos. La descripción es de calidad invalorable ya que ayuda a recrear ambientes y paisajes del entorno en el que se mueven los personajes de la obra; frecuentemente este entorno está centrado en la naturaleza y en el mundo urbano; es otra de sus constantes. Se busca captar los misterios y fantasías de la naturaleza, asociándolos con los propios sentimientos del autor (naturaleza solidaria); en este paisaje, se destacan los ambientes nocturnos, el viejo monasterio, las callejuelas estrechas y apartadas, la catedral gótica (ligar lúgubre). Los monólogos son de dos tipos: hay unos informativos, con el valor narrativo de las escenas costumbristas; y otros subjetivos para reflejar los sentimientos de los personajes. Estos últimos son típicamente románticos.

    Romanticismo en la obra:

    E

    sta obre pertenece la etapa romántica más conservadora y moderada. “Don Álvaro o la fuerza del sino” no presenta una problemática política o social. Esta obra asentó el género teatral del drama romántico y tuvo una gran influencia del romanticismo francés. Esta obra presenta todas las características del drama romántico: el autor se revela frente a todo tipo de normas, los espacios y los personajes se multiplican y rompe la división clásica de los tres actos para dar lugar a cinco. También presenta abundantes acotaciones. Se mezcla la prosa y el verso, y en este último se utiliza la polimetría. Se vuelve a usar el monólogo como forma de expresión del estado de ánimo del personaje principal, don Álvaro. Los personajes pertenecen distintos estamentos sociales (don Álvaro a la burguesía, el Marqués de Calatrava y sus hijos a la aristocracia y el resto al pueblo). También se producen constantes cambios de lugar y de tiempo y se mezclan los ambientes. El tema fundamental es el amor, pero no tranquilo y apacible, sino ciego e irracional, trágico e imposible de alcanzar. Este amor es capaz de rebasar todas las normas impuestas por la sociedad, romper con los códigos morales y alzarse por encima de cualquier otro valor humano. Por eso la vida es dolor para don Álvaro, va en busca de un sueño imposible, encontrar a su amada doña Leonor. La muerte, final trágico de la obra, sirve de liberación. Otro tema romántico que se da en esta obra es el destino trágico. Desde su nacimiento, don Álvaro estaba predestinado a sufrir por no poder alcanzar el amor de doña Leonor. Siguiendo las pautas románticas, don Álvaro es un hombre idealista valiente, misterioso, insatisfecho, apasionado... y doña Leonor es dulce, inocente, tierna, frágil, fiel... así su destino estará ligado a la muerte. A todo esto debe añadirse una actitud religiosa (actitud intimista que no excluye la rebeldía hacia la divinidad, a quien recurren en busca de ayuda para atemperar el dolor y la soledad que los invade), el exotismo, el gusto por la naturaleza y los ambientes nocturnos y lúgubres, el afán de venganza.

    FIN

    TRABAJO REALIZADO POR: