Distribución de la población en Argentina

Geografía de América. Demografía sudamericana. Crecimiento poblacional. Países desarrollados y subdesarrollados. Políticas demográficas

  • Enviado por: Tony Legross
  • Idioma: castellano
  • País: Argentina Argentina
  • 6 páginas

publicidad
cursos destacados
Cómo montar un Ordenador
Cómo montar un Ordenador
En este curso te guiamos de una forma muy práctica y gráfica, para que puedas realizar el montaje de tu...
Ver más información

Iníciate con Ableton Live
Iníciate con Ableton Live
El curso da un repaso general por las órdenes y menús más básicos, para poder generar...
Ver más información


Distribucion de la poblacion en Argentina y en el mundo

CARACTERISTICAS DE LA DISTRIBUCIÓN MUNDIAL DE LA POBLACIÓN.

POBLACIÓN: Se conoce como población al total de habitantes de un área específica (ciudad, país o continente) en un determinado momento. La disciplina que estudia la población se conoce como demografía Área interdisciplinar que abarca disciplinas como matemáticas, estadística, biología, medicina, sociología, economía, historia, geografía y antropología. La demografía tiene una historia relativamente corta. Nació con la publicación en 1798 del Ensayo sobre el principio de la población, del economista británico Thomas Robert Malthus. Se encarga de analizar el tamaño, composición y distribución de la población, sus patrones de cambio a lo largo de los años en función de nacimientos, defunciones y migración, y los determinantes y consecuencias de estos cambios. El estudio de la población proporciona una información de interés para las tareas de planificación (especialmente administrativas) en sectores como sanidad, educación, vivienda, seguridad social, empleo y conservación del medio ambiente. Estos estudios también proporcionan los datos necesarios para formular políticas gubernamentales de población, para modificar tendencias demográficas y conseguir objetivos económicos y sociales.

FACTORES QUE DETERMINAN EL CRECIMIENTO DE LA POBLACIÓN:

Natalidad: Medida del número de nacimientos en una determinada población durante un periodo de tiempo. La tasa o coeficiente de natalidad se expresa como el número de nacidos vivos por cada 1.000 habitantes en un año.

Mortalidad: número de fallecimientos en una determinada población a lo largo de un periodo establecido. La tasa o coeficiente de mortalidad calcula el número de fallecimientos por cada 1.000 personas en un año.

Densidad de población: número de habitantes por unidad de superficie especifica, Las principales fuentes de datos demográficos son los censos nacionales, el registro civil y, a partir de la década de 1960, los muestreos en el ámbito nacional. Estas fuentes proporcionan el material de base para investigar las causas y las consecuencias de los cambios de población. La fuente más habitual es el censo de población, que contabiliza en un cierto momento todas las personas de un área determinada, con sus datos personales y características sociales y económicas específicas. Un registro civil es la contabilización continua, por parte de las administraciones locales, de los nacimientos, fallecimientos, migraciones, matrimonios y divorcios. Su fiabilidad depende de lo veraces que sean los ciudadanos al proporcionar los datos. En el muestreo se utiliza una selección estadística representativa de la población total.

TENDENCIAS DE CRECIMIENTO A ESCALA MUNDIAL:

Según las estimaciones de las Naciones Unidas, la población mundial alcanzó los 5.300 millones en 1990 y aumenta cada año en más de 90 millones de personas. El índice de crecimiento (1,7% anual) se encuentra por debajo del máximo 2% anual alcanzado en 1970. Sin embargo, no se espera que el incremento anual absoluto comience a decrecer hasta después del año 2000.

Las estimaciones de la población mundial antes de 1900 se basaban en datos parciales, pero los investigadores coinciden en que, en general, el crecimiento medio de la población se acercó al 0,02‰ anual. El crecimiento no era constante y variaba en función del clima, producción de alimentos, enfermedades y guerras.

A partir del siglo XVII, los grandes avances del conocimiento científico, la agricultura, la industria, la medicina y la organización social hicieron posible que la población creciera de forma considerable. Las máquinas fueron sustituyendo poco a poco la mano de obra humana y animal, aumentando lentamente el conocimiento y los medios para controlar las enfermedades. La población mundial se quintuplicó en 300 años (pasando de 500 millones en 1650 a 2.500 millones en 1950) y el crecimiento fue más espectacular en las regiones donde se inventaron y aplicaron nuevas tecnologías.

Hacia 1950 se inicia una nueva fase en el crecimiento de población. Se logra controlar el hambre y las enfermedades incluso en zonas que no habían alcanzado todavía un alto nivel de escolarización o que no estaban tecnológicamente desarrolladas. Las causas de este cambio fueron el bajo coste de importación de vacunas, antibióticos, insecticidas y variedades de semillas de alto rendimiento. Al mejorar la red de abastecimiento de agua, las instalaciones de alcantarillado y las redes de transporte, aumentaron las cosechas y disminuyó de forma notable el número de fallecimientos por enfermedades infecciosas y parasitarias. En la mayor parte de los países más desarrollados, la esperanza de vida al nacimiento pasó de 35-40 años en 1950 a 61 años en 1990. La rápida disminución de fallecimientos en una población con altos índices de fertilidad hizo que muchos países en vías de desarrollo alcanzaran un índice de crecimiento anual superior al 3,1%, índice que duplicaría la población en veintitrés años.

En 1990 había una población de 1.200 millones de personas en los países desarrollados y de 4.100 millones en los países menos desarrollados del mundo. Más de la mitad de la población mundial habita en el este y en el sur de Asia, destacando China con más de 1.200 millones de habitantes e India con 880 millones. Europa y los países de la antigua URSS representaban el 15%, América el 14% y África el 12% de la población mundial.

Los diferentes índices de crecimiento regional alteran sin cesar estos porcentajes. La población de África se duplicará para el 2025, mientras que la población del Sudeste asiático permanece casi constante y la de Latinoamérica crece a un ritmo fuerte aunque desigual; las demás regiones, incluida Asia oriental, disminuyen de forma considerable. Para el 2025 se estima que el porcentaje relativo a los países desarrollados actuales (23% en 1990) descienda al 17%. El 90% de los nacimientos actuales tiene lugar en los países menos desarrollados.

RELACIÓN ENTRE PAISES DESARROLLADOS Y SUBDESARROLLADOS.

La gran disparidad entre los países ricos (desarrollados) y los pobres (subdesarrollados ) es bien conocidas. Las diferencias se miden comúnmente en términos de productos físicos: toneladas de aceros consumidas, kilovatios en energías producidas, o por el ingreso per capita. Pero los síntomas de pobreza y subdesarrollados son más evidentes en la baja calidad de vida que se encuentra en muchos de los países de Africa, Asia y América Latina, observables en las precarias condiciones de la vivienda, el vestido, la salud, la dieta alimentaria y también en una cierta dificultad, consecuencia de su mismo atraso, para organizarse y racionalizar sus actividades. El contraste es evidente en los niveles que se encuentran en los países de America del Norte, Australia y Europa.

Las naciones desarrolladas son aquellas donde la industria forma parte de la economía. A veces, no es fácil aplicar a todos los países del mundo la tipología dual: desarrollo y subdesarrollo, por la serie de matices que existen, sobre todo si se desea hacerlo sobre la base de indicadores socioeconómico. Por ejemplo, Kuwait y Venezuela poseen altos ingresos per capita, pero en muy pocos otros ordenes pueden conderarse como desarrollados.

Por otro lado, Italia y Checoslovaquia tienen ingresos per capita relativamente bajos y sin embargo, son países desarrollados. Además aun cuando se llegue parcialmente a una clasificación satisfactoria, en dos o en tres tipos, nos encontraremos que países de un mismo grupo difieren considerablemente unos de otros. Así Japón, Inglaterra y EE UU se conocen como países desarrollados; pero Inglaterra tiene un ingreso per capita casi el doble del Japón, mientras que el de EE UU es el doble del de Inglaterra. En Estado Unido y en Inglaterra solo el 5%de la fuerza de trabajo esta en la agricultura, mientras que en el Japón mas del 25% de la población trabajadora saca su sustento de la tierra. Por otra parte, la densidad de población tanto en Japón como de Inglaterra es diez veces mayor que la de EE UU.

Hay igualmente diferencias entre países clasificados como subdesarrollados, Egipto, por ejemplo, es en muchos aspectos, un país pobre y retrasado. Sin embargo, una gran parte de su población vive en ciudades, al igual que la de Francia o Suiza. En Venezuela, país subdesarrollado, la esperanza de la vida de un niño al nacer es de sesenta y ocho (68) años, al igual que de los que nacen en Europa Occidental, mientras que en muchos países subdesarrollados de Africa, la esperanza de vida no pasa de 40 años.

CONCLUSION.

Las políticas gubernamentales de población pretenden alcanzar objetivos de desarrollo y bienestar aplicando medidas que, directa o indirectamente, inciden sobre procesos demográficos como la fertilidad y la migración. Como ejemplos cabe citar el establecimiento de la edad mínima reglamentaria para contraer matrimonio, los programas de divulgación de uso de anticonceptivos y los controles de migración. Desde su independencia, los países hispanoamericanos se plantearon los problemas de población derivados del mestizaje y la existencia de amplias zonas de escasa presencia humana. Estudios recientes muestran que en muchos países se están reduciendo los índices de natalidad y de crecimiento de la población nacional, en parte gracias a los programas de planificación familiar propiciados por los gobiernos. Si se observa la realidad económica de los países menos desarrollados, se constata una amplia variedad de situaciones. En el lado más positivo se sitúan los países del Sudeste asiático, algunos países exportadores de petróleo de Oriente Próximo y unos cuantos países latinoamericanos. En el lado opuesto se sitúan los grandes países de Asia meridional —Bangla Desh, Pakistán y, en menor medida, la India— y la mayoría del África subsahariana. ¿A qué se deben estas diferencias? Desde luego, no a su situación geográfica: Corea del Sur, uno de los países más prósperos en la actualidad, era considerado un caso perdido en el año 1950. Muchos países africanos han experimentado retrocesos en sus niveles de desarrollo durante las décadas de 1980 y 1990, y en este momento están peor situados de lo que lo estuvieron en el pasado. El crecimiento de la población de estos países, a diferencia del resto del mundo, sigue siendo muy dinámico. Ninguna de las grandes teorías del desarrollo puede explicar esta amplia variedad de situaciones, aunque todas ellas aportan valiosas sugerencias. El éxito de las economías del Sudeste asiático ha influido mucho en las teorías del desarrollo desde la década de 1970. Estos países no compartían el pesimismo del Tercer Mundo sobre la exportación De todos modos este crecimiento se realizó gracias al retraso de condiciones laborales y salariales, difiriendo en gran medida de las condiciones sociales de países como Argentina o Brasil, donde la clase trabajadora industrial y del sector servicios tiene un mejoramiento de vida. En lugar de lograr un rápido crecimiento, los países cuyos gobiernos intervenían de forma decisiva en la economía, impusieron grandes barreras al comercio internacional; partían de modelos de desarrollo autárquico y a finales de la década de 1980 presentaban un cuadro económico poco envidiable. La recesión mundial sacó a la luz sus puntos flacos: déficit presupuestarios y de balanza de pagos insostenibles, altas tasas de inflación, problemas de deuda externa y escaso o nulo crecimiento económico. Todo ello hacía evidente la necesidad de cambiar de políticas. El hecho de que las economías socialistas estuviesen abandonando sus sistemas de economía planificada y aplicando reformas orientadas a restablecer los mecanismos de mercado también influyó en ese cambio de actitud. Empezó a surgir un consenso mundial en torno a la creencia de que las fuerzas del mercado ayudarían a acelerar los procesos de desarrollo en las economías menos industrializadas, aunque sigue sin haber acuerdo respecto al grado de intervención que deben de tener los gobiernos en este proceso.

DISTRIBUCION EN ARGENTINA

La población de la República Argentina censada en noviembre de 2001 ascendía a 37.282.970 habitantes (el 0,59% de la población mundial). La estimación para 2006 es de 38,9 millones habitantes.

La Argentina es un país con baja densidad de población (14 hab/km²), muy concentraba en el Aglomerado Gran Buenos Aires (33%), mayoritariamente urbana (89%) y una alta proporción de personas mayores de 60 años (13,8%). Tiene una alta esperanza de vida (75,2 años) y de alfabetización (97,4%).

Registra índices sociolaborales problemáticos. La tasa de mortalidad infantil es de 13,3‰, por encima de otros países latinoamericanos. La tasa de indigencia (pobreza extrema) es de 12,2% y la desocupación 10,4% (segundo trimestre de 2006).

La actual población argentina es el resultado de una base indígena originaria sobre la que actuaron grandes corrientes migratorias desde la conquista española hasta nuestros dias y del mestizaje entre los diferentes grupos.

Población total

La población de la República Argentina censada en noviembre de 2001 ascendía a 36.260.130 habitantes (el 0,59% de la población mundial). Aunque la posterior corrección de población por cobertura y conciliación censal que realizó el INDEC llevó a la población a 37.282.970 habitantes en el mismo período. La estimación para junio de 2006 es de 38.970.611 habitantes, con una densidad media de 14 hab/km² (sin considerar la superficie reclamada de la Antártida Argentina e Islas del Atlántico Sur).

Del total de la población un 51,3% son mujeres y un 48,7% son varones (2001).

Distribución territorial

Esta población se encuentra sin embargo desigualmente repartida por el país, concentrándose en la zona del Área Metropolitana Buenos Aires o Aglomerado Gran Buenos Aires (Ciudad Autónoma de Buenos Aires y Conurbano Bonaerense) unas 12 millones de personas, equivalentes al 33% de la población total. Esto convierte a Buenos Aires en la vigésima megalópolis de las 23 existentes en el mundo, y el tercer aglomerado urbano de América Latina, considerablemente detrás de Ciudad de México y Sao Paulo.

La Provincia de Buenos Aires es la más poblada del país con 13.827.203 habitantes, de los cuales 9,7 millones viven en el Gran Buenos Aires y 4,5 millones en el resto de la provincia. Le siguen en magnitud las provincias vecinas (al norte) de Córdoba y Santa Fe con poblaciones en torno a los 3 millones. En total, el 60% de la población está concentrada en tres provincias (Buenos Aires, Córdoba, Santa Fe) y la Ciudad de Buenos Aires, y en una superficie que no alcanza el 22% del total del país.

Lejos de las cifras apuntadas, con aproximadamente un millón de habitantes se encuentran Chaco, Corrientes, Entre Ríos, Misiones, Salta, Tucumán y Mendoza, superando ésta última el millón y medio de habitantes. Destaca en este grupo la provincia de Tucumán, con una densidad de población de 60 hab/km², superior a la de provincias más pobladas como Córdoba y Santa Fe e incluso a la media de la provincia de Buenos Aires.

Finalmente, se encuentran el resto de provincias, con Jujuy a la cabeza en densidad de población, y disminuyendo ésta a medida que nos alejamos de la Capital Federal especialmente hacia el Sur, donde se puede afirmar que el proceso de poblamiento prosigue hoy día.

Respecto a la distribución territorial de la población, el dato más significativo del Censo de 2001 es el relegamiento de la Ciudad de Buenos Aires del segundo al cuarto lugar, siendo superada por Córdoba y Santa Fe. La Ciudad de Buenos Aires había sido el segundo distrito poblacional por casi dos siglos. También es destacable que la Patagonia es la región con mayor crecimiento demográfico, que está indicando un lento desplazamiento de la población del país hacia el sur.

Población de las provincias (censo 2001)

  • Provincia de Buenos Aires

  • Córdoba

  • Santa Fe

  • Ciudad de Buenos Aires

  • Mendoza

  • Tucumán

  • Entre Ríos

  • Salta

  • Chaco

  • Misiones

  • Corrientes

  • Santiago del Estero

  • San Juan

  • Jujuy

  • Río Negro

  • Formosa

  • Neuquén

  • Chubut

  • San Luis

  • Catamarca

  • La Pampa

  • La Rioja

  • Santa Cruz

  • Tierra del Fuego

    • 13.827.203

    • 3.066.801

    • 3.000.701

    • 2.776.138

    • 1.579.651

    • 1.338.523

    • 1.158.147

    • 1.079.051

    • 984.446

    • 965.522

    • 930.991

    • 804.457

    • 620.023

    • 611.888

    • 552.822

    • 486.559

    • 474.155

    • 413.237

    • 367.933

    • 334.568

    • 299.294

    • 289.983

    • 196.958

    • 101.079