Disertación sobre la libertad

Madame Bovary. Show de Truman

  • Enviado por: Jotusssss
  • Idioma: castellano
  • País: España España
  • 9 páginas
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Te sientes abandonado.

Son tantas veces las que tus lágrimas se han deslizado por tus mejillas, que ya has perdido la cuenta. Pero lo que si sabes es que siempre te haces la misma promesa: aprietas los puños con rabia y juras que todo va a cambiar. Lo gritas con fuerza, rasgando el silencio con tu voz, intentando convencerte a ti mismo, hasta que caes derrotado de nuevo. Sientes tanto dolor en tu interior, que estás a punto de explotar, pero por tu orgullo te tragas todas tus penas, te las tragas hasta el fondo, hasta que llegan a los pies y puedes pisarlas, y envolverlas en el polvo del olvido. Y a pesar de sentirte tan aplastado, tan amargado, encuentras personas, motivos por los que luchar, por los que seguir. Esos son los motivos que provocan tu sonrisa, una sonrisa que raras veces aparece... Y es entonces cuando crees que sí, que quizás tendrás suerte y que por fin algo cambiará, que el haber aguantado con resistencia el paso del tiempo te dará tu libertad, que podrás escapar... Que dejarás de ser marioneta, que romperás esos hilos que te manejan y serás tu mismo.

Nunca me gustó ser pinocho.

¿Qué es la libertad?

Algo paradójico, ya que si no tuviésemos a alguien controlándonos, si no se nos impusiesen una serie de normas a seguir, no experimentaríamos ese sentimiento de rabia, de querer ser nosotros mismos sin sentir a nadie por encima nuestra...

Por que... ¿realmente alguien tiene derecho a robarnos nuestra libertad?

¿Quién mejor que nosotros para decidir que nos conviene?

En El Show De Truman se plantea este problema, mostrándonos las consecuencias que puede tener el que alguien nos arrebate la libertad, marcando sus reglas, sin dejarnos la posibilidad de plantearnos lo que de verdad deseamos, sin permitirnos contemplar el mundo con mirada soñadora, aplastando nuestras ilusiones a su placer. Esto, finalmente tiene su resultado, acabamos explotando, soltando nuestros deseos de tal manera que hacemos lo posible por lograrlos, adoptando quizás, una actitud demasiado arriesgada y exagerada, sin importarnos las circunstancias que tengamos que pasar para lograr aquello que anhelamos. Podemos ser muy cabezotas si nos proponemos conseguir algo, y la rabia puede cegarnos, dejándonos ver únicamente, iluminando solamente, ese camino hacia esa libertad arrebatada. Nadie tiene derecho de escoger por nosotros, de tomar una decisión referente a nuestra persona, que marcará nuestro futuro. Es un derecho, no muchas veces respetado, a decidir que, quienes y como queremos ser.

Podríamos decir que la libertad es un tema que ha estado, está y estará de moda, durante toda nuestra vida, y especialmente en nuestra juventud.

Y él salta con sus alas de cartón...

Cada intento que hace está más cerca de tocar el sol.

(...)

Está buscando las respuestas de verdad,

Son tantas dudas,

Y a sus ocho años se ha dado cuenta de que...

Nacemos con guión,

¡Que quemarlo es lo mejor!

Y mamá y papá discuten en la sala de estar,

Nuestro hijo está muy mal,

Hoy le ha dado por soñar...

No entiende de que va esta vida

Y en abril... vuelve a crecer.

(...)

Siempre quiso volar.

Y de flor en flor no está tan mal,

Oliendo a libertad,

Él no se puede comprometer,

Un día se marchará

y desde Australia mandará

Postales por navidad

A los que os quedasteis a vivir... un guión...

Saludos desde el sol.

Saludos Desde El Sol - Marvin

Es muy normal encontrarnos con cantos hacia la libertad, que expresan esa sensación tan típica de los jóvenes, ese creencia de que podemos ser capaces de todo, de que podremos comernos el mundo y cambiarlo..., de que lograremos la libertad para todos, sin nadie oprimido ni nadie que oprima... Es increíble lo factible que puede parecer esto, piensas: “¡No entiendo como nadie lo ha intentado antes! ¡Está al alcance de nuestras manos!” Y te olvidas de que tienes dieciséis años, estás en pijama y tumbado en el sofá. Es precioso y emocionante eso de querer ser libre, de cerrar los ojos y olvidar... Olvidar que al fin y al cabo nuestra ¿libertad? Es una libertad condicionada, que aunque nos duela admitirlo, siempre, y repito, siempre, habrá alguien manejándonos. Sería bonito la existencia de un mundo libre, en el que reinase la paz y justicia semejante entre todos..., pero lamentablemente en este mundo los sueños adolescentes (y de muchos adultos) carecen de valor frente a los intereses políticos, económicos..., de cada país. Y por eso lo de la libertad condicionada. Porque esos de ahí arriba deciden llevar las cosas de manera que les favorezcan a ellos, que satisfagan sus deseos, sin importarles la voz del resto.

¿Dónde se quedó esa carta que firmasteis?
¿Dónde? ¿Dónde se perdió?

Y ya no me creo nada...
Desde México a Brasil,
Desde Irán a Jamaica,
D
esde Australia hasta aquí...
¡Y en Sudán sobran sus mentiras!

Todas las mañanas les despiertan voces...
No son sus conciencias, es toda la gente...

¿Y si todos saltamos al mismo tiempo?
¡Que tiemble todo el planeta!
¿Y si todos gritamos que estamos hartos?
¡Pongamos voz a esta vida!
Nos deberían temer,
Levantar la cara
Y algo que defender
Son nuestros de
rechos....

Ya sé distinguir cuando estáis mintiendo siempre,
Y ahora dejar de reír
,
¡No tenéis motivos, no, no!

Desde Costa de Marfil, Canadá,
Desde Italia hasta lo alto de Nepal,
¡Y en Colombia sobran sus mentiras!.

Todas las mañanas les despiertan voces...
No son sus conciencias, es toda la gente.
..
En el fondo les da igual,
lo son instrumentos que no tienen que soñar...
Sólo hacer lo correcto

¿Y si todos saltamos al mismo tiempo?
¡Que tiemble todo el planeta!
¿Y si todos gritamos que estamos hartos?
¡Pongamos voz a esta vida!
Nos deberían temer,
Levantar la cara
Y algo que defender
Son nuestros derechos....

Va por todas las personas...

¡Que n soñamos que se puede hacer!

Todos unidos somos, libres...

¡Que aún soñamos que se puede hacer!

Por Una Vida - Marvin

Nos encanta llenarnos la boca de la palabra LIBERTAD y más si la relacionamos con MUNDIAL. Pero... ¿cómo podemos aspirar a pedir esto si ni siquiera nos dignamos a conceder la libertad individual a personas que conviven con nosotros, cara a cara? Ya no estamos hablando de esos países lejanos que viven oprimidos bajo potencias, si no del día a día. Por que, ¿quiénes somos para decidir si un hombre puede casarse con otro hombre? ¿Si pueden adoptar un hijo? ¿Realmente tenemos el poder como para jugar a quitar la felicidad a personas tan importantes como tú o yo? La respuesta debería ser claramente, no. Pero por desgracia, y lo hemos estado y estamos comprobando, algunas personas deben de creer que sí, ya que simplemente porque alguien se salga del tópico normal, porque no tenga los mismos ideales que nosotros, debe ser menospreciado... ¿No tiene derecho a ser libre de elegir lo que quiere?

Por el contrario, en Madame Bovary, se plantea la ausencia de la libertad desde otra perspectiva, de manera que la protagonista del libro toma una decisión equivocada, y acaba arrebatándose ella misma su propia libertad.

Es muy triste acostumbrarte al día a día, ya sea a tus amigos, a tu marido, a tu familia..., cuando tú en realidad desearías estar haciendo otra cosa, desearías... ser libre. Es triste y complicado al mismo tiempo, porque a pesar de que sientes unas ataduras al suelo firme, que te impiden volar, esas ataduras las has elegido . Y entonces te das cuenta de que las ataduras son personas, personas que te quieren y aprecian... Y, ¿cómo le dices a tu marido: “lo siento, tomé la decisión equivocada, y quiero vivir”? Difícil, pero sueñas con hacerlo...

Vivimos de soñar,

Que el sueño se hace realidad

Sin despertar

100 Corazones... O más - Dikers

Estas dificultades pueden ser uno de los motivos que te impulsen a actuar, hacer creer que eres feliz cuando en realidad cada noche sueñas que te alejas, que eres libre para hacer cuanto deseas... Y en el momento que estás rozando con los dedos la libertad... Despiertas, y vuelta a la rutina/realidad de nuevo. ¿Cuánto tiempo puede aguantar una persona así? Reprimiendo sus sueños, impulsos, ahogando sus deseos..., sin negarse a combatir ese miedo que le frena, que le atrapa....

Miedo a no parecer

Diferente y con suerte

A disfrutar

De arrancarme de una vez

El miedo escrito en la frente

Y no esperar...

Miedo - Dikers

¿Cuánto tiempo se aguanta cumpliendo el papel de cobarde? Quizás depende de la fuerza interior de cada persona, pero lo cierto es que, tarde o temprano, se toma una decisión. O bien rompes con todo, dejas atrás lo que no consiguió llenarte y perdió sentido, y alcanzas la libertad para ser de ser tú mismo... O por el contrario, te quedas mudo ante la situación, dejas pasar a tu lado trenes a gran velocidad negándote a cogerlos, aprovechando cualquier excusa para mirar hacia otro lado... Habrá personas que puedan sobrevivir (sobrevivir, ya que han dejado de lado la libertad de vivir como ellos desearían), así, durante toda su vida, pero otras posiblemente se derrumben, y acaben cerrando los ojos antes de tiempo, agotados y sin fuerzas por la lucha diaria contra sus deseos, por haber dado una patada a la libertad... (Este es el caso de la protagonista de Madame Bovary)

Y en cuanto a mí, no sabría decir que considero mi propia libertad.

Muchas veces me he hecho esa pregunta, pero aún no he hallado la respuesta concreta.

En un primer momento, (y supongo que influenciada por mi edad y esa necesidad de ser rebelde a cuanto me digan), puedo responder que, para mí, la libertad es hacer cuanto yo quiero, poder decir lo que pienso en cada momento, y ser libre para creer en aquello que me apetezca. Pero... ¿realmente tengo la suficiente madurez como para adquirir este serio compromiso? ¿Sé decidir que me conviene, cuándo, en cuanta dosis...?

Sinceramente, lo dudo. No quiero ni imaginarme el desastre en el que acabaría convirtiéndose mi vida si fuese plenamente libre. No quiero ni pensarlo. Y para que esto no ocurra, (gracias a dios), están mis padres, profesores, personas adultas que se preocupan por mí. Esto no significa que ellos me den unas reglas a seguir, que planifiquen mi vida de principio a fin, que me den todo hecho y yo sólo deba llevarlo a cabo... No. Simplemente significa que están ahí para mostrarme un camino a seguir, un camino que yo tendré la posibilidad de tomar o no, y en caso de que lo tome, me darán un empujón cuando lo necesite, en esos momentos en que me quede atascada en algún obstáculo.

Y cuando termine ese camino, significará que estaré preparada para adquirir mi libertad, pero así mismo tendré que estar segura de ser suficientemente responsable para utilizarla, contando siempre que lo desee, con la ayuda o consejo de mis padres, familia...

Pero eso sí, hay una libertad que adquirimos al nacer, sobre la cual no necesitamos ayuda, normas ni restricciones, porque es una libertad sana, una libertad que nadie jamás nos podrá arrebatar:

libertad para soñar.