Diseños Experimentales

Problemas y limitaciones. Comparación de Grupos. Procedimientos. Diseños de línea Base Múltiple. Análisis de los Resultados Gráficos

  • Enviado por: Ciclón
  • Idioma: castellano
  • País: España España
  • 15 páginas

publicidad
cursos destacados
Cómo montar un Ordenador
Cómo montar un Ordenador
En este curso te guiamos de una forma muy práctica y gráfica, para que puedas realizar el montaje de tu...
Ver más información

Curso de reparación de teléfonos móviles / celulares
Curso de reparación de teléfonos móviles / celulares
El curso de Reparación de Telefonía Celular o Móvil está orientado a todas aquellas...
Ver más información


EL ESTUDIO DE DISEÑOS EXPERIMENTALES

INDICE

■ Problemas y limitaciones del enfoque experimental comparando grupos de sujetos que justifican la utilidad de los diseños de caso único……………………………………………………..3-4

■ Procedimientos usados en los diseños de caso único……………………………………………...4-7

■ Tipos de diseños de línea de base múltiple. Ejemplos…………………………………………..7-10

■ El análisis de resultados basados en la inspección visual de gráficos…………………………10-14

■ Bibliografía…………………………………………………………………………………………..15

  • Problemas y limitaciones del enfoque experimental comparando grupos de sujetos que justifican la utilidad de los diseños de caso único.

  • Existen un gran número de profesionales de la psicología que defendieron, y defienden, con diferentes tipos de argumentos, la validez de los diseños de caso único frente al enfoque experimental. Aquí se procede a recoger algunos de estos argumentos, para más adelante, hacer una compilación de los más relevantes:

      • Para Kadzin (1996), una de las ventajas que ofrece el modelo de caso único es la de posibilitar la realización de investigaciones sobre tratamientos y conocer en profundidad a un paciente. Si se respetan las condiciones metodológicas de investigación clínica, se permite el estudio de problemas en pacientes que normalmente no son atendidos, a causa de que las investigaciones se centran en muchos individuos, no en las características de uno en particular.

      • León y Montero (2003), hablan sobre la dificultad que plantea en la elaboración de un estudio experimental, la concentración de un grupo de individuos con características similares, aspecto que con el otro modelo con el que aquí se trata, no sucede. Según estos autores, en ocasiones se presentan situaciones en las que solamente es factible la realización de un estudio con un único sujeto.

      • Hernández Sampieri, Fernández- Collado y Baptista Lucio (2008), subrayan la riqueza, profundidad y calidad de la información que se obtiene en la realización de un estudio con un sujeto único, ya que lo que según ellos interesa es conocer en profundidad cada caso en particular.

      • Chassan (1967), señala que los diseños experimentales no permiten extraer conclusiones sobre la eficacia de un tratamiento con un paciente en particular, sino que las conclusiones obtenidas son de origen grupal.

    A continuación se realiza una breve compilación sobre aquellas limitaciones de mayor relevancia. Dicha enumeración de limitaciones es un compendio obtenido de los argumentos expuestos por los siguientes autores: Bergin y Strupp (1972), Chassan (1967), Cronbach (1975), Barlow y cols. (1973), Hersen y Barlow (1976), Raush (1974), Kazdin (1978, 1980), Barlow (1981), Kraemer (1981):

      • Generalidad de los resultados de los diseños intergrupo: Los diseños de experimentación grupal aportan información general sobre la eficacia de un tratamiento o intervención, información que incluirá aquellos resultados comunes en varios individuos, pero que no permiten extraer conclusiones globales, ya que no se tienen en cuenta las variaciones individuales, que seria el dato que permitiría afirmar o revocar la efectividad de un tratamiento o intervención.

      • Olvido de los mecanismos de cambio terapéutico: Los diseños intergrupo suelen ofrecer tratamientos globales, que se ajustan a las necesidades de la mayoría, pero que no atienden a las particularidades de cada individuo.

      • Olvido de los efectos de la intervención en su secuencia temporal: Para poder valorar la eficacia de una intervención no hay que limitarse al presente, sino valorar sus efectos dentro de una temporalidad para así poder descartar que los resultados obtenidos hayan sido fruto de un hecho meramente temporal. Como bien se indica en los diseños n=1 es necesario una valoración en una secuencia amplia de temporalidad, para poder considerar si la intervención ha sido adecuada o no.

      • Frecuente confusión entre el cambio clínico y el estadístico: Se ha de tener en cuenta que los resultados obtenidos estadísticamente no poseen la misma relevancia que los obtenidos en clínica. En los diseños intergrupo se considera que la intervención ha sido eficaz si produce un efecto estadísticamente significativo, en cambio, esos mismos resultados para una investigación clínica pueden carecer de la más mínima relevancia.

      • Variabilidad de los resultados intrafase: En los diseños de intergrupo se valora la eficacia de un tratamiento a la finalización del mismo, sin tener en cuenta las muestras que puede darnos el sujeto a lo largo de este. En los diseños de caso único, se van tomando medidas de forma continuada y el investigador puede hacer frecuentes consideraciones entorno a los diferentes resultados que va apreciando, lo que puede comportar la formulación de nuevas hipótesis experimentales.

  • Procedimientos usados en los diseños de caso único:

    • Medidas repetidas:

    • Este término corresponde al registro de diversas medidas de la variable dependiente en un mismo grupo de sujetos. De esta manera, las comparaciones entre las respuestas de los sujetos, ante los distintos tratamientos aplicados, se llevan a cabo dentro de un mismo grupo de sujetos, no realizando comparaciones entre diferentes tipologías de estos. Éste procedimiento de actuación exige tener bien definidas, operacionalmente, las conductas/operaciones objeto de medida; éstas deben ser observables, públicas y replicables. Las que lleven largos periodos de tiempo deben hacerse bajo condiciones muy controladas y estandarizadas (mecanismos, personal, horas, instrucciones a sujetos, condiciones ambientales…), y hay que prestar mucha atención la frecuencia de las mediciones obtenidas por unidad de tiempo, para asegurar un número suficiente de mediciones que garanticen una muestra representativa de la conducta.

        • Línea de base:

      El concepto línea de base refleja el nivel de la conducta que vamos a medir antes de cualquier intervención por nuestra parte. Empieza con la evaluación de la conducta del sujeto previa al tratamiento. Los datos son recogidos desde esta fase de línea de base hasta que las conductas de interés se estabilizan. No existe un periodo preestablecido que indique cuando se produce dicha estabilización.

      Las características que debe presentar cualquier línea de base son las expuestas a continuación:

          • Estabilidad y rango de variabilidad: El hecho de tener en cuenta estos criterios permitirá evaluar su manipulación de las condiciones independientes. Logrado esto podrá introducirse y retirarse el tratamiento. Si la línea de base es reversible a través de una sesión experimental, podrá introducirse varias veces el tratamiento. En el caso de que se produzcan variaciones inesperadas, como variabilidad y línea de base son incompatibles, su uso sería nulo.

            • Sensibilidad: La línea de base ideal sería la que apenas tuviera influencia de otras variables, lo que puede lograrse probando y cambiando varios programas de refuerzo.

            • Control interno: Se han de eliminar los procesos conductuales no deseados, porque la presencia de procesos extraños puede reducir la sensibilidad de la línea de base, además de obstaculizar la evaluación de los datos empíricos.

      • Inversión y retirada:

      La inversión es una estrategia que consiste en que, una vez establecida la línea de base e introducido un tratamiento, se procede a la retirada del mismo, cuando ya se ha demostrado con éxito el cambio conductual. Si realmente está bien, una vez retirado éste, la conducta volverá a su estado anterior. La retirada es lo mismo pero es la forma más exacta de definir la operación técnica, mientras que inversión se usa para casos en los que queremos experimentar los efectos de un tratamiento sobre dos conductas objetivo. El momento de la retirada viene determinado por varias fases:

                      • Limitaciones de tiempo: Impuestas por el marco del tratamiento.

                      • Nivel de colaboración del personal: Cuando se trabaja en instituciones (colegios, geriátricos, etc.), es el personal de allí quien tiene que controlar las contingencias ambientales.

                      • Consideraciones éticas: Puede pasar que la retirada del tratamiento conduzca al sujeto a un deterioro irreversible en relación a la conducta objetivo (clínica).

                      • Resistencia por parte del personal: Si un clínico diseña un tratamiento y anima a los colaboradores a ponerlo en práctica con éxito y se les pide que apliquen la retirada, puede encontrarse que los padres, maestros, etc., se rebelen y no lo cumplan. En estos casos hay que usar la línea de base múltiple o diseños de tratamientos alternativos.

      Al hacer la retirada hay que contar con la cooperación de todo el personal, procurar que las interrupciones ambientales sean mínimas, que el periodo de retirada sea breve y que el restablecimiento para llegar a la conclusión se haga rápido.

      • Longitud de las fases:

      Existen varias tipologías de longitudes de frases. A continuación se realiza una breve mención sobre ellas:

      • Longitud individual: En esta tipología de longitud todas las fases han de tener la misma.

      • Longitud relativa: En este caso las condiciones de la línea de base y las experimentales deben prolongarse hasta que sea aparente alguna semblanza de estabilidad.

      • Efectos acumulativos o de solapamiento: Aparecen tras la línea de base (2ª fase) y cuando ocurre impiden que al experimentador recuperar los niveles de la primera fase.

      • Variaciones clínicas: Se manifiestan en figuras/gráficos de diente de sierra. Las implicaciones de las variaciones clínicas en el AEC son, por ejemplo, la menstruación, que lleva una serie de trastornos y sensibilidades. En estos casos se usan las fases prolongadas de medición o las réplicas directas y sistemáticas.

    • Tipos de diseños de línea de base múltiple. Ejemplos:

    • Los diseños de línea de base múltiple constituyen, junto con los denominados diseños operantes, los diseños más empleados en la modificación de la conducta. Sus bases lógicas intentan corregir las principales deficiencias del diseño de series temporales elementales (A-B) y los problemas éticos asociados a los diseños operantes. Existen diferentes tipologías dentro de este diseño, recogiéndose en todas ellas, de forma inicial, los datos de dos o más líneas de base, demostrándose el efecto de la intervención mediante la comprobación de la existencia de cambios en las diferentes series de datos. Se describen a continuación las series más utilizadas, acompañadas de ejemplificaciones de cada una de ellas:

      • Línea de base múltiple en diferentes conductas: Supone la evaluación en línea base de dos o más conductas de un sujeto. Una vez que se ha estabilizado la línea de base, se introduce la intervención únicamente sobre una de las conductas y se espera que modifique únicamente esta, permaneciendo estables las restantes, que fueron mantenidas en las condiciones de línea de base. Después que se ha logrado la estabilidad en la línea de base de todas las conductas, se aplica la intervención sobre una segunda conducta, manteniendo las restantes en línea de base. Se dice que la intervención tiene efectos sobre una conducta dada, si esta cambia únicamente cuando la intervención se le ha aplicado directamente y no cuando se h aplicado alguna de las restantes conductas.

      Ejemplo 1:

      Durante una clase de gimnasia en una escuela de educación especial, se les pide a dos alumnos autistas que realicen varios bloques de ejercicios. La primera de las series de ejercicios estaba compuesta por las siguientes tareas: saltar al potro, saltar a la cuerda, correr y jugar a la pelota. Los dos sujetos poseen una edad de 13 años y ambos son varones. Inicialmente la profesora, de forma individual, les solicita a los niños que realicen una determinada tarea (“Tienes que ….”). En el momento en el que la profesora le indicaba al alumno lo que debía hacer, si este no respondía a la solicitud realizada, se le pedía de nuevo dicha solicitud, realizando la profesora la tarea pedida como muestra para el sujeto. Estas tareas se planteaban diariamente en las clases de gimnasia, variando el orden de solicitud de las mismas para que el sujeto discriminara correctamente la tarea que se le planteaba, no porque hubiera aprendido la secuencia de realización de las mismas. Cuando los sujetos respondían de forma acertaba a la demanda que se les había hecho se les felicitaba por ello y se les reforzaba la tarea realizada (“muy bien hecho ese salto del potro”). Cuando se finalizaba el primer bloque de tareas, se les permitía a los niños que realizasen juego libre, haciendo uso de las tareas enseñadas. Cuando los sujetos presentaban un 70% de éxito en las respuestas de las tareas planteadas se pasaba al siguiente bloque de ejercicios.

      • Línea de base múltiple en distintas situaciones: En el diseño de línea base múltiple a través de distintas situaciones, una sola conducta de un individuo (o grupo) es el blanco de intervención en una o más situaciones o condiciones. Una vez que se ha demostrado una respuesta estable bajo condiciones de línea base, se introduce la variable independiente en uno de los escenarios mientras se mantienen condiciones de línea base en las situaciones restantes. Cuando se logra un máximo de cambio o se alcanza una ejecución a nivel criterio en el primer escenario, se aplica la variable independiente a una segunda situación y así consecutivamente con las situaciones restantes.

      Ejemplo 2:

      Se presenta a un sujeto varón, de 26 años, que presenta un cuadro sintomatológico de crisis convulsivas muy fuertes y frecuentes. El sujeto presenta el síndrome de Lennox-Gastaut, y se le somete a estudio para valorar si el tratamiento con clonazepam le ayudará a estabilizar sus crisis. Al inicio del estudio, se establece un diseño de línea base para observar la asiduidad y magnitud en la que se suceden las crisis convulsivas. A través de la observación se corrobora la necesidad que presenta el sujeto de someterse a un tratamiento. Se le indica al sujeto un tratamiento con clonazepam, en pequeñas dosis inicialmente, para valorar la respuesta del individuo ante este. Una vez que se ha conseguido ajustar la dosis de la medicación y estabilizar al paciente, se procede a la retirada de esta para valorar si realmente la mejora de la sintomatología se ha sucedido por el tratamiento aplicado. Cuando se procede a la valoración del individuo, se descubre que la frecuencia de sucesión de las crisis ha disminuido, procediendo nuevamente al suministro del medicamento. Ante esta nueva situación se dispuso una nueva valoración de la respuesta del paciente al tratamiento, obteniéndose como resultado una gráfica en la que apenas se apreciaba la existencia de crisis. El proceso de retirada y suministro de medicación se realiza en varias ocasiones más, siendo valorados los resultados obtenidos de estos procesos. Cuando los resultados del paciente alcanzan unos valores estables es cuando se procede a constatar la efectividad del clonazepam como tratamiento para el síndrome de Lennox-Gastaut.

      • Línea de base múltiple con varios sujetos: En los diseños de línea base múltiple a través de sujetos, una conducta meta se selecciona para dos o más sujetos (o grupos) en una misma situación. Una vez que se logre un estado estable de respuesta bajo condiciones de línea base, la variable independiente se aplica a uno de los sujetos, mientras que las condiciones de línea base permanecen en efecto para los otros sujetos. Cuando un nivel estable de respuestas o de ejecución cercana al criterio se ha logrado para el primer sujeto, la variable independiente se aplica al segundo sujeto y así sucesivamente con el resto de los sujetos. El diseño de línea base múltiple a través de sujetos es la forma más ampliamente empleada de los cuatro tipos de diseño de línea base múltiple, debido en parte a que maestros, psicólogos clínicos, y otros profesionales, frecuentemente enfrentan a un alumno o cliente que necesita aprender la misma habilidad o eliminar la misma conducta problema.

      Ejemplo 3:

      En un centro de sujetos alcohólicos se decide realizar un estudio para valorar el consumo que estos realizan de la bebida y si se les puede someter a algún tipo de tratamiento. Se toma como muestra a unos de estos enfermos, una mujer de 32 años a la que se le observa su ingesta de alcohol durante una semana en condiciones de línea base. Se aprecia que los valores obtenidos mediante la observación son muy elevados a lo largo de este tiempo. Seguidamente se procede al suministro de disulfiram durante una semana y se aprecia que el consumo de alcohol disminuye. Para valorar que tal hecho sea debido a la medicación y no a un hecho casual se procede a la retirada del fármaco, apreciándose una disminución del consumo en comparación con los resultados obtenidos durante el periodo de línea base. Se le vuelve a administrar el medicamento, valorando los resultados que se obtienen durante esta nueva administración y finalizando la valoración del mismo cuando se aprecia una estabilidad en los resultados con el consumo de disulfiram. Una vez confirmada la efectividad de la medicación en este sujeto, se procede a la realización del mismo proceso en los demás enfermos del centro. Al finalizar el estudio con todos los integrantes del centro, se procede a la comparación de los resultados con la línea de base grupal.

      • Exploración múltiple: El diseño de exploración múltiple le permite al analista conductual extender la lógica y la operación de la táctica de línea base múltiple a conductas o situaciones en las cuales la medición concurrente de todas las conductas que componen el diseño es innecesaria, potencialmente reactiva, impractica o muy costosa.

      Para este modelo de línea de base múltiple no es posible la formulación de un ejemplo a causa de la escasa información y uso de este.

    • El análisis de resultados basados en la inspección visual de gráficos (cómo se hacen los gráficos, sus ejes, las características que se observan para interpretar cambios, evaluación de los perfiles, etc.).

      • Construcción de los gráficos:

      Para la construcción de los gráficos se establece un sistema de coordenadas cartesianas en el cual, el eje de abscisas representa el tiempo o momento en el que se registra el dato y en el eje de ordenadas el nivel de la respuesta. El nivel de la respuesta suele registrarse como frecuencia u ocurrencia de las mismas, bajo alguna de las siguientes formas:

      • Frecuencia total de ocurrencia o número total de veces que ocurre una determinada respuesta en la unidad temporal considerada.

      • Tasa de ocurrencia: número de respuestas por unidad de tiempo.

      • Duración de la respuesta: tiempo total de ocurrencia de la conducta por tiempo total de observación.

      • Porcentaje o proporción de respuestas: proporción o porcentaje de veces que tiene lugar la conducta por número de oportunidades de que suceda.

      Existen una serie de normas generales de obligado cumplimiento para la elaboración de las gráficas, siendo la compilación de las mismas la siguiente:

      • Título: descripción precisa de la tipología y propósito del gráfico.

      • Identidad o identificación de las variables independiente y dependiente y la escala de medida.

      • Las escalas habrán de ser adecuadas a los tipos de respuesta (aritméticas, logarítmicas).

      • Las diferentes fases del diseño estarán claramente indicadas en el gráfico, para poder así identificar de forma rápida el tipo de diseño experimental seguido.

        • Análisis de los gráficos:

      En los gráficos deberán aparecer las importantes propiedades estadísticas de los datos de las series temporales, siendo las siguientes las propiedades de los mismos:

      • Estabilidad de la línea de base: El análisis de los datos debe permitir lograr alcanzar una idea de los posibles cambios que puedan sucederse en la fase de línea de base. Las líneas de base estables, sin pendiente, o con la pendiente en la dirección opuesta a la del efecto previsto por el tratamiento, son buenas para la extracción de diferencias con el análisis visual.

      • Variabilidad interfases: La comparación de la variabilidad entre las distintas fases experimentales puede mostrar una indicación de la introducción de la variable experimental y su potencia en el tiempo.

      • Solapamiento entre puntuaciones de las distintas fases: Como a bien es coherente suponer, cuanto menor sea el solapamiento interfase, con mayor claridad podrá observarse el efecto de la intervención. No existen criterios preestablecidos acerca de los niveles de solapamiento aceptables. Cuando los solapamientos se producen principalmente durante el desarrollo de las sesiones iniciales del tratamiento, su existencia tendrá menos influencia en el análisis.

      • Cambios en la tendencia: El investigador habrá de apreciar dos tipos de cambios de tendencia en el desarrollo del análisis: intrafase e interfase. Los primeros deberán ser controlados de cara a la validez interna del experimento, mientras que los segundos le ofrecerán indicaciones sobre la eficacia de los tratamientos.

      Sea cual sea la técnica de análisis de datos empleada, visual o estadística, es importante determinar las tendencias que manifiestan los datos. Existen diversos procedimientos de cierta complejidad, exactos o aproximados, que permiten cumplir esta finalidad. A continuación se citan aquellos procedimientos de mayor relevancia:

        • Bisección del conjunto de puntos del diagrama por medio de una curva que aparentemente se ajuste a los datos.

        • Método del semipromedio: Los datos de cada fase del diseño se dividen en dos subconjuntos iguales. Se calcula la media de cada subconjunto, con lo que se obtienen dos valores que se representan en el eje Y. Se toman dos valores correspondientes en X, que son el punto medio del rango de cada grupo. Con líneas rectas se unen los puntos de intersección de los diferentes X-Y.

        • Mínimos cuadrados: Este es el método preferible, por su mayor rigor y porque presenta la ventaja de permitir diferentes tendencias en los datos, además de la lineal. Para ajustar curvas a los datos y establecer la tendencia de los mismos, puede consultarse cualquier manual de análisis estadístico que trate el análisis de tendencias o del ajuste de curvas a nubes de puntos. Cuando la tendencia es lineal, habrá de estimarse la ecuación de regresión lineal de Y sobre X de la forma habitual, cuya pendiente determina el signo y el ángulo de inclinación.

        • División por el medio: Es un procedimiento para lograr la bisección del conjunto de datos que permite describir la tasa de cambio comportamental en el tiempo. Permite tendencias lineales gráficamente, utilizando papel semilogarítmico.

          • Cambios en la magnitud o nivel de respuesta: Este apartado hace referencia a los diferentes tipos de cambios que pueden sucederse en la magnitud interfase de la serie temporal.

          • El análisis visual de los datos cuando existen varias fases similares: Otro aspecto importante del análisis de los datos de la serie temporal es la congruencia de los datos obtenidos en fases similares a lo largo de la serie. En los diseños intraseries en los que se vuelve a la línea de base, hay que comprobar que las puntuaciones en las diferentes líneas de base sean equivalentes. En el caso de los diseños de múltiple línea de base, las comparaciones a lo largo de las diferentes líneas de base proporcionan información sobre la presencia de efectos del tratamiento generalizados en las líneas de base no tratadas o de la presencia de tendencias distintas en diferentes líneas de base.

            • Normas generales para la evaluación de los perfiles:

      El tipo de análisis visual sirve para detectar de forma global el éxito o fracaso del experimento o de la terapia. Los gráficos que presentan los parámetros de mayor interés para la evaluación de los tratamientos son los siguientes:

              • Cambios en el nivel o magnitud interfases: Este aspecto hace referencia a un cambio en la magnitud de la respuesta en un punto de interrupción de la serie, y se considera que existe cuando se produce una discontinuidad en la serie de puntuaciones de una fase a la siguiente.

              • Presencia o ausencia de tendencias: Por este concepto se entiende la curva evolutiva que sigue los datos en la serie temporal. Es frecuente representar la tendencia por medio de líneas rectas, positivas o negativas, aunque no tiene que ser necesariamente lineal.

              • Cambios en la tendencia: Este término indica que las tendencias de los datos pueden variar de fase a fase.

      Estas tres propiedades de los datos son la base de otras posibles combinaciones, combinaciones relevantes a tener en cuenta en el momento de realizar un análisis de datos de un experimento, por medio de la inspección visual. Aquí se muestran las posibles combinaciones más usuales:

      • Cambio en el nivel, tendencia cero y sin cambio en la tendencia: Esta combinación de los parámetros implica un cambio de la línea de base a la fase del tratamiento. El cambio en el nivel, por aumento o descenso, puede considerarse como un efecto asociado al tratamiento. Si se realiza un análisis estadístico, puede valorarse el nivel de significación del efecto.

      • Ausencia de cambios en el nivel y en la tendencia y tendencia distinta de cero: Este tipo de cambio supone una tendencia en las puntuaciones. La evaluación del cambio puede resultar conflictiva, cuando se produce tras la intervención, ya que puede resultar conflictiva, cuando se produce tras la intervención, pudiéndose interpretarse simplemente como una evolución natural de la tendencia establecida durante la línea de base, en vez de un cambio debido a la intervención. La aparición de este tipo de gráficos en modificación de conducta es relativamente frecuente.

      • Cambio en el nivel, tendencia distinta de cero y sin cambio: En estos casos pueden extraerse inferencias útiles de la inspección visual del gráfico. La diferencia con respecto al patrón anterior está en que en este se produce una discontinuidad, una interrupción cuando se aplica la intervención. El efecto del cambio de nivel, si no es muy grande, a veces aparece oculto para el análisis visual y puede detectarse mejor por medio del análisis estadístico.

      • Ausencia de cambios en el nivel, tendencia no nula y cambio en la tendencia: Supone un cambio en la tendencia en el paso de la línea de base a la de tratamiento, aunque no se produce cambio en el nivel en el punto de discontinuidad. El cambio en la tendencia puede suponer una inversión de la dirección de la tendencia interfases, cambio que, si tiene lugar, puede considerarse asociado al tratamiento.

      • Cambio en el nivel tendencia no nula y cambio en la tendencia: El tratamiento cambia el nivel al cambiar la fase y además la tendencia de una fase a la siguiente. Cuando se produce este tipo de gráfico, el análisis visual puede llevar a interpretaciones erróneas, ya que es difícil analizar el cambio en la tendencia visualmente, cuando se está examinando el cambio en el nivel o viceversa.

      • Ausencia de cambios de nivel, tendencia cero y sin cambios: No se producen cambios en la respuesta. Cuando las puntuaciones en las distintas fases son muy variables, la inspección visual puede llevar a creer equivocadamente que se ha producido un cambio con el tratamiento. En este caso, es recomendable la utilización nuevamente del análisis estadístico para no dar interpretaciones erróneas.

      BIBLIOGRAFIA

      • http://www.ucm.es/centros/cont/descargas/documento9122.pdf

      • León, O.G., y Montero, I. (1997). Diseño de Investigaciones. Madrid: McGraw-Hill.

      • Mayor, J., y Labrador, F.J. (1984). Manual de modificación de conducta. Madrid: Alhambra.

      12