Introducción:
Se nos hace cada día más imprescindible encarar ciertos problemas de salud de nuestra sociedad desde un enfoque interdisciplinario (médico-legal-psico-económico) que nos permita una perspectiva novedosa a antiguos problemas.
Al abandonar la mirada centrada en una sola disciplina podemos establecer como un problema relevante de Salud Pública la necesidad de suprimir las barreras arquitectónicas.
Nuestra convicción es que no todos los seres humanos están físicamente dotados, ni en plenitud de facultades, ni que todos los seres que habitan nuestras ciudades pueden usarlas, vivirlas, tal y como están realizadas.
En nuestro entorno, aunque ignorados por muchos, viven, o intentan vivir, cientos de seres con disminuciones físicas, con enfermedades, con grandes impedimentos o barreras que limitan sus posibilidades y anulan sus derechos al trabajo, a la diversión, a la cultura, minusválidos a los que “sin darnos cuenta” les negamos la posibilidad de una existencia digna, normal a la que tienen derecho.
De algún tiempo a esta parte es frecuente oír hablar o leer artículos sobre integración social, rehabilitación física, incorporación... Pero no basta con hablar, ni escribir. Ni la rehabilitación física es todo ni las ayudas económicas son suficientes. No es bastante que el Estado acuda en su ayuda, que algunas entidades o asociaciones se preocupen de ciertos o determinados aspectos. Es preciso algo más. Es preciso que pensemos que estos hombres han de vivir en el más amplio sentido de la palabra y nos corresponde a todos intentar que su vida sea más fácil para que así, en lugar de vivir de la sociedad vivan en la sociedad, que es la meta que debemos fijarnos.
Pero para ello es preciso que hagamos ciudades accesibles a TODOS. No hay que olvidar que además de los diminuidos físicos de los que venimos hablando, existe un amplio sector de la población que se encuentra con problemas, con trabas, con impedimentos en cuanto se refiere a desplazamientos, accesos a viviendas, iglesias, museos, etc. Este sector al que se margina involuntariamente lo integran los ancianos, los accidentados, las mujeres gestantes, los niños...
Para los que no parece lógico que unos transportes o escaleras ejerzan efectos discriminatorios.
Ni la rehabilitación será completa, ni la integración social una realidad si no modificamos, transformamos o adaptamos nuestras ciudades para que en elllas “puedan vivir con absoluta independencia, todos los que en ella moran, incluso aquellos que se ven precisados a usar una silla de ruedas para desplazarse” (Le Corbusier).Para ello es necesario suprimir Las Barreras Arquitectónicas entendiendo por tales, cualquier traba, obstáculo o impedimento que dificulte o impida al minusválido o impedido realizar su vida cotidiana, limitando con ello sus posibilidades laborales, sociales, culturales deportivas, etc.
Se nos hace cada día más imprescindible encarar ciertos problemas de salud de nuestra sociedad desde un enfoque interdisciplinario (médico-legal-psico-económico) que nos permita una perspectiva novedosa a antiguos problemas.
Al abandonar la mirada centrada en una sola disciplina podemos establecer como un problema relevante de Salud Pública la necesidad de suprimir las barreras arquitectónicas.
Nuestra convicción es que no todos los seres humanos están físicamente dotados, ni en plenitud de facultades, ni que todos los seres que habitan nuestras ciudades pueden usarlas, vivirlas, tal y como están realizadas.
En nuestro entorno, aunque ignorados por muchos, viven, o intentan vivir, cientos de seres con disminuciones físicas, con enfermedades, con grandes impedimentos o barreras que limitan sus posibilidades y anulan sus derechos al trabajo, a la diversión, a la cultura, minusválidos a los que “sin darnos cuenta” les negamos la posibilidad de una existencia digna, normal a la que tienen derecho.
De algún tiempo a esta parte es frecuente oír hablar o leer artículos sobre integración social, rehabilitación física, incorporación... Pero no basta con hablar, ni escribir. Ni la rehabilitación física es todo ni las ayudas económicas son suficientes. No es bastante que el Estado acuda en su ayuda, que algunas entidades o asociaciones se preocupen de ciertos o determinados aspectos. Es preciso algo más. Es preciso que pensemos que estos hombres han de vivir en el más amplio sentido de la palabra y nos corresponde a todos intentar que su vida sea más fácil para que así, en lugar de vivir de la sociedad vivan en la sociedad, que es la meta que debemos fijarnos.
Pero para ello es preciso que hagamos ciudades accesibles a TODOS. No hay que olvidar que además de los diminuidos físicos de los que venimos hablando, existe un amplio sector de la población que se encuentra con problemas, con trabas, con impedimentos en cuanto se refiere a desplazamientos, accesos a viviendas, iglesias, museos, etc. Este sector al que se margina involuntariamente lo integran los ancianos, los accidentados, las mujeres gestantes, los niños...
Para los que no parece lógico que unos transportes o escaleras ejerzan efectos discriminatorios.
Ni la rehabilitación será completa, ni la integración social una realidad si no modificamos, transformamos o adaptamos nuestras ciudades para que en elllas “puedan vivir con absoluta independencia, todos los que en ella moran, incluso aquellos que se ven precisados a usar una silla de ruedas para desplazarse” (Le Corbusier).Para ello es necesario suprimir Las Barreras Arquitectónicas entendiendo por tales, cualquier traba, obstáculo o impedimento que dificulte o impida al minusválido o impedido realizar su vida cotidiana, limitando con ello sus posibilidades laborales, sociales, culturales deportivas, etc.
Discapacitado es toda persona que por lesión congénita o adquirida Permanente o transitoria , padece de una alteración funcional, física o mental, que en relación a su edad o medio social, implica desventajas para su integración familiar, social, educacional o laboral.
Según la Academia Argentina de Letras, el neogolismo “discapacitado” está bien constituido , en cuanto a los elementos que lo forman. Capacitar significa hacer apto, habilitar para alcanzar alguna cosa; en cambio el término discapacitado procura sugerir que si bien el individuo está limitado en algún aspecto, lo importante es subrayar aquellos en que no lo está. Las demás palabras que suelen usarse: inválido, lisiado, minusválido, disminuido, impedido, implican la negociación de algo, discapacitado sugiere solo una diferencia en un individuo potencialmente apto, que puede tener en determinados aspectos, distinta capacidad que otras personas.
Cuando una patología se hace manifiesta, aparece el daño que es la pérdida o anormalidad permanente o transitoria, psicológica, fisiológica, fisiológica o automática; la discapacidad que mide el grado de alejamiento del individuo de la media normal a consecuencia del daño y que se evidencia por una limitación funcional y o restricción de las actividades y la desventaja que representa la consecuencia del daño y que se evidencia por una limitación funcional y o restricción de las actividades y la desventaja que representa las consecuencias sociales, y ambientales que sufre la persona al no poder conformar las expectativas o normas del universo. La discapacidad que puede afectar sin discriminación social, racial, o geográfica, tiene efectos económicos y psicológicos sobre el individuo y su grupo familiar, que se transforman en constantes negativas cuando se manifiestan por la marginación del discapacitado que debe vivir en la sociedad y realizar actividades con el mejor aprovechamiento y empleo de sus posibilidades residuales. El Documento de la Santa Sede dedicado al “Año Internacional de los Impedidos”, expresa que esta participación debe ser inspirada en los principios de integración , normalización y personalización.
La discapacidad puede ser física, mental y o social:
-
FISICA: generalmente asociada a desórdenes del sistema locomotor, los sentidos, el metabolismo o el sistema nervioso.
-
MENTAL: puede tener cuatro tipos diferentes de efectos primarios:
-
efectos en el balance interno de la persona, angustia, depresión, personalidad disociada, etc.
-
Efectos en la habilidad de aprender, de interpretar la información y Por lo tanto de ajustarse a los requerimientos del mundo circundante
-
Efectos de los órganos corporales.
La clasificación de enfermedad mental y de mentalmente sano, varía según las circunstancias sociales, culturales y de valores. Una enfermedad mental se describe en círculos psiquiátricos como cambios en los patrones personales de percepción y conducta, “enfermo” o “sano” , es bastante vaga e inestable. Un factor que permite determinar donde se debería trazar esa línea , es que la persona sea capaz de satisfacer los requerimientos que le plantea un entorno dado.
*SOCIAL: está asociada con una reducida capacidad de exhibir ajustes sociales o conducta convenciomnal en distintas situaciones o entornos. Los requerimientos con respecto a ese atributo social varían según la posición social del individuo y clase y condiciones del entorno exterior al cual esté expuesto.
Las desventajas sociales pueden tener una variedad de causa, las más importantes son:
-discapacidad física o mental, que tiene a menudo efectos negativos sobre la conducta social.
-presiones del entorno, niñez desgraciada, distinta o permanencia prolongada en instituciones para conductas desviadas.
-se miembro de minorías culturales o étnicas que puede haber significado haber tenido una experiencia previa diferente, como tener patrones de conducta, costumbres diferentes.
Algunos efectos comunes de la discapacidad social son:
-abuso o adicciones a alcohol y drogas,
-criminalidad,
-dificultades para comunicarse o cooperar con otras personas.
Asociación de casos: las desventajas muy raramente se manifiestan solas. Cada persona tiene una entidad física, social y mental, y la desventaja física puede tener como consecuencia desventajas mentales y sociales. Estos conceptos se pueden ilustrar en el digrama siguiente.
Luego de estas aclaraciones a manera de introducción nos planteamos los siguientes objetivos:
Reconocer el problema desde un abordaje interdisciplinario.
Proponer estrategias para suprimir las barreras arquitectónicas.
Lograr que el común de la gente pueda “ver” las barreras arquitectónicas para así poder ideas ymodificar el medio.
Conocer la legislación vigente para su cumplimiento.
Discapacitado es toda persona que por lesión congénita o adquirida Permanente o transitoria , padece de una alteración funcional, física o mental, que en relación a su edad o medio social, implica desventajas para su integración familiar, social, educacional o laboral.
Según la Academia Argentina de Letras, el neogolismo “discapacitado” está bien constituido , en cuanto a los elementos que lo forman. Capacitar significa hacer apto, habilitar para alcanzar alguna cosa; en cambio el término discapacitado procura sugerir que si bien el individuo está limitado en algún aspecto, lo importante es subrayar aquellos en que no lo está. Las demás palabras que suelen usarse: inválido, lisiado, minusválido, disminuido, impedido, implican la negociación de algo, discapacitado sugiere solo una diferencia en un individuo potencialmente apto, que puede tener en determinados aspectos, distinta capacidad que otras personas.
Cuando una patología se hace manifiesta, aparece el daño que es la pérdida o anormalidad permanente o transitoria, psicológica, fisiológica, fisiológica o automática; la discapacidad que mide el grado de alejamiento del individuo de la media normal a consecuencia del daño y que se evidencia por una limitación funcional y o restricción de las actividades y la desventaja que representa la consecuencia del daño y que se evidencia por una limitación funcional y o restricción de las actividades y la desventaja que representa las consecuencias sociales, y ambientales que sufre la persona al no poder conformar las expectativas o normas del universo. La discapacidad que puede afectar sin discriminación social, racial, o geográfica, tiene efectos económicos y psicológicos sobre el individuo y su grupo familiar, que se transforman en constantes negativas cuando se manifiestan por la marginación del discapacitado que debe vivir en la sociedad y realizar actividades con el mejor aprovechamiento y empleo de sus posibilidades residuales. El Documento de la Santa Sede dedicado al “Año Internacional de los Impedidos”, expresa que esta participación debe ser inspirada en los principios de integración , normalización y personalización.
La discapacidad puede ser física, mental y o social:
-
FISICA: generalmente asociada a desórdenes del sistema locomotor, los sentidos, el metabolismo o el sistema nervioso.
-
MENTAL: puede tener cuatro tipos diferentes de efectos primarios:
-
efectos en el balance interno de la persona, angustia, depresión, personalidad disociada, etc.
-
Efectos en la habilidad de aprender, de interpretar la información y Por lo tanto de ajustarse a los requerimientos del mundo circundante
-
Efectos de los órganos corporales.
La clasificación de enfermedad mental y de mentalmente sano, varía según las circunstancias sociales, culturales y de valores. Una enfermedad mental se describe en círculos psiquiátricos como cambios en los patrones personales de percepción y conducta, “enfermo” o “sano” , es bastante vaga e inestable. Un factor que permite determinar donde se debería trazar esa línea , es que la persona sea capaz de satisfacer los requerimientos que le plantea un entorno dado.
*SOCIAL: está asociada con una reducida capacidad de exhibir ajustes sociales o conducta convenciomnal en distintas situaciones o entornos. Los requerimientos con respecto a ese atributo social varían según la posición social del individuo y clase y condiciones del entorno exterior al cual esté expuesto.
Las desventajas sociales pueden tener una variedad de causa, las más importantes son:
-discapacidad física o mental, que tiene a menudo efectos negativos sobre la conducta social.
-presiones del entorno, niñez desgraciada, distinta o permanencia prolongada en instituciones para conductas desviadas.
-se miembro de minorías culturales o étnicas que puede haber significado haber tenido una experiencia previa diferente, como tener patrones de conducta, costumbres diferentes.
Algunos efectos comunes de la discapacidad social son:
-abuso o adicciones a alcohol y drogas,
-criminalidad,
-dificultades para comunicarse o cooperar con otras personas.
Asociación de casos: las desventajas muy raramente se manifiestan solas. Cada persona tiene una entidad física, social y mental, y la desventaja física puede tener como consecuencia desventajas mentales y sociales. Estos conceptos se pueden ilustrar en el digrama siguiente.

Luego de estas aclaraciones a manera de introducción nos planteamos los siguientes objetivos:
Reconocer el problema desde un abordaje interdisciplinario.
Procurar una cifra estimativa de población discapacitada.
Proponer etrategias para suprimir las barreras arquitectónicas.
Lograr que el común de la gente pueda “ver” las barreras arquitectónicas para así poder ideas ymodificar el medio.
Conocer la legislación vigente para su cumplimiento.
Discapacidad y entorno:
La discapacidad muchas veces sólo se evidencia frente a un entorno social, cuando la comunidad tácita o explícitamente establece una `barrera estructural' y frente a un entorno material, cuando los edificios e infraestructura urbana oponen lo que usualmente se denominan `barreras arquitectónicas y urbanísticas', `impedimentos arquitectónicos o estructurales' que son las limitaciones o trabas que presentan la figuración, equipamiento, instalaciones, disposiciones constructivas, materiales de construcción y amoblamiento a las diferentes clases y grados de discapacidad, haciendo que un edificio resulte inaccesible o inasequible para ellos.
El entorno físico hecho por el hombre esta colmado de impedimentos creados por él mismo, al proyectar edificios, planificar ciudades y organizar el tránsito para un modelo humano ficticio e inmutable, que no crece, no enferma, no envejece y no muere; pero los grupos humanos están compuestos por niños, enfermos y ancianos que no cumplen con este patrón funcional y antropométricamente perfecto. Es evidente que ese producto artificial, resultado de una visión parcializada y perfeccionista del ser humano, no es apto para todos, debe y puede ser rehecho o adecuado a esta escala más real, cambiante e imperfecta, basada en la premisa que el desarrollo de las actividades de la existencia lleva implícita la discapacidad potencial universal.
Cómo, dónde y cuándo debe comenzar esta transformación? El primer paso es la supresión de las barreras estructurales, vencer la ignorancia, la indiferencia y el rechazo a la integración del discapacitado como elemento activo y participante de la sociedad; el segundo paso es la supresión de las barreras físicas que significa enfrentar una realidad que se puede individualizar, diagnosticar, destruir o adaptar en forma gradual o inmediata, con muchas o pocas dificultades.
Generalmente se conoce o se han experimentado estas trabas en una circunstancia personal, que acerca o introduce en los problemas de la discapacidad, pero es importante la difusión y conocimiento del tema entre la mayor cantidad posible de personas que potencial o efectivamente acepten, apoyen y activen la necesidad de transformación del panorama actual donde intercalan las barreras estructurales y físicas.
Accesibilidad integrada:
El entorno físico apto se caracteriza por su “accesibilidad integrada”, que debe brindar edificios públicos y privados, lugares de trabajo y viviendas libres de barreras arquitectónicas, infraestructura urbana libre de barreras urbanísticas con facilidad de transportabilidad y estacionamiento.
Los edificios públicos y privados con concurrencia de personas donde el discapacitado puede tener necesidad de frecuentar, como lugar de trabajo, de culto o de alojamiento, deben ser:
franqueables,
accesibles y
usables.
Estas características se establecen en forma gradual:
deben ser franqueables, es decir, que se puede entrar al edificio desde la vía publica o del exterior sin ayuda;
que siendo franqueables sean accesibles, que significa que se puede llegar a todas las partes del edificio en forma independiente y;
que siendo franqueables y accesibles sean usables, que manifiesta la posibilidad de desarrollar en las actividades proyectadas sin que resulten impedidas por la arquitectura, equiparamiento, instalaciones, disposiciones, materiales o el amoblamiento del edificio.
Un discapacitado puede caminar, movilizarse en silla de ruedas, conducir un vehículo adaptado o ser pasajero del transporte público, por las calles de la ciudad o entornos parquizados, siempre y cuando estos puedan proporcionarle:
-
transitabilidad,
-
estacionamiento y
-
transportabilidad.
Cuando transita por veredas de la ciudad o de zonas verdes, es necesario que estas ofrezcan las condiciones de transitabilidad, que le permiten movilizarse sin riesgo por sus propios medios. El discapacitado que conduce un auto o es transportado en el mismo, debe disponer del estacionamiento adecuado en las proximidades del lugar donde viva o deba frecuentar y cuando es pasajero de los medios de movilización publica de corta, media y larga distancia, además de la infraestructura adecuada en estaciones de ferrocarril, marítimos, ómnibus y aeropuertos, las unidades de transporte deberían tener las condiciones de acceso y uso adecuados, además de las reserva de plaza.
Lo cierto es que las habituales barreras arquitectónicas, técnicas, estructurales y funcionales contribuyen, junto a los morales y psicológicas a mantener al discapacitado mental o físico alejado de una vida activa de integración social. Pero todas estas barreras pueden y deben ser anuladas y, además, debe hacerse llegar a los interesados la idea de que lo han sido.
El no discapacitado no hace, en general, aprecio ninguno de las barreras arquitectónicas, sobre todo si no sufre detrimento alguno de sus aptitudes físicas. En cambio el deficiente, sobre todo el deficiente físico, encuentra en ella obstáculos insalvables que limitan su actividad y su vida. Evitar estas barreras no es, sin embargo, tan difícil, y la rehabilitación no lo ha demostrado. En el fondo, todo se reduce a aceptar a los discapacitados y a contar con ellos, admitiendo que también tienen derecho a asistir a una iglesia, a un estadio, a un teatro y, sobre todo, a un lugar de trabajo. Entre tanto la aceptación de ello es universal y habitual, es decir, entre tanto se hace costumbre contar con los discapacitados, la buena voluntad de todos, el grado de cultura y la solidaridad, los hombres van consiguiendo que se tomen parcialmente las medidas necesarias para que las barreras de todo tipo desaparezcan ante los discapacitados.
En gran numero de países la legislación avanza en este sentido. Guías para discapacitados son editadas.
El Símbolo de accesibilidad:
Había que mostrar a los interesados la realidad de estos esfuerzos mediante un símbolo que les indicase un acceso libre que ponía el mundo y la vida a su alcance; un símbolo que, en realidad, les indica mucho más, porque muestra ante ellos el acceso que la sociedad, por fin, al cabo de siglos, les reconoce.
La idea de crear un símbolo que indica que un lugar resulta accesible a los discapacitados físicos surgió en el XI Congreso de la Sociedad Internacional de Rehabilitación, realizado en Dublín en 1969, por iniciativa del Comité Internacional de Ayudas Técnicas (ICTA). Su creación requirió un trabajo de 3 años de duración y la colaboración de un nutrido grupo de personas. El jurado internacional nombrado por el ICTA estuvo constituido por miembros, representantes de diferentes organizaciones y países interesados en el progreso de rehabilitación. Además de estas nueve personas, colaboraron directamente en el programa el doctor Karl Montan, de Suecia, presidente del ICTA, que actúo como director del proyecto, y la Organización Escandinava de Estudiantes de Diseño. A ésta se debe prácticamente el proyecto definitivo, creado por la estudiante danesa Susanne Kosfold. Todos cuantos intervinieron en el proceso cedieron sus derechos de propiedad, explotación, etcétera a favor de los discapacitados del mundo entero.
El diseño es de simplicidad y belleza, cumpliendo con las condiciones exigidas por el Jurado Internacional, es decir, claridad de significado, facilidad de comprensión, posibilidad de reconocimiento a largas distancias, estética y sencillez de reproducción en diferentes tamaños y materiales.
Son lugares apropiados para que figure en ellos el símbolo de accesibilidad, todos aquellos en los que las barreras arquitectónicas no existan o hayan sido dominadas, o bien donde se hayan procurado simplemente facilidades que los hagan asequibles a los discapacitados físicos. Los lugares fundamentales en que se impone el acondicionamiento son los medios de transporte tanto terrestres como marítimos o aéreos; estaciones; terminales aéreas; estacionamientos; edificios públicos (lugares históricos, tiendas, restaurantes, escuelas, teatros, hoteles, estadios deportivos, iglesias) y aseos y lavados de todos estos lugares.
Alcances:
Se ha logrado, pues, un símbolo de la accesibilidad del discapacitado a la vida activa, lo cual ya es trascendente, pero existen además, a nuestro modo de ver, otras importantes ventajas y conquistas derivadas del simple hecho de que este símbolo haya sido creado, y sobre todo, de que haya sido o vaya siendo aceptado.
España fue el primero en emplearlo en el Instituto Nacional de Reeducaron de Discapacitados de Madrid-Carabanchel.- que fue el primer Centro de Rehabilitación que se creo en Europa concretamente por decreto de 4 de marzo de 1922 y bajo la denominación de “Instituto de Reeducaron Profesional”, siendo inaugurado por la reina Victoria Eugenia. Es de esperar que este ejemplo siga cundiendo entre nosotros y entre todos los países que integran nuestro planeta. La primera conquista que ello representaría se halla en el hecho básico de que la aceptación de este símbolo significa que la humanidad reconoce por fin al discapacitado unos derechos que, en realidad siempre le han pertenecido, pero que nunca, hasta que hizo su aparición la Rehabilitación, le han sido admitidos sino por algunas individualidades aisladas o, a lo sumo, por minorías muy limitadas.
En segundo termino, la creación y el reconocimiento de un símbolo internacional de accesibilidad remacha la idea de que la Rehabilitación, es decir, la ayuda y la aceptación de todos los discapacitados, es misión de la humanidad entera sin distinción de países, razas, lenguas o costumbres.
En tercer lugar, el símbolo, dondequiera que este, pregona el esfuerzo realizado por la sociedad para abrir sus puertas a todos los deficientes físicos con un lenguaje mucho más elocuente que el de todas las legislaciones o labores doctrinales, por intensas y bienintencionadas que éstas sean. Y de hecho, puesto que la labor y el esfuerzo son los mismos, recuerda también a los discapacitados que el mundo esta abierto para ellos.
Por ultimo el símbolo de acceso no solo pone de manifiesto la idea de una ayuda material, sino que indica a aquellos a quienes va destinado que también para ellos existe la esperanza de un progreso individual, personal, en el ámbito de la sociedad y de la profesión elegida, beneficio que, si bien es propio, redunda a favor de todos los demás y que se halla contenido en un anhelo connatural a todos los seres humanos. Con todo lo que de solidario y de afectivo posee esta característica y con todo el valor humano que tiene para cualquier persona el advertir que resulta no solo útil sino necesaria para otros. La igualdad de oportunidades, por otro lado, significa también que no se puede negar el acceso a cualquier puesto a ningún ciudadano por causa de una deficiencia física.
Unificación:
En realidad, la aceptación de un símbolo internacional de accesibilidad ha venido a unificar un esquema que, anárquicamente, ya existía en muchos lugares, puesto que en los últimos años, diversos países que habían aceptado su responsabilidad en Rehabilitación habían ido creando símbolos diversos para su uso exclusivo en el territorio nacional. Así, por ejemplo, existían signos de acceso en Australia, Inglaterra, Alemania, Francia, Estados Unidos y Canadá. Es este ultimo país se usaron dos símbolos: uno utilizado en los edificios públicos, en las viviendas, etc. para indicar las entradas y facilidades destinadas a los deficientes físicos, y otro que únicamente se uso en la Exposición de Montreal, la denominada “Tierra de los Hombres”, durante los años 1966 y 1967. En Francia, el símbolo utilizado, fue el que habían recomendado los ferrocarriles franceses y la Unión Internacional de Ferrocarriles, cuya sede se halla en París.
Casi todos estos países han aceptado hoy día el símbolo propuesto por la Sociedad Internacional de Rehabilitación en el Congreso de Dublín. Nuestro deseo, es que este símbolo, con todo lo que significa, son todo su contenido sociológico y humanístico, se implante también por completo en nuestro país.
Caracterización de los discapacitados:
Con respecto a la accesibilidad de un edificio, centros oficiales, oficinas, lugares de esparcimiento, templos e incluso centros sanitarios, así como lo concerniente al transporte, debemos establecer qué categoría o clase de discapacitados pueden precisar acceder a un edificio o moverse en una ciudad.
El concepto de desventaja cubre un inmenso campo, desde defectos insignificantes hasta la perdida completa o parcial de una o varias funciones.
Desde el punto de vista objetivo que comprueba la falla, se pueden considerar los siguientes grupos de discapacitados físicos:
-
sensoriales (por lesión o ausencia de un sentido)
-
patológicos (enfermedades como alergia, epilepsia, hemofilia, psoriasis, enanismo, etcétera)
-
motoras (por causas neurológicas, musculares, esqueléticas, quirúrgicas o traumática, como por ejemplo: parálisis cerebral, deformaciones por talidomida, enfermedad de Parkinson, poliomielitis, distrofia muscular progresiva, reumatismo, espina bífida, lesiones medulares, etcétera)
-
viscerales (insuficiencias cardiovasculares y/o respiratorias y renales, enfermedad fibroquística, enterostomia, etcétera)
-
transitorios (accidentes, embarazo, niños pequeños, madres con niños pequeños, personas con bultos)
-
casos asociados.
Desde el punto de vista subjetivo, que constata la dificultad de “ser y actuar” como los demás, interesa conocer la forma en que la discapacidad afecta las actividades de locomoción y habilidad manual para caracterizar sus barreras; así, se pueden considerar tres grupos, según la posibilidad de ambular en:
-
discapacitados ambulatorios,
-
discapacitados semiambulatorios, y
-
discapacitados no ambulatorios.
Las disfunciones que evidencian estas diferentes clases de discapacidad física, no siempre pueden agruparse en forma netamente diferenciada, ya que las lesiones objetivamente casi iguales, pueden alcanzar diferentes grados de habilidad para una misma incapacidad funcional, por eso, para caracterizar el impedimento, se toman grupos típicos, considerando diferencias sustanciales.
Discapacitados ambulatorios: cuya facultad de movimiento y locomoción no esta seriamente dañada y pueden moverse sin ayuda. Pueden incluirse en este grupo desde las personas con edad avanzada, hasta las mujeres gestantes, e incluso aquellas personas que caminen empujando un coche de niño o un bulto y que, aun gozando de todas sus facultades, se enfrentan o tropiezan en sus desplazamientos con trabas o inconvenientes semejantes a los discapacitados físicos.
Los discapacitados visuales, ciegos y amblíopes, tienen circulación insegura en lugares públicos, así como los sordos e hipoacusicos. Los discapacitados ambulatorios sin habilidad manual (ejemplo afectados por monoplejías o monoparesias superiores, amputación, malformación, artritis, reumatismo, etcétera) tienen ambulación independiente, pero por daño de los miembros superiores, esta restringida o imposibilitada la capacidad de asir, retorcer, empujar, etcétera.
Discapacitados semi-ambulatorios: aquellas personas cuyas facultades de locomoción están dañadas de tal manera que han de utilizar ayudas extremas para caminar, siendo tributarios de bastones, muletas de codo o axilas, trípodes, etcétera.
Se incluyen en este grupo los afectados por monoplejía inferior, paraplejía, amputación, malformación, artritis, reumatismo, insuficiencia respiratoria o cardiovascular, problemas de percepción y coordinación por envejecimiento, etcétera.
Discapacitados no ambulatorios: Cuyo aparato locomotor está tan dañado que no pueden, o apenas, andar o levantarse sin ayuda de terceras personas, y precisan sillas de ruedas para su desplazamiento.
Se incluyen en este grupo los afectados por paraplejía, insuficiencia respiratoria o cardiocirculatoria severa, anquilosase, amputaciones, accidentes, malformación, severa disminución por ancianidad, etc.
Barreras arquitectónicas y urbanísticas
Analizamos a continuación las formas en que el entorno edilicio y urbano se oponen a las discapacidades consideradas
Discapacitados ambulatorios
Sensoriales
Discapacitados visuales: cuando un ciego o un amblíope se encuentra en un ambiente familiar o bien un mismo recorrido en locales cerrados o en calles y paseos sin mucha afluencia de personas, su reeducación y suplencias sensoriales le permiten moverse en esos entornos con cierta soltura; pero cuando deben desplazarse por lugares con gran cantidad de público o por primera vez, les falta el apoyo de las rutinas aprendidas y repetidas, por lo tanto, la ambulación se torna insegura, no por defecto del aparato locomotor, sino por las condiciones en que se realiza la marcha. El ciego necesita que se ayuda a los sentidos que suplen la falta de visión (tacto, oído, olfato) con la adecuada señalización. El amblíope necesita que el resto de visión sea estimulada por indicaciones en colores contrastantes (ejemplo amarillo y negro), tamaño adecuado e iluminación suficiente, aunque también resulta beneficiado por las medidas que se tomen para ciegos.
Los discapacitados visuales tienen sus barreras en ámbitos donde la ausencia o deficiencia de la señalización adecuada (táctil o acústica) dificulta la orientación:
-
materiales que absorben el sonido, atenúan la reflexión de la onda sonora y como consecuencia, su recepción como elemento referencial de orientación y posición de los elementos;
-
tránsito muy intenso;
-
obstáculos imprevistos o provisorios en su camino (personas, animales, carteles, exhibidores, toldos o faroles excesivamente bajos, etcétera)
-
irregularidades en el suelo y zanjas sin proteger;
-
cambio de muebles o configuración sin aviso previo.
Los desniveles o las escaleras no constituyen una barrera, pero sí la falta de aviso con suficiente anticipación de su existencia y la ausencia de pasamanos (que deben prolongarse al final unos 45cm)
El ciego y a veces el amblíope en su marcha independiente, pueden ser acompañados por un perro guía o servirse de un bastón. En nuestro país es común el uso del bastón largo, llamado así porque es de mayor longitud que el usado para caminar, de menor grosor y a veces plegable; se emplea para tantear el piso en una zona aproximada de 30 cm. A ambos lados y 45 cm al frente en dirección al movimiento. Presenta el inconveniente que solo se pueden detectar obstáculos en el piso, pero no elementos salientes bajos con los que puede tropezar, como carteles, toldos y cúpulas de teléfonos públicos.
Discapacitados auditivos: los sordos e hipoacúsicos son los discapacitados más olvidados y -acompañados en la comprensión de su desventaja que, como no se evidencia en la movilidad del individuo, generalmente pasa inadvertida. Es muy escasa la importancia que en la construcción se da a lo que se llama “higiene acústica”.
La imposibilidad o dificultad de percibir las señales sonoras hace que su ambulación sea peligrosa en lugares muy concurridos sin la correspondiente adecuación. Para suprimir sus barreras se debe apoyar el sentido de la visión y la posibilidad de recibir vibraciones para transmitir el sonido.
La dificultad reside en:
-
la falta de simultaneidad o ausencia de la trascripción visual o vibratoria del sonido (como los producidos por altoparlantes, dictáfonos, teléfonos, radios, timbres o cuando el interlocutor está de espaldas, poco iluminado o a oscuras),
-
los locales acústicamente mal acondicionados, con aislamiento y amortiguación sonoros incorrectos, ocasionan en el oyente normal molestias que se acentúan con el uso de prótesis auditivas cuando se cumplen funciones ruidosas simultáneas, pues los hipoacúsicos que usan otoamplífonos no pueden seleccionar subjetivamente el sonido.
Discapacitados en la manipulación
Estos discapacitados cuando no está afectada la locomoción tienen dificultades para:
Las limitaciones residen siempre en el manipuleo de elementos e instalaciones, pero no en las dimensiones de los locales o del entorno urbano. En casos de amputados de ambas manos, la habilidad que pudiera proporcionar las prótesis, se encuentra limitada si no está secundada por la vista, ya que puede producir un movimiento pero no tiene sensación táctil.
Discapacitados Semiambulatorios
Las personas que usan bastones y muletas son más flexibles en sus requerimientos de espacio que las que usan andadores, cuyas necesidades se asemejan a las de los no ambulatorios. Las barreras arquitectónicas y urbanísticas para los semiambulatiorios se presentan en:
-
los revestimientos de suelos o suelos muy lisos, resbaladizos o encerados,
-
suelos irregulares, rotos o en reparación,
-
los senderos sin pavimentar en plazas y jardines con una capa de grava o granza de considerable espesor,
-
las alfombras muy mullidas y/o sueltas,
-
rejas con grandes aberturas que atascan las muletas y bastones,
-
las puertas en general no presentan barreras con respecto a la luz libre de paso, salvo para los que usan andadores.
-
Las formas de apertura pueden constituir barreras, especialmente las puertas giratorias, si son accionadas mecánicamente y a velocidad no compatible con la de la marcha del discapacitado,
-
Accionamiento automático demasiado rápido y sin controles de seguridad,
-
Las puertas pueden presentar una serie de inconvenientes, que según el grado de discapacidad llegan a constituir barreras como:
-
Cierrapuertas demasiado tensionados,
-
Hojas muy pesadas,
-
Ausencia de visualización, mediante zonas transparentes o traslúcidas, especialmente en las hojas tipo vaivén,
-
Altura inconveniente de los herrajes,
-
Herrajes que se deban manipular con ambas manos.
-
Los desniveles salvados con escaleras o escalones como:
-
Escalones altos y angostos,
-
Narices salientes que dificultan el arrastre de los pies,
-
Pedadas sin contraescalón,
-
Derrame lateral libre sin reborde que permite que se deslicen hacia fuera las muletas y bastones.
-
Según el grado de discapacidad, un semiambulatorio puede preferir una escalera bien proyectada a una rampa, siempre que tenga, tramos rectos (no compensada ni helicoidal), descansos bien distribuídos y pasamanos a ambos lados. La ausencia de pasamanos o su colocación y diseño inadecuados, trasforman una escalera en una barrera, esto es importante si se piensa en la cantidad de edificios con grandes escalinatas de acceso al exterior, que en días de lluvia son un peligro aún para los no discapacitados.
-
Las escaleras mecánicas.
-
Dimensiones insuficientes en ancho de circulaciones, locales sanitarios con antecámaras y retretes reducidos.
-
Lugares de estacionamiento inadecuados.
Discapacitados no ambulatorios
En los discapacitados no ambulatorios, la dependencia de la silla de ruedas para su movilización, introduce un nuevo módulo “hombre-silla”, que resulta definido por la talla del usuario y por el tipo de silla adecuada a sus necesidades (no son iguales las sillas para parapléjicos, hemipléjicos o amputados), como deberá ser usada (con respaldo derecho o inclinado, con pierneras bajas u horizontales), alcance de los miembros superiores y tipo de impulsión (autopropulsada o eléctrica). Todo esto determina una variedad de medidas y distintas posibilidades de giro, pero para determinar las dimensiones críticas de giros y posibilidades de maniobra, la literatura especializada, generalmente considera la silla de ruedas autopropulsada, con grandes ruedas colocadas atrás, con respaldo recto y pierneras bajas para la talla normal de un hombre adulto.
Las barreras arquitectónicas y urbanísticas que encuentran los usuarios de sillas de ruedas son:
-suelos: suelos irregulares, deteriorados y sin pavimentar
alfombras mullidas
rejas con grandes aberturas;
-puertas: puertas giratorias
falta de superficie de maniobra (para cualquier tipo de herrajes de movimiento, se requiere un area libre a ambos lados y a un mismo nivel cuya ausencia impide realizar la maniobra de abrir y cerrar una puerta sin ayuda);
-requisitos que no constituyen una barrera insalvable, pero que conviene tener en cuenta para la comodidad del usuario: evitar los umbrales de mas de 2cm. de alto, cierrapuertas demasiado tensionados, hojas muy pesadas que exigen grandes esfuerzos para accionarlas, ausencia de zonas transparentes o translúcidas que permiten visualizar al discapacitado (especialmente se son vaivén), altura inconveniente de los herrajes de accionamiento, herrajes que se accionan con ambas manos, ausencia de una manija suplementaria colocada del lado de los herrajes de movimiento para las hojas con bisagras verticales o en el marco para las hojas plegadizas o corredizas;
-los desniveles que resultan incompatibles con las sillas de ruedas;
-las rampas con pendientes inadecuadas, sin pasamanos ni banquinas;
-ascensores: dimensiones insuficientes de la cabina que no permite alojar una silla de ruedas, puertas de la cabina y del pasadizo estrechas, botoneras con teclas que no se alcanzan desde la silla de ruedas, puertas difíciles de manejas;
-locales sanitarios en edificios públicos y privados: antecamaras o paredes cortavista que aunque la puerta asegure la luz libre de paso, por posición o dimensión, impiden el paso de la silla de ruedas; dimensiones insuficientes de los retretes, cabinas de duchado y vestuarios; lavados de pie o con mueble en la parte inferior que no permiten la aproximación; espejos sobre el lavabo demasiado altos y pegados a la pared; locales insuficientemente calefaccionados; superficies naturalmente frías, acero enlozado, azulejos, que puedan quedar en contacto con la piel; superficies calientes, como calefactores, conductores de calefacción y desagüe, ya que muchas lesiones que afectan la movilidad están asociadas con perdida total o parcial del tacto;
-dimensiones insuficientes en el ancho de las circulaciones, frente a los ascensores, veredas, caminos y lugares de estacionamiento.
Recomendaciones:
Hemos creído conveniente introducir en este trabajo una serie de recomendaciones que fueron adoptadas y aprobadas en el transcurso del Simposium que tuvo lugar en Madrid en noviembre de 1971, bajo el patrocinio de la Union Internacional de Arquitectos (U.I.A.).
Pero antes queremos destacar que, en muchos casos distintas discapacidades requieren idénticos condicionamientos o no entran en conflicto entre si, pero a veces las exigencias se oponen. Por ejemplo, un no ambulatorio en silla de ruedas se moviliza mejor en espacios amplios, mientras que un ciego se siente más cómodo en ambientes pequeños y cubiertos, donde pueda tocar todos los elementos y formar su marco referencial, pero ambos prefieren los suelos duros, lisos sin ser resbaladizos; el no ambulatorio por que la silla rueda con mayor facilidad, y el ciego por que reflejan mejor el sonido para poder orientarse y no resbalar. Un ambiente acústicamente vivo el preferido por un ciego, mientras que resulta incomodo para un hipoacúsico por las múltiples reflexiones sonoras.
Y, con esto podemos pasar a las recomendaciones de la U.I.A.
Estacionamientos: Deben destinarse zonas de estacionamiento reservadas exclusivamente a los vehículos de discapacitados. Estas áreas deben construirse de forma tal que permitan adosar una silla de ruedas a vehículo con objeto de facilitar la salida y entrada del usuario.
La superficie destinada a este fin no debe ser inferior a 3% de la total y debe estar situada lo mas cerca posible de los accesos.
El suelo debe ser duro y es conveniente prevenir pequeñas rampas que salven el desnivel de la vereda y el suelo del estacionamiento.
Lugares de descanso: En los parques y jardines públicos deben disponerse zonas, próximas a los accesos, destinadas a los discapacitados y personas de edad. Bien dotados de bancos, a ser posible, cubiertos o sombreados.
En estos parques deben disponerse caminos o senderos de unos 3mts. aproximadamente de ancho, pavimentados con algún material antideslizante, que enlacen los accesos con estas zonas de descanso. Estos accesos deben tener la mínima pendiente o incluso deben tratar de suprimirla; en caso de existir desniveles, deben salvarse mediante rampas.
Rampas: En general se establece que la inclinación de una rampa no debe exceder del 8,33%, si bien parece ser lo más aconsejable aquella que no rebasa el 5% de pendiente.
En la práctica se ha pensado fundamentalmente que estas rampas han de usarse preferentemente por personas en sillas de ruedas, pero no debemos olvidar que son también usadas por todos los otros tipos de discapacitados, de ahí la necesidad de ponderar la pendiente.
El problema de las rampas es fundamentalmente económico, puesto que las de ligera inclinación necesitan mucho más espacio que las escaleras. Ahora bien, la pendiente que se de a ellas debe fijarse teniendo en cuenta el destino del edificio y la situación de las mismas, pero en cualquier caso deben realizarse de manera que los discapacitados puedan utilizarlas sin ayuda, como cines, teatros o salas de esparcimiento y recreo, restaurantes, etc., las rampas interiores pueden tener mayor pendiente.
Como normas generales, deben tenerse en cuenta las siguientes:
-El suelo debe ser duro y antideslizante.
-La inclinación de las rampas interiores no debe superar el 11%.
-La inclinación de las rampas exteriores no debe superar el 8%.
-Las rampas deben llevar pasamanos o barandillas de dos alturas, de 1m. para adultos y de 0,85 mts. para niños.
-La anchura mínima entre barandillas debe ser de 0,95mts. con lo que se facilita a la persona en silla tomar impulso, apoyándose en los pasamanos.
-Si la rampa es de doble circulación, la anchura no deberá ser inferior a 1.80mts., siendo aconsejable darle mayor anchura en caso de rampas empinadas, para que el usuario pueda avanzar en diagonal.
-Proveer a las rampas de rebordes laterales a fin de evitar el peligro de que la silla se salga de las rampas.
-La superficie de la rampa puede acortarse construyéndosele en curva.
Accesos: Los accesos deben ejecutarse de ser posible sin peldaños y si existen, no deben tener más de 12 cm. de altura y con espacio suficiente para el paso de una silla de ruedas.
Las puertas deben tener un ancho mínimo de 82cm., si bien se recomienda un luz de 90 cm..
Es aconsejable que las puertas sean de bisagras y no corredizas, ni de las llamadas giratorias, y que se disponga de un zócalo de metal o goma de unos 40 cm. de alto que cubra toda la anchura de la puerta como defensa.
Si la puerta está instalada en un rincón debe hacia la pared más próxima a la bisagra. Las puertas de los aseos no deben abrir hacia dentro.
Deben evitarse las cerraduras que exijan ambas manos para abrirse.
Si la puerta es acristalada, el vidrio debe ser armado o disponer de un elemento protector.
Escaleras: Constituyen el gran problema del impedido, por lo que es conveniente disponer de otro medio de comunicación vertical: ascensores, rampas o plataformas automáticas, etc.. Sin embargo como su supresión no es posible se debe tener en cuenta que:
-La tabica no debe ser superior a 12 cm..
-El ancho de huella ideal es de 32 cm..
-El escalón debe tener 1,30mts. de ancho.
-Son precisos los pasamanos, al menos de uno de los lados, los cuales deben prolongarse unos 45 cm. a partir del último escalón.
-La anchura del pasamanos no debe exceder de 5 cm., y su forma debe ser tal que sea fácil de asir y que permita apoyar el antebrazo.
-El escalón no debe tener reborde y la superficie del mismo debe ser de material no resbaladizo.
-Si los escalones se cubren con alfombra o esteras estas deben estar fuertemente sujetas.
-No rotundo a las escaleras de caracol.
Ascensores: Es sin duda el ascensor el más cómodo y práctico medio mecánico de salvar desniveles. Sin embargo, la mayor parte de los que se construyen no pueden ser utilizados por personas en sillas de ruedas (son demasiado pequeños) y difícilmente pueden utilizarse cuando se lleva un cochecito de niño. Además las botoneras suelen estar fuera del alcance de una persona en silla de ruedas.
Se recomienda, pues:
-Puertas de mayor luz.
-Botones a una altura no superior a 1,25 mts. y colocadas en lugares de fácil alcance desde una silla. Deberá normalizarse la disposición de los botones a fin de que los no videntes puedan utilizarlos debidamente.
-La cabina debe quedar al mismo nivel del descanso y si existieren alfombras, éstas deben estar sujetas.
-Se procurará que no exista separación entre el suelo de la cabina y el descanso para evitar que las ruedas de la silla se traben en ella.
Puertas y pasillos: La anchura de las puertas no debe ser inferior a los 82 cm.. Se recomiendan las de 90 cm. de luz.
Los pasillos deben tener como mínimo 90 cm. de ancho, si bien se recomienda ampliarlos hasta 1,30 mts. cuando formen ángulo recto. En los lugares de uso público deberá ampliarse esta anchura y es conveniente disponer, en uno de los paramentos al menos, pasamanos a distintas alturas: 1 mt. y 0,85 mt. a fin de que puedan ser utilizados por adultos o por niños.
Cuartos de aséo, duchas y vestuarios, etc.: los pisos de estas dependencias deben ser antideslizantes. Si hay desagües de rejillas, sus ranuras no deben tener más de 1cm. de ancho.
Los lavabos no deben tener pie a fin de que puedan ser utilizados desde la silla de ruedas y su borde superior no debe rebasar los 80 cm..
Los espejos deben tener su borde inferior a 95 cm. de altura y estar ligeramente inclinados.
Las conducciones de agua caliente deben estar protegidas, pues el parapléjico apenas tiene sensibilidad en las piernas y pueden producirse quemaduras.
La taza del inodoro es aconsejable se sitúe a una altura no superior a 50 cm. y deben disponerse barras metálicas sólidamente recibidas a unos 75 cm. de altura, para que el discapacitado en silla de ruedas pueda utilizarla apoyándose en ella para pasar de la silla a la taza. El rollo de papel higiénico debe situarse a 1,15 mts. de altura y de forma tal que se llegue a él sin necesidad del menor esfuerzo.
Las cabinas para duchas deben estar provistas de un banco adosado a la pared, perfectamente fijo y con barras o asideros de acero inoxidable. Las llaves de la ducha se situarán a no más de 90cm. de altura y en lugar asequible al discapacitado sentado en el banco.
En los vestuarios, si son colectivos debe preverse espacio suficiente para el paso de una silla de ruedas, pero se aconsejan las cabinas individuales. Las dimensiones más adecuadas para éstas son 1,70 x 1,80 mts., superficie suficiente para que el discapacitado pueda maniobrar en ellas, y deben estar provistas de un banco fijo adosado a la pared a una altura no superior a los 50 cm..
Se procurará que en todas las paredes se fijen barras de apoyo. Las perchas se colocarán a 1,10 mts. de altura.
Al proyectar estas dependencias debe tenerse muy presente que el radio de giro de una silla de ruedas es aprx. De 1,10 a 1,50 mts..
Piscinas: La natación es para los discapacitados uno de los mejores métodos de recuperación, es un ejercicio muy completo y para algunos el único deporte practicable.
Deben tenerse presentes las siguientes recomendaciones:
-Los suelos deben ser duros, lisos y antideslizantes incluso mojados.
-Las puertas de entrada deben ser anchas y de fácil maniobra.
-Los peldaños deben ser bajos.
-Debe ser posible entrar en el agua por una escalera o por una rampa de poca pendiente, con pasamanos laterales a distintos niveles.
-Próxima a esta zona debe disponerse una barra a nivel del agua para que los discapacitados puedan asirse a ella.
-La superficie del agua de la piscina debería estar prácticamente a nivel del suelo.
-Es aconsejable reservar unas horas diariamente para uso exclusivo de los discapacitados.
Teléfonos y fuentes de uso público: Para los discapacitados resulta francamente difícil, por no decir imposible, el uso de los teléfonos instalados en cabinas, porque el interior es pequeño y porque suelen estar instalados a una altura demasiado elevada. Se aconseja pues, que se sitúen fuera de las cabinas, con una protección en forma de campana y con el teléfono y la guía a una altura no superior a un metro.
Las fuentes públicas deben colocarse a una altura no superior a los 70 cm. y de forma que puedan ser usadas desde la silla de ruedas.
Pensando en los principos de la integración, que buscan normalizar las relaciones entre discapacitados y no discapacitados, es importante diseñar instalaciones aptas para todos, de modo que las instalaciones puedan ser usadas por igual, considerando que la integración social es la meta de la rehabilitación.
La planificación, ampliación y equipamiento de las instalaciones aptas para todos, determinan en el contexto de las condiciones hombre-entorno, condicionantes arquitectónicos con relevantes que neutralizan, anulan o disminuyen los trastornos del comportamiento, acción y limitación de los discapacitados.
Esto quiere decir que las instalaciones tienen que ser vividas, percibidas y asimiladas a través de sus caracteres ópticos (visual), acústicos (auditivo), haptico (táctil) y lingüístico.
Para finalizar y graficar el desarrollo de nuestra temática, nos pareció interesante “acercarse más” a la realidad, mediante fotografías ilustrativas tomadas en el ámbito de la Provincia de Buenos Aires (Zona Norte). Con ello pretendemos resaltar cuánto de lo impuesto de cumple y cuánto no, así como, cuál es el respeto de la población “normal” frente a las estructuras que pretenden sortear las barreras arquitectónicas.
En esta situación, existe la rampa para que la persona discapacitada pueda acceder a la vereda, y el cordón ha sido pintado indicando la prohibición de estacionar, sin embargo, nada de esto resultó útil cuando un vehículo obstruyó el acceso.
En estas fotografías observamos transportes públicos que resultan de acceso imposible para discapacitados.
Se observa señalización del cruce peatonal para personas “normales”, sin embargo faltan las rampas, así como una superficie del suelo adecuada para el correcto desplazamiento de una silla de ruedas.
En este caso se trata de un edificio público (Municipalidad de San Isidro), al cual es imposible el acceso para un discapacitado por la presencia de niveles y escalones, y la falta de rampas para sortearlos. También podemos ver que es adecuada la señalización para el cruce peatonal de personas no discapacitadas (sendas de líneas blancas, cordonado amarillo prohibiendo el estacionamiento de vehículos).
Se trata de otro edificio público (Parroquia Ntra. Señora de Fátima), hemos fotografiado todos los accesos observando que ninguno de ellos prevee la entrada de una persona discapacitada.
TIPOS DE DISCAPACIDADES
Con respecto a la accesibilidad de un edificio, alojamientos» centros oficiales» oficinas» lugares de esparcimiento» templos e incluso centros sanitarios, así como lo concerniente al transporte» debemos establecer que categoría o clase incapacitados pueden precisar acceder a un edificio o moverse en una ciudad. Así se distinguen los siguientes grupos de impedidos".
Grupo 1°
' Minusválidos ambulantes, cuya facultad de movimiento y locomoción no esta seriamente dañada y que pueden moverse sin ayudas.
Pueden incluirse en este grupo» asimismo, desde las --personas de edad avanzada, con o sin defecto físico, hasta las mujeres en estado de gestación, e incluso aquellas personas que caminan empujando un coche de niño, o un bulto y que, aun gozan de todas sus facultades, se enfrentan! o tropiezan en sus desplazamientos con semejantes trabas o inconvenientes que los disminuidos físicos.
Grupo 2
Minusválidos semi -ambulantes, que son aquellas personas cuyas-facultades de locomoción están dañadas de tal manera que han -de utilizar ayudas externas para caminar» siendo tributarias -de bastones» muletas de codo o axilas» trípodes, etc., e te»
Grupo 3
Minusv^lidos no ambulantes, cuyo aparato locomotor está tan dañado que no pueden, o apenas pueden, andar o levantarse sin — ayuda de terceras personas y precisan de sillas de ruedas para sus desplazamientos.
Cualquiera de los comprendidos en estos grupos sufren las consecuencias de lo que usualmente se discriminan Barreras Arquitectónicas. , Impedimentos arquitectónicos o estructurales que constituyen serios o incluso insuperables obstáculos que pueden hacer que un edificio sea inaccesible o inasequible para ellos.
Como ejemplo de estas barreras podemos citar:
a) Falta de espacios próximos (al edificio) para aparcar
b) Bordillos excesivamente altos; escaleras y plataformas o fuertes pendientes.
c) Puertas demasiado estrechas o puertas giratorias d) Pasillos, puertas, aseos y servicios de reducidas dimensiones
e) Cuartos de baño angostos y por lo tanto inútiles para los usuarios de sillas de ruedas.
f) Ascensores de reducidas dimensiones estrechas puertas botoneras fuera del alcance del minusválido.
g) Obstáculos colocados en lo que deberían ser espacios despejados tales como toldos o marquesinas a poca altura a postes-indicadores que presentan un riesgo seguro para los invidentes.
h) Mala acústica (persona con defecto en el oído.
i) Vehículos públicos cuyos accesos son demasiado elevados y con pasillos estrechos, etc.
Estos y otros obstáculos impiden fundamentalmente que el proceso de rehabilitación sea total. Por tanto, se hace necesario enfrentarnos al problema y buscar soluciones al mismo para lograr racionalmente y dentro de lo posibles eliminar esas Barreras Arquitectónicas v Lograr una mejor movilidad y accesibilidad en nuestras ciudades.
No se nos oculta que es realmente difícil amoldar los accesos y funcionalidad a los requerimientos y necesidades de los distintos minusválidos y sus incapacidades y que en general los que usan sillas de ruedas se ven con mayores dificultades, presentándose ante el Arquitecto - al efectuar su proyecto- requerimientos contradictorios; por ejemplo, el usuario de bastones encuentra menos molesto subir unos pocos peldaños que una larga aunque suave pendiente. Por esta razón no deben proyectarse rampas que conduzcan hasta la parte más elevada del edificio ya que, muchos usuarios preferirán la distancia mas corta de una escalera. Pero las personas en sillas de ruedas precisan de la rampa para acceder al edificio. Es por esta razón que la accesibilidad de un edificio se determina por las posibilidades de uso que presta para uno de estos disminuidos físicos.
RECOMENDACIONE SEGÚN TIPO DE DISCAPACIDAD
MINUSVÁLIDO SENSORIALES
SORDOS O CON AUDICIÓN DEFECTUOSA
Realmente es muy escasa la importancia que en la construcción se da a la que podríamos designar higiene acústica". Esta falta de atención redunda en muchos casos en un rendimiento inferior al que se obtendría si estuvieran en cuenta determinados detalles.
Debemos consignar que las mejoras que se introduzcan serán beneficiosas no solo para aquellas personas cuyo aparato auditivo esta dañado y si no que redundaran en beneficio de aquellos que gozan de una audición normal.
Entre otras, destacarnos que algunas consideraciones que deberían tenerse en cuenta al proyectar y si se ejecutase estos proyectos:
Deberían evitarse ruidos molestos, tales como:
a) ruidos de trafico y otros ruidos externos
b) sonidos de vibraciones de instalaciones tanto interiores como exteriores.
c) ruidos o sonidos procedentes de habitaciones contiguas.
2) Se procurara eliminar superficies absolutamente paralelas y esquinas cuadradas. Las soluciones como es lógico se han de buscar en los paramentos verticales.
3) Debe efectuarse un correcto estudio para determinarse el tipo de material absorbente acústico para que tiempo de eco y reverberación se reduzca al máximo
4. - Dotar a las asibilaciones, oficina, etc. de luz suficiente para que puedan leer en los labios ayudando de esta forma la interrelación de movimientos de los labios.
Si estas y otras facilidades se tienen en cuenta al redactarse los proyectos podrán reducirse los costos adicionales.
Invidentes o con visión defectuosa
Se aconsejan, como más elementales principios, los siguientes:
1) Cambiar el tipo de solería en las proximidades de arranque de las escalaras, pasos de peatones entradas de ascensores, etc.
2)- Evitar en lo posible los obstáculos en Ias aceras, tales como postes, semáforos en sendas peatonales, toldos o farolas anunciadores excesivamente bajos.
3) procurar que los pasamanos de las escaleras se prolonguen al final unos 45 cm.
4. »- Proveer de señales acústicas, no estridentes, la senda peatonal en general todos las pasos de peatones.
5«- Colores diferenciados para aumentar la visibilidad -buscando contrastes por ejemplo entre puertas y paramentos o entre aquellas y sus marcos.
6) pintar los postes indicadores can franjas de colores fuertes como amarillo y negro.
7) Procurar que en los despachos públicos, oficinas, etc., existan placas en relieve con el nombre o número de los despachos o dependencias, a una altura asequible al tacto.
SILLAS DE RUEDAS
Constituye este medio el único elemento para el desplazamiento en numerosos inválido por ello y por ser estos minusválidos los que encuentran mayores dificultades en sus desplazamientos y en su quehacer cotidiano hemos dado en este trabajo singular importancia al tema de las sillas de ruedas, insistiendo fundamentalmente en sus dimensiones y áreas de superficies que puedan alcanzarse desde uno de estos "vehículos" para que, conociendo las mismas se puedan encontrar soluciones idóneas que faciliten tanto el trabajo, como-los demás actos vitales del minusválido que se ve precisado a utilizar siempre una silla de ruedas.
Las dimensiones que las sillas impulsadas manualmente varían muy poco de unos modelos a otros, tan solo difieren en su longitud algunos tipos poco usados» que poseen una sola rueda trasera. Los modelos más modernos, movidos electrónicamente suelen ser más anchos oscilando entre los 70 y los 85 cm. las mas complicadas, y la longitud en ambos tipos oscilan entre 1,10 y 1,20 m.
El espacio ocupado en planta, así como el que se precisa para manipularla y tener libertad de movimiento, quedan reflejados en los diagramas, habiendo recogido asimismo en diferentes gráficos los campos o áreas batidos en giros a fin de que puedan disponerse los pasos y muebles de forma que se consigna una perfecta maniobrabilidad ad.
También hemos incluido, los espacios precisos para la comodidad y perfecto deambular de los usuarios de bastones, muletas de brazos y de axila.
2. - FACILIDADES ARQUITECTÓNICAS
2Í1.Accesibilidad
Hemos incluido en este apartado los datos más importantes para lograr una accesibilidad para TODOS. Si se aplicaran estas soluciones o bien otras semejantes y que dejamos al criterio del l proyectista, conseguiríamos que no se produjeran discriminaciones, puesto que se suprimirían las B.A-—
.
Coma siempre nos hemos 'fijado en el caso límite, en el más desfavorable, esto es, hemos recogido las soluciones pensando en el usuario de sillas de ruedas, puesto que el grado de accesibilidad de un edificio y toda una ciudad. lo determina las facilidades que encuentra un minusválido en sillas para llegar a todas partes sin ayuda ajena
Utilidad v uso
En este apartado hemos recogido algunos elementos importantes de uso frecuente con objeto de apreciar las posibilidades de utilización por un minusválido ya a u e y si queremos lograr su incorporación al mundo laboral» debamos conocer las disposiciones más adecuadas paro que el trabajo y algunos actos cotidianas puedan realizarse sin recurrir a terceras personas.
3. -SOLUCIONES ESPECÍFICAS
edificios
Con objeto de encontrar soluciones idóneas para los edificios públicos y las viviendas puedan ser utilizadas por todos los discapacitados hemos incluido en este apartado las dimensiones mínimas que deben tener los aseos de edificaciones publicas y privadas, puesto que este es uno de los mas graves inconvenientes con los que tropieza el disminuido físico.
Por otra parte, y como entendemos que los deportes-y en especial la natación constituyen uno de los mejores sistemas de recuperación, henos representado algunas soluciones para resolver el problema de uso de instalaciones deportivas en cuanto se refiere al minusválido como practicante de deportes, por lo que se indican las dimensiones para acondicionamiento de vestuarios, duchas, etc. Los cuales pueden indistintamente ser utilizados por aquellos y par los deportistas-que no sufren disminución física, con lo cual los gastos adicionales quedan reducidos o no existen.
4. URBANISMO
Normas Generales
Recogemos en este apartado los más elementales principios, y por supuesto no todos, para que el disminuido físico en general y particularmente los tributarios de sillas de ruedas, puedan "disfrutar" de la ciudad o villa en que — residan sin verse obligados a recurrir a terceras personas a sus desplazamientos urbanos, tanto laborales, como recreativos o de cualquier tipo.
Asimismo, hemos recopilado una serie de medidas a tener en cuenta a fin de evitar, en lo posible, accidentes o percances entre los invidentes totales o personas de visión defectuosa.
En el capitulo de recomendaciones, dedicamos algunas consideraciones o sugerencias complementarios de estos gráficas y que deberían ser tenidos en cuanta en la redacción de planes urbanísticos.
MINUSVÁLIDOS SENSORIALES
S o r d os
Incluimos en este epígrafe tan solo aquellas normas que afectan en a las personas de audición dura o difícil puesta que, las que afecta e los otros disminuidos sensoriales, es decir, los invidentes, lo hemos recogido en el apartado dedicado a Urbanismo. Sin embargo, nos ha parecido oportuno traer aquí alguna solución que puada aplicarse para aliviar, en la posible las molestias que se derivan de una deficiente ejecución, y que se beneficiaran sin duda alguna, no-solo a los que sufren esta disminución sino a todas las personas.
EL SIMBOLO INTERNACIONAL DE ACCESIBILIDAD
La rehabilitación, como es bien sabido, pretender y aceptar a los deficientes físicos o mentales, dentro de los factores ambientales, acoplen estos a aquel y aquel a estos que el resultado alcanzado sea una forma autosuficiente de vida para cada hombre.
Una de las conquistas que se han logrado ha sido la consecución y aceptación de un símbolo que manifiesta al deficiente físico que un determinado lugar le es accesible. Durante el XI Congreso de la Sociedad Internacional de Rehabilitación, celebrado en Dublín en 1969, el comité internacional de ayudas técnicas (ICTA) propuso oficialmente un símbolo que fuese la representación y el significado de aquel que fuese la representación y el significado de que aquel lugar era accesible a los discapacitados físico, símbolo que ha sido aceptado por la inmensa mayoría de los países.
Las habituales barreras técnicas, arquitectónicas, estructurales y funcionales, contribuyen, junto a las morales y psicológicas, a mantener al discapacitado mental o físico alejado de una vida activa de una integración social. Pero todas estas barreras pueden y deben ser anuladas, y, además, debe hacerse llegar ala población en general de que también se han logrado eliminar. El discapacitado no hace general aprecio alguna de las barreras arquitectónicas, sobre todo si no sufre detrimento alguno de sus aptitudes físicas. Todos lo esfuerzos y la creación de este símbolo que debería ser uso universal va en la dirección de lograr que la población salga de su apatía ante los diferentes tipos de discapacidades, despertar las conciencias para luego logra la participación comunitaria. Admitiendo oque todos tienen derecho a los diferentes espacios sociales. El trabajo es otro aspecto que junto con los accesos en los espacios públicos donde la legislación de los diferentes países avanza aceptando integrando a su programa de gobierno la problemática.
La creación de este símbolo de accesibilidad ha requerido un trabajo de tres años de duración y la colaboración de un nutrido grupo de personas.
El diseño es de gran simplicidad y belleza cumpliendo con el objetivo de claridad de significado, aunque podría criticarse que simplifica la problemática de la discapacidad a aquellos que necesita para deambular sillas de ruedas, no toma en cuenta a aquellos que son sordos o invidentes o quienes precisan bastones o prótesis para deambular, tampoco toma en cuenta otros que debido a su edad posee de ambulación restringida, Ej. Niños y ancianos o quienes transitoriamente pueden encontrar un impedimento embarazadas, traumatizados, etc.
Pero es evidente que el símbolo de accesibilidad ha sido una conquista en permitir que la población en general identifique el problema, reconociendo los derechos del discapacitado e imprime un sello característico que permite que la rehabilitación no que reducida a centros específicos sino que las medidas que tiendan a la recuperación de determinadas funciones o de la mejora de la calidad de vida de encuentre en todos los espacios públicos y privados de nuestra sociedad.
El símbolo internacional remacha la idea de la rehabilitación, mediante un lenguaje tan elocuente como muchas legislaciones al respecto, permitiendo al ciudadano un acercamiento intelectual y emocional al problema del otro que puede ser de uno.
Material, método y estadística:
Se efectuó un relevamiento cuali-cuantitativo sobre el tema. Se reunieron antecedentes y estudios previos de organismos estatales nacionales, provinciales, municipales y otras instituciones con participación en la temática.
Sobre los antecedentes recogidos por la Dirección Provincial de Estadística y Planificación General se recabaron definiciones, características del relevamiento, instrumentos de recolección utlizados, listados y archivos disponibles sobre las personas discapacitadas en cada municipio, con el mayor nivel de desagregación posible. Algunos de los organismos municipales involucrados son, las Secretarías o Direcciones de Acción Social, de Salud y los Consejos Municipales.
Estimación del número de personas discapacitadas:
Se procesó la información con el objeto de determinar la proporción de personas con discapacidad en la población total para 1996, así como, sus características.
Se decidió dividir a la población en tres grupos etáreos, a los cuales se aplicó distinto tratamiento:
-menor de 18 años,
-de 18 a 64 años,
-65 y más años.
En el grupo de menores de 18 años, a partir del porcentaje de niños y adolescentes matriculados en escuelas especiales, se observó que la cobertura en el Gran Buenos Aires es inferior a la del resto de la provincia. Se calculó la mediana que arrojó un valor de 1,98%.
En el grupo de adultos (18 a 64 años) se aceptó un 6% como mínimo.
Para el grupo de tercera edad, el porcentaje mínimo esperado es de 30%.
Estos tres porcentajes se aplicaron sobre la proyección de población 1996 para los tres grupos etáreos. De esta manera, se llegó a un total, consolidando un dato provincial que estima en 888.158 las personas con discapacidad, esto es, un 6,5%, que varía entre 6,31% en el Gran Buenos Aires a 7% en provincia interior.
Se incluye un cuadro detallado con estas cifras.
| División | | Proyección | |
| Político- | Población | total de | Porcentaje |
| administrativa | 1996 | discapacitados | |
| | | | |
| Total Provincia | 13.522.450 | 888.158 | 6,5% |
| Gran Buenos Aires | 8.581.198 | 541.685 | 6,3% |
| Resto Provincia | 4.941.252 | 346.473 | 7,0% |
| División | Población | Proyección | Población | Proyección |
| Político- | 1996 | total de | menores | discapac. |
| administrativa | | discapac. | 18 años | menores |
| | | | | 18 años |
| | | | | |
| Total Provincia | 13.522.450 | 888.158 | 4.601.204 | 95.408 |
| Gran Bs. As. | 8.581.198 | 541.685 | 2.958.590 | 58.580 |
| Resto Provincia | 4.941.252 | 346.473 | 1.642.614 | 36.827 |
| | | | | |
| División | Población | Proyección | Población | Proyección |
| Político- | 18-64 | discapac. | mayores | discapac. |
| administrativa | años | 18-64 | 64 | mayores |
| | | años | años | 64 años |
| | | | | |
| Total Provincia | 7.849.167 | 471.080 | 1.072.279 | 321.671 |
| Gran Bs. As. | 5.015.323 | 300.919 | 607.285 | 182.186 |
| Resto Provincia | 2.833.844 | 170.160 | 464.794 | 139.486 |
Justificación: La validez de esta estimación está comprobada estadíticamente a través del Programa EPI.INFO. que establece el tamaño de muestra necesario para estimar un parámetro.
a)Para el Total Provincial, con 13.522.450 habitantes y un porcentaje estimado de 6,56 discapacitados cada 100, y un margen de error mínimo que establezca en un 7% la máxima proporción esperada, se necesita una muestra de 20.974 casos, con un 99% de confianza. Para el total provincial se dispone de 33.137 casos.
Información sobre personas con discapacidad según relevamientos a nivel municipal (provincia de Bs. As.)
| División | Personas |
| Político- | discapacitadas |
| administrativa | |
| | |
| Total Provincia | 33.137 |
| Gran Buenos Aires | 12.224 |
| Resto Provincia | 20.913 |
| División | Personas |
| Político- | discapacitadas |
| administrativa | |
| | |
| Gran Buenos Aires | 12.224 |
| | |
| Almirante Brown | |
| Avellaneda | |
| Berazategui | 68 |
| Esteban Echeverría | |
| Florencio Varela | |
| General San Martín | 556 |
| General Sarmiento | |
| La Matanza | |
| Lanús | |
| Lomas de Zamora | |
| Merlo | |
| Moreno | |
| Morón | |
| Quilmes | |
| San Fernando | |
| San Isidro | |
| Tigre | |
| Tres de Febrero | 1.160 |
| Vicente López | |
| División | Personas |
| Político- | discapacitadas |
| administrativa | |
| | |
| Resto Provincia | 20.913 |
| | |
| Adolfo Alsina | |
| Adolfo Gonzales Chavez | |
| Alberti | 44 |
| Ayacucho | |
| Azul | |
| Bahía Blanca | 1.159 |
| Balcarce | 386 |
| Baradero | |
| Bartolomé Mitre | |
| Benito Juárez | 1.776 |
| Berisso | |
| Bolivar | 355 |
| Bragado | |
| Brandsen | |
| Campana | 708 |
| Cañuelas | 548 |
| Capitán Sarmiento | |
| Carlos Casares | 400 |
| Carlos Tejedor | 179 |
| Carmen de Areco | 66 |
| Castelli | 53 |
| Chacabuco | 210 |
| Chascomús | 13 |
| Chivilcoy | |
| Colón | |
| Coronel Dorrego | 147 |
| Coronel Pringles | |
| Coronel Rosales | 132 |
| Coronel Suárez | 98 |
| Daireaux | 167 |
| Dolores | 177 |
| Ensenada | |
| Escobar | 840 |
| Florentino Ameghino | |
| Exaltación de la Cruz | |
| General Alvarado | 28 |
| División | Personas |
| Político- | discapacitadas |
| administrativa | |
| | |
| Resto Provincia | 20.913 |
| | |
| General Alvear | 82 |
| General Arenales | 85 |
| General Belgrano | 14 |
| General Guido | 16 |
| General Juan Madariaga | |
| General La Madrid | |
| General Las Heras | 39 |
| General Lavalle | |
| General Paz | 66 |
| General Pinto | |
| General Pueyrredón | 7.200 |
| General Rodriguez | |
| General Viamonte | 132 |
| General Villegas | 83 |
| Guaminí | 32 |
| Hipólito Yrigoyen | 60 |
| Junín | 363 |
| La Costa | |
| La Plata | |
| Laprida | |
| Las Flores | 511 |
| Leandro N. Alem | |
| Lincoln | |
| Lobería | |
| Lobos | 125 |
| Luján | 112 |
| Magdalena | |
| Maipú | 80 |
| Mar Chiquita | 152 |
| Marcos Paz | 453 |
| Mercedes | |
| Monte | 104 |
| Monte Hermoso | 39 |
| Navarro | |
| Necpchea | |
| Nueve de Julio | |
| División | Personas |
| Político- | discapacitadas |
| administrativa | |
| | |
| Resto Provincia | 20.913 |
| | |
| Olavarría | 471 |
| Patagones | |
| Pehuajó | 434 |
| Pellegrini | |
| Pergamino | 579 |
| Pila | 28 |
| Pilar | |
| Pinamar | 75 |
| Puán | |
| Ramallo | |
| Rauch | 132 |
| Rivadavia | 26 |
| Rojas | |
| Roque Pérez | 57 |
| Saavedra | |
| Saladillo | |
| Salliqueló | 87 |
| Salto | 361 |
| San Andrés de giles | 55 |
| San Antonio de Areco | 89 |
| San Cayetano | 59 |
| San Nicolás | 846 |
| San Pedro | |
| San Vicente | |
| Suipacha | 238 |
| Tandil | |
| Tapalqué | |
| Tordillo | |
| Tornquist | |
| Trenque Lauquen | |
| Tres Arroyos | |
| Tres Lomas | 50 |
| Veinticinco de Mayo | 92 |
| Villa Gesell | |
| Villarino | |
| Zárate | |
b)Para el Conurbano con 8.581.198 habitantes y un porcentaje esperado de 6,31 discapacitados, con un tope máximo de 7%, se requieren 8.231 casos para mantener el 99% de confianza. Si bien se dispone de 12.224, estos datos no están distribuidos en todos los partidos.
c) En la Provincia Interior para 4.941.252 habitantes y una proporción de 7,01% y un máximo de 7,5%, se necesita una muestra de 17.948 casos para mantener el 99% de confianza. Aquí, los datos son 20.913 y muestran una distribución que cubre todas las áreas conteniendo las diferencias estructurales que se encuentran en la provincia.
La base de datos acumuló hasta el 30/04/97 un total de 7250 registros. Si se adicionan a esta base las cifras surgidas de trabajos enviados por los municipios, se llega a elaborar, con aproximadamente 22.000 registros, los cuadros presentados a continuación, sobre distribución por edad, sexo y tipo de deficiencia.
Las diferencias en los totales se deben a que los municipios tienen distintas aperturas en los datos.
| Por Sexo | | | | |
| | | | | |
| Partido | Varones | Mujeres | Sin especificar | Total |
| | | | | |
| Total | 12.646 | 8.762 | 30 | 21.438 |
| Porcentaje | 58,9% | 40,9% | 0,1% | 100,0% |
| Balcarce | 225 | 159 | 2 | 386 |
| Berazategui | 37 | 30 | 1 | 68 |
| Carlos Casares | 13 | 9 | | 22 |
| Carmen de Areco | 31 | 31 | | 62 |
| Campana | 386 | 322 | | 708 |
| Cañuelas | 272 | 253 | 5 | 530 |
| Castelli | 28 | 25 | 5 | 58 |
| Chacabuco | 117 | 92 | | 210 |
| Coronel Suárez | 62 | 36 | | 98 |
| Daireaux | 98 | 69 | | 167 |
| Dorrego | 77 | 70 | | 147 |
| General Paz | 41 | 25 | | 66 |
| General Villegas | 47 | 35 | 1 | 83 |
| General Alvarado | 15 | 13 | | 28 |
| General Guido | 11 | 5 | | 16 |
| Hipólito Yrigoyen | 20 | 40 | | 60 |
| Las Flores | 256 | 166 | | 422 |
| Lobos | 74 | 51 | | 125 |
| Luján | 69 | 43 | | 112 |
| Maipú | 25 | 38 | | 63 |
| Monte Hermoso | 22 | 12 | | 34 |
| Pila | 10 | 18 | | 28 |
| Pinamar | 19 | 21 | | 40 |
| Rauch | 72 | 60 | | 132 |
| Pivadavia | 12 | 14 | | 26 |
| San Andrés de Giles | 26 | 29 | | 55 |
| Salliqueló | 57 | 30 | | 87 |
| Salto | 201 | 160 | | 361 |
| San cayetano | 29 | 30 | | 59 |
| San Nicolás | 498 | 343 | 6 | 847 |
| General Arenales | 52 | 32 | 1 | 85 |
| Coronel Rosales | 71 | 61 | | 132 |
| Alberti | 24 | 20 | | 44 |
| Partido | Varones | Mujeres | Sin especificar | Total |
| | | | | |
| Total | 12.646 | 8.762 | 30 | 21.438 |
| Porcentaje | 58,9% | 40,9% | 0,1% | 100,0% |
| General Viamonte | 78 | 51 | 3 | 132 |
| Chascomús | 6 | 7 | | 13 |
| Tres Lomas | 34 | 16 | | 50 |
| Bahía blanca | 610 | 549 | | 1.159 |
| Benito Juárez | 884 | 882 | | 1.766 |
| Tres de Febrero | 7.250 | 4.350 | | 11.600 |
| San Antorio de Areco | 44 | 43 | 2 | 89 |
| General San Martín | 320 | 236 | | 556 |
| Veinticinco de Mayo | 52 | 40 | | 92 |
| Pehuajó | 259 | 173 | 2 | 434 |
| General Alvear | 43 | 38 | 1 | 82 |
| Monte | 69 | 35 | | 104 |
| Por Edad | | | | | |
| | | | | | |
| | | | | | |
| División | Menores de | 18 a 64 | 65 y más | Sin | Total |
| Político- | 18 años | años | años | especificar | |
| administrativa | | | | | |
| | | | | | |
| Total | 5.145 | 12.649 | 3.361 | 764 | 21.919 |
| Porcentaje | 23,5% | 57,7% | 15,3% | 3,5% | 100,0% |