Dinámica de grupos. Cincuenta años después; Luis López-Yarto Elizalde

Pedagogía. Dinámica de grupos. Trabajo en grupo. Interacción. Modelos de conducta. Socialización. Psicología humanística

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Dinámica de grupos. Cincuenta años después.

Luis López-Yarto Elizalde.

Editorial Desclée de Brouwer, S.A., 1997

En el verano de 1947 tuvo lugar en Bethel (América), el primer cursillo de dinámicas de grupos. Luego, a partir de los años 70, el movimiento conoce España un notable florecimiento, que contagia a muchas actividades formativas, empresariales, educativas, terapéuticas y de crecimiento personal. Muchos profesionales utilizan estas técnicas, mal llamadas en algunos casos, dinámicas de grupos.

Son, en general colecciones de ejercidos y propuestas de actividades que garantizan la movilización de un grupo al que las quiera usar con habilidad.

El libro esta dividido en 12 capítulos, en los que su autor realiza un recorrido por la historia, divisiones, y teorías de las dinámicas de grupos, desde su aparición hasta nuestros días. Dentro de los capítulos, repasa también las aportaciones de psicólogos, estudiosos de la materia y profesionales a la teoría de las dinámicas. Nombres tan relevantes como Kart Lewin, Maslow, o Freud aparecen en las explicaciones del autor.

El propósito del libro es hacer un repaso por los últimos cincuenta años de la dinámica de grupos; su nacimiento, lo que pretendían los que usaron desde el comienzo este instrumento, lo que pensaban del grupo humano, y si aun tiene todo esto vigencia hoy.

Para partir del término dinámicas de grupo, debemos saber que no siempre tiene el mismo sentido, y podríamos diferenciar tres formas diferentes se usarlos:

  • En su sentido amplio, seria un conjunto de fenómenos que suceden cuando dos o mas personas se reúnen formando lo que llamamos un grupo. Todo grupo tiene unos aspectos dinámicos, porque es un ser vivo que esta realizando algo, reaccionando ante algo. Es pues un ser en movimiento, y su moverse es el resaltado de unas fuerzas ejercidas desde ele exterior, y otras desde el interior.

  • También se ha usado para describir una ciencia o un campo de estudio, una rama de la psicología que se preocupa por aplicar métodos científicos a la investigación de por qué los grupos humanos se comportan de la manera como lo hacen.

  • Y en tercer lugar, se emplea para hablar de ciencia aplicada mas bien que de ciencia pura. Se utiliza para hablar de un conjunto de métodos prácticos de trabajo con grupos. Aquí quizás seria mas conveniente hablar de “técnicas de trabajo basadas en las dinámicas de grupos”.

  • A la hora de definir un grupo existe una división de opiniones que nos lleva a dos concepciones controvertidas. La concepción institucionalista, que defiende que es posible estudiar los grupos como realidades independientes, con propiedades, fenómenos, y leyes propias, a un nivel distinto del meramente individual.

    Y la concepción individualista, para la que un grupo no seria sino una colección de personas, y nada mas.

    Cartwright señala que los grupos movilizan fuerzas que producen efectos de gran importancia en cualquiera de sus miembros. Y esos tres tipos de fuerza que operan sobre cualquier individuo cuando se encuentra con otros en una situación cualquiera de grupo, son: las fuerzas interpersonales, fuerzas grupales y fuerzas intrapersonales.

    Estos tres tipos de fuerza dan lugar a tres puntos de vista acerca de cómo concebir lo que es un grupo y como trabajar con él.

    Estas tres orientaciones en dinámicas de grupos, mantendrán viva la polémica entre institucionalistas e individualistas. Quizás lo que mas diferencie a las distintas orientaciones sea el diferente énfasis que ponen en lo estrictamente grupal o en lo mas directamente personal. El punto de vista interaccionar, el grupal y el intrapersonal o humanístico Aunque no se puede hablar hoy día de verdadera polémica, ya que históricamente las distintas escuelas han ido surgiendo no como reacción, sino como respuesta a distintas exigencias.

    La dinámica de grupos de dirección interaccional surge en un contexto docente, de manos de profesores universitarios y con propósitos de instigación, lo cual le avoca a poner especial atención a los problemas de aprendizaje. Entendiendo el termino aprendizaje como la asimilación de unos conocimientos, actitudes y habilidades determinadas. Y el un contexto espacio-tiempo, América al final de la segunda guerra mundial.

    Kart Lewin se dedicaba al estudio de la personalidad. Él y su equipo de investigadores organizaron un seminario en el que proponían indagar las posibilidades de los pequeños grupos como posibles instrumentos de cambio personal y social, y como posibles medios de solución para problemas. Perseguían así dos objetivos: el primero, formar personal especializado que pudiera dedicarse a solucionar los problemas intergrupales; y el segundo es que querían llegar, por medio de técnicas de observación adecuadas , a desarrollar un mejor conocimiento de cómo funcionan los pequeños grupos, y de que técnicas son las mas idóneas para hacerlos funcionar mas eficazmente.

    Los objetivos de este tipo de dinámica de grupos tienen que ver, pues, desde el principio con el perfeccionar el funcionamiento de grupos reales existentes en la situación histórica del momento. Como este perfeccionamiento solo se puede llevar a cabo por personas especialmente entrenadas, hay que elaborar un método de reeducacion y preparación del hombre adulto para esta tarea.

    Dinámica de grupos es “un método particular de educación de adultos” que logra no solamente hacer comprender, sino asimilar el ejercicio de las habilidades practicas necesarias para la conducción de grupos de manera humana y democrática.

    Todo esto hace que el lenguaje utilizado, el aparato conceptual y la metodología, sean los propios de la Psicología social y la Pedagogía, y se hallen bastante alejados de los de la Psicología Clínica.

    La dinámica de grupos de orientación interaccional usa unas herramientas de trabajo muy peculiares, pero el principal de todos ellos es que tradicionalmente se llamo

    T-Group, el grupo pequeño que funciona en el vacío. Es un grupo formado por un numero pequeño de participantes, y se trata de un grupo de entrenamiento en las habilidades necesarias para ser mejor participante o incluso autoridad en cualquier grupo de personas.

    Aportaciones teóricas, ejercicios de sensibilización y un estilo democrático de animación por parte del moderador, constituyen el instrumento total. El moderador se mueve en un rol múltiple. Unas veces a lo que mas se perece es a un profesor que enseña por medios prácticos, a un preparador deportivo que entrena para la acción. O el de alguien que es un impulsor del cambio personal y social. Pero sobre todo es alguien que intenta con todas sus fuerza ayudar a que se de entre los participantes una beuna relación interpersonal de forma que que aprenden a dar y recibir, como vía optima para el aprendizaje de las relaciones humanas.

    El hecho de considerar la dinámica de grupos como una experiencia de aprendizaje, implica que con ella se desarrollan unos conocimientos, unas capacidades y unas habilidades que van a servir de utilidad mas tarde, en la vida real.

    La dinámica de grupos de orientación interaccional tiene su apoyo en tres nombres. De ellos dos simbolizan mejor que ningún otro su origen. El tercero constituye una deuda no del todo reconocida los nombres son John Dewey, el filosofo-psicólogo funcionalista, Kart Lewin, el gestaltista y psicologo social, y Sigmund Freud.

    Se puede decir que la influencia de Dewey ha determinado en gran parte la actitud peculiar de la dinámica de grupos que consideramos, sus sistema de valores democrático, su peculiar filosofía de la educación. La influencia de Lewin determina el interés por hacer de la dinámica de grupos un método verdaderamente científico a la vez que dirige la atención a las relaciones entre las personas casi mas que a las personas en si mismas. Lewin aporta una nueva atención al todo del que el individuo es una parte, al grupo, y Dewey avisa que es en ese todo grupal donde el sujeto puede ser sujeto de cooperación y trabajo común, de educación y progreso.

    Ambos determinan que el lenguaje de la orientación interaccional en dinámica, de grupos sea el de la psicología social y de la ética, mas que el de la psicología clínica o el de la mística. Ambos son muy decisivos en el hecho de que se haya llegado a formular una nueva definición de lo que es un grupo: es aquel espacio vital, limitado por unas normas de participación, unos esquemas de comunicación, una estructura de roles y de liderazgo donde la cohesión y cooperación entre los miembros puede aumentarse prestando mas atención al aquí y ahora de los fenómenos grupales y favoreciendo la democratización de su estructura. Un grupo “bueno” será un grupo mas eficaz, y también, pero en segundo término, un grupo que ayuda a la integración personal del individuo.

    Freud esta presente desde el principio recordando que el hombre es también conflicto. Tampoco en la situación de relación de grupo esta inactivo el inconsciente.

    La dirección analítica surge de un contexto clínico, lo cual le da una orientación hacia problemas de análisis de conflictos mas que hacia problemas de estricto aprendizaje de conductas.

    El momento histórico en que nace le comunica una moral pesimista, donde el valor primordial es no regir la dureza de la realidad ambiental, sino hacer conscientes sus mecanismos ocultos para adueñarse de ellos de alguna forma. “aprendamos lo que puede dar de si este mundo ya que la utopía es imposible”.

    Estas características limitan el reclutamiento de participantes en las actividades de Tavistock, que provienen primordialmente de personas que quieren llevar racionalidad a las instituciones a que pertenecen, o son aquellos que mas que hacer evolucionar las estructuras, quieren hacerlas saltar desde cimientos.

    Todo esto hace que el lenguaje utilizado, el aparato conceptual, y la metodología, sean propios de la psicología clínica y el psicoanálisis, y no los de la psicología social o la pedagogía.

    Tavistock usa unos instrumentos muy simples y homogéneos, de los que el centro es el grupo de estudio, particular versión del T_Group basado en presupuestos psicoanalíticos, y que determina un estilo de animación por parte del consultor en consonancia con ellos. El conjunto de estos instrumentos sugiere un sistema muy coherente y bien trabado, como corresponde a la lógica cerrada del psicoanalisis. Todos ellos hacen girar los problemas suscitados alrededor del poder, de las relaciones de autoridad, y de la distribución de liderazgo en el grupo.

    Han desparecido las actividades, como ejercicios de sensibilización, que entroncan mas con la pedagogía y sus métodos que con la clínica.

    El consultor tiene un definido papel, que le aleja de ser un modelo de conducta, y hace de él mas bien una pantalla de proyecciones inconscientes, y una fuete de interpretaciones de esas proyecciones.

    Como un producto de sus historia y de sus bases teóricas, la dinámica de grupos de Tavistock tiene mucha mas cercana con la terapia y mas dificultades en señalar sus diferencias con la clínica que la dinámica interaccional.

    De todos modos, carecemos de suficiente material evaluativo y de investigación como para poder tener una clara visión de sus riesgos y resultados positivos.

    Por otra parte el clima analítico en que se mueve, y de supervaloración del caso singular sobre la comprobación estadística, le llevan a un desarrollo lento, no muy a propósito para constataciones cuantitativas.

    Tres son los nombres que simbolizan esta tendencia: Sigmund Freud , Melanie Klein y W.R. Bion. Se puede decir que la influencia de Freud es decisiva como origen la actitud de sospecha analítica que adopta la escuela Tavistock. Sospecha que rehace sobre todo sobre fenómenos como el afecto, la cooperación, la democracia... Estos conceptos, antes eran venerados como incuestionables, y ahora pasan a ser posibles encubridores de fenómenos reprimidos mas profundos. En una palabra, no se entiende esta escuela sin el descubrimiento freudiano del psicoanálisis y el inconsciente.

    De Melanie Klein toma la conferencia de Tavistock su teoría de relaciones objetales, la atención primordial a la relación con objetos internos, y al análisis de introyecciones y proyecciones. De Bion su atención al grupo como totalidad, como organismo capaz de vida inconsciente propia, con una temática definida.

    Se podría hacer una definición de grupo, que subyace a la dinámica de orientación analítica: un grupo es “un conjunto de individuos que han elegido los mismos objetivos de identificación, para resolver conflictos internos semejantes”. Como la figura que ostenta la autoridad es el principal objeto de identificación de los miembros de un grupo, él será el principal elemento que entre a formar parte de la definición de grupo, el elemento mas esencial, el que con la actuación de cada momento provoca unos efectos de atracción y repulsión tan poderosos, que dan lugar a las restantes corrientes afectivas que puedan surgir entre los demás miembros.

    La tercera orientación en dinámica de grupos es la que basa su actuación en los principios de la psicología llamada humanística. Atiende sobre todo a aquellas fuerzas del grupo que parten del mismo centro del individuo, sus necesidades básicas, su dinamismo interior hacia el crecimiento.

    Este tipo de dinámica de grupos ofrece un aspecto más plural, y por tanto mas difícil de reducir a una “escuela”. Y sin embrago, tiene suficientes rasgos en común como para hablar de una “orientación” con entidad propia. Y es que el mundo interior de la persona es plural, y tomar uno de sus aspectos como base del propio trabajo suele implicar dejar otros, igualmente importantes, de lado.

    La orientación humanística surge en un contexto ajeno a lo clínico y a lo pedagógico. Nace de una dinámica general contracultural, lo cual le lleva a un rechazo de objetivos reformistas y utilitariostas, y condiciona una vuelta a los autentico y supuestamente medular, a lo “natural” del individuo.

    Por otra parte, en un contexto en que la utopía social no es foco de interés, mas bien se vive la aspiración hacia la utopía individual de librar al individuo de barreras y ayudarle a alcanzar las ultimas fronteras de sus posibilidades ocultas. Es interesante que el ultimo libro de A. Maslow, uno de los grandes teóricos que proporcionaron un pensamiento coherente a esta escuela de dinámica, se titule “Los últimos alcances de la naturaleza humana”. Estas características conducen, en su momento, hacia las dinámicas de grupo humanísticas a una población juvenil y variopinta, ávida de encontrar una nueva forma de vida.

    La supervaloración de lo experimental hace que dinámicas de grupos sea un conjunto de experiencias que se justifican por si mismas. Experimentar, vivir, son fines en si mismos. No tienen por que orientarse a objetivos mas alla de la misma plena experiencia.

    De nuevo, como en Tavistock, el lenguaje utilizado es mas de la Psicología clínica ( en especial la que tiene una base teórica existencial), con frecuentes incisos tomados de las filosofías orientales, que el de la psicología social o el de la pedagogía.

    La dirección experimental o humanística, usa una enorme y heterogénea gama de recursos, que tienen en común una meta básica: movilizar el potencial humano que, con fe optimista en el hombre, supone almacenado en el interior de la persona, restituirle su integridad y favorecer el crecimiento. Todos esos instrumentos pretenden actuar mas sobre los factores emocionales de la persona que sobre los racionales.

    El facilitador de grupo tiende a convertirse en un compañero de viaje que acompaña durante una serie de experiencias que el sujeto y el grupo viven con él. Su participación s grande, y su implicación emocional estrecha.

    Todos estos instrumentos tienen en común el ser a la vez medio y fin. No son como en la primera orientación, unos métodos de aprender para otra ocasión, para la vida real. Sino experiencias concretas valiosas en si mismas, y cuya existencia se autojustifica ya en la realidad de la vida autentica que es la dinámica. Las ideas inspiradoras de la dinámica de grupos humanística son múltiples, y abracan un amplísimo campo. Desde la filosofia existencial europea hasta las filosofías orientales. La influencia de Maslow le ha proporcionado su fe en el individuo, y el considerarle como un ser en proceso que tiene capacidad de hacerse a si mismo. Y es Buber el que llama la atención sobre la importancia del encuentro con otras personas para que ese proceso de realización llegue a producirse verdaderamente.

    Detrás de estas formulaciones teóricas se esconde la convicción de que lo que proporciona “aprendizaje” es tener experiencias profundas e irrepetibles de la propia existencia. No el lento “toma y daca” de datos proporcionados pro los otros miembros del grupo, como decía la escuela de Bethel de la primera orientación. Podríamos decir que aprender es ir teniendo experiencias que nos hacen crecer y nos ayudan a ser personas.

    A modo de conclusión, diremos queas personas humanas nunca son manipulables como objetos, y que con ellas fracasan las formulas y las soluciones preestablecidas. Dinámica de grupos es un método de trabajo psicológico, y como tal, fruto de una relación. No solamente relación entre los participantes en el grupo, sino principalmente entre estos y el que lleva el grupo como moderador. Por eso este no puede quedar prendido en sus conocimientos hasta el punto de llegar a hacer que estos ahoguen su propia manera de ser y de reaccionar.

    Formarse para el trabajo de dinamizar grupos es sinónimo de entrar en contacto con la propia persona y aprender a usarla como instrumento. Es también aprender a planear actividades y decidir intervenciones acordes con la propia idiosincrasia. Pero también aprender a plantear actividades y decidir intervenciones que pongan en practica a las personales concepciones de lo que quiere decir ser persona, y de lo que cada uno cree que significa relación humana.

    Nadie que entra en contacto con otros es neutral. Pero solo el que hace de su falta de neutralidad una situación consciente y convierte su sistema de convicciones en una postura bien fundada, criticada y consistente, permitirá a los que reciben su ayuda y su guía la libertad de explorar con espontaneidad sus propias actitudes, opiniones y conductas y podrá crear las condiciones imprescindibles para que puedan aprender a aprender algo por si mismos y de los demás de ser personas en relación.