Dictadura de Primo de Rivera y crisis de la Monarquía

Historia de España Contemporánea. Siglo XX. Alfonso XIII. Régimen autoritario. Política económica y social

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Tema: La dictadura de Primo de Rivera y el hundimiento de la Monarquía. (1923-1930)

Después de los sucesos de 1917, España entró en una etapa revolucionaria durante la cual se consumó la descomposición del sistema canovista. Entre 1917 y 1923, se vivieron años de intenso malestar social, manifestado en huelgas (como la de Correos o “La Canadiense”) y en la violencia de las agitaciones del campesinado (especialmente el Andalucía) Los trabajadores se afiliaron a los sindicatos y se lograron en estos momentos algunas ventajas laborales, como: la jornada de 8 horas, salarios fijos, etc.; sin embargo, la Federación Patronal de Barcelona reaccionó estableciendo el cierre de empresas por quiebra económica.

La efervescencia del mundo obrero español tb se debió a la influencia de la Rev.Bolchevique triunfante en Rusia, aunque la afiliación a la III Internacional promovida por los soviéticos fue rechazada por la CNT, la UGT y el PSOE (de donde se formó por escisión el PCE en 1921) El ejemplo bolchevique intensificó la violencia y la acción del pistolerismo, siendo Barcelona la más afectada por estos acontecimientos. La dura represión llevada a cabo por el gobernador civil Martínez Anido y los asesinatos del abogado sindicalista Francisco Layret y del anarquista Salvador Seguí, complicaron más el problema.

El 8 de Marzo de 1921 unos anarquistas asesinaban al jefe de gobierno actual, Eduardo Dato, y en julio del mismo año se producía el Desastre de Annual en la guerra de Marruecos. Ambos sucesos conmovieron a la opinión pública, de forma que el general Primo de Rivera, desde Barcelona, no tuvo nada más que redactar un telegrama para dar el golpe de estado el 13 de septiembre de 1923.

El contexto internacional de esta época estuvo marcado por la crisis de las democracias liberales terminada la I Guerra Mundial, a las que se les acusó de culpables de la contienda. El estado liberal se vio atacado por el socialismo y el fascismo. El primero defendía la existencia de un estado fuerte regido por la dictadura del proletariado, y el fascismo un estado autoritario. Aunque solo triunfó en Italia y Alemania, el fascismo se extendió por casi toda Europa, inspirando dictaduras que adoptaron modelos parecidos: Primo de Rivera en España, Salazar en Portugal.

Tras el golpe del 13 de septiembre, Alfonso XIII encargó a Primo de Rivera que formara gobierno, constituyendo así un régimen autoritario: el dictador suprimió el sist.parlamentario, la constitución de 1876 y disolvió las Cortes, terminando así con el sistema inspirado por Canovas y Sagasta. La dictadura no fue mal recibida, tuvo el apoyo de la masa neutra, cansada ya del caos civil y político, del ejército y la Iglesia, del rey, y al manifestar Primo de Rivera que era una dictadura transitoria, algunos sectores como la burguesía catalana, los socialista y los republicanos de A.Lerroux tb le dieron su apoyo.

En la dictadura se distinguen dos fases: el Directorio Militar(1923-1925) y el Directorio Civil (1925-1930) La primera se caracteriza por la consecución de la paz social, el orden público y la ordenación de la admón..central, provincial y municipal y el fin de la guerra de Marruecos (gracias a la ayuda de Francia, que colaboró en el desembarco de Alhucemas en pleno dominio de las cabilas rifeñas lideradas por Abd-el-Krim. Tras estos logros Primo de Rivera decidió continuar con la dictadura, incluyendo en el gobierno algunos políticos civiles. Se forma así el Directorio Civil en el que se destacan las figuras de Calvo Sotelo y del conde de Guadalhorce. La decisión de continuar con el régimen despertó el rechazo y las críticas de muchos, como: Unamuno, que acabó exiliado en París.

La dictadura se justificó por sus realizaciones, ya que no contaba con soporte ideológico. A las ya citadas hay que añadir otras:

  • Creación de los Comités Paritarios, que estaba integrados por obreros y patronos para la regulación del empleo. Contaron con el apoyo del PSOE y del líder socialista Largo Caballero.

  • Política económica intervensionista para superar la crisis de la postguerra. Se aumentó la protección arancelaria y se fomentó la producción nacional con ayudas fiscales y crediticias. Todo ello provocó un incremento de la concentración económica y de los monopolios: se creó la CAMPSA como monopolio del petróleo.

  • Las industrias básicas como la siderúrgica, la química pesada y el cemento, aumentaron su producción. También se favoreció el incremento del turismo.

    Se emprendió tb una decidida política de obras públicas, creando una amplia red de carreteras, mejorando los ferrocarriles y abordando el problema del agua (Confederaciones y Plan Hidráulico)

    Esta política económica se vio favorecida por los felices años 20 en el contexto internacional, pero los enormes gastos (Exposición Universal de Barcelona y la Iberoamericana de Sevilla) aumentaron la deuda pública. De forma que cuando cambió el contexto internacional favorable, el capital extranjero invertido se retiró y la peseta se despreció, provocando una caída general de la economía.

  • Se creó un único partido, de influencia fascista, la Unión Patriótica y se intentó elaborar una nueva constitución, pero la imposibilidad de llevar a cabo ambos procesos fue unos de los mayores fracasos del dictador.

  • La caída de la dictadura

    La Depresión del 29 perjudicó a la economía española: empezaron a cerrar las empresas, apareció el paro, etc. Así surgieron numerosas críticas: los disgustos de los catalanistas por la política antirregionalista (plasmada en la supresión de la Mancomunidad), odio de los antiguos políticos, antipatías de los intelectuales, descontento de los militares por las reformas en el arma de Artillería y reticencias de Alfonso XIII por el particularismo del dictador, el cambio de opinión, fracaso en la elaboración de la nueva constitución y la imposibilidad del turnismo en el que entrara el partido socialista (F.Largo Caballero estaba a favor de esta idea pero Indalecio Prieto la rechazaba)

    Primo de Rivera se encontró solo ante la crisis y presentó la dimisión al rey el 30 de enero de 1930, y se exilió en París.

    Ante esta situación, Alfonso XIII encargó formar gobierno al viejo militar Dámaso Berenguer.

    Significado de la dictadura

    La originalidad del régimen está en que una dictadura pretendiera convertirse en un régimen estable y con fundamentos constitucionales propios, siguiendo el ejemplo del fascismo italiano (“dictaduras mediterráneas”)

    Se manifiesta tb como un régimen con fuerte tendencia centralista, apoyado en el ejército, favorable a la Iglesia Católica y apegado a los grandes terratenientes. En sus primeros años fue consentido por el socialismo, y atacado por el sindicalismo barcelonés, por los intelectuales y por los republicanos.

    Pero la dictadura no supo atraerse a amplios sectores de la vida nacional y no consiguió detener el proceso de deterioro político y social de la España de la época, lo que condujo a corto plazo al final de la Monarquía y, a largo plazo a la Guerra Civil de 1936.

    El hundimiento de la Monarquía de Alfonso XIII

    El fin de la dictadura primorriverista en 1930, va a ir seguido de la caída de la Monarquía y la proclamación de la II República el 14 de abril de 1931.

    La Monarquía había quedado muy debilitada tras el respaldo del rey a Primo de Rivera, al ser éste acusado de violar la Constitución de 1876 al disolver las Cortes y no convocar nuevas elecciones. A todo ello se unía el desprestigio de los viejos partidos dinásticos, la separación de algunos monárquicos como Sánchez Guerra y Alcalá Zamora, la oposición de republicanos, socialistas y la intelectualidad, la agudización del problema catalán y la mayor movilización obrera.

    Ante esta desoladora realidad, el Rey sólo contaba con el firme apoyo de la mayor parte del ejército.

    Gobierno de Dámaso Berenguer y el desarrollo de la oposición al régimen

    Tras la dimisión de Primo de Rivera, don Alfonso encarga formar gobierno a D.Berenguer: la Dictablanda, para establecer la normalidad constitucional sin hacer peligrar al rey. Berenguer inseguro, gobierna por decreto y posterga la convocatoria de elecciones a Cortes constituyentes durante un año, por lo que muchos políticos no ven otra solución que la implantación de un régimen republicano. Mientras tanto, crecía la agitación popular, especialmente la estudiantil (F.U.E) Los políticos republicanos, socialistas y catalanista firman en 1930 el Pacto de San Sebastián para terminar con la Monarquía.

    Casi al mismo tiempo se organizaba la Asociación Republicana Militar y los intelectuales se unían en una agrupación “Al servicio de la República”, que integraba a personas como Ortega y Gasset, Pérez de Ayala y Marañón.

    En el ámbito militar, se prepara para mediados de 1930, una conspiración antimonárquica mediante el viejo sistema del “pronunciamiento”, pero la anticipada sublevación de los capitanes Fermín Galán y A.García Hernández, iniciada en la guarnición de Jaca del 12 del mismo mes, fracasa por la precipitación y la falta de apoyo sindical. Tampoco tuvo éxito la insurrección del aeródromo de Cuatro Vientos. El fusilamiento de los capitanes sublevados en Jaca y el encarcelamiento del Comité Revolucionario en Madrid dotó a la República de mártires y héroes. Berenguer fue considerado un déspota y se vio obligado a dimitir en febrero de 1931.

    El gobierno del almirante Aznar y la caía de la Monarquía.

    Alfonso XIII encargó formar gobierno entonces al almirante Juan Bautista Aznar, que organizó un gobierno “de concentración” con personalidades de los viejos partidos dinásticos.

    Con la intención de dar sensación de libertad, pero sin exponerse al fracaso, se convocaron elecciones municipales, con el resultado favorable a los republicanos en las grandes ciudades, mientras que los monárquicos- que ganaron las elecciones- mantuvieron el predominio en las zonas rurales.

    El resultado de las elecciones fue interpretado por la sociedad como un triunfo de los republicanos. En Éibar y Barcelona se proclamó la República, mientras que en Madrid, el Comité Revolucionario era atacado por el director de la Guardia Civil José Sanjurjo, y se hacía cargo del poder. El Rey aconsejado por Romanones, cesó en sus funciones y salió hacia el exilio desde el puerto de Cartegena.

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