Dictadura de Francisco Franco

Historia contemporánea de España, siglo XX. Caudillo. Etapa militar. Régimen franquista. Fascismo. Movimento Nacional. Represión política. Control social e ideológico. Autarquía. Oposición y movimientos sociales. Decenio bisagra

  • Enviado por: Lutxi
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La Dictadura de Franco

Desde su triunfo en la Guerra Civil, Franco gobernó España hasta su muerte en 1975. Lo hizo de modo dictatorial sobre un país arruinado por tres años de guerra, que poco a poco fue recuperándose hasta alcanzar un notable desarrollo económico a partir de la década de años sesenta. Sin alterar su naturaleza autoritaria, el régimen franquista procuró adaptarse formalmente a los acontecimientos internacionales con el objetivo de conseguir el reconocimiento de las demás naciones y su propia estabilidad interior. En un contexto de mayor bienestar social, promovido por el milagro económico, creció la movilización popular en demanda de libertades, mientras que el régimen no ofrecía otra respuesta que el endurecimiento de su política agresiva. El franquismo se desmoronaba a medida que la vida de su fundador se extinguía.

Las Bases del Régimen Franquista

Franquismo es el nombre que recibe en la historia el régimen instaurado por el general franco. El régimen franquista fue una verdadera dictadura. Franco tuvo todos los poderes en su mano y los limito cuanto quiso.

Los ingredientes ideológicos

Francisco Franco nunca fue un falangista convencido. Pero la Falange le resultó de gran utilidad.

La falange tuvo durante el régimen algún representante entre los ministros de Franco, aunque jamás accederían a las carteras de mayor influencia.

Franco adoptó una mentalidad nacional católica radical lo que determinó su fundamentalismo religioso y su visión de sí mismo como hombre providencial elegido por Dios y para la salvación de España.

Un elemento militar. Él ejercito a cuyos oficiales asigno un papel relevante y cuya impronta se reflejaba en el autoritarismo del régimen. A los militares se les confiaron numerosos gobiernos civiles y la responsabilidad del orden público y llegaron a completar un conjunto de cuarenta ministros de entre los ciento catorce de los gabinetes de Franco. Esta militarización le basto con la policía armada y la Guardia Civil. La Falange tenían una sensibilidad centralista muy acusada. La republica contra la que se alzaron había accedido a las exigencias autonomistas de catalanes y vascos. El nacionalismo Español constituyó una parte esencial del ideario del régimen franquista y fue utilizado como formula popular movilizadora durante los años de aislamiento internacional.

El estado y la iglesia colaboraron con la afirmación del nacional catolicismo, una ideología que consideraba la fé católica consustancial al ser español. La teoría del nacional catolicismo con su sencillez intelectual. Favoreció su asimilación por las masas y se convirtió en el mejor instrumento de integración de las derechas. El régimen franquista aprovechó las ventajas de un nacional catolicismo que no ponía en peligro su control del poder, conectaba con el pueblo sencillo.

El franquismo fue capitalista, reunía los principios liberales sobre la propiedad y los controles sindicales laborales y políticos del fascismo.

El franquismo rechazó el sistema de partidos y estableció el de La Falange Española Tradicionalista y de las JONS, aunque de pertenencia no obligatoria más que para sus funcionarios. Implicaba que la representación política no la constituían los individuos sino las que se suponía que eran las unidades orgánicas de la sociedad mediante la designación y elección indirecta de los candidatos.

Las Bases sociales

El franquismo duro casi cuarenta años gracias a la obstinación política y a la resistencia física de su fundador. La represión y el ejercicio diario de la propaganda por todos los medios imaginables constituyeron a la larga duración del régimen franquista. Pero sin la existencia de importantes apoyos institucionales y sociales. Franco difícilmente hubiera podido sobrevivir a las presiones exteriores, la oposición política, las agitaciones estudiantiles o las protestas obreras y regionales. El generalísimo tuvo mucho mayor apoyo social, aunque no pudo contar con la adhesión activa de las minorías más preparadas. La Falange, iglesia, el ejercito y los monárquicos, fueron los pilares en el que el franquismo se apoyo.

Estado e Iglesia eran inseparables, de esta recibió desde sus comienzos la legitimidad moral que se necesitaba. Al abrigo del nacional catolicismo y de la consiguiente definición confesional del Estado, la iglesia española tuvo todo lo que cualquier otra institución pudiera desear : aceptable bienestar económico, poder social efectivo, estricto control de sus posibles enemigos, extraordinarias facilidades para la practica religiosa y la difusión de la doctrina. Esta a su vez se convirtió en un instrumento de la legitimación del Estado. Los militares dentro del gobierno alcanzó su punto culminante entre los años 1939 y 1945, siendo a partir de entonces progresivamente reemplazados en la alta administración del régimen por funcionarios adictos. La influencia del ejercito nunca desapareció, no dejo de tener al lado viejos compañeros como Carrero Blanco.

Siempre pudo contar con la fidelidad del Ejercito. Solo le causaron pequeños problemas, algunos de sus compañeros de la guerra civil, los generales monárquicos que en los primeros años de la posguerra pretendieron la restauración de la corona.

Los grupos sociales que habían apoyado la sublevación militar, grandes terratenientes, empresarios industriales, financieros, pequeñas burguesías provincianas y el campesino católico.

En los años sesenta, el crecimiento económico hizo surgir una clase media muy numerosa que aceptaba la falta de libertades políticas a cambio de un nivel aceptable de bienestar. Una nueva clase trabajadora indetificó su progreso con la actuación económica del franquismo eran los obreros apolíticos. Las pequeñas burguesías enriquecidas por el proteccionismo oficial de la industria de Cataluña y en el País Vasco, las generaciones de empresarios jóvenes y todos los colectivos que consiguieron promocionarse en el escalafón de la administración publica.

Las Leyes fundamentales

El generalísimo se opuso frontalmente a una constitución que recordase al periodo liberales.

Promulgo un conjunto de leyes complejas y a veces contradictorias que aparecían según las necesidades políticas del régimen de 1938, Franco decretó el Fuero del Trabajo, que articulaba las relaciones del mundo del trabajo y establecía los fundamentos sobre los que se organizaría la economía del nuevo estado. El sindicato único obligatorio, vertical, entregado a la falange.

La ley constitutiva de las Cortes fue promulgada en 1942, aconsejada por la evolución del conflicto europeo, que ya empezaba a decantarse a favor de las democracias occidentales. Con esta ley, el régimen convocaba al pueblo mediante la institución de una cámara representativa compuesta por mas de quinientos procuradores en Cortes, la mayoría de los cuales lo eran de oficio y cincuenta designados directamente por Franco.

Como Jerarquía del Sindicato o de la Falange, obispos.

En 1945 el Fuero de los Españoles, como otra operación de maquillaje del régimen ante las exigencias democráticas de los vencedores. Solo en apariencia era una declaración de derechos.

El mismo 1945 la Ley de Referéndum establecía que los españoles podían ser consultados individualmente en forma de plebiscito nacional, siempre por cesión de Franco y para someterles a cuestiones de estado.

En 1947 la Ley de Sucesión de Jefatura del Estado, fue sometida a referndum y aprobada en uno de los pucherazos de la historia del régimen por mas del 93% de los votantes. La ley declaraba a España “ reino” de acuerdo con su tradición monárquica. A franco se le confirmaba como jefe vitalicio del Estado y se le reservaba el derecho a nombrar sucesor.

En 1958 la Ley de Principios de Movimiento Nacional, suponía la incorporación institucional de la doctrina falangista y el reconocimiento de Falange Española Tradicionalista como único partido.

En 1966 la Ley orgánica del Estado, introdujo algunas novedades funcionales como la separación de los cargos de Jefe del Estado y presidente del gobierno aunque este no cubrirá hasta 1973.

Muy penoso les resulto a los Españoles el Estado de indefensión e inseguridad jurídica al que los sometió el régimen a pesar de algunas de las afirmaciones de sus siete leyes fundamentales. Todos aquellos principios constitutivos de un Estado democrático como separación de poderes o vida judicial normalizada fueron ignorados por las leyes franquistas.

La existencia de tribunales de excepción, de las jurisdicciones especiales, rompía el principio de igualdad ante la ley y negaba el estado de Derecho, Una de las libertades más perseguidas por un tribunal de excepción , el Orden Publico, fue la de reunión, que, junto con la de expresión, se consideraba peligrosa y atentatoria contra la seguridad del Estado. Todas las reuniones publicas necesitaban autorización oficial, excepto las de menos de veinte personas.

La posguerra, los años cuarenta

El final de la guerra no trajo la paz a los españoles, sino que fue la aplicación a lo largo de treinta y seis años de lo que el propio régimen llamaba la “victoria”

La represión política

Millones de personas se vieron obligadas a cambiar bruscamente su comportamiento e ideas conforme a la exigencias políticas y sociales del nuevo estado. Otras fueron ejecutadas.

Los exiliados tuvieron que adaptarse a los países de acogida en situaciones especialmente dramáticas y con la guerra mundial, los miembros de los partidos políticos derrotados que optaron por quedarse en España sufrieron duras penas de cárcel y una continúa marginación social. La jerarquía eclesiástica eligió muchas veces el silencio o la justificación de los excesos pretextando un bien mayor.

El control social e ideológico: censura, educación y propaganda

Universidades, institutos y en particular el cuerpo de maestros nacionales, fueron victimas de implacables procesos de depuración. Los intelectuales abandonaron el país. La represión política y social fue con el hambre la primera en aparecer en la escena de la posguerra.

Las relaciones exteriores

La vinculación al Eje(1939-1945)

España salió de la Guerra Civil comprometida con las potencias fascistas. Abandonó la sociedad de Naciones y firmo con Hitler el tratado de amistad de Germano-Español. En el envío de la División azul al frente ruso y la aportación de suministros y apoyo logístico a Alemania y su ejercito. España permaneció al margen de la Segunda Guerra Mundial, debido a su situación de ruina y debilidad y también por la lentitud con que Franco tomaba sus decisiones. Fueron bastantes los momentos en que el dictador pareció resuelto a intervenir. Declarada la guerra, el régimen proclamó su neutralidad, luego, ante el rápido avance de Hitler, cambió su posición por la de no beligerancia, para volver finalmente a su primera declaración , pero siempre manifestándose amigo de Alemania e Italia. En la frontera de Hendaya, Franco y Hitler tuvieron una entrevista en la que ambos dictadores no llegaron a un acuerdo sobre las contrapartidas exigidas por España para participar en la Guerra. Hasta Octubre de 1942, fecha en que se cambio el estatuto de no beligerancia por el de neutralidad en la guerra mundial.

Ramón Serrano Suñer nombrado ministro de Asuntos Exteriores, era el personaje clave de la vida política Española. La supeditación de España al Ideario del Eje. El cuñadísismo de franco cayo en 1942 cuando los estadounidenses ya habían entrado en la guerra y Franco buscaba mejorar sus relaciones con los aliados asignando la cartera de Exteriores al anglófilo.

El aislamiento Internacional ( 1945-1950)

Se produjo un acercamiento claro entre organismos militares de Estado nidos y el régimen de Franco, debido al interés de los primeros por contar con apoyos estratégicos en Canarias para sus operaciones en el Mediterráneo y el Norte de África. En acuerdos firmados el 2 de Diciembre de 1944 entre Franco y Estados Unidos se concedían a este país ciertos derechos comerciales y de navegación aérea en España, Marruecos e Ifni.

Derrotadas Alemania, el régimen buscaba maquillar su imagen con la eliminación de sus rasgos más declaradamente fascistas y la incorporación de personalidades del mundo católico oficial.

El nuevo orden internacional surgido del final de la guerra considerado enemigo al régimen español, que vivió los peores momentos de su historia tras el cierre de la frontera francesa y la resolución condenatoria de la ONU en diciembre de 1946, con la posterior retirada de embajadores de la casi totalidad de los países.

El acuerdo de la ONU significó un bloqueo diplomático y económico atenuado, los suministros de petróleo y la otros productos básicos nunca llegaron a paralizarse y la Argentina de Perón mitigó con sus continuos envíos de alimentos el hambre de millones de Españoles.

A pesar de haberse entregado a manos de los estadounidenses, que consideraban sobretodo las ventajas que podía reportajes el territorio español en sus planes militares frente a la URSS, el aislamiento internacional del régimen fue abrumador en los años cuarenta y parte de la década siguiente : ausencia de la ONU, retirada de embajadores en diciembre de 1946 e imposibilidad de acceder a los fondos del plan Marshall fueron las notas definitorias de aquella situación. Solamente ciertos acuerdos con algunos países árabes y latinoamericanos mantenían a España ligada a la diplomacia internacional.

Fue a finales de 1947 cuando comenzaron a advertirse cambios en la actitud de las Naciones Unidas respecto de España.

La política economica : la autarquía

Al acabar la guerra, España era un país arruinado en el que a la perdida de vidas humanas se añadía la destrucción enorme de bienes materiales. Las destrucciones eran importantes en las áreas urbanas bombardeadas, ciudades devastadas y centenares de pueblos arrasados. Las carreteras construidas durante la republica quedaron inservibles en numerosos y largos tramos. El tendido de ferrocarril y el parque ferroviario padecieron daños muy graves, mientras que las centrales eléctricas, dado su carácter estratégico , también sufrieron numerosos sabotajes de uno y otro bando. Sin embargo, los sectores agrícola y ganadero fueron los más afectados, a causa de la duración de la guerra y de la necesidad de abastecimiento de los frentes.

El obligado abandono de los mercados exteriores hizo que se perdieran en parte, atendidos por otros países, los más antiguos clientes de las frutas y vinos españoles.

Menor deterioro tuvo el sector industrial, al lograr mantener casi intactas sus principales estructuras. Apenas si sufrieron daños las fabricas textiles catalanas, ni tampoco la industria pesada, cuyos desperfectos de ningún modo impidieron sus suministros al ejercito franquista, primero, y a la labor de reconstrucción del país, después. Las navieras fueron requisadas durante la guerra por ambos contendientes, algunos de los barcos de la más importante de todas, La Sota y Aznar bilbaína.

La casi totalidad de sus efectivos estaba ya en pleno funcionamiento. La financiación de la guerra supuso la autentica ruina de la hacienda publica, ya que las reservas de oro del banco de España republicano se habían empleado en el pago de los suministros soviético y el bando franquista, al carecer de ellas, se había endeudado con Italia y Alemania. A causa del desmedido aumento del gasto publico y del caos de la producción. La cotización de la peseta se redujo en un 50% respecto a 1936.

Un lento proceso de recuperación demográfica se puso en marcha al término de la contienda : aumentaron los matrimonios, subió la natalidad y decreció la mortandad a medida que los combatientes se reincorporaban a sus trabajos o a los nuevos que se crearon. Los años 1939-1942 fueron de hambre generalizada, que provocó un movimiento de ruralización, impulsado por las condiciones de inhabitabilidad de muchas ciudades. La batalla contra el hambre hizo ingerir variados residuos alimenticios que no fueron suficientes para evitar ciclos epidémicos graves de tuberculosis, tifus o disentería.

La decisión de repartir equitativamente los escasos alimentos disponibles de primera necesidad a precios razonables generó un mercado negro de tal envergadura que obligo al gobierno a amenazar a los especuladores. Fruto de la corrupción generalizada se propagó una red comercial paralela que negociaba a precios de mercado negro e imponía el estrapelo como forma de comprar, vender y subsistir.

A pesar de su voluntad de autosuficiencia. Los principales beneficiarios de la corrupción fueron los grupos adictos al régimen, los únicos que manejaban fondos públicos y tenían competencias mercantiles e industriales.

La industrialización de España, el gobierno creo un fuerte sector publico mediante la constitución en 1941 del Instituto Nacional de Industria que enseguida pondría en marcha fabricas.

Se nacionalizaban las comunicaciones telefónicas, el transporte aéreo y muchas explotaciones mineras.

Como en los años de Primo de Rivera, el estado impulsó las obras publicas, construyendo pantanos, saltos de agua o ferrocarriles que tuvieron efectos reactivadores en distintos sectores de la industria.

La apuesta del régimen por la industria la pago la agricultura, sector en el que hasta 1952 no se abordó ningún plan para resolver los problemas del campo. El intervensionismo estatal resultó aun más perjudicial que en la industria, cuyos precios bajo las presiones directas de los empresarios crecieron a un ritmo mayor que los del campo. La España agrícola que había ganado la guerra perdió la posguerra.

Con la política económica intervensionista y autárquica, casi no existió crecimiento en España durante toda la década de los años cuarenta.

La larga duración de esta política dejó su huella negativa en el sistema productivo español, caracterizado por sus altos costes, la fuerte especulación y una escasa competitividad.

El problema de la vivienda, muy grave en las zonas industrializadas, no sería afrontado por el gobierno hasta 1975, cuando puso en marcha un ministerio con tal fin.

La oposición política al franquismo

La evolución de la situación internacional tuvo su reflejo en la política interior, cuyas fuertes tensiones contribuyeron a consolidar el liderazgo de Franco. Fueron los falangistas duros, los monárquicos que vieron fracasar las aspiraciones de Don Juan de Borbón, hijo de Alfonso XIII, heredero de la Corona, que en su Manifiesto de Lausana, había ofrecido a los españoles la restauración de la monarquía.

El PSOE vacilaba entre mantener la reivindicación de restaurar la repúblicar o colaborar con los monárquicos antifranquistas. El gobierno republicano en el exilio seguía teniendo cierta influencia en las cancillerías de Occidente, en 1948 y Don Juan se había entrevistado con el dictador a fin de preparar la estancia y educación de su hijo en España.

El régimen pudo controlar los ataques de la oposición tanto la ofensiva diplomática del exilio republicano como las acciones del ejercito guerrillero, organizado por los comunistas y combatido con dureza por la Guardia Civil en los Pirineos.

En su deseo de aprovechar la situación de arrinconamiento internacional del régimen franquista, la oposición del exilio, sacó fuerzas para lanzar a la huelga a miles de trabajadors de las industrias vizcaínas en mayo de 1947, punto de partida del movimiento obrero de resistencia a Franco. Allí se estrenó la primera generación antifranquista : obreros.

Apertura y reconocimiento exterior. Los años cincuenta

El contexto de la guerra Fría

El comienzo de la guerra fría entre los vencedores de la guerra mundial abrió nuevas perspectivas para el régimen franquista y facilitó su reconocimiento.

Dado su fervor anticomunista consiguió ser aceptado como amigo por Estados Unidos y sus aliados y como una pieza clave en la estrategia de defensa occidental. A partir de 1948, con la reapertura de la frontera francesa, seguida de la firma de tratados comerciales con Francia e Inglaterra, se manifestó ya claramente un mayor clima internacional para el franquismo.

Aunque la comunidad de naciones democráticas, siguió sin aceptar la naturaleza autoritaria del franquismo, lo acogió en sus organismos internacionales. Pero para lograr este apoyo, Franco necesitaba la colaboración del Vaticanos y Estados Unidos a partir del concordato con el primero y acuerdos con el segundo.

Los acuerdos con Estados Unidos

Los acuerdos con Estados Unidos firmados en Septiembre de 1953. Este arreglo histórico con los estadounidenses no llegó a tiempo para que España entrará de lleno en el Plan Marshall y hubo que conformarse con algunas de sus migajas.

España y Estados Unidos establecían una política de defensa y ayuda económica en la que lo fundamental era la autorización concedida a este país para instalar sus bases militares, que podrían utilizarse en caso de ataque a Occidente por la URSS sin necesidad de permiso del Gobierno. La ayuda económica aunque resulto muy importante dada la precariedad de la economía española, fue mucho menos cuantiosa que la ofrecida a otros estados europeos. La llegada de leche en polvo, queso, aceite de soja o mantequilla fue utilizada para suprimir el racionamiento y desmontar el mercado negro estabilizando los precios por primera vez desde la guerra. La mayor rentabilidad de los acuerdos la obtuvo Franco al utilizarlos como prueba de reconocimiento internacional de su régimen, sin necesidad de que este renunciase a sus particularidades políticas, sindicales o religiosas.

El concordato

Viviendo ya a todos los efectos en un régimen concordatorío, la iglesia española recibía un nuevo impulso cuando en 1953, España y el Vaticano suscribían un concordato. El régimen hacía concesiones a la iglesia y a su vez recibía el espaldarazo definitivo en el mundo católico.

El estado favorecía a la santa Sede con la confirmación de la confesionalidad católica del régimen y con el fuero eclesiastico , según el cual los clerigos gozaban de jurisdiscción propia, se dotaba económicamente amplios derechos en el terreno de la enseñanza.

El gobierno se reservaba la facultad de intervenir en el nombramiento de los obispos.

Fue en el terreno de la enseñanza media donde la Iglesia, con sus abundantes y variados establecimientos, pudo desplegar una gran actividad de notable impacto social.

El rechazo de las doctrinas pedagógicas extranjeras, los recelos ante la libertad de pensamiento, una percepción obsesiva y negativa de disciplina constituian los pilares de la educación católica.

20 prelados se sentaron en la cámara por designación de Franco desde 1942 hasta 1969, la mayoría de ellos renunciaron a sus escaños.

La iglesia se benefició de la decisiva ayuda económica del estado.

Oposición y movimientos sociales

Paralelamente al reconocimiento internacional en 1955, el ingreso de España en la ONU, el régimen consiguió en esta decada una relativa estabilidad interna.

Cuatro formas principales de actuación : huelgas obreras, agitación universitaria, renacimiento de los nacionalismos, y la actividad de los exiliados, que cada vez tenía menor incidencia en la política interior de España. A finales de los años cincuenta, la oposición presentaría una imagen de efervescencia a la que el régimen respondió con una legislación represiva y unos efectivos policiales numerosos aunque torpes.

El movimiento obrero

Desde 1953 el movimiento obrero ensayó su estrategia de reivindicaciones, implicando en ella a sectores de la población, fueron boicots blandos, realizados por grupos ciudadanos. A partir de 1956 la economía española abogada por el modelo autárquico del franquismo, contribuía a crear dificultades al régimen, que no podía detener la inflación ni el descontento de los obreros, por la perdida de poder adquisitivo. Se organización huelgas en el País Vasco, Asturias y Cataluña, donde las reivindicaciones económicas prevalecían sobre las consignas meramente políticas. La respuesta del régimen sería doble : aumento de la represión y mayor flexibilidad en los salarios.

El partido comunista ( principal fuerza de la oposición en el interior) desarrolló su influencia en el mundo sindical a través de las Comisiones Obreras, fundada por trabajadores de distinta ideología.

El movimiento universitario

El católico Joaquín Ruiz-Gimenez intentó llevar a cabo cierta apertura en los medios intelectuales y universitarios y promovió una reforma en la enseñanza en la enseñanza secundaria que fue rechazada por los falangistas , que se enfrentaron con los estudiantes provocando diversos disturbios.

Después de una serie de desordenes en la calle y en la Universidad de Madrid, se produjo la primera gran crisis universitaria, reflejo de la tendencia entre Falange y los sectores católicos aperturistas, que Franco zanjó cesando a Ruiz Gimenez y al ministro del movimiento, Raimundo Fernando Cuesta.

Los sucesos de1956 los estudiantes universitarios, brazo activo del rechazo de la política franquista. Fruto de la labor de infiltración de Partido Comunista en las universidades, se multiplicaron las protestas contra el Sindicato Único Universitario en las que participaron numerosos estudiantes, recien bautizados en el antifranquismo y demócratas de diversas procedencia

Los nacionalismos

Los nacionalismos renacieron en Cataluña y en el País Vasco, hijos de los combatientes de la guerra.

En 1951-2 surge EKIN, jóvenes universitarios de familias nacionalistas, pero alejados del nacionalismo porque el PNV no actuaba con firmeza frente al franquismo. Esta organización no actuaba con firmeza frente al franquismo. Esta organización se declaraba aconfesional, en defensa del Euskera y reivindicaban la independencia. En 1959 EKIN se disuelve y fundan ETA. ETA se limitaba a pintadas y pequeños explosivos. Ante la represión por parte del gobierno tuvieron que exiliarse a Francia. Allí entraron en contacto con otros grupos nacionalistas radicales enmarcados en la lucha por la independencia de las colonias que empleaban la violencia para conseguir sus fines.

En 1965 ETA asume el máximo a su educación y la violencia directa. En Agosto de 1958 ETA cometió el primer atentado en Irún.

La apertura Económica. “El decenio bisagra”

Desde el comienzo de la década de los años cincuenta, la autarquía económica se hizo cada vez más insostenible y manifestaba graves muestras de descomposición. En 1951 se emprendió una tarea de revisión moderada del rígido intervensionismo comercial. La supresión del racionamiento establecía la libertad de precios, comercio y circulación de los productos alimenticios.

Los salarios seguían tasados, pero el aumento de la demanda industrial favoreció los ingresos adicionales por horas “extra” jornadas festivas trabajadas o vacaciones no disfrutadas.

La ayuda económica estadounidense que comenzaba a disponer de las materias primas a los suministros imprescindibles para mejorar su capacidad productivas. En 1950 se abrió un periodo de crecimiento industrial que no cesaría hasta 1974. España era predominantemente agrario.

En 1950 se trabajaba o se vivía de la tierra, los artículos agropecuarios seguían siendo fundamentales en la nomina exportadora, especialmente el aceite, los agrios y el vino. Duros competidores en los otros países mediterráneos.

El desarrolló del turismo fue el fenómeno social y económico más sorprendente y de gran repercusión en el conjunto español de los años cincuenta.

La extensión de las vacaciones laborales pagadas y el aumento del nivel de vida de los trabajadores europeos se unieron al deseo de viajar y conocer otros lugares , del que se benefician fundamentalmente los países del mediterráneo.

El fin del aislamiento político del régimen y su acercamiento progresivo a los países occidentales contribuyeron a incrementar el flujo turístico tradicional. Los ingresos obtenidos por gastos de estancia y consumo de esa gran masa de turistas fueron decisivos para lograr el equilibrio de la balanza de pagos. La oportuna devaluación de la peseta provocaría un incremento de inmediato mayores entradas de divisas turistas buscando sol barato.

Hacia 1957, el Estado Español estaba al borde de la bancarrota. La semiautarquía y la sindicación vertical asfixiaba la economía y Franco comprendió la necesidad de introducir cambios.

Nuevos ministros en economía y derecho administrativo , algunos de los cuales pertenecían al instituto secular católico. Opus Dei

El gobierno constituido por Franco en 1957 representó la liquidación de los ideales económicos de la Falange y el nacimiento de un grupo de políticos, los tecnócratas, modernos en lo económico y conservadores en lo político, cuya gestión inauguró una era de desarrollo en la historia del Franquismo. El régimen se decidía a liberalizar la economía española, poniéndola en línea con los países occidentales y ofreciendo oportunidades a las inversiones extranjeras que habían estado muy registradas para cumplir este objetivo.

Plan de estabilización llevo a España a una forzada austeridad, recortó el gasto público, restringió el crédito, congelo los salarios, limito las horas extras y devaluó la peseta. El plan ponía fin a muchos controles comerciales e industriales internos y favorecía las inversiones extranjeras, siendo en su conjunto la operación económica de mayor alcance por el Estado en el Periodo del 1936-1959.

En la reforma fiscal se abordó nuevas estimaciones tributarias y persecuciones del fraude, lo que aumentó los ingresos ordinarios del Estado. Al no embarcase en una verdadera reforma fiscal que afectaría a sus clientelas. El estado franquista se vio condenado a la pobreza y a mantener unos presupuestos austeros que impidieron modernizar las Fuerzas Armadas, el sistema educativo o las infraestructuras.

Los efectos fueron inmediatos, un alto coste, sobre todo en la clase asalariada, se privaba de un alto coste sobretodo en la clase asalariada, se privaba de las horas extraordinarias. La restricción de crédito a los negocios casi doblaba el desempleo. En el campo, una cosecha desastrosa aumento el paro rural y empujo a los labradores a abandonar la tierra.

La consecuencia fue que muchos españoles emigraron a las regiones industrializales de la periferia y otros buscaron trabajo en el extranjero. Para suavizar los efectos negativos de la politica estabilizadora. Estados Unidos, el fondo monetario internacional y la banca privada concedieron a España importantes ayudas.

Los vascos de Franco y la oposición

El apoyo del ejercito, la iglesia, el empresariado, parte de la clase media urbana y el campesinado proletario. La burguesía vasca no solo pudo recuperarse con el franquismo el poder perdido durante la republica, que consiguió, que el Estado contase con ella, llegando a tener en Madrid una representación muy superior a la que había alcanzado en otros periodos.

José María de Areilza, Javier de Ibarra, Pilar Careaga, eran personas con una alta preparación cultural de edad joven, con fidelidad personal a Franco mas que pertenencia alguna a una familia política.

Amplios sectores burgueses eran carlistas rurales.

El surgimiento de un clientelismo del régimen confusamente apolítico, pero con estrechas vinculaciones al mantenimiento del sistema. La pequeña burguesía, el empresariado medio, el funcionariado, los agricultores componían la textura social vasca del franquismo. Un mundo rural identificado con el catolicismo del régimen y una burguesía urbana, protagonista del desarrollismo franquista.

La posición le costo organizarse. La persecución política y social se centró en los partidos y agrupaciones pertenecientes al Frente Popular, sus miembros más notorios y de segunda fila fueron encausados y encarcelados. En 1940 fue la de mayor presión, y la actividad se centro en la acción guerrillera. La indiferencia, el temor y el apoyo masivo al régimen fracasaron los intentos de reconstruir una oposición, que dadas las circustancias no pasaba de testimonial.

Los partidos políticos trataron de organizarse según el numero de sus militares. Los republicanos quedaron inoperantes, los socialistas sufrieron la perdida de Besteiro y Largo Caballero, sufrieron más por las divisiones internas entre Negrín y Prieto, los comunistas mantuvieron la lucha a través del masquis y una pequeña y fracasada invasión por el valle de Arán. Los nacionalistas estrecharon relaciones con los norteamericanos al afirmarse en su anticomunismo. Los nacionalistas no consiguieron que la primera pontencia demócrata, no apoyara a la posición española para derrocar el régimen.

La apertura al mundo del régimen Franquista

El convenio con los EEUU en 1953 y la entrada en la ONU(1955), incentivaron los cambios económicos en España. El aumento del protagonismo de la clase obrera propició un auge de las décadas de 1969. La generalización de las protestas de un mayor numero de descontentos y de una exigencia más extendida de libertades políticas, hija de altos cargos del régimen.

En el País Vasco, la oposición interna estuvo relacionada con el exilio por su proximidad a Francia. Las primeras huelgas generales de 1947 y 1951 se extendieron por las empresas de la bilbaína y zonas de Guipúzcoa.

En los años setenta los jóvenes del interior se distanciaron del exilio, hubo una evolución del socialismo en estos años.

En 1947 en el congreso de Suresnes el sector histórico del PSOE fue marginado por los jóvenes del interior, pondrán a Felipe González en la secretaria general del PSOE y a Nicolas Redondo en la del UGT.

El nacionalismo vasco se realizará en el mismo periodo, el PNV es criticado por sus bases juveniles, las cuales forman ETA en 1959. en 1960 muere José Antonio Aguirre, en su exilio en Paris. El protagonismo de la oposición vasca pertenecerá a jóvenes de la burguesía nacionalista vasca, que mezclan nacionalismo con el mensaje revolucionario de las organizaciones del tercer mundo. Txabi Etxebarrieta, fue el principal teórico de la incipiente ET, introduciendo el leninismo en la organización terrorista que pasará a defender un socialismo nacionalista. El Jucio de Burgos 1970, 16 miembros de ETA darán a conocer la organización en el ámbito internacional y servirá para legitimar la violencia contra el régimen.

La iglesia tendrá una parte importante de la constitución de grupos de la oposición desde el entorno obrero de las parroquias populares. Las movilizaciones sociales de protesta estarán lideradas por dirigentes sindicales y políticos surgidos de los grupos obreros de Acción Catolica en la década de los sesenta. La intenta politización nacionalista de la Iglesia Vasca se dará a partir del Concicilio Vaticano II.

En 1960 firmarán un documento contra el franquismo, en 1968 un grupo se encerrará en el seminario de Derio, y en 1974 el Obispo de Bilbao defenderá públicamente el derecho del pueblo vasco a preservar su identidad. L iglesia será propagadora de la cultura vasca, y de la enseñanza del euskera.

La España del Desarrollo (1960-1972)

El franquismo inauguró una etapa de ideología desarrollista en la que la subida de la renta será el gran objetivo nacional.

Entre 1962 y 1975, tres planes de desarrollo, de 4 años cada uno, señalaban el cambio que España debía seguir para abandonar su reducto de subdesarrollo y meterse en el club de los privilegiados, como décima potencia industrial del mundo, el cerebro de todo ello fue Laureano Lopez Rodó, del Opus dei.

Los tecnócratas del gobierno : Ullastres, López Rodó, López Bravo, buscaban el crecimiento nacional. El pleno empleo, un mejor reparto de la renta, y una progresiva integración española en la economía mundial. Los planes de Desarrollo señalaban las direcciones de inversión preferentes y asignaban recursos ajustados a ellas.

Estimulaban la iniciativa privada con ventajas fiscales y crediticias y preveían la creación de polos desarrollo en 7ciudades : Burgos, Huelva, Vigo, A Coruña, Valladolid, Zaragoza y Sevilla,

Los cambios en la estructura económica

No todos los objetivos se alcanzaron,pero España tuvo en los años 60 una de las tasas de crecimiento más altas del mundo. La producción industrial aumentó entre 60/70 con una tasa anual del 10%

El del automóvil cuyo consumo masivo accedieron los españoles, fabricantes de coches, de los que destacaban SEAT, el 600. El bienestar creciente se reflejaba asimismo en la amplitud del sector de electrodomésticos.

La rápida industrialización de España exigió una cuantiosa importancia de bienes de equipo, pudo realizase gracias al continuo flujo de divisas procedentes del turismo y de los ahorros enviados por los emigrantes . Entre 60/70 un millón de trabajadores emigraron a través de los conductos legales, a Francia, Alemania y Suiza. La inversión del capital extranjero alemán y estadounidense, facilitó la compra de las materias primas necesarias, también aumentó el número de exportaciones, ofrecía buenas partidas de divisas, destinadas inmediatamente al desarrollo industrial.

Los principales beneficiarios fueron la banca y los grandes grupos industriales, alcanzaron una indudable hegemonía sobre los demás, consiguieron el apoyo del Estado con exenciones fiscales o formas privilegiados de financiación.

Los cambios sociales y culturales

Las desigualdades personales en la distribución de la renta, también el mal reparto regional de los logros de la economía, a comienzos de los años 70 un país desarrollado, pero mal desarrollado que reflejaba el fracaso de la política de descentralización industrial, planificada por el Gobierno.

Entre el 1960 y 1973, la parte del PIB correspondiente al País Vasco, Madrid, Cataluña, Baleares y Canarias creció hasta llegar a reperesentar el 46% mientras que las demás regiones se repartían el resto.

Las de mayor nivel de vida en 1955 : Guipúzcoa, Bizkaia, Barcelona, Madrid y Álava, conservaban su puesto en 1970. Las regiones menos agraciadas eran Ourense, Badajoz, Jaén, Cáceres, y Granada no conseguían abandonar la cola.

Como consecuencia de la mala planificación del Gobierno, surgieron algunos enclaves industriales en Valladolid, Vigo, Zaragoza o Burgo, mientras que las dos castillas, Aragón, Extremadura, Andalucía no habían logrado aún salir de su atraso.

La sociedad Española comezaba a cambiar rápidamente. Desde 1962 hasta 1973, 4millones de personas abandonaron sus pueblos de origen para irse a Europa, a regiones prosperas de España o a las capitales de provincias, el campo se despoblaba.

Reforzaron así la distribución cada vez más irregular de la población española. El desarrollo urbano de los núcleos industriales se hizo sin ningún respeto por la ecología . Un urbanismo incontrolado y especulativo estropeo el habitat ciudadano, creando problemas en el medio ambiente, que tendrá repercusiones en los años 70, el litoral mediterráneo quedo irreconocible.

La mejora de las carreteras facilitó los vínculos entre las tierras de España, pero no se modernizaron del todo las comunicaciones.

El turismo, la emigración, y el establecimiento de empresas multinacionales pusieron en contacto a los españoles con otras formas de vida y nuevos modos de comportamiento político y social.

La concepción cristiana y tradicional fue gradualmente reemplazada por una idea más materealista y basada en el placer, la permisividad y el consumismo. Las condiciones de empleo total y el desarrollo de la de la educación, el aumento de los salarios dieron origen a una sociedad basada en el bienestar y en más sintonía con las naciones socialdemócratas del mundo occidental.

La ley de Bases de la Seguridad Social, reemplazaba todo el entramado de seguros sociales existentes por un régimen de previsión total, en línea con el estado del bienestar desarrollado por la Europa Rica, después de la Segunda Guerra Mundial. Los españoles accederían a pensiones de jubilación, y extendiéndose la cobertura sanitaria completándose a inicios de los noventa.

El Gobierno no pudo impedir cierta apertura intelectual, como el nacimiento de publicaciones de carácter político dirigidas por democristianos. Las necesidades de la economía obligaron a reformar los planes de enseñanza para acercarla a toda la sociedad, esto contribuyó al aumento dela población alfabetizada y universitaria, por la Ley General de Educación de 1970.

TVE fue el principal instrumento de la cultura de evasión de los años del crecimiento industrial.

Los nuevos movimientos sociales y la oposición al régimen

Desde los años sesenta, al compás del desarrollo económico y cultural crecieron los deseos de cambio, manifestándose en su despliegue más amplio en la oposición que redoblaba sus acciones de protesta, implicando en ellas nuevos sectores de la población

La oposición “Moderada”

Tras un largo periodo de enfrentamientos en el exilio los partidos republicanos comenzaron a agruparse en torno al proyecto de unidad europea y establecieron contactos con fuerzas monárquicas y democristianas. En 1962, un centenar de delegados procedentes del interior y del exilio denunciaron en Munich, la naturaleza antidemocrática del régimen, en un momento en que este acababa de tramitar el ingreso de España en la CEE. El PCE había sido excluido de la reunión muniquesa por su obediencia soviética, pero ello no impediría que las autoridades franquistas buscaran contrarrestarla con acusaciones de manipulación marxista o contubernio comunista.

El protagonismo del PCE, movimiento obrero y universitario

El partido comunista, fue perseguido. El acoso a los comunistas alcanzó resonancia internacional con la ejecución en Madrid del dirigente Julián Grimau en 1963. La organización, dirigida por Dolores Ibarruri y Santiago Carillo inició el abandono del estalinismo a partir de 1956 y se oriento hacia el eurocomunismo “carrilista”

Los niveles de conflictividad fueron importantes a lo largo de los años 60, en cuatro sectores de la sociedad española: laboral, estudiantil, regional y eclesiástico.

Los conflictos en el mundo del trabajo aumentaban de año en año, por cuestiones fundamentalmente laboral, desde 1967 se observaba una progresiva politización del movimiento obrero, que emprendió acciones a favor de la libertad de huelga o creación de sindicatos. Barcelona, Madrid, País Vasco y Asturias fueron las zonas más conflictivas.

Como CCOO se convirtió en interlocutor en muchas empresas, al considerar que esta organización obtenía mejores resultados prácticos negociando con los representantes de los trabajadores que confiaban exclusivamente en la fuerza publica o en el sindicato vertical.

La incorporación a las aulas de un creciente número de profesores por meritos intelectuales, el régimen perdía poco a poco el control de la Universidad, cuya agitación no decreció hasta la muerte de Franco. A partir de 1964 casi ningún distrito universitario reconocía el SEU que fue sustituido por asambleas libres de alumnos que provocaron una notable radicalización de los conflictos.

Mayor tensión en 1965, cuando el Gobierno destituyó a varios prestigiosos catedráticos universitarios : Aranguren, Tierno Galvan, por apoyar las manifestaciones estudiantiles.

Los movimientos nacionalistas

Desarrollo económico, se reavivaron los movimientos nacionalistas catalanes y vascos y movimientos regionalistas en Galicia, Valencia, Canarias o Andalucia.

La izquierda hizo suya la causa nacionalista como una forma de lucha contra Franco.

Desde finales de los años Sesenta, ETA se convirtió en el principal problema del régimen y de España, al optar por la lucha armada y demostrar su notable capacidad de resistencia frente a las dimensiones internas y la represión.

En 1970 logró un notable éxito publicitario del Proceso de Burgos, que condenó a seis de sus militares a pena de muerte, acusados de asesinar a un policia. Franco se vio obligado a indultarlos ante las multitudinarias movilizaciones populares que tuvieron lugar durante las semanas del juicio. Las protestas contra el régimen incluía las jerarquías de la Iglesia, los intelectuales, La universidad, el mundo del trabajo, las clases medias y un sector de la burguesía que empezaba a creer que con Franco resultaba completamente imposible la modernización del Estado.

El alejamiento del nuevo clero

La Iglesia Española, que desde la clausura del Concilio Vaticano II en 1965 experimentó una rápida evolución. El clero joven y los católicos progresistas se enfrentaron a su jerarquía, a la que acusaban de franquistas y reclamaban el derecho de la Iglesia. A tomar partido contra la dictadura.

En 1968 la policía no tenía duda de la presencia de eclesiásticos al frente de movimientos de oposición al régimen ni la utilización de diversas dependencias de la Iglesia como infraestructura de acciones subversivas.

Una cárcel concordatoria especial para sacerdotes se inauguró en Zamora, previo acuerdo entre el gobierno español y el Vaticano. Un centenar de sacerdotes, en su mayoría vascos, acusados muchos de estos de colaborar con ETA.

El desgaste de las relaciones Iglesia y Estado desembocó en una desavenencia continua. El papa Pablo VI pidió a Franco que renunciase al privilegio de presentación de obispos, ante la negativa del general, endureció su actitud contraria al régimen, que no pudo hacer nada, para evitar que en 1971 en la Santa Sede se colocase en la diócesis de Madrid, al cardenal Tarancón, el hombre para dirigir la reorientación política de la Iglesia Española. Pocos meses más tarde, la Asamblea Conjunta de Obispos y Sacerdotes pedía perdón a la sociedad española por no haber sabido ser instrumento de reconciliación tras la Guerra Civil.

El inmovilismo del Régimen

Aparte de endurecer la represión, en franquismo trataría de neutralizar la agitación social, mediante manipulación de los medios de comunicación con el argumento de sus éxitos económicos y el respaldo internacional facilitado por EEUU, el régimen no admitía el menor cambio en su estrategia

Desde 1962 funcionaba además el Tribunal de Orden Público, que juzgaría a los obreros, profesionales y estudiantiles por sus opiniones políticas.

El ocaso del Franquismo (1969-1975)

La escalada de huelgas y conflictos manifestaba la progresiva inestabilidad del régimen, que se veía acentuada por el declive físico de Franco, y su mal de Parkinson. Alarmados por las manifestaciones, los sectores más duros del régimen consiguieron de Franco la declaración del Estado de Excepción de toda España, sobretodo en el País Vasco.

El franquismo no tenía respuesta política que ofrecer ante el aumento de la conflictividad y reaccionó con más represión.

El nombramiento de Juan Carlos como sucesor

En Junio de 1969 hizo que las cortes nombrasen al príncipe Juan Carlos su sucesor en la jefatura del Estado. Una vez que se hubo asegurado su compromiso de mantenimiento del régimen. La instauración de una nueva monarquía del movimiento.

Las contradicciones internas del régimen. El fin del Desarrollismo

La oposición ideológica de la Falange a la monarquía, había sido trabajada por los ministros tecnócratas en colaboración con viejos servidores del Jefe del Estado. Esta victoria de los hombres del Opus dei vino acompañada por un escándalo, explotado con habilidad por sus adversarios falangistas : el caso Matesa.

Franco no pudo ser más desfavorable para los adversarios del Opus dei, en octubre de 1969 se constituyó el gabinete, que pudo beneficiarse de una coyuntura económica excepcional hasta 1973-

Carrero Blanco, vicepresidente, el estado se debatía entre el aperturismo y el inmovilismo, personalidades como Ruiz Gímenez o Jose María de Areilza, habían roto con el franquismo, exigían la evolución del régimen, hacia formas más liberales. La ultraderecha del régimen compuesta de militares tradicionalistas católicos derecha del régimen , compuesta por militares tradicionalistas, católicos conservadores o viejos falangistas, se atrincheraban en el inmovilismo considerando un proceso de cambio acabaría por destruir el franquismo.

Carrero Blanco tomo las riendas del poder, con dos objetivos : mantener la unidad de las fuerzas franquistas, e impedir el crecimiento de la oposición democrática.

Un paso importante fue cuando el dictador renunció a sus funciones de Jefe de Gobierno y las traspaso a Carrero Blanco. Su mandato debía ser como mínimo de cinco años, su presencia podía serle impuesta al futuro rey, caso de producirse antes del fallecimiento del general.

El nuevo gobierno de Carrero Blanco tenía como objetivo sofocar las reformas y aplastar a la oposición. Era un gabinete duro, Carlos Arias, Torcuato Fernández y Miranda, ascendido a vicepresidente de Gobierno.

La existencia de una apertura que debía pasar por la legalización de las asociaciones políticas y el mantenimiento del orden publico. Su respuesta fue la de frenar el asociacionismo, por miedo a que derivase en partidos políticos, e intensificar la represión.

La política represiva del gobierno, tuvo ocasión de manifestarse en la preparación del Proceso 1001 contra 10 miembros de CCOO, acusados por asociación lícita. El juicio estaba destinado a demostrar la la decidida voluntad del régimen de acabar con los sindicatos clandestinos. Poco antes de abrirse la sesión en el tribunal de Orden Publico.

El 20 de Diciembre de 1973, Carrero Blanco caía muerto, victima de ETA. El control policial ensalzado por el régimen , fallaba en el centro de Madrid por Obra de una organización terrorista que contaba con solo unos centenares de miembros y que ese año había hostigado permanentemente a las fuerzas armadas.

Los movimientos de oposición

El régimen consiguió salir airosamente de la crisis inmediata a la muerte de Carrero, gracias a la habilidad del presidente del Gobierno en funciones, Fernández Miranda y a la ausencia de disturbios graves.

La elección del sucesor de Carrero Blanco constituye la última decisión política importante de Franco, en la que influyó su entorno familiar.

Constituido en enero de 1974, el gobierno de Arias Navarro fue el primero en la que la influencia de elementos civiles era mayor que la de los militares. La desaparición de los miembros del Opus Dei y sus simpatizantes.

Enfermo Franco y desaparecido Carrero Blanco, se manifestaba abiertamente las contradicciones existentes dentro del régimen y las rivalidades entre las familias políticas, que hasta entonces la autoridad del caudillo había conseguido amortiguar. El gobierno de Arias parecía orientarse a la apertura, sorprendiendo a la clase política con numerosas promesas. “ el espíritu del 12 de Febrero” de reforma gradual del régimen. La liberación de la prensa, provocó abundantes artículos sobre el futuro democrático de España.

Se manifestó la otra cara del aperturismo prometido cuando fueron ejecutados un anarquista y un delincuente común y tropezó Arias Navarro con la Iglesia, a la que se enfrentó sin contemplaciones después de que el obispo de Bilbao, Añoveros, se responsabilizara de una homilía leída en las parroquias de lengua e identidad vasca.

Toda la oposición antifranquista , creyente o no, vibro con el documento por lo que tenía de denuncia del régimen; negándose a abandonar su sede como pretendía el Gobierno y amenazando con la excomunión a quien utilizará la fuerza contra un obispo.

Nunca en la historia del franquismo, la Iglesia y el Estado habían protagonizado una confrontación tan fuerte.

Para complicar aun más la situación, empezaban a acusarse los primeros sintomas de la crisis mundial provocada por el alza del coste del petroleo y el indice de precios al consumo se disparo hasta suponer un 17% de incremento sobre el año precedente reduciendo el salario real.

Las huelgas y protestas obreras dejaron de ser noticia por su asiduidad, en todos los sectores de las provincias españolas. En un contexto general de crisis económica, la conflictividad laboral, muy intensa en 1974, y la incertidumbre política eran factores de riesgo que amenazaban las inversiones extranjeras que habían empujado el desarrollo español desde los años cincuenta

La UMD y la influencia de la revolución portuguesa

Una evolución incruenta protagonizada por los militares insatisfechos con la solución continuista dada el régimen portugués por el sucesor de Salazar sustitía el 25 de Abril de 1974, el sistema político del país vecino e introducía un proceso de libertades que despertaría expectativas de cambio en España.

Influidos por el ejemplo de los militares portugueses de la “revolución de los claveles” ochenta oficiales del ejercito español se constituyeron en asamblea y crearon en diciembre de 1974 la Unión militar democrática, también con el objetivo de la ruptura democrática.

Alianzas contra la dictadura

Como consecuencia de la enfermedad de Franco se multiplico la actividad política.

El partido comunista de España desarrolló en los últimos meses del franquismo una movilización especialmente intensa de 1974 celebró en Ginebra uno de sus actos públicos con la emigración española. Se reiteró su voluntad de ir hacia la ruptura democrática mediante una gran alianza de fuerzas políticas y sociales.

La Junta democrática(con monárquicos, grupos socialistas) Su programa de 12 puntos, preconizaba el establecimiento de un régimen democrático similar a los de Europa Occidental. El PSOE con la Plataforma de Convergencia Democrática creada en Junio de 1975, tenía escasa implantación sindical y social. Sin embargo si tenían prestigio histórico y sus relaciones internacionales lo convertía en una fuerza política decisiva.

El fracaso del aperturismo de Arias Navarro

Fortalecido por el frcaso del Gobierno en restablecer el orden público ( un atentado de ETA mató a doce personas en una cafetería madrileña) el búnker del régimen obligó a Arias Navarro, en octubre de 1974, a echar marcha atrás en sus promesas de apertura y a cesar al ministro de Información Pio Cabanillas.

Los síntomas de descomposición y desbandada eran alarmantes en las filas del régimen. Aprobado en Diciembre un nuevo Estatuto de Asociaciones políticas, a pesar de encontrar fuerte oposición entre los más acerrimos defensores del modelo de partido único, era insuficiente para una sociedad que reclamaba desde muchos lados su equiparación política con la Europa de su entorno. A medida que el refugio entraba en su recta final, toda la oposición antifranquista, incluidos amplios sectores de la Iglesia, redoblaba sus manifestaciones a favor del reconocimiento de los derechos de la persona y la singularidad histórica y cultural de algunas regiones y exigía la amnistia de los presos políticos.

La muerte de Franco

El desmoronamiento del orden franquista acompañó a los últimos meses de vida del dictador. La primacia de la acción terrorista la seguía manteniendo ETA, pero también se mostraba activo el FRAP, grupo escindido del movimiento comunista, y afloraba distintas agrupaciones de extrema derecha decididas a implantar el terror.

El gobierno endureció la represión con un decreto-rey que preveía la pena de muerte de los implicados en delitos de terrorismo. El 27 de Septiembre de 1975 no hubo indulto para dos activistas de ETA y tres del FRAP que fueron ejecutados, en medio de una gran protesta internacional, tras responsabilizarlos del asesinato de varios policías. Trece países retiraron momentáneamente sus embajadores de Madrid, colocando al franquismo en una situación de aislamiento político y moral, como no había vivido desde finales de los años cuarenta. Los seguidores del régimen volvieron a llenar la plaza de Orienta para manifestar su adhesión al Caudillo, que en su última aparición publica no hizo sino repetir sus viejos mensajes y obsesiones sobre la responsabilidad de la masonería y el marxismo de las desgracias de España.

La debilidad final del régimen de Franco y su misma enfermedad fueron aprovechadas por Asan H para montar la marcha verde : varios cientos de miles de marroquíes desarmados se presentaron ante la frontera del Sahara el último reducto español por descolonizar , con el objeto de forzar su anexión- El gobierno de Arias Navarro, eludiendo sus compromisos favorables a la autodeterminación del territorio, lo abandonó atropelladamente y permitió su partición entre Marruecos y Mauritania.

Franco dejaba a su muerte, un país renovado, industrial y con grandes posibilidades de futuro, pero con las mismas limitaciones políticas que había padecido durante casi cuarenta años bajo su mandato. En los primeros pasos de una nueva crisis económica que sufrirían, con mayor rigor que la mayoría de los países europeos, los treinta y cinco millones y medio de españoles de 1975.

El 20 de Noviembre de 1975, Carlos Arias Navarro, jefe del gobierno, compadecía ante los medios de comunicación para informar a la nación de la muerte de Franco- A raíz de este acontecimiento, España se convertía en protagonista de un fenómeno poco habitual en la historia del mundo, una transición pacifica de la dictadura a la democrácia