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Diario de un poeta recién casado; Juan Ramón Jiménez

Literatura española contemporánea del siglo XX. Lírica y poesía. Estructura. Tema Principal. Simbolismo. Lenguaje y Estilo





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“Diario de un poeta recien casado” (1916)

  • Justificar la fórmula del “diario” o “libro de viajes”. Estructura.

  • Muchas veces se refirió Juan Ramón a Diario de un poeta reciencasado como el libro que quería escribir, como el libro que significaba una renovación total de su poesía. En 1953 le dijo a Ricardo Gullón: “Lo creo mi mejor libro”.

    Compuesto de verso y prosa viene a ser un auténtico diario personal y el poeta, pensativo, melancólico y solitario, se convierte en un ser que admira, emocionado y con sorpresa, todo cuanto contempla. El poeta va hacia su alma, pero ahora a través de lo que su sensibilidad y sus sentidos perciben fuera.

    El libro se abre con dos prólogos: El primero, fechado en Madrid, el 3 de septiembre de 1916, tiene un tono de autoridad y recoge los términos básicos que definen su poesía y lo que es su diario: “...Ni más nuevo al ir, ni más lejos: más hondo. Nunca más diferente, más alto siempre. La depuración constante de lo mismo”. El segundo prólogo Saludo del alba , es una versión en español de un texto en sanscrito, es el fragmento favorito de Zenobia (experta traductora de esa lengua) y recoge el tópico del “carpe diem”:“Cuida bien de este día”.

    Juan Ramón realiza, en 1916, un viaje en barco a Nueva York para contraer matrimonio con Zenobia Camprubí Aymar, una joven americana que había conocido en España cuatro años antes. El libro, Diario de un poeta reciencasado, nace de las notas de viaje que Juan Ramón salva del olvido, en las que recoge múltiples impresiones y sugerencias surgidas a lo largo de una travesía que -desde Madrid a Nueva York, en viaje de ida y vuelta- lo conduce a contraer matrimonio con Zenobia.

    El Diario estaba proyectado en cinco partes correspondientes al viaje, pero de regreso a España, J.R.añadió una sexta parte, describiendo recuerdos de la travesía por mar y lugares y escenas de los Estados Unidos. El dilema de personalidad se limita a las cinco primeras partes. porque la parte final fue escrita en España después del viaje.

  • “Hacia el mar” (I-XXVI) Etapa de Madrid, a su Moguer natal (en la provincia de Huelva), Sevilla y de allí a Cádiz hasta el momento de embarcar.

  • “El amor en el mar” (XXVII-LVI) El viaje por mar a la ida. De Cádiz a Nueva York.

  • “América del Este” (LVII-CLVI) La estancia en Estados Unidos, de febrero a Junio de 1916.(donde se casa el 2 de marzo y pasa gran parte de su tiempo)

  • “Mar de retorno o mar de vuelta” (CLVII-CXCVII) El mar de nuevo junto a Zenobia, en el buque “Montevideo”.

  • “España” (CXCVVIII-CCXVII) El reencuentro con Andalucía, al regreso. (Regresa a Madrid pasando otra vez por Cádiz y por Moguer)

  • “Recuerdos de América del Noreste, escritos en España”.

  • Es una obra, por tanto, emparentada con los libros de viajes, ya que su estructura responde al esquema de un cuaderno o libro de notas de viaje, en el que el autor apunta día a día lo sentido, lo que va viendo y viviendo. Así se puede apreciar en las 5 partes en que se divide la obra: una trayectoria idéntica de ida-estancia-vuelta.

    Pero también conecta con la literatura confesional de los “diarios”, un género auge en la España de aquel tiempo. El carácter de diario se anuncia con precisiones de fecha, lugar y, a veces, hora del día, a la cabeza de cada poema. El hilo conductor del diario es el puramente cronológico, el que va imponiendo el ritmo del paso del tiempo día tras día. El Diario fue escrito entre enero y julio de 1916.

    Al fundirse los dos géneros, la perspectiva que se nos presenta es la de un viaje interior. Es decir, es un continuo recorrido por el alma interior del poeta (sus experiencias íntimas, sus impresiones), un preguntarse por la realidad profunda de las cosas que se muestran ante sus ojos, “la realidad de su alma ante esas cosas”. (De ahí, precisamente, procede la dificultad que el lector encuentra para entender el libro).

    Hay, a lo largo de la obra, impresiones de viaje registradas desde el tren, el barco, la calle, la cama, y desde lo alto de los edificios y monumentos. Hay hermosos paisajes verdes y floridos de Andalucía, paisajes marinos de absoluta desolación, e impresionantes paisajes urbanos de Nueva York. Se expresa interés y emoción ante la belleza de los monumentos arquitectónicos: la Giralda de Sevilla, el obelisco de Washington, el Woolworth Building de Nueva York, que era el edificio más alto del mundo en aquella época. Se pintan paisajes líricos inspirados por la naturaleza (un árbol, una flor, un pájaro), en los campos de Moguer, o en los parques y cementerios de Nueva York. No falta tampoco ironía, locura, y crítica social provocada por las fealdades y pesadillas de la ciudad comercial. (etapa norteamericana)

    Hay poemas de amor y alegría, como también poemas de duda, miedo y angustia. Hay diálogos, conversaciones, monólogos interiores y visiones oníricas. También se pone de manifiesto la intensa vida social cultural de Juan Ramón y Zenobia con sus visitas a museos, centros culturales, bibliotecas, y asistencia a teatros, conciertos y recitales, visitas a casas de grandes escritores - Mark Twain, Edgar Allan Poe, Walt Whitman-. Esto se concreta en referencias literarias, referencias a pinturas; nombres, citas, versos, y traducciones de poemas de escritores ingleses y norteamericanos a los que admira; poemas escritos en homenaje a sus distinguidos colegas y amigos. También se incorporan trozos de poesía española medieval, romances populares, versos de Rubén Darío. Transcripciones de anuncios comerciales y anuncios de la iglesia protestante.

    Pero no hay duda de que el Diario es una obra excepcional:

    • autobiografía lírica escrita en forma de diario,

    • viaje de novio y reciencasado que recorre la España de centro y sur, el Atlántico norte y la América del Este,

    • gran poema en verso y prosa que canta y cuenta la experiencia de Nueva York,

    • gran aventura de amor “por tierra, mar y cielo”. Los poemas están inspirados por el ritmo de estos medios de locomoción: tren, barco .

    • El libro marca el comienzo del simbolismo moderno en la poesía española.

    • Un libro de gran unidad, ya que cada una de las cinco partes depende vitalmente de las demás.

    • Todos los poemas están interrelacionados y giran en torno a un solo tema central.

    • Hay un vocabulario recurrente y hay una recurrencia de imágenes.

    La obra aparece en 1917, en su primera edición, y aunque en muchas ocasiones J.R.J. había mostrado su intención de retocarla, como solía hacer con casi todas sus obras, la segunda edición no aparece hasta 1948, en Buenos Aires, con una sola variante importante: el título, que ahora es Diario de poeta y mar. A partir de 1955 aparecen nuevas ediciones, en las que recobra de nuevo el título original, Diario de un poeta reciencasado.

  • Tema principal del Diario.

    • El tema del Mar. El Diario es el descubrimiento y la lucha del MAR, del AMOR y del

    CIELO”. De hecho, tres partes del libro ( I , II y IV ) llevan en su título el nombre de esta realidad.

    En un trabajo titulado “A Luis Cernuda” (1943), J. Ramón destaca especialmente la influencia del contacto con el mar. “El oleaje, la comunicación de cielo y mar. la nube, les dio a mi sentimiento y a mi pensamiento libres mi verso desnudo”. Y es que el movimiento del mar es con el que más se ha compenetrado el poeta

    En 1953, vuelve a insistir en la importancia de la presencia del mar, del contacto con el mar, en la gestación de su libro: “El libro está suscitado por el mar y nació con el movimiento del barco que me traía a América. En él usé por primera vez el verso libre: éste vino con el oleaje, con el no sentirme irme, bien asentado”.

    El ritmo del diario sugiere el “oleaje” del mar, la oscilación entre las fuerzas opuestas: las de madre, nido, tierra natal, la inmadurez. la niñez (sueño) o las de amor, la madurez (amanecer) Al final triunfa el amanecer. (Poema CLI Ausencia de un día; pág.217).

    • El tema central del libro es el de un amor adulto que lucha por realizarse. De ahí que

    escoja “el diario íntimo” como forma de expresión más adecuada para expresar ese dilema de la personalidad, su crisis personal. ( Ver Poema CXCI Todo; pág.253) Poema clave que anuncia en tono triunfante que “la locura” (males u obsesiones infantiles) del poeta ha sido curada por el mar y por el amor, expresados con pasión y entusiasmo, representan el nuevo mundo del adulto. El mundo infantil ha sido reemplazado por el mundo adulto.

    Éste es el conflicto íntimo fundamental del libro y todos los poemas están interrelacionados y giran en torno a él: la lucha constante entre el apego del niño a tierra y el cielo de su temprana existencia, es decir, el miedo infantil a dejar el nido (Poema XIII, Moguer; pág.110) y el impulso hacia el amor, la madurez del adulto y la liberación del pasado. El choque entre estas dos fuerzas origina la lucha personal que tiene lugar en el alma del poeta. El temor infantil de no ser capaz de superar su dependencia del nido es excesivo y explica “los males infantiles” que parecen obstaculizar un amor maduro, (Poema XXXVIII, Sol en el camarote; pág.128).

  • El simbolismo.

  • Hay un vocabulario recurrente de “verdad” y “mentira” en poemas de la parte III y IV (124, 129, 161, 186) que expresa el profundo problema personal del poeta que parece resolverse al final de la IV parte, en el poema 191, “TODO”, dirigido al mar y al amor. Hay una recurrencia de imágenes - la figura del niño, las escenas del cementerio, la imagen del barco, las escenas nocturnas de luna y estrellas, la oposición sueño / amanecer.

    En cualquier caso, el conflicto interior del poeta, su estado de ánimo, la condición de su alma poética, se concreta en dos campos simbólicos:

    1) Uno expresa el apego a Moguer y a las obsesiones de su niñez: imágenes de la madre,

    el nido, el mar o el agua de la II parte, los niños, el suelo, los árboles, olivos y pinares ,el cementerio, los sueños, la tierra y el cielo, la Sombra (personificada), la noche, la luna, las estrellas, el crepúsculo, el alma y sus fantasías.

    Los males infantiles se perciben a través de la imagen simbólica y reiterada del niño (poemas 6,15,17,52,83,113,124,126,134,140,150 y188).

    El niño busca siempre refugio en la madre, a la que llega a comparar con un árbol viejo, bello y solitario. (Poema CIX,El árbol tranquilo;pág180)

    El valor simbólico del cementerio se desarrolla plenamente en cuatro poemas de la 3ª parte (LXXXII Cementerio; pág.166; XCIV Cementerio en Broadway;pág.173; CXXVIII Cementerio alegre;pág 197; y CXLCementerios;pág209). El poeta se siente atraído por los cementerios como refugios de paz y tranquilidad, lo contrario del vértigo y agitación de Nueva York.

    Emparentado con el significado simbólico del niño y del cementerio está el sueño y el soñar. La palabra “sueño” se emplea en todos los sentidos: puede referirse al acto físico de dormir; al acto de soñar; se da frecuentemente como ensueño o ilusión; y más significativamente, como duermevela; y finalmente como algo que se desea intensamente. Pero en cualquiera de sus acepciones, el tratamiento de “sueño” es un importante medio expresivo para la revelación del conflicto interior del poeta (tema central del Diario).

    2) Otro expresa el deseo de amor y del renacer (al mundo adulto): imágenes del mar de

    la 3ª parte, el barco, la mujer, el día, la primavera, la rosa, la aurora, el nacimiento, la luz, el amor.

    El tema del renacer (renacer del día, y renacer y despertar de los sueños, ilusiones y miedos del niño) viene expresado en términos de amanecer y sus sinónimos (poemas de la 1ª parte: La Mancha;Soñando;Amanecer dichoso;A una mujer;Amanecer;Duermevela; A una andaluza. )

    Con el tema del renacer está relacionada la primavera (la búsqueda del poeta por la primavera de su amor y madurez), a veces simboliza a la mujer, y otras veces al amor. (poemas de la 3ª parte:Primer día de primavera;Primavera;¡Viva la primavera!; Tarde de primavera). Juan Ramón se encuentra atrapado entre dos primaveras: la naturaleza en la que se complace desde su más tierna infancia y la primavera interior del amor, en la que podrá realizarse el hombre (Poema CXIX Serenata espiritual;pág.188)

    3) La nube, la tormenta, el viento, la niebla, las malas condiciones atmosféricas, reflejan el

    estado interior del alma del poeta y afectan a los dos campos de imágenes.

  • La figura del niño.

  • Es una imagen simbólica que expresa un doloroso dilema psicológico de la personalidad del poeta. El niño dentro del viajero, o lo que él llama “su corazón de niño”, constituye un obstáculo para la realización de su viaje a Nueva York y su amor con su novia. Dos poemas importantes, el 52 de la II parte y el 188 de la IV parte, ambos con el mismo título “Niño en el mar”.

    En el poema 52, sobre el fondo de un mar embravecido y turbulento “el mar que ruge iluminado un punto/ en su loco desorden”, el niño, se compara con una isla de tranquilidad, y sirve para calmar al alma-viajera en su angustia “el niño que habla dulce y tranquilo a mi lado... es como una isla...que sonríe...todo cariño y paz sus ojos negros el niño...me serena”. El niño crea un clima de serenidad y sosiego al poeta viajero para protegerle del mar y la tormenta, símbolos de su desorden mental.

    En el poema 188, después de los poemas ORO MíO y NOCTURNO, el alma se ha liberado. El corazón de niño ha sido dominado totalmente por el adulto. El niño ahora se muestra serio, distante, frío, y no se entiende con el nuevo adulto. Todos sus objetos infantiles “rosas del sueño, músicas tiernas, estrellas...” no despiertan interés en el protagonista, pero puede hacer llegar a la representación simbólica de su antiguo yo, una sonrisa de comprensión. “Soñando, le sonrío hasta el fin de mi sonrisa. Y el niño mira serio mi sonrisa”.

  • Campo léxico-asociativo principal: Moguer/Nueva York

  • Moguer (Hiperónimo: da nombre al campo. Nueva York

    Término de mayor extensión que reúne los semas

    comunes a todos los elementos del campo)

    - La vida rural, solitaria, tranquila y protegida. - Agitada vida de la gran metrópoli del mundo.

    - La vida familiar, con madre y hermanos. - Intensa vida social, con la familia de Zenobia

    y su extenso círculo de amigos.

    - Las cortas distancias. - Enormes distancias del Océano Atlántico y

    el continente de América.

    - Los pequeños paseos y caminatas con Platero. - Largos viajes en tren, barco, taxi, autobús,

    y metro.

    - La tierra y el cielo de Moguer. - Mar y el cielo del Atlántico y los rascacielos y

    subway de Nueva York.

    - Lo pequeño. - Grandes dimensiones y proporciones.

    - Los campos verdes y floridos. - Paisaje marino desolador. Desagradable

    paisaje urbano.

    - viejo mundo. - nuevo mundo.

    Buscar hipónimos de dicho campo semántico en los poemas: Palabras, de significado más restringido, incluido en el del Hiperónimo o tema del texto. Ej: niño-adulto; sueño-realidad; verdad-ilusión; nostalgia-malestar... (Ver símbolos)

    El campo asociativo de una palabra está formado por una red de asociaciones entre los significados de las palabras. Estas relaciones semánticas pueden ser por oposición, identidad, semejanza contigüidad, jerarquización,etc. Pueden formar parte del campo semántico tanto palabras de significado denotativo como términos más expresivos de sentido figurado o connotativo: simil o comparación expresiva, metáfora, símbolos, metonimia, eufemismo, disfemismo. Entre esas asociaciones entrarían los sinónimos, la gradación, la polisemia, la homonimia, la disemia, la antonimia, la antítesis o estructura antitética, la paradoja, ironía. Otras relaciones como las que se producen entre los miembros de una familia léxica. Y se da entre palabras de la misma categoría gramatical (sustantivos, adjetivos, verbos, adverbios),que se agrupan por distintos niveles del lenguaje: culto, coloquial, vulgar, jerga o argot, literario, científico,etc.; o están en relación sintagmática.

    El tema del mar. La actitud del poeta ante el mar: “mar de ida” y “mar de vuelta”.

    El mar de ida y el mar de vuelta es lo que justifica plenamente el Diario. Su propósito de anotar todo lo que iba sintiendo le lleva a escribir poemas angustiosos, magníficos, sobre el mar que veía y su propio sentimiento de temporalidad. Una angustia ante la muerte, una lucha interior diríase fuera de lugar, para quien, ilusionado, cruzaba el océano, dispuesto a casarse con quien realmente amaba, o para quien volvía luego feliz con ella.

    1ª parte: “HACIA EL MAR”

    Fechada entre el 17 y 29 de enero de 1916, representa la trayectoria de Madrid hasta Cádiz

    pasando por Moguer y Sevilla- en tren y en coche, puerto de embarque. Esta primera parte se abre con una serie de poemas que manifiestan el amor del viajero por su futura compañera.

    Pero muy pronto la alegría, la ternura y la inminencia de este amor deseado se ven contrariados. (Leer poema V, La Mancha, pág.104). Es la curiosa descripción de una estrella y el antiguo amor del alma por esa estrella. A medida que se aproxima el amanecer, la luz de la estrella se desvanece y la luz de la luna se difunde por la niebla. Todas estas imágenes - la estrella, la luna, los olivares de la madrugada, este campo viejo- simbolizan su apego a Moguer, el ámbito familiar de Andalucía, y a su mundo de niño. Llama la atención cómo el amor ha transformado la condición del alma, el yo poético - como si se despertase de un sueño, como un niño recién nacido- en conciencia y corazón; una conciencia y un corazón expectantes que expresan ilusión y temor, por el gran acontecimiento, su viaje y boda con Zenobia (Poema Soñando VI; pág 106). Una realidad invisible todavía sin nombre ni apellidos que se presiente detrás de todas las cosas. (Leer poema XII, Gracia,pág. 109)

    El fracaso del poeta en su amor por la estrella se transmite expresivamente con una metáfora marina: ¡cuánto tiempo náufrago de la luna”.

    Este poema contiene elementos claves: tierra (campo viejo, olivares de la madrugada)

    Cielo (estrella, luna)

    Amor (tu amor infinito)

    Poeta ( náufrago)

    La amada es exaltada por su gracia y castidad (Poema XI Primer almendro en flor; pág.108): la vista de un almendro en flor”tierna blancura casta”, le recuerda la poeta la “hermosura blanca” del alma de la amada. (Poema XVII Duermevela; pág). La imagina blanca y pura vestida de blanco en su traje de novia, recuerda el vestidito blanco de niña y el rizo fino de niña que ella le dio.

    J.R.J llega a Moguer el 21 de enero. Esta vuelta a su pueblo natal lo llenó de paz, disfrutó de nuevo de la blancura, la soledad y el descanso de este lugar, de un instante feliz (Poema XIV, Tarde en ninguna parte; pág.110).

    (Poema XIII, Moguer; pág.110). El apego a su Moguer natal se aprecia en imágenes simbólicas que se repiten a lo largo del Diario: Moguer, madre y hermanos, el nido limpio y cálido, sol, cementerio blanqueado, campo de viñas rojo, ¡Despertar santo!.

    Estar en Moguer acompañado por madre y hermanos, y querer morir en Moguer, “Aquí morir es sano” expresa el deseo y sentimiento del niño, que no quiere dejar el nido. Este apego al Moguer de su infancia diluye el amor del hombre por la mujer “Por un momento, el amor se hace lejano” y explica la tensión y el conflicto sicológico que constituyen el núcleo temático de la obra.

    (En el Poema XX “¡Dos Hermanas!”; pág.114) El miedo y la inseguridad le llevan a no poder realizar su amor. “Dos cables: madre, Novia: Moguer, Long Island; Flushing*; Naufragué, en tierra, en mar de amor” . *(Barrio donde residía Zenobia con su madre) Aquí el poeta señala claramente su dilema, su lucha interior entre niño y hombre, entre madre y novia, entre Moguer y Nueva York. El porqué de su naufragio es el hecho de que el poeta no quiere abandonar el mundo de paisajes y crepúsculos tan entrañables de su Moguer, el atardecer de Andalucía es su atardecer y encarna todas las cualidades de la mujer: madre, hermana, amante. (Poema XXI “Tren de todas las tardes”; pág115).

    (Poema XXV “La terrible amenaza”; pág 117) Sus obsesiones infantiles amenazan con ahogar su primavera, que se refiere metafóricamente al florecer de un nuevo amor. La terrible amenaza es esta: “Se caerá sin abrir la primavera”. El protagonista reconoce clara y dolorosamente que si la primavera de un amor humano se marchitase, su novia no sería la culpable. “Y no tendrá la culpa ella” El peota se refiere a sí mismo en tercera persona “verá bien con sus ojos negros, rojos de lágrimas secretas”, porque él es quien posee las secretas lágrimas de la duda y la ansiedad. Su novia es el alma sana de este amor “será su alma la más sana”, el alma enfermiza es la del poeta.

    El 27 de enero saldría de Moguer con rumbo a Cádiz para embarcarse hacia América.

    2ªparte: “EL AMOR EN EL MAR”

    De fecha 30 de enero a 11 de febrero, es el viaje por mar, un viaje que no fue agradable. Representa la reacción del poeta ante el océano, que le produce sensaciones orgánicas desagradables (XLII; pág.130).

    En esta 2ª parte la experiencia que el poeta tiene del mar intensifica las dudas sobre sí mismo porque se ve de nuevo en un mundo nuevo y extraño, lejos de su entrañable Andalucía. Incluso el cielo, ahora sobre el mar, es otro cielo más vacío e ilimitado, como el mar, desconocido para él; atrás queda el cielo familiar que parece haber sido olvidado. (Léanse los poemas titulados Cielo, págs. 121,125,131). Aunque el poeta se reconcilia finalmente con el cielo olvidado y lo redescubre (Leer poema XLIII Cielo; pág131:“Hoy te he mirado lentamente,/ y te has ido elevando hasta tu nombre”); sin embargo no puede aún establecer contacto afectivo con el mar, que es fundamentalmente distinto de su nido en el sur de España.

    Describe un mar sin vida, tan sumamente monótono que provoca un aburrimiento agobiante, un insoportable hastío, soledad, una especie de náusea a veces. Un mar que se presenta en imágenes que expresan desolación, ruina y esterilidad, porque el mar es una negación de vida, de amor, de primavera (Leer poemas XXX Monotonía, pág.121,123: XXIX Soledad;; ¡Estrellas!,pág.124; Los nubarrones tristes,pág.127 y Mar,pág130; LIV Llegada ideal;pág.137; XLV Hastío; pág.132).

    Siente nostalgia de su entrañable tierra, Andalucía. (Leer el poema XXV,Nocturno,pág.126). Aparecen los símbolos de su infancia- los olivares , la luna- . La tierra como si fuera “madre lejana, tierra dormida”, refleja el deseo del niño por el calor maternal y por la seguridad. Y la tierra como “tumba de vida eterna “ sugiere el mundo estático e intemporal de Moguer.

    (Poema “Sol en el camarote”;pág.128) El amor aparece concebido como una rosa, que tarda en florecer por culpa de “los males infantiles “Amor, rosa encendida , y bien tardaste en abrirte”. El conflicto interior se expresa en términos simbólicos de sol y agua “Sol y agua anduvieron luchando en ti”. El sol brinda las condiciones que favorecen y fortalecen el amor del poeta, mientras que el agua del mar, representa la negación del amor y de la primavera del poeta.

    En los días nublados de lluvia y tormenta, el mar le pareció tan aburrido y tonto como La Mancha (Poema XLVIII, Argamasilla del Mar; 135), y el barco “un oso maloliente (Poema LIV Llegada ideal; pág.137).

    La idea de un mar interior que ha de dominar, suscitará la imagen del barco y de la tormenta (Poema LII Niño en el mar; pág 136) .

    El propio poeta reconoce que el mar que tiene que domar es el mar que hay dentro de él, el mar de su imaginación (Leer Poema Menos, pág.129).

    Pero la lucha interior amenaza con el logro de su amor. (Leer poema ¡Sí!; pág.139) El impulso hacia el amor y su plena realización es señalado por la afirmación de la luz anunciándose desde el oeste en la dirección de su novia, que le está esperando en Nueva York y el ¡No! ,(poema pág132) viene del agua del mar del este,dirección Moguer. Negaciones que se hacen más intensas con la llegada de la oscuridad y de la noche. Lucha simbólica del sol y del agua.

    Mareado, hastiado, describió con dureza el incoloro paisaje marítimo: (Poema XXX Monotonía; pág.122)“el mar de olas de zinc y espumas de cal, nos sitia con su inmensa desolación”, “un mar gris y seco,... de zinc y yeso”. (Poema XLI Mar; pág. 130) “ mar...desorden sin fin, hierro incesante”. (Poema XLVIII Argamasilla del Mar; pág 135) “un espejo picado de la nada” “azogue sin cristal”.

    Sus propias sensaciones fueron descritas des mismo modo agrio, áspero, brusco. (Poema XLII Sensaciones desagradables;pág. 130). Sentía que le habían echado tiza en los ojos; el sol se volvió un agujero naranja”, el verde del mar ,”verdeuva”.

    La angustia le lleva a identificar al “mar” con la “Nada” y “la muerte”, su muerte. Siente temor, angustia ante la nada mirando el sombrío mar, (Leer poema XXXVII Los nubarrones tristes; pág127). Abundan los matices negativos, sin duda por la actitud espiritual del poeta, dominado por la incertidumbre de la promesa amorosa.

    El poeta llegó a Nueva York el 12 de febrero de 1916.

    3ª parte: “AMÉRICA DEL ESTE”

    Contiene las impresiones del poeta ante la avasalladora América del Norte, sobre todo Nueva York. De las cien composiciones de esta parte,44 están en verso y 56 están en prosa. Describe en prosa lo más exterior: túneles, paisajes fríos vistos desde la ventanilla del tren, un entierro, una casa colonial, las iglesias, los cementerios, los olores insoportables, las escaleras de incendios, la tormenta, los anuncios que no le dejan ver la luna, su paso de noche por la ciudad, sus amaneceres y sus atardeceres, los pueblos cercanos. El tema principal se diluye en una serie de apuntes irónicos y comentarios sobre la deshumanizada vida neoyorquina.

    El contenido de estos textos corresponde a lo que ve realmente el poeta y no hay distorsión de la realidad pese a su feliz estado de ánimo. En plena luna de miel, Juan Ramón pudo haber dotado al paisaje de elementos amables, pero las ciudades que él conoció entre febrero y abril de 1916 estaban cubiertas de nieve y desprovistas de todo verdor. “Blanco y negro, pero sin contraste. Blanco sucio y negro sucio...” El negro y el blanco son los colores predominantes de muchas descripciones. “Abajo, la nieve en todo, dejando fuera piedras y casas negras. Negros los árboles secos; negro el retrato de los cielos; negros los puentes...El humo y la nieve lo ennegrecen todo por igual...Todo es confuso, difuso, monótono, seco, frío y sucio a un tiempo, negro y blanco, es decir, negro sin hora ni contagio”. (Túnel ciudadano,LXV,pág.151)

    (Poema LXIX, De Boston a New York,pág.154) “El sol poniente, claro y frío, alumbra, entre los negros plátanos-tronco de hierro y hoja de cobre-..” “Finos álamos blancos en hilera infinita...””Calvas piedras negras en la nieve blanca. Calvos islotes de nieve blanca en la deshelada agua negra”. La nieve no está embellecida porque no es bella a la vista: “desierto de nieve malva”.

    Es la realidad del mundo contemporáneo en la ciudad de NuevaYok ante la que siente disgusto y repugnancia.

    Debido a la carencia de elementos naturales amables a los sentidos, en esta prosa juanramoniana irrumpen expresiones descriptivas nuevas, algunas caricaturescas con rasgos surrealistas:

    (Poema LXVII Fililí; pág.153) “Abriéndose sobre la nieve, la tarde, como una inmensa media naranja, lo gotea todo...”

    (Poema Iglesias LXXX; pág. “Las iglesias...acechan echadas - la puerta abierta de par en par y encendidos lo ojos-, como pequeños y mansos monstruos...”

    (Poema CXVI ¡Viva la primavera!; pág.186) “New York, el marimacho de las uñas sucias, despierta”

    (Poema CLVI Despedida sin adiós; pág. 222) “Salida dura y fría, sin dolor, como una uña que se cae, seca, de su carne; sin ilusión ni desilusión”.

    De todos los aspectos de Nueva York, aquel que le causa más aversión es la comercialización, Entre los anuncios luminosos del comercio, “anuncios mareantes de colorines sobre el cielo” (Poema CXI,Laluna,pág.182) El Cerdo, la Botella, el Escocés, la Fuente, el Libro,el Navío. Y los rascacielos de Manhattan, apenas puede vislumbrar el cielo, disfrutar de una hermosa puesta de sol al atardecer, y de noche se siente confuso por el gran espectáculo de figuras y luces artificiales. El poeta se ve obligado a preguntar al final, al mirar al cielo en busca de orientación: “¿Es la luna o un anuncio de la luna?”.

    Allí no solamente le faltan las vistas familiares y la belleza natural, sino que además se siente abrumado por los ruidos ensordecedores ( Poema CII,Tormenta; pág177) La velocidad de los medios de transporte, los tranvías, los taxis, los subterráneos, el alboroto y el desorden de las calles enormes con sus timbres, bocinas, silbatos, maquinas,etc.

    Los olores también son ofensivos, especialmente los olores a pobreza, hambre y miseria, ante los que muestra una dolorosa sensibilidad (Poema LXXXVIII,Pesadilla de olores,pág 169) Las proporciones de sufrimiento y del mal entre los pobres inmigrantes y minorías de Nueva York han alcanzado grados alarmantes de siniestra agresividad: “Es como si en un trust de malos olores, todos estos pobres que aquí viven - chinos, irlandeses, judíos, negros -, juntasen en su sueño miserable sus pesadillas de hambre, harapo ydesprecio, y ese sueño tomara vida y fuera verdigo dee esta ciudad mejor” . La aguda visión onírica proyecta una respuesta colectiva por parte de los pobres para luchar contra el comercio y el capitalismo con sus propias armas. Y no es seguro que la primavera pueda sobrevivir el efecto mortal de la noche de Nueva York, “este gran envenenador”, incluso bajo la protección de la policía. El mal de Nueva York está creando un infierno sin esperanza y sin redención.

    (Poema LXXXIX La negra y la rosa; pág 169) Es otra prosa narrativo descriptiva muy lírica, de gran calidad y belleza extraordinarias. En ella se observa una inocente negra pobre, dormida, en su asiento del tren, y que lleva, sujeta firmemente por el tallo, una rosa blanca en la mano. “Indefensa con el sueño, se sonríe, la rosa blanca en la mano negra”. Frente a los terribles venenos y malos olores del poema 88, se da paso a los buenos aromas y esencias, donde todo “ huele un punto a rosa blanca, a primavera mejor, a eternidad”... La miseria, el crimen y el infierno del poema anterior, se transforman en inocencia, belleza y renovación. Y el último juicio sobre Nueva York queda abierto. Esta representación de los negros en Nueva York es un claro anticipo del tema más ampliamente desarrollado posteriormente por Lorca en Poeta en Nueva York.

    Pero oculta también en estas dos espléndidas estampas “Pesadilla de olores” y “La negra y la rosa” se encuentra el estado anímico del poeta. En medio de tanta pobreza y miseria, de grupos minoritarios, de personas marginadas y pisoteadas en esta tremenda sociedad comercial sin corazón, hay una intensa y hermosa preocupación por la primavera, por la transformación de la realidad en otra mejor. El poeta es, en cierto sentido, un marginado como extranjero en un mundo nuevo y como reciencasado cogido entre dos mundos (niñez y madurez) que son incompatibles. Se identifica tan intensamente con esta humanidad marginada con necesidad de transformaciones, porque él también es un marginado en busca de su propia primavera y renovación.

    “Pesadilla de olores” comienza: ¡No! ¡No era el mar!...Pero ¡qué angustia! y termina: “¡Y ya pueden sonar, ligeros de ropa, los timbres de alarma de la desvelada primavera”!.con elementos naturales (mar y primavera) que simbolizan aspectos del dilema personal del poeta: nostalgia al separarse de su viejo mundo de Moguer, de sus recuerdos y sueños, lo que provoca angustia y malestar..

    Otra fuente de horror es la enormidad de los edificios de la ciudad de Nueva York. Que disminuyen el tamaño de todo. A veces dramatiza esta inmensidad con un detalle que refleja una diferencia cultural bastante clara: el tamaño de las iglesias. En España la iglesia domina totalmente al pueblo pequeño. Incluso en las grandes ciudades, la catedral eclipsa a sus alrededores. Sin embargo, en la ciudad neoyorquina, las iglesias, son iglesitas, “juguetes de un gran escaparate”. ( Poema LXXX,Iglesias, pág.163). Unos árboles que “fueron grandes en su niñez agreste, son pequeños, hoy que son viejos, entre los terribles rascacielos” (Poema LXXXII, Cementerio; pág.166).

    Este sentido de la proporción provoca en el poeta una sensación angustiosa de estar atrapado entre todo lo grande, de desorientación, creando en su conciencia el deseo de escapar.

    Nueva York no ha despertado nada humano en el poeta: ni calor, ni lazo humano, ni simpatía.

    Juan Ramón reacciona con disgusto ante un mundo totalmente extraño a las sensibilidades innatas de quien se sintió siempre tan profundamente arraigado en su pueblo natal, Moguer. No quiere nada de este nuevo mundo. Una vez que se encuentra fuera de Nueva York, de nuevo en el mar.

    A veces encontramos una actitud positiva y cierta simpatía por cierta tradición histórica y cultural, (Poema LXXVIII La casa colonial;pág.162), por las casas y las obras de las grandes figuras norteamericanas.

    De vez en cuando, encuentra lugares y momentos agradables que le permiten reestablecer el contacto saludable con la naturaleza. Frecuenta con gusto Washington Square, su plaza favorita cerca del hotel en Manhattan donde se alojó con Zenobia. (Poema CIX, El árbol tranquilo; pág. 180-181). El campo de New Jersey (Poema CXXIV Día de primavera en New Jersey; pág.193).

    Pero el lugar favorito del poeta, el que más paz y tranquilidad en contacto íntimo con la naturaleza le ofrece, es el cementerio (Poemas LXXXII Cementerio; pág.166; LXIV Cementerio en Broadway; pág.173; CXXVIII Cementerio alegre; pág.197; CXL Cementerios; pág.209).

    Lo que parece una exclamación de entusiasmo del poeta por Nueva York y que aparece al final del poema LXIX “De Boston a NeW York”; pág.154, “New York, maravillosa New York! ¡Presencia tuya olvido de todo1” es consecuencia de un estado de duermevela que le lleva a mezclar lugares de la Andalucía atlántica y la América del Este: “Nostalgia y frío fresco solo. Me despierto otra vez...¿Cádiz?...¡New London!...Huelva?...¿Me había dormido?Pero...¿Las once?¡Ya! ¡New York otra vez! Duro despertar frío y fuerte. Es más bien un sentido de alivio de que la imponente presencia de Nueva York le ha borrado por el momento un ataque de nostalgia y malestar.

    El malestar y la ansiedad se convierten claramente en crisis en (el poema CXXXIV Noche en Huntington”; pág.203) donde el poeta pasa una noche de mal tiempo, en la que la tormenta, la tempestad, el aguacero, el trueno son símbolos del tumulto interior del alma del poeta-viajero. Aquí aparece la visión del niño inocente, en compañía de su madre, que lo tranquiliza. “Y se derrama en el espanto, como un aceite ténue, calma de la tempestad, la voz inocente del niño, que le habla a la madre y al cielo”.

    Esa noche de sofocación, fiebre y pesadilla, de entrar y salir del sueño se expresa a la mañana siguiente (Parte III.- Alba; pág.204) con preguntas angustiosas sobre la llegada del amanecer y la primavera, que simbolizan de nuevo la crisis de transición de niño a dulto que está sufriendo el poeta y que queda aquí sin resolver.A pesar de que la primavera por estas fechas(o de Mayo) ya ha llegado en Nueva York, todavía no, para el poeta.

    Al final de esta tercera parte ( Poema CLIV Puerto; pág.220) el poeta no ha conseguido todavía la primavera de su nuevo amor. Llama la atención el lenguaje altamente simbólico del segundo párrafo: “De pronto, el barco de la noche, la Sombra de pie en la proa, viene de Oriente, majestuoso y raudo, a la ciudad ya casi sin luz. Y enun juego complicado y doliente de retirada, el ocaso le proyecta a la noche, con focos malvas y de oro, grises y rosados, una remota primavera, que ella (la noche) apaga, sin resistencia, sonriendo, en una semilucha tranquila y sin sangre... La Sombra aparece personificada y simboliza a Moguer, Sombra con mayúscula que viene con la noche a rescatar a su hijo de Nueva York y del amor.la noche apaga sin resistencia, la posibilidad para el poeta de un renacer en Nueva York.

    Con la primavera, las cosas mejores son comparadas con una mujer desnuda: (Poema Ocaso de entretiempo LVIII; pág.146) El paisaje es dulce como una mujer “que va a acostarse, un poco cansada, por la tarde”. (Poema LXII; Phisical culture;pág.150”) La joven primavera que se acerca es una mujer que va “en el taxi desnuda”. (Poema CXVI; ¡Viva la primavera!; pág.186) Por la mañana los rayos de sol que vienen en su ayuda sacan a la primavera “desnuda y chorreante” porque toda la noche ha estado “bañándose en la luna llena”; después aparece “desnuda y fuerte, en Washington Scquare”.

    En esta tercera parte aparecen poemas en los que expresa un breve desencanto con la realidad del amor consumado, desencanto natural considerando la enormidad de su ideal amoroso. Este sentimineto lo hallamos en el (Poema LXXV. Sí. Estas conmigo ¡ay!,pág.161)

    Pero este desencanto es breve. Juan Ramón deja a un lado lo ilusorio y se acoge a la realidad del amor: la amada verdadera es pobre en su desnudez; pero es su amada real, enaltecida en el (poema LXXVII Tus imágenes fueron,pág 162).La mujer por él imaginada “gala fácil de aquellos verdes campos” , esa mujer deseo, abstracta; Será entonces la mujer real, verdadera, la concreta: Zenobia. ”Tú,la tú de verdad/eres la que está aquí-pobre, desnuda,/ buena, mía-, a mi lado”.

    El poeta piensa en la amada el términos del alma y del cuerpo una vez poseída. En el (Poema LXVI Berceuse;pág.152). Se aprecia este sentimiento, el autor opta en el amor por la realidad de la entrega consciente: “No, dormida no eres / tú...No,no, ¡no te beso!. ...Infiel te fuera a ti si te besara/ a ti...”

    En otro poema a esa amada real,desnuda y sencilla, Juan Ramón anticipa que por ella ha de llegar al “ secreto del centro del mundo “ (XCII,Cuando, dormida tú,pág.172)

    En otro poema a la amada dormida, el poeta se afirma en su amor total y verdadero: (CXIX,Serenata espiritual, 188); “Ahora, que estás dormida,/ puedo, sólo, adorate..” Juan Ramón continúa atribuyendo a la mujer amada atributos de blancura y pureza: “¡Qué bien, ver la hermosura / que copia lo infinito/ en el blancor bendito/ de esta tu ausencia pura”.

    4ª parte: “ MAR DE RETORNO ”

    El verso aumenta y disminuye la prosa. De las cuarenta y un composiciones que la componen, 30 son poemas. El mar de regreso le pareció un aliado de su amor. Entonces le cantó al amor y al mar.

    El mar de la ida, es distinto al de retorno. El primero se asocia a los castos recuerdos de infancia y, pese a su furor, es enaltecido en ocasiones, como en el poema de la parte II (Poema LII “Niño en el mar”; pág. 136) en donde lo considera el camino hacia su felicidad, “Oh mar, mar verdadero; /por ti es por donde voy...al amor”; aquí es la sonrisa del niño la que calma y fortalece al poeta en su angustia “”El niño ...que sonríe,/ ...todo cariño y paz sus ojos negros/me serena”; pero en muchas composiciones de esa sección aparece el mar terrible. En contraste el (Poema CLXXXVIII Niño en el mar; pág. 250) de la parte IV, representa el rechazo final de las fantasías de la infancia, y es ahora el poeta quien sonríe e intenta dar seguridad al niño cuando se aparta de él “Le sonrío al pasar....me mira fijo,...al sonreír sereno que le doy”. Esta imagen , poeta y niño, como desdoblamiento del viajero, no vuelve a aparecer en el resto del Diario.

    J.R. describe sus colores cambiantes de acuerdo a la hora o a su estado violento o calmado, y le asigna a este mar un simbolismo que no depende de su apariencia sino de sus cualidades intrínsecas: de su plenitud, de su ardiente y frío dinamismo, de su eternidad. El mar es comparado con un árbol: “de pie siempre en ti mismo, árbol de olas,/ y sosteniendo en tu agua todo el cielo” (Poema Mar despierto, CLXXIII;pág. 236).

    El poeta da muestras de recobrar su intimidad con el mundo natural que le rodea. Da muestras de disfrutar de mayor serenidad de espíritu. (Poema Nostalgia CLVII ;pág 225). El viajero no ha participado todavía en su primavera de amor y madurez y busca refugio dentro de la mágica gruta que le protege.

    Observamos que en algunos poemas el mar es violento, borracho, salvaje, (Poema CLXIII, El Mar, pág). personificado como una enorme y ebria criatura, que parece resentirse de aquel intruso y le insulta y le espanta deliberadamente. A pesar de la agresividad y violencia del mar, su humanización frente al viajero es un signo positivo, refleja los primeros intentos del poeta para establecer contacto con fuerzas naturales y poderosas, en lugar de refugiarse en la tranquilidad de un cementerio o en la contemplación en sueños o desde la lejanía de las estrellas en la noche, en los paisajes de tierra y cielo tan queridos de su mundo infantil.

    (Poema CLLXVIII; Hoy eres tú, mar de retorno..,pág.231) El mar de su imaginación se concibe como un gigante negro (representa las dudas, miedos de la mente). Este mar-gigante, en su violencia, su borrachera su salvajismo, está rechazando la delicadeza del poeta, un contemplador enamorado de luna y estrellas.¡Oh mar, cielo rebelde/caído de los cielos!” . El mar, como Lucifer, es un ángel rebelde, gigante vencido, desterrado de los cielos. (PoemaCLXIV,pág.230) El poeta , como el mar, es también desterrado del cielo, se describe a sí mismo como “náufrago de la luna”.y tiene que aprender a vivir sobre la tierra. El mar salvaje lo perdona, y desea responder con un gesto de buena voluntad. Y como a San Cristóbal, se ve al gigante marino, prestando ayuda al poeta-viajero, cargando a cuestas su miedo y exponiéndolo al sol. El miedo aquí es el miedo del corazón de niño de enbfrentarse a este nuevo mundo de mar y amor; y el sol, como hemos visto, es la fuerza vital que favorece el florecimiento del amor. El mar y el sol cooperan/ a la lucha simbólica del sol y el agua de la 2ªparte. La reacción del poeta ante su ayuda es llorar de gratitud: “Me siento perdonado. ¡Y lloro, mar salvaje/toda tu agua de hierro, luz y oro!”Tal expresión no se encuentra en el viaje de ida, donde el mar es de”hierro, frío, sombra y grito”. Estos versos confirman que el poeta no se verá amenzado o intimidado por el mar.

    Muchos de los poemas expresan el bienestar y la alegría al acercarse a su tierra y por su nuevo estado. Ese mar es “más azul” y ese sol “más de oro”. Es una exaltación bastante mística , el alma parece fundirse con el sol mismo. (Poema CLXXXII, Oro mío; pág245) Este positivo bienestar aparece expresado con el símbolo de la luz y la llama, relacionado el oro con ellos. Los potentes rayos del sol le estimulan para que se entregue al amor. “Vamos entrando en oro. Un oro puro/ nos pasa, nos inunda, nos enciende,/ nos eterniza”. El alma se quema y purifica (esencia única) y el espacio (cielo azul) están equiparados: ¡Qué contenta va el alma/poque torna aquemarse,/ a hacerse esencia única/ a transmutarse en cielo alto”.

    En el (poema CLXXXIII “Nocturno”; pág.246) el alma por primera vez, goza de libertad y de una gran alegría, y adquiere un especial dominio de sí misma.

    El conflicto entre el mundo infantil y el adulto apunta hacia la resolución (Poema CLXXV Partida; pág.237) Manifiesta el poeta que el primer deseo irracional e inconsciente para hacerse a la mar había surgido en realidad tanto o más por el deseo del alma para unirse con el cielo como por el deseo del alma para unirse con su amada. Efectivamente, el hechizo de la luna y las delicias sensuales de la noche ejercen un encanto más fuerte en el poeta que sus sueños de amor, un amor que él mismo no creía poder alcanzar “aquel amor soñado...que no creímos conseguir”. Pero este anhelo creciente de un paraíso de claridad y de tranquilidad es el de un niño “de este modo lo veía mi corazón de niño”. Y es este niño “con los ojos abiertos, como cielos” a quien se refiere en el poema culminante (Poema CXCI “Todo”; pág.253).

    En el poema “Todo” Se exalta la posesión de ambos, del mar con el amor, escrito el 19 de Junio. La tierra y el cielo nombrados a quí son la tierra y el cielo de Moguer, el mundo de su niñez. El mar y el amor, apostrofados aquí, representan el nuevo mundo del adulto. El mundo infantil ha sido reemplazado por el mundo del adulto. “Todo” pertenece al mundo semántico del niño ya superado, y “nada” pertenece al mundo semántico del adulto. El poeta se siente poseedor del mar con el amor: “¡Tú, mar, y tú, amor, míos,/ cual la tierra y el cielo fueron antes!/ ¡Todo es ya mío ¡todo! Digo, nada/ es ya mío, nada!”. El amor y el mar sanan su locura, sus males infantiles de su corazón de niño: el deseo del alma de unirse con la luna y las estrellas, la necesidad infantil de seguridad en la noche, añorando la presencia de la madre,el apego a su tierra natal...

    Esta resolución del conflicto interior aparece anunciado en (“Amanecer” poema CLXXXI; pág.244) “Y con este amanecer, hemos tornado, mar y cielo, con el cielo y el mar...en un nuevo arreglo del universo”.

    De ahora en adelante,(con una notable excepción en los poemas CLXXXIX Ciego; pág.251 y CXC No sé si el mar es, hoy...; pág 252) ya no hay duda, angustia, miedo; el diario poético apunta hacia la resolución del conflicto, la plenitud y la liberación del alma, de su ser adulto.

    5ª parte: “ESPAÑA”

    Consta de 12 poemas y 8 fragmentos en prosa. De vuelta a España, el poeta expresa el alivio y la alegría que siente al retornar a su tierra natal, recoge sus impresiones de color y luz: el verano andaluz, el fresquito de Cádiz, los claveles de Sevilla. (Poema,CXCIX,Fresquitos matinales;pág262; Poema CCIII,Claveles; pág.265). La prosa es más fresca, sencilla y directa que el verso.

    El poeta llega a Cádiz el 20 de Junio.

    Una visita final a su hogar, Moguer, y a su madre, no resucita las obsesiones infantiles como en la primera parte. (En el poema CCVII “Madre”; pág.267) dedicado a su madre, se refleja una nueva madurez. Y el sentimineto y cariño por su madre es compatible con la nueva experiencia de tierra y mar.

    Y cuando, se despide de Moguer y de Andalucía, camino de Madrid, recuerda lo sentido; el verso es más claro y exacto, expresión de una emoción más honda, de un sentimiento adulto, libre de los lazos obsesivos del pasado. El adiós es algo feliz, porque lleva a Andalucía consigo. (Poema CCXI ¡Adios!; pág.270) (Poema CCIX; pág. 268). “Qué bien le viene al corazón/ su primer nido!/¡Con qué alegre ilusión/ torna siempre volando a él;...¡Y con qué desazón/ vuelve a dejarlo, pobre y desvalido!..”

    El último poema del diario titulado (Sencillez”; pág.273) señala la llegada de una nueva vida de felicidad.

    6ª parte: “ RECUERDOS DE AMÉRICA DEL ESTE ESCRITOS DESDE ESPAÑA”

    Esta parte consta de 26 textos, todos en prosa, a excepción del primer fragmento, traducción de tres breves poemas de la obra de Emily Dickinson, The Single Hound, poeta americana muy admirada por él.

    El contenido de esta parte consiste mayormente en descripciones caricaturescas de lugares y personas de los Estados Unidos.

    A estas prosas se aplica lo que luego dijo él de que la prosa en el Diario “está escrita contra lo que vi en los Estados Unidos. Es casi siempre irónica...”.

    El sentirse desorientado y perdido en esa inmensa ciudad, el horror inicial hacia la gran ciudad han desaparecido, para dar paso a la burla, la caricatura, el humor, la ironía y a mostrar un desdén hacia la hipocresía y el mal gusto americano. Las caricaturas son mordaces y devastadoras.

    Un tema de escarnio (ofensa burlesca) es el de los clubes, pretenciosos (que pretenden ser lujosos y elegantes) e hipócritas. Otras posturas y hábitos americanos parecen convertir a los hombres en autómatas mecánicos y sin vida, por ejemplo: las miradas cubiertas por gafas le abruman en el tranvía (Poema CCXXIX,Tranvía; pág,286). Siente un terrible desprecio por las mujeres grandes, gordas y vestidas de manera extravagante. Con ellas su caricatura se hace dura y cruel. (Poema CCXXXIV Cosmopolitan Cub.; pág.290)Y por las viejas emperifolladas y coquetas.(Poema CCCXXXV;pág 290-291) Recuerda con asco la sociedad elegante y artística neoyorquina (PoemaCCXIX National arts club; pág 279).

  • Lenguaje y estilo: La originalidad y la importancia del Diario...

  • La originalidad del libro reside para algunos críticos en que representa un ejemplo de poesía pura. J.R. había defendido siempre el ideal de poesía pura, de poesía desnuda, es decir una poesía: de palabra justa, ceñida al concepto, poesía abstracta en la que se eliminara todo lo accesorio o anecdótico, las palabras superfluas, innecesarias; la fácil musicalidad que proporcionaba el uso de formas métricas tradicionales y de la rima; el color desaparece y sólo hay luz; (Prosa CXXX, Me siento azul; pág.199) y sólo permaneciese lo esencial: sensaciones e ideas. (Poema CLI Ausencia de un día; pág217). J.R. sabe transformar el lenguaje común en lenguaje poético:

    • Bien, mediante la utilización de imágenes o metáforas brillantes (pocas veces). (Mientras trabajo. Poema III,pág 104)

    • Bien, mediante la introducción de palabras comunes, pero de manera inesperada, chocante; muchas veces por medio de contradicciones o paradojas. (Poema VI,Soñando. pág105-106) Poema difícil de entender, por las contradicciones. Puede interpretarse que el niño sea el propio Juan Ramón con el miedo natural antes de casarse y las dudas ante lo desconocido.

    • Otros críticos destacan las experiencias internas que describe el poeta. J.R. también transcribe lo vivido, recrea y reproduce las experiencias vividas anteriormente y, especialmente, plasma la sensación que esas experiencias produjeron en su ánimo, con el fin de clarificar, de sacar a la luz ese caudal de sensaciones que lleva dentro. (Poema XXIX, Soledad, pág121).

    • Así que, lo más original del Diario... es la reproducción de lo sentido por el poeta en un momento y en una situación determinadas, con precisión y profundidad (hondura).Es, por tanto, un acto de sinceridad, de autenticidad.

    Por tanto, no hay temas específicos, ni momentos especiales de motivación para expresarse; al poeta le basta mirar a su alrededor o mirarse a sí mismo para encontrar sensaciones dignas de ser contadas. (Leer poema IV Clavo débil, pág.114. Un poemilla sin importancia,Una adivinanza) (Poema XX, pág114) (Poema XXX Monotonía,pág.122).

    • El léxico es sencillo; la complicación se halla en la expresión concisa y exacta de un complejo mundo interior.

  • Lenguaje y estilo: Innovaciones formales y temáticas. Recursos.

  • El Diario... es un libro en el que se hacen patentes los temas obsesivos de siempre de J.R.; pero es también un libro que introduce numerosas novedades en sus formas poéticas. Inventa una palabra nueva, inaugura un tiempo nuevo para la poesía española. Con el Diario empieza el simbolismo moderno en la poesía española. Es en definitiva, una obra maestra en la historia de la lírica española, “un paradigma y una ruptura”. Se trata de un libro de plurales descubrimientos:

    • Por esta razón, aparece por primera vez el verso libre, sin rima o con leves asonancias. El ritmo poético es un ritmo sugerido por recursos expresivos basados en repeticiones morfosintácticas tales como la anáfora, el paralelismo, la reduplicación, la derivación, la enumeración, etc, El ritmo, dice el poeta, nace del recién descubierto ritmo del mar: “El libro está suscitado por el mar y nació con el movimiento del barco que me traía a América. En él usé por primera vez el verso libre: éste vino con el oleaje, con el no sentirme firme, bien asentado”. Y subraya la importancia del verso libre: “El verso libre es mío... muy diferente al de Unamuno que es bíblico” Según la crítica, la mitad de la poesía moderna en España viene del Diario (León Felipe, Salinas). Su verso viene de la silva modernista arromanzada.

    • El Diario es una obra enormemente innovadora por la combinación de verso y prosa en un mismo libro. Desarrolla mostrando grados sorprendentes de modernidad, el poema en prosa, que influirá ,notablemente, en la poesía de vanguardia por la heterogeneidad de sus materiales (frases en inglés, anuncios).

    • Además, figura entre las primeras obras en prosa de lengua española que recogen los paisajes urbanos de Nueva York y unos brillantes retratos de la vida social y cultural de Norteamérica.

    • El tema central es el mar. La contemplación del mar despierta correspondencias con el estado de ánimo del poeta, “En ti estás todo, mar, y sin embargo...”

    • Descubre también un nuevo lenguaje, un lenguaje adecuado para transmitir la sorpresa que le produce la contemplación de las cosas. Esta sorpresa le pude llevar a romper la frase hecha (Lectura de PUERTO pág.197); o romper la conclusión esperada de una prosa o un poema (Lectura TRANVÍA pág.286).

    Los sinceros poemas -en verso y prosa- del Diario están transmitidos en palabra poética, una palabra que verdaderamente designe “el nombre exacto de las cosas”; la realidad que está detrás de los objetos; el “más allá” de las cosas, el “desnudo” que hay tras ellas. Una palabra producto de la experiencia directa del alma del poeta (Del Yo poético) con la realidad (con las cosas). El resultado de este particular proceso de interrelación entre poeta y realidad es el descubrimiento de lo que él llamó “palabra desnuda”. Muchos poemas parecen algo hablado, sencillo, pero leídos con atención no lo son tanto. La palabra ordinaria se ha transformado en palabra expresiva, en palabra poética. El poema Cielo XLIII; pág.130 de la parte II, sería, entre otros , un buen ejemplo de esa `poesía desnuda: todo el poema trata de un redescubrir el cielo y transmitirnos su emoción, cosa difícil, pero que él logra con el último verso, magnífico, tan eficaz y de apariencia simple: “y te has ido elevando hasta tu nombre”.

    Esta teoría poética tan personal lo conduce hacia una poesía intelectualista y hermética dirigida “a la minoría siempre”.

    • La intención de crear un nuevo lenguaje en el Diario, un lenguaje que se acerca a lo irracional; e incluso la idea de que las cosas se pueden descubrir y crear al darle nombre, le obliga a utilizar la enumeración caótica y a introducir numerosas palabras en lengua inglesa en sus poemas. Este procedimiento ya lo había utilizado Rubén Darío. También emplea préstamos literarios traídos de la lengua inglesa (recoge versos y expresiones de otros poetas), no tanto por afán cultista, sino con la voluntad de aprovechar la voz de otro poeta para expresar sus mismos sentimientos e ideas. (Leer poemaLXIX, De Boston a New York,pág.154).

    • Finalmente, el collage es otra técnica empleada.: Un texto no poético se pega a un texto poético. Lo pegado suele ser un anuncio publicitario, una noticia de periódico.(Broad Street,pág293 y Un imitador de BillY Sunday, pág.294).

    • El marco poético, antes rural (Andalucía) se traslada al mundo urbano de la gran ciudad (Norteamérica)

    Otros rasgos estilísticos son los siguientes:

    • La tendencia a un estilo nominal. Las cosas con las que el alma del poeta toma contacto son expresadas con nombres abstractos, a través de los cuales el poeta trata de detallar sus sensaciones, descritas con adjetivación embellecedora, emotiva e impresionista (cuando hacen referencia al tamaño, la forma y especialmente al color) y un magistral uso de la sinestesia, huella de la poesía simbolista francesa.

    • El paralelismo refuerza el valor expresivo de los versos. Con ambos recursos paralelismo y sinestesia se logra una gran plasticidad. Los epítetos son igualmente expresivos.

    • La musicalidad está conseguida por las repeticiones de sonidos en el plano fónico, es decir, las aliteraciones, la onomatopeya. Pero la presencia de valores rítmicos también se consigue con las recurrencias de palabras, anáforas, y a nivel sintáctico, abundancia de construcciones con esta estructura: preposición “de + artículo + sustantivo”.

    • Predominio de un tono emotivo expresado mediante figuras patéticas tales como la exclamación, la invocación y la personificación, que sirven para poner de manifiesto de modo natural y directo los sentimientos más íntimos del poeta.

    • Tendencia a una sintaxis concentrada y elíptica, para describir las cosas y la impresión que estas producen.

    • Utiliza otros recursos tales como la gradación, las construcciones bimembres.

    • Cierto intelectualismo lírico desplegado a través de la configuración de las imágenes que, a lo largo de todo el Diario, van creando los símiles, las metáforas y los símbolos.

    • La antítesis e incluso la paradoja. Éstos dos últimos recursos son, sin duda, el reflejo del conflicto íntimo que se produce en el alma del poeta y que configura el tema principal del libro: un amor adulto que lucha por realizarse.

    • También hace uso de los verbos en tiempo presente, un continuo presente acorde con el carácter de diario que el libro ofrece. Un tiempo durativo para expresar esa plenitud o éxtasis que siente Juan Ramón, y en gerundio.

  • Las prosas del Diario...

  • El libro derrama sinceridad a lo largo de sus páginas, y es un reflejo de lo vivido por el poeta. Y en esas vivencias se alternan momentos de exaltación con momentos intrascendentes. Juan Ramón J. Utiliza los escritos en prosa, a menudo, para plasmar esas intrascendencias.

    Así, por ejemplo, una anécdota sin importancia se convierte en motivo de una prosa.

    (Leer prosa XXXI,Venus,pág.123. El episodio alegórico y fantástico narrado aquí tiene que ver con la búsqueda del amor por el mar por parte del viajero. La visión de alta mar, con la suavidad de las espumas le trae al recuerdo el nacimiento de Venus, (diosa de amor y hermosura, de la espuma del mar). Un fraile cruza la cubierta y rompe el hechizo. Nótese el humor burlón “¿Será culpa del fraile?. La belleza del mar también la rompe el barco negro y sucio. Y, de nuevo el humor “Que quiten de aquí el barco..!” Al atardecer (Apolo marcha a su casa del poniente), mientras rezan el rosario, descubre que Venus no ha nacido, por culpa de la Trasatlántica.

    Otras veces, son sus vivencias cotidianas: un día de niebla en alta mar.

    (Leer prosa XLII,pág130) Aquí se sugiere la posibilidad del doble significado de estas palabras, el simbolismo de la tormenta y el barco: la tormenta en el mundo real y la tormenta interior como expresión del conflicto del alma; el barco en el mundo real y el barco interior dominado por la voluntad de amor o por el miedo al amor. Efectivamente, el mal tiempo - niebla, nubes,trueno,frío, amenazas, tormenta, mar y lluvia- expresa la condición del alma del poeta.).

    Otras recogen momentos de exaltación y se convierten en verdadera expresión lírica y aguda sensibilidad:

    Leer prosa “Pesadilla de olores y “La negra y la rosa”, son unas de las mejores muestras de la prosa de J.R.J porque expresan altos grados de sensibilidad social y una visión más personal y compleja contra la ciudad de Nueva York.

    (Leer prosa LLegada ideal,pág 137. La excitación por la inminente llegada del barco a nueva York .Impresiones y sensaciones)

    (Leer prosa LXXXIII,El prusianito ;pág 159. La compraventa de niños alemanes en Nueva York durante la Primera Guerra Mundial. Rica concentración de impresiones y sensaciones que se entrelazan, bellamente expresadas).

    Finalmente, las impresiones que le produce su estancia en Nueva York, el color del mar a la vuelta, el reencuentro con Cádiz...son también sensaciones que se plasman en prosa.

    (Leer prosa CLXXIX,pág. 243Las señales y símbolos del mar aquí presagian el inminente nacimiento de Venus)

    (Leer prosa CC,pág 263. Cádiz. Diminutivos, descripción impresionista, delicada prosa).

    En conclusión, el verso, aunque sea verso libre, lo emplea para expresar lo más íntimo e intenso, lo más propiamente lírico; la prosa, por el contrario, para descripciones más anecdóticas e impresiones más superficiales, aunque en ocasiones mezcla ambas tendencias. J. Ramón no fue un innovador de la métrica española, pero sí un certero y sutil renovador, dejando en la poesía su huella de maestro.

  • Característica de la nueva estética y lugar que ocupa en la evolución poética de

  • Juan Ramón. Modelos e influencia posterior. (Ver esta etapa en apuntes anteriores) Diferencia entre Las Soledades y el Diario

    Antonio Machado (1903) es el primer poeta español en “explorar la ciudad subterránea de sus sueños”, a través de un ciclo de poemas muy relacionados entre sí, creando un lenguaje simbólico personal. La imagen del “niño” adquiere el significado de inocencia, pureza, vitalidad alegría y promesa de futuro. En J. Ramón no evoca esos valores tan positivos que reconocemos en el mundo de Machado, sino que ya desde el poema 6 “Soñando” se carga de connotaciones de dolor, angustia y frustración. “¡ No, No! Y el niño llora y huye sin irse”.

    Esa poesía hermética que apuntaba Machado, alcanza su madurez y se consolida en Juan Ramón y en los poetas de la generación del 27. Asimilando, con gran originalidad, la poesía onírica, privada y visionaria de los poetas ingleses: William Blake, Percy Bysshe Shelley, William Butler Yeats y franceses como Baudelaire y Mallarmé.

    En conclusión: El Diario encierra en sí la herencia romántica y simbolista de la mejor poesía anglo-americana y francesa dede finales del siglo XVIII hasta el momento actual. Ese nuevo modo de componer, siguiendo y avanzando las primeras conquistas poéticas de Machado, será seguido por Lorca en “Canciones”, por Alberti en “Marinero en tierra” y en “Cántico” por Jorge Guillén.

    Romanticismo inglés:

    • La poesía se centra en los sentimientos y emociones del poeta.

    • El poema es un producto de la imaginación y visión privada del poeta.

    • La naturaleza, los objetos naturales son símbolos que se corresponden con el mundo espiritual.

    • Estamos ante un nuevo modo de explorar el mundo interior del hombre.

    • Todo un lenguaje simbólico basado en la recurrencia de imágenes : mar, casa, árbol, pájaro, torre, máscara, rosa, una cueva, un girasol, una nube, una montaña...)

    Simbolismo francés:

    • Cuidan la ordenación rigurosa de un poema tras otro para formar un todo unificado.

    • Símbolos privados, hermetismo, estructura arquitectónica.








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