Diario de Ana Frank

Literatura contemporánea. II guerra mundial. Judíos. Holanda. Van Daan. Casa de atrás. Opinión personal

  • Enviado por: RAXAO SA
  • Idioma: castellano
  • País: España España
  • 3 páginas
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DIARIO DE ANA FRANK.

La historia comienza una vez que Ana por su cumpleaños recibe como regalo un diario. Sin esperar mucho comienza a escribir todo cuanto le pasa, sobre toda su vida de incógnita en “la casa de atrás”, a causa de las persecuciones a los judíos.

Ana era una chica judía, de buena condición social, con muchas inquietudes debido a su corta edad, víctima de las medidas anti - judías decretadas por Hitler.

Todo comienza cuando llega una citación de la SS, dirigida hacia la hermana de ésta, Margot, ya que por entonces tenía 16 años, todos comenzaron ha hacer sus maletas y a empaquetar las más cosas posibles. Ana desconocía el lugar, pero junto con su familia se encontraba seguro. Iba a empezar una nueva vida junto con otra familia, los Van Daan. El lugar donde Ana pasaría el resto de su vida sería en unas oficinas donde su padre trabajaba.

Sus cartillas de racionamiento no daban para mucho, así que tuvieron que distribuir los alimentos.

La vida allí no fue fácil sobre todo para Ana, que tuvo que abandonar sus estudios, amigos, etc. y emprender una nueva vida. Se creía que la guerra iba a ser corta pero fue todo lo contrario. La ayuda de Bep, Miep, Kleiman, fue imprescindible.

Durante su estancia en aquella casa Ana se tuvo que acostumbrar a las numerosas recriminaciones que tanto su madre como su hermana le hacían, Ana no comprendía la manera de actuar de su madre ya que antes no era así. Los Van Daan se situaron en el piso de arriba, el recibimiento no fue una cosa muy importante, todos comieron juntos y hablaron de las cosas que habían ocurrido fuera durante los últimos días. El hijo de estos se llamaba Peter era un chico muy tímido y no despertó ningún sentimiento a Ana.

Los días de convivencia de ambas familias no estaban fuera de lo común, Ana con ayuda de su padre y de los amigos de éste consiguió reunir el material suficiente para poder continuar sus estudios sin perder nada de tiempo.

El señor Kleiman le traía libros de la biblioteca y ella sin ninguna tardanza los leía, tanto Margot como Peter siguieron sus estudios. Una de las aficiones de estas familias era sentarse alrededor de la radio para escuchar las últimas noticias de actualidad, que pondrían fin a esos días de miedo.

En esa casa se respiraba un ambiente de miedo continuo de ahí que no se les estuviera permitido el hacer ruido durante las mañanas porque había gente en la oficina, y por las noches ya que se supone que no debería haber nadie, todas las ventanas deberían permanecer cerradas provocando la falta de luz.

Los días se sucedían y no ocurría fuera de lo normal a no ser por las continuas riñas que Ana tenía tanto con su madre como con los Van Daan que le acusaban de ser una charlatana.

Un día llegó la buena noticia de que un nuevo miembro iba a pasar una larga temporada con ellos, se trataba de Dussel, un medico que buscaba un sitio para poder refugiarse de una muerte segura. Miep le hablo de este sitio y aceptó sin perder tardanza, así que todos iniciaron los preparativos, hasta que llegó el ansiado día.

La primera impresión que Ana tuvo de este resultó ser buena lo que no le parecía también era tener que compartir su cuarto con él, pero al final accedió.

Dussel sirvió de gran ayuda ya que a los pocos días instaló una consulta, la primera que tuvo el privilegio de pasar fue la señora Van Daan, aunque para ella no fuera un privilegio, al quedarse el escarbador dentro de su boca lo que desencadenó la risa de todos los que allí estaban. En la calle se oían los continuos tiroteos y bombardeos causados por los habitantes, provocando un gran pánico a Ana.

Durante su estancia una de las disputas que Ana tuvo con su madre, fue porque la madre de esta entró en la habitación y le dijo que como su padre por ahora iba a tardar que si quería que le ayudara a rezar esta la rechazó de forma muy dura provocando su tristeza. Inmediatamente abandonó la habitación pasándose toda la noche llorando, dando lugar al enfado de su padre que le recriminaba la falta de sentimientos y sobre todo le reclamaba el tener que pedir perdón. Ana no lo consideraba apropiado ya que lo que había dicho era verdad y tarde o temprano se tenía que enterar.

Una de las quejas continuas que Ana realizaba estaban dirigidas hacia la comida, ya que si por ejemplo un día comían patatas durante un cierto tiempo iban a comer patatas. La casa de atrás fue uno de los objetivos claves de los ladrones, creando gran miedo entre los ocupantes.

Transcurrido un año de la reclusión en la Casa de atrás, Ana reconoce los cambios que esto ha dado lugar. Escribiendo que lo que antes era para ella una fantasía se había convertido en una pila de papel imparable por el gusto que esto le daba.

Las relaciones en esta familia fueron poco a poco empeorando, en la mesa nadie se atrevía a abrir la boca salvo para comer.

Otra de las cosas que le suceden a Ana es la perdida de su estilográfica descrita por ella como un precioso regalo, ya que se la regalaron cuando solo tenía nueve años, y pasaron varios años hasta que ella la pudo utilizar. Ella la dejó sobre la mesa cediendo su puesto a su hermana y se dedico a pelar judías, después se puso a barrer y a tirar las judías malas al fuego.

Cuando volvió a la posición de antes se dio cuenta que su estilográfica no estaba. Tras una larga búsqueda comprendió que ésta se había debido de caer en el fuego. Lo sucedido no le afectó mucho porque había acabado incinerada como le gustaría morir a ella.

Otro día pensando decidió llamar a su madre mansa, un diminutivo cariñoso, aunque para ella no fuera sino una madre imperfecta que no le causaba mucha simpatía.

Poco a poco Ana iba buscando refugio en la habitación de su vecino Peter, al principio sólo pensaba en una simple amistad pero después se fue convirtiendo en algo más. Ana quería convertirse en su confidente para que él pudiera contarle algo más de él mismo, pero éste debido a su timidez no daba palabra.

Pasaban los días y la vida en la casa de atrás no tenía muchos cambios, Ana esperaba la llegada de cualquier momento para poder subir al piso de Peter y poder encontrarlo y hablar con él, aunque esto no era muy bien visto por su madre.

Tanto Peter como Ana eran dos personas inseguras, tiernas, frágiles y con unas madres que les hacían la vida imposible, de ahí que cada uno buscase el refugio del otro.

Otra cosa que cuenta Ana es su primer beso ya que piensa que una de las cosas que una chica debe contar es su primer beso. Sucedió cuando los dos estaban en el diván sentados. Peter rodeó a Ana con sus brazos y sucedió lo que tenía que pasar, despertando los grandes sentimientos de amor que cada uno sentía por el otro. Pero sólo se quedó ahí ya que Peter se tenía que ir. Ana empezó a ver lo mal que se sentía su hermana ya que ella consideraba a Peter más que a un amigo, y desde que le había comentando lo de su relación la encontraba decaída. Margot decidió enviarle una carta a Ana para quitarle su preocupación y decirle que no se preocupara que a ella no le gustaba, pero que se sentía muy sola. Esta sin tardanza alguna le contestó de forma agradable diciéndole que no se desanimara que algún día sería su turno y que no sería demasiado tarde y que si quería contar con alguien que le pidiera ayuda que ella no se la iba a negar. Así que todo este asunto se quedó en una simple anécdota.

Ana seguía subiendo a la habitación de Peter pero ahora por las noches, para poder respirar mejor, su estancia en aquella casa la había hecho cambiar muchas cosas entre ellas su aspecto, carácter, opiniones y demás cosas. Ana decidió contarle a su padre lo de su relación con Peter, pero él no se lo tomó nada mal incluso lo llegó a aceptar.

Durante sus últimos días allí no paso nada diferente, Ana seguía cada día más enamorada de Peter, la relación con su madre no cambió, los Van Daan seguían con sus continuas riñas, etc. Ana siguió escribiendo hasta el final de sus días pensando que algún día iba a ser el fin, sin embargo se moriría sin ver cumplidos muchos de sus sueños entre ellos la libertad.

El 4 de Agosto de 1944 un automóvil se detuvo frente de la casa, bajando de él un sargento de las “SS” junto con otras personas, alguien los había delatado.

Una vez que entraron en la casa los ocho miembros fueron detenidos, entre ellos se encontraban sus protectores, señor Kruger y Kleiman, serían enviados a los campos de concentración. Kluger logró escapar antes de que fuera obligado a realizar trabajos forzados, Kleiman fue liberado por motivos de salud, muriendo más tarde.

Los detenidos fueron llevados a numerosos lugares entre ellos los campos de concentración de Auschwitz donde murió la madre de Ana Frank, el padre de los Van Daan fue enviado a las cámaras de gas, la madre fue enviada a los campos de concentración Auschwitz, Bergen- Belsen y Buchenwald.

Margot y Ana fueron enviadas a los campos de concentración de Bergen- Belsen donde a causa de las malas condiciones higiénicas hubo una epidemia de tifus causando la muerte primero a Margot y luego a Ana.

Peter murió tres días antes de que se produjera la liberación, Otto Frank fue el único de los ocho escondidos que sobrevivió a los campos de concentración. Éste se volvió a casar, dedicando su vida a la publicación del diario de su hija.

Opinión personal

Me ha llamado la atención ver las duras medidas que se tomaron contra los judíos, llegando al punto de matarlos o ser llevados a los campos de concentración.

Yo no comprendo a que se debieron estas medidas si eran igual que todos los demás. Yo pienso que yo en su mismo lugar hubiera optado por esconderme y correr el riesgo.