Diabetes Mellitus

Bioquímica Médica. Glucosa. Insulina. Pacientes. Patología. Tipos. Diagnóstico

  • Enviado por: J. P. Petrucci
  • Idioma: castellano
  • País: México México
  • 15 páginas
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La diabetes mellitus es un trastorno crónico del metabolismo de los carbohidratos, las grasas y las proteínas. Su característica distintiva es el defecto o el déficit de la respuesta de secreción de insulina, con alteración del uso de los carbohidratos (glucosa) y la consiguiente hiperglucemia. Alrededor del 3% de la población mundial, es decir unos 100 millones de personas, sufren diabetes, lo que hace de este proceso una de las enfermedades no contagiosas más frecuentes.

El término significa literalmente poliuria con orina dulce (de diabeinen, fluir a través, y mellitus, sabor a miel). En realidad la diabetes mellitus aparece como un grupo heterogéneo de enfermedades con diferentes etiologías, más bién que como una entidad única.

ACCIONES DE LA INSULINA SOBRE EL METABOLISMO DE CARBOHIDRATOS.

La insulina es polipéptido constituido por una cadena A, con 21 aminoácidos y una cadena B, con 30 aminoácidos. Es liberada por las células beta del páncreas endocrino por diversos estímulos, de los cuales el más importante desde el punto de visa fisiológico es la glucosa. Los aminoácidos y los fármacos del grupo de la sulfonilurea también estimula la secreción de insulina. Serequiere calcio para liberar insulina de la célula beta. La insulina es transportada en elplasma con las globulinas alfa y beta. La liberación de la insulina se produce en tres fases: 1) la secreción basal determina el nivel de insulina en el suero durante el ayuno; 2) la secreción inicial rápida después de una comida se debe a la liberación de insulina por las células beta, se produce dentro de los 10 minutos siguientes a la digestión, y 3) liberación moderada después de las comidas, la cual se debe a la estimulación de la síntesis de insulina como respuesta a la glucosa.

La acción de la insulina sobre células diana se ejerce, en primer lugar, mediante la unión de la insulina a su receptor, lo que hace que número y la función de éstos sea importante para la regulación de la acción de la hormona. El receptor de la insulina está formado por dos unidadesglucoproteicas,, alfa y beta, de las que la subunidad beta posse actividad de tirosina cinasa en la región situada en el citosol celular. La unión entre la insulina y el receptor desencadena una cascada de respuestas intracelulares, como son la activación del DNA y de la síntesis de proteínas, la activación de las vías metabólicas anabólicas y la inhibición de las vías catabólicas.

Uno de los primeros efectos importantes de la insulina en los tejidos efectores consiste en la translocación de las proteínas (o unidades) de transporte de glucosa (GLUT) del aparato de golgi a la membrana plasmática, lo que facilita la captación celular de glucosa. Existen distitas formas de GLUT que difieren según su distribución en los tejidos, su afinidad por la glucosa y su sensibilidad a la estimulación por insulina. La GLUT-4, presente en el músculo estriado y en el tejido adiposo, es el principal transportador regulado por la insulina. Por otra parte la GLUT-2 existente en los hepatocitos y las células beta del páncreas depende de la insulina y actúa facilitando el rápido equilibrio de la glucosa entre los compartimientos intracelular y extracelular. Por tanto, mientras que los tejidos periféricos utilzan GLUT-4 para extraer la glucosade la sangre, la GLUT-2 actúa fundamentalmente como un conducto para la función pancreática y hepática en el asa de retroalimentación entre glucosa e insulina.

Insulina

Receptor de insulina.

Tir P

Proteína

Tir P Síntesis

Traslocación de proteínas

RER

Aparato Activación

de e inhibición

golgi de enzimas

Unidad de Síntesis
transporte de

de glucosa DNA.

Efectos metabólicos

Mitocondrias

Glucosa GLUT-4

Una característica peculiar de la diabetes mellitus es la alteración de la tolerancia a la glucosa, fenómeno que puede ponerse de manifiesto mediante un estudio de sobrecarga, como la prueba de tolerancia a la glucosa, en la que se determinan los niveles de la glucemia minutos a horas después de la administración de una dosis oral del carbohidrato. En las personas normales, la elevación de la glucosa es sólo moderada, y una neta respuesta de insulina pancreática garantiza el retorno a la normoglucemia en el plazo de una hora. En los diabéticos y en los pacientes con estadios preclínicos de la enfermedad, la glucemia alcanza niveles exclusivamente elevados que se mantienen durante periodos prolongados. Este fenómeno puede ser debido a una falta absoluta de liberación insulina pancreática, a una alteración de la respuesta de lo tejidos a la insulina o a ambas cosas. Conviene observar que, según los programas de detección selectiva en los que se utilizan la prueba de intolerancia a la glucosa, las tasas de prevalencia de diabetes preclínica (fundamentalmente de tipo 2) son las mismas que las de la enfermedad clínicamente diagnosticadas, es decir, de alrededor del 3%.

En el déficit de insulina se desencadenan los siguientes eventos metabólicos:

  • Disminuye la captación de glucosa por tejidos insulino-dependientes.

  • Disminuye la síntesis de glucocinasa hepática y la actividad de la hexocinasa (con ello la fosforilación de la glucosa).

  • Disminuye la glucólisis a nivel muscular y hepático.

  • Disminuye la síntesis de glucógeno muscular y hepático

  • Disminuye la actividad del complejo de la piruvato deshidrogenasa..

  • Disminuye la vía de fosfogluconato.

  • Disminuye la fosforilación de NADH y por tanto la lipogénesis.

  • Disminuye la actividad de citrato sintetasa.

  • Disminuye la actividad de isocitrato deshidrogenasa.

  • Disminuye la formación de aminoácidos esenciales (para la síntesis de proteínas)

  • Aumenta la glocogenólisis (hepática y muscular)

  • Aumenta la proteólisis (hepática).

  • Aumenta la lipólisis.

  • Aumenta la cetogénesis.

CLASIFICACIÓN DE LA DIABETES.

Sin duda la clasificación más simple para la diabetes mellitus, es la clásica distinción entre diabetes juvenil, ahora denominada diabetes tipo I o insulino-dependiente, y diabetes del adulto, actualmente denominadas diabetes tipo II o independiente de insulina.

Clasificación de la Diabetes Mellitus

Clasificación realizada por el comité de expertos de la ADA y la OMS, de acuerdo con las causas de la enfermedad

  •  Diabetes mellitus tipo I 

  • Diabetes mediada por procesos autoinmunes

    • Está causada por un proceso autoinmune que destruye las células beta pancreáticas.

    • Se pueden detectar autoanticuerpos en el 85-90% de los pacientes en los que se detecta hiperglucemia por primera vez.

  • Diabetes idiopática

    • Forma de la enfermedad cuya causa es desconocida.

  •  Diabetes Mellitus tipo II 

    • Puede presentarse por una resistencia a la insulina acompañada de una deficiencia relativa en su producción pancreática.

  • Diabetes Gestacional

  •  Otros tipos específicos de diabetes 

  • Defectos genéticos de la función de la célula beta:

  • Cromosoma 12, HNF-1 alfa (antes MODY 3)

  • Cromosoma 7, glucokinasa (antes MODY 2)

  • Cromosoma 20, HNF-4 alfa (antes MODY 1)

  • DNA mitocondrial

  • Otras

  • Defectos genéticos en la acción de la insulina

  • Resistencia insulínica tipo A

  • Leprechaunismo

  • Síndrome de Rabson-Mendenhall

  • Diabetes lipoatrófica

  • Otras

  • Enfermedades del páncreas exocrino:

  • Pancreatitis

  • Traumatismo/pancreatectomía

  • Neoplasia

  • Fibrosis quística

  • Hemocromatosis

  • Pancreatopatía fibrocalculosa

  • Otras

  • Endocrinopatías :

  • Acromegalia.

  • Síndrome de Cushing

  • Glucagonoma

  • Feocromocitoma

  • Hipertiroidismo

  • Somatostinoma

  • Aldosteronoma

  • Otras

  • Inducida por químicos o drogas:

  • Vacor

  • Pentamidina

  • Ácido nicotínico

  • Glucocorticoides

  • Hormonas tiroideas

  • Diazoxido

  • Agonistas beta-adrenérgicos

  • Tiazidas

  • Dilantin

  • Alfa-interferón

  • Otras

  • Infecciones

  • Rubeola congénita

  • Citomegalovirus

  • Otras

  • Formas no comunes de diabetes mediada por fenómenos inmunes

  • Síndrome de "stiff-man"

  • Anticuerpos anti-receptor de insulina

  • Otras

  • Otros síndromes genéticos asociados a veces con diabetes

  • Síndrome de Down

  • Síndrome de Klinefelter

  • Síndrome de Turner

  • Síndrome de Wolframs

  • Ataxia de Friedreich

  • Corea de Huntington

  • Síndrome de Laurence Moon Beidl

  • Distrofia miotónica

  • Porfiria

  • Síndrome de Prader Willi

  • DIABETES TIPO I.

    La diabetes tipo I o diabetes insulino-dependiente se debe a la destrucción de las células beta del páncreas. Las concentraciones de insulina en plasma es baja, y hay tendencia a la cetoacidosis. Estos pacientes dependen de la insulina exógena. Suele desarrollarse durante la infancia, y se hace evidente y grave durante la pubertad.

    La destrucción de las células beta de los islotes se debe a mecanismos relacionados entre sí: la susceptibilidad genética, la autoinmunidad y la agresión ambiental.

    SUSCEPTIBILIDAD GENÉTICA. La diabetes tipo I afecta sobre todo a personas procedentes del norte de Europa. Al menos uno de los genes de susceptibilidad para la diabetes de tipo I se encuentra en la región que codifica a los antígenos de clase II del MHC en el cromosoma 6p21 (HLA-D).

    Se cree que las variaciones genéticas de la molécula de clase II HLA pueden alterar el reconocimiento del receptor de la célula T o modificar la presentación de los antígenos por variaciones de la hendidura de captación del antígeno. Por tanto, los genes HLA de clase II podría influir en el grado de capacidad de respuesta inmunitaria de las células pancreáticas a un autoantígeno, o bien la presentación de un autoantígeno de las células beta podría hacerse de forma que incitara una respuesta inmunitaria anormal.

    Además de la influencia establecida de los genes relacionados con el HLA, el estudio del genoma humano revela que existen alredeor de otras 20 regiones cromosómicas asociadas, de forma independiente entre sí, con la predisposición a la enfermedad.

    AUTOINMUNIDAD.

    La infiltración rica en linfocitos (“insulitis”) que se observa tanto en los islotes como en los modelos de diabetes autoinmunitaria aparece en un examen microscópico. El infiltrado está formado sobre todo por linfocitos T CD8, con un componente variable de células T CD4 y de macrófagos.

    La insulinitis se asocia al aumento de la expresión de moléculas MHC de clase I y a la expresión aberrante de moléculas MHC de clase II en las células beta.

    Existen pruebas abrumadoras que implican la autoinmunidad y a la lesión de mecanismo inmunitario como causas de la pérdida de células beta en la diabetes tipo I. Se ha demostrado que el tratamiento inmunosupresor mejora este tipo de diabetes en los animales de experimentación y en los niños con los estadios iniciales de la enfermedad.

    VIRUS. Las infecciones virales tienen relación con la diabetes tipo I; se ha establecido la relación entre los virus coxsackie del grupo B y las enfermedades pancreáticas entre ellas la diabetes tipo I. Otras infecciones virales implicadas son la parotiditis, el sarampión, el citomegalovirus, la rubéola y la mononucleosis infecciosa. Los virus producen una lesión breve de las células beta, a la que sigue una reacción autoinmunitaria frente a antígenos hasta entonces secuestrados en las células intactas y ahora alteradas por los virus en personas con susceptibilidad ligada al HLA. Aparece una respuesta inmunitaria frente a una proteína viral que compartiría secuencias de aminoácidos con una proteína de las células beta.

    También se ha demostrado en algunos pacientes linfocitos T sensibilizados con actividad contra células beta.

    DIABETES TIPO II.

    A diferencia de la diabetes tipo I, en la de tipo II no existe relación alguna con los genes HLA. Por el contrario, los estudios epidemiológicos indican que la diabetes tipo II parece ser el resultado de un conjunto de múltiples defectos o polimorfismos genéticos, cada uno de los cuales aporta su propio riesgo y es modificado por los factores ambientales.

    Los dos defectos metabólicos que caracterizan a la diabetes tipo II son: 1) una alteración de la secreción de insulina por las células beta y 2) una disminución de la respuesta de los tejidos periféricos a la insulina (resistencia a la insulina). La primacía del defecto de secreción o de la resistencia a la insulina es objeto de un debate continuo.

    PREDISPOSICIÓN GENÉTICA FACTORES AMBIENTALES.

    RESISTENCIA DE LOS

    DEFECTO PRIMARIO TEJIDOS PERIFÉRICOS

    DE LAS CÉLULAS BETA A LA INSULINA

    La patogenia de la diabetes tipo II. La predisposición genética y las influencias ambientales convergen para causar hiperglucemia y diabetes franca. No se ha demostrado la primacía de la pérdida de secreción de insulina en las células beta ni de la resistencia periférica a la insulina. En los pacientes con enfermedad clínica, es posible detectar ambas alteraciones.

    ALTERACIÓN DE LA SECRECIÓN DE INSULINA POR LAS CÉLULAS BETA. En las poblaciones con riesgo de desarrollo de la diabetes tipo 2 (parientes cercanos de enfermos), se observa una discreta hiperinsulinemia que se atribuye a la respuesta excesiva de las células beta a las elevaciones fisiológicas de la glucemia. Cuando la enfermedad se manifiesta clínicamente, el patrón de secreción de la insulina experimenta un cambio sutil. En las primeras fases de la enfermedad, paree que la secreción de la hormona es normal, sin descenso de sus niveles plasmáticos. Sin embargo, se pierde el patrón pulsátil, oscilante, normal de la secreción de insulina, mientras que la primera fase rápida de secreción hormonal desencadenada por la glucosa está amortiguada. En conjunto, éstas y otras observaciones indican que, más que un déficit de la síntesis de insulina , lo que se produce desde el comienzo de la diabetes tipo II es una alteración de las respuestas de las células beta a la hiperglucemia.

    En fases posteriores, aparece un déficit de insulina leve o moderado aunque siempre menos intenso que la diabetes tipo I. La causa de este déficit no se ha dilucidado por completo, pero parece debido a la lesión irreversible de las células beta. A diferencia de la diabetes tipo I, no hay pruebas de que las células de los islotes sufran daños causados por virus o de tipo inmunitario. Todas las células somáticas de las personas predispuestas, incluidas, claro está, las células beta del páncreas, son genéticamente vulnerables a las lesiones, lo que provoca un recambio celular acelerado y un envejecimiento prematuro, que termina por causar una reducción moderada de la masa de las células beta.

    RESISTENCIA A LA INSULINA. Aunque en las fases avanzadas de la diabetes tipo II se encuentra un déficit de la insulina, su magnitud no basta para explicar los trastornos metabólicos de la enfermedad. Existe, además, una disminución de la capacidad de respuesta de los tejidos periféricos (resistencia a la insulina), que construye un factor importante en el desarrollo. Tanto en la obesidad como en el embarazo (diabetes gestacional) puede observarse una disminución de la sensibilidad a la insulina en los tejidos efectores (incluso en ausencia de diabetes), y es posible demostrar una elevación de la glucemia que compensa esta resistencia a la insulina.

    Desde un punto de vista fisiológico, la resistencia a la insulina, sea cual sea su mecanismo, produce: 1) incapacidad para que la insulina circulante dirija de forma adecuada la distribución de glucosa (yotras fuentes de energía metabólica), 2) una hiperglucemia más persistente y, por tanto, 3) una estimulación más prolongada de las células beta del páncreas.

    OBESIDAD. La obesidad es un factor ambiental de importancia extrema. Alrededor del 80% de los pacientes diabéticos del tipo II son obesos, siendo la obesidad abdominal (en oposición a la obesidad en depósitos subcutáneos) la que ejerce un impacto mayor. El catabolismo de la grasa intraabdominal produce ácidos grasos libres que llegan al hígado, pero es relativamente resistente a los efectos moduladores de la insulina. Aunque la obesidad abdominal y la resistencia a la insulina pueden ser consideradas expresiones coincidentes de un tercer factor desconocidos, no debe olvidarse la posibilidad de que exista una relación causal entre ellas.

    Los obesos no diabéticos pueden presentar también resistencia a la insulina e hiperinsulinemia. Sin embargo, cuando se comparan los diabéticos tipo II obesos con testigos no diabéticos de peso similar, se comprueba que los niveles de insulina de los primeros son menores que los de los segundos, lo que sugiere una insuficiencia relativade hormona en aquellos. La pérdida de peso (y el ejercicio físico) puede combatir la intolerancia a la glucosa, sobre todo en las primeras fases de la enfermedad.

    AMILINA. Este péptido, compuesto por 37 aminoácidos, es sintetizado normalmente por las células beta, se almacena junto con la insulina y se secreta con ella, en respuesta a la digestión de alimentos. En los paciente enfermos con diabetes tipo II, la amilina tiendea acumularse en el espacio sinusoidal, fuera de las células beta pero en íntimo contacto con las membranas celulares, y acaba adquiriendo las caracteríasticas tintoriales del amiloide.

    La diabetes tipo II es un trastorno complejo y multifactorial en el que existen tanto una alteración de la liberación, con déficit relativo de insulina, como una resistencia a ella en los órganos efectores. La resistencia a insulina, a menudo es asociada con la obesidad, produce un estrés excesivo para las células beta, que pueden ser incapaces de hacer frente a la necesidad de mantener un estado permanente de hiperinsulimnismo.

    DIFERENCIAS ENTRE LA DIABETESMELLITUS TIPO I Y TIPO II.

    Tipo I (Diabetes Juvenil)

    Tipo II (Diabetes del adulto)

    CLÍNICAS

    Comienzo < 20 años.

    Peso normal.

    Descenso de la insulinemia.

    Anticuerpos anticelulares de los islotes.

    Cetoacidosis frecuente.

    Comienzo > 30 años.

    Obesidad.

    Insulinemia normal o alta.

    No anticuerpos anticelulares de los islotes.

    Cetoacidosis rara.

    GENÉTICAS

    50% de concordancia en gemelos.

    Asociada a HLA-D

    90 - 100% de concordancia en gemelos.

    No asociada a HLA

    PATOGENIA

    Autoinmonidad,

    Mecanismos inmunopatológicos.

    Grave déficit de insulina.

    Resistencia a la insulina

    Déficit relativo de insulina.

    CÉLULAS DE LOS ISLOTES

    Insulinitis precoz.

    Gran atrofia y fibrosis.

    Ausencia de células beta.

    No insulinitis.

    Atrofia focal y depósitos de amiloide.

    Leve carencia de células beta.

    INTOLERANCIA A LA GLUCOSA.

    Intensa

    Leve

    CAUSA BÁSICA

    Destrucción inmune o viral de las células beta de los islotes del páncreas.

    Aumento en resistencia a la insulina.

    FRECUENCIA

    M>F

    F>M

    PROMNEDIO DE EDAD AL DIAGNÓSTICO.

    12 -16 AÑOS

    65 AÑOS

    PATOLOGÍA DE LA DIABETES MELLITUS.

    ESTADIOS DE LA DIABETES. En lo últimos años, el término “prediabetes”, antes utilizado y posteriormente desestimado, ha sido reintroducido en los tratados de diabetología para denominar los periodos preclínicos de la diabetes.

    Prediabetes. Es la fase que va desde la concepción hasta que se encuentra alguna alteración del metabolismo hidrocarbonado. Son probables prediabéticos los hijos de padre y madre diabéticos, gemelo univitelino cuyo hermanos diabético y mujeres con productos macrosómicos.

    Diabetes subclínica o latente. Es aquella fase de la vida de un diabético en la que se pone de manifiesto el trastorno con la ayuda de la prueba de intolerancia a la glucosa con calificación de dos puntos o más.

    Diabetes sintomática o manifiesta. Representa el cuadro clínico en el que ordinariamente existen hiperglucemia y glucosuria posprandial.. a menudo se observan los síntomas clásicos poliuria, polidipsia, polifagia (menos frecuente) y adelgazamiento. En la fase inestable puede presentarse la cetoacidosis y el coma hiperosmolar que pueden requerir de tratamiento hospitalario.

    Las alteraciones patológicas en los islotes pancreáticos en la diabetes varían entre diferentes pacientes, y no son específicas para esta enfermedad. En la diabetes tipo I, de modo frecuente hay infiltración linfocítica de los islotes en la fase temprana, seguida por disminución en el número total y tamaño de los islotes, a causa o pérdida progresiva de células beta.

    Las alteraciones en la diabetes tipo II a menudo son mínimas en las etapas tempranas. En la enfermedad avanzada puede haber fibrosis y depósito amiloide en los islotes; en la diabetes, el amterila amiloide parece estar constituido en parte por insulina precipitada. A veces se observan alteraciones similares en los islotes en pacientes diabéticos de edad avanzada, y no se consideran diagnósticos de diabetes.

    CARACTERÍSTICAS CLÍNICAS.

    Los síntomas clásicos de la diabetes son resultado del metabolismo anormal de la glucosa. La ausencia de actividad insulínica produce deficiencia en la transferencia de la glucosa del plasma al interior de las células (“inanición en medio de la abundancia”). El cuerpo reacciona como si se encontrara en estado de inanición, con estimulación de la gluconeogénesis y lipólisis, con producción de cuerpos cetónicos.

    La glucosa absorbida durante una comida no se mataboliza a veñlocidad normal y, por lo tanto, se acumula en la sangre (hiperglucemia) para excretarse en la orina (glucosuria). La glucosa en la orina causa diuresis osmótica, la cual conduce a un aumento en la producción de orina (poliuria). La pérdida de líquido y la hiperglucemia aumentan la osmolaridad del plasma, estimulando el centro de la sed (polidipsia). El desdoblamiento de la proteína para proporcionar aminoácidos para la gluconeogénesis causa desgaste muscular y pérdida de peso. Estos síntomas clásicos sólo se producen en pacientes con deficiencia intensa de insulina, de modo más común diabetes tipo I.

    DIAGNÓSTICO.

    El diagnóstico de la diabetes se establece detectando anormalidades en el metabolismo de la glucosa. en los casos leves, el paciente tiene una concentración normal de glucosa en el plasma en ayunas, y la anormalidad está restringida al manejo deficiente de una carga de glucosa, que se revela por 1) una concentración elevada de glucosa posprandial en el plasma; 2) la presencia de glucosas en una muestra de orina posprandial y 3) una prueba de tolerancia ala glucosa anormal. La prueba de tolerancia a la glucosa es el método más sensible para el diagnóstico de la diabetes.

    En los casos intensos hay hiperglucemia y glucosuria en ayunas.

    La estimación de las concentraciones de hemoglobina glucosidada (HbA1C) en la sangre se usa como guía sobre el grado de control durante un periodo prolongado. La concentración de HbA1C es dependiente de la glucosa concentrada en suero, y se incrmenta en la dibetes no controlada. La HbA1C, una vez formada, permanece en el eritrocito durante el periodo de vida de 120 días de esta célula; las concentraciones de HbA1C proporcionan, por lo tanto, una indicación de que se eleva la glucosa sanguínea durante los dos otres meses previos. La HbA1C normal es cerca del 14% de la Hb normal.

    COMPLICACIONES AGUDAS.

  • Cetoacidosis diabética.

  • La cetoacidosis se produce en la diabetes intensa, en la cual las concentraciones de insulina están de modo considerable, reducidas. Es común en la diabetes tipo I no tratada, pero poco frecuente en la diabetes tipo II, en la cual las concentraciones de insulina, aunque de manera funcional inadecuadas aún son suficientes para prevenir la formación de cuerpos cetónicos.

    En ausencia de insulina se estimula la lipólisis, con liberación de ácidos grasos libres que son oxidados en el hígado para formar acetil CoA. El ingreso de acetil CoA al ciclo de Krebs es defectuoso en la diabetes. Como resultado, la acetil CoA se convierte en el hígado en cetoacetato, beta-hidroxibutirato y acetona (llamados en conjunto cuerpos cetónicos). Los cuerpos cetónicos penetran en la sangre (cetonemia, cetosis) y representan una fuente importante de energía para el músculo esquelético que no puede utilizar de manera eficaz la glucosa e la diabetes. También se derraman para excretarse en la orina (cetonuria).

    Glc. Triglicéridos.

    Ác. Grasos.

    Piruvato beta oxidación de los AG. Síntesis de ácidos grasos

    Acetil CoA Cetoacetato, beta-oh-butirato, acetona

    (cuerpos cetónicos)

    OAA Citrato ácidos.

    Acidosis metabólica

    H2CO3

    Hiperventilación CO2 NaHCO3

    Los cuerpos cetónicos son ácidos fuertes de modo moderado y causan acidosis metabólica, con disminución del pH de la sangre y bicarbonato bajo en el suero. Se estimula la respiración, eliminándose bióxido de carbono al exterior y conduciendo a disminución en la PCO2. se excreta orina ácida.

    Desde el punto de vista clínico, los pacientes se presentan con alteraciones en la conciencia, comobresultado de la insuficiencia general en la producción de energía y acidosis. En los casos graves hay coma. De modo ordinario hay una depleción del volumen de grado muy manifiesto. El diagnóstico se establece por presencia de gucosuria, hiperglucemia, cetonemia y cetonuria. El tratamiento requiere un reemplazo fuerte de líquido, corrección del desequilibrio electrolítico y terapéutica con insulina.

    B. Coma hiperosmolar no cetósico.

    Los pacientes que desarrollan coma hiperosmolar suelen tener edad avanzada, con diabetes intensa no controlada. El trastorno se produce a causa de concentraciones en extremo elevadas de glucosa en el suero, que causan diuresis osmótica y depleción de líquidos de grado muy manifiesto, con incremento en la osmolaridad del plasma. El coma hiperosmolar se trata con reemplazo enérgico de líquido e insulina. Se asocia con un índic elevado de mortalidad.

  • Coma hipoglucémico.

  • El coma hipoglucémico no es una complicación directa de la diabetes, sino más bien una complicación del tratamiento. Altratar la diabetes es esencial equilibrar la dosis de insulina con la ingestión dietética de carbohidratos (“dosis de glucosa”). Puede producirse una caída de la glucosa en la sangre después de una dosis excesiva de insulina, pero se ve con mayor frecuencia cuando se administra el programa usual de inyecciones diarias de insulina, y una o más comidas no se hacen o se pierden por vómito (o sea, cuando se reduce la “dosis de glucosa”).

    COMPLICACIONES CRÓNICAS.

    A. Microangiopatía diabética.

    Enfermedad de vasos pequeños. La microangiopatía es una de las alteraciones patológicas más características y más importantes en la diabetes. Se caracteriza por engrosamiento difuso de las membranas basales de los capilares en todo el cuerpo. Se afectan de modo común el riñón, retina, piel, y músculos esqueléticos. Una alteración similar afecta otras membranas basales en los túbulos renales, placenta y nervios periféricos. El engrosamiento de las membranas basales en los capilares se asocia con aumento en la permeabilidad a los líquidos y macromoléculas proteicas.

    La estructura de manera basal gruesa de los diabéticos es anormal. Se han demostrado cantidades aumentadas de colágena y laminina y disminución de proteoglucanos. Se ha sugerido que la elevación prolongada de glucosa en el suero aumenta la glucosilación de las proteínas de la membrana basal, en forma similar a la glucosilación de la hemoglobina. Esto explicaría por qué el control estricto de la diabetes disminuye la incidencia e intesidad de la microangiopatía.

  • Enfermedad de vasos grandes.

  • La diabetes mellitus presenta un factor de riesgo, de orden mayor, para desarrollo de enfermedad vascular aterosclerótica; el infarto de miocardio y oclusión arterial derebral (accidente cerebral vascular) constituyen las causas más comunes de muerte en diabéticos. El aumento de la incidencia d hiperlipidemia (tanto hipertrigliceridemia como hipercolesterolemia) en la diabetes contribuye al desarrollo de aterosclerosis.

  • Neuropatía y catarata.

  • La neuropatía y la catarata en el paciente diabético son resultado de la acumulación de sorbitol dentro del nervio y el tejido del cristalino. La enzima aldosa reductasa produce sorbitol en esos tejidos cuando las concentraciones de glucosa son elevadas, y el sorbitol acumulado, que es osmóticamente activo y no difusible, produce tumefacción o muerte celular. En el cristalino se opaca esta molécula causan las cataratas.

  • Otras complicciones.

  • Otras complicaciones incluyen aumento general en la susceptibilidad a la infección y dterioro en la reparación de heridas. Esta reparación ineficaz de heridas sucede por el alto índice de glucosa en los miembros inferiores, la circulación sanguínea está baja, por lo tanto se convierte en un medio de cultivo muy eficaz para las bacterias. Esto desemboca en gangrena.

    Glucosa Sangre

    Aumento

    Inhibición en el ingreso de - glucosa en sangre

    glucosa a las células - Osmolaridad

    causada por deficiencia

    de insulina

    Riñón

    Disminución de la glucosa en las células. - Glucosuria

    - Poliuria

    Músculo Hígado Grasa Neuronas (diuresis

    Aumento Aumento Aumento Disminución osmótica)

    - Glucogenólisis - Glucogenólisis - lipólisis - fuente de

    - proteólisis - lipólisis energía

    - Cetogénesis Ácidos

    Aminoácidos - Gluconeogénesis grasos Polidipsia

    (sed a causa de

    la pérdida de

    Desgaste -Cuerpos Coma líquido y

    muscular cetónicos hiperosmolar aumento en la

    • Cetoacidosis osmolalidad).

    Coma Deshidratación

    Choque

    DIABTES GESTACIONAL.

    La diabetes gestacional es una variante de esta clasificación que se origina por el parto; esto es, la madre se vuelve diabética después de dar a luz a un producto macrosómico o de gran peso.

    TRATAMIENTO.

    Los diabéticos tipo I requieren tratamiento con insulina durante toda la vida. Los agentes bucales, que actúan estimulando las células beta, no son eficaces en estos pacientes debido a su estado de depleción de estas células. Los diabéticos tipo II pueden tratarse con medidas para disminuir la resistencia a la insulina, como la reducción del peso corporal con dieta y con estimulación de las células beta del páncreas con agentes antidiabéticos bucales, como lsa sulfonilureas. En muchos diabéticos tipo II también es necesaria la insulina para lograr un buen control. Un componente esencial del tratamiento es tener un buen control mediante exámenes repetidos de sangre y orina para valorar glucosa. Las concentraciones séricas de HbA1C son de utilidad para verificar el control a larrgo plazo.

    Plan de alimentación:

    • Consumo de verduras y frutas

    • Consumo de carbohidratos complejos

    • Consumo de fibra

    • Restricciones en el consumo de grasas

    • Se evita el consumo de azúcares simples, pudiéndose emplear agentes edulcorantes artificiales como el aspartame, sacarina, acesulfatame de potasio, ya que los azúcares simples se absorben muy rápido.

    El ejercicio es muy necesario para los pacientes con diabetes tipo II, debido a que proporciona un bienestar mucho mejor y una mejor circulación sanguínea.

    MANEJO FARMACOLÓGICO.

    Antidiabéticos orales (diabetes tipo II):

    Para pacientes que no presentan obesidad.

    - Sulfonilureas: tolbutamida, clorpropalmida,glibenclamida.

    • Biguanidas: fenformina, metformina, buformina.

    BIBLIOGRAFÍA:

    • PATOLOGÍA GENERAL, CHANDROSOMA -TAYLOR. ED. MANUAL MODERNO.

    • ROBBINS, PATOLOGÍA ESTRUCTURAL Y FUNCIONAL, SEXTA EDICIÓN. ED. Mc GRAW HILL INTERAMERICANA.

    • BIOQUÍMICA ESTRUCTURAL Y APLICADA A LA MEDICINA, DANIEL PACHECO LEAL. INSTITUTO POLITÉCNICO NACIONAL

    • http://www.diabetesjuvenil.com

    Defectos genéticos múltiples.

    Obesidad.

    Pérdida de la secreción de insulina

    Utilización inadecuada de la glucosa

    HIPERGLUCEMIA

    Agotamiento de las células beta

    DIABETES TIPO II