Desigualdades norte-sur

Historia económica. Países: desarrollados y subdesarrollados. Bienestar: material y social. Dependencias: militar, informativa, tecnológica y cultural

  • Enviado por: Peluso
  • Idioma: castellano
  • País: España España
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Andrés Gómez de Enterría 4º ESO Ética Noviembre 1999

LAS DESIGUALDADES NORTE-SUR

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oy en día, es evidente que existe una desigualdad frente a casi todos los temas y situaciones que se pueden plantear, y esta desigualdad suele ser la causa directa de la mayoría de los conflictos, independientemente de su transcendencia. En este trabajo voy a analizar, procurando siempre ser objetivo, una desigualdad geográfica que se puede considerar la más importante a escala mundial; la desigualdad NORTE-SUR.

Ante todo, hay que dejar claro que el término Norte-Sur es una simple metáfora, ya que no siempre hay una diferencia muy clara entre estas dos zonas; se refiere a las desigualdades entre países desarrollados (N) y países subdesarrollados (S).

Entre el Norte y el Sur existen obvias diferencias en bienestar material y bienestar social. Con “bienestar material” nos referimos a la alimentación o el beneficio obtenido de las materias primas (ya sean propias o importadas), las infraestructuras de que disponen, la calidad y cantidad de viviendas… Actualmente los países desarrollados gozan de un bienestar material infinitamente superior al de los países pobres. Como casos concretos se pueden señalar la superioridad de EE.UU. sobre, por ejemplo, Ruanda o, sin recurrir a los casos extremos, la desigualdad entre España y Marruecos también es significativa. Esto se aprecia claramente en el alto nivel de inmigración a nuestro país.

“Bienestar social” se refiere principalmente al registro del paro que hay en cada país o a su estabilidad o inestabilidad política. Por lo general, en los países ricos está instaurada una democracia, mientras que en muchos de los países subdesarrollados hay un régimen extremista o dictatorial, como es el caso del integrismo islámico. Un caso peculiar es el ya mencionado Marruecos. Supuestamente gozan de una democracia, en la que hay partidos políticos de la oposición, etc., pero sin embargo hay una persona que tiene todo el poder y una desigualdad dentro del propio país, lo que propicia un subdesarrollo.

Además de los factores comentados, existe una dependencia mutua entre los dos grandes grupos, que genera un dominio del Norte sobre el Sur. Como consecuencia de la evolución de la economía europea y norteamericana, así como de colonialismo e imperialismo, se han creado 5 dependencias de subdesarrollados hacia desarrollados y viceversa, que a su vez son causas o factores directos de que se mantenga esta situación.

Estas dependencias son:

  • Dependencia de mercados: es una de las dependencias más notables e importantes. Está provocada por el funcionamiento del mercado y la economía mundial, que consiste en lo siguiente:

- Los países pobres exportan materias primas a precios cada vez más bajos; precios que impone el Norte y de los que se beneficia directamente al comprar. Como consecuencia, se da un incremento en la deuda externa.

- Los países ricos venden sus manufacturas a precios muy elevados que muchas veces los países pobres no pueden pagar, con lo que se ven obligados a pedir préstamos, por ejemplo, al FMI.

Aquí se ve observa claramente que el Norte tiene dominio sobre el Sur, aunque también tiene una dependencia muy importante. Por ejemplo, el mercado internacional tembló cuando los países productores de petróleo se pusieron de acuerdo en subir su precio. Esta parece o parecía la única alternativa a esta represión pero, como casi siempre, el fuerte venció al débil y, mediante amenazas y chantajes, todo volvió a su estado inicial. Este avasallamiento corre a cuenta tanto de los gobiernos del Norte como de las agencias internacionales, quienes persiguen siempre unos intereses económicos.

  • Dependencia de los medios de información y propaganda: en la actualidad, la práctica totalidad de los medios informativos provienen de países ricos e industrializados; o por lo menos aquellos que son más conocidos e importantes. El problema está en que son ellos los que nos hacen llegar la información, y por lo tanto tienen la capacidad de manipularla. Esto es algo que mucha gente ignora, pero es una realidad muy a tener en cuenta. La mayoría de los periódicos, canales de televisión, emisoras de radio, etc. persiguen unos intereses, por los cuales pueden llegar a distorsionar la información hasta límites insospechados. Sin ir más lejos, durante el conflicto de Kosovo la mayoría de la información había pasado o llegaba directamente de medios norteamericanos; ¿por qué?, porque es una gran potencia (en este caso la mayor) la que está implicada, y la realidad puede afectar al país de una forma contundente. Ante esto hay que pararse a reflexionar: ¿cómo podemos estar seguros de la veracidad de la información que nos llega? Ante todo, hay que ser objetivos, analizar lo que vemos, oímos o leemos, e intentar informarse desde distintas fuentes. Esto influye significativamente en el estado de los países pobres.

  • Dependencia tecnológica: los países industrializados poseen la tecnología punta y, sobre todo, el control sobre ésta. Este factor es muy condicionante en un mundo que, desde la revolución industrial, se ha visto cada vez más afectado por la inclusión de máquinas tanto en las fábricas como en la vida cotidiana. Además ahora, con la masificación del uso del ordenador, la informática rige muchos de los aspectos del día a día, y un fallo generalizado (efecto 2000) podría tener consecuencias catastróficas. Sin embargo, los países subdesarrollados están en desventaja en este aspecto, y llegar a alcanzar el nivel mínimo de progreso les puede llevar mucho tiempo si siguen sufriendo una opresión por parte del Norte. La verdad es que hoy en día, quien tiene el control sobre la tecnología tiene el control sobre el mundo. Por otra parte, la tecnología es la base del dominio militar; cuanta mayor tecnología, mejores armas se tienen, y mayor poder combativo.

  • Dependencia cultural: en la orientación del libro de texto, se nos invita a reflexionar sobre un tema en concreto: las películas que se emiten en la televisión. En éstas se puede ver que la mayoría son producciones norteamericanas o, si no, europeas, y suelen tener como protagonista a una familia primermundista, a abogados, niños mimados o héroes de películas de acción. En ellas se sigue, por regla general, un modelo de vida que nos aleja de la realidad del mundo actual. Pocas son las películas en las que se analiza el estado de una región, sus condiciones de vida… Lo que suele atraer a la gente son superproducciones y películas que no aportan ningún dato cultural, lo que va en contra del supuesto objetivo de la televisión. Pero además de esto, existen otros factores más globales que explican esta dependencia. En los países subdesarrollados el nivel de culturización es mucho menor, por no decir nulo. El hecho de que la gente no sepa leer, o que se le esté restringida cierta información, implica que el progreso sea menor, y que sea más fácil el engaño y el control de las masas. Cuando un país sufre una dictadura, suele estar unido a un subdesarrollo. Esto es lo que ocurrió, por ejemplo, durante el franquismo. En esta época el progreso se detuvo, y esto le supuso al país una ligera desventaja frente a sus superiores, que todavía se mantiene en gran medida. Además, a los ciudadanos se les impedía mediante la censura el acceso a información que fuera, siquiera ligeramente, en contra del régimen establecido.

  • Dependencia militar: esta es, posiblemente, la parte más importante. Diariamente los países ricos invierten una cantidad inmensa de dinero en gastos militares; todo para mantener una superioridad y una posibilidad de defensa efectiva ante cualquier posible conflicto, así como para asegurar que su sometimiento no se les va a ir de las manos. La degradación del ser humano ha llegado hasta el punto de que las mayores potencias mundiales tienen la seguridad de que pueden recurrir (no siempre en última instancia) a las armas sin que esto les suponga ningún problema. Ante esto, los países sometidos, el Sur, no pueden hacer nada; no pueden defenderse. Es más, ni siquiera el pueblo puede actuar cuando la situación del mundo depende de uno pocos. Ante esto hay que reflexionar seriamente, y darse cuenta de que todos dependemos de gente que no teme violar los derechos humanos. Puede que aquí me haya salido de la objetividad ante los hechos y no haya seguido el objetivo del trabajo, pero pienso que es importante que todos nos expresemos y tengamos en cuenta la perspectiva moral de todo aquello que nos afecta, sin permanecer indiferentes ante las realidades.

Volviendo al tema, gran parte de los ingresos de los países pobres viene de la venta y fabricación de armamento, aunque en muchos casos estén sentenciando su propia situación, ya que es su forma de ganarse la vida.

Como último dato, que creo que expresa de una forma clara y contundente esta última dependencia y, en general, la desigualdad Norte - Sur, opino que es importante dar un dato que ya nos han proporcionado varias veces los medios de información: El gasto militar de un solo día resolvería el problema del hambre y la educación en el tercer mundo. Además, me parece importante señalar que el gasto en cosméticos en EE.UU. Se encuentra entre los primeros puestos del ranking de gasto mundial, y que las tres personas con más dinero del mundo poseen una riqueza superior a varios de los países subdesarrollados juntos.

(Estos últimos datos pueden no ser plenamente precisos, ya que no han sido obtenidos directamente de una fuente, sino que han sido elaborados a partir de estadísticas de las que en algún momento reciente he tenido constancia).

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